I'm Explaining a Few Things

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Tribute to
Pablo Neruda
Educational Guide
for Teachers
Tribute to the South American poet and
statesman, winner of
The Nobel Prize in Literature 1971
on the hundredth anniversary
of his birth
prepared by DFW International
for the 2004-2005 Tribute
www.dfwinternational.org
Sponsored by
presents
ERUDA: July 12, 2004 to July 11, 2005
PART II
Prose
Selections
and
Biographical
Material
Tribute to the South American poet and statesman,
Poetry that brings alive a continent's destiny and dreams."
“Poetry in harmony with Man and the Earth.”
“Poetry with the overflowing vitality of an awakening continent”
Born in Chile on July 12, 1904, Pablo Nerud created romantic
Born in Chile on July 12, 1904, Pablo Nerud created romantic
and epic poetry as well as drama and prose that captured the
essence of America. Neruda was Latin America’s most prominent
20th century poetic voice. His simple words inspired generations
lovers and gave voice to the common struggles of peasants, miners,
factory workers. His love for the Americas burst forth in images of the
sea and the flora and fauna.
Neruda was much more than a Nobel Prize winning poet. He
was a diplomat, an ambassador to France, a communist senator, a
candidate for the presidency of Chile, a political fugitive, the winner
of the World Peace Prize. His friends ranged from carpenters and
fishermen to Pablo Picasso and Diego Rivera, Gandhi, Che Guevara
and Salvador Allende.
Neruda was known as the "poet of the people", the voice for the
voiceless who fought passionately for social justice. “Poetry is an act
of peace,” he wrote. “Peace goes into the making of a poet as flour
goes into the making of bread.”
Neruda was the most prominent 20th century poetic voice of Latin
America, a man whose voice resonates to all our international
We are grateful for the support of
Contact us at:
neruda@dfwinternational.org
214-340-9707
We are grateful for the support of the
City of Dallas Office of Cultural Affairs
and the Fundación Pablo Neruda
"I have always wanted the hands
of the people to be seen in poetry.
I have always preferred a poetry
where the fingerprints show.
A poetry of loam,
where water can sing.
53
A poetry of bread,
where everyone may eat."
"I have always wanted the hands
of the people to be seen in poetry.
populations. Lover, political activist, the voice of the common man--Pablo Neruda speaks to today's
concerns and all people.
This Teacher’s Guide was prepared by Anne Marie Weiss-Armush, President of DFW International, for the
Tribute to Pablo Neruda centennial festival. It is offered FREE of charge and may be downloaded from our
website at www.dfwinternational.org. Questions may be addressed to neruda@dfwinternational.org .
We are especially grateful to Paula Menendez, 6th grade Humanities teacher at the St. Mark’s School of
Texas in Dallas, who created many of the poetry exercises especially for this project. Paula may be reached
at menendezp@smtexas.org.
Every effort has been made to credit sources and to obtain permission for use of materials cited. When
translator’s name is not noted, that particular poem was found on the internet, and the translator was not
given.
INDEX
Part II Prose Selections and Biographical Material
Pablo Neruda con Salvador Allende. de Confieso que he vivido (Spanish)…… ….…...55
“Interview’ with environmentalist PabloNeruda……………………………………………..58
Acceptance speech for the Nobel Prize for Literature: Toward the Splendid City……..61
Discurso de aceptción por el Premio Nobel de Literatura …………………………………65
Neruda’s biography in English ………………………………………………………………..70
and in Spanish…………………………………………………………………………72
Time Line in English ……………………………………………………………………………75
and in Spanish…………………………………………………………………………77
Lesson Plan -- Chile: 1960 – 1990……………………………………………………………85
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Part II Prose Selections and Biographies of Pablo Neruda
"Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos incalificables
que llevaron a la muerte a mi gran compañero el presidente Allende"
...
PABLO NERUDA con SALVADOR ALLENDE
en Pablo Neruda: Confieso que he vivido. Memorias Seix Barral- 1974
"Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos incalificables que llevaron a la muerte a mi gran
compañero el presidente Allende"
Mi Pueblo ha sido el más traicionado de este tiempo. De los desiertos del salitre, de las minas submarinas
del carbón, de las alturas terribles donde yace el cobre y lo extraen con trabajos inhumanos las manos de mi
pueblo, surgió un movimiento liberador de magnitud grandiosa. Ese movimiento llevó a la presidencia de
Chile a un hombre llamado Salvador Allende para que realizara reformas y medidas de justicia inaplazables,
para que rescatara nuestras riquezas nacionales de las garras extranjeras.
Donde estuvo, en los países más lejanos, los pueblos admiraron al presidente Allende y elogiaron el
extraordinario pluralismo de nuestro gobierno. Jamás en la historia de la sede de las Naciones Unidas, en
Nueva York, se escuchó una ovación como la que le brindaron al presidente de Chile los delegados de todo
el mundo. Aquí, en Chile, se estaba construyendo, entre inmensas dificultades, una sociedad
verdaderamente justa, elevada sobre la base de nuestra soberanía, de nuestro orgullo nacional, del
heroísmo de los mejores habitantes de Chile. De nuestro lado, del lado de la revolución chilena, estaban la
constitución y la ley, la democracia y la esperanza.
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Del otro lado no faltaba nada. Tenían arlequines y polichinelas, payasos a granel, terroristas de pistola y
cadena, monjes falsos y militares degradados. Unos y otros daban vueltas en el carrousel del despacho.
Iban tomados de la mano el fascista Jarpa con sus sobrinos de "Patria y Libertad", dispuestos a romperle la
cabeza y el alma a cuanto existe, con tal de recuperarla gran hacienda que ellos llamaban Chile. Junto con
ellos, para amenizar la farándula, danzaba un gran banquero y bailarín, algo manchado de sangre; era el
campeón de rumba González Videla, que rumbeando entregó hace tiempo su partido a los enemigos del
pueblo. Ahora era Frei quien ofrecía su partido demócrata-cristiano a los mismos enemigos del pueblo, y
bailaba al son que éstos le tocaran, y bailaba además con el ex coronel Viaux, de cuya fechoría fue
cómplice. Éstos eran los principales artistas de la comedia. Tenían preparados los víveres del
acaparamiento, los "miguelitos", los garrotes y las mismas balas que ayer hirieron de muerte a nuestro
pueblo en Iquique, en Ranquin, en Salvador, en Puert Montt, en la José María Caro, en Frutillar, en Puente
Alto y en tantos otros lugares. Los asesinos de Hernán Mery bailaban con los que deberían defender su
memoria. Bailaban con naturalidad, santurronamente. Se sentían ofendidos de que les reprocharan esos
"pequeños detalles".
Chile tiene una larga historia civil con pocas revoluciones y
muchos gobiernos estables, conservadores y mediocres.
Muchos presidentes chicos y sólo dos presidentes grandes:
Balmaceda y Allende. Es curioso que los dos provinieran del
mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace
llamar aristocracia. Como hombres de principios, empeñados
en engrandecer un país empequeñecido por la mediocre
oligarquía, los dos fueron conducidos a la muerte de la misma
manera. Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a
entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras.
Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza
del subsuelo chileno, el cobre. En ambos casos la oligarquía
chilena organizó revoluciones sangrientas. En ambos casos los
militares hicieron de jauría. Las compañías inglesas en la
ocasión de Balmaceda, las norteamericanas en la ocasión de
Allende, fomentaron y sufragaron estos movimientos militares.
En ambos casos las casas de los presidentes fueron
desvalijadas por órdenes de nuestros distinguidos «aristócratas». Los salones de Balmaceda fueron
destruidos a hachazos. La casa de Allende, gracias al progreso del mundo, fue bombardeada desde el aire
por nuestros heroicos aviadores.
Sin embargo, estos dos hombres fueron muy diferentes. Balmaceda fue un orador cautivante. Tenía una
complexión imperiosa que lo acercaba más y más al mando unipersonal. Estaba seguro de la elevación de
sus propósitos. En todo instante se vio rodeado de enemigos. Su superioridad sobre el medio en que vivía
era tan grande, y tan grande su soledad, que concluyó por reconcentrarse en sí mismo. El pueblo que debía
ayudarle no existía como fuerza, es decir, no estaba organizado. Aquel presidente estaba condenado a
conducirse como un iluminado, como un soñador: su sueño de grandeza se quedó en sueño. Después de
su asesinato, los rapaces mercaderes extranjeros y los parlamentarios criollos entraron en posesión de
salitre: para los extranjeros, la propiedad y las concesiones; para los criollos, las coimas. Recibidos los
treinta dineros, todo volvió a su normalidad. La sangre de unos cuantos miles de hombres del pueblo se
secó pronto en los campos de batalla. Los obreros más explotados del mundo, los de las regiones del norte
de Chile, no cesaron de producir inmensas cantidades de libras esterlinas para la city de Londres.
Allende nunca fue un gran orador. Y como estadista era un gobernante que consultaba todas sus medidas.
Fue el antidictador, el demócrata principista hasta en los menores detalles. Le tocó un país que ya no era el
pueblo bisoño de Balmaceda; encontró una clase obrera poderosa que sabía de qué se trataba. Allende era
un dirigente colectivo; un hombre que, sin salir de las clases populares, era un producto de la lucha de esas
clases contra el estancamiento y la corrupción de sus explotadores. Por tales causas y razones, la obra que
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realizó Allende en tan corto tiempo es superior a la de Balmaceda; más aún, es la más importante en la
historia de Chile. Sólo la nacionalización del cobre fue una empresa titánica, y muchos objetivos más que se
cumplieron bajo su gobierno de esencia colectiva.
Las obras y los hechos de Allende, de imborrable valor nacional, enfurecieron a los
enemigos de nuestra liberación. El simbolismo trágico de esta crisis se revela en el
bombardeo del palacio de gobierno; uno evoca la Blitz Krieg de la aviación nazi
contra indefensas ciudades extranjeras, españolas, inglesas, rusas; ahora sucedía
el mismo crimen en Chile; pilotos chilenos atacaban en picada el palacio que
durante dos siglos fue el centro de la vida civil del país.
Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos
incalificables que llevaron a la muerte a mi gran compañero el presidente Allende.
Su asesinato se mantuvo en silencio; fue enterrado secretamente; sólo a su viuda le
fue permitido acompañar aquel inmortal cadáver. La versión de los agresores es
que hallaron su cuerpo inerte, con muestras visibles de suicidio. La versión que ha
sido publicada en el extranjero es diferente. A renglón seguido del bombardeó
aéreo entraron en acción los tanques, muchos tanques, a luchar intrépidamente
contra un solo hombre: el presidente de la república de Chile, Salvador Allende, que
los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su gran corazón, envuelto en
humo y llamas.
Tenían que aprovechar una ocasión tan bella. Había que ametrallarlo porque jamás renunciaría a su cargo.
Aquel cuerpo fue enterrado secretamente en un sitio cualquiera. Aquel cadáver que marchó a la sepultura
acompañado por una sola mujer que llevaba en sí misma todo el dolor del mundo, aquella gloriosa figura
muerta iba acribillada y despedazada por las balas de las ametralladoras de los soldados de Chile, que otra
vez habían traicionado a Chile.
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From Chile EcoNews
http://www.iepe.org/econoticias/072003/12072003chile_neruda_en.htm
The page is produced by the Instituto de Ecología Politica (IEP), a Chilean
environmental NGO. The ‘interview’ is a fictitious interview with Neruda based on his
poetry and life.
Chilean Nobel prizewinner for Poetry: Neruda, a lifelong environmentalist
Pablo Neruda was a poet with sincere environmental concerns. He founded and
directed "Revista Caballo Verde" in Spain in 1935 (which unfortunately only had
four editions). There, he worked with Spanish poets such as Alberti, Prados,
Cernuda, Miguel Hernández, and Leopoldo Panero. He also established strong
connections with Latin-American poets while he was director.
Neruda would have celebrated his 99th birthday July 12, 2003. Pum Pum, who
was like a niece to Neruda, agreed to a brief interview on Neruda´s birthday
with Econoticias in which she answered Econoticias´ questions based on
her knowledge of her "uncle" and his autobiography. Pum Pum has also
translated some of Neruda´s poems into Russian.
Pablo Neruda
Eco: From where did you love for poetry stem?
Neruda: My poetry was born between the hills and the river, it has the voice of rain, and is saturated with the magic of the
forest as are the trees themselves.
Eco: Have you been an environmentalist all your life?
Neruda: Nature intoxicates my mind and soul like a drug. I feel a certain attraction toward all Nature´s creatures: birds,
beetles, quail eggs. The anatomical perfection of such specimens of life truly amazes me.
Eco: What is your opinion on the native Chilean forest?
Neruda: If one is not familiar with the Chilean forest, then one cannot fully appreciate the world. Everything about our forests,
from the actual land, to the mud, to the silence, is magical. It is to tell the world of such a magical land that I walk the world,
singing the forest´s praise.
Eco: How do you view the logging practices of the paper-mills?
Neruda: The great forests of the south are being decimated. The land has been burnt, the forests razed to the ground, Nature
is being attacked like an enemy during war. Paper-mills and other industries with similar factories are turning it into a
monotonous landscape that is compatible only with other grey monotonous factories.
Eco: What is happening to the land where the native Chilean forests were?
Neruda: The native woods are being replaced by pine trees and other exotic specimens that are mechanically planted in
monotonous rows that looks as natural as if the mills had set out green raincoats on the ground for some new production
process.
Eco: Were the forests of Southern Chile a source of great inspiration for your poetry?
Neruda: The Chilean landscape is permanently instilled in my poetry. My journey through life goes is cyclical, always coming
back to the Chilean forest, the lost forest.
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Eco: Were you ever influenced by the thoughts of an environmentalist?
Neruda: The ideas of Ms. Julia Rogers, her voice flowed like a river and her words were as majestic as the mountains. As I
look back on my life and remember her thoughts that she shared with me, they remind me of the sublime power of silence.
For me, the most important aspect of any living thing are it´s roots, for roots are the origin of life. Julia Rogers most
importantly captured the essence of roots.
Eco: It seems birds are another source of inspiration for your poetry.
Neruda: The birds have taught me so much. The large birds, the little birds, all the birds in the sky. (Unfortunately, they did
not teach me how to fly nor sing.) Although I could never know them on a personal level, that is to say that I did not know in
which tree they lived or from what family they came, I did learn to love them as one loves one´s native land. Although it is
impossible to know every detail of one´s homeland, the familiarity of being "home" is comforting. Also, as I watched them fly
up and down and all around, I became proud of my ignorance of flying, because my ignorance granted me the stability of
having two feet on the ground. On the other hand, I realized that the birds were laughing at me as they flew above my head.
To humiliate them in return, I invented birds through my poetry to represent me amongst the real birds living in the sky. It was
in this manner that the birds inspired my poetry.
Eco: You also deeply loved insects?
Neruda: In the southern forests, that are now being attacked or have already been killed while our government patiently
stands by and does nothing, I was enchanted by their vibrant silence. Sleeping underneath gigantic boulders or searching for
food in fallen logs, examining the intricate beauty of a corolla or exercising in the swamps. Over the years, I have gathered a
small collection of a certain insect, madres de la culebra. Having such a collection permits me to protect a few of the
defenseless creatures of Nature. My poery has evolved to become a paean to beetles.
Eco: You are an ardent defender of the ocean, no?
Neruda: I have become an expert on the tides, cetaceans, jellyfish, shells, all types of marine life.
Eco: Did your love for the ocean motivate you to move to Isla Negra?
Neruda: Of course. It seems to me that the ocean is much more clean and pure than the land. The diabolical crimes that
occur in the huge metropolises today cannot be found in the water. Nor is the road towards world annhilation visible in the
sea.
Eco: Going to Isla Negra also allowed you to escape the smog of Santiago.
Neruda: The pestilent smog does not reach the seashore; nor do cigarette smoke and ash accumulate in the air. The
hygienic purity of the blue waves oxygenate the polluted Earth.
Eco: With all the lies in the world today, how will we free ourselves from such fabrications?
Neruda: The uprighteous people will liberate themselves. Using the strength of virtue, they will weigh the scales of justice and
fight and punish corruption. These scales of justice will not fawn to or be sullied by greed because they are humanity´s
ultimate weapon.
Eco: And who are the ones that will end up poor, that is not to say financially poor but poor in terms of the soul and
mind?
Neruda: The corrupt, the perverted and the submissive will be destitute. Their baseness will be rightly punished by the
virtuous. As the majority of the wealthy are rich in money today, the virtuous will be rich in spirit tomorrow. As the majority of
the powerful weild a mighty hand over the corrupt dealings in the world today, the virtuous will weild a mighty hand over the
gift of life romorrow. From such virtuous people will come the kingdom of the world.
Eco: Of what should the virtuous be cautious in this fight for justice?
Neruda: While it might seem at some point that the reactionaries have been defeated and only exist in the form of relics from
a past era, we must be wary that while their bones and medals and war-scarred bloody limbs are locked away, their thirst for
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domination and torment will live on. This thirst spies on us from day to night, waiting like an executioner to murder virtue. We
must also beware of false liberators who hide behind sweet bouquets of flowers.
Eco: Your poetry is intertwined with and is as complicated as life.
Neruda: My poetry, and my life, have flowed like an American river, like the torrent of Chilean mountain streams. Born in the
southern Chilean mountains amongst Nature´s magical secrets, it flows toward the ocean without ever slowing its current. My
river has picked up all the fauna and flora and sediment it could on its path to the ocean, and most importantly it has captured
the heart and soul of the people.
Translated by Jenny Ratner
Para mayores informaciones contactarse con Pamela Velasquez y Rodrigo Cerda Iturriaga, Fono 2-223 90 59, e-mail
comunicaciones@iepe.org
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Pablo Neruda’s Nobel Lecture: Towards the Splendid City
December 13, 1971, (Translation)
My speech is going to be a long journey, a trip that I have taken through regions that are distant and antipodean, but not for that
reason any less similar to the landscape and the solitude in Scandinavia. I refer to the way in which my country stretches down
to the extreme South. So remote are we Chileans that our boundaries almost touch the South Pole, recalling the geography of
Sweden, whose head reaches the snowy northern region of this planet.
Down there on those vast expanses in my native
country, where I was taken by events which have already fallen into oblivion, one has to cross, and I was compelled to cross,
the Andes to find the frontier of my country with
Argentina. Great forests make these inaccessible areas
like a tunnel through which our journey was secret and
forbidden, with only the faintest signs to show us the
way. There were no tracks and no paths, and I and my
four companions, riding on horseback, pressed forward
on our tortuous way, avoiding the obstacles set by huge
trees, impassable rivers, immense cliffs and desolate
expanses of snow, blindly seeking the quarter in which
my own liberty lay. Those who were with me knew how
to make their way forward between the dense leaves of
the forest, but to feel safer they marked their route by
slashing with their machetes here and there in the bark
of the great trees, leaving tracks which they would follow
Foto cortesía de la Fundación Pablo Neruda
back when they had left me alone with my destiny.
Each of us made his way forward filled with this limitless solitude, with the green and white silence of trees and huge trailing
plants and layers of soil laid down over centuries, among half-fallen tree trunks which suddenly appeared as fresh obstacles to
bar our progress. We were in a dazzling and secret world of nature which at the same time was a growing menace of cold, snow
and persecution. Everything became one: the solitude, the danger, the silence, and the urgency of my mission.
Sometimes we followed a very faint trail, perhaps left by smugglers or ordinary criminals in flight, and we did not know whether
many of them had perished, surprised by the icy hands of winter, by the fearful snowstorms which suddenly rage in the Andes
and engulf the traveller, burying him under a whiteness seven storeys high.
On either side of the trail I could observe in the wild desolation something which betrayed human activity. There were piled up
branches which had lasted out many winters, offerings made by hundreds who had journeyed there, crude burial mounds in
memory of the fallen, so that the passer should think of those who had not been able to struggle on but had remained there
under the snow for ever. My comrades, too, hacked off with their machetes branches which brushed our heads and bent down
over us from the colossal trees, from oaks whose last leaves were scattering before the winter storms. And I too left a tribute at
every mound, a visiting card of wood, a branch from the forest to deck one or other of the graves of these unknown travellers.
We had to cross a river. Up on the Andean summits there run small streams which cast themselves down with dizzy and insane
force, forming waterfalls that stir up earth and stones with the violence they bring with them from the heights. But this time we
found calm water, a wide mirrorlike expanse which could be forded. The horses splashed in, lost their foothold and began to
swim towards the other bank. Soon my horse was almost completely covered by the water, I began to plunge up and down
without support, my feet fighting desperately while the horse struggled to keep its head above water. Then we got across. And
hardly we reached the further bank when the seasoned countryfolk with me asked me with scarce-concealed smiles:
"Were you frightened?"
"Very. I thought my last hour had come", I said.
"We were behind you with our lassoes in our hands", they answered.
"Just there", added one of them, "my father fell and was swept away by the current. That didn't happen to you."
We continued till we came to a natural tunnel which perhaps had been bored through the imposing rocks by some mighty
vanished river or created by some tremor of the earth when these heights had been formed, a channel that we entered where it
had been carved out in the rock in granite. After only a few steps our horses began to slip when they sought for a foothold in the
uneven surfaces of the stone and their legs were bent, sparks flying from beneath their iron shoes - several times I expected to
find myself thrown off and lying there on the rock. My horse was bleeding from its muzzle and from its legs, but we persevered
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and continued on the long and difficult but magnificent path.
There was something awaiting us in the midst of this wild primeval forest. Suddenly, as if in a strange vision, we came to a
beautiful little meadow huddled among the rocks: clear water, green grass, wild flowers, the purling of brooks and the blue
heaven above, a generous stream of light unimpeded by leaves.
There we stopped as if within a magic circle, as if guests within some hallowed place, and the ceremony I now took part in had
still more the air of something sacred. The cowherds dismounted from their horses. In the midst of the space, set up as if in a
rite, was the skull of an ox. In silence the men approached it one after the other and put coins and food in the eyesockets of the
skull. I joined them in this sacrifice intended for stray travellers, all kinds of refugees who would find bread and succour in the
dead ox's eye sockets.
But the unforgettable ceremony did not end there. My country friends took off their hats and began a strange dance, hopping on
one foot around the abandoned skull, moving in the ring of footprints left behind by the many others who had passed there
before them. Dimly I understood, there by the side of my inscrutable companions, that there was a kind of link between unknown
people, a care, an appeal and an answer even in the most distant and isolated solitude of this world.
Further on, just before we reached the frontier which was to divide me from my native land for many years, we came at night to
the last pass between the mountains. Suddenly we saw the glow of a fire as a sure sign of a human presence, and when we
came nearer we found some half-ruined buildings, poor hovels which seemed to have been abandoned. We went into one of
them and saw the glow of fire from tree trunks burning in the middle of the floor, carcasses of huge trees, which burnt there day
and night and from which came smoke that made its way up through the cracks in the roof and rose up like a deep-blue veil in
the midst of the darkness. We saw mountains of stacked cheeses, which are made by the people in these high regions. Near
the fire lay a number of men grouped like sacks. In the silence we could distinguish the notes of a guitar and words in a song
which was born of the embers and the darkness, and which carried with it the first human voice we had encountered during our
journey. It was a song of love and distance, a cry of love and longing for the distant spring, from the towns we were coming
away from, for life in its limitless extent. These men did not know who we were, they knew nothing about our flight, they had
never heard either my name or my poetry; or perhaps they did, perhaps they knew us? What actually happened was that at this
fire we sang and we ate, and then in the darkness we went into some primitive rooms. Through them flowed a warm stream,
volcanic water in which we bathed, warmth which welled out from the mountain chain and received us in its bosom.
Happily we splashed about, dug ourselves out, as it were, liberated ourselves from the weight of the long journey on horseback.
We felt refreshed, reborn, baptised, when in the dawn we started on the journey of a few miles which was to eclipse me from my
native land. We rode away on our horses singing, filled with a new air, with a force that cast us out on to the world's broad
highway which awaited me. This I remember well, that when we sought to give the mountain dwellers a few coins in gratitude for
their songs, for the food, for the warm water, for giving us lodging and beds, I would rather say for the unexpected heavenly
refuge that had met us on our journey, our offering was rejected out of hand. They had been at our service, nothing more. In this
taciturn "nothing" there were hidden things that were understood, perhaps a recognition, perhaps the same kind of dreams.
Ladies and Gentlemen,
I did not learn from books any recipe for writing a poem, and I, in my turn, will avoid
giving any advice on mode or style which might give the new poets even a drop of supposed insight. When I am recounting in
this speech something about past events, when reliving on this occasion a never-forgotten occurrence, in this place which is so
different from what that was, it is because in the course of my life I have always found somewhere the necessary support, the
formula which had been waiting for me not in order to be petrified in my words but in order to explain me to myself.
During this long journey I found the necessary components for the making of the poem. There I received contributions from the
earth and from the soul. And I believe that poetry is an action, ephemeral or solemn, in which there enter as equal partners
solitude and solidarity, emotion and action, the nearness to oneself, the nearness to mankind and to the secret manifestations of
nature. And no less strongly I think that all this is sustained - man and his shadow, man and his conduct, man and his poetry by an ever-wider sense of community, by an effort which will for ever bring together the reality and the dreams in us because it
is precisely in this way that poetry unites and mingles them. And therefore I say that I do not know, after so many years, whether
the lessons I learned when I crossed a daunting river, when I danced around the skull of an ox, when I bathed my body in the
cleansing water from the topmost heights - I do not know whether these lessons welled forth from me in order to be imparted to
many others or whether it was all a message which was sent to me by others as a demand or an accusation. I do not know
whether I experienced this or created it, I do not know whether it was truth or poetry, something passing or permanent, the
poems I experienced in this hour, the experiences which I later put into verse.
From all this, my friends, there arises an insight which the poet must learn through other people. There is no insurmountable
solitude. All paths lead to the same goal: to convey to others what we are. And we must pass through solitude and difficulty,
isolation and silence in order to reach forth to the enchanted place where we can dance our clumsy dance and sing our
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sorrowful song - but in this dance or in this song there are fulfilled the most ancient rites of our conscience in the awareness of
being human and of believing in a common destiny.
The truth is that even if some or many consider me to be a sectarian, barred from taking a place at the common table of
friendship and responsibility, I do not wish to defend myself, for I believe that neither accusation nor defence is among the tasks
of the poet. When all is said, there is no individual poet who administers poetry, and if a poet sets himself up to accuse his
fellows or if some other poet wastes his life in defending himself against reasonable or unreasonable charges, it is my conviction
that only vanity can so mislead us. I consider the enemies of poetry to be found not among those who practise poetry or guard it
but in mere lack of agreement in the poet. For this reason no poet has any considerable enemy other than his own incapacity to
make himself understood by the most forgotten and exploited of his contemporaries, and this applies to all epochs and in all
countries.
The poet is not a "little god". No, he is not a "little god". He is not picked out by a mystical destiny in preference to those who
follow other crafts and professions. I have often maintained that the best poet is he who prepares our daily bread: the nearest
baker who does not imagine himself to be a god. He does his majestic and unpretentious work of kneading the dough,
consigning it to the oven, baking it in golden colours and handing us our daily bread as a duty of fellowship. And, if the poet
succeeds in achieving this simple consciousness, this too will be transformed into an element in an immense activity, in a simple
or complicated structure which constitutes the building of a community, the changing of the conditions which surround mankind,
the handing over of mankind's products: bread, truth, wine, dreams. If the poet joins this never-completed struggle to extend to
the hands of each and all his part of his undertaking, his effort and his tenderness to the daily work of all people, then the poet
must take part, the poet will take part, in the sweat, in the bread, in the wine, in the whole dream of humanity. Only in this
indispensable way of being ordinary people shall we give back to poetry the mighty breadth which has been pared away from it
little by little in every epoch, just as we ourselves have been whittled down in every epoch.
Foto cortesía de la Fundación
Pablo Neruda
The mistakes which led me to a relative truth and the truths which repeatedly
led me back to the mistakes did not allow me - and I never made any claims to
it - to find my way to lead, to learn what is called the creative process, to reach
the heights of literature that are so difficult of access. But one thing I realized that it is we ourselves who call forth the spirits through our own myth-making.
From the matter we use, or wish to use, there arise later on obstacles to our
own development and the future development. We are led infallibly to reality
and realism, that is to say to become indirectly conscious of everything that
surrounds us and of the ways of change, and then we see, when it seems
be late, that we have erected such an exaggerated barrier that we are
what is alive instead of helping life to develop and blossom. We force upon
ourselves a realism which later proves to be more burdensome than the bricks
of the building, without having erected the building which we had regarded as
an indispensable part of our task. And, in the contrary case, if we succeed in
creating the fetish of the incomprehensible (or the fetish of that which is
comprehensible only to a few), the fetish of the exclusive and the secret, if we
exclude reality and its realistic degenerations, then we find ourselves suddenly
surrounded by an impossible country, a quagmire of leaves, of mud, of cloud,
where our feet sink in and we are stifled by the impossibility of communicating.
As far as we in particular are concerned, we writers within the tremendously far-flung American region, we listen unceasingly to
the call to fill this mighty void with beings of flesh and blood. We are conscious of our duty as fulfillers - at the same time we are
faced with the unavoidable task of critical communication within a world which is empty and is not less full of injustices,
punishments and sufferings because it is empty - and we feel also the responsibility for reawakening the old dreams which sleep
in statues of stone in the ruined ancient monuments, in the wide-stretching silence in planetary plains, in dense primeval forests,
in rivers which roar like thunder. We must fill with words the most distant places in a dumb continent and we are intoxicated by
this task of making fables and giving names. This is perhaps what is decisive in my own humble case, and if so my
exaggerations or my abundance or my rhetoric would not be anything other than the simplest of events within the daily work of
an American. Each and every one of my verses has chosen to take its place as a tangible object, each and every one of my
poems has claimed to be a useful working instrument, each and every one of my songs has endeavoured to serve as a sign in
space for a meeting between paths which cross one another, or as a piece of stone or wood on which someone, some others,
those who follow after, will be able to carve the new signs.
By extending to these extreme consequences the poet's duty, in truth or in error, I determined that my posture within the
community and before life should be that of in a humble way taking sides. I decided this when I saw so many honourable
misfortunes, lone victories, splendid defeats. In the midst of the arena of America's struggles I saw that my human task was
none other than to join the extensive forces of the organized masses of the people, to join with life and soul with suffering and
hope, because it is only from this great popular stream that the necessary changes can arise for the authors and for the nations.
And even if my attitude gave and still gives rise to bitter or friendly objections, the truth is that I can find no other way for an
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author in our far-flung and cruel countries, if we want the darkness to blossom, if we are concerned that the millions of people
who have learnt neither to read us nor to read at all, who still cannot write or write to us, are to feel at home in the area of dignity
without which it is impossible for them to be complete human beings.
We have inherited this damaged life of peoples dragging behind them the burden of the condemnation of centuries, the most
paradisaical of peoples, the purest, those who with stones and metals made marvellous towers, jewels of dazzling
brilliance - peoples who were suddenly despoiled and silenced in the fearful epochs of colonialism which still
linger on.
Our original guiding stars are struggle and hope. But there is no such thing as a lone struggle, no such thing
as a lone hope. In every human being are combined the most distant epochs, passivity, mistakes, sufferings,
the pressing urgencies of our own time, the pace of history. But what would have become of me if, for
example, I had contributed in some way to the maintenance of the feudal past of the great American
continent? How should I then have been able to raise my brow, illuminated by the honour which Sweden has
conferred on me, if I had not been able to feel some pride in having taken part, even to a small extent, in the
change which has now come over my country? It is necessary to look at the map of America, to place
oneself before its splendid multiplicity, before the cosmic generosity of the wide places which surround us, in
order to understand why many writers refuse to share the dishonour and plundering of the past, of all that
which dark gods have taken away from the American peoples.
I chose the difficult way of divided responsibility and, rather than to repeat the worship of the individual as the
sun and centre of the system, I have preferred to offer my services in all modesty to an honourable army
which may from time to time commit mistakes but which moves forward unceasingly and struggles every day
against the anachronism of the refractory and the impatience of the opinionated. For I believe that my duties
as a poet involve friendship not only with the rose and with symmetry, with exalted love and endless longing,
but also with unrelenting human occupations which I have incorporated into my poetry.
It is today exactly one hundred years since an unhappy and brilliant poet, the most awesome of all
despairing souls, wrote down this prophecy: "A l'aurore, armés d'une ardente patience, nous entrerons aux
splendides Villes." "In the dawn, armed with a burning patience, we shall enter the splendid Cities."
I believe in this prophecy of Rimbaud, the Visionary. I come from a dark region, from a land separated from
all others by the steep contours of its geography. I was the most forlorn of poets and my poetry was
provincial, oppressed and rainy. But always I had put my trust in man. I never lost hope. It is perhaps
because of this that I have reached as far as I now have with my poetry and also with my banner.
Lastly, I wish to say to the people of good will, to the workers, to the poets, that the whole future has been
expressed in this line by Rimbaud: only with a burning patience can we conquer the splendid City which will
give light, justice and dignity to all mankind.
In this way the song will not have sung in vain.
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Discurso de Pablo Neruda al recibir el Premio Nobel
Hacia la Ciudad Espléndida
13 de diciembre de 1971
Mi discurso será una larga travesía, un viaje mío por regiones, lejanas y antípodas, no por eso menos
semejantes al paisaje y a las soledades del norte. Hablo del extremo sur de mi país. Tanto y tanto nos
alejamos los chilenos hasta tocar con nuestros limites el Polo Sur, que nos parecemos a la geografía de
Suecia, que roza con su cabeza el norte nevado del planeta.
Por allí, por aquellas extensiones de mi patria
adonde me condujeron acontecimientos ya
olvidados en sí mismos, hay que atravesar,
que atravesar los Andes buscando la frontera
de mi país con Argentina. Grandes bosques
cubren como un túnel las regiones
inaccesibles y como nuestro camino era |oculto y vedado, aceptábamos tan sólo los signos más débiles de
la orientación. No había huellas, no existían
senderos y con mis cuatro compañeros a
caballo buscábamos en ondulante cabalgata
-eliminando los obstáculos de poderosos
árboles, imposibles ríos, roqueríos inmensos,
desoladas nieves, adivinando mas bien el
derrotero de mi propia libertad. Los que me
acompañaban conocían la orientación, la
posibilidad entre los grandes follajes, pero
Foto cortesía de la Fundación Pablo Neruda
para saberse más seguros montados en sus
caballos marcaban de un machetazo aquí y allá las cortezas de los grandes árboles dejando huellas que los
guiarían en el regreso, cuando me dejaran solo con mi destino. Cada uno avanzaba embargado en aquella
soledad sin márgenes, en aquel silencio verde y blanco, los árboles, las grandes enredaderas, el humus
depositado por centenares de años, los troncos semi-derribados que de pronto eran una barrera más en
nuestra marcha. Todo era a la vez una naturaleza deslumbradora y secreta y a la vez una creciente
amenaza de frío, nieve, persecución. Todo se mezclaba: la soledad, el peligro, el silencio y la urgencia de mi
misión. A veces seguíamos una huella delgadísima, dejada quizás por contrabandistas o delincuentes
comunes fugitivos, e ignorábamos si muchos de ellos habían perecido, sorprendidos de repente por las
glaciales manos del invierno, por las tormentas tremendas de nieve que, cuando en los Andes se
descargan, envuelven al viajero, lo hunden bajo siete pisos de blancura.
A cada lado de la huella contemplé, en aquella salvaje desolación, algo como una construcción humana.
Eran trozos de ramas acumulados que habían soportado muchos inviernos, vegetal ofrenda de centenares
de viajeros, altos cúmulos de madera para recordar a los caídos, para hacer pensar en los que no pudieron
seguir y quedaron allí para siempre debajo de las nieves. También mis compañeros cortaron con sus
machetes las ramas que nos tocaban las cabezas y que descendían sobre nosotros desde la altura de las
coníferas inmensas, desde los robles cuyo último follaje palpitaba antes de las tempestades del invierno. Y
también yo fui dejando en cada túmulo un recuerdo, una tarjeta de madera, una rama cortada del bosque
para adornar las tumbas de uno y otro de los viajeros desconocidos.
Teníamos que cruzar un río. Esas pequeñas vertientes nacidas en las cumbres de los Andes se precipitan,
descargan su fuerza vertiginosa y atropelladora, se tornan en cascadas, rompen tierras y rocas con la
energía y la velocidad que trajeron de las alturas insignes: pero esa vez encontramos un remanso, un gran
espejo de agua, un vado. Los caballos entraron, perdieron pie y nadaron hacia la otra ribera. Pronto mi
caballo fue sobrepasado casi totalmente por las aguas, yo comencé a mecerme sin sostén, mis pies se
afanaban al garete mientras la bestia pugnaba por mantener la cabeza al aire libre. Así cruzamos. Y apenas
llegados a la otra orilla, los baqueanos, los campesinos que me acompañaban me preguntaron con cierta
sonrisa:
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¿Tuvo mucho miedo?
Mucho. Creí que había llegado mi última hora, dije.
Íbamos detrás de usted con el lazo en la mano me respondieron. -Ahí mismo –agregó uno de ellos– cayó mi
padre y lo arrastró la corriente. No iba a pasar lo mismo con usted. Seguimos hasta entrar en un túnel
natural que tal vez abrió en las rocas imponentes un caudaloso río perdido, o un estremecimiento del
planeta que dispuso en las alturas aquella obra, aquel canal rupestre de piedra socavada, de granito, en el
cual penetramos. A los pocos pasos las cabalgaduras resbalaban, trataban de afincarse en los desniveles
de piedra, se doblegaban sus patas, estallaban chispas en las herraduras: más de una vez me vi arrojado
del caballo y tendido sobre las rocas. La cabalgadura sangraba de narices y patas, pero proseguimos
empecinados el vasto, el espléndido, el difícil camino.
Algo nos esperaba en medio de aquella selva salvaje. Súbitamente, como singular visión, llegamos a una
pequeña y esmerada pradera acurrucada en el regazo de las montañas: agua clara, prado verde, flores
silvestres, rumor de rios y el cielo azul arriba, generosa luz ininterrumpida por ningún follaje.
Foto cortesía de la Fundación
Pablo Neruda
Allí nos detuvimos como dentro de un círculo mágico, como huéspedes
de un recinto sagrado: y mayor condición de sagrada tuvo aun la
ceremonia en la que participé. Los vaqueros bajaron de sus
cabalgaduras. En el centro del recinto estaba colocada, como en un
rito, una calavera de buey. Mis compañeros se acercaron
silenciosamente, uno por uno, para dejar unas monedas y algunos
alimentos en los agujeros de hueso. Me uní a ellos en aquella ofrenda
destinada a toscos Ulises extraviados, a fugitivos de todas las raleas
que encontrarían pan y auxilio en las órbitas del toro muerto. Pero no se
detuvo en este punto la inolvidable ceremonia. Mis rústicos amigos se
despojaron de sus sombreros e iniciaron una extraña danza, saltando
sobre un solo pie alrededor de la calavera abandonada, repasando la
huella circular dejada por tantos bailes de otros que por allí cruzaron
antes. Comprendí entonces de una manera imprecisa, al lado de mis
impenetrables compañeros, que existía una comunicación de
desconocido a desconocido, que había una solicitud, una petición y una
respuesta aún en las más lejanas y apartadas soledades de este
mundo.
Más lejos, ya a punto de cruzar las fronteras que me alejarían por muchos años de mi patria, llegamos de
noche a las últimas gargantas de las montañas. Vimos de pronto una luz encendida que era indicio cierto de
habitación humana y, al acercarnos, hallamos unas desvencijadas construcciones, unos destartalados
galpones al parecer vacíos. Entramos a uno de ellos y vimos, al calor de la lumbre, grandes troncos
encendidos en el centro de la habitación, cuerpos de árboles gigantes que allí ardían de día y de noche y
que dejaban escapar por las hendiduras del techo ml humo que vagaba en medio de las tinieblas como un
profundo velo azul. Vimos montones de quesos acumulados por quienes los cuajaron a aquellas alturas.
Cerca del fuego, agrupados como sacos, yacían algunos hombres. Distinguimos en el silencio las cuerdas
de una guitarra y las palabras de una canción que, naciendo de las brasas y la oscuridad, nos traía la
primera voz humana que habíamos topado en el camino. Era una canción de amor y de distancia, un
lamento de amor y de nostalgia dirigido hacia la primavera lejana, hacia las ciudades de donde veníamos,
hacia la infinita extensión de la vida.
Ellos ignoraban quienes éramos, ellos nada sabían del fugitivo, ellos no conocían mi poesía ni mi nombre. O
lo conocían, nos conocían? El hecho real fue que junto a aquel fuego cantamos y comimos, y luego
caminamos dentro de la oscuridad hacia unos cuartos elementales. A través de ellos pasaba una corriente
termal, agua volcánica donde nos sumergimos, calor que se desprendía de las cordilleras y nos acogió en
su seno.
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Chapoteamos gozosos, cavándonos, limpiándonos el peso de la inmensa cabalgata. Nos sentimos frescos,
renacidos, bautizados, cuando al amanecer emprendimos los últimos kilómetros de jornadas que me
separarían de aquel eclipse de mi patria. Nos alejamos cantando sobre nuestras cabalgaduras, plenos de
un aire nuevo, de un aliento que nos empujaba al gran camino del mundo que me estaba esperando.
Cuando quisimos dar (lo recuerdo vivamente) a los montañeses algunas monedas de recompensa por las
canciones, por los alimentos, por las aguas termales, por el techo y los lechos, vale decir, por el inesperado
amparo que nos salió al encuentro, ellos rechazaron nuestro ofrecimiento sin un ademán. Nos habían
servido y nada más. Y en ese "nada más" en ese silencioso nada más había muchas cosas subentendidas,
tal vez el reconocimiento, tal vez los mismos sueños.
Señoras y Señores:
Yo no aprendí en los libros ninguna receta para la composición de un poema: y no dejaré impreso a mi vez
ni siquiera un consejo, modo o estilo para que los nuevos poetas reciban de mí alguna gota de supuesta
sabiduría. Si he narrado en este discurso ciertos sucesos del pasado, si he revivido un nunca olvidado relato
en esta ocasión y en este sitio tan diferentes a lo acontecido, es porque en el curso de mi vida he
encontrado siempre en alguna parte la aseveración necesaria, la fórmula que me aguardaba, no para
endurecerse en mis palabras sino para explicarme a mí mismo.
En aquella larga jornada encontré las dosis necesarias a la formación del poema. Allí me fueron dadas las
aportaciones de la tierra y del alma. Y pienso que la poesía es una acción pasajera o solemne en que entran
por parejas medidas la soledad y la solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uno mismo, la
intimidad del hombre y la secreta revelación de la naturaleza. Y pienso con no menor fe que todo esta
sostenido -el hombre y su sombra, el hombre y su actitud, el hombre y su poesia en una comunidad cada
vez más extensa, en un ejercicio que integrará para siempre en nosotros la realidad y los sueños, porque de
tal manera los une y los confunde. Y digo de igual modo que no sé, después de tantos años, si aquellas
lecciones que recibí al cruzar un vertiginoso río, al bailar alrededor del cráneo de una vaca, al bañar mi piel
en el agua purificadora de las más altas regiones, digo que no sé si aquello salía de mí mismo para
comunicarse después con muchos otros seres, o era el mensaje que los demás hombres me enviaban
como exigencia o emplazamiento. No sé si aquello lo viví o lo escribí, no sé si fueron verdad o poesía,
transición o eternidad los versos que experimenté en aquel momento, las experiencias que canté más tarde.
De todo ello, amigos, surge una enseñanza que el poeta debe aprender de los demás hombres. No hay
soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo punto: a la comunicación de lo que somos. Y es
preciso atravesar la soledad y la aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en
que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía; mas en esa danza o en esa canción están
consumados los más antiguos ritos de la conciencia: de la conciencia de ser hombres y de creer en un
destino común.
En verdad, si bien alguna o mucha gente me consideró un sectario, sin posible participación en la mesa
común de la amistad y de la responsabilidad, no quiero justificarme, no creo que las acusaciones ni las
justificaciones tengan cabida entre los deberes del poeta. Después de todo, ningún poeta administró la
poesía, y si alguno de ellos se detuvo a acusar a sus semejantes, o si otro pensó que podría gastarse la
vida defendiéndose de recriminaciones razonables o absurdas, mi convicción es que sólo la vanidad es
capaz de desviarnos hasta tales extremos. Digo que los enemigos de la poesía no están entre quienes la
profesan o resguardan, sino en la falta de concordancia del poeta. De ahí que ningún poeta tenga más
enemigo esencial que su propia incapacidad para entenderse con los más ignorados y explotados de sus
contemporáneos; y esto rige para todas las épocas y para todas las tierras.
El poeta no es un "pequeño dios". No, no es un "pequeño dios". No está signado por un destino cabalístico
superior al de quienes ejercen otros menesteres y oficios. A menudo expresé que el mejor poeta es el
hombre que nos entrega el pan de cada día: el panadero más próximo, que no se cree dios. Él cumple su
majestuosa y humilde faena de amasar, meter al horno, dorar y entregar el pan de cada día, con una
obligación comunitaria. Y si el poeta llega a alcanzar esa sencilla conciencia, podrá también la sencilla
conciencia convertirse en parte de una colosal artesanía, de una construcción simple o complicada, que es
la construcción de la sociedad, la transformación de las condiciones que rodean al hombre, la entrega de la
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mercadería: pan, verdad, vino, sueños. Si el poeta se incorpora a esa nunca gastada lucha por consignar
cada uno en manos de los otros su ración de compromiso, su dedicación y su ternura al trabajo común de
cada día y de todos los hombres, el poeta tomará parte en el sudor, en el pan, en el vino, en el sueño de la
humanidad entera. Sólo por ese camino inalienable de ser hombres comunes llegaremos a restituirle a la
poesía el anchuroso espacio que le van recortando en cada época, que le vamos recortando en cada época
nosotros mismos.
Los errores que me llevaron a una relativa verdad, y las verdades que repetidas veces me condujeron al
error, unos y otras no me permitieron -ni yo lo pretendí nunca- orientar, dirigir, enseñar lo que se llama el
proceso creador, los vericuetos de la literatura. Pero sí me di cuenta de una cosa: de que nosotros mismos
vamos creando los fantasmas de nuestra propia mitificacion. De la argamasa de lo que hacemos, o
queremos hacer, surgen más tarde los impedimentos de nuestro propio y futuro desarrollo. Nos vemos
indefectiblemente conducidos a la realidad y al realismo, es decir, a tomar una conciencia directa de lo que
nos rodea y de los caminos de la transformación, y luego comprendemos, cuando parece tarde, que hemos
construido una limitación tan exagerada que matamos lo vivo en vez de conducir la vida a desenvolverse y
florecer. Nos imponemos un realismo que posteriormente nos resulta más pesado que el ladrillo de las
construcciones, sin que por ello hayamos erigido el edificio que contemplábamos como parte integral de
nuestro deber. Y en sentido contrario, si alcanzamos a crear el fetiche de lo incomprensible (o de lo
comprensible para unos pocos), el fetiche de lo selecto y de lo secreto, si suprimimos la realidad y sus
degeneraciones realistas, nos veremos de pronto rodeados de un terreno imposible, de un tembladeral de
hojas, de barro, de libros, en que se hunden nuestros pies y nos ahoga una incomunicación opresiva.
En cuanto a nosotros en particular, escritores de la vasta extensión americana, escuchamos sin tregua el
llamado para llenar ese espacio enorme con seres de carne y hueso. Somos conscientes de nuestra
obligación de pobladores y -al mismo tiempo que nos resulta esencial el deber de una comunicación critica
en un mundo deshabitado y, no por deshabitado menos lleno de injusticias, castigos y dolores, sentimos
también el compromiso de recobrar los antiguos sueños que duermen en las estatuas de piedra, en los
antiguos monumentos destruidos, en los anchos silencios de pampas planetarias, de selvas espesas, de
ríos que cantan como sueños. Necesitamos colmar de palabras los confines de un continente mudo y nos
embriaga esta tarea de fabular y de nombrar. Tal vez ésa sea la razón determinante de mi humilde caso
individual: y en esa circunstancia mis excesos, o mi abundancia, o mi retórica, no vendrían a ser sino actos,
los más simples, del menester americano de cada día. Cada uno de mis versos quiso instalarse como un
objeto palpable: cada uno de mis poemas pretendió ser un instrumento útil de trabajo: cada uno de mis
cantos aspiró a servir en el espacio como signos de reunión donde se cruzaron los caminos, o como
fragmento de piedra o de madera con que alguien, otros que vendrán, pudieran depositar los nuevos signos.
Extendiendo estos deberes del poeta, en la verdad o en el error, hasta sus últimas consecuencias, decidí
que mi actitud dentro de la sociedad y ante la vida debía ser también humildemente partidaria. Lo decidí
viendo gloriosos fracasos, solitarias victorias, derrotas deslumbrantes. Comprendí, metido en el escenario
de las luchas de América, que mi misión humana no era otra sino agregarme a la extensa fuerza del pueblo
organizado, agregarme con sangre y alma, con pasión y esperanza, porque sólo de esa henchida torrentera
pueden nacer los cambios necesarios a los escritores y a los pueblos. Y aunque mi posición levantara o
levante objeciones amargas o amables, lo cierto es que no hallo otro camino para el escritor de nuestros
anchos y crueles países, si queremos que florezca la oscuridad, si pretendemos que los millones de
hombres que aún no han aprendido a leernos ni a leer, que todavía no saben escribir ni escribirnos, se
establezcan en el terreno de la dignidad sin la cual no es posible ser hombres integrales.
Heredamos la vida lacerada de los pueblos que arrastran un castigo de siglos, pueblos los más edénicos,
los más puros, los que construyeron con piedras y metales torres milagrosas, alhajas de fulgor
deslumbrante: pueblos que de pronto fueron arrasados y enmudecidos por las épocas terribles del
colonialismo que aún existe.
Nuestras estrellas primordiales son la lucha y la esperanza. Pero no hay lucha ni esperanza solitarias. En
todo hombre se juntan las épocas remotas, la inercia, los errores, las pasiones, las urgencias de nuestro
tiempo, la velocidad de la historia. Pero, qué sería de mí si yo, por ejemplo, hubiera contribuido en
cualquiera forma al pasado feudal del gran continente americano? Cómo podría yo levantar la frente,
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iluminada por el honor que Suecia me ha otorgado, si no me sintiera orgulloso de haber tomado una mínima
parte en la transformación actual de mi país? Hay que mirar el mapa de América, enfrentarse a la grandiosa
diversidad, a la generosidad cósmica del espacio que nos rodea, para entender que muchos escritores se
niegan a compartir el pasado de oprobio y de saqueo que oscuros dioses destinaron a los pueblos
americanos.
Yo escogí el difícil camino de una responsabilidad compartida y, antes de reiterar la adoración hacia el
individuo como sol central del sistema, preferí entregar con humildad mi servicio a un considerable ejército
que a trechos puede equivocarse, pero que camina sin descanso y avanza cada día enfrentándose tanto a
los anacrónicos recalcitrantes como a los infatuados impacientes. Porque creo que mis deberes de poeta no
sólo me indicaban la fraternidad con la rosa y la simetría, con el exaltado amor y con la nostalgia infinita,
sino también con las ásperas tareas humanas que incorporé a mi poesía.
Hace hoy cien años exactos, un pobre y espléndido poeta, el más atroz de los desesperados, escribió esta
profecía: A l’aurore, armés d’une ardente patience, nous entrerons aux splendides Villes. (Al amanecer,
armados de una ardiente paciencia entraremos en las espléndidas ciudades.)
Yo creo en esa profecía de Rimbaud, el vidente. Yo vengo de una oscura provincia, de un país separado de
todos los otros por la tajante geografía. Fui el más abandonado de los poetas y mi poesía fue regional,
dolorosa y lluviosa. Pero tuve siempre confianza en el hombre. No perdí jamás la esperanza. Por eso tal vez
he llegado hasta aquí con mi poesía, y también con mi bandera.
En conclusión, debo decir a los hombres de buena voluntad, a los trabajadores, a los poetas, que el entero
porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: solo con una ardiente paciencia conquistaremos la
espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres.
Así la poesía no habrá cantado en vano.
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Biography of Pablo Neruda
from http://www.kirjasto.sci.fi/neruda.htm
This Chilean poet, and diplomat, was awarded the Nobel Prize for Literature in 1971. His original name was
Neftali Ricardo Reyes Basoalto, but he used the pen name Pablo Neruda for over 20 years before adopting it
legally in 1946. Neruda is the most widely read of the Spanish American poets. From the 1940s on, his
works reflected the political struggle of the left and the socio-historical developments in South America. He
also wrote love poems. Neruda's Twenty Love Poems and a Song of Despair (1924) have sold over a million
copies since it first appeared.
"Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro es las sasterías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza."
(from 'Walking Around')
(I happen to be tired of being a man
I happen to enter tailor shops and movie houses
withered, impenetrable, like a felt swan
navigating in a water of sources and ashes.)
Neftalí Ricardo Reyes Basoalto was born in Parral, a small town in central Chile. His father, don José del
Carmen Reyes Morales, was a poor railway worker and his mother, Rosa Basoalto de Reyes, was a
schoolteacher, who died of tuberculosis when Neruda was an infant. Don José Carmen moved with his sons
in 1906 to Temuco, and married Trinidad Candia Marvedre. Neruda started to write poetry when he was ten
years old. At the age of 12 he met the Chilean poet Gabriela Mistral, who encouraged his literary efforts.
Neruda's first literary work, an article, appeared in 1917 in the magazine La Manana. It was followed by the
poem, 'Mis ojos', which appeared in 1918 in Corre-Vuela. In 1920 he published poems in the magazine
Selva Austral, using the pen name Pablo Neruda to avoid conflict with his family, who disapproved his
literary ambitions. From 1921 he studied French at the Instituto Pedagógico in Santiago. In 1924 Neruda
gained international fame as an writer with VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCÍON, which is his
most widely read work.
At the age of only 23 Neruda was appointed by the Chilean government as consul to Burma (now Myanmar).
He held diplomatic posts in various East Asian and European Countries, befriending among others the
Spanish poet Federico García Lorca. Neruda continued to write for several literary and other magazines,
among them La Nación, El Sol, and Revista de Occidente. He also started to edit in 1935 a literary
magazine, Caballo Verde para la Poesía.
After Neruda ended his affair with the possessive and violently jealous Josie Bliss, he married in 1930 María
Antonieta Hagenaar, a Dutch woman who couldn't speak Spanish; they separated in 1936. At that time
Neruda lived in Paris, where he published with Nancy Cunard the journal Los Poetas del Mundo Defiende al
Pueblo Español. Nancy Cunard was the sole inheritor of the famous Cunard shipping company, who later
followed Neruda to Chile with a bullfighter. Her mother disinherited her when she escaped from high society
with a black musician. In the 1930s and 1940s Neruda lived with the Argentine painter Delia del Carril, who
encouraged Neruda to participate in politics. Neruda and Delia del Carril married in 1943, but the marriage
was not recognized in Chile; they separated in 1955. Neruda married in 1966 the Chilean singer Matilde
Urrutia. She was the inspiration of much of Neruda's later poetry, among others One Hundred Love Sonnets
(1960).
Neruda's Residence on Earth (1933), was a visionary work, emerging from the birth of fascism. In 1935-36
he was in Spain but he resigned from his post because he sided with the Spanish Republicans. After the
leftist candidate don Pedro Aguirre Cerda won the presidental election, Neruda again was appointed consul,
this time to Paris, where he helped Spanish refugees by re-settling them in Chile.
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In 1942 Neruda visited Cuba and read for the first time his poem, 'Canto de amor para Stalingrado', which
praised the Red Army fighting in Stalingrad. His daughter, Malva Marina, died in the same year in Europe.
Neruda joined the Communist Party, and in 1945 he was elected to the Chilean Senate. He attacked
President González Videla in print and when the government was taken by right-wing extremists, he fled to
Mexico. He travelled to the Soviet Union, where he was warmly received, and in other Eastern European
countries. Neruda was especially impressed by the vastness of Russia, its birch forests, and rivers. He met
Ilya Ehrenburg, whose home was full of works by Picasso, and the Turkish poet Nazim Hikmet, who lived in
exile in Moscow. The Soviet Union was for Neruda a country, where libraries, universities, and theatres were
open for all. He referred to dogmatic views in the Soviet art, but optimistically believed that the views had
been condemned. Neruda's colleagues also read him Boris Pasternak's poems but they did not forget to
mention that Pasternak was considered as a political reactionary.
In exile Neruda produced CANTO GENERAL (1950), a monumental work of 340 poems.
"Come up with me, American love. / Kiss these secret stones with me. /
The torrential silver of the Urubamba / makes the pollen fly to its golden cup.
The hollow of the bindweed's maze, the petrified plant, the inflexible garland,
soar above the silence of these mountain coffers."
(From 'The Heights of Macchu Picchu'.)
In this work Neruda examined Latin American history from a Marxist point of view, and showed his deep
knowledge about the history, geography and politics of the continent. The central theme is the struggle for
social justice. Canto general includes Neruda's famous poem 'Alturas de Macchu Picchu', which was born
after he visited the Incan ruins of Macchu Picchu in 1943. In it Neruda aspires to become the voice of the
dead people who once lived in the city.
While in exile, Neruda travelled in Italy, where he lived for a while. After the victory of the anti-Videla forces
and the order to arrest leftist was rescinded, Neruda returned to Chile. In 1953 Neruda was awarded the
Stalin Prize. He remained faithful to "el partido" when other intellectual had rejected Moscow's leash.
However, Neruda's faith was deeply shaken in 1956 by Khrushchev's revelation at the Twentieth Party
Congress of the crimes committed during the Stalin regime.His collection EXTRAVAGARIO (1958) reflects
this change in his works. In it Neruda turned to his youth. He presents the reader with his daily life and
examines critically his Marxist beliefs. During a visit to Buenos Aires in 1957 Neruda was arrested and he
spent a restless night in jail. Just before he was released, a policeman gave him a poem, devoted to the
famous author.
"Poetry is a deep inner calling in man; from it came liturgy, the psalms, and also the content
of religions." (from Memoirs, 1974)
Establishing a permanent home on the Isla Negra, Neruda continued to travel extensively, visiting Cuba in
1960 and the United States in 1966. When Salvador Allende was elected president, he appointed Neruda as
Chile's ambassador to France (1970-72). Neruda died of cancer in Santiago on 23 September in 1973. His
death was probably accelerated by the murder of Allende and tragedies caused by Pinochet coup. After
Neruda's death his home in Valparaiso and Santioago were robbed. During his long literary career, Neruda
produced more than forty volumes of poetry, translations, and verse drama.
65
Pablo Neruda: Premio Nobel de Literatura
Adapted from ICARITO
http://www.icarito.cl/especiales/neruda//neruda1.htm
Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto nació en Parral, actual VII Región, el 12
de julio de 1904. Su madre fue Rosa Neftalí Basoalto Opazo, profesora de un
liceo de niñas. Su padre, José Ángel Reyes, fue obrero y posteriormente
maquinista. Contrajeron matrimonio en 1903.
Rosa murió de tuberculosis pocas semanas después de dar a luz a Neftalí, su
único hijo. Esta ausencia marcaría más adelante al poeta, y su nostalgia se hizo
patente en dos poemas dedicados a ella
Neftalí —bautizado así en recuerdo de su progenitora— se educó los primeros
años de su vida en la casa de sus abuelos, hasta que en 1906 fue a vivir a
Temuco junto a su padre. En 1919 Neftalí ingresó al Liceo de Hombres de
Temuco. y allí Neftalí Reyes adoptó el seudónimo de Pablo Neruda.
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Una ciudad naciente
A principios de siglo, Temuco tenía las características de ciudad naciente. La población residente allí estaba
conformada en su mayoría por colonos y comunidades indígenas desplazadas a reducciones. El clima
lluvioso también influyó en su poesía. Fue así como, años después, en su casa de Isla Negra, instaló en una
de las habitaciones un techo de zinc para escuchar el sonido de la lluvia. Se ha caracterizado a Neruda en
esos años como un joven tímido y taciturno.
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Acercamiento a la poesía
El primer contacto de Neftalí Reyes con la poesía fue a través de un tío poeta: Orlando Mason. Mientras, a
su padre no le interesaba que su hijo fuera poeta; pensaba que debía estudiar en la universidad alguna
carrera profesional.
Para él resultaba vergonzoso tener un hijo poeta que formara parte del mundo bohemio y que viviera
sumergido en la pobreza toda su vida.
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El seudónimo
Su seudónimo Pablo Neruda surgió a comienzos de la década que comenzó en 1920. Se ha señalado que
la primera vez que lo adoptó fue ese mismo año, cuando escribió sobre el asalto a la Federación de
Estudiantes firmando como Pablo Neruda.
“Pablo” le gustaba, y “Neruda” lo eligió por el poeta checo Jan Neruda. Sus primeros versos fueron
publicados en revistas sureñas y en algunas publicaciones estudiantiles. El primer poema suyo en triunfar
en un concurso literario fue Canción de Fiesta (1921).
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Viaje a Santiago
En 1921 Neruda dejó Temuco para trasladarse a Santiago, decidido a continuar el camino de la literatura.
66
Comenzó a estudiar Pedagogía en Francés en la Universidad de Chile. Allí conoció a Albertina Azócar,
quien al parecer fue su primer amor. Ambos eran compañeros de estudios.
Neruda le dedicó a ella los primeros poemas de los tan conocidos Veinte poemas de Amor y una Canción
Desesperada (1924).
La efervescencia social de los años veinte fue ávidamente absorbida por el poeta, que desarrolló junto a sus
compañeros universitarios y colegas contemporáneos una activa vida cultural. Se encontraban con él en
distintos cafés, donde charlaban y discutían acerca de los más diversos temas.
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Crepusculario
Cuando su primer libro publicado de Neruda fue Crepusculario (1923) apareció en 1923, el poeta vivía en
hogares estudiantiles y conventillos.
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Primer viaje a Europa
En 1927, Pablo Neruda realizó su primer viaje a Europa, junto a su amigo Álvaro Hinojosa. Luego se dirigió
hacia el Oriente, donde había sido destinado cónsul en Rangoon, Ceilán y Birmania. En 1929 asistió al
Congreso Panhindú, en Calcuta, donde conoció a Gandhi.
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Compromiso político
En 1934, Neruda se embarcó hacia Madrid, España para ejercer como cónsul. Fue entonces cuando
conoció al poeta Federico García Lorca. En julio de 1936 comenzó la Guerra Civil española. Como
consecuencia de su posición política antifranquista, Neruda fue destituido de su cargo diplomático y viajó a
París. A partir de las experiencias vividas durante la guerra, se comprometió políticamente.
Él mismo definió este período como el que marcó en forma definitiva su camino político. Este cambio
también se reflejó en su poesía.
En 1939, Neruda, como cónsul en Francia, consiguió el viaje del barco Winnipeg desde Francia hasta
Valparaíso, para traer a Chile a más de dos mil españoles que escapaban de la guerra y que llegaron al
país a fines de 1939. En 1941 fue cónsul en México.
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Parlamentario y Premio Nacional
En marzo de 1945, mientras vivía en Isla Negra, Chile, fue elegido senador de la República Chilena, e
ingresó al Partido Comunista.
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Clandestinidad y exilio
Neruda fue un entusiasta partidario del presidente Gabriel González Videla. Sin embargo, ya siendo
Presidente, González Videla promulgó la Ley de Defensa de la Democracia (1947), llamada “Ley Maldita”,
que prohibió la existencia del Partido Comunista y mediante la cual se perseguía a sus partidarios. Con ello,
Neruda fue desaforado en 1948. Clandestino en el país hasta 1949, por fin escapó a cballo, cruzando los
Andes a la Argentina.
El mismo año de 1949, Neruda partió al exilio, etapa durante la cual viajó por diversos países, mientras
continuaba con una afanada producción literaria. Vivía en México, estuvo en Varsovia, y visitó la Unión
Soviética. Estos hechos lo orientaron a impulsar su poesía militante.
Regresó a Chile el 12 de agosto de 1952. En 1953 recibió el Premio Stalin de la Paz.
67
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Todo puede ser poesía
Para Neruda, desde muy joven, el tema del amor también fue muy importante. También demuestra que
todo puede ser poesía. En las Odas Elementales, de 1957 se encuentran versos para la alcachofa, la
manzana, el vino, el átomo y el traje; le escribe a un reloj en la noche, al hilo, y también a la vida, a la
tristeza, al pasado, a la pobreza, a la soledad, etcétera.
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Amigos
Sus amigos también fueron innumerables. Entre ellos hubo importantes personalidades internacionales,
tanto del ámbito político como artístico y cultural: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Volodia Teitelboim,
Gabriela Mistral, Miguel de Unamuno, Alberto Rojas Giménez, Miguel Hernández y Salvador Allende forman
parte de esta lista.
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Candidato presidencial
Con motivo de las elecciones presidenciales de 1970, Pablo Neruda fue presentado como candidato
presidencial en representación del Partido Comunista. Sin embargo, declinó en favor de Salvador Allende,
candidate socialista que ganó las elecciones.
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Premio Nobel de Literatura
En 1971 aceptó el cargo de embajador en Francia, y el mismo año se le otorgó el Premio Nobel de
Literatura. En el país europeo comenzó sus memorias, terminadas unos dias antes de su muerte, y
publicadas en forma póstuma: Confieso que He Vivido (1974).
En 1972 Neruda renunció a su cargo diplomático y regresó a Chile a apoyar a Salvador Allende, un gran
amigo personal, en sus programas de justicia social.
Neruda falleció de cáncer el 23 de septiembre de 1973, doce días después del golpe militar liderado por el
general Agusto Pinochet, que derrocó al gobierno de Salvador Allende.
68
Pablo Neruda
Biographical outline
Adapted from Britannica online school edition
26 Jan. 2004 <http://school.eb.com/eb/article?eu=56705>
July 12, 1904
Pablo Neruda, Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, is born in Parral, Chile.
Mother: dies within a month of Neruda’s birth
Father: a railway worker, remarries when Neruda is three years old.
Age 6, 1910
Neruda enters Temuco Boys’ School
Age 10, 1914
Neruda, a precocious boy who reads voraciously, begins to write poetry. He is encouraged
by the principal of Temuco Girls’ School, Gabriela Mistral, who also would later become a
Nobel laureate. During this time, he begins publishing poetry under the pseudonym Pablo
Neruda.
Age 16, 1920
Neruda graduates from Temuco Boys’ School.
Age 17, 1921
Neruda moves to Santiago (Chile’s capital) to work as a French teacher but this job does not
keep him from hunger, loneliness and a bohemian lifestyle.
Age 19, 1923
Crepusculario, Neruda’s first book of poetry, is published.
Age 20, 1924
Veinte poemas de amor y una canción de desesperada (Twenty Love Poems and a Song of
Despair) is published. Now Neruda has already become one of Chile’s best-known poets.
This collection remains one of Neruda’s most popular books.
1925-1933
Neruda is appointed as honorary consul to Rangoon, Burma (Myanmar), then Colombo,
Ceyon (Sri Lanka) and next to Batavia (Jakarta). During this time four more collections of
poetry are published: Tentativa del hombre infinitivo (Attempt of the Infinite Man), Anillos
(Rings) and El hondero entusiasta (The Enthusiastic Slingshooter) and Recidencia en la
tierra (Residence on Earth). The position of honorary consul was not paid, however, and
Neruda lived in abject poverty.
1930-1932
During his stay in Batavia (Jakarta), Neruda fell in love and married for the first time.
1932
Neruda returns to Chile
1933
Neruda is appointed Chilean consul in Buenos Aires, Argentina. Here he meets the Spanish
poet Federico García Lorca, with whom he becomes close friends.
1934
Neruda is appointed as consul to Barcelona, Spain and is soon transferred to Madrid. He is
instantly welcomed by García Lorca’s communist friends.
1935
Residencia en la tierra II is published. It is a second edition which contains more poems
than the first.
1936
Neruda and his wife separate, and he meets and marries his second wife.
1936
Spanish Civil War breaks out; García Lorca is executed by the Nationalists; Neruda supports
the Republicans.
1937
España en mi corazón (Spain in My Heart) is published. It expresses the poet’s solidarity
with the Republicans. Neruda returns to Chile. He regularly gives lectures and poetry
readings, while also defending Republican Spain and Chile’s new center-left government.
1939
Neruda is appointed special consul in Paris.
69
1940
Neruda is appointed Chile’s consul general in Mexico. He begins work on his epic poem,
Canto general (General Song).
1943
Neruda climbs Macchu Picchu and he writes Alturas de Macchu Picchu (Heights of Macchu
Picchu), one of his finest poems.
1943
Neruda returns to Chile.
1945
Neruda is elected senator and joins the Communist Party.
1946
When Chilean President Videla turns from left to right, Senator Neruda publishes an openly
critical letter, is expelled from the Senate and goes into hiding. At this time he legally adopts
his pseudonym.
1947
Tercera residencia (Third Residence) is published.
1948
Neruda leaves Chile, crossing the Andes into southern Argentina on horseback by night.
1948-52
In exile, Neruda travels to the Soviet Union, Poland, Hungary and Mexico. In Mexico, he
meets his future third wife and divorces his second in 1952.
1952
Chile’s political situation is now favorable to Neruda, and he returns to Chile a rich and
famous man with houses in several lovely locations.
1954
Odas elementales (Elemental Odes) is published. These poems contain descriptions of
everyday objects and reflect both his fame and his personal happiness.
1958-1973
20 more books of poetry are published during these prolific years.
1969
Neruda appointed ambassador to France.
1971
Awarded Nobel Prize for Literature and returns to Chile ill with cancer and bedridden, to live
in his house on the sea in Islas Negras.
1973
September 11, Neruda’s friend President Salvador Allende is killed in a right-wing military
coup led by Pinochet. Neruda writes the final pages of his autobiography Confieso que he
vivido (I Confess that I have Lived), including Allende’s death, and dies on Sept. 23 at age
69.
70
Pablo Neruda
Source: ICARITO http://icarito.latercera.cl/especiales/neruda/crono1.htm
1904
Neftalí Ricardo Reyes Basoalto (Pablo Neruda) nace el 12 de julio, en Parral, Chile, hijo de Rosa
Neftalí Basoalto de Reyes y de José del Carmen Reyes Morales. Neruda pierde a su madre
cuando tiene un mes de edad.
1906
Don José del Carmen se traslada a Temuco y se casa en segundas nupcias con doña Trinidad
Candia Marverde.
1910
Pablo Neruda ingresa al Liceo de Hombres de Temuco, donde realiza todos sus estudios hasta
terminar el 6º año de humanidades en 1920.
1917
El 18 de julio se publica en el diario «La Mañana», de Temuco un artículo titulado «Entusiasmo y
perseverancia», que firma Neftalí Reyes. Es ésta la primera publicación del poeta. Sigue
escribiendo poemas que se publican en revistas.
1920
En octubre adopta definitivamente el seudónimo de Pablo Neruda para sus publicaciones. 28 de
noviembre: obtiene el primer premio en la Fiesta de la Primavera de Temuco. Este mismo año es
presidente del Ateneo Literario del Liceo de Temuco y prosecretario de la Asociación de
Estudiantes de Cautín. Prepara dos libros: Las ínsulas extrañas y Los cansancios inútiles, que no
publica. Parte de estos libros integrarán Crepusculario.
1921
Pablo Neruda viaja a Santiago para seguir la carrera de profesor de francés en el Instituto
Pedagógico. 14 de octubre: obtiene el primer premio en el Concurso de la Federación de
Estudiantes de Chile por su poema «La canción de la fiesta».
1923
En agosto aparece la edición original de Crepusculario publicada por Ediciones Claridad. La
revista «Dionysios», dirigida por Aliro Oyarzún, le publica cuatro poesías. Las tres últimas
integrarán El hondero entusiasta, libro que, escrito en esta época, no será publicado hasta 1933.
1924
Junio: edición original de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, editorial
Nascimento. Publica, en el diario «La Nación», una carta sobre su libro Veinte poemas de amor y
una canción desesperada en que explica el proceso de su creación..
1927
Lo nombran cónsul ad honorem en Rangún (Birmania). 14 de junio: sale de Santiago para
Rangún, vía Buenos Aires, donde se embarca en el «Baden» hasta Lisboa. Publican poemas de
Neruda «El Sol» y «Revista de Occidente», de Madrid, y «La Nación de Santiago. Conoce y vive
con Josie Bliss.
71
1928
Cónsul en Colombo (Ceylán). Josie Bliss viaja a verlo y se despiden para siempre.
1929
Asiste en Calcuta al Congreso Panhindú.
1930
Cónsul en Batavia (Java). 6 de diciembre: se casa con María Antonieta Hagenaar Vogelzanz.
1931
Cónsul en Singapur
1932
Regresa a Chile después de un viaje por mar de dos meses, cruzando el Estrecho de Magallanes.
Julio: se publica la segunda edición -en texto definitivo- de Veinte poemas de amor y una canción
desesperada.
1933
24 de enero: edición original de El hondero entusiasta, Empresa Letras de Santiago. La editorial
Tor, de Buenos Aires publica Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Abril: editorial
Nascimento publica, en una edición de lujo, con tiraje de 100 ejemplares, Residencia en la Tierra
(1925-1931). 28 de agosto: llega a Buenos Aires, donde ha sido nombrado cónsul. 13 de octubre:
en casa de Pablo Rojas Paz conoce a Federico García Lorca.
1934 –1943
1934
5 de mayo: viaja a Barcelona, donde ha sido nombrado Cónsul. 4 de octubre: nace en Madrid su
hija Malva Marina. 6 de diciembre: conferencia y recital poético en la Universidad de Madrid,
presentado por Federico García Lorca. En la revista «Cruz y Raya», de Madrid, aparecen las
«Visiones de las hijas de Albión» y «El viajero mental», de William Blake, traducidos por Pablo
Neruda. En casa de Morla Lynch conoce a Delia del Carril.
1935
3 de febrero: se traslada como Cónsul a Madrid. Abril: se edita Homenaje a Pablo Neruda de los
poetas españoles, ediciones Plutarco, de Madrid. Sonetos de la muerte, de Quevedo, presentados
por Pablo Neruda, edición Cruz y Raya. Julio: aparece en «Cruz y Raya», ,«Poesías de
Villamediana», presentadas por Pablo
Neruda.
1936
Se edita Primeros poemas de amor (veinte poemas) por ediciones Héroe, de Madrid. 18 de julio:
comienza la Guerra Civil Española y, poco tiempo después, matan a Federico García Lorca.
Neruda inicia sus poemas de España en el corazón. Es destituido de su cargo consular. Viaja a
Valencia y luego a París. 7 de noviembre: edita la revista «Los Poetas del Mundo Defienden al
Pueblo Español», con Nancy Cunard. Se separa de María Antonieta Hagenaar.
1937
Febrero: conferencia en París sobre Federico García Lorca. Abril: funda, con César Vallejo, el
Grupo Hispanoamericano de Ayuda a España. 2 de julio: se realiza en París el Congreso de las
Naciones Americanas; allí pronuncia un discurso que luego es traducido y editado en francés. 10
de octubre: regresa a Chile. 7 de noviembre: Funda y preside la Alianza de Intelectuales de Chile
para la Defensa de la Cultura. 13 de noviembre: se edita España en el corazón, ediciones Ercilla.
72
1938
Tres ediciones sucesivas de España en el corazón. Se reeditan casi todas sus obras en ediciones
Ercilla y Tor de Buenos Aires. 7 de mayo: muere su padre en Ternuco. Julio: Espagne au Coeur,
con prólogo de Louis Aragon. Agosto: aparece la revista «Aurora de Chile» dirigida por Neruda. 18
de agosto: muere en Temuco su madrastra, doña Trinidad Candia. Octubre: triunfa en las
elecciones presidenciales don Pedro Aguirre Cerda, candidato del Frente Popular. Neruda recorre
el país y pronuncia conferencias. En el frente de batalla de Barcelona, en plena Guerra Civil, se
edita España en el corazón.
1939
Es nombrado Cónsul para la emigración española, con sede en París. Marzo: viaja a Francia
pasando por Montevideo donde asiste como delegado de la Alianza de Intelectuales de Chile al
Congreso Internacional de las Democracias. De abril a julio realiza las gestiones en favor de los
refugiados españoles; a una parte de ellos los embarca en el «Winnipeg», que llega a Chile a fines
de este año. Mayo: publica Las furias y las penas, editorial Nascimento. Edición rusa de España
en el corazón. En Montevideo, AIAPE publica Neruda entre nosotros. En París, Trois Poèmes,
edición G.L.M. (poemas de Residencia en la Tierra), y Chile os acoge, dirigido por Neruda a los
refugiados.
1940
2 de enero: llega a Chile. Por la editorial Esperantistas Internacionales se edita en esperanto
Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Amado Alonso publica Poesía y estilo de
Pablo Neruda, editado por Losada (hay ediciones posteriores). Continúa escribiendo el Canto
General de Chile, que después sería el Canto General. 16 de agosto: llega a Ciudad de México,
donde ha sido nombrado Cónsul general.
1941
Escribe «Un canto para Bolívar», que edita la Universidad Nacional Autónoma de México. Viaja a
Guatemala. Octubre: es nombrado Doctor honoris causa por la Universidad de Michoacán.
Diciembre: es agredido por un grupo de nazis en Cuernavaca. Recibe luego por este motivo la
adhesión de cientos de intelectuales de toda América.
1942
En abril viaja a Cuba. El 30 de septiembre hace la primera lectura del poema «Canto a
Stalingrado» , cuyo texto, reproducido luego en afiches, se fija en las calles de Ciudad de México.
Publica en revistas literarias «América, no invoco tu nombre en vano», del Canto General. Muere
en Europa su hija Malva Marina.
1943
«Nuevo canto de amor a Stalingrado», editado en México (Sociedad Amigos de la URSS). Se
hace una edición privada, fuera de comercio, de Canto General de Chile. Se edita en Lima Cantos
de Pablo Neruda, por Hora del Hombre. En Bogotá, Sus mejores versos, por Librería Siglo XX. En
Chile, Nascimento edita una Selección por Arturo Aldunate Phillips. Febrero: Neruda viaja a
Estados Unidos para asistir a «La Voz de las Américas», en Nueva York. Regresa a México. 27 de
agosto: le es ofrecida una despedida y asisten dos mil personas. 1º de septiembre: inicia el viaje
de regreso a Chile pasando por los países de la costa del Pacífico. 3 de septiembre: Panamá. 9
de septiembre:Colombia, donde es huésped de honor del Gobierno del presidente López y
huésped de honor en Manizales. En Caldas se crea el grupo escolar Pablo Neruda. 22 de
octubre: Lima y Cuzco, donde visita las ruinas preincásicas de Macchu-Picchu. Es huésped de
honor en Arequipa. 3 de noviembre: llega a Santiago. 8 de diciembre: conferencias «Viaje
alrededor de mi poesía» y «Viaje al corazón de Quevedo».
73
1944
Obtiene el Premio Municipal de Poesía. Dicta un ciclo de conferencias. Se publica en Nueva York,
edición privada, Selected Poems (poemas de Residencia en la Tierra). En Buenos Aires, Veinte
poemas de amor y una canción desesperada y Residencia en la Tierra, ediciones Losada
1945
4 de marzo: elegido senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta. Se
edita el folleto Saludo al Norte y a Stalingrado. Obtiene el Premio Nacional de Literatura de su
patria. 30 de mayo: primer discurso en el Senado, editado en Cuatro discursos. 8 de julio: ingresa
al Partido Comunista de Chile. 15 de julio: asiste en el Estadio de Pacaembú, en Sao Paulo, al
Comicio en homenaje a Luis Carlos Prestes (cien mil personas). 30 de julio: recepción en la
Academia Brasileira de Letras, en Río; discurso de recepción a cargo de Manuel Bandeira. 31 de
julio: se realiza, en Río de Janeiro, el Comicio Pablo Neruda. 1º al 8 de agosto: recitales y
conferencias en Buenos Aires Y Montevideo. Septiembre: escribe «Alturas de Macchu-Picchu». La
Academia Sueca otorga el Premio Nobel de Literatura a Gabriela Mistral
1946
18 de enero: condecorado por el Gobierno de México con la Orden Águila Azteca. 20 de marzo:
conferencia «Viaje al Norte de Chile». Es nombrado Jefe Nacional de Propaganda en la
candidatura del señor Gabriel González a la presidencia de Chile. Se edita en Checoslovaquia
España en el corazón. Se edita en Copenhague y en Estados Unidos Residencia en la Tierra. En
Sáo Paulo, Brasil, Veinte poemas de amor y una canción desesperada. En la primavera conoce a
Matilde Urrutia. 28 de diciembre: se dicta sentencia judicial declarando que su nombre legal será
Pablo Neruda.
1947
Edición de Tercera residencia, Losada, Buenos Aires; esta edición agrupa definitivamente en un
libro Las furias y las penas, España en el corazón y otros. Colección de su poesía completa por
Cruz del Sur con el nombre de Residencia en la Tierra. Viaja a Magallanes. Edita sus conferencias
la Sociedad de Escritores de Chile. 27 de noviembre: publica en «El Nacional» de Caracas (en
Chile existía censura de prensa efectiva desde el 4 de octubre), Carta íntima para millones de
hombres. Con motivo de esta carta el presidente de la República inicia su juicio político.
1948
6 de enero discurso en el Senado, publicado después con el título de Yo acuso. 3 de febrero: la
Corte Suprema aprueba el desafuero de Neruda como senador de la República. 5 de febrero: los
Tribunales de Justicia ordenan su detención. Desde esa fecha permanece oculto en Chile,
escribiendo el Canto General y participando en la política de oposición. En diversos países se
hacen veladas en su honor y se editan sus poemas. «Adam» (International Review-London),
número íntegro dedicado a Neruda.
24 de febrero: sale de Chile cruzando la cordillera de los Andes por la región austral. 25 de abril:
asiste al Primer Congreso Mundial de Partidarios de la Paz, revelando simultáneamente la
incógnita sobre su paradero. Lo nombran miembro del Consejo Mundial de la Paz. Junio: viaja por
primera vez a la Unión Soviética, donde asiste a los festejos del 150º aniversario de Puschkin. 27
de junio: recibe el homenaje de la Unión de Escritores Soviéticos en Moscú. Julio: visita Polonia y
Hungría. Agosto: viaja a México con Paul Eluard. Septiembre: participa en el Congreso
Latinoamericano de Partidarios de la Paz, en México, donde perrnanece enfermo de cuidado
hasta fines de año. Se reencuentra con Matilde Urrutia. Se editan sus libros o selecciones de sus
poemas en Alemania, Checoslovaquia, China, Dinamarca, Hungría, Estados Unidos, Unión
Soviética, México, Cuba, Colombia, Guatemala y Argentina. En Chile, aparece Dulce patria,
editorial del Pacífico.
74
1950
28 de enero: se extingue el permiso constitucional para ausentarse del país que le diera el
presidente del Senado, don Arturo Alessandri. Se publica en México el Canto General, en dos
ediciones: una, a cargo del Comité Auspiciador, y la otra, ediciones Océano. Ambas llevan
ilustraciones de David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera. En Chile se hacen también dos ediciones
clandestinas. Viaja a Guatemala, donde ofrece recitales y conferencias, homenajeado por el
Gobierno y el Parlamento. Se edita Pablo Neruda en Guatemala. Junio: viaja a Praga y después a
París. En octubre firma ejemplares de la edición francesa del Canto General. Viaja a Roma,
después a Nueva Delhi para entrevistarse con Jawaharlal Nehru. Su poesía se traduce al hindú,
urdú y bengalí. Del 16 al 22 de noviembre asiste en Varsovia al II Congreso Mundial de Partidarios
de la Paz. Lo acompaña Matilde Urrutia. 22 de noviembre: recibe, junto con Picasso y otros
artistas, el Premio Internacional de la Paz por su poema «Que despierte el leñador». Invitado por
la Unión de Escritores de Checoslovaquia, pasa una temporada en el castillo de Dobriss,
propiedad de esa Unión. Se hace una nueva edición popular de Canto General en México y
aparece otra edición clandestina en Chile. Nuevas ediciones en Estados Unidos, China,
Checoslovaquia, Polonia, Unión Soviética (250.000 ejemplares), Suecia, Rumania, India, Palestina
y Siria.
1951
Gira por Italia. Recitales en Florencia, Turín, Génova, Roma, Milán. Se edita en italiano «Que
despierte el leñador». 14 de enero: se realiza en Santiago, en ausencia de Neruda, un homenaje
que auspician la Sociedad de Escritores, por la publicación del Canto General. 20 de enero:
conferencia en Milán dictada por Salvattore Quasimodo y Renato Birolle sobre la poesía de
Neruda. Marzo: París. Mayo: Moscú, Praga y Berlín. 5 al 19 de agosto: Tercer Festival Mundial de
la Juventud en Berlín. Luego asiste al Festival Cinematográfico de Karlovy Vary y al Festival de
Arte Popular de Moravia. Viaja en el ferrocarril transiberiano hasta la República Popular de
Mongolia. Desde allí a Pekín donde hace entrega del Premio Internacional de la Paz a Mme. Sun
Yat-sen en nombre del Consejo Mundial de la Paz. Aparecen sus poesías en Bulgaria, Tatrán
(Checoslovaquia), Hungría, Islandia. Nuevas traducciones al idisch, hebreo, coreano, vietnamita,
japonés, árabe, turco, ucranio, uzhbeco, portugués, eslovaco, georgiano, armenio.
1952
Reside en Italia. Delia del Carril viaja a Chile. 10 de febrero: en Capri. Inicia su libro Las uvas y el
viento. Edición privada y anónima de Los versos del Capitán. Julio y agosto: viaja por Berlín y
Dinamarca. Chile: es revocada la orden de detención al cabo de tres años y algunos meses. 12 de
agosto: regresa a Santiago donde se le tributan grandes homenajes de bienvenida. Se instala en
su casa de la Avda. Lynch. Viaja a Temuco y a otros puntos de Chile. Diciembre: viaja a la Unión
Soviética como jurado del Premio Internacional de la Paz. Comienza a escribir las Odas
elementales. Comienza a construir La Chascona.
1953
22 de enero: regresa de su viaje a la Unión Soviética. Organiza el Congreso Continental de la
Cultura, que se realiza en abril en Santiago, y donde asisten grandes personalidades de América,
como Diego Rivera, Nicolás Guillén, Jorge Amado, etc. Se publican dos antologías en Santiago de
Chile: Todo el amor, editorial Nascimento, y Poesía política, editorial Austral. 20 de diciembre:
recibe el Premio Stalin de la Paz.
1954
Enero: dicta cinco conferencias sobre su poesía en la Universidad de Chile. Julio: Odas
elementales, editorial Losada; Las uvas y el viento, editorial Nascimento. 12 de julio: se celebran
75
sus cincuenta años de vida con grandes homenajes. Viajan escritores de todo el mundo para
saludarlo: Ai Chin y Emi Siau, de China; Ilya Ehrenburg, de la URSS; Drdda y Kutvalek, de
Checoslovaquia. Barrault se une a los homenajes recitando los poemas de Neruda en sus
funciones de teatro, en Santiago. De América también asisten numerosos amigos: Elvio Romero,
de Paraguay; Miguel Ángel Asturias, de Guatemala; de Argentina, Oliverio Girondo, Norah Lange,
María Rosa Oliver, Raúl Larra, De Lellis y otros. Dona a la Universidad de Chile su biblioteca y
otros bienes, y la Universidad acuerda financiar la Fundación Neruda para el Desarrollo de la
Poesía. 20 de junio: acto inaugural de la Fundación Neruda. Pronuncian discursos el rector de la
Universidad, don Juan Gómez Millas, y Neruda. Estos discursos son publicados en una edición
que se reparte gratuitamente. En Francia, se publica Le Chant Général con ilustraciones de
Fernand Léger. Pablo Neruda, Choix de Poèmes, por Jean Marcenac, edición Pierre Seghers, de
la colección Poètes d'Aujourd'hui, París, Tout l'Amour, edición Pierre Seghers. Se publican sus
libros también en Hungría y Polonia; en Jerusalén, en idioma hebreo. Canto General, en la Unión
Soviética.
1955
Se separa de Delia del Carril. Concluye la construcción de su casa La Chascona, donde se
traslada a vivir con su actual mujer, Matilde Urrutia. Funda y dirige la revista «La Gaceta de Chile»,
de la cual salen tres números anuales. Se publican en Alemania Que despierte el leñador, editorial
Insel Verlag, Leipzig, y Las uvas y el viento, editorial Wolk & Welt, de Berlín. Se publica una
selección de su poesía en árabe. Canto General, Collezione Fenice Guarda, de Bolonia, Italia.
Una selección de poesías en idioma persa. Canto General, en Bucarest, Rumania. La editorial
Nascimento, de Santiago, publica su libro en prosa Viajes, que reúne varias de sus conferencias.
Viaja a la Unión Soviética, China y otros países socialistas, además de Italia y Francia. De regreso
en América, da recitales en Brasil y Montevideo y pasa una temporada de descanso en Totoral,
Córdoba, República Argentina.
1956
Enero: Nuevas odas elementales, editorial Losada. Febrero: regresa a Chile. Septiembre: Oda a la
tipografía, editorial Nascimento. Se publica El gran océano, en Estocolmo.
1957
30 de enero: Obras completas, editorial Losada, en papel biblia. Comienza a escribir Cien sonetos
de amor. 1º de abril: viaja a la Argentina. 11 de abril: es detenido en Buenos Aires y permanece un
día y medio en la Penitenciaría Nacional; es puesto en libertad después de las gestiones
realizadas por el cónsul de Chile en Buenos Aires. Abandona la Argentina sin realizar el recital de
su poesía programado. Viaja por los lugares de su juventud: Rangún, Colombo y otras ciudades
de Oriente. Estos viajes se reflejaron en su libro Estravagario. Se publican: Pablo Neruda, por
Mario Jorge de Lellis, libro de estimación de la poesía nerudiana, editorial La Mandrágora (hay
ediciones posteriores), y Para una crítica de Pablo Neruda, por Roberto Salama, editorial Cartago,
Buenos Aires. Realiza recitales en Montevideo. Es nombrado presidente de la Sociedad de
Escritores de Chile. 18 de diciembre: Tercer libro de las odas, editorial Losada.
1958
Trabaja en la campaña política para la elección de presidente en Chile. Realiza giras y
concentraciones populares. 18 de agosto: Estravagario, editorial Losada.
Durante cinco meses viaja por Venezuela, donde recibe grandes honores. Allí conoce a Fidel
Castro, en la embajada de Cuba. 5 de noviembre: Navegaciones y regresos, editorial Losada. 5 de
diciembre: Cien sonetos de amor, edición privada por suscripción. Comienza a edificar, en
Valparaíso, su casa La Sebastiana.
1960
76
Sale de viaje. 12 de abril: a bordo del «Louis Lumière» finaliza Canción de gesta, dedicada a
Cuba. Jean Marcenac traduce su poema «Toros», que ilustra, con dieciséis aguafuertes, Pablo
Picasso. Recorre la Unión Soviética, Polonia, Bulgaria, Rumania, Checoslovaquia, y reside el
resto del año en París. De regreso, pasa a Italia y de allí se embarca para La Habana. Se publica
en Cuba Canción de gesta, edición de 25.000 ejemplares. 14 de diciembre: edición definitiva de
Cien sonetos de amor, Losada.
1961
Febrero: regresa a Chile. Canción de gesta, edición Austral, de Santiago de Chile. 26 de julio: Las
piedras de Chile, edición Losada. 31 de octubre: Cantos ceremoniales, edición Losada. El Instituto
de Lenguas Romances de la Universidad de Yale (EE.UU.) lo nombra Miembro correspondiente.
Este cargo honorífico ha sido concedido entre otros poetas a Saint-John Perse y T.S. Eliot. Se
publica el millonésimo ejemplar de Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Edición
en París de Tout l'Amour, traducción de Alice Gascar. En Estados Unidos: Selected Poems of
Pablo Neruda.
1962
Enero: «O'Cruzeiro Internacional» inicia «Memorias y recuerdos de Pablo Neruda: Las vidas del
poeta» (10 números). 30 de marzo: lo nombran miembro académico de la Facultad de Filosofía y
Educación de la Universidad de Chile. Discurso de recepción por Nicanor Parra. Editorial
Nascimento: Discursos de Pablo Neruda y Nicanor Parra. Abril: sale de viaje y visita la URSS,
Bulgaria, Italia y Francia. 6 de sepiembre: Plenos poderes, editorial Losada. Regresa de su viaje
directamente a su casa de Valparaíso.
1963
Se publica Sumario, impreso por Tallone, en Alpignano, Italia. Este libro se incorporará después al
Memorial de Isla Negra. En la revista «BLM» («Bormiers Litterata Magasia»), de Estocolmo, Arthur
Lundkvist, de la Academia Sueca, publica un extenso artículo: «Neruda». Diciembre: Pablo
Neruda ilustra los sonetos de Homero Arce publicados con el título de Los íntimos metales, en los
Cuadernos Brasileros.
1964
Raúl Silva Castro, crítico y Académico de la Lengua, publica Pablo Neruda, extenso libro
biográfico y crítico. La Biblioteca Nacional de Chile conmemora el sexagésimo aniversario del
poeta. Palabras del director, don Guillermo Feliú Cruz, al iniciar el ciclo nerudiano. Pablo Neruda:
Cómo veo mi propia obra. Conferencias de Fernando Alegría, Mario Rodríguez, Hernán Loyola,
Hugo Montes, Nelson Osorio, Luis Sánchez Latorre, Volodia Teitelboim, Manuel Rojas, Jaime
Giordano y Federico Schop. Publican números dedicados a Neruda las siguientes revistas
chilenas: «Alerce», «Aurora» y «Mapocho». 12 de julio: se publica Memorial de Isla Negra, 5
tomos con títulos diversos, editorial Losada. 9 de septiembre: se publica su traducción de Romeo
y Julieta, de William Shakespeare, Editorial Losada. El ITUCH estrena esta traducción en
Santiago. Pablo Neruda trabaja intensamente en la campaña presidencial recorriendo el país de
norte a sur.
1965
Febrero: viaja a Europa. Junio: se le otorga el título de Doctor honoris causa en Filosofía y Letras
de la Universidad de Oxford, título que se da por primera vez a un sudamericano.
1966
Viaja a Estados Unidos como invitado de honor a la reunión del Pen Club. Da recitales en Nueva
York, presentado por Archibald Mac Leish, decano de los poetas americanos; en Washington y
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Berkeley. Viaja luego a México y al Perú, donde da recitals. A pedido de la Asociación de
Escritores peruanos, que preside Ciro Alegría, es condecorado con el Sol del Perú.
1967
Viaja por Europa. Julio: recibe el premio literario internacional de Viareggio (Italia).
1969
Es designado Miembro de la Academia Chilena de la Lengua. El Senado de la República de Chile
lo condecora con la medalla de plata que se otorga a los hijos ilustres de Chile. Septiembre 3: es
designado precandidato a la presidencia de la República por el Partido Comunista chileno.
1970
Enero: renuncia a su candidatura presidencial al lograrse la designación de un candidato único de
los partidos populares chilenos (doctor Salvador Allende).
1971
El Senado chileno aprueba su designación como Embajador de Chile en Francia. Viaja a este país
en el mes de marzo, pasando antes una semana en la ciudad de Buenos Aires. 21 de octubre: le
es concedido el Premio Nobel de Literatura. Viaja a Estocolmo a recibirlo.
1972
Embajador en París. Viaja a la URSS. En el mes de marzo publica Losada su libro Geografía
infructuosa. El 28 de octubre es nombrado Miembro del Consejo Consultivo de la Unesco, elegido
por la Conferencia General, por un período de cuatro años. En el mes de noviembre viaja a Chile.
Homenaje del pueblo chileno en el Estadio Nacional.
1973
El 5 de febrero renuncia a la embajada en París comunicándoselo al presidente Salvador Allende
cuando éste va a visitarlo a su casa de Isla Negra. Luego cambian cartas. El 18 de febrero se
publica su libro Incitación al nixonicidio y alabanza de la revolución chilena, que es vendido por las
calles de Santiago. El 11 de septiembre muere Salvador Allende en un Golpe de Estado que tomó
el Gobierno hasta 1990.
El 23 de septiembre muere Pablo Neruda en la clínica Santa María, en Santiago de Chile.
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Lesson Plan -- Chile: 1960 – 1990
by Marsha Plotkin
Taylor Allderdice High School
This is an excerpt from the excellent 36 page lesson plan for advanced level Spanish students that you may
find at http://www.chatham.edu/PTI/Contemp_Latin/Plotkin_01.htm.
The lesson includes links to films, music, and political resources relating to Chile.
Overview
The following curriculum unit has been designed as a cultural supplement to language learning (grammar,
vocabulary, etc . . . ) in high school Spanish III classes. The curriculum is not meant to replace the existing
Spanish III curriculum based on the oral proficiency standard, rather it will take a magnified look at a specific
time period (1960 - 1990) in one Spanish-speaking country, Chile. During this time of tremendous political
activity, Chile became the first country in Latin America to elect a Socialist government in 1970 only to see it
fall to a violent golpe de estado (coup d’etat) three years later. The curriculum unit will examine the events
leading up to the election of Dr. Salvador Allende, the overthrow of his government with the covert help of the
Nixon administration, and the ensuing rule of the military junta led by General Augusto Pinochet. In addition
to learning about the politics of this era, students will have the opportunity to listen to music related to the
political climate and study poetry by two of Chile’s most influential and Nobel Prize winning poets, Gabriela
Mistral and Pablo Neruda.
In the 1980s, culture was the fifth component to officially become a permanent part of the foreign language
classroom, although it did exist before then. Food was (and continues to be) immensely popular. Music, art
and sports were among the many cultural topics, in addition to food, that found places in the language
classroom. Students enjoyed culture, whether in English or the target language, but how much cultural
instruction was authentic and how often was it integrated into the daily lesson?
For example, did students learn that when they made tacos they were eating Mexican food and not food from
Spain, that Cinco de mayo is a Mexican holiday not celebrated in the rest of the Spanish-speaking world, and
that the Aztecs who once inhabited Mexico were not the same native peoples that inhabited Peru?
I do not believe that language and culture can be separated, and in addition to the symbiotic relationship
between language and culture, I also believe that teaching a language transcends compartmentalized
schooling. I have always said to my students that life is not a seven or eight period day where school
subjects are neatly separated in our daily lives. It is important that students are able to make the connections
between learning a second language and the other subjects they study year after year. For some students,
Spanish class is the only class where they learn about Latin America, our neighbors to the south with whom
we share the term "America." Until recently, when students studied "World History" or as it is called today,
"World Cultures," the word "world" was synonymous with "European." With this in mind, and depending upon
how the teacher uses this curriculum unit, in addition to the World Language Content Standard, it could also
be used to fulfill the following Pittsburgh Content Standards: Communications standards three, four, six, and
eight, Arts & Humanities standards two and three, and Citizenship standards one and two.
When studying contemporary Latin America, there are certain topics that are crucial to understanding the
people, the culture, and ultimately the language. Even though each Latin American country is unique
regarding its dialect of Spanish, population, geography and natural resources, the countries have much in
common. Some of the recurring themes that have been part of our seminar discussions include: indigenous
populations, history (colonial Spanish rule/independence), land distribution, religion, sovereignty, the
attitudes/roles of men and women. These themes appear in the textbook, videos, and literature that we have
read and discussed. It is around these themes that my curriculum unit is designed for students in Spanish III.
I will focus on the time period between 1960 and 1990 in Chile.
79
I generally begin each school year by teaching or reviewing all of the Spanish-speaking countries of the
world. One of the positive things about introducing students to all of the Spanish-speaking countries is that I
have the opportunity to point out the uniqueness of each country as best I can. It is sometimes difficult for
students to understand this since many have never traveled to a Spanish-speaking country, nor have they
had any contact with a Hispanic person. The stereotypes abound--Cinco de mayo, tacos, fiestas, piñatas--all
with a very Mexican flavor, and very logical since Mexico is our closest neighbor to the south. However, the
word Hispanic encompasses so much more and as a Spanish teacher it is important for me to impart that
information.
Why Chile? Why the historical period between 1960 and 1990? Students are initially fascinated by Chile’s
unique geography, an unusually long and narrow country that Chile’s Nobel prize winning poet Pablo Neruda
described as "a long petal of sea, wine and snow." The Andes mountains extend from north to south. At
Chile’s southernmost point, the Atlantic and Pacific Oceans meet and the submerged mountains form fjords
like those in Scandinavia. The driest desert on earth is located in northern Chile, yet there are lush rain
forests further south with an abundance of vegetation. Because of its mountainous terrain, Chile has been
struck by over 20 major earthquakes in the last century that have killed thousands and destroyed cities. Chile
also has over 600 volcanoes, many of them active. Chilean territory extends into the Pacific to Polynesia
where Easter Island (Isla de Pascua or Rapa Nui) is located. The Islas Juan Fernandez, located several
hundred miles west of Valparaíso in the Pacific are also part of Chile.
The time period encompassing the decades of the 1960s, 1970s and 1980s was as turbulent as Chile’s
geography is diverse.
Most children in the United States who began elementary school in the late 1950s and early 1960s, learned
about the threat and danger of the spread of communism following World War II. The Communists were the
enemy and the United States had to defeat them politically, intellectually, economically, and physically. When
the Soviets launched their first rocket into space, it sent scientists in our country racing not to equal, but to
surpass that feat. At all Olympic competitions it was the ultimate success for the United States to win more
medals than any other country, but more (especially gold) medals than the Soviet athletes. It was a time
when the general belief was that the government of the United States knew what was best, not only for its
citizens, but for people the world over. It was a time of when the balance of international power was a contest
between two powerful nations, the United States of America and the Union of Soviet Socialist Republics. We,
the democracy, were charged with preventing more Communism from spreading to other parts of the world
in order to maintain the balance in our favor. The Bay of Pigs incident in Cuba and the subsequent attempts
to assassinate Fidel Castro were futile attempts by the United States to overthrow the new, Soviet supported
Communist government. However, it was not even close to being the first time that the United States military
had been sent to intervene in a Spanish-speaking country in the Americas.
The 1960s were chaotic times in the United States, but also in other parts of the world. By 1970, the Vietnam
war still had not ended and more young men continued to be drafted. On May 4, 1970, the Ohio National
Guard fired upon and killed four students on the campus of Kent State University during an antiwar protest.
The Kent State shootings signaled the end of a turbulent decade, marked by a generation of people who
became increasingly aware and more distrustful of the power of the United States military, of the United
States government’s foreign policy, as well as its domestic social policy.
During this time of political and social unrest in the United States over the war in Vietnam and civil rights,
Chile was another place in the world where there was political and social unrest, although not in opposition to
a war in southeast Asia or racial inequality at home. In his book Americas, Peter Winn states: "The years
from 1960 to 1990 were unprecedented in Chilean history. They were decades in which the political
spectrum shifted from the center to the left, before the pendulum swung abruptly to the far right, where it
remained for sixteen years, and then moved decisively back to the center. They were years of reform,
revolution, and counterrevolution, of deepened democracy and repressive dictatorship." (1)
The Christian Democratic Party candidate Eduardo Frei was elected in 1964. During his tenure, he promised
to institute an agrarian reform program, but by the time he left office, his attempts to provide land for the
disenfranchised had not materialized quickly enough. The centuries old vestiges of the Spanish colonial
80
period had not yet disappeared in Chile by the last third of the twentieth century. In 1970, the Popular Unity
party’s candidate, Salvador Allende, won the election, however with less than 40 percent of the vote. Even
though it was not a majority victory, Allende was the first Socialist president elected in a country in the
western hemisphere. The United States reacted similarly to the events unfolding in Chile as they had done
ten years earlier in Cuba. In a series of recently declassified documents released by the CIA, there is
evidence that the United States tried unsuccessfully to prevent Allende from taking office after his election.
Once again the United States was flexing its muscle in order to prevent the spread of communism as it had
done so many other times in Latin America during the twentieth century. The two issues that are apparent
when comparing the involvement of the United States in Chile or any of the other Spanish-speaking
countries are:
1) the sovereignty of independent countries, and
2) the commitment of the United States to countries that had made agreements with them based on
economic conditions that would benefit large corporations from the United States and the very small, wealthy
elites in those countries.
Allende was committed to making Chile a better land for all of its citizens. Upon becoming president, he
began to redistribute land and income, raise wages, and nationalize the mineral industry, businesses and
foreign banks. The United States was opposed to the Allende government, not only because of the plan to
nationalize American business interests in Chile, but also because of Allende’s Socialist ideology. The
declassified documents confirm the United States’ involvement in Chile during this time period and explain
how the United States planned to "destabilize" the economy after Allende’s election by limiting trade with
Chile and by intervening with organizations such as the World Bank, to terminate loans and/or fail to extend
credit to the Allende government
As citizens of the United States of America, the way that we are taught and the way we perceive our history
is naturally quite different from the way others perceive it. It must then be the same for the way people from
other countries learn and perceive
During most of the last century, beginning with the Spanish-American War, the United States military or other
sectors of the United States government have been involved either covertly or overtly with the domestic
issues of the independent nations of Latin America and the Caribbean. Many times during the twentieth
century, our government supported and financed suppressive dictatorships, or tried to help to overthrow leftleaning governments in the following Spanish-speaking countries: Cuba, Puerto Rico, the Dominican
Republic, Mexico, Nicaragua, Panama, Guatemala, Uruguay, Chile, Peru, El Salvador, and Colombia. That
is not to say the other nations making up Spanish-speaking America have eluded influence from the United
States. Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Venezuela, Honduras, and Costa Rica have all felt either the
economic, political, or military impact of the United States. During the first half of the 1970s, the economic
and military presence of the United States in Chile was equal to or greater than any other country in South
America.
Objectives
After listening and reading about the geography of Chile, students will be able to:
1. Locate and identify Chile on a map, along with several cities, surrounding countries, bodies of water and
other geographical landmarks.
2. Learn and memorize new vocabulary describing Chile’s geography.
3. Discuss the geographical characteristics of Chile and compare with other South American countries and/or
the United States.
After listening and/or reading about significant events in Chile’s history, students will be able to:
81
1. Identify the important time periods in Chile’s history from the pre-conquest era through independence.
2. Name several people and explain their contributions to Chile during this time period.
3. Compare what was happening in Chile with what was going on in the United States at the same time.
The next part of the curriculum unit’s objectives will make up the central part of the unit: Chile from 1960 1990. Students will still need to know about the history during the years between independence and 1960,
but only in the context leading up to the time period to be studied. It may be necessary to teach this part of
the unit in English, but it will ultimately depend on the ability of the students and how much information the
teacher wants them to master.
Salvador Allende ran 1970 election in order to try to accelerate land reform and the nationalization of
businesses and natural resources. His platform espoused a "democratic road to socialism." Allende promised
to do more than his predecessor and he immediately initiated an aggressive land reform program. He also
initiated a redistribution of income, raised wages and controlled prices to help Chile’s poor, which did not
make him popular with Chile’s small middle and upper classes. Finally, Allende instituted state control of
banks and other businesses in addition to the expropriation of copper mines owned by the United States.
The Nixon administration in the United States did not look favorably upon the election of Allende. As many of
the recently declassified documents indicate, there was an attempt by the United States (CIA) to subvert the
election by trying to convince then-President Frei to annul the election. Other tactics were also attempted in
order to "reelect" Frei, such as offering him substantial amounts of money. The election results stood and
according to one of the declassified documents written by then CIA director Richard Helms, "On 3 November
1970, Dr. Salvador Allende became the first democratically elected Marxist head of state in the history of
Latin America, despite the opposition of the U.S. Government. U.S. prestige and interests . . . are being
affected materially at a time when the U.S. can ill afford problems in an area that has been traditionally
accepted as the U.S. ‘backyard.’"(3) Even before the election, the United States began its covert operations
in Chile to prevent the election of Allende. But, in spite of their planning and monetary leverage, the CIA had
failed to induce a coup prior to Allende’s installation as president. Furthermore, the military and the country
temporarily rallied behind Allende’s ratification.
A socialist government did not belong in the western hemisphere according to the President Nixon and his
advisors, and so the CIA with help from military advisors from the United States and Chile, began to
implement plans to destabilize and if necessary, overthrow the Allende government. After three years of
planning, on September 11, 1973 there was a successful coup d’etat in Chile. The Chilean military,
supported by United States funds and intelligence advisors, stormed the presidential palace, arrested
Allende, and began a 16-year rule in Chile. Allende committed suicide rather than be killed by the opposing
forces.
The United States government may have concealed information from families concerning the arrest and
deaths of two American citizens in Chile, Charles Horman and Frank Teruggi. The story of these two
Americans living in Chile during the time of the coup is loosely retold in the 1982 film Missing starring Cissy
Space and Jack Lemmon. Furthermore, the declassified documents suggest that because of the close
relationship the United States had with the Pinochet government, it may have had at least some prior
knowledge regarding the car bomb explosion on September 25, 1976 on Embassy Row in Washington, D.C.
that killed former Chilean ambassador Orlando Letelier and his American associate Ronni Moffitt.
General Pinochet became Chile’s dictator on September 11, 1973. As soon as he assumed power, he
immediately suspended the constitution, dissolved Congress, imposed strict censorship, and banned all
political parties. The Chilean police and military detained thousands of citizens who were considered to be
threats to the new government. Many were tortured and killed or simply died in detention centers.
In August 1988 the state of siege was lifted and for the first time since the coup, Chileans were permitted to
hold a plebiscite to decide whether to extend Pinochet’s term until 1997. It was a simple "YES" or "NO" vote.
Both sides were permitted to broadcast their daily campaigns on television during fifteen minute time slots
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during the months preceding the October vote. On October 5, 1988, "NO" won with 55 percent of the vote
compared to 43 percent voting "YES."
In 1998, Pinochet became a "senator for life" when he retired from the army. Chile’s constitution was written
while Pinochet was in power and it provided for past presidents to maintain an active role in Chile’s
government by being appointed to that post. More important, along with the title, it gave him immunity from
being prosecuted for crimes carried out during his tenure as president. Six months after declaring himself
"senator for life," Pinochet was detained and charged with human rights crimes during his regime by a judge
in Spain, while he was in London seeking medical treatment. Spain requested his extradition, but after 16
months of arguing and appeals in England, Pinochet returned to Chile, old and frail from his illness.
Meanwhile, during Pinochet’s detention in England, elections were held in Chile (December 1999) and the
people elected Ricardo Lagos, a Socialist who began his political career associated with Allende. He is 62
years old and was inaugurated in March 2000. While taking the oath of office, he stated, "I will make a
tremendous effort to show the world that this is a democratic country where power is in the hands of
authorities, elected by the people, and where the armed forces are obedient to him."(4)
After learning about Chile from 1960 through 1990, students in Spanish III CAS will be able to:
1. Identify people who were important during this era and why they were important.
2. Explain the involvement of the United States during this time period and why you agree or disagree.
3. Analyze the political, social and economic conditions in the United States and Chile during the thirty years
between 1960 and 1990 and compare and contrast them.
4. Discuss the probabilities/possibilities for Chile’s future, including but not limited to the trial of Pinochet.
Classroom Activities
This curriculum unit is meant to be flexible enough so that teachers can use the individual components at
different times during the school year, or as an entire unit to be taught over a period of two or three weeks.
Each of the components is independent of the others and they can be used separately or together and
taught either in conjunction with or apart from the regular curriculum.
Introducing Students to Chile (one to three days)
The materials needed for this component are: a map of Chile and South America; pictures (from books,
Internet, etc . . . ) or slides of Chile; a vocabulary list with geographical terms in Spanish, e.g., el país, la
capital, las montañas, el desierto, el clima, el océano, la nieve, la lluvia, las islas, la cordillera, la frontera, el
terremoto, el volcán, estrecho, largo, alto, along with the names of cities, rivers, etc...
The vocabulary for this part of the unit can be taught using content-based methodology because the use of
visuals helps students to understand the subject matter. Working in small groups or individually, students will
identify and locate specific places on the map of Chile and add any new vocabulary to the existing list. Since
the World Language Standard of oral proficiency should be kept in mind while making lesson plans, there
should be sufficient time allowed for students to talk about Chile’s geography among themselves in small
groups and with the entire class. Also, the lesson could be used to supplement and enhance the vocabulary
and grammar of an already existing chapter or unit in the textbook.
In addition to the classroom activities mentioned, current events topics about Chile should be ongoing during
the course of the school year.
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