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digestivo completoooooo 2020 full (1)

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CABRAL MARTIN
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO
DIGESTIVO
MEDICINA INTERNA 2021 - cursado Online
© 2021 Todos los derechos reservados.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO - CABRAL MARTIN / 2021 CLASES Online. MD
PANCREATITIS AGUDA
© 2021 MEDICINA INTERNA cursado Online.
Proceso inflamatorio agudo del páncreas con afectación variable de otros
tejidos regionales o sistemas orgánicos remotos. que tiene la característica
de que con cierta frecuencia es capaz de activar una serie de sistemas
inflamatorios y antiinflamatorios de efectos sistémicos que conducen a la
aparición de fallo.
REPERCUSION SISTEMICA → DISFUNCION O FALLA ORGANICA MULTIPLE
EPIDEMIOLOGIA
• La PA es uno de los trastornos gastrointestinales más comunes que
requieren hospitalización.
• Su incidencia anual es de 13- 45/100000 personas.
• La mayoría son leves y autolimitadas, 30% son moderadamente graves y 10% son graves.
• La FO es la principal determinante de gravedad y causa de muerte temprana.
• La mortalidad global es de 3-6% y aumenta a 30% en PA grave, siendo las infecciones secundarias, incluyendo la PAN
infectada y sepsis, las responsables de más muertes en los últimos años.
ETIOLOGIA
Causas obstructivas:
- Coledocolitiasis. 1° en frecuencia
- Tumores pancreáticos o ampulares.
- Parásitos o cuerpos extraños.
- Coledococele.
Toxinas y fármacos:
- Toxinas.
- Alcohol etílico. 2° en frecuencia
- Alcohol metílico.
- Veneno de escorpión.
- Insecticidas organofosforados
- FARMACOS
Causas metabólicas:
- Hipertrigliceridemia. 3° en frecuencia
- Hipercalcemia.
- Trauma:
- Accidental.
latrogénico:
- Posoperatorio (abdominal o no).
- CPRE.
- Hereditaria.
Infecciosa:
- Virus: parotiditis, VHA, VHB, Epstein-Barr, Coxsackie-B.
- Bacterias: Mycoplasma, Campylobacter.
- Parásitos.
Vascular:
- lsquemia-hipoperfusión (poscirugía cardíaca).
- Embolias, arteriosclerosis.
- Vasculitis: LES, PAN, HTA maligna.
Miscelánea:
- Úlcera péptica penetrante.
- Enfermedad de Crohn duodenal.
- Asociada al embarazo.
- Fibrosis quística.
A. LITIASIS BILIAR: (30-60%)
• Más frecuente en mujeres. Por impactación del cálculo en lo ampolla de Vater.
• Causa más frecuente en nuestro medio.
• El riesgo de pancreatitis agudo en pacientes con al menos un cálculo < 5 mm es 4 veces >
que en pacientes con cálculos grandes.
• La microlitíasis es una de las principales causas de pancreatitis aguda no explicada, en
algunas ocasiones se observa borro biliar.
• Se puede obtener bilis para su análisis inyectando un análogo de CCK durante lo
endoscopia que produce contracción vesicular, aspirándola en el duodeno.
• La combinación de ECOendoscopia y el estudio microscópico de la bilis es el método más
sensible paro detectar microlitíasis.
B. ALCOHOL: (15-30%, SEGÚN LA ZONA ESTUDIADA).
• Más frecuente en varones
• Una ingesta importante puede producir un episodio de pancreatitis (muchas veces lo que
causa es una reagudización sobre una pancreatitis crónica).
• La mayoría de los alcohólicos no padecen pancreatitis.
C. IDIOPÁTICA
• Supone un 20% de los casos, hasta dos tercios de ellas se creen debidas a microcristales
vesiculares
FISIOPATOGENIA
La PA es una enfermedad en ocasiones graves que puede pasar de ser un fenómeno
exclusivamente local (propio de la glandula) a tener repercusiones sistémicas como un
SRIS con desarrollo de FMO que puede ser mortal.
1. FASE INICIAL
2. FASE DE ACTIVACION
3. EFECTO DE LAS SUSTANCIAS LIBERADAS POR EL PANCREAS
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Independientemente
de
la
etiología,
se
produce
una
activación intraacinar de tripsina
que, a su vez, activa a otros
enzimas como la fosfolipasa A2 y la
elastasa. Estos enzimas destruyen
las membranas celulares, causan
edema intrapancreático y, en
ocasiones, necrosis de células
acinares,
necrosis
grasa
peripancreática
e
incluso
hemorragia parenquimatosa. Las
formas muy necrosantes pueden
inducir a fenómenos de SRIS en
relación con la intensidad de la
inflamación leucocitaria más que
por el efecto sistémico de los
enzimas
CLASIFICACION
SEGÚN LA EVOLUCION
LEVE • Proceso inflamatorio pancreático con edema intersticial de la
glándula
• Sin compromiso sistémico ni complicaciones locales
• Sin necrosis pancreática o peri pancreática
• Sin falla de órganos
MODERADA
• Proceso inflamatorio pancreático con
- necrosis estéril pancreática o peri pancreática
- FALLA ORGANICA < 48 HRS (transitoria)
GRAVE
• Proceso inflamatorio pancreático con
- necrosis infectada pancreática o peri pancreática
- FALLA ORGANICA PERSISTENTE y/o complicaciones locales
CRITICA
• Aquella que se presenta con complicaciones locales + FMO
persistente + necrosis infectada.
SEGÚN SU MORFOLOGIA
• NECROSIS PANCREATICA • Zonas locales o difusas de tejido no viable asociadas a
necrosis grasa periprancreatica• Estériles o infectadas
• COLECCIONES LIQUIDAS • Son acumulaciones liquidas localizadas cerca o en el
páncreas que carecen de pared
• Son precoces
• PSEUDOQUISTES • Son colecciones de densidad liquida, caracterizados
por una pared de tejido fibroso
• Sin necrosis y aparecen > 4 semanas de inicio de la PA
• ABSESO • Colección circunscripta en el páncreas o en la
vecindad.
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SE DISTINGUEN 2 FASES, QUE PUEDEN SOBREPONERSE
Aunque la PA es un proceso dinámico, se presenta en 2 fases bien definidas en cuanto a la fisiopatología y mortalidad.
FASE TEMPRANA En esta fase las manifestaciones son debidas a la respuesta que genera el huesped ante el daño
pancreático. Generalmente dura 1 semana, pero se puede extender hasta 2 semanas. Se caracteriza por activación de la
cascada inflamatoria mediada por citocinas, que clínicamente se presenta como el SIRS. El determinante de gravedad y
mortalidad en esta fase es la presencia de falla orgánica y su duración (transitoria o persistente)
FASE TARDÍA Se caracteriza por la persistencia de signos de inflamación o la presencia de complicaciones locales,
generalemente luego de la primera semana de evolución de la PA. En esta fase es necesario la definición morfológica de
las complicaciones locales, ya que su presencia puede modificar el tratamiento del enfermo. Sin embargo, la falla orgánica
persistente es el mayor determinante de gravedad es esta fase. El SIRS de la fase temprana puede acompañarse, en
algunos casos, del síndrome de respuesta compensatoria antiinflamatoria, un fenómeno poco comprendido que genera
una suerte de depresión del sistema inmunológico y que aumenta el riesgo del desarrollo de infecciones [20], típico de
esta fase de la PA.
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DIAGNOSTICO
H.C COMPLETA + LABORATORIO + ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS
CLINICA
El síntoma cardinal es el dolor abdominal súbito, epigástrico, irradiado a espalda "en cinturón",
que mejora con la flexión ventral del tronco.
Puede aparecer tras ingesta importante de comida o alcohol.
- De aparición brusca y progresiva
- No calma con analgésico
NAUCEAS y VOMITOS
FIEBRE por el compromiso sistémico del SRIS
ICTERICIA COLURIA Y ACOLIA (sg de hipertensión portal)
SIGNOS DE DESCOMPENSACION HEMODINAMICA si es grave.
OTROS.
- Febrícula.
- Taquicardia e hipotensión.
- Ansiedad.
- Distensión abdominal por hipomotilidad intestinal que puede llegar a ileo.
- Signos pulmonares (10-20%): Estertores basales, atelectasia, derrame pleural.
- Alteraciones EKG de la repolarización→ Depresión o elevación del ST e inversión de la T.
Palpación.
En las primeras horas abdomen blando con defensa y a medida que avanza SE OBSERVARA
ABDOMEN EN TABLA.
Percusión - auscultación. ILIO
INFRECUENTES: Se ven en formas graves
- Shock por Hipovolemia.
- Sepsis
- Efectos sistémicas de enzimas proteolíticas → Las proteasas (tripsina,
quimotripsina), Lipasa y fosfolipasas, degradan los lípidos y fosfolípidos de
membrana y la elastasa, rompe el tejido elástico de los vasos ocasionando
hemorragia.
- Insuficiencia respiratoria (complicación sistémica más frecuente).
- Fracaso renal.
- Hemorragia digestiva.
- Encefalopatía.
- Retinopatía de Purtscher: Agregados de granulocitos que ocluyen la arteria
retiniana (ceguera repentina).
- Psicosis por desmíelinización o hipoperiusión cerebral.
- Necrosis grasa subcutónea en extremidades, similar a eritema nodoso o en otras
zonas (paniculitis nodular recidivante de Weber-Christian
- Coloraciones azuladas (infiltración hemótica en formas necrohemorrógicas).
1. Periumbilicales (signo de Cullen), por hemoperitoneo.
2. En flancos (signo de Gray -Turner o Halstead).
- Tetania por hipocalcemia.
- Ascitis.
LABORATORIO
a. Amilasa: La base del diagnóstico. Parámetro diagnóstico de elección por su sencillez técnica, < costo y gran valor
diagnóstico. Apoya el diagnostico el hallazgo de concentraciones 3 veces por encima del valor normal.
• Sus niveles se elevan en las primeras 24 horas y se normalizan a los 3-7 dias.
• Suele ser + elevada en las pancreatitis biliares que en las de etiología alcohólica.
• No existe correlación entre las cifras. y la gravedad de la pancreatitis.
• Puede ser normal en caso de hiperlipemia (triglicéridos > 1.000 mg/dl), retraso en el diagnóstico o en pancreatitis
crónica.
b. Amilasuria: Se eleva más tardíamente y persiste más días. No supera en sensibilidad ni en especificidad a la
amilosemia.
• Esta elevada en pacientes con hipertrigliceridemia severa (en los que la amilasa sérica puede ser normal).
c. Isoamilasas pancreáticas: Permiten excluir los casos de hiperamilasemia de origen salivar.
• Isoamilasa P (se produce sólo en páncreas) es + sensible y permanece más tiempo elevada que la amilasa total.
• Fracción P3 casi constante en las pancreatitis agudas y prácticamente ausente en los abdómenes agudos de otras
etiologías.
d. Cociente aclaramíento de amílasa-creatinína
Camí /CCr = (Amíurínaria + Crsérica) /(Amisérica + Crurinaria) → Normal: < 5%
e. Lipasa: Más específica de origen pancreático que la amilasa, sin embargo se ha descrito algún caso de elevación
en pacientes con enfermedad no pancreático (presente en riñón, laringe y bazo).
• Permanece más tiempo elevada: 7-14 días.
• Mayor elevación en etiología alcohólica que en biliar.
f. Tripsinógeno:
• Segregado solo por el páncreas.
• Sensibilidad comparable a la determinación de amilasa y de lípasa.
• Aumenta en: Pancreatitis aguda.
• Desciende en: Pancreatitis crónica con esteatorrea.
• Normal en:
1. Pancreatitis crónica sin esteatorrea.
2. Esteatorrea con función pancreática normal.
Ninguna pruebo sanguínea es fiable para el diagnóstico de pancreatitis aguda en los pacientes con insuficiencia renal
(pues aumenta la amilasa, la lipasa y el tripsinógeno).
Las pruebas de detección que se recomiendan en la pancreatitis son la amilasa total y la lípasa sérica.
g. Pruebas de función hepática:
• La elevación de la FA y de la bilirrubina sugieren origen
biliar.
h. Otros:
- Leucocitosis.
- Hematocrito elevado por hemoconcentración.
- Hipocalcemia.
- Hiperglucemia.
- Aumento de LDH (si mayor de 500 U indica mal
pronóstico).
- Hipertriglicerídemia.
- Hípoxemía.
METODOS COMPLEMENTARIOS DE IMAGEN
Las guías de la ACG recomiendan que a todo paciente con sospecha de PA se le realice USG abdominal, el cual es útil para
diagnóstico de PA biliar, pero limitado en presencia de gas intestinal superpuesto y coledocolitiasis, y no es útil para
evaluar pronóstico. La TCC es el método diagnóstico estándar para la evaluación radiológica de la predicción y pronóstico
de severidad de PA, y es de elección para el diagnóstico diferencial en pacientes con dolor abdominal severo que la
simulen o con síntomas atípicos y elevaciones leves de las enzimas pancreáticas séricas, y en caso de fracaso terapéutico
conservador o en el marco de deterioro clínico. El tiempo óptimo para realizarla es de 72-96 horas después del inicio de
los síntomas. La RM es útil en casos de hipersensibilidad al medio de contraste y muestra ventaja sobre la TCC para evaluar
el conducto pancreático principal y presencia de colecciones. La CPRE se utiliza en casos de coledocolitiasis y es similar a
la colangiopancreatografía por RM, método no invasivo que no requiere gadolinio
A) Radiología de tórax y abdomen simple.
- Torax - atelectasia, derrame izq rico en amilasas , aumento del diafragma.
- Abdomen
- Asa centinela. Por el ilio regional
- Niveles hidro aéreos por el ilio generalizado
- Colon trasverso descendido y dilatado
- Presencia de liquido en abdomen por edema con borramiento del psoas.
B) ECO. → hace diagnostico de liquido peritoneal
Valora la vesícula y vías biliares, se observa descenso de la ecogenicidad pancreática
C) TAC TRIFASICA con FAS arterial, venosa y parenquimatosa.
- PRONOSTICO
- Determina el grado de inflamación peripancretico
- Valora colecciones
- Determina extensión, existencia y localización de la necrosis
- Diferencia la PA de edematosa y necrótica.
- Se puede realizar o ver a los 5 – 6 días para ver si existe o no necrosis
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CRITERIOS TOMOGRÁFICOS DE GRAVEDAD BALTAZAR
CRITERIOS DE SEVERIDAD, GRAVEDAD Y PRONÓSTICO
La VALORACION de severidad al ingreso es trascendental para:
a) Determinar si el paciente ingresa a cuidados intermedios o intensivos.
b) Decidir el inicio de terapia efectiva y oportuna
c) Evaluar el riesgo de morbimortalidad.
Se establece al ingreso y a las 48 horas combinando los siguientes parámetros:
Parámetros clínicos:
- Edad ≥ 60 años, enfermedad preexistente (puntaje ≥ 2 en el índice de
comorbilidad de Charlson)
- obesidad (IMC>30)
- ingesta prolongada de alcohol
Estudios de Laboratorio:
- La hemoconcentración y azoemia
- alteración de los marcadores de inflamación (PCR>150 mg/L y de IL-6, IL-8, IL-10).
miden la disminución del volumen intravascular por pérdidas en el tercer
espacio
- Si el BUN, creatinina y hematocrito elevados no se restablecen a rango normal después de una resucitación
agresiva con fluidos son predictores de PA grave.
- Valores de amilasa y lipasa no son predictores de severidad.
- Los biomarcadores séricos como el péptido de activación de tripsina urinaria y amiloide sérico A, han sido
estudiados como predictores de severidad temprana.
Pronosticar la gravedad de una pancreatitis aguda significa predecir cuáles ataques evolucionarán rápidamente a la
curación y cuáles desarrollarán complicaciones locales tempranas o tardías.
El empleo de un método pronóstico tiene gran utilidad práctica por 3 razones:
1. la identificación de un ataque grave obliga a la internación inmediata del enfermo en terapia intensiva para
prevenir o tratar rápidamente las complicaciones sistémicas tempranas
2. la identificación de un ataque leve permite evitar un tratamiento médico agresivo y costoso
3. los resultados de cualquier terapéutica sólo pueden ser analizados cuando los enfermos han sido clasificados
tempranamente con un método pronóstico reconocido.
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CRITERIOS PRONÓSTICOS
1. Fallo de insuficiencia de órganos:
• Cardiovasculares:
- Hipotensión sistólica (TAS < 90 mmHg).
- Taquicardia > 130 Ipm.
• Pulmonares: P002 < 60 mmHg.
• Renales: Oliguria (< 50 mI/h) o valores crecientes de BUN a
creatinina (Cr > 2mg/dl).
• Hemorragia de vías gastrointestinales (pérdida > 500
cc/24h).
2. Necrosis pancreático.
3. Obesidad (IMC > 30).
4. Edad > 60.
5. Hemocancentración (Hcto > 44%).
6. PCR > 150 mg/I.
7. Péptido de activación de tripsinógeno urinario.
8. Ronson) > 3.
9. Apache ≥8.
10. SIRS:
- Temperatura > 38°C.
- Pulso > 90.
- Taquipnea > 24.
- Leucocitos > 12.000
A. CLÍNICOS
• Criterios de Ronson: Los mas usados.
• APACHE II - Utilizado en UTI. Mal pronóstico si es ≥8.
• Otros: Imrie, Osborne, Blamey Clasificación de Marshall, SOFA.
• Criterios BISAP: (≥ 3 indican mal pronóstico).
- BUN > 22 mg%.
- Alteración del estado mental.
- SIRS: 2/4 presente.
- Edad > 60 años.
- Derrame pleural.
B. OTROS
• Elastasa de polimorfonucleares.
• Péptido de activación del tripsinógeno urinario.
• Fosfolipasa A2.
• Procalcitonina.
• Factor C3 del complemento.
• Alfa-2 macroglobulina.
• Líquido peritoneal hemorrágico
TRATAMIENTO
Es Una emergencia que requiere internación hospitalaria inmediata. La mayoría de los pacientes se presenta en el
hospital dentro de las 12-24 horas de iniciados los síntomas.
VOLUMEN + DESCOMPRESION + CALMAR EL DOLOR.
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•
•
•
INTERNAR.
VALORACION DE PACIENTE.
HIDRATACION EV.
SNG. PARA DESCOPRIMIR
CALMAR EL DOLOR
NADA POR BOCA (dieta estricta) o alimentación por sonda naso yeyunal o peritoneal
Monitorización de signos vitales
Control estricto de la diuresis por sonda vesical
Protector gástrico.
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COMPLICACIONES
Aparecen en fases más tardías de la enfermedad (la necrosis y los exudados aparecen en la primera semana).
A. FLEMON PANCREÁTICO
• Masa sólida de páncreas tumefacto e inflamado que suele contener áreas de necrosis.
• Sospechar si dolor, fiebre leucocitosis e hiperamilasemia persisten más de 5 días, sobre todo si existe masa
abdominal.
• Si no se complica no suele requerir cirugía.
B. ABSCESO PANCREÁTICO
• Germen más frecuente: E. Colí.
• Más tardío que la necrosis (unas 6 semanas).
• Deterioro de un paciente que estaba recuperándose bien de su
pancreatitis (4-6 semanas) con fiebre, leucocitosis, dolor, ilio.
• Factores predisgonentes:
1. Pancreatitis con más de 3 criterios.
2. Pancreatitis postoperatorio.
3. Reestablecimiento de la alimentación oral antes de tiempo.
4. Realización prematura de lagarotomía.
5. Uso imprudente de antibióticos.
• Diagnóstico: Aspiración percutánea dirigida por ECO/TAC y cultivo.
• Tratamiento: Drenaje por TAC o cirugía.
C. ASCITIS PANCREÁTlCA
• Por rotura del Wirsung o por escape de un pseudoquiste.
• Líquido ascítico con aumento de amilasa y proteínas. Puede ser
hemorrágico o contener abundantes hematíes. La amilasa está elevada,
más que en el suero.
• Tratamiento médico (nutrición parenteral, paracentesis y octreótide) y
si no responde en 2-3 semanas colocación de stent mediante CPRE o
cirugía.
• Opciones quirúrgicas
1. Si fístula en cola: Pancreatectomía distal.
2. Si fístula en cabeza o cuerpo: pacreatoyeyunostomía en Y de Roux.
D. ICTERICIA OBSTRUCTIVA
• Por compresión inflamatoria de la porción intrapancreótica del colédoco.
• Casi siempre es reversible (observar la evolución).
E. NECROSIS PANCREÁTICA ESTERIL E INFECTADA
Epidemiología
• En el 40-60% de los pacientes con páncreas necrótico, se produce una infección, generalmente por
gramnegativos.
• La infección de la necrosis suele ocurrir en las dos primeras semanas del inicio de la pancreatitis, es más
precoz que el absceso.
• Está aumentando la infección íntraabdominal por cándida en pancreatitis necrosante asociado al uso de
antibióticos.
• La sepsis secundaria a infección de Ia necrosis es la complicación más frecuentemente letal en fases tardías
de la Pancreatitis aguda.
• En ocasiones se produce una necrosis estéril encapsulada que crea problemas de diagnóstico diferencial con el
pseudoquiste.
Diagnóstico
• PAAF uiada or TC o ECO. Sólo la aspiración permite distinguir de forma fiable la necrosis pancreática estéril de la
infectada.
• Debe hacerse si existen signos de infección pancreático (fiebre, leucocitosis, fallo orgánico.)
1. Si la necrosis es estéril, pero persiste la fiebre y la leucocitosis se debe observar durante varios días antes de
Ia reaspiración porque a menudo se produce mejoría clínica.
2. Si la fiebre o Ia leucocitosis reaparecen después de un periodo sin síntomas, se debe considerar la
re-aspiración.
3. Tratamiento
- Si se demuestra infección de Ia necrosis pancreático: → Tratamiento quirúrgico: Desbridamiento o
necrosectomía.
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PATOLOGIAS BILIARES TOKIO GUIDELINES 2018
© 2020 MEDICINA INTERNA cursado Online
ANATOMIA
VESICULA BILIAR
Órgano impar, hueco, localizado en la cavidad abdominal,
ubicada entre el lóbulo cuadrado y los lóbulos derecho e
izquierdo del hígado y se halla unida a éste en el lecho
vesicular por medio de tejido conectivo y vasos.
Vesícula:
◦ Longitud: 7-10 cm.
◦ Diámetro: 3-5 cm.
◦ Capacidad: 30-60 ml.
Conducto cístico:
◦ Longitud: 1-5 cm.
◦ Diámetro: 3-7 mm.
Colédoco:
◦ Longitud: 5-9 cm.
◦ Diámetro: 3-7 mm.
◦ Segmentos:
- Supraduodenal.
- Retroduodenal.
- Intrapancreático.
La vesícula se divide en cuatro áreas: fondo, cuerpo, infundibulo y cuello. Las arterias de la vesícula derivan de la arteria cística, que en el
95 % de los casos es rama de la arteria hepática derecha, pero en algunas ocasiones es rama de la hepática común, la gastroduodenal o la
mesentérica superior. En el 20 % existen dos arterias císticas o císticas accesorias.
Las venas císticas desembocan en la rama derecha de la vena porta y dentro del hígado. Los linfáticos vesiculares drenan en el ganglio del
cuello vesicular. Los nervios de la vesícula son ramas del vago y del simpático, que vienen a través del plexo celíaco.
CICLO ENTEROHEPATICO
Parte de la bilirrubina conjugada se transforma por acción de las bacterias
intestinales en urobilinógeno que pueda pasar a la circulación portal, una
parte de él se capta por el hígado y se excreta de nuevo por la bilis, el resto se
excreta por el riñón
Lo normal es una bilirrubinemia directa < 0.3 mg/dl. y bilirrubinemia total <1
mg/dl.
A. Directa o coniugada (reacción de Van den Bergh):
• Hidrosoluble, filtrable por el riñón (su aumento produce bilirrubinuria).
"A nivel biliar y renal sólo se excreta la bilirrubina coniugada”.
• Hiperbilirrubinemia conjugada: Bilirrubina directa superior al 50% de la
total. Se elevan ambas fracciones.
B. Indirecta o no-conjugada:
• Liposoluble, no filtrable por el riñón, pasa barreras celulares (BHE
posibilidad de kernícterus-, placenta,...).
FISIOLOGIA BILIAR
La Vía Biliar tiene como función el transporte de bilis hacia la vesícula donde se almacena, concentra y luego elimina hacia el
duodeno para la digestión
- Producción diaria: 1-1,5 Litros
- Presión de Bilis: 15-25 cmH2O
En la vesícula se almacena y concentra hasta 10 veces por absorción de agua y bicarbonato
Composición
Solutos inorgánicos: similar composición al plasma con un ph cercano a 8
Solutos orgánicos - Sales biliares (60-75%) - Fosfolipidos (18-20%) - Colesterol (5-8%).
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LITIASIS BILIAR O COLELITIASIS
TOKIO GUIDELINES 2018
Presencia de cálculos dentro de la vesícula biliar. Patología muy frecuente en el mundo con altísima incidencia.
• Muy frecuente: 12% de la población adulta, mas frecuente en mujeres.
• FACTORES PREDISPONENTES.
• Genéticos: Alta prevalencia en familiares de 1° grado y en ciertas etnias.
Mutaciones del CYP7Al y MDR-3.
• Obesidad: Se sintetiza + colesterol y se secreta en > cantidad a la bilis.
• Pérdida de peso: (la movilización de colesterol tisular aumenta su excreción
biliar y se reduce la secreción de sales biliares).
• Multiparidad.
• Embarazo.
• Hormonas sexuales femeninas: (estrógenos): Aumento de Ia secreción biliar de
colesterol descienden síntesis de sales biliares.
• Resección y enfermedades del ileon: Malabsorción de sales biliares.
• Edad >50 años: Aumenta Ia secreción biliar de colesterol, desciende reserva y
secreción biliar de sales biliares
• Hipomotilidad vesicular (facilita el estasís): Nutrición parenteral prolongada,
ayuno, embarazo, octreótide, somatostatina. Uno de los principales factores de
recurrencia de los calculos después de litotricia.
• Clofíbrato: Aumenta secreción biliar de colesterol.
• Dieta hipercalórica y rica en grasas.
• Diabetes mellitus e híperinsulinemia.
CLINICA
• Asintomática: 80% Forma más frecuente. Riesgo de cólico biliar: 15-20% en 10-20 años.
• Sintomática no complicada:
• Cólico biliar (St más específico y característico de la colelitiasis), por obstrucción del cístico o colédoco por un calculo
(provoca distensión de la vesícula)
- Dolor intenso, frecuentemente nocturno, de inicio súbito que persiste 1-4 horas y después desaparece, continuo,
en HD y/o epigastrio y puede irradiar a espalda o a escapula derecha, a veces desencadenado por una comida
copiosa o rica en grasos.
• Dispepsia biliar. Distención abdominal
postprandial, eructos, distención o no de abdomen.
• Náuseas vómitos.
Exploración física
- Normal o ligero dolor en HD a la palpación.
- sin signos de irritación peritoneal
- Abdomen blando.
DIAGNÓSTICO
Radiografía simple:
I. Cálculos radiopacos: 10-15% de los mixtos o de colesterol y 50% de los pigmentarios.
- Los cálculos biliares son la causa + frecuente de calcificaciones en el HD.
- En ocasiones contienen gas, originado áreas trasparentes en forma de estrella (signo del Mercedes Benz).
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ECOGRAFIA
• Método de elección. Opacidades intravesiculares con sombra acústica y se desplazan con los movimientos corporales.
• El barro biliar es un estrato menos ecogénico en la parte inferior de la vesícula, sin sombra acústica y que se mueve.
Limitaciones: Obesidad, gas intestinal, ascitis.
TRATAMIENTO.
Quirúrgico: Colecistectomía electiva (vía laparoscópica es de elección, como ventaja sobre la colecistectomía por
laparotomía  es la reducción de la estancia hospitalaria).
• No en colelitiasis asintomática sin factores de riesgo.
- SALBO EN INMUNOCOMPROMETIDOS O DIABEICOS
1. Indicaciones de colecistectomía:
• Síntomas frecuentes e intensos para interferir
actividades normales del paciente.
• Complicación previa de enfermedad litiasica:
Colecistitis, pancreatitis, fístula biliar.
• Existencia de enfermedades que expongan al paciente
a riesgo elevado de complicaciones de colelitiasis:
Vesícula en porcelana, episodio previo de colecistitis.
• Cálculos muy grandes (>3 cm).
• Cálculos en una vesícula con una anomalía congénita.
•
•
•
•
•
2. Complicaciones de la colecistectomía
Atelectasia pulmonar.
Abscesos.
Hemorragias.
Fístulas bilioentéricas: Las del duodeno son las más
frecuentes.
Síndrome postcolecistectomía: Síntomas abdominales
altos que aparecen o persisten después de la
colecistectomía. Lo más frecuente es que se deba a
alteraciones extrabiliares no detectadas. Causa
mas frecuente: Sd de intestino irritable.
Otros tratamientos: Todos tienen elevada tasa de recidiva.
• DISOLUCION DE LOS CALCULOS: Ácidos biliares via oral (acido quenodesoxicólico o ursodesoxicólico (más
usado por requerir menor dosis, no producir diarrea ni elevación de ALT/AST).
Indicaciones (50-60% de éxitos):
1. Cálculos menores de 10mm.
2. Múltiples.
3. Colesterol o mixtos.
4. Radiotransparentes.
5. Vesícula funcionante.
• LITOTRICIA BILIAR
Indicaciones:
COMPLICACIONES DE LA LITIASIS BILIAR
- Colesistitis aguda
- Coledocolitiasis
- Pancreatitis aguda
- Ca de vesicula
- Ilio biliar.
1. Historia de cólicos biliares.
2. 1-3 cálculos (lo ideal es que haya 1 sólo, < de 20 mm).
3. Radiotransparentes.
4. Cálculos de colesterol.
5. Vesícula funcionante.
Complicaciones: Hematuria, pancreatitis.
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COLESISTITIS AGUDA.
TOKIO GUIDELINES 2018
Inflamación aguda de la vesícula debido a cálculos; como también a isquemia, trastornos
de motilidad, injuria química directa, infecciones por microorganismos, parásitos,
enfermedades del colágeno y reacciones alérgicas.
EPIDEMIOLOGIA.
• Porcentaje de población mundial con coleliatiasis 10 %
• Predominante en mujeres que en varones 3:1
• Edad predominante >40
• Colecistectomías realizadas anualmente en ee. uu. >700.000
• Representa una patología quirúrgica de urgencia
• 2° causa en frecuencia de aa agudos inflamatorios
• Asintomática 40% 5 a 10 años
• 1-2% asintomáticos desarrollan síntomas
• 1-3% de estas complicaciones (colecistitis, colangitis, pancreatitis)
FACTORES DE RIESGO
• La obesidad y la terapia hormonal de reemplazo están relacionadas con aumento del riesgo de colecistitis aguda o
colecistectomía
• LAS 4 F'S: Fatty, Female, Forty, Fertility
• El uso de ESTATINAS disminuye el riesgo
• TASA DE RECURRENCIA:
- Después de manejo conservador: 19 a 36%
- Después de drenaje percutáneo: 22 a 47%
FIOPATOGENIA
Los CÁLCULOS son la causa de la colecistitis aguda
en la mayoría de los casos.
• Se debe a una obstrucción física del cuello de la
vesícula o del conducto cístico, INCREMENTANDO
LA PRESIÓN EL LA VESÍCULA.
Inicialmente puede ser inflamación estéril. A Las 72
horas un 8% cursa con infección por Aerobios (E.
Coli, Klebsiella, Proteus, Enterococcus) o Anerobios
(Bacteroides Fragillis, Clostridium Perfringens –
pplamente en Diabéticos) pudiendo estos últimos
producir Colecistitis Enfisematosa, cuado grave en el
que aparece gas producido por los anaerobios.
TIPOS
COLECISTITIS EDEMATOSA: 1 etapa (2-4 DIAS):
Presencia de liquido intersticial + capilares y linfaticos dilatados.
La pared esta edematosa pero histologicamente normal).
COLECISTITIS SUPURADA: 3 etapa (7-10 DIAS):
COLECISTITIS NECROTIZANTE: 2 etapa (3-5 DIAS):
Cambios edematosos con áreas de hemorragia y necrosis. •
Flujo de sangre se obstruye (trombosis y occlusion.
COLECISTITIS CRÓNICA: 4 etapa. Ocurre luego de multiples
colecistitis leves. Existe atrofia de la mucosa y fibrosis de la pared
de la vesícula.
Existen áreas de necrosis y supuración. Se evidencia proceso inflamatorio
de reparación. VESÍCULA BILIAR SE CONTRAE → PROLIFERACIÓN FIBROSA
→ PARED ENGROSADA.
FORMAS ESPECIALES
COLECISTITIS ENFISEMATOSA: aire aparece en la pared de la vesícula
biliar, debido a la infección por ANAEROBIOS formadores de gas
incluyendo CLOSTRIDIUM PERFRINGENS. - A menudo se ve en los
diabéticos  SEPSIS Y GANGRENA.
COLESISTITIS ALITIASICA: por lo general en los pacientes críticos que han
padecido un trauma o están cursando un postoperatorio crítico v la falta
de funcionamiento vesicular, estasis, aumento de la viscosidad de la bilis
y distensión vesicular
COLECISTITIS
XANTOGRANULOMATOSA:
engrosamiento
xantogranulomatoso de la pared vesicular.  Presión elevada por los
litos que salen al romperse los senos de rokitansky – aschoff.
TORSIÓN DE LA VESÍCULA BILIAR: vesícula biliar flotando→ muy móvil
→ vesícula y conducto cístico conectados con el hígado por un ligamento
fusionado.
MANIFESTACIONES CLINICAS
• Dolor continuo en HD: con irradiación hacia el dorso y/o epigastrio. Duraracion > 6 a 12h.
- Que empeora de forma progresiva.
• Fiebre (rectal 38,5ºC, si es mayor sospechar empiema)
• Masa o Vesícula palpable.
• Ictericia leve, rara en fases iniciales, por compresión extrínseca de la vía biliar (BT<5mg/%).
• Náuseas con vómitos ocasionales.
• Signo de Murphy (+): dolor producido cuando el examinador palpa reborde costal derecho y pide al paciente efectuar
una inspiración profunda.
• Historia de cólicos biliares o colelitiasis.
EX. FISICO.
• (signo de Murphy +), Hay exacerbación del dolor durante la palpación subcostal
que detiene la inspiración, o ante la percusión del HD o de la fosa lumbar
homolateral.
• TAQUICARDIA
• En un tercio de los pacientes puede palparse la vesícula distendida aunque a
menudo, la hiperestesia y la rigidez muscular impiden una palpación profunda.
- defensa voluntaria e involuntaria
- signo de morphy +
DIAGNOSTICO
CRITERIOS DIAGNOSTICOS TOKIO 18
SOSPECHA DIAGNOSTICA:
DIAGNOSTICO DEFINITIVO:
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ECOGRAFIA
Su baja invasividad, amplia disponibilidad, facilidad de uso y coste-eficacia se recomienda como el método de imagen de
primera elección para el diagnóstico morfológico de colecistitis aguda.
• Engrosamiento de la pared de la
vesícula biliar (≥4 mm)
• Ampliación de la vesícula biliar
(eje largo ≥8 cm, eje corto ≥4 cm)
• sombras lineales en el tejido
graso que rodea la vesícula biliar.
• Cálculos biliares o retenidos, la
acumulación de líquido
alrededor de la vesícula biliar.
• Edema de la pared Sg de doble
halo
CRITERIOS DE SEVERIDAD o GRAVEDAD TG-18
TRATAMIENTO
• Internacion.
• Régimen Cero con Sonda Nasogástrica
• Hidratación parenteral
• Analgesia + Antiespasmódicos
• Evaluación preoperatoria inmediata (descartar coledocolitiasis)
• NO requiere ATB inicialmente
• Visita preanestésica – Consentimiento informado
• TRATAMIENTO QUIRURGICO. Segun TG18
Se prefiere la colecistectomía laparoscópica 
preferible realizar la colecistectomía poco después
del ingreso , particularmente cuando menos de 72
horas tienen transcurrido desde el inicio de los
síntomas ( recomendación1 , nivel A)
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CUÁL ES EL TRATAMIENTO QUIRÚRGICO ÓPTIMO PARA COLECISTITIS AGUDA DE ACUERDO CON EL GRADO DE
GRAVEDAD.
TOKIO GUIDELINES 2018 – TG18
GRADO I (LEVE):
• La colecistectomía LAPAROSCÓPICA TEMPRANA es el tratamiento
de primera línea.
• En los pacientes con riesgo quirúrgico, LA OBSERVACIÓN
(SEGUIMIENTO SIN COLECISTECTOMÍA) después de la mejoría
inicial con el tratamiento médico podría ser indicada.
GRADO II (MODERADO):
• se acompaña a menudo por la inflamación local grave. SE DEBE
TENER EN CUENTA LA DIFICULTAD DE LA COLECISTECTOMÍA como
un método de tratamiento.
• Si un paciente no responde al tratamiento inicial médico, de
urgencia o se requiere el DRENAJE DE LA VESÍCULA BILIAR
TEMPRANA.
GRADO III (GRAVE):
• Urgente, el DRENAJE DE LA VESÍCULA BILIAR TEMPRANA debe ser
realizada.
• Colecistectomía electiva puede ser realizada después de la mejora
de la enfermedad aguda si se ha logrado por el drenaje de la
vesícula biliar.
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COMPLICACIONES DE LA COLECISTITIS AGUDA
A. COLEClSTlTlS ENFlSEMATOSA
- Más frecuente en varones, ancianos y diabéticos.
- Colecistitis aguda seguida de isquemia y gangrena de la pared vesicular e infección de gérmenes productores de gas
anaerobios (Clostridium) y aerobios (E. Coli).
- Alta morbimortalidad.
- Radiografía: Gas en interior vesicular, teiidos perivesiculares,...
- Tratamiento: Antibióticos intravenosos y colecistectomía urgente.
B. EMPlEMA VESlCULAR (PlOCOLEClSTO)
- Clínica similar a la colangitis: Fiebre alta, dolor en hipocondrio derecho, leucocitosis (mayor de 20.000) y mal estado
general.
- Elevado riesgo de sepsis por Gram negativos y/o perforación.
- Tratamiento: Antibióticos intravenosos y colecistectomía urgente o colecistostomía según estado del enfermo.
C. HIDROPS VESlCULAR (MUCOCELE)
- Una obstrucción del cístico crónica por un calculo provoca la distensión vesicular por acúmulo de trasudado claro
(hídrops) o de moco secretado por las glándulas del cuello vesicular (mucocele).
- Asintomatico (lo más frecuente) o dolor o masa indolora en hipocondrio derecho.
- Tratamiento: Cirugía para evitar complicaciones.
D. GANGRENA - PERFORAClON VESlCULAR
- Isquemia vesicular que provoca necrosis de su pared.
- Factores de riesgo: Inmunosupresión, vasculitis, torsión, diabetes, empiema,...
- Tipos:
1. Perforación libre: Rara. Mejoría inicial seguida de una peritonitis generalizada de mal pronóstico.
2. Perforación localizada: La más común, limitada por epiplón o adherencias de la vecindad. Se forma un absceso
pericolecístico. Tratamiento: Médico y cirugía diferida.
3. Perforación a víscera: Fístulas.
E. FlSTULAS BlLlARES
- Los cálculos mayores de 2,5 cm predisponen a fístula biliares.
- Son las resultantes de una comunicación anormal entre las distintas partes de la via
biliar (biliobiliares) o entre estas y otros órganos (internas) o con el exterior (externas).
Siendo las internas las más frecuentes.
- ETIOLOGIA.
- La litiasis es responsable en el 90 % de los casos
- Las úlceras gastroduodenales, el cáncer de vesícula y los traumatismos en el 10 %.
- Tipos
•Fistula biliobiliares (SINDROME DE MIRIZZI)
•Fistula colecistoduodenales
•Fistula colecistocolonicas
•Fistula colecistogastricas
- Diagnóstico
- Historia de patología biliar previa.
- Por sí misma es asintomatica incluso puede aliviar la clínica biliar previa, por el
paso de los calculos al tubo digestivo que los elimina.
- Suelen presentarse por sus complicaciones: Hiponatremia, pérdida de peso,
colangitis, íleo por cálculos biliares.
- Radiografía: Gas en el árbol biliar (causa más frecuente de aerobilia)
- Tratamiento de los pacientes sintomáticos: Colecistectomía, exploración del
colédoco y cierre del trayecto fistuloso.
F. lLEO BlLlAR
- Obstrucción intestinal por un cálculo biliar.
- Sospechar ante una obstrucción mecánica de intestino delgado en mujer mayor
con colelitíasis y sin antecedentes de cirugía previa.
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COLANGITIS AGUDA.
TOKIO GUIDELINES 2018
También conocida como colangitis aguda ascendente o sepsis biliar, es una inflamación
y/o infección de los conductos hepáticos y biliar común asociados con la obstrucción del
conducto biliar común.
Favorece el paso de gérmenes a la circulación portal y linfática, produciendo episodios de
bacteriemia con septicemia o sin ella.
ETIOLOGIA
- Litiásico: 90% por coledocolitiasis
- Estenosis anastomosis biliodigestiva
- Estenosis benigna de vía biliar
- Papilitis, parásitos, quistes colédoco
- Iatrogenia: post CPRE, CTPH, colangiografia por sonda T
- Raro por causas malignas como ampulomas o colangiocarcinoma.
Infección de la bilis en el 75%. Los microorganismos identificados con mayor frecuencia
son E. coli, klebsiella, streptococcus, Clostridium, bacteroides
FISIOPATOGENIA
Combinación de obstrucción y presencia de gérmenes en la vía Biliar.
Esto aumenta la presión intraductal a >15cmH2O.
Las bacterias pueden ascender al tejido hepático siendo el 90% destruido por el sistema reticuloendotelial (SRE) hepático y
un 10% pasa a la circulación general generando la respuesta inflamatoria y séptica que provoca la fiebre.
Vía de diseminación: por la cual llegan bacterias a la vía biliar donde normalmente no hay
- Canalicular ascendente: desde el duodeno al árbol biliar
- Linfática
- Hematogen: por infección de arteria hepática (poco frecuente) o de la vena porta (pileflebitis)
- Vecindad: por quiste hidatídico o absceso hepático.
CLINICA
• Dolor hemiabdomen superior
• Ictericia
• Fiebre en picos
• Compromiso de conciencia
• Inestabilidad hemodinámica
• Colangitis supurada obstructiva aguda: asociada a obstrucción total o parcial de porción distal.
• Existe pus en vía biliar. Estado séptico - shock domina el cuadro. Pentada de Reynolds: Charcot, shock y síntomas neurológicos
(confusión, desorientación, agitación,..). Altísima mortalidad, salvo cirugía precoz y drenaje de bilis infectada.
• Colangitis ascendente no supurada: no hay obstrucción de toda la vía biliar. No hay supuración intensa. Predominan síntomas
biliares. Forma mas frecuente.
CRITERIOS DIAGNOSTICOS - COLANGITIS
• Ecotomografía
abdominal:
muestra dilatación de vías biliares
100% y el cálculo hasta en 30%.
• Colangio-resonancia:
examen emergente.
excelente
• CPRE: permite realizar diagnóstico
y tratamiento (extracción cálculos,
instalación de prótesis o sondas
nasobiliares).
• CTPH
(colangiografía
transparietohepática): a través de
visión ecográfica o de TAC se
identifica el conducto biliar
dilatado dentro del hígado.
CRITERIOS DE SEVERIDAD o GRAVEDAD TG-18
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TRATAMIENTO INICIAL DE LA INFECCIÓN AGUDA BILIAR Y EL DIAGRAMA DE FLUJO PARA LA COLANGITIS AGUDA
FIGURA 1: Se realiza un examen detallado, verificar síntomas
indicativos de sospecha de infección aguda biliar, después de
lo cual se llevan a cabo análisis de sangre y de diagnóstico por
imagen; sobre la base de los resultados, un diagnóstico
definitivo se realiza siguiendo los criterios de diagnóstico para
la colangitis aguda y colecistitis.
Si diagnóstico es confirmado  iniciar tratamiento inicial
inmediatamente, evaluar gravedad de acuerdo con los
criterios de clasificación de la gravedad para
colangitis/colecistitis y el estado general del paciente con (CCI)
y (ASA -PS).
Evaluar signos vitales y el nivel de la conciencia. La consulta
debe incluir una historia médica detallada del momento de la
aparición de los síntomas y su naturaleza. Se les debe preguntar
acerca de su historial médico previo y medicamentos regulares.
En el examen físico, la evaluación y medición de estado de
conciencia del paciente es evidente, y la presencia o ausencia
de color amarillo de la conjuntiva palpebral, la ubicación y si
hay o no algún síntoma de irritación peritoneal debe siempre
ser confirmado. La presencia o ausencia de signo de Murphy,
siempre debe ser confirmado.
CUÁL ES EL TRATAMIENTO QUIRÚRGICO ÓPTIMO PARA COLANGITIS AGUDA DE ACUERDO CON EL GRADO DE GRAVEDAD.
CRITERIOS DE TRANSFERENCIA PARA LA COLANGITIS AGUDA
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TRATAMIENTO
• Manejo hidroelectrolítico – ATB
• Drenaje percutáneo o endoscópico. (CPRE O CTPH) Este último es el
tratamiento de elección (90% de éxito). En caso de fracaso es de
obligación dejar un drenaje.
• Cirugía abierta se reserva para el fracaso de la endoscopía o ante su
no disponibilidad. (Coledocostomía con extracción de cálculos)
• Corticoides en Shock o pre-coma hepático
INTERVENCION QUIRURGICA. CUANDO LOS DRENAJES FALLARON – CON
COLEDOCOSTOMIACON COLOCACION DE TUBO EN T DE KHER.
CPRE
• Muestran el nivel y el origen de la obstrucción
• Posibilitan el cultivo de bilis
• Drenaje de conductos biliares con catéteres o prótesis para
drenaje.
• Complicaciones: Sangrado, perforación, pancreatitis (5-10%).
• Efectividad del 90-95%
• Mejor acceso esfinterotomía endoscópica (ETE)
• DX Y TRATAMIENTO
CTPH
• Consiste en la colocación de un catéter, guiado por
ultrasonidos, en el interior de un conducto biliar
intrahepático y/o en el colédoco, y situar su extremo distal
en la luz duodenal.
• Morbilidad: 30-80 y Mortalidad 5-15%.
• COMPLICACIONES: Hemorragia intraabdominal, la sepsis, el
neumotórax y pancreatitis.
• 90% de éxito
COMPLICACIONES
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
-
-
Ruptura colédoco o peritonitis biliar
Abscesos hepáticos piógenos
Pancreatitis aguda
Insuficiencia Hepática o Renal
Cirrosis Biliar
Sepsis
Empiema vesicular
Absceso hepático piógeno
Absceso amebiano
Pileflebitis con foco extrahepatico
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PAUTAS – TG18 COLANGITIS
PAUTAS – TG18 COLESISTITIS
1. Cuando se sospecha colangitis aguda, lleve a cabo una evaluación de
diagnóstico cada 6 a 12 h usando TG18 hasta que se alcanza un
diagnóstico.
2. Realizar ecografía abdominal, seguido de una tomografía computarizada,
resonancia magnética, la CPRM, y HIDA según sea necesario.
3. Usa los criterios de evaluación de la gravedad para evaluar la gravedad
repetidamente: el momento del diagnóstico, dentro de 24 h después del
diagnóstico, y de 24 a 48 h después del diagnóstico.
4. Tan pronto como se haya hecho un diagnóstico, proporcionar un
tratamiento inicial: suficiente reposición de líquidos, la compensación de
electrolito, la administración IV de analgésicos y agentes antimicrobianos
de dosis completa.
5. En pacientes con GRADO I de la enfermedad (leve), si no se observa
respuesta al tratamiento inicial dentro de 24h, lleve a cabo el drenaje del
tracto biliar inmediatamente.
6. En pacientes con GRADO II de la enfermedad (moderado), lleve a cabo el
drenaje del tracto biliar inmediatamente junto con el tratamiento inicial.
Si el drenaje temprano no se puede realizar debido a la falta de
instalaciones o personal calificado, considerar transferencia.
7. En pacientes con enfermedad de GRADO III (grave), lleve a cabo el drenaje
del tracto biliar urgente junto con el tratamiento inicial y dar atención de
apoyo general. Si el drenaje urgente no se puede realizar debido a la falta
de instalaciones o personal calificado, considerar transferencia.
8. En pacientes con enfermedad de GRADO III (grave), soporte de órganos
de suministro (por ejemplo, no invasivo/ventilación con presión positiva
invasiva, el uso de vasopresores y agentes antimicrobianos)
inmediatamente.
9. Realizar cultivo de sangre o cultivo biliar, o ambos, en el grado II
(moderado) y III (grave) pacientes.
10.
Considerar el tratamiento de la etiología de la colangitis aguda con
endoscópia, percutánea, o intervención quirúrgica una vez que la
enfermedad aguda se haya resuelto. Colecistectomía debe realizarse para
colecistolitiasis después de la colangitis aguda se haya resuelto.
11.
Si el hospital no está equipado para realizar endoscópica o
percutánea transhepática drenaje biliar o proporcionar cuidados
intensivos, transferir paciente con colangitis moderada o grave a un
hospital capaz de proporcionar estos tratamientos
1. Cuando se sospecha colecistitis aguda, lleve a cabo una evaluación de
diagnóstico cada 6 a 12 h usando TG18 hasta que se alcanza un
diagnóstico.
2. Realizar USG, seguido de una tomografía computarizada o HIDA si es
necesario para hacer un diagnóstico.
3. Usa los criterios de evaluación de la gravedad para evaluar la gravedad
repetidamente: el momento del diagnóstico, dentro de 24 h después del
diagnóstico, y de 24 a 48h después del diagnóstico. Evaluar el riesgo
quirúrgico (por ejemplo, inflamación, CCI, ASA, PS, factores predictivos
locales).
4. Teniendo en cuenta la necesidad de colecistectomía, tan pronto como se
ha hecho un diagnóstico, iniciar el tratamiento, con el reemplazo
suficiente de fluido, la compensación de electrolito, el ayuno, la
administración de analgésicos intravenosos y agentes antimicrobianos de
dosis completa.
5. En grado I (leve) pacientes, Lap-C en una etapa temprana, es decir, dentro
de los 7 días (a menos de 72 h es mejor) de inicio de los síntomas se
recomienda.
6. Si se selecciona el tratamiento conservador para los pacientes con grado
I de la enfermedad (leve) y no hay respuesta se observa tratamiento
dentro de 24 h a inicial, reconsiderar temprano Lap-C si el estado funcional
del paciente es buena y menos de 7 días han pasado desde comienzo de
los síntomas o del tracto biliar drenaje.
7. En grado II (moderado) de los pacientes, consideran urgente / principios
de Lap-C si el estado funcional del paciente es buena y la técnica de Lap-C
avanzada está disponible. Si la condición del paciente es pobre, el drenaje
biliar / principios de urgencia, o retrasado Lap-C/electiva, puede ser
seleccionado.
8. En el grado III (grave) de los pacientes con alto riesgo quirúrgico, a realizar
un drenaje biliar urgente / temprano. Si no hay ni factores predictivos
negativos b ni los ASF C y el paciente tiene buen PS, Lap-C en un centro de
avanzada puede ser elegido.
9. Realizar cultivo de sangre o cultivo biliar, o ambos, en el grado II
(moderado) y III (grave) pacientes. Considerar la transferencia del
paciente a las instalaciones avanzadas en caso de urgencia/emergencia
Lap-C, el drenaje biliar, y cuidados intensivos no están disponibles.
COLEDOCOLITIASIS
Es la existencia de cálculos dentro de la vía biliar, normalmente en el colédoco, siendo
la causa más frecuente de colestasis extrahepatica, siendo este cálculo de origen:
- Primario: formado propiamente en el colédoco. (raros): Se originan en el colédoco.
Defecto del gen MDR3 (desciende la eliminación de fosfolípidos por la bilis).
- Pigmentaríos. Aparecen en:
1. Enfermedades hemolíticas crónicas.
2. Parasitosis hepatobiliares.
3. Colangitis crónica recurrente.
4. Alteraciones congénitas de las vías biliares (Sd. Caroli).
5. Conductos con estenosis, esclerosis o dilataciones
- Secundario: formado en la vesícula y que migra instalándose en el colédoco.
- (los más frecuentes): Pasan desde la vesícula.
Cálculos de colesterol o mixtos. La frecuencia aumenta con la edad.
- Residuales o retenidos: Cálculos olvidados en la cirugía anterior (1-5% de las
colecistectomías)
CRITERIO DIAGNÓSTICO PARA DETERMINAR UN CÁLCULO PRIMARIO
A. Previamente colecistectomizado
B. Periodo asintomático de 2 años como mínimo post colecistectomizado
C. Calculo de apariencia morfológica de cálculo primario
D. Sin evidencia de estenosis del colédoco o un remanente cístico largo.
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CLINICA
• Asintomaticos: Lo mas frecuente; pasan al duodeno.
• Cólico biliar: Sospechar si cólico seguido de ictericia obstructiva.
• Sindrme coledociano benigno
• Ictericia: generalmente fluctuante y transitoria
• Coluria: fluctuante
• Acolia
• Nauseas y vómitos: asociado a cólico biliar
• Puede complicar con:
- Colangitis aguda o crónica.
- Pancreatitis aguda.
- Cirrosis biliar secundaria
- Ictericia obstructiva.
- Suele ser dolorosa y no palparse la vesícula, a diferencia de la
ictericia obstructiva de origen neoplásico (signo de
Courvousier en el cáncer de páncreas). Se observan coluria,
acolia, elevación de la bilirrubina directa, fosfatasa alcalina y
GGT.
Durante el paso del cálculo por el colédoco, pueden
aumentar las transaminasas en rango de 1000-2.000, estos
niveles bajan rápidamente y luego evoluciona a un patrón de
colestasis.
DIAGNOSTICO
Clínica + Exámenes
- Ecografía abdominal.
- Prueba Función Hepática
o Bilirrubinemia: <20mgs
o FA: aumentada >2 veces
o GGT: aumentada
o GOT/GPT: normal o discretamente elevedas
- Ecotomografia abdominal: muestra dilatación del colédoco
- CPRE: 95% especificidad - permite también realizar maniobras
terapéuticas (esfinterotomía endoscópica y extracción de cálculos)
- CTPH: alta morbilidad. No recomendada
- ColangioRMN (más sensible que la ecografía).
- Ultrasonografía endoscópica o ecoendoscopia (lo más sensible;
detecta cálculos hasta de 2 mm).
TRATAMIENTO
Diversas alternativas
- Colecistectomía + Coledocostomía abierta: Gold Standard
- CPRE preoperatoria
- Colecistectomía abierta
- Colecistectomía vía laparoscópica
- CPRE con esfinterotomía y drenaje del colédoco
- Extracción percutánea
- Litotripsias (para cálculos grandes)
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COLESTASIS & SINDROME COLEDOCIANO
COLESTASIS
Dificultad en el flujo biliar, es decir es la situación que existe un impedimento normal del flujo de la bilis hacia la ampolla de
váter
Se produce como consecuencia de la alteración del flujo de
bilis entre los hepatocitos y el duodeno, ya sea por lesiones en el hepatocito o por obstrucciones del flujo de bilis.
La consecuencia clínica es la elevación de las enzimas de colestasis (sobre todo fosfatasa alcalina).
COLESTASIS INTRAHEPÁTICAS O PARENQUIMATOSAS
Sin dilatación de la vía biliar en las pruebas de imagen.
- Hepatocelular.
- Hepatitis aguda (vírica, tóxica, etílica), cirrosis.
- Defecto excretor.
Colestasis medicamentosa, colestasis del embarazo,
colestasis postoperatoria, síndrome de Summerskill,
fibrosis quística, déficit de alfa-1 antitripsina,
síndrome de Dubin-Johnson, síndrome de Rotor.
- Lesiones en conductos intrahepáticos.
Cirrosis biliar primaria, enfermedad injerto contra
huésped, síndrome del aceite tóxico
COLESTASIS EXTRAHEPÁTICAS
Con dilatación de la vía biliar en las pruebas de imagen.
- Benignas.
Coledocolitiasis, pancreatitis aguda y crónica, quiste
hidatídico, ascaridiasis, fasciola hepática, hemobilia,
divertículo duodenal, ulcus duodenal. Lesiones en
conductos intrahepáticos de mediano y gran calibre:
colangitis esclerosante, enfermedad de Caroli (dilatación
congénita de la vía biliar intrahepática) y litiasis biliar
intrahepática.
- Malignas.
Carcinoma periampular (carcinoma de cabeza de páncreas,
carcinoma de colédoco), cáncer de la ampolla de Vater,
colangiocarcinoma, cáncer de vesícula y compresión de la
vía biliar intrahepática o extrahepática por tumores.
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SINDROME COLEDOCIANO
Conjunto de síntomas y signos que aparecen como consecuencia de la obstrucción de la vía biliar extra hepática, ya sea de
causas benignas o malignas. (colestasis extra hepática)
Caracterizado por
ICTERICIA
COLURIA
ACOLIA
ELEVACION DE ENZIMAS DE
COLESTASIS, BILIRRUBINA
DIRECTA Y COLESTEROL
PRURITO
FIEBRE
CAUSAS
- LITIASIS
- TUMORES
- Ca de cabeza de páncreas
- Ca de vesícula Biliar
- Ca de vía biliar primaria
- PARASITOSIS
- Quistes hidatídicos
- Faciola
- Ascariasis
- PANCREATITIS CRONICA
SINDROME COLEDOCIANO
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ENFERMEDAD INFLAMATORIA DEL INTESTINO
© 2020 MEDICINA INTERNA cursado Online.AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO. MD
Inflamación intestinal crónica, de causa desconocida, que cursa con brotes y remisiones.
Agrupa básicamente a 2 enfermedades: ENFERMEDAD DE CROHN Y COLITIS ULCEROSA.
La COLITIS ULCEROSA. es una inflamación del colon que afecta de forma prácticamente constante al recto y se extiende de
manera proximal y continua en una longitud variable; aparece un infiltrado inflamatorio mixto en la lámina propia, que
altera la arquitectura glandular, con acúmulos de neutrófilos en las criptas que forman microabscesos.
La ENFERMEDAD DE CROHN puede afectar a cualquier zona del tracto digestivo, aunque de forma predominante aparece
sobre el segmento intestinal que circunda a la válvula ileocecal; suele afectar a varios segmentos del tracto gastrointestinal,
entre los que se hallan zonas histológicamente normales, la afección del intestino es transmural y el hallazgo más definitivo
es la presencia de granulomas.
La CU y la EC comparten diversas características epidemiológicas, inmunológicas y clínicas, hasta el punto de que en un 5%10% de los casos resultan indistinguibles desde el punto de vista diagnóstico y se clasifica como colitis indeterminada.
EPIDEMIOLOGIA
 Más frecuente en:
- Blancos y máximo en etnia Judía.
- Norte de Europa que en países meridionales.
- Áreas urbanas que en rurales. (Según Harrison).
- Clases socioeconómicas altas. (según Harrison).
- No se han observado diferencias en la incidencia o prevalencia de ambas afecciones entre las poblaciones rural y
urbana, ni tampoco en relación con el nivel socioeconómico (Según Farreras)
 Incidencia máxima: Entre los 20 y 30 años, segundo pico a los 60-80 años.
 En relación con el sexo, la incidencia es similar en varones y mujeres
 La colitis Ulcerosa tiende a aparecer en NO fumadores (tabaco tiene rol protector en la CU)
 El tabaco aumenta las recidivas, recurrencias postcirugía, refractaríedad al tratamiento y las complicaciones en el
Crohn.
 Los anticonceptivos aumentan el riesgo de Crohn.
 Existe agrupamiento familiar para EII con mayores concordancias en Crohn (10-20%), que en colitis Ulcerosa, también
existe concordancia entre localizaciones anatómicas y tipos clínicos de enfermedad de Crohn entre familias.
 El factor de riesgo más importante para padecer una enfermedad inflamatoria del intestino es tener un familiar con la
enfermedad.
ETIOPATOGENIA
- Desconocida.
- Factores genéticos:
1. La EII es una enfermedad poligenica.
2. Los pacientes y familiares de primer grado pueden tener disminuida la función de la barrera del epitelio intestinal.
 Enfermedad de Crohn: Mutaciones de HLA-DR5.
 Enfermedad de Crohn fibroestenótica: Gen NOD-2/CARD15, (cm 16).
 Colitis ulcerosa: HLA-DR2.
3. Mayor concordancia entre gemelos monocígóticos en el Crohn.
4. Asociación con otros síndromes genéticos: Turner, déficit de IgA, enfermedad de depósito de glucógeno 1b...
- Factores infecciosos.
- Factores psicológicos.
- Factores inmunitarios:
En circunstancias normales, el sistema inmunitario de las mucosas no reacciona al contenido luminal por la llamada
tolerancia bucal. Cuando una persona ingiere antígenos solubles, se induce una insensibilidad que es específica para
cada antígeno.
En la inducción de la tolerancia bucal intervienen múltiples mecanismos, como la inducción de los linfocitos T CD4+
(por ejemplo los linfocitos T reguladores) que secretan atocinas antiinflamatorias como la IL-10 y el TGF-p.
Es probable que la tolerancia bucal impida la reacción inmunitaria a antígenos de alimentos y a la microbiota comensal
de la luz intestinal.
En la EII no se suprime la inflamación, por lo que se pierde el control de ésta. No se conocen por completo los
mecanismos de esta supresión inmunitaria regulada.
Una hipótesis es que en sujetos especialmente predispuestos (genética), factores exógenos (agentes infecciosos) y del
huésped (barrera intestinal, aporte vascular, actividad neurona), originan un estado crónico de desregulación de la función
inmunitaria de la mucosa modificada todavía más por factores del entorno (como el tabaquismo). según UPtoDate.
ANATOMÍA PATOLÓGICA
COLITIS ULCEROSA
Es una enfermedad que afecta fundamentalmente a la mucosa del
colon, con participación casi constante (95% de los casos) de la
mucosa rectal y una extensión proximal variable, pero siempre de
forma continua.
MACRO. la mucosa afectada tiene un aspecto granular e hiperémico,
pero no siempre presenta ulceraciones. Cuando estas están
presentes comienzan como erosiones superficiales pequeñas que
pueden progresar hasta afectar a todo el grosor de la mucosa.
MICRO. en la fase de actividad de la enfermedad la mucosa muestra
un infiltrado difuso de linfocitos y células plasmáticas con congestión
de capilares y vénulas. Se observan también neutrófilos,
predominantemente en la luz de las criptas, donde pueden formar
pequeños abscesos de cripta. Este hallazgo resulta útil para
diferenciar la afección de otros procesos inflamatorios del intestino,
como la colitis infecciosa en la que los neutrófilos se acumulan entre
las células epiteliales de las criptas más que en la luz de estas.
Las criptas presentan de forma característica una reducción del
número de células mucoides, con distorsión y ramificación en la
base. La presencia de eosinófilos puede ser prominente en algunos
casos. Cuando la actividad de la enfermedad disminuye,
espontáneamente o por el tratamiento, el infiltrado inflamatorio se
reduce, los abscesos de cripta desaparecen y la población de células
mucoides se recupera.
La arquitectura de las criptas, en cambio, permanece alterada, con
acortamiento, ramificación o incluso desaparición de las mismas.
Una pequeña proporción de pacientes (∼10%) desarrolla una
afección de carácter fulminante con dilatación del colon (megacolon
tóxico). La pared del colon se adelgaza, y la mucosa se denuda en
áreas extensas. El plano muscular expuesto puede presentar fisuras
que se extienden hasta la serosa. En esta fase la inflamación abarca
todas las capas del colon.
La inflamación recurrente puede dar lugar a la aparición de cambios
permanentes característicos como son fibrosis, desaparición de las
haustras y retracción longitudinal del colon, lo que propicia el
aspecto de «cañería de plomo» en la RX. Después de una ulceración
grave de la mucosa la curación puede ser irregular, para dar como
resultado la proyección de porciones de la mucosa hacia la luz
intestinal (seudopólipos inflamatorios).
ENFERMEDAD DE CROHN
Se caracteriza por una inflamación transmural y segmentaria que
puede afectar a cualquier porción del tracto gastrointestinal. La
mayoría de pacientes pueden ser clasificados en 3 grupos
anatómicos según los hallazgos radiológicos y endoscópicos:
afección limitada al intestino delgado (30-40%), afección de intestino
delgado y colon (40-55%) y afección cólica (15-25%). En el grupo de
pacientes con enfermedad en el intestino delgado, más del 90%
tienen afección del íleon terminal. La afección perianal (fístulas,
fisuras, colgajos cutáneos) se halla presente en una tercera parte de
los
pacientes
y
puede acompañar a la afección de cualquier otro nivel, aunque suele
asociarse a enfermedad cólica. La del esófago, estómago o duodeno
es menos frecuente y habitualmente se asocia a afección intestinal;
la enfermedad alta aislada aparece en menos del 1% de los
pacientes.
Las ulceraciones más características adoptan un aspecto
serpiginoso, con su diámetro mayor orientado según el eje
longitudinal. Junto con estas úlceras pueden aparecer otras más
superficiales (aftas) a consecuencia de la pérdida de la mucosa de la
superficie por encima de un folículo linfoide hiperplásico. Otro
patrón ulcerativo característico es la mucosa en «empedrado» en el
que el entrecruzamiento de ulceraciones profundas lineales delimita
islotes de mucosa inflamada y prominente. Las fisuras profundas que
penetran hacia la capa muscular e incluso serosa son características
y constituyen la base para la formación de fístulas entre los
segmentos lesionados y los órganos de vecindad o la piel. Un hecho
característico de la afección intestinal por EC es su carácter
segmentario, con áreas de mucosa normal que separan los
segmentos afectados, a diferencia de la CU en la que la afección es
continua a partir del recto.
La alteración histológica inicial y más frecuente en el intestino es la
lesión de las criptas, que resultan infiltradas por neutrófilos. Aunque
esta lesión es parecida a la observada en la CU, en la EC la
distribución de las lesiones es más focal. A diferencia de la CU, en la
EC la reducción de células mucoides es menos marcada. La lesión de
la cripta es seguida por la aparición de ulceración microscópica de la
mucosa intestinal que recubre los folículos linfoides y por infiltración
de la lámina propia por células inflamatorias. Algunos agregados de
células histiocitarias se organizan en granulomas no caseificantes
que contienen células gigantes multinucleadas. Los granulomas
pueden aparecer en cualquier capa de la pared intestinal. Estas
lesiones pueden también hallarse en nódulos linfáticos, mesenterio,
peritoneo e hígado, como resultado de la extensión de la
enfermedad
a
partir
del
intestino.
Microscópicamente la existencia de granulomas en la EC permite
distinguirla de la CU. Aunque la presencia de granulomas es
característica, su ausencia no excluye el diagnóstico. De hecho, sólo
en el 30% de los pacientes se identifican granulomas típicos. En el
resto de los casos se halla sólo una inflamación transmural. La
fisuración es otro importante dato microscópico. Las fisuras son
hendiduras estrechas que parten de una ulceración superficial y se
extienden hacia la submucosa, muscular, y pueden llegar a la serosa.
La fibrosis es otro aspecto histológico destacado y puede progresar
hasta producir estenosis.
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ANATOMIA PATOLOGICA
LOCALIZACION
CRONH
CUI
Desde la boca al
ano. Puede
afectar hígado,
páncreas.
Lo más frecuente
la parte ileocecal
Solo colon y recto
de forma distal a
proximal
ascendente.
Puede haber ileitis
por reflujo
- TRANSMURAL
- DISCONTINUO
++
Grasa enrredadera
Aftosas, Fisuras
- SOLO MUCOSA
- CONTINUO
No
++
++
+/+/-
+/-
++
++ (50%)
Hallazgo mas
definitivo.
Pueden aparecer en
cualquier capa de la
pared y otros
órganos.
+/-
NO
MACROSCOPICA
CARACTERISTICAS
MESENTERIO Y LINFATICOS
Ulceras
Los hallazgos más precoces son
las ulceraciones aftosas
fibrosis
Empedrado
Aspecto macroscópico en
manguera de jardín
pseudopolipos
MACROSCOPICA
Granulomas epiteloides no
necrosantes (agregado de
macrófagos).
Patognomónicos del cronh
Abscesos crípticos
(acumulación de PMN en la luz
de las criptas)
superficiales
Lesión más
característica.
Criptasdistorsionadas,
células inflamatorias,
agregados linfoides
CUADRO CLÍNICO
COLITIS ULCEROSA.
Las principales manifestaciones clínicas son la
diarrea con sangre, la urgencia defecatoria y el dolor
abdominal.
En general, la intensidad de los St y Sg se
correlaciona con la gravedad de la enfermedad. Es
habitual que los St hayan estado presentes durante
semanas, incluso meses, cuando el paciente
consulta, lo que pone de relieve el inicio insidioso
característico de la enfermedad.
Otros casos, su comienzo puede ser más agudo, a
semejanza de un cuadro infeccioso. Por último,
algunos pacientes refieren una historia de episodios
intermitentes, autolimitados, de diarrea con sangre
que han sido suficientemente leves como para no
realizar una consulta médica.
La afección rectal es casi constante y responsable
de la aparición de urgencia defecatoria y tenesmo.
Cuando la afección es sólo rectal, las heces pueden
ser normales e incluso existir estreñimiento.
En estos casos, la emisión de sangre sola o
manchando la superficie de las heces puede ser
confundida con un sangrado hemorroidal, pero el
paciente con proctitis presenta a menudo también
emisión de moco teñido de sangre. Si la afección es
extensa y grave, las deposiciones son líquidas y
frecuentes, contienen sangre y moco, raramente
pus, y puede aparecer además dolor abdominal.
Los brotes de intensidad moderada o grave pueden asociarse a síntomas sistémicos con afectación del estado
general.
Los signos físicos son inespecíficos. En los casos leves la exploración es normal, y en los graves puede apreciarse distensión
abdominal y dolor a la palpación a lo largo del trayecto del colon. En los casos más graves se detecta fiebre, taquicardia e
incluso hipotensión. Los datos de laboratorio son un reflejo de la intensidad de la inflamación y de la pérdida sanguínea.
Puede detectarse anemia ferropénica por pérdidas crónicas. En los casos moderados y graves suele haber leucocitosis con
neutrofilia y una elevación de la PCR y VSG. En la enfermedad grave es común la hipoalbuminemia, que es un reflejo de la
disminución de la ingesta y de la pérdida entérica de esta proteína a través de la mucosa ulcerada. Las alteraciones de
los electrólitos, sobre todo hipopotasemia, están relacionadas con la intensidad de la diarrea.
El conjunto de síntomas y signos de la enfermedad, junto con exploraciones complementarias sencillas (hemoglobina, PCR,
VSG) y radiológicas (radiografía simple de abdomen), permiten establecer con fiabilidad índices de gravedad del cuadro.
Uno de los más utilizados es el basado en los criterios de Truelove y Witts.
En el momento del DX inicial, un 45% de
los pacientes tienen enfermedad distal,
limitada al recto o rectosigma, un 35%
presentan una afección hasta el colon
descendente y un 20% tienen una colitis
extensa.
Si bien se trata de un proceso recurrente,
el curso de la enfermedad a lo largo del
tiempo está relacionado con la gravedad y
extensión de la inflamación en el
momento del diagnóstico.
En el 70%--> los casos menos graves, con afección limitada al recto, la enfermedad suele permanecer confinada a esta zona
y no extenderse. En el 30% restante, el proceso se extiende en dirección más proximal en algún momento de la evolución;
cuando esto ocurre, la enfermedad puede adquirir un curso grave y refractario al tratamiento.
En un 10% de los casos puede adquirir un curso fulminante con afección de todo el colon, dilatación y perforación
(megacolon tóxico) que se describe más adelante.
CUADRO CLÍNICO
ENFERMEDAD DE CROHN
Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: diarrea (habitualmente sin sangre), dolor abdominal, fiebre, astenia y
pérdida de peso. Aparte de estos St resultantes de la afección del intestino, pueden existir otras manifestaciones derivadas
de la extensión de la inflamación a los órganos vecinos.
La diarrea sólo se acompaña de sangre en los casos en que el colon distal está afectado, lo que ocurre en menos de la mitad
de los pacientes. Algunos pacientes (1-2% de los casos) pueden presentar una hemorragia masiva, que puede ser
recurrente.
El dolor es a menudo de tipo cólico, en muchas ocasiones con carácter suboclusivo (empeora tras la ingesta y mejora con
las deposiciones), y se localiza habitualmente en la fosa ilíaca derecha. La fiebre puede constituir otra manifestación del
proceso inflamatorio, aunque la fiebre alta obliga a descartar una complicación séptica (perforación, absceso).
La pérdida de peso es común, aunque no constante, y suele situarse en un 10-20% del peso corporal. Es consecuencia de la
anorexia, diarrea y sitofobia, y raramente atribuible a malabsorción.
La afección del íleon terminal puede dar
lugar a la formación de una masa
inflamatoria en la fosa ilíaca derecha
fácilmente palpable.
En algunos pacientes los síntomas más
llamativos son los relacionados con la
afección
perianal
y
perineal,
caracterizada por fisuras, fístulas y
abscesos. Las complicaciones perianales
aparecen en una tercera parte de los
pacientes en algún momento de la
evolución de la enfermedad y se asocian
en la mayoría de ellos a existencia de
enfermedad cólica.
La fisura anal es la complicación más frecuente; en general se trata de fisuras más amplias, menos profundas y no tan
dolorosas como las fisuras idiopáticas. Suelen situarse en la línea media, anterior y/o posterior; raramente son laterales. En
el margen anal pueden existir apéndices (colgajos) cutáneos, de coloración azulada o rosácea, que aparecen como
engrosamientos de la piel en el extremo distal de una fisura, o bien como prominencias edematosas localizadas. Las fístulas
perianales suelen ser profundas, múltiples y con varios orificios de salida en la zona perineal. Los abscesos perianales
semanifiestan como dolor perianal y fiebre. Se han elaborado diversos índices para evaluar de forma objetiva la actividad del
proceso. Uno de los más utilizados es el Crohn’s Disease Activity Index (CDAI), que permite distinguir entre enfermedad
inactiva (CDAI < 150), brote leve (150-220), moderado (220-450) y grave (> 450).
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CLINICA POR
LOCALIZACION
RECTO
COLON
ILION-COLICA
ILION
GASTRODUODENAL
ESOGADO
CRONH
COMPLICACIONES LOCALES
CUI
+
++
++++
+++
> derecho
++++ 40-50%
+++
+
+/-
> izquierdo
+ (Por reflujo)
-
LESIONES PERINEALES
OBSTRUCCION
FISTULAS
ESTENOSIS
ABSESOS
HEMORRAGIAS MASIVAS
MEGACOLON TOXICO
PERFORACION
MALIGNIZACION
CRONH
CUI
++
++
++
++
++
+
+
+
+
+/+
+/+
+/++
++++
++
+ (Pancolitis, >10 años)
CLINICA POR LOCALIZACIÓN
A. RECTAL Y COLON DISTAL
- Lo más destacable es la hemorragia.
- Si sólo se afecta recto hablamos de proctitis y si además se afecta sigma de rectosigmoiditis.
- Rara vez aumenta la PCR.
- Son formas de buen pronóstico y las manifestaciones extraintestinales son raras.
- Cuando se afecta el recto, la enfermedad suele permanecer confinado a esta localización. Son factores que se asocian a
progresión de la enfermedad:
1. Síntomas articulares.
2. Edad joven al diagnóstico.
3. Gravedad del ataque inicial.
- En la enfermedad de Crohn se afecta el recto en un 50% de los casos y en un 10% es el único lugar de afectación.
B. COLON
- Los síntomas más frecuentes son la diarrea y el dolor abdominal, también puede haber rectorragias.
- En el caso de la enfermedad de Crohn, se habla de ”colitis granulomatosa". En este caso son menos frecuentes las
rectorragias
C. INTESTINO DELGADO
- Propio de la enfermedad de Crohn. La diarrea es el síntoma predominante.
- Se habla de ”enteritis regional”.
D. OTRAS AFECTACIONES
- La afectación gastroduodenal y esofógica es propia de la enfermedad de Crohn.
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FORMAS CLÍNICAS
A. COLITIS ULCEROSA
1) Remitente-recidivante
- La más frecuente, se caracteriza por brotes (responden
bien al tratamiento) alternando con periodos de remisión.
- Las complicaciones son poco frecuentes.
2) Crónica continua
- Brote que se extiende más de seis meses a pesar del
tratamiento médico.
- Son frecuentes las complicaciones locales, pueden existir
remisiones clínicas sin normalidad endoscópica.
C) Aguda fulminante
- La menos frecuente y la forma más grave.
- Por lo general se trata de una gancolitis, puede haber
complicaciones locales (megacolon).
B. ENFERMEDAD DE CROHN
A. Diarreica clásica: La forma mas frecuente.
B. Aguda apendicular: Simula apendicitis aguda, suele afectar a personas Jóvenes.
C. Aguda oclusiva.
D. Forma tumoral: Masa alargada poco móvil.
E. Forma febril: Expresión de complicaciones locales, la fiebre en picos indica un absceso abdominal.
PATRONES FENOTIPICOS DE LA ENFERMEDAD DE CROHN
Habitualmente al inicio presenta manifestaciones propias de una inflamación aguda o crónica y la enfermedad puede
adquirir otras características y evolucionar hacia 2 patrones caracteristicos. 1 y 2
Patrón inflamatorio:, con brotes de la enfermedad que se manifiestan por diarrea, dolor abdominal y afección del
estado general. Suele ser el inicial y puede derivar a:
1. Patrón fibroestenótico-obstructivo.  En las primeras fases del proceso, la combinación de edema y espasmo
produce manifestaciones obstructivas intermitentes, principalmente en el período posprandial. Con el tiempo,
esta inflamación persistente puede dar lugar a la aparición de lesiones fibroestenóticas que ocasionan
repetidos episodios de obstrucción aguda, desencadenados por brotes de la enfermedad en los que se añade
un componente inflamatorio. Finalmente, puede aparecer una estenosis fija con un componente
predominantemente fibrótico.
2. Patrón penetrante-fistuloso.  se forman tractos que comunican la luz intestinal con estructuras vecinas,
como consecuencia de la inflamación y ulceración transmural con afección hasta la serosa.
Pueden terminar de forma ciega, para producir un absceso abdominal que se manifiesta por dolor, fiebre alta
y una masa palpable dolorosa. Si el tracto penetra hacia asas intestinales vecinas se forman fístulas enteroentéricas, habitualmente ileoileales, ileocecales o
ileosigmoideas. Estas fístulas cursan de forma
relativamente asintomática y se descubren en el
curso de exploraciones radiológicas o de la cirugía.
Menos frecuentes pero más graves son las fístulas
duodenocólicas o gastrocólicas. Las fístulas del
intestino pueden también penetrar órganos
vecinos como la vejiga o la vagina.
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COMPLICACIONES INTESTINALES
ENFERMEDAD PERIANAL
- Aparece en el 36% de los pacientes con
enfermedad de Crohn con afectación
colónica o ileo-cólica
- No todos los pacientes con fistulas
perianales presentan signos endoscópicos
de inflamación en el colon.
- En Ia colitis ulcerosa las lesiones perianales
son raras y generalmente se presentan tras
un síndrome diarreico (signo premonitorio).
1. Fisura anal: Complicación mas frecuente.
Son mas amplias, menos profundas y
menos dolorosas que las idiopáticas.
2. Fístulas anales: Características del Crohn.
Suelen ser profundas y múltiples.
3. Absceso perineal: Característica del Crohn.
MEGACOLON TOXICO.
- Dilatación segmentaria o total del colon que alcanza un diametro mayor de 5-6 cm
en la parte media del colon transverso (9 cm en el ciego).
- Ocurre casi con la misma frecuencia en el Crohn que en la colitis ulcerosa (pero más
frecuente en la colitis).
- En el Crohn predomina en los dos primeros años de debut de la enfermedad, en la
colitis en cualquier momento.
FACTORES DESENCADENANTES
- Estudios baritados, colonoscopia, uso excesivo de opiaceos o anticolinérgicos,
hipopotasemia.
FISIOPATOLOGIA
- Parálisis de Ia musculatura del colon.
CLÍNICA
- Descenso del número de deposiciones (falsa mejoria). Fiebre, dolor abdominal, distensión abdominal (timpanismo),
falta de RHA.
- Hipotensión, deshidratación, taquicardia.
- Puede evolucionar hacia perforación (complicación mss grave).
LARORATORIO.
Leucocitosis con desviación izquierda, aumento de VSG, anemia,
hipoalbuminemia trastornos electrolíticos.
RADIOLOGÍA SIMPLE DE ABDOMEN
- Confirma el diagnóstico. Dilatación de transversal > 6cm del colon
transverso, luminograma patológico.
- El primer signo de perforación inminente es la neumatosis lineal.
TRATAMIENTO. En le comienzo del cuadro suele ser médico, con fluidos EV, ATB
que cubran GRAM negativos y corticoides EV. Si el paciente no mejora se puede
iniciar el tratamiento con infliximab por un lapso de 3 a 7 días; si el paciente
presenta un deterioro clínico, no mejora en este lapso, o hay una complicación
con hemorragia incontrolable o perforación, el tratamiento a seguir es quirúrgico
por medio de una colectomía total urgente.
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PERFORACIÓN AGUDA
- Complicación más grave de la EIl.
- Más frecuente en colitis ulcerosa.
- Sospechar en todo paciente en fase de brote con rápido
empeoramiento del estado general.
- Los sintomas pueden estar enmascarados por administración
de Corticoides.
- Diagnóstico: Radiología de tórax o de abdomen en
bipedestación.
ESTENOSIS INTESTINAL
- Características del Crohn.
- Síntomas de suboclusión que pueden evolucionar a oclusión.
HEMORRAGIA MASIVA
- Poco frecuente.
- Mas en la colitis ulcerosa.
FÍSTULAS Y ABSCESOS
- Propias del Crohn.
- Pueden ser enteroentéricas, enterovesicales,
enterovaginales (entre el ileon y la vagina; raras si no se
ha efectuado histerectomía), rectovaginales, enterocutóneas.
- Las fístulas externas a piel son raras y normalmente están relacionadas con intervenciones quirúrgicas previas.
NEOPLASIA DE COLON
 Los pacientes con EII tienen un riesgo más elevado de padecer cáncer colorrectal que la población general.
 Factores de riesgo:
- Afectación pancolónica.
- inicio en la infancia o en la adolescencia.
- Curso de tipo crónico-continuo.
- Duración mayor de 10 años.
- Historia familiar de cáncer de colon.
- Colangitis esclerosante primaria.
- Estenosis de colon.
- Severidad de la inflamación (pseudopólipos).














En la Enfermedad de Cronh, la afectación colóníca parece ser el factor de riesgo mas importante
El riesgo empieza a aumentar a partir de los 8-10 años del diagnóstico y crece de forma exponencial a partir de entonces.
En pacientes con Colangitis Esclerosante Primaria el riesgo se halla aumentado desde el momento del diagnóstico.
Aparece a una edad más joven que el cancer esporádico.
Se origina a partir de una displasia plana.
Distribución más uniforme a lo largo del colon que el cáncer esporádico.
Suele ser un carcinoma infiltrativo.
SCREENING.
Es más frecuente la presencia de tumores múltiples y con mayor grado de
- Los programas de detección precoz deben
malignidad.
basarse en el uso de cromoendoscopia, que
Los pacientes con proctitis ulcerosa no tienen riesgo de cáncer
facilita Ia identificación de zonas displasicas y
El hallazgo de displasia grave sugiere una alta probabilidad de que exista un
la toma de biopsias dirigidas, ya que la
cáncer concomitante o que se desarrolle en un futuro por lo que es indicación de
realización de múltiples biopsias de mucosa
colectomía.
aparentemente normal tiene un rendimiento
Si se encuentra una displasia de bajo grado, algunos autores (Harrison)
muy bajo.
recomiendan seguimiento a los 6 meses y si persiste cirugia. Otros cirugía de
- Debe hacerse seguimiento colonoscópico
entrada (farreras).
cada 1-2 años a los 8-10 años del diagnóstico
También en la enfermedad de Crohn, la displasia se asocia al cáncer.
de pancolitis o a los 12-15 años de colitis
El riesgo de cáncer en el Crohn y la colitis probablemente son equivalentes a
izquierda.
extensión y duración de la enfermedad similar, en los pacientes con colitis crónica
- También deberían ser explorados
por enfermedad de Crohn se recomienda la misma estrategia de vigilancia
anualmente los pacientes con colangitis
endoscópica que en la colitis.
esclerosante asociada, dado el elevado riesgo
También aumenta la frecuencia de carcinomas de intestino delgado, linfomas no
de padecer cáncer en este subgrupo de
Hodgkin, leucemias, Sd mielodisplasicos, cancer de ano y carcinoma epidermoide
pacientes.
de la piel.
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COMPLICACIONES EXTRAINTESTINALES DE LA EII
 Son más frecuentes en la colitis ulcerosa y en la enf de
Crohn que afecta al colon.
 Los pacientes con Crohn perianal son los que más riesgo
tienen de presentarles.
 Se atribuyen a mecanismos inmunológicos.
 Pueden ser colitis dependientes o colitis independientes.
ARTICULARES
A. ARTRITIS PERlFERlCA
- Complicación extraintestinal más frecuente.
- Predomina en la enfermedad de Crohn del colon.
- Seranegativa, migratoria, grandes articulaciones de EEll
(rodillas, tobillos.), no deformante y asimétrica.
- La actividad de la artritis es dependiente de la actividad de la
enfermedad intestinal.
- En la mayoría de los casos los síntomas intestinales preceden
a los articulares.
- Puede manifestarse en forma de artralgias (más frecuente) o
de artritis.
ESPONDILITIS ANQUILOPOYETICA
- Más frecuente en el Crohn.
- Colitis independiente.
- Relacionada con el HLA-B27.
- No remite con corticoides ni con colectomía.
- El lnfliximab reduce la inflamación y mejora el estado funcional y la calidad de vida.
SACROLlTlS: Simétrica, igual de frecuente en colitis que en Crohn, colitis independiente, no siempre progresa a espondilitis.
HIPOCRATISMO. DIGITAL (CLUBBING)
Crohn del intestino delgado.
DERMATOLÓGICAS
Las manifestaciones dermatológícas más frecuentes se relacionan con la medicación.
A. ERITEMA NODOSO
- Lesión cutánea mas frecuente. Suelen ser nodulos subcutúneos rojo
violaceos, calientes, dolorosos, de generalmente de localización
pretíbíal.
- Más frecuente en el Crohn, y en mujeres, no deja cicatriz, es doloroso.
- Colitis dependiente.
- Se caracteriza por paniculitis septal
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B. AFTAS BUCALES
- Mas frecuentes en el Crohn, son colitis dependientes.
- Suelen ser indoloras.
C . PIODERMA GANGRENOSO
- Lesión dermatológica más grave. Se trata de una lesión pustulosa de bordes
necróticos que evoluciona hasta provocar ulceras
- Puede cursar con gran doIor.
- Más frecuente en la colitis ulcerosa, suele afectar al tronco, deja cicatriz.
- Tiene escasa relación con la actividad de Ia enfermedad.
- Tratamiento: Antibióticos, corticoides, dapsona, talidomida, azatioprina,
ciclosporina, infliximab.
D. PIOSTOMATITIS VEGETANTE
- Ulceras e hipetrotia gingivol con eosinotilia periférica.
- Se asocia mós a colitis ulcerosa.
E. PÁPULAS VASCULITICAS.
F. MANCHAS CUTANEAS PERIANALES: Mas frecuentes en el Crohn cuando hay afectación del colon.
OCULARES
- Conjuntivitis, epiescleritis, iritis y uveitis.
- En el caso de la uveitís se asocia al HLA B27, es colitis dependiente.
- epiescleritis: Mas relacionada con el Crohn
AFECTACIÓN ILEAL (CROHN)
A. MALABSORCION
- Esteatorrea.
- Anemia por déficit de B12.
B. LITIASIS BILIAR
- Por bilis litogénica secundaria a malabsorción de sales biliares.
C. LITIASIS RENAL OXALICA
- Por aumento de absorción oxalatos en colon explicado por la esteatorrea que favorece Ia formación de jabones calcicos
y por ello no se puede producir oxalato calcico insoluble.
D. HIDRONEFROSIS NO CALCULOSA
- Compresión por un tejido inflamatorio.
OTRAS complicaciones de la EII.
A. HEPATOBILIARES
- Esteatosis hepática. Por malnutrición y uso de
corticoides.
- Colangitis esclerosante primaria: Complicacíón
hepatobiliar mas frecuente (mas frecuente en
colitis ulcerosa).
- Colitis independiente.
- Colangiocarcínoma: La mayoría asienta sobre
colongitis esclerosante previa.
- Pericolangítis.
- Hepatitis crónica activa
- Cirrosis.
- Colelitiasis (más frecuente en Crohn de íleon).
B. NUTRIClONALES
C. AMILOIDOSIS SECUNDARIA.
- Más frecuente en el Crohn.
- El riñón es el órgano mas frecuentemente afectado y el que tiene mayor significación pronóstica.
- Es colitis independiente.
D. LlTIASlS RENAL
1. URICO: Por pérdida excesiva de líquidos y bicarbonato por Ia diarrea.
2. Oxalica: En enfermedad de Crohn con afectación ileal o resección importante que curse con esteatorrea.
E. ANEMlA HEMOLITICA AUTOINMUNE.
- Por autoanticuerpos calientes.
- Más frecuente en Colitis ulcerosa.
F. TROMBOSIS
- Por estado de hipercoagulabilidad.
DIAGNOSTICO
LABORATORIO
1. Anemia.
2. Leucocitosis. No es un indicador específico de la actividad de la enfermedad.
3. Incremento de reactantes de fase aguda. (VSG, PCR, proteina orosomucoide). La proctítis o la proctosigmoiditis rara vez
aumentan la PCR.
4. Trombocitosis.
5. Hipoalbuminemia (en pacientes graves).
6. Aumento lactoferrina fecal: Se corrrelaciona con lo inflamación.
7. La calprotectina fecal se correlaciona con la inflamación histológica, predice recidivas y detecta la pouchítis
(inflamación del reservorio).
8. Marcadores serológicos: No Útiles en el diagnóstico ni en el seguimiento de la Ell.
 Colitis: pANCA: Más frecuentes entre los familiares. Se asocian a:
1. Pancolitís.
2. Pouchitis.
3. Colangitis esclerosante primaria.
4. En el Crohn se asocian a una enfermedad colónica que recuerda a la colitis ulcerosa.
 Crohn:
1. ASCA (anticuerpos anti Saccharomyces cerevisae). Más frecuentes en Crohn (sobre todo del delgado).
2. Anti-OmpC IgA (dirigido contra una porina C de la membrana externa del E. coli): Asociados a perforación.
3. Anti-IQ (anticuerpo fluorescente dirigido contra la membrana de Pseudomona).
4. Anticuergos antiflagelina (antí-CBirl): asociados a enferemedad fibroestenosante y penetrante.
 Los que tienen ASCA + anti l2 + OmpC es mas probable que sufran cirugía del delgado.
RADIOLOGÍA SIMPLE
- En la colitis ulceroso la porción del colon enferma no tiene restos fecales.
- En casos evolucionados se estrecha el diámetro del colon.
- Puede identificar el megacolon.
RADIOLOGÍA BARITADA
- Puede ser normal en fases iniciales.
- Útil para determinar lo extensión y lesiones asociadas (estenosis, pseudopólipos,
carcinomas).
- Su uso esta desaconsejado en los estados
agudos y contraindicado en el megacolon
tóxico.
A. PATRÓN RX DEL CROHN
- Preservación del recto.
- Afectación discontinua y asimétrica
salvo en el íleon terminal donde son
simétricas y dan lugar al signo de la
cuerda.
- Ulceras longitudinales y transversales,
patrón mucoso en “empedrado".
- Separación de asas (por engrosamiento
mesentérico).
- Estenosis asimétricas y excéntricas (por
fibrosis).
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B. PATRÓN DE LA COLITIS ULCEROSA
- Mucosa granular (signo inicial), pseudopólipos frecuentes.
- Afectacíón difusa de recto, afectación continua, úlceras
superficiales de aspecto aserrada ("en botón de camisa” o
"en botón de cuenta”), que cuando se unen por su base dan
lugar al signo del doble contorno.
- Las úlceras profundas pueden dar una imagen en ”broche de
collar”.
- Ensanchamiento del espacio presacro por descenso de la
distensibilidad rectal.
- En fase crónica: Acortamíento, rigidez y pérdida de haustras
(aspecto tubular).
- Estenosis lisas y regulares (por inflamación) infrecuentes.
- En el 40% de las pancolitis aparece ileitis por reflujo.
COLONOSCOPIA
- El método mós sensible.
- Las infecciones pueden producir un patrón similar.
- En un 10 -20% de los casos no se puede distinguir entre colitis y Crohn
(colitis indeterminado).
A. PATRÓN DEL CROHN
- Ulceraciones desde aftosas a fisuras longitudinales con segmentos
normales intercalados entre zonas afectos.
- Los hallazgos más precoces son las úlceras aftosas.
- A menudo el recto esta indemne.
- Mucosa con aspecto en "empedrado".
- En Ia biopsia se observan granulomas no caseificantes en un 50%.
- El aspecto endoscópico no se corresponde con la remisión clínica,
por lo que no se realizan endoscopias repetidas para vigilar el
avance de la inflamación. La biopsia rectal de zonas aparentemente
respetadas, puede demostrar signos de inflamación granulomatosa.
B. PATRÓN DE LA COLlTlS ULCEROSA
- Las características histológicas cambian con más lentitud que las clínicas.
- Mucosa friable con eritema difuso (poco vascularizada en fase crónica), úlceras superficiales, exudados de moco y
sangre.
- En el paciente con colitis ulcerosa en fase aguda no está indicada la colonoscopia completa del colon, vale con la
biopsia rectal para confirmar la inflamación.
- En casos más crónicos pueden existir pseudopólipos.
- Hallazgos en la etapa aguda:
- Estadio 1: hiperemia mucosa sin edema y ulceraciones, el moco es abundante y puede aparecer un puntillado
hemorrágico al friccionar la mucosa con un hisopo.
- Estadio 2: marcada hiperemia y edema, el moco es abundante y pueden haber ulceraciones mucosas superficiales
- Estadio 3: sangrado espontaneo asociado a ulceraciones aisladas o confluentes, las válvulas de Houston aparecen
engrosadas y de bordes romos
- Estadio 4: hemorragia intensa, mucosa ulcerada y cubierta por una espesa membrana difteroide.
ECO, TAC y RMN
- Evidencian la existencia de complicaciones abdominales.
- En el TAC en la COLITIS ULCEROSA es típico:
1. Engrosamiento ligero de la pared.
2. Densidad heterogénea de la pared.
3. Ausencia cle engrosamiento del intestino delgado.
4. Incremento de la grasa perirectal y presacra.
5. Aspecto en diana.
6. Adenopatías.
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- En el CROHN el TAC muestra:
1. Engrosamiento mural superior a 2 cm.
2. Densidad homogénea de la pared.
3. Engrosamiento mural del intestino delgado.
4. Grasa trepadero mesentérica.
5. Enfermedad gerianal.
6. Adenapatías.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
1. Con varias enfermedades que cursan con rectorraaias:
Hemorroides, cancer, pólipos, divertículos, angiodisplosias.
2. Colitis aguda infecciosa: Salmonella, Shigella, Amebiasis, Yersinia,
Campylobacter, colitis pseudomembranosa.
3. Colitis lsguémica.
4. Síndrome del intestino irritable.
5. Efectos secundarios de radioterapia.
6. Sd úlcera rectal solitaria.
7. Uso de AlNEs.
8. Linfoma abdominal.
9. Yeyunoileiltis.
10. Tuberculosis intestinal.
TRATAMIENTO
 MEDICO.
Estas enfermedades no tienen un tratamiento curativo, pero es posible suprimir de manera efectiva la inflamación
intestinal y lograr la curación de las lesiones mucosas en una considerable proporción de pacientes mediante TTO
médico. El tratamiento debe ser individualizado según las características de la enfermedad: localización de las lesiones,
gravedad del brote y respuesta a tratamientos previos.
A. FÁRMACOS UTILIZADOS
a) Tipo 5-ASA
- Mesalamina/Mesalazina: es el componente basico. EI resto son compuestos de 5-ASA con algún añadido para
regular su liberación en el intestino.
- Suifasalazina: ha disminuido su uso por sus efectos secundarios.
- Otros: Olsalazína, Balsalazina, Asacol, Claversal y Pentasa.
- Los fármacos del tipo 5-ASA pueden administrarse oralmente o de forma tópica (supositorios, enemas o espuma).
- Se piensa que estos fármacos actúan a nivel local.
b) Corticoides
- Útiles en el tratamiento de brote de ambas enfermedades. No en el tratamiento de mantenimiento.
- Definiciones:
 Corticorefractariedad: Falta de respuesta tras 7-10 días de tratamiento intravenosa a dosis plenas (1
mg/kg/día).
 Corticodependencia: Recidiva del brote a reducir o retirar la dosis de corticoides.
El Budesonid tiene la misma acción antiinflamatoria y efectividad clínica que los corticoides sistémicas, pero
menos efectos secundarios. Es de utilidad en el Crohn ileocecal, pero ineficaz en enfermedades mas distales.
c) Antibioticos
Metronidazol.
- No eficaz en la colitis ulcerosa (salvo en la pouchitis (o reservoritis es una entidad de causa desconocida y que
consiste en una inflamación inespecífica del reservorio ileoanal).
- Eficaz en el Crohn perineal en el tratamiento de las fistulas perianales.
Ciprofloxacina.
- Similar eficacia que el metroninazol en la enferme perineal.
d) Inmunosupresores
1. Azatíoprina (se convierte en 6-mercaptopurina) y 6-Mercaptopurina.
- Útil para reducir la dosis de corticoides.
- Tarda unas 3—4 meses en actuar.
2. Ciclosporina
- Indicado en colitis ulcerosa refractario.
- Rápida en actuar, puede inducir una remisión y evitar la colectomía.
- No se utiliza en tratamiento de mantenimiento.
3. Metotrexato
- Induce la remisión y desciende la necesidad de corticoides en la enfermedad de Crohn, también útil en el
mantenimiento.
4. Tracrólimo: Mecanismo de acción similar a Ia ciclosporina. De utilidad en refractariedad, corticodependencia y en el
Crohn fistulizante.
e) Nutrición
- EI reposo intestinal y la nutrición parenteral total son tan eficaces como los corticoides en la enfermedad de Crohn
activa (no en el mantinimiento).
- También la nutrición enteral con preparados elementales es igual de eficaz.
f) Farmacos Biológicos Anticuerpos Anti TNF ”
- Pueden aumentar el riesgo de linfomas, leucemia y psoriasis. Antes de comenzar un tratamiento con Anti-TNF a se
debe realizar:
 Serología del VHB.
 Seroiogía de VIH.
 Prueba de tuberculina.
 Radiografíade tórax.
INFLIXIMAB
- Anticuerpo monoclonal quimérico (ratón-humano).
- Eficaz en eI Crohn activo resistente a corticoides, ASA y Azatíoprína,
- También en enfermedad perianal, fístulas.
- Útil en colitis ulcerosa.
- Pueden desarrollarse anticuerpos Anti-infliximab que aumentan el riesgo de reacciones infusionales y descienden la
respuesta al tratamiento, son mas frecuentes cuando se recibe el tratamiento de forma episódica (si se recibe de
forma episódica deben usarse a la vez inmunosupresores). El uso previo de corticoides a Ia dosis de infliximab
reduce Ia formación de anticuerpos.
- Se sugiere que anticuerpos anti-TNF utilizados en el tratamiento de la colitis ulcerosa podrían también ser
eficaces en Ia prevención del Ca de colon asociado a colitis.
ANDALIMUMAB
- Anticuerpo monoclonal anti TNF a humano subcutóneo.
- Menor inmunogenicidad.
- Aprobado para la enfermedad de Crohn.
TRATAMIENTO MEDICO DE LA COLITIS ULCEROSA
A. PROCTITIS Y PROCTOSIGMOIDITIS
En la proctitis y proctosigmoiditis leve o moderada, con lesiones
que no se extienden mas alla de 30 cm del margen anal
(afectación distal), el tratamiento médico tópico es mas eficaz
que la administración oral del mismo.
El tratamiento inicial de elección es la mesalazína, que puede ser
administrada en forma de supositorios (en la proctitis) o como
enemas o espuma (en la proctosigmoiditis).
La dosis óptima es de 1g/día.
B. COLITIS IZQUIERDAS Y COLITIS EXTENSAS
 En los en enfermos con CU leve o moderada con una extensión > 30 cm, el tratamiento inicial de elección es la
mesalazina por vía oral (3-4g/día).
La mesalazina ha sustituido a Ia sulfasalazina por su menor riesgo de efectos secundarios, sobre todo:
- Intolerancia gástrica.
- Erupción cutánea.
- Azoospermia.
- Reacciones lupoides.
EI efecto terapéutico debe observarse en 2-4 semanas.
 Los pacientes que no responden al tratamiento con mesalazina deben ser tratados con glucocorticoides (prednisona),
reduciendo la dosis de forma progresiva en 8-12 semanas.
 Cuando no se obtiene una respuesta adecuada a los glucocorticoides en el plazo de 5-7 días debe iniciarse tratamiento
con ciclosporina o el anti-TNFa inflíximab.
Si con este tratamiento de tercera línea no se alcanza Ia remisión se debe considerar la colectomía.
 Una vez alcanzada la remisión clínica, se debe iniciar un tratamiento de mantenimiento, ya que de lo contrario, el 50%
de los pacientes presentarán una recidiva dentro del año siguiente:
i. En pacientes que respondieron a mesalazina o glucocorticoides  mesalazina durante al menos 1 año.
ii. En pacientes que han respondido a la ciclosporina  azatioprina o 6-mercaptopurina; ya que la ciclosporina no es
eficaz para mantener la remisión a largo plazo.
iii. Cuando se ha utilizado infliximab  ínfliximab de mantenimiento +/- azatioprina. EI tratamiento combinado ha
demostrado mayor eficacia que la monoterapia con uno de los fármacos.
C. COLITIS ULCEROSA GRAVE
 Los pacientes con enfermedad grave deben ser hospitalizados y se debe realizar:
 Radiografía simple de abdomen: para descartar la presencia de un megacolon tóxico.
 Coprocultivo.
 Estudio de parásitos.
 Analisis De toxina de Clorstridium difficile.
 El tratamiento inicial consiste en la administración de prednisona 1mg/kg por vía ev.
 Si no se obtiene respuesta en un periodo de 3-5 días, debe iniciarse tratamiento con ciclosporina ev o infliximab.
El porcentaje de respuestas en esta situación clínica es en torno al 50%, por lo que la mitad de los pacientes requerirán
finalmente ser operados.
 En caso de Megacolon Tóxico: cuando no hay signos de infección ni peritonismo, y el estado del paciente lo permite,
puede hacerse inicialmente tratamiento médico, pero la falta de respuesta en un periodo de 24-48 horas es indicación
de intervención quirúrgica.
D. COLITIS CRONICA ACTIVA O CORTICODEPENDIENTE.
 Para pacientes que presentan una actividad crónica persistente o tienen corticorresistencia el tratamiento se hace con
azatioprina o 6-mercaptopurina.
El inicio del efecto tarda habitualmente 2-3 meses, por lo que se debe hacer una lenta retirada de los corticoides.
Una vez instaurado este tratamiento, debe mantenerse durante al menos 4 años, ya que su interrupción se asocia a un
alto índice de recurrencias.
 El infliximab es otra alternativa terapéutica eficaz para la remisión, y luego durante el mantenimiento se puede añadir a
ésta la azatioprina para mayor eficacia.
Es útil para pacientes que no responden o no toleran la azatioprina.
VER ALGORITMO (A)
A
B
TRATAMIENTO MÉDICO EN LA ENFERMEDAD DE CROHN
La elección del tratamiento para la EC viene determinada básicamente por la localización de la enfermedad, la gravedad,
la presencia de manifestaciones extraintestinales y el curso de la misma a lo largo del tiempo. Otros factores que han de
considerarse son el estado de nutrición y, en la infancia o adolescencia, el crecimiento.
A. ENFERMEDAD ILEAL, ILEOCÓLICA O CÓLICA
LEVE
 En los brotes leves de la enfermedad se puede iniciar tratamiento con mesalazina a dosis altas (4g/día) y aún así la
eficacia es muy baja.
 El metronidazol tiene una eficacia similar cuando hay afectación colónica, pero no en caso de ileítis.
Si no hay respuesta en 2—4 semanas, tratar como moderada.
MODERADA
 Tratamiento con prednisona, con retirada progresiva en 2-3 meses.
*Budesonida: eficacia similar cuando hay afectación de íleon +/- colon derecho y menos efectos 2°. Mas eficaz que la
mesalazina.
GRAVE
 Los pacientes que no responden a corticoides o que presentan un cuadro grave (fiebre, vómitos, obstrucción
intestinal, irritación peritoneal, desnutrición, abscesos...) deben ser hospitalizados.
 Terapia de soporte.
 Nutrición parenteral en caso de oclusión intestinal o dolor
abdominal intenso con la ingesta.
 Tratamiento con prednisona iv a 1mg/kg.
B. ENFERMEDAD CORTICODEPENDIENTE Y CORTICORRESISTENTE
LÉVE-MODERADA
 Tratamiento con azatioprina o 6-mercaptopurina.
 Mefotrexato (mas rapido).
 Anti-TNFa: infliximab o adalimumab.
GRAVE
 Los pacientes que a pesar del tratamiento inmunodepresor mantienen actividad de la enfermedad, y en los casos
graves en los que no es posible aguardar el tiempo que tarda en iniciar su efecto el tratamiento con los fármacos
anteriores, se puede iniciar tratamiento con un anti-TNFI] + un inmunodepresor (azatioprina, 6-mercaptopurina o
metotrexato).
C. ENFERMEDAD PERIANAL
 Los abscesos pertanales o perirrectales requieren drenaje quirúrgico.
 Las lesiones períanales no supurativas responden al tratamiento con metronidazol +/- ciprofloxacina.
 Dada Ia tendencia a la recidiva, muchas pacientes precisan azatioprina para el mantenimiento de la remisión.
 Si no responden al tratamiento anterior, se pueden utilizar los anti-TNFa.
D. TRATAMIENTO DE MANTENIMIENTO
 Los 5-ASA utilizados, no son útiles para el mantenimiento de la remisión inducida por corticoides.
 Azatioprina y 6-mercaptopurina son eficaces, aunque sus efectos secundarios aconseian restringir su uso a los
pacientes con enfermedad crónica activa o corticodependiente. Para el resto de pacientes se puede optar por el cese
del tratamiento.
 Un elevado número de pacientes presentan recurrencia de la EC tras la intervención quirúrgica. Se debe dar
tratamiento preventivo tras Ia misma con inmunosupresores y/o anti-TNFa
VER ALGORITMO (B)
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LA COLITIS ULCEROSA
Tratamiento quirurgico: ES CURATIVO
CIRUGÍA URGENTE
Indicaciones. Colitis toxica o colitis fulminante sin
respuesta al tratamiento médico, megacolon toxico sin
respuesta al tratamiento, hemorragia masiva.
Técnica. Colostomía total, asociada a una ileostomía
terminal de brooke
CIRUGÍA ELECTIVA O PROGRAMADA
Indicaciones. Resistencia o refractariedad,
complicaciones directamente derivadas del tratamiento
médico con inmunosupresores (pancreatitis,
mielosupresion y hepatitis crónica), manifestaciones
extraintestinales y carcinoma colorectal.
Técnica: panproctocolectomia restauradora con
reservorio en J ileal (anastomosis íleo anal).
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LA ENFERMEDAD DE CRONH
la cirugía en la enfermedad de Crohn ES CONSERVADORA no curativa y solo esta indicada en el caso de existir
complicaciones o refractariedad al tratamiento médico, la cirugía en estos pacientes tiene 3 objetivos: mejorar la
sintomatología, tratar las complicaciones y prevenir o tratar el cáncer, hay que ser conservador en las decisiones
quirúrgicas ya que las resecciones repetidas pueden ocasionar síntomas de intestino corto.
CIRUGÍA DE URGENCIA
CIRUGÍA ELECTIVA O PROGRAMADA
Las indicaciones son:
- hemorragia masiva que no se consigue controlar
por endoscopia o embolización
- perforación
- drenajes de abscesos perianales.
Técnica. La técnica es resección intestinal limitada al
problema que origina la complicación
indicaciones son:
- Resistencia o refractariedad al tratamiento médico
incluyendo la obstrucción intestinal recurrente.
- Retraso del crecimiento en niños
- Manifestaciones extraintestinales no controladas
- Aparición de neoplasias
Técnica. Resección intestinal limitada al segmento
problema por vía laparoscópica hasta donde el cirujano
interprete como libre de enfermedad.
Resumen EII
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO. MD
© 2020 MEDICINA INTERNA cursado Online.
HEMORRAGIA DIGESTIVA
© 2020 MEDICINA INTERNA cursado Online.
Pérdida de sangre a la luz del tubo digestivo, visible o no macroscópicamente. Alta
recurrencia, que se puede o no exteriorizar.
Epidemiología:
- El principal factor de riesgo para una HD aguda es la edad
- 50 % de los pacientes con una hemorragia digestiva aguda tiene más de
60 años.
- 85 % corresponde a HD alta
- 15% corresponde a HD baja
- 5% perteneciente a intestino delgado.
- Más frecuente en hombres y de edad avanzada, con 2 picos: a los 20-40 años y
en > 60 años.
- Mayor predisposición en invierno.
- Mortalidad  10-20 %.
- 85% de los pacientes autolimitan la hemorragia.
- 15% tienen hemorragias urgentes que requieren un diagnóstico y
tratamiento inmediato, que muchas veces terminan en cirugía, con peor
pronóstico.
CLASIFICACION
SEGUN LA EXTERIORIZACION Y CLINICA
- Hematemesis. patognomonica de HDA. Vómito con sangre. Su color depende de ia concentración de HCI en ei estómago y de
-
-
-
-
su mezcla con la sangre. Es rojo inmediatamente después de la hemorragia, más tarde será rojo oscuro o negro. Vomito de
sangre roja, fresca, con coágulos sí corresponde a una hemorragia activa y no ha sido digerida aun en el estómago. Diagnóstico
diferencial con hemoptisis: rojo brillante, muy oxigenada, con espuma, en general poco abundante.
En borra de café. patognomonica de HDA. Indica hemorragia antigua, ya que ha tenido tiempo de ser digerida transformándose
la hemoglobina en hematina. Se eliminan restos gástricos que han estado en contacto con la sangre (implica daño mucoso).
Melena. materia fecal negra betún, generalmente diarrea, fétida por sangre digerida. Puede ser HDA (más común) o HDB
(intestino delgado o colon derecho). Requiere que la sangre permanezca al menos 8hs en el tracto digestivo para ser digerida
por enzimas digestivas y débito de sangre mínimo de 50 ml. Para que sea bajo se requiere tránsito disminuido. Se pone de
manifiesto con la prueba de la peroxidasa.
Enterorragia. deposición de heces sanguinolentas (heces abundantes diarreícas mezcladas con sangre) o de sangre pura,
acompañado de transito acelerado con borborigmos y cólicos ya que ía sangre en TO estimula el peristaltismo. Puede ser HDB
(más común) o HDA (solo 10-15%) siempre que exista pérdida de sangre importante de al menos1litro o tránsito intestinal
acelerado. Considerar que sea HDA sí hay:
-Dolor epigástrico, Uso de AINES, Urea alta (hipoperfusión renal), Aspirado per SNG sanguinolento, no aspirado de sangre,
pero tampoco bilis.
Hematoquecia. sangre en la ampolla rectal (al realizar el tacto se evidencia sangre).
Proctorragia. es patognomónico de HDB (de origen rectal). Sangre roja rutilante no mezclada con las heces. Puede preceder a
la emisión de materia fecal o al final de la evacuación (es independiente de la evacuación), tendiendo la materia fecal forma.
Muchas veces, en forma de gotas o manchando la ropa interior o en el papel higiénico.
SOMF + (60 -80ml) - puede ser HDA (más común) o HDB. Detección de sangre en heces (con la técnica de Guayaco, poco
específica, o las técnicas modernas ínmunologicas, como el Hemoccult) y/o la anemia por deficit de Fe+ (paciente pálido,
hipotenso, con disnea a pequeños esfuerzos, calambres nocturnos, mareos, angina o incluso shock, sincope, anemia
ferropéníca).
- ORIGEN DUDOSO EN EL TRACTO GASTROINTESTINAL
TOPOGRAFIA
- ALTA
- INTERMEDIA
- BAJA
GRADO DE SEVERIDAD Y COMPROMISO HEMODINAMICO
- LEVE
- MODERADA
- GRAVE
- CATACLISMICA
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO - CABRAL MARTIN //// MEDICINA INTERNA 2020 Online.
CLASIFICACION SEGÚN SEVERIDA Y COMPROMISO HEMODINAMICO
Inestabilidad Hemodinamica Es un estado fisiológico en donde el sistema circulatorio no es capaz de proporcionar
una adecuada perfusión a los tejidos.
Siempre se tiene en cuenta ¡!!!
-TA, FC
-1° - signo de desconpensacion hemodinamica
- taquicardia
-2° - signo hipotencion ortostatica.
-SIGNOS DE HIPOPERFUSION  OLIGURIA –
MMSS e MMII FRIOS Y SUDOROSAS,
ALTERACION DEL ESTADO DE CONCIENCIA
HDA
HEMORRAGIA DIGESTIVA ALTA
Es la pérdida de sangre originada en el esófago, estómago o duodeno hasta el ángulo de Treitz. Es una de las
complicaciones más graves del aparato digestivo y un frecuente motivo de hospitalización.
- 150/100.000 /año, es más frecuente en hombres >65 años.
- La incidencia aumenta a mayor edad.
- 2° a enfermedad erosiva de la mucosa.
- Mortalidad por HDA en pacientes hospitalizados es del 4 al 14 % y por HDA de origen no varicoso es de 1 al 4%.
- ¼ de los pacientes con várices pueden morir en su primer episodio de sangrado.
- Los pacientes mueren en mayor medida cuando no se encuentra una causa de sangrado, siendo esta del 30%
- 80% Autolimitan y solo requieren tratamiento de soporte
CAUSAS
- ESOFAGICAS
- VARICES ESOFAGICAS
- ESOFAGITIS EROSIVA X REFLUJO
- MALLORY – WEISS
- GASTRICAS
- GASTRITIS EROSIVA
- Ca GASTRICO
- GASTRITIS POR HTP
- POLIPOS
- DUODENALES
- ULCERA GASTRODUODENAL
- HERNIAS HIATALES
- ORIGEN INDETERMINADO
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FORMAS DE PRESENTACION
- Sme. Anémico
- Sme. Hemodinámico
- Hematemesis Vómito en “borra de café”
- Enterorragia
- Hematoquecia
- Melena
FACTORES DE RIESGO O MAL PRONOSTICO
- > 60 AÑOS
- ENFERMEDAD SIMULTANEA
- CAUSA (ULCERAS >2cm, TAMAÑO Y LOCALIZACION (FORREST)
- SANGRE ROJA EN VOMITOS
- SHOCK O HIPOTENCION EN EL MOMENTO DE LA PRESENTACION
- HEMORRAGIA EN EL MOMENTO DE LA ENDOSCOPIA
- INICIO DE LA HDA EN EL HOSPITAL.
- CX DE EMERGENCIA
MANEJO DEL PACIENTE, DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO INICIAL
TODO PACIENTE CON HEMORRAGIA DIGESTIVA DEBE INTERNARSE PARA VALORAR LA ETIOLOGIA.
El diagnostico inicial consta de 4 pasos.
A. VALORAR EL RIESGO DE SANGRADO POR LO MENOS 72hrs.
B. Valorar el estado hemodinámico (estable o inestable)
- signos de descompensación hemodinámica.
C. Valorar diagnostico Sindromico de HDA.
- Mediante signos de HDA, SNG, TACTO RECTAL
D. DIAGNOSTICO ETIOLOGICO
- Mediante el interrogatorio, ex. Físico, y exámenes complementarios endoscopia <12hrs.
- En caso de Emergencia, 1° estabilizar y luego buscar la causa.
ANAMNESIS
- Episodio actual
- Episodios previos
- Consumo de fármacos y habitos toxicos.
- Antecedentes patológicos (cirrótico, IC, IR, Coagulopatias.
Etc.
- Antecedentes de síntomas digestivos.
EXAMEN FISICO
Signos de enfermedad cirrótica
Acantosis nigricans.
Masas en abdomen
Purpuras, equimosis o petequias
Ascitis
RHA aumentado o disminuidos
Tacto rectal.
EXÁMENES COMPLEMENTARIOS
SNG  ante toda hemorragia digestiva, siendo útil para:
• Confirmar el diagnóstico: el débito flemático confirma origen alto de la hemorragia:
- Sangre roja indica hemorragia actual (el paciente está sangrando).
- Sangre en borra de café indica hemorragia antigua.
- Un aspirado no hemorrágico no lo descarta ya que el sangrado pudo haber cesado (12%) o puede haber un
sangrado duodenal que no puede ser aspirado por píloro-espasmo.
- El aspirado bilioso y no hemorrágico es prácticamente indicativo que la hemorragia es distal o se ha
interrumpido muchas horas antes.
• Cuantifica débito aproximado.
• Limpiar el campo gástrico para la visualización endoscópica. (Lavado con solución fisiológica 300ml).
• Prevenir la broncoaspiración de contenido gástrico.
LABORATORIO
• C–E–U–G–O–I
• HEPATOGRAMA COMPLETO
• HEMATOCRITO
• TEST DE EMBARAZO.
• HEMOGLOBINA
• VEDA DE URGENCIA
• LEUCOSITOSIS Y PLAQUETAS
• ENEMA CADA 12 -24HRS
• VSG Y GLUCEMIA.
• ARTERIOGRAFIA SELECTIVA
• COAGULOGRAMA TP Y KPTT
TRATAMIENTO INICIAL
PACIENTE HEMODINAMICAMENTE ESTABLE
- Dieta absoluta: por la necesidad de hacer la endoscopia para el
diagnóstico (dentro de las 12-24 hs.
- SNG.
- TRIPLE VIA SI ES POSIBLE
- Hidratación: 3000-4000 ml/día EV (con suero fisiológico y
glucosado al 5-10%).
- Control de signos vitales horario.
- Control estricto de diuresis para valorar la rehidratación (si el
paciente no puede juntar bien la orina se debe sondar con
Foley) -» diuresis normal-> 30-50 ml/kg/hora o 0,5 ml/kg/min
(cambiar la sueroterapia según diuresis).
- GRUPO Y FACTOR
- TIEMPO DE COAGULACION
- ENDOSCOPIA
- Omeprazol EV 80 mg en bolo + infusión continua de 8
mg/hora por 72 horas. Si no se tiene omeprazol EV, se puede
dar ranitidina EV + omeprazol por VO.
- ENEMA CADA 12hrs.
A.TRATAMIENTO SEGÚN LA CAUSA. SANGRADO DE ORIGEN NO VARICEAL (ULCERAS)
- Causa + frecuente
- Las duodenales sangran mas 50% que las gástricas
- > sangrado, > recurrencia en curvatura menor del estomago y cara posteroinferior del bolbo duodenal
Factores predisponentes
- Acido gástrico
- Infección por helicobacter pylori
- Aines y alimentos toxico irritantes
- Etanol
- Anticoagulantes.
Factores Pronostico o mortalidad
- Edad avanzada
- Comorbilidades
- recidivas.
- Episodio actual
- Tamaño y localizacion de la ulcera >2cm
TRATAMIENTO
ENDOSCOPIA
- DETENCION DE LA HEMORRAGIA
- Lavado con agua helada
- VEDA (indicado ante cualquier HDA.
- Pocedimientos:
- Termicos
- Mecanicos
- Clips hemostáticos
- Ligadura por bandas elásticas
- Endoloops
- inyectables
- Sustancias no esclerosantes – adrenalina.
- Angiografia y embolizacion en paciente con alto riesgo quirúrgico
con sangrado masivo en los que fracasa la endoscopia
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- QUIRURGICO
- Hemorragias severas
- Tranfucion de mas de 2 unidades de sangre.
- hemorragia que no detiene con VEDA.
- falta de sangre para transfundir
- tratamiento farmacologico con inihibidores de la bomba de h
CRITERIOS DE FORREST
B. TRATAMIENTO SEGÚN LA CAUSA. SANGRADO DE ORIGEN VARICEAL
- Es la forma más grave de todas las hemorragias digestivas.
- Complicación frecuente y grave de los pacientes con cirrosis hepática
e hipertensión portal (>12mmHg)
- Una vez sucedida la hemorragia, el riesgo de recidiva es del 70%.
Factores Pronostico o mortalidad
- Tamaño de las VE
- Presencia de puntos rojos en la superficie esofágica
- Grado de insuficiencia hepática (Child-Pugh).
- 45% Child A y 80 % Child B y C
TRATAMIENTO
Profilaxis primaria (para prevenir el sangrado)
- B-bloqueantes no cardioselectivos (propanolol 160-200 mg/día) 2
mecanismos:
- bloqueo de receptores adrenérgicos B1 a nivel cardíaco y bloqueo de
receptores adrenérgicos vasodilatadores B2 a nivel esplácnica. El bloqueo B1
reduce la FC y el Vm en un 25% y el bloqueo B2 determina vasoconstricción
esplácnica -» reducción del flujo arterial portal.
- Endoscopia
AHORA SI TRATAMIENTO HEMOSTATICO
TRATAMIENTO HEMOSTATICO VARICES FASE AGUDA
- ESTABILIZACION HEMODINAMICA
- FARMACOLOGICO
- TERLIPRESINA - 2mg c/4hrs las primeras 48Hs y luego 1mg c/4hs hasta completar 5 días.
- OCTREOTIDE - 50-100mcg (hasta 300mcg) cada 5 -7 min, seguido de 50mcg/h. luego rotar a via SC en dosis de 100 c/8h por 5
días.
- ENDOSCOPIA
- LEB o ESCLEROSIS
- SONDA BALÓN SENGSTAKEN-BLAKEMORE O LINTON
- DESCOMPRESION DE LA HTP
- TIPS
- SHUNT QUIRURGICOS
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HDB
HEMORRAGIA DIGESTIVA BAJA
Es la pérdida de sangre originada por lesiones ubicadas entre el ángulo de Treitz y el ano.
• Menos frecuente que las altas (20% de todas las HD).
• La incidencia se incrementa con la edad
• Más frecuente en la mujer.
• Recurrencia 20-40%.
• Mortalidad: menor al 5% (el shock es menos común
• 90% se autolimita y las necesidades de transfusión son menores).
• EL 12% son de origen alto. En especial de la hemorragias masivas.
• 85% son de origen colorectal
• 15% intestino delgado
• Hemorragia digestiva de origen indeterminado o de origen oscuro. – sangrado digestivo visible, persistente y
recurrente, en el que después de una VEDA y colonoscopia no se llega a un diagnostico etiológico.
CAUSAS.
- YEYUNALES
- DIVERTICULO DE MEKEL
- POLIPO
- LEIOMIOMA
- COLONICAS
- POLIPOS
- DIVERTICULOS
- Ca DE COLON IZQ
- CUI Y CRONH
- ANGIODISPLASIA + FREC DER.
- ANO ORIFICIALES
- HEMORROIDES
- FISURAS
- Ca DE SIGMOIDE Y RECTO
- ORIGEN INDETERMINADO
- COAGULOPATIAS
MANIFESTACIONES CLINICAS.
• POCA REPERCUCION SISTEMICA
• AUTOLIMITADAS
• HEMATOQUESIA, PROCTORRAGIA, ENTERORRAGIA, MELENA (si hay transito muy lento).
• SO+
• ANEMIA MICROSITICA HIPOCROMICA
• DOLOR ABDOMINAL O NO
• ASOCIADO A LA CAUSA DESENCADENANTE
DIAGNOSTICO.
INICIALMENTE ENFOCADO EN VALUAR EL ESTADO HEMODINAMICO DEL PACIENTE
ANTECEDENTES PATOLÓGICOS PREVIOS
• Pólipos de colon o cáncer colorrectal.
• Episodios previos de hemorragia digestiva.
• Procedimientos previos sobre el canal anal o el colon.
• Enfermedades asociadas.
• Toma de fármacos anticoagulantes, salicilatos y AINE
EXAMEN FISICO
• TACTO RECTAL
• INSPECCION ANAL DIRECTA
• ANO Y RECTOSCOPIA
SOSPECHAR Y DESCARTAR HDA CON TRANSITO RAPIDO EN HEMORRAGIAS SEVERAS Y COMPROMISO HD
DESCARTAR HEMORRAGIA ANO-RECTALES
MANEJO INICIAL.
EVALUAR EL ESTADO HEMODINAMICO DEL PACIENTE
EXAMENES GENERALES ORIENTADOS A EVALUAR LA MAGNITUD Y GRAVEDAD DEL SANGRADO
- HTO Y HB
- COAGULOGRAMA
- GRUPO Y FACTOR
EVALUACIÓN DIAGNOSTICA PARA VER ETIOLOGÍA: exámenes complementarios.
Es mucho más difícil diagnosticar HDB por:
- Generalmente el sangrado es intermitente.
- Las hemorragias ceden espontáneamente en forma rápida.
- El colon es sucio y la sangre cae por gravedad, lo que impide una buena visualización de las lesiones.
- Puede haber múltiples lesiones con potencial sangrante-» buscar estigmas de sangrado reciente.
SOLICITAR METODOS COMPLEMENTARIOS
• ANOSCOPÍA/RECTOSIGMOIDEOSCOPIA : es lo 1° que debe realizarse para descartar patología orificial  la
presencia de lesiones no sangrantes, pero potencialmente sangrantes (hemorroides).
• COLONOSCOPIA  Estudio inicial de elección:
• En los casos leves o limitados puede realizarse de forma electiva (> 24 hs).
• En los casos graves debe realizarse precozmente, una vez estabilizado el paciente.
• ANGIOGRAFIA O ARTERIOGRAFIA CON TC99
introducción de un catéter por vía femoral hasta La aorta desde donde se cateterizan y contrastan sucesivamente
las arterias mesentéricas superior e inferior.
Es diagnostica:
- Sangrado activo con un debito superior a 0,5 mL/min (muestra extravasación de contraste).
- Lesiones no sangrantes al demostrar patrón vascular anómalo característico de angiodisplasia de colon o tumor.
Es terapéutica:
- Inyección de vasoconstrictores (vasopresina).
- Embolización superselectiva.
• CENTELLOGRAMA O CAMARAGAMMA
• Es capaz de detectar flujos inferiores a los de la arteriografía (mín 0,1ml/min).
• Puede usarse previo a la arteriografía, en pacientes estables con sangrado intermitente y de bajo débito (permite
seleccionar a los pacientes en los que se debe efectuar una arteriografía).
• Existen varios tipos usados en el diagnóstico de HDB. El método más utilizado es con GR marcados con Tc99: vida
media larga (>24 hs).
• Puede detectar sangrado activo o intermitente, requiere de preparación (10 min).
• CIRUGIA
la conducta será considerada una vez que se conoce la causa de la hemorragia. Indicaciones (se basa en una
correcta
evaluación clínica, edad, estado general y patología causal y magnitud de la hemorragia):
Estado general que se deteriora (transfusión de 6 unidades de sangre). CIRUGIA de URGENCIA.).
La decisión entre estas exploraciones se basará en la actividad y la gravedad de la hemorragia y la necesidad de
intervención terapéutica.
Si no se encuentra el sitio de sangrado en ano, recto o en el colon, debe estudiarse el intestino delgado.
MANEJO DE LOS PACIENTES.
HEMORRAGIAS MASIVAS
- Tacto rectal
- Descartar HAD
- Rectosigmoideoscopia
- Angiografía
- Si está establecirugía.
- Si esta inestable y no puede entrar a cirugía 
colon por enema
HEMORRAGIA NO MASIVA PERO QUE CONTINÚA
SANGRANDO:
se intenta buscar la causa.
- Tacto rectal
- Rectosigmoideoscopia/colonoscopia de urgencia.
- Centellografía-angiografía.
- Cirugía
MANEJO DE PACIENTE QUE DEJA DE SANGRAR:
- Tacto rectal
- Colonoscopia electiva conpreparacióncolónica a
los30-40días.
- Evaluar si hay anemia ferropénica
- Investigar SOMF
- Gammagrafía-angiografía
ABDOMEN AGUDO
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AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO. MD
Cuadro clínico localizado en el abdomen, caracterizado principalmente por DOLOR, de instauración brusca, que no retrotrae
(avanza y progresa) y que pone en peligro la vida del paciente lo que requiere diagnóstico y tratamiento urgente!!!
“UN ABDOMEN AGUDO TE MATA”
El dolor abdominal agudo representa un gran porcentaje de los pacientes evaluados en los servicios de Urgencias, obedece a
una amplia variedad de causas intra o extraabdominales. El abordaje diagnóstico de estos pacientes es complejo y puede
orientarse según el órgano afectado por la enfermedad causal, según la localización del dolor o el riesgo vital que genere.
Sin embargo, ninguna aproximación acaba siendo tan eficiente como aquella basada en los datos proporcionados por una
historia y examen físico efectuados con rigor. El valor de la observación, la experiencia acumulada y el conocimiento de las
patologías que con mayor frecuencia son causa de dolor abdominal agudo, son determinantes a la hora de escoger estudios
complementarios que permitan confirmar o descartar una hipótesis diagnóstica.
El sexo femenino, el anciano y el paciente inmunodeprimido son factores que incrementan la probabilidad de error, lo que
debe tomarse en consideración para no pasar por alto enfermedades cuyo pronóstico puede verse ensombrecido por un
diagnóstico equívoco o tardío.
El dolor se define como una experiencia localizada y desagradable que refleja la existencia de un daño tisular presente. El
término dolor abdominal agudo se aplica a aquellos pacientes que presentan dolor abdominal de comienzo gradual o súbito,
sin una causa conocida en el momento de su evaluación.
CLASIFICACION
 ABDOMEN AGUDO MEDICO: solo requiere tratamiento farmacológico en la mayoría de los casos.
 ABDOMEN AGUDO QUIRÚRGICO: requiere intervención quirúrgica; por lo que requiere un diagnostico precoz.
TIPOS ABDOMEN AGUDO QUIRURGICO.
CONSIDERACIONES GENERALES
EVALUACIÓN DEL DOLOR ABDOMINAL
El dolor abdominal es un problema común. La mayoría de los pacientes tienen una etiología benigna y/o autolimitada, y el
objetivo inicial de la evaluación es identificar a aquellos pacientes con una etiología grave que puede requerir una
intervención urgente. Una historia clínica y un examen físico enfocado conducirán a un diagnóstico diferencial de dolor
abdominal, que luego informará una evaluación adicional con evaluación de laboratorio y/o imágenes.
CONSIDERACIONES
A. EDAD
B. SEXO
C. EVALUACION DE LA ENFERMEDAD ACTUAL
- Comienzo, día y hora, que estaba haciendo?, como comenzó?, se asocia a síntomas y signos? (nauseas, vomito, mareo,
lipotimia, etc.
- DOLOR: inicio, intensidad, localización primitiva y actual, irradiación, carácter, atenuantes y agravantes, También es
importante tener en cuenta si el paciente tiene episodios recurrentes de dolor similar, ya que esto puede reducir el
diferencial.
- Precipitantes o paliativos: determinar qué precipita o alivia el dolor puede ayudar a reducir el diferencial.
- Vómitos
- Tránsito intestinal
- Diuresis, volumen y características
- Cirugías previas
- En el caso de que sea mujer  deben ser examinadas para detectar enfermedades de transmisión sexual y riesgos de
enfermedad inflamatoria pélvica (p. Ej., Parejas nuevas o múltiples). Se debe preguntar a las mujeres premenopáusicas
sobre su historial menstrual (último período menstrual, último período menstrual normal, período menstrual anterior,
duración del ciclo), el uso de anticonceptivos; de existir amenorrea y metrorragia, el diagnóstico presumible es el de
embarazo extrauterino. También se les debe preguntar sobre flujo vaginal o sangrado, dispareunia o dismenorrea, ya
que estos síntomas sugieren una patología pélvica y FUM.
- SÍNTOMAS ASOCIADOS
Síntomas gastrointestinales: preguntamos sobre náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, hematoquecia, melena y
cambios asociados en las heces. En pacientes con dolor en el cuadrante superior derecho o sospecha de enfermedad
hepática, preguntamos sobre ictericia y cambios en el color de la orina y las heces. El hábito intestinal es una parte
importante de la historia del dolor abdominal crónico. Si bien muchas lesiones orgánicas pueden provocar diarrea
crónica, el síndrome del intestino irritable (SII) a menudo se presenta con oscilaciones entre la diarrea y el
estreñimiento, un patrón que es mucho menos probable con la enfermedad orgánica.
Síntomas genitourinarios: los pacientes con síntomas como disuria, frecuencia y hematuria tienen más probabilidades
de tener una causa genitourinaria para su dolor abdominal.
Síntomas constitucionales: los síntomas como fiebre, escalofríos, fatiga, pérdida de peso y anorexia podrían ser
preocupantes por infección, malignidad o enfermedades sistémicas (p. ej., enfermedad inflamatoria intestinal [EII]).
Síntomas cardiopulmonares: los síntomas como tos, dificultad para respirar, ortopnea y disnea de esfuerzo sugieren
una etiología pulmonar o cardíaca. La hipotensión ortostática puede indicar shock temprano o estar asociada con
insuficiencia suprarrenal.
Otros: los pacientes con cetoacidosis diabética tendrán síntomas de poliuria y sed. Se debe preguntar a los pacientes
con sospecha de EII sobre manifestaciones extraintestinales.
D. EXAMEN FISICO DEL PACIENTE
EXAMEN ABDOMINAL
El examen abdominal secuencia incluye inspección, auscultación, percusión y palpación. En pacientes con sospecha de
dolor abdominal psicógeno, es importante realizar el examen abdominal mientras el paciente está distraído.
INSPECCIÓN. se toma en cuenta apariencia general y nivel de INSPECCION.
comodidad o incomodidad. Debe ponerse atención a la posición
asumida por el paciente cuando tiene dolor; La inmovilidad estricta es
típica de un paciente con peritonitis, mientras que los pacientes con
cólico biliar o renal se retuercen en agonía. Los pacientes con
peritonitis tendrán un empeoramiento del dolor cuando el examinador
golpee ligeramente la camilla. La presencia de lesiones cutáneas, como
equimosis periumbilical (signo de Cullen) o en los flancos (signos de
Grey-Turner), indican hemorragia peritoneal, debida a procesos como
la pancreatitis hemorrágica, aunque son de aparición tardía.
AUSCULTACIÓN. debe auscultarse los ruidos intestinales por lo menos
durante 1 minuto. Es un hallazgo físico útil, particularmente en la
detección de íleo. Los ruidos intestinales anormales son altamente
predictivos de una obstrucción del intestino delgado en pacientes con
dolor abdominal agudo. Los ruidos intestinales de tono agudo
anormalmente activos son una característica de la obstrucción
intestinal temprana, mientras que se puede escuchar un roce de
fricción en el área apropiada en un paciente con un infarto esplénico.
PERCUSIÓN. comenzamos con una percusión suave (en lugar de una
palpación). Los pacientes con peritonitis tendrán dolor con percusión
suave. La percusión también se usa para identificar ascitis y
hepatomegalia. El timpanismo indica un intestino distendido, mientras
que la matidez puede significar una masa. La matidez cambiante es
una señal confiable y bastante precisa para la detección de ascitis.
PALPACIÓN. se usa para evaluar la sensibilidad del abdomen y para organomegalias o masas. Comenzamos examinando el
cuadrante del abdomen donde el paciente experimenta menos dolor. Ante un abdomen blando y doloroso en una
determinada zona, que persiste después de repetidas exploraciones, incluso en ausencia de defensa muscular, hay que
sospechar que el cuadro es quirúrgico
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Si se palpa una masa o tumoración abdominal hay que diferenciar, en primer lugar, si es extraabdominal o intraabdominal,
para lo cual se incorpora al enfermo en la cama; si la masa se hace más aparente, corresponde a una tumoración de la
pared abdominal; si desaparece, hay que pensar en una localización intraabdominal. Los errores más frecuentes de los
principiantes en la valoración de masas abdominales son la palpación, en personas delgadas, de aortas pulsátiles, a veces
dilatadas y flexuosas, y no pensar en la posibilidad de globo vesical ante el hallazgo de una masa hipogástrica, ni en los
fecalomas ante un abdomen distendido.
La contractura abdominal involuntaria es una respuesta muscular refleja causada por la irritación del peritoneo parietal.
Puede ser generalizada (abdomen «en tabla») en la peritonitis generalizada, o parcial en la localizada. El hallazgo de este
signo exploratorio es indicativo de cirugía de urgencia. Hay que diferenciarla de la contracción muscular voluntaria, que
aparece en pacientes no convenientemente relajados durante la exploración y en aquellos con la musculatura abdominal
muy desarrollada. Aun en presencia de enfermedad, la contractura muscular puede no detectarse en ancianos,
multíparas, pacientes con hemorragias peritoneales, infartos mesentéricos, perforaciones cubiertas, apendicitis
retrocecales, o en pacientes que reciben tratamiento con corticoides.
Una vez comprobada la presencia o ausencia de una masa o de una contractura abdominal, hay que explorar la positividad
o negatividad de todos o algunos de los siguientes signos:
- Signo de Murphy: se coloca las puntas de los dedos en el hipocondrio derecho y se ordena al paciente que realice una
inspiración profunda con el objeto de que descienda el diafragma y con este el hígado y la vesícula. Si la vesícula se
encuentra inflamada (colecistitis aguda) se provoca dolor intenso (Murphy positivo), al chocar con los dedos del
explorador.
- Signo de Blumberg: se suelta súbitamente los dedos de la mano exploradora después de la compresión sobre una
determinada zona del abdomen. Si hay un proceso inflamatorio en dicha zona, se provoca un dolor intenso. Es un signo
de irritación peritoneal. Si es positivo en el punto de Mac Burney (FID) es sugestivo de apendicitis aguda.
- Signo de Rovsing: en la apendicitis aguda, la presión sobre un punto simétrico al de Mac Burney en el lado izquierdo
provoca dolor en el lado derecho.
- Signo del obturador: colocando el muslo del paciente en ángulo recto se le hace rotar internamente y externamente;
aparece dolor si hay un proceso inflamatorio relacionado con el músculo obturador interno.
- Signo del psoas: el explorador coloca su mano sobre una de las fosas ilíacas y ordena al paciente que levante en
extensión la extremidad inferior homolateral. Si existe un proceso inflamatorio en contacto con el músculo psoas, al
contraerse este, el órgano afectado queda pinzado entre la mano exploradora y el propio músculo, lo que provoca
dolor. Es un signo muy útil en la apendicitis aguda. Una variante de este signo consiste en ordenar al paciente que
flexione el muslo mientras el explorador se opone al movimiento.
E. Tacto rectal. a mayoría de los pacientes con dolor abdominal deben realizarse un examen rectal. La impactación fecal
podría ser la explicación de los signos y síntomas de obstrucción en adultos mayores, mientras que la sensibilidad en el
examen rectal puede ser el único hallazgo anormal en un paciente con apendicitis retrocecal. Sin embargo, algunos
pacientes con dolor localizado en el abdomen superior (p. Ej., Dolor en el cuadrante superior derecho) o dolor abdominal
que probablemente sea por una causa no gastrointestinal (p. Ej., Sospecha de cistitis o globo vesical) pueden no requerir
un examen rectal.
F. Debe ser completo y no limitarse solo en abdomen.
G. Tener en cuenta neumopatía de base, neumotórax espontáneo pericarditis reumática, infarto agudo miocardio qué
pueden simular cuadros abdominales agudos
H. la uremia puede producir cuadro de íleo paralítico
I. la adenitis mesentérica puede ser muy dificultosa de diferenciar de una apendicitis
J. Observar la actitud del paciente
- Inmóvil defendiendo su abdomen
- Movedizo en el cólico renal
- Flexión del muslo derecho sobre la pelvis en cierta apendicitis aguda
- Encorvado en ovillo en crisis dolorosa pancreáticas
K. Fascies. Puede sugerir la gravedad del cuadro clínico; la fascies hipocrática, caracterizada por nariz afilada, ojos hundidos,
palidez y mirada sin brillo, es característica de la fase terminal de una peritonitis o una obstrucción intestinal
evolucionada.
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L. Fiebre. En dependencia de su momento de aparición:
- Si es temprana, elevada y mantenida, orienta a procesos supurativos localizados en zonas muy vascularizadas
(vesícula biliar, pelvis menor, etc.).
- Si es leve, tardía y con distorsión axilorrectal de un grado o más, orienta a una apendicitis aguda o procesos
inflamatorios localizados (colecistitis, plastrón apendicular, etc.).
- Si es persistente, moderada y de presencia tardía, puede deberse a procesos primariamente no infecciosos, como
pancreatitis, hemoperitoneo, etc.
M. Observar color de la piel es decir turgor, humedad, temperatura, coloración.
LABORATORIO Y METODOS COMPLEMENTARIAS DE URGENCIA
- CEUGO
- IONOGRAMA
- HEMOGRAMA COMPLETO
- ENZIMAS HEPATICAS Y PANCREATICAS
- EKG
- ECO y TAC.
LOCALIZACION DELDOLOR POR CUADRANTE.
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AA. INFLAMATORIO O PERITONITICO.
- CAUSAS:
- Apendicitis 70%.
- Colecistitis
- Pancreatitis aguda
- Diverticulitis
- EPI
- Divertículo de Meckel (meckelitis)
- Salpingitis
PRESENTACION CLINICA GENERAL
- Dolor mal definido y luego focalizado
- Fiebre
- dolor a la descompresión por la irritación de la serosa parietal
- defensa
- distención abdominal
- Ilio y disminución de los RHA -
LABORATORIO
- leucositosis y aumeto de VSG y Enzimas características dependiendo el cuadro que lo origine.
EVALUACION CLINICA
- Inspección: paciente quieto
- palpación. Dolor a la descompresión.
- auscultación. Ausencia de RHA
- Percusión. hipersonoro
- tacto rectal. Localiza el dolor o combinado con tacto vaginal.
A.A OBSTRUCTIVO U OCLUSIVO.
- cuadro abdominal agudo, que cursa con una detención del tránsito intestinal en forma mecánica, ya sea de causas a nivel luminal, al
nivel extrínseco o a nivel parietal.
CAUSAS
PRESENTACION CLINICA GENERAL
- LUMINAL (obstruyen la luz)
Dolor abdominal cólico en aumento, de comienzo brusco.
cuerpo extraño, tricobezoares, fitobezoares, parasitos
- distención abdominal
Calculo biliar.
- vómitos: alimentarios, biliosos o fecaloide
- EXTRINSECOS. (obstruyen la luz desde afuera)
- falta de eliminación de materia fecal y gases
BRIDAS (la más frec de a.a agudo oclusivo y es la aderencia fibro- - RHA aumentados o de lucha.
cicatrizal despues de una cirugia).
- No existe fiebre
Vólvulos (Torsion de intestino sobre su eje, más frec en colon
- el dolor es sin peritonismo
sigmoide y generando compromiso vascular y gangrena),
intususeccion, Hernias parietales, Eventraciones, Sind de Wilkie (o - en pacientes infantes es frecuente la intususeccion que al tacto
sond del compás aórtico-mesentérico que opresionan al duodeno) rectal se observa sangre.
- a la RX se observa ilio y asas distendidas.
- PARIETAL.
Neoplasias, pólipo, duplicación, enf inflamatoria crónica.
A.A PERFORATIVO.
- Cuadro abdominal agudo de curso grave, que cursa con una perforación intestinal, que me va a llevar a una irritación de la serosa
parietal y visceral (PERITONITIS secundaria) luego a una sepsis y finalmente a la muerte.
CAUSAS
- Ulcera Gastroduodenal, mas frec
- Apendicitis
- Diverticulitis o diverticulosis
- Ca. de estomago
- Ca. de colon
- Crohn y cui
- Iatrogenia
PRESENTACION CLINICA GENERAL y caracteristicas
- DOLOR intenso, brusco, continuo y quemante que no calma con analgésicos
- FIEBRE
- DESHIDRATACION E HIPOVOLEMIA (una vez que se perfora la víscera y vierte su contenido a la
cavidad abdominal se produce un proceso inflamatorio generando un ilio paralitico o reflejo con la
formación de un 3° espacio que lleva a la hipovolemia y deshidratación y fiebre).
- EXAMEN FISICO.
- INSPECCION.
- FACIE DOLOROSA
- ABDOMEN EN TABLA (Contractura muscular abdominal que tiene que ser permanente,
involuntaria y extrema.
- PALPACION. Defensa (contractura involuntaria ante la palpación profunda)
- PERCUCION signo de jovert. perdida de la matides hepática por la acumulación de aire
- AUCULTACION. silencio abdominal por el ilio reflejo
- signo de Popper, es el neumoperitoneo radiografico
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A.A HEMORRAGICO.
- Cuadro abdominal Agudo que presenta sangre libre en la cavidad (hemoperitoneo)
PRESENTACION CLINICA GENERAL y caracteristicas
CAUSAS
- Embarazo ectópico complicado.
- antecedentes de traumatismo o embarazo
- Ruptura esplénica.
- hipogastralgia (dolor en el hopogastrio, intenso y continuo
- Quiete de ovario complicado.
- signos de descompensación hemodinámica
- lipotimia
- Traumatismo masivo de viseras.
- oliguria
- Heridas penetrantes con objetos u arma blanca.
- hipotensión e hipovolemia
- Ruptura de aneurisma.
- taquicardia, sudoración, palidez
- Examen físico
- inspección. paciente quieto, pálido con abdomen normal
- Palpación. defensa leve, y reacción peritoneal
- percusión. matidez
- tacto rectal. Localiza dolor.
Diagnostico. clínica, rx y en especial la ECOGRAFIA.
A.A VASCULAR.
CAUSAS
- Obstrucción de la irrigación a nivel mesentérico
- ISQUEMIA MESENTERICA AGUDA
- por: trombosis, Eembolias, torsión, compresiones
extralimítales
PRESENTACION CLINICA GENERAL y características
- Dolor mal definido generalizado, generalmente posprandial, que
puede ir desde un dolor tipo cólico, continuo y desgarrante. que no
cede con nada.
- Nauseas
- enterorraguia
- vómitos
- disnea
- laboratorio se observa leucositosis, aumento de VSG
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ENFERMEDAD DIVERTICULAR DEL COLON
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AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO. MD
 DIVERTICULO  Protrusión sacular de la mucosa a través de la
pared muscular del colon, Ocurre en las áreas débiles de la pared
intestinal donde penetran los vasos rectos, Habitualmente 5-10
mm de tamaño. (PSEUDODIVERTICULO)
 DIVERTICULOSIS  presencia de divertículos que son
asintomáticos.
 ENFERMEDAD DIVERTICULAR  divertículo asociado a síntomas.
 DIVERTICULITIS  evidencia de inflamación diverticular (fiebre,
taquicardia) con o sin signos y síntomas localizados.
 DIVERTICULITIS COMPLICADA  perforación, absceso,
fístula u obstrucción.
LA ENFERMEDAD DIVERTICULAR DEL COLON
se define como la presencia de divertículos en la pared del colon
derivada de una anormalidad de las capas musculares.
Los divertículos del colon son herniaciones de la mucosa y submucosa
a través de la capa muscular del colon hasta situarse en el interior de
la serosa.
La protrusión ocurre en las áreas débiles de la pared intestinal donde
penetran los vasos sanguíneos.
Puede ser asintomático (Diverticulosis), o asociado a síntomas (Diverticulitis,
Enfermedad Diverticular complicada).
Son en realidad falsos diverticulos por que solo contienen mucosa y submucosa cubiertos
de serosa.
EPIDEMIOLOGÍA
- Más frecuentes en el colon sigmoideo.
- Aumentan con la edad (hombres igual que mujeres).
- La enfermedad tiende a aparecer en edades más jóvenes en los varones.
- Su incidencia es más baja en los países menos desarrollados.
- 68%. Predominan en colon izquierdo.
- 10% en adultos >40 años
- 50-70% en adultos >80 años
- 80% de los pacientes con diverticulitis son >50 años
- La diverticulitis aguda es la complicación más frecuente.
- Entre el 15% y el 30% requiere una intervención quirúrgica
- Tríada de Saint: Divertículos en colon + hernia hiatal + colelitiasis.
ETIOPATOGENIA
La mayoría de los divertículos son adquiridos y se originan por pulsión debido
a un aumento de la presión intraluminal.
La anomalía muscular sería secundaria a la disminución de la fibra natural en
la dieta que disminuye el volumen de las deposiciones. Para propulsarlas se
debe incrementar la presión intraluminal, produciendo la pulsión de la
mucosa a través de la capa muscular en sus puntos débiles.
- Dieta: Heces de pequeño volumen por la dieta pobre en fibras
- Edad Avanzada: Diámetro colónico ↓.
- Alteraciones estructurales: Alteraciones en la capa muscularcircular y
longitudinal, ↓ del colágeno y ↑ de la elastina (↓ compliance del colon).
- Trastornos de la motilidad intestinal: Hay una segmentación exagerada la
cual genera ↓ de la presión intraluminal en el segmento afectado del colon
- Inflamación crónica: produce un cambio en la microflora intestinal con ↓
de la respuesta inmune intestinal.
↓ INGESTA DE FIBRA
HERNIACIÓN DE LA
MUCOSA Y SUBMUCOSA
DISTENSIÓN
PROLIFERACIÓN DE LA
FLORA
REDUCCIÓN DEL FLUJO
VENOSO e
ISQUEMIA
ALTERA EL TIEMPO DEL
TRANSITO GI
↑ P° INTRALUMINAL
PSEUDODIVERTICULO
SE “ATASCA”
CONTENIDO
INTESTINAL EN EL
CUELLO
INFLAMACIÓN
y MICROPERFORACION
PLASTRÓN O
PERFORACIÓN LIBRE
PRESENTACION CLINICA
DIVERTICULITIS
AGUDA
FACTORES DE RIESGO
Aumentan el riesgo
- Alcohol
- Aspirina y otros AINE
- Dietas altas en carnes rojas
- Genética
- Edad avanzada
- Dieta pobre en fibra
- Poca actividad física
- Tabaquismo
Disminuyen el riesgo
- Ingesta de fibra
ENFERMEDAD NO COMPLICADA
- Síntomas abdominales inespecíficos sin evidencia de complicaciones.
- Malestar o disconfort abdominal en hemiabdomen izquierdo.
- Flatulencia
- Anorexia
- Náuseas
- Episodios alternantes de estreñimiento y diarrea
- Disminución del tamaño de las heces
- Síntomas y signos indistinguibles de un SII.
- La espástica cursa con hipertrofia de Ia capa muscular y aumento de las presiones
intraluminales, se asocia con mayor frecuencia con estreñimiento y dolor.
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ENFERMEDAD COMPLICADA
A. DIVERTICULITIS AGUDA (Apendicitis izquierda)
- Complicación más frecuente.
- Más frecuente en hombres.
- Las personas más jóvenes tienen formas más agresivas
de la enfermedad, precisando con mas frecuencia
cirugía, los < 40 años, deben ser sometidos a cirugía
después del primer episodio de diverticulitis.
- Producida por retención de residuos (fecalitos), que
altera la irrigación sanguínea facilitando la invasión por
las bacterias del colon.
- En toda diverticulitis existe perforación (macro o microscópica del
diverticulo).
- Si existe pérdida sanguínea suele ser microscópica.
- Más frecuente en colon izquierdo.
- Clínica: Dolor en fosa ilíaca izquierda, fiebre, escalofríos, cambio en el ritmo
intestinal y signos locales de peritonismo, leucocitosis.
- Dolor abdominal tipo cólico
- Masa abdominal generalmente en FII o hipogastrio
- Signos de irritación peritoneal localizados en estas mismas zonas
- Anorexia, náuseas, vómito
- Fiebre
- Taquicardia
- Leucocitosis
- Distensión o flatulencia que se exacerba al comer y se alivia con el paso
de gases o deposiciones
- Sangramiento o test de sangre oculta +
- Se han descrito complicaciones a distancia como el pioderma gangrenoso y
artritis.
COMPLICACIONES
1. Absceso peridiverticular: Complicación + frecuente
Fiebre en agujas y masa dolorosa en fosa ilíaca
izquierda.
La habilidad de los tejidos pericólicos para controlar la
extensión del proceso inflamatorio, determinará el curso
clínico de la enfermedad y su tratamiento.
2. Fístulas: La + frecuente es la colovesical: La diverticulitis es
su causa más frecuente, por delante del Crohn y del cáncer,
Hombres y en mujeres histerectomizadas.
Clínica: Infección urinaria recurrente, neumaturia y
fecaluria. Otras fístulas menos frecuentes: Coloentéricas,
colovaginales (más frecuente si hay histerectomía previa),
colocutóneas.
3. Obstrucción intestinal: Por la inflamación peridiverticular.
4. Perforación
 Libre: Peritonitis fecaloidea.
 Cubierta: Absceso (lo más frecuente).
 A otros órganos: Fístulas.
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B. HEMORRAGIA DIGESTIVA DIVERTICULAR BAJA
- Mas frecuente en colon derecho.
- Es indolora y no se acompaña de síntomas o signos de diverticulitis.
- Suele cesar sola.
- Pueden cursar con rectorragia el 70 - 30% de los casos.
- La causa más frecuente de hematoquecia en > 60 años.
- Tienen mayor riesgo de sangrado los hipertensos, los que tienen
arteriosclerosis y quienes toman AlNEs.
DIAGNÓSTICO
 Enema opaco o colonoscopia: Contraindicados en fase aguda de
díverticulitis. Tiene mayor exactitud el enema baritado que la
colonoscopia.
 Debe realizarse colonoscopia o enema opaco 6 semanas después
de la diverticulitis para descartar neoplasia de colon.
 Radiografía de Tórax/Abdomen
- Habitualmente no se observan hallazgos específicos
- Rx Tórax  Neumoperitoneo en 11 %
- Rx Abdominal:
- Dilatación del intestino delgado y grueso o íleon
- Obstrucción intestinal
- Opacidades de partes blandas sugestivas de abscesos
 Tomografía computada helicoidal. Gold standar.
- Alta sensibilidad (79 - 98%) y especificidad (98 - 100 %)
- En el diagnóstico de la diverticulitis aguda
- En la evaluación de la extensión del proceso inflamatorio
peridiverticular y de sus complicaciones
- Capacidad de realizar diagnósticos diferenciales
- Permite establecer la extensión de la enfermedad y su impacto para la terapéutica.
CLASIFICACION DE HINCHEY
TRATAMIENTO
Depende de la gravedad del cuadro y de la condición basal del paciente.
A. DlVERTlCULOSlS NO COMPLICADA
- Dieta rica en fibras vegetales.
- Analgésicos y/o espasmolíticos.
- La rifaximina asociada a fibra desciende el número de episodios.
- Pueden ser de utilidad los Probíóticos.
- Ayuno  dieta líquida
- Antibióticos (basados en las teorías de microperforación)
- Cubrir Gram negativos aerobios y anaerobios.
- Seguimiento para evaluar la respuesta al tratamiento y posterior estudio electivo
DIVERTICULOSIS COMPLICADA
A) Diverticulitis aguda
- Dieta absoluta, antibióticos EV que cubran gram-negativos y anaerobios (Trimetoprim-suItametoxazoI, piperacilina,
cetalosporinas, quinolonas, clindamicina, metronidazol).
Estadio I y II: Drenaje percutóneo guiado con TC o ecografía.
Tratamiento depende de:
- Localización
- Extensión
- Estado clínico del paciente
 Abscesos < 2 cm  ATB oral ambulatorio
 Abscesos < 5 cm  ATB ev
 Absceso > 5 cm  drenaje percutáneo o quirúrgico
 Si el drenaje no fuese posible o fracasara:
- Resección del defecto y anastomosis primaria
- Requiere de condiciones apropiadas del paciente
- Contraindicaciones para drenaje percutóneo: neumoperitoneo y
peritonitis fecal.
Estadio lll: Resección de la zona afecta. Hartman o anastomosis primaria y
derivación proximal.
Procedimiento en 2 tiempos (Hartmann)
– Reduce mortalidad a la mitad
• Morbilidad de hasta 60%
• Mortalidad de hasta 30%
– Requiere de una 2° operación para reconstituir el tránsito intestinal:
• Mortalidad 4 %
• Morbilidad 30 %
– Alrededor de 30% a 50% no se les reconstituye el tránsito
Estadio IV: Resección de la zona afecta. No realizar anastomosis
Manejo hemodinámico  reposición de líquidos y electrolitos
• Tratamiento ATB
• Tratamiento quirúrgico:
– Operación de Hartmann
• Esta situación hay que abreviar los tiempos quirúrgicos:
– No se debe movilizar el ángulo esplénico ni entrar en el espacio presacro.
– En caso de intensa infección y compromiso general puede estar indicada la laparostomía contenida.
INDICACIONESQUIRURGICAS PARA LA ENFERMEDAD DIVERTICULAR.
PROCEDIMIENTOS QUIRÚRGICOS: La cirugía de urgencia por peritonitis o retroperitonitis consiste en la extirpación del
segmento colónico afectado, sin restablecer la continuidad intestinal.
El cabo proximal es exteriorizado mediante colostomía (técnica qx en la cual el cirujano hace una incicion a nivel abdominal
y saca la porción próximal sana del colon después de la colonectomia por esa abertura y la sutura, de forma que mientras la
tenga el pte tendrá de defecar por medio de una bolsa de colonostomia a travez de ese orificio) y el distal como fístula
mucosa en región suprapubica. En caso de que el cabo distal sea muy corto y no alcance la piel, puede ser cerrado en fondo
de saco ciego (operación de Hartmann).
En la cirugía de urgencia por peritonitis están contraindicadas las anastomosis colónicas debido al terreno séptico en que
debe realizarse la sutura y a la presencia de materia fecal en el colon no preparado. Ambas circunstancias favorecen la
dehiscencia de la anastomosis, una complicación que eleva la mortalidad de la peritonitis diverticular.
La colostomía transversa, como único procedimiento inicial, es una alternativa válida para enfermos con obstrucción colónica
completa de causa diverticular y con riesgo quirúrgico elevado.
INDICACIONES ELECTIVAS.
La resección con anastomosis primaria en un solo tiempo es el tratamiento de elección en la mayoría de las indicacones
quirúrgicas electivas. Ello se debe al mejor estado general de los pacientes, a la ausencia de infección peritoneal significativa
y a la posibilidad de limpiar el colon adecuadamente en el preoperatorio. No obstante, la cirugía en dos o tres tiempos puede
estar indicada en situaciones especiales.
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B) Hemorragias digestiva baja
- La mayoría son autolimitadas.
- Colonoscopia terapéutica: Tratamiento hemostático endoscópico (eficaz cuando se identifica la, hemorragia activa o signos.
de hemorragia reciente).
- Embolización: Riesgo de isquemia.
- Vasogresina intraarterial: Bastante eficaz, pero existen recidivas.
- Indicaciones quirúrgicas para la hemorragia por diverticulos:
1. Inestabilidad del estado general.
2. Pérdida de 3 litros de sangre en 24 horas.
- Mayor peligro de tuaas de la anastomosis en las que han recibido más de 10 unidades de sangre.
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HEPATOPATIAS AUTOINMUNES
©2020 MEDICINA INTERNA cursado Online.
Las hepatopatías autoinmunes comprenden 3 entidades, 2 de las cuales
se manifiestan principalmente por colestasis crónica (PBC y PSC) y otra
por hepatitis crónica (hepatitis autoinmune). En las 3 patologías hay
alteraciones de la autoinmunidad que probablemente juegan un papel
importante en la patogenia, y se caracterizan por la presencia de
anticuerpos antitisulares no específicos de órgano. Además, en algunos
casos comparten alteraciones clínicas, analíticas e inmunológicas, para
dar lugar a los síndromes de solapamiento o sobreposición.
AML
LKM
AML
ANA
LKM
ANA
LKM
LKM
AML
ANA
AML
ANA
AML
HEPATITIS AUTOINMUNE
Es una HEPATOPATIA NECROINFLAMATORIA CRONICA de etiología desconocida, que se presenta cuando el sistema
inmunológico actúa frente a los hepatocitos y que se caracteriza por hallazgos histológicos (hepatitis de interfase con
afectación periportal, infiltración de células plasmáticas y necrosis en sacabocados), bioquímicos (hipertransaminasemia e
hipergammaglobulinemia) y autoinmunes (presencia de ciertos autoanticuerpos).
EPIDEMIOLOGIA.
Se presenta en niños y adultos de todas las edades y es más prevalente en mujeres. En Europa se estima una incidencia de
1,9 casos/100.000 personas/año y una prevalencia 16,9 casos/100 000 personas. Las mujeres se ven afectadas con más
frecuencia que los hombres (3,6:1). La enfermedad se ve en cualquier grupo étnico y en todas las edades. En Noruega y
Suecia, incidencia media es 1-2/100.000 personas por año, y la prevalencia es de 11 a 17/100.000 personas por año. Ocupa
un 20% de todos los casos de hepatitis crónica. Las mujeres con AIH tenían un > riesgo de DBT gestacional, de APP, y de
tener niños con bajo peso al nacer. Prevalencia e incidencia de HAI son más bajas en la zona de Asia- Pacífico que en Europa
y América. Los pacientes europeos y americanos parecen tener una enfermedad más grave, que se caracteriza por un
haplotipo HLA-DR3, edad más joven, altos niveles de IgG sérica y tasa positiva del anti-SLA/LP1.
ETIOPATOGENIA
La HAI es de causa desconocida, y se considera que el desarrollo de la enfermedad es el resultado de la combinación de
factores ambientales que desencadenarían el proceso, una susceptibilidad genética del huésped y alteraciones en la
regulación del sistema inmunitario.
No se conocen con exactitud los factores desencadenantes, aunque se han incluido agentes infecciosos (virus hepatotropos
como el virus de la hepatitis A, B o C, otros virus como el virus del sarampión, CMV, VEB, etc.) así como tóxicos o ciertos
fármacos (entre los más conocidos, metildopa, diclofenaco, interferón, atorvastatina, nitrofurantoínas, etc.) y productos de
herboristería.
De forma simple y a modo de recordatorio podemos resumir que los antígenos (o en este caso autoantígenos) son
procesados y presentados por las células presentadoras de antígenos (CPA), junto a las moléculas HLA tipo II, al linfocito Thelper CD4. Éste reconocerá el antígeno a través de su receptor antigénico (TCR) y se activará. A partir de esta primera
señal, el linfocito T CD4 activado secretará una serie de citocinas que activarán el resto del sistema inmune.
Con el fin de buscar asociaciones entre determinados genes y su papel en la regulación de la respuesta del sistema inmune,
se han estudiado los haplotipos HLA, hallándose una mayor prevalencia de los alelos HLA de clase II DR3 y DR4, en los
pacientes afectos de HAI, sobre todo en la HAI tipo I. Es importante remarcar que la susceptibilidad genética no depende
de un único gen, sino que depende de la presencia de polimorfismos en varios genes, tanto los correspondientes a la región
HLA como otros implicados en la inmunorregulación.
Una vez el factor desencadenante actúa en un huésped genéticamente predispuesto, el mecanismo por el que se
desencadena un defecto en la regulación del sistema inmune que conduce a la HAI no está bien establecido. Se han
propuesto distintas hipótesis para explicar este hecho, y la más aceptada es la del mimetismo antigénico, según la cual
distintos antígenos externos compartirían secuencias de aminoácidos con antígenos propios, lo que provocaría una
respuesta inmune errónea.
CLASIFICACION
Actualmente se distinguen 2 tipos de HAI según presenten
autoanticuerpos ANA y/o AML (tipo 1) o anti-LKM-1 y/o anti-LC1 (tipo 2).
La clasificación de la HAI en función de los distintos patrones de
autoanticuerpos ha facilitado el manejo de estos pacientes
HISTORIA NATURAL
La historia natural y el pronóstico de la HAI están claramente relacionados con el grado de actividad inflamatoria presente
al inicio de la enfermedad y por la presencia o el desarrollo de cirrosis. Si existe un aumento de las transaminasas entre 5 y
10 veces con respecto al valor normal y un aumento de la gamma globulina superior al doble del límite superior de la
normalidad, la mortalidad a los 10 años es del 90% si no se realiza tratamiento. A pesar del tratamiento, en los pacientes
con hepatitis pueden desarrollar un carcinoma hepatocelular, el riesgo es más bajo que el observado en las cirrosis de
etiología viral.
MANIFESTACIONES CLINICAS
La HAI tiene un curso fluctuante y heterogéneo, su curso clínico suele
caracterizarse por períodos fluctuantes de mayor o menor actvidad. lo que
determina la variabilidad de sus manifestaciones clínicas.
 FORMA ASINTOMATICA
 FORMA AGUDA (hepatitis aguda y falla hepática aguda)
 FORMA CRONICA.
La mayoría de los afectados son mujeres (70%). La clínica puede variar, dentro de
un amplio espectro, desde una hepatitis subclínica asintomática (pero con
resultados analíticos anormales) hasta una hepatitis aguda que suele ser de tipo
2 y que en algunos casos se resuelve espontáneamente.
Hasta un 22% de los pacientes con hepatitis aguda tiene fibrosis avanzada
(cirrosis) al momento del diagnóstico.
La presentación clínica de la HAI es muy inespecífica. Puede iniciarse con un
cuadro clínico insidioso, con malestar general, astenia y anorexia, debilidad,
disminución del rendimiento, artromialgias, y dolorimiento en hipocondrio
derecho. aunque en un alto porcentaje de casos los pacientes se encuentran
asintomáticos y el diagnóstico se basa entonces en los hallazgos bioquímicos.
Otros signos que con frecuencia se presentan asociados son el acné y las telangiectasias cutáneas,hirsutismo, eritema
palmar, así como alteraciones en la menstruación e incluso amenorrea. En algunos casos puede presentarse como una
hepatitis aguda fulminante, con ictericia y signos de insuficiencia hepatocelular grave. (HEPATOPATIA CRONICA)
En aproximadamente el 25-75% de los casos la enfermedad se presenta de forma aguda (forma más frecuente de presentación
de la HAI), y en una pequeña parte de éstos en forma de fallo hepático fulminante. Frecuentemente estos pacientes
presentan largos períodos de enfermedad subclínica antes o después del diagnóstico. y la mayoría de los pacientes se
presenta con síntomas generales (astenia, adinamia, fiebre y malestar general) e ictericia, con o sin dolor abdominal; estos
pacientes tienen riesgo de progresión a falla hepática aguda (desarrollo de encefalopatía en las primeras 26 semanas
después del inicio de la ictericia).
La exploración física también varía según el estadio de la enfermedad. Puede oscilar desde un examen físico normal hasta
presentar hepatomegalia, esplenomegalia o estigmas de hepatopatía crónica y/o ictericia.
MANIFESTACIONES EXTRAHEPÁTICAS
Los pacientes con HAI pueden presentar comorbilidades extrahepáticas, o
síntomas asociados relacionados con la presencia de otros trastornos autoinmunes
que pueden coexistir con HAI, entre un 10-50% de los casos (VER TABLA). Las
enfermedades más frecuentemente relacionadas son la tiroiditis, la diabetes
mellitus tipo 1, anemia hemolítica autoinmune, enfermedad celíaca, los trastornos
reumatológicos inflamatorios y la colitis ulcerosa (más frecuente en pacientes con
colangitis esclerosante primaria). Hasta un 17% de los pacientes puede tener
manifestaciones cutáneas, especialmente brote maculopapular, psoriasis, vitíligo,
urticaria, acné, liquen plano, eritema nodoso y pioderma gangrenoso.
SÍNDROME DE POLIGLANDULAR AUTOINMUNE TIPO 1
La hepatitis se observa en un 10-15% de los pacientes con Síndrome Poliglandular
Autoinmune tipo 1 (SPA-1). Este raro síndrome se caracteriza por candidiasis
mucocutánea, hipotiroidismo, enfermedad de Addison y otras endocrinopatías. En
estos pacientes, los autoanticuerpos frente a CYP450 1A2 se han descrito como
marcadores de enfermedad hepática.
DIAGNÓSTICO
Para realizar el diagnóstico de HAI se debe excluir la presencia de otras posibles causas de lesión hepática aguda y crónica,
como infecciones por virus hepatotropos (VHC, VHB, VHD), hepatopatías por tóxicos (alcohol) y fármacos o por depósito
(hemocromatosis, enfermedad de Wilson).
LABORATORIO.
Por regla general, lo más frecuente es que predomine el patrón de citolisis (aumento de transaminasas), sobre el de
colestasis.
 HIPERGAMAGLOBULINEMIA Aumento de la fracción de gammaglobulinas en la electroforesis de proteínas, causado
por una proliferación policlonal de linfocitos B.  a expensas de IgG.
- Las inmunoglobulinas suelen disminuir con un tratamiento inmunosupresor adecuado, por lo que este parámetro
se puede utilizar como un indicador para monitorizar la evolución y respuesta al tratamiento.
 AUMENTO DE TRANSAMINASAS. (ALT y AST) las cuales son indicadores de actividad inflamatoria a nivel hepático.
 AUTOANTUCUERPOS +.  Los autoantcuerpos característcos que se
encuentran en los pacientes con HAI incluyen los anticuerpos antinucleares
(ANA) 67%, contra el antigeno de la musculatura lisa (AML), contra los
microsomas hepatorrenales (ant-LKM), contra el antigeno citosólico hepátco
tipo 1 (ant-LC-1) y contra los antigenos hepátcos solubles (SLA/LP). Al margen
de estos antcuerpos tpicos, en algunos pacientes también pueden
encontrarse antcuerpos atpicos como los antcitoplasmas de neutróflos (pANCA), los anti-membranas hepáticas (LM) o los anticuerpos anti-receptores
de asialoglicoproteína (ASGPR).
- De todos los autoanticuerpos mencionados, el anti-SLA/LP (anti-antigeno
soluble hepático/pancreático) tiene la mayor precisión diagnóstica con un
valor predictivo positivo de casi el 100%. Sin embargo, su prevalencia es
sólo de un 10-30%.
- Según los anticuerpos, la hepatitis autoinmune se clasifica en tipo I, asociada a anticuerpos antinucleares y
antimúsculo liso, y tipo II, a antiLKM. Esta segunda forma es más frecuente en niños.
- Hasta en un 5% de pacientes con HAI se pueden detectar anticuerpos
antimitocondriales (AMA), que son muy específcos de la CBP.
 Sin embargo, en algunos casos pueden encontrarse datos de colestasis con
importante elevación de la bilirrubina conjugada y de la fosfatasa alcalina, y en
estos casos debe excluirse la presencia de patología obstructiva de la vía biliar,
formas colestásicas de hepatitis virales, cirrosis biliar primaria o colangitis
esclerosante primaria.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO - CABRAL MARTIN //// MEDICINA INTERNA 2020 Online.
Es importante destacar que ni las alteraciones analíticas del perfil hepático ni
los valores de gammaglobulina son buenos predictores de la lesión histológica
hepática ni de la presencia o ausencia de cirrosis.
ANATOMIAPATOLOGICA.
La biopsia hepática es necesaria para un DX adecuado de HAI y es útil para
excluir diagnósticos diferenciales, para identifcar enfermedades coexistentes,
para estadifcar el grado de fbrosis hepática y para evaluar la respuesta al TTO.
Sin embargo, el diagnóstico no puede realizarse solamente basado en los
hallazgos histológicos.
- hepatitis de interfase o periportal, (necrosis en la zona de interfase)
anteriormente llamada necrosis parcelar (infiltración inflamatoria de
células mononucleares de la placa limitante, la cual demarca el límite entre
el espacio porta y los hepatocitos).
- Infiltración de los espacios porta por células plasmáticas
- Formación de rosetas hepatocitarias (disposición de los hepatocitos)
- Emperipolesis (linfocitos endocitados dentro de hepatocitos)
- Cambios ductales (colangitis destructiva y no destructiva, reacción
ductular).
- Necrosis de la zona central y/o perivenulitis central, la cual se ha descrito hasta en el 66% de los casos en la
presentación aguda
- Fibrosis, la cual está usualmente presente en todos los casos en algún grado. La fibrosis avanzada con formación de
puentes entre espacios porta y zona central lleva finalmente a la distorsión de la arquitectura, con formación de
nódulos y resultando en cirrosis.
CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO Y SISTEMAS DE PUNTAJE
Se basa en la exclusión de otras causas de hepatopatía, fundamentalmente de etiología viral o inducida por fármacos, en
pacientes con hipertransaminasemia, presencia de autoanticuerpos, aumento de gammaglobulinas y, primordialmente, de
IgG.
El diagnóstico diferencial con otras hepatopatías autoinmunes se fundamenta en la ausencia de anticuerpos
antimitocondriales y otros antinucleares específicos de cirrosis biliar primaria (gp210 y Sp100), en la normalidad de la
colangiorresonancia y, en ocasiones, por la biopsia hepática.
Se han desarrollado una serie de sistemas y puntajes clínicos que permiten un mejor acercamiento diagnóstico.
 Criterios de diagnóstico del Grupo Internacional de Hepatitis Autoinmune (GIHA).
- Se diseñó un sistema de puntuaciones que evalúa datos clínicos, bioquímicos, serológicos e histológicos, así como la
respuesta al tratamiento.
- En los pacientes NO tratados se considera que el diagnóstico es definitivo si la puntuación es > 15 puntos
y probable si es de entre 12 y 17 puntos.
- En los pacientes que reciben tratamiento inmunosupresor hay certeza diagnóstica si la puntuación es > 17 y probable
si varía entre 12 y 17 puntos.
- Siguiendo este sistema de clasificación, la sensibilidad del diagnóstico es del 97-100% y la especificidad varía entre el
66 y el 92%.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO - CABRAL MARTIN //// MEDICINA INTERNA 2020 Online.
CRITERIOS SIMPLIFICADOS
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
No autoinmunes
- Víricas
- Tóxica
- Alcohólica
- Enf de Wilson
- Déficit de alfa-1 antitripsina
- Hemocromatosis
- Esteatosis no alcohólica
Autoinmunes
- Cirrosis biliar primaria
- Colangitis esclerosante primaria
- Síndromes de superposición
- Hepatitis por LES.
TRATAMIENTO
Se basa en la administración de
inmunodepresores: monoterapia con
prednisona o tratamiento combinado de
prednisona y azatioprina. El tratamiento
inmunodepresor inicial consiste en
monoterapia con prednisona 1 mg/kg de
peso y día (50-60 mg/día) durante 12
semanas y, si se obtiene respuesta terapéutica y las transaminasas han disminuido, se comienza a bajar gradualmente la
dosis (5-10 mg por semana) hasta 10-15 mg/día. Cuando hay comorbilidades se recomienda comenzar el tratamiento
combinado con prednisona a dosis más bajas (20-30 mg/día) y azatioprina a una dosis de 12 mg/kg de peso y día. La duración
del tratamiento depende de la respuesta, que se define por el descenso o normalización de transaminasas y
gammaglobulinas. En ocasiones, el tratamiento es permanente, ya que hay una elevada probabilidad de recidiva tras la
supresión de los fármacos. El tipo II suele necesitar tratamiento permanente. Cuando no hay respuesta terapéutica a los
anteriores fármacos puede ensayarse budesonida (hasta 9 mg/día) con resultados similares a la prednisona, o bien
micofenolato mofetilo, ciclosporina o tacrolimus, con resultados inciertos. Si la enfermedad progresa puede ser necesario
el trasplante hepático.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO - CABRAL MARTIN //// MEDICINA INTERNA 2020 Online.
RESUMEN
La hepatitis autoinmune es una inflamación
hepatocelular que se presenta cuando el sistema
inmunológico actúa frente a los hepatocitos y que
se caracteriza por hallazgos histológicos (hepatitis
de interfase con afectación periportal, infiltración
de células plasmáticas y necrosis en sacabocados),
bioquímicos
(hipertransaminasemia
e
hipergammaglobulinemia)
y
autoinmunes
(presencia de ciertos autoanticuerpos). Este
trastorno es relativamente poco frecuente y suele
afectar a mujeres de mediana edad. Al no existir
un marcador patognomónico para su diagnóstico
se requiere una exclusión cuidadosa de otras
causas de enfermedad hepática conjuntamente
con un patrón clínico y analítico compatible. El
criterio de puntuación propuesto por el Grupo
Internacional de la Hepatitis Autoinmune para su
diagnóstico no es suficientemente específico como para definir la prognosis y el tratamiento. La hepatitis autoinmune se
clasifica, según los autoanticuerpos presentes, en subtipos 1 y 2, aunque esta clasificación no muestra repercusiones clínicas
importantes. El anteriormente conocido como subtipo 3 no difiere clinicamente del 1 en forma significativa y por tanto
debe incluirse dentro de este último grupo. Todavía permanecen por dilucidar la etiología y las bases moleculares de esta
enfermedad, originada probablemente por la interacción de diversos factores como la predisposición genética (haplotipos
HLA-DR3 y DR4), pérdida de tolerancia inmunológica, formación de neoantígenos por factores desencadenantes como virus
o fármacos, y por mimetismo molecular. La terapia inmunosupresora (corticosteroides, azatioprina) ofrece excelentes
resultados. Nuestro objetivo es revisar esta enfermedad bajo diferentes puntos de vista, considerando: los aspectos
clínicos, histopatológicos, etiológicos, genéticos, bioquímicos, autoinmunes, de tratamiento y pronóstico.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO - CABRAL MARTIN //// MEDICINA INTERNA 2020 Online.
ENFERMEDADES DEL ESOFAGO
ALTERACIONES ESTRUCTURALES DEL ESOFAGO
HERNIAS DE HIATO
Esta anomalía corresponde a una hernia de vísceras, con más frecuencia la cavidad gástrica, hacia el mediastino, a través
del hiato esofágico del diafragma.
CLASIFICACIÓN:
 HERNIA HIATAL Y EL TIPO I O HERNIA HIATAL DESLIZANTE, es aquélla en la cual la unión gastroesofágica y el
cardias gástrico se deslizan en dirección cefálica como resultado del debilitamiento del ligamento
frenoesofágico, que une la unión gastroesofágica al diafragma, en el nivel del hiato. Son las más frecuentes
representando al menos el 95% de los casos. Suelen aumentar su tamaño ante el incremento de la presión
intraabdominal (obesidad, embarazo, factores hereditarios), la deglución y la respiración.
 LAS HERNIAS HIATALES DE LOS TIPOS II, III Y IV SON SUBTIPOS DE HERNIAS paraesofágicas en las cuales la hernia
hacia el mediastino incluye alguna estructura visceral distinta al cardias gástrico.
- TIPO 2: Se produce una herniación del fondo gástrico a través del hiato diafragmático, la unión gastroesofágica
permanece fija en el hiato.
- TIPO 3: Es una hernia mixta, deslizante y paraesofágica.
- TIPO 4: Hacia el mediastino pasan vísceras distintas al estómago, con más frecuencia el colon.
CLINICA:
- HERNIA DESLIZANTE: Sólo el 5 % de los sujetos con hernia hiatal por deslizamiento presentan síntomas atribuibles a
ésta. La hernia sintomática produce pirosis, dolor retroesternal, disfagia, tos nocturna y melena, síntomas atribuibles a
esofagitis por reflujo.
Estos sujetos tienen deficiencia mecánica del esfínter esofágico superior, que origina reflujo del jugo gástrico hacia el
esófago y causa síntomas de pirosis y regurgitación. La disfagia se debe a la presencia de edema de la mucosa, estenosis
o imposibilidad para organizar la actividad peristáltica en el cuerpo del esófago como consecuencia de la enfermedad.
-HERNIAS PARAESOFAGICAS: disfagia y plenitud posprandial, que se explican por la compresión del esófago adyacente y
por el estómago herniado, y que se acentúan por la torsión de éste. En algunos casos estos pacientes presentan
hematemesis, causada por ulceración en la mucosa gástrica debido a la isquemia, y la neumonitis aspirativa.
Alrededor de 33% de los individuos con hernias paraesofagicas presentan anemia a causa del sangrado recurrente que
proviene de la ulceración de la mucosa gástrica en la porción herniada del estómago. La vinculación de anemia con estas
hernias se comprueba mejor con la reparación de la hernia. La anemia se elimina en >90% de los pacientes con esta
anomalía.
Con el paso del tiempo, el estómago emigra hacia el tórax y causa obstrucción intermitente por la rotación que
experimenta. En contraste, muchos enfermos con hernia hiatal paraesofágica se mantienen asintomáticos o sólo
refieren molestias menores. Sin embargo, la presencia de hernia paraesofágica pone en peligro la vida del paciente,
debido a que puede desencadenar complicacionesa súbitas, como sangrado excesivo o formación de vólvulo con
obstrucción aguda o infarto del estómago.
DIAGNOSTICO:
Mediante CLINICA Y EC (existen varios estudios complementarios que nos guían para la sospecha de hernia de hiato,
pero el estudio diagnostico por excelencia es la rx por contraste).
observa en casos de vólvulo del estómago.
Radiología. La radiografía simple de tórax permite sospechar la hernia parahiatal cuando existen uno o más niveles
hidroaéreos en el área cardíaca. La mayor exactitud diagnóstica es aportada por la seriada esofagogástrica, tanto para
las hernias paraesofagicas como para las hernias por deslizamiento.
Endoscopia, phmetria y manometria: La endoscopia resulta útil como elemento complementario (permite visualizar
alteraciones de la mucosa), y la manometría (pondrán de manifiesto la incompetencia del esfínter esofágico inferior) y
pHmetría esofágica son importantes para la investigación de reflujo gastroesofágico.
TRATAMIENTO.
HERNIAS POR DESLIZAMIENTO: generalmente las hernias por deslizamiento que no presentan síntomas no requieren
cirugía, caso contrario la indicación es quirrugica.
HERNIAS PARAESOFAGICAS: Una vez identificada la hernia paraesofágica, debe indicarse el tratamiento quirúrgico
porque el índice de complicaciones alcanza al 25 % de los casos. Es recomendable la reparación electiva, más aún en
pacientes añosos, ya que la mortalidad en las intervenciones de urgencia es casi del 20 % y disminuye a menos del 2 %
en la cirugía electiva. El procedimiento quirúrgico consiste no sólo en la reparación del defecto diafragmático, sino
también en la realización de algún procedimiento antirreflujo para corregir los defectos anatómicos que se asocian a la
incompetencia del esfínter esofágico inferior.
TRANSTORNOS MOTORES ESOFAGICOS:
Alteraciones de la motilidad del cuerpo esofágico y/o de sus esfínteres que se producen por alteraciones en el
mecanismo de control muscular o neurohumoral y que se traducen en un exeso o defecto de la actividad contráctil,
causando síntomas referidos al esófago; como disfagia, dolor torácico y pirosis.
CLASIFICACION
TRANSTORNOS MOTORES DE LA FARINGE Y DEL EES
TRANSTORNOS DEL CUERPO ESOFAGICO Y DEL EEI
Secundarios a enfermedades neuromusculares,
lesiones estructurales, transtornos
musculoesqueleticos, enfermedades de pares
craneales.
PRIMARIOS: Acalasia, espasmo esofágico difuso,
Peristalsis esofagica sintomática(esófago en
cascanueces), EEI hipertenso.
Los síntomas son dificultad para deglutir, tos, asfixia,
regurgitación nasal.
SECUNDARIOS: Esclerodermia, DBT, Alcoholismo,
Hipotiroidismo, Amiloidosis, Chagas, Esofagitis
Eosinofila.
ACALASIA
Trastorno motor esofágico que se caracteriza por una ausencia del peritaltismo en el cuerpo esofágico y una ausencia
de relajación del EEI tras la deglución, pudiendo ser primaria (alteración propia del esófago) o secundaria (proveniente
de otras patologías).
EPIDEMIOLOGIA: Posee una incidencia de alrededor de 1 caso por cada 100 000 habitantes y año. Afecta por igual a
varones y a mujeres, y puede presentarse a cualquier edad con mayor incidencia entre los 25-60 años.
ETIOLOGIA: Su etiología se desconoce, pero podrían intervenir factores genéticos, infecciosos y autoinmunes.
Se especula sobre un posible origen infeccioso debido a su gran similitud con la enfermedad de Chagas (producida por
el Trypanosoma cruzi) y a una posible relación con virus de la familia Herpes viridae.
En cuanto a la importancia de los factores autoinmunes se basa en la presencia de anticuerpos antiplexo mientérico en
suero, de infiltrados linfocitarios en tejido, así como en la asociación con enfermedades de clara etiología inmune.
FISIOPATOLOGIA: existe degeneración y disminución de las células ganglionares del plexo de Auerbach, así como
depleción de las células intersticiales de Cajal. La repercusión fisiopatológica es una alteración funcional por disminución
de los mecanismos inhibidores de la contracción muscular. De hecho, los neurotransmisores que median la relajación
del EEI, péptido intestinal vasoactivo (VIP) y óxido nítrico están ausentes en los pacientes con acalasia. Esta alteración en
la inervación del músculo liso esofágico se traduce en una respuesta exagerada frente a los estímulos excitatorios de
tipo colinérgico (hipersensibilidad por denervación).
CLINICA
Generalmente estos pacientes suelen presentar disfagia (es frecuente que sea tanto para solidos como para liquidos),
regurgitación, dolor torácico y pérdida de peso. La regurgitación se presenta cuando se retienen alimentos, líquidos y
secreciones en el esófago dilatado.
Los pacientes con acalasia avanzada se encuentran en mayor riesgo de generar bronquitis, neumonía o absceso
pulmonar por efecto de la regurgitación y la aspiración crónicas.
El dolor torácico es frecuente en una fase temprana de la evolución de la acalasia y se piensa que resulta del espasmo
esofágico. Los pacientes describen un dolor retroesternal constrictivo, semejante a la opresión, que en ocasiones se
irradia hacia el cuello, las extremidades superiores, la mandíbula y la espalda.
DIAGNÓSTICO
MANOMETRIA: es el procedimiento más sensible y específico para el diagnóstico de acalasia. Las dos alteraciones
motoras fundamentales son:
a) relajación incompleta de la unión gastroesofagica tras la deglución (que aumenta la resistencia al flujo
esofagogástrico)
b) ausencia de peristaltismo en el cuerpo esofágico (que disminuye la capacidad propulsiva del esófago).
ENDOSCOPIA ALTA: útil para descartar la presencia de lesiones orgánicas, en
particular el carcinoma esofágico, que puedan producir obstrucción del esófago
distal y simular una acalasia (seudoacalasia).
En la acalasia, la unión gastroesofagica no ofrece resistencia franca al paso del
endoscopio u otro tipo de sonda, al contrario de lo que ocurre en casos de
carcinoma o estenosis secundaria a esofagitis.
Rx por contraste: En el examen con papilla baritada el esófago aparece dilatado
y termina, en el diafragma, en forma cónica semejante a un pico de ave, cola de
ratón o punta de lápiz; esta zona estrecha corresponde a la unión
gastroesofagica.
TRATAMIENTO
En la actualidad no existe ningún tratamiento que restaure la actividad motora normal del esófago en los pacientes con
acalasia. La finalidad de los tratamientos disponibles es disminuir la presión de la unión gastroesofágica para permitir el
paso del bolo alimenticio al estómago.
 FARMACOLOGICO: los nitratos y los bloqueantes de los canales del calcio, disminuyen la presión del EEI y
pueden mejorar la disfagia, aunque de forma leve, transitoria y asociada efectos secundarios. Su uso debe
limitarse a pacientes en espera de la realización de otro procedimiento o pacientes que tengan
contraindicaciones para otros tratamientos.
 INYECCIÓN ENDOSCÓPICA DE TOXINA BOTULÍNICA en el EEI: en pacientes con acalasia disminuye su presión y
mejora los síntomas. Este efecto se basa en su capacidad de inhibir la liberación de acetilcolina de las
terminaciones nerviosas anulando el estímulo colinérgico. El principal inconveniente es que su efecto es
transitorio, lo que obliga a repetir las inyecciones intraesfinterianas cada 6-24 meses. Su empleo debe
restringirse a pacientes ancianos con mal estado general en los que la dilatación endoscópica y la cirugía estén
contraindicadas.
 METODOS ENDOSCOPICOS: La dilatación neumática se practica mediante la utilización de sondas provistas de
un balón que se distiende hasta alcanzar un tamaño de 3-4 cm, una vez que se ha situado en la unión
gastroesofagica bajo control endoscópico o radiológico. Como principal complicación tiene a la perforación o
desgarro del órgano.
 METODOS QUIRURGICOS: La miotomía de Heller, actualmente efectuada por vía laparoscópica, es la técnica
quirúrgica de elección. Consiste en la sección longitudinal del EEI. Suele asociarse a una funduplicatura parcial
para prevenir el reflujo gastroesofágico. Sus resultados son similares a los obtenidos mediante dilatación
endoscópica, con una eficacia a los 5 años superior al 80%. Otra opción quirúrgica es la miotomía endoscópica
peroral, con resultados muy prometedores, aunque debido a la complejidad de la técnica no suele ser la de
elección.
ESPASMO ESOFAGICO
El espasmo esofágico difuso es un trastorno caracterizado por múltiples contracciones espontaneas o inducidas por la
deglución, que son de comienzo simultaneo, de gran amplitud, de larga duración y repetitivas. Lo caracteriza episodios
de disfagia y dolor torácico que pueden atribuirse a contracciones esofágicas anómalas acompañadas de una relajación
normal de la union gastroesofagica durante la deglución.
CLINICA
Esta enfermedad puede producir síntomas graves a pasar completamente inadvertido.
El dolor retroesternal a veces se irradia a la espalda o hacia los brazos, con una distribución semejante a la de la angina
de pecho. Puede aparecer espontáneamente o desencadenarse tras la ingestión de bebidas frías o durante períodos de
tensión emocional. El dolor del espasmo, como el de la angina, puede desaparecer con la administración de
nitroglicerina, por lo que este dato es de escaso valor para el diagnóstico diferencial. Las características que sugieren el
origen esofágico incluyen aparición de dolor no vinculado con el ejercicio, de tipo prolongado, que interrumpe el sueño,
relacionado con la alimentación y que se alivia con antiácidos, a la vez que se acompaña de pirosis, disfagia o
regurgitación.
La disfagia, que puede coincidir o no con el dolor, suele ser episódica e igual para sólidos y líquidos.
DIAGNÓSTICO
Rx: La imagen radiológica en sacacorchos o tirabuzón, que sugiere
contracciones enérgicas y simultáneas en el cuerpo esofágico, es muy
característica pero sólo se observa en una minoría de los casos.
Manometria: El diagnóstico definitivo del espasmo esofágico se establece
mediante el estudio manométrico. Puede observarse la presencia de
contracciones temprana y un aumento de la presión y duración de las
contracciones del cuerpo esofágico.
Endoscopia: la utilidad de la endoscopia consiste en descartar procesos
orgánicos (neoplasias, esofagitis, anillos) que produzcan secundariamente
alteraciones motoras del esófago.
TRATAMIENTO
FARMACOLOGICO: Los nitratos, antagonistas calcicos, hidralazina, toxina botulínica y ansiolíticos suelen ser las opciones
farmacológicas disponibles para el espasmo esofagico. Aunque el único estudio clínico controlado que revela eficacia se
realizó con un ansiolítico.
QUIRURGICO: La cirugía (miotomía extensa o incluso esofagectomía) debe valorarse sólo cuando se observa pérdida de
peso intensa o dolor insoportable.
ESÓFAGO HIPERCONTRÁCTIL
Antes denominado esófago en cascanueces (debido
al signo radiológico en pruebas de contraste) o
peristaltismo esofágico sintomático. El diagnóstico
es manométrico: las ondas son peristálticas, pero de
gran amplitud, pudiendo ser de duración
prolongada. El EEI puede estar afectado, a veces de
forma aislada.
La manifestación clínica más frecuente es el dolor
torácico, aunque también puede asociarse a disfagia
y sintomatología de reflujo gastroesofágico.
Su tratamiento es farmacológico, similar al del espasmo esofágico difuso. No suele indicarse tratamiento quirurgico.
Cuando el trastorno se presenta en un paciente con ERGE se recomienda tratar al paciente con inhibidores de la bomba
de protones, solo o asociado a nitritos o antagonistas del calcio.
APERISTALSIS ESOFÁGICA
Se caracteriza por un peristaltismo ausente con normales a nivel del EEI. Predominan los síntomas relacionados con el
reflujo gastroesofágico y su tratamiento se basa en la inhibición de la secreción ácida a la que pueden asociarse
fármacos procinéticos como metoclopramida o cinitrapida.
ESOFAGITIS
ESOFAGITIS EOSINOFILICA
La esofagitis eosinofílica es una enfermedad crónica con mediación inmune, caracterizada por infiltración por eosinófilos
del esófago, presumiblemente de origen alérgico, que se presenta en niños y adultos.
EPIDEMIOLOGIA:
La Esofagitis eosinofila característicamente afecta a niños y adultos jóvenes, de sexo masculino (razón 3:1), de raza
caucásica y con enfermedades atópicas concomitantes (asma y rinoconjuntivitis estacional) en el 80% de los casos.
Su prevalencia actual es de 0,5-1 caso por cada 1000 habitantes, y su incidencia, de 1 caso por cada 10.000 habitantes y
año. Actualmente, es la segunda causa más común de esofagitis tras la ERGE y la primera causa de disfagia en niños y
adultos jóvenes.
CLÍNICA
Los síntomas dependen de la edad de presentación:
- En niños menores de 5 años, los síntomas serán rechazo al alimento, vómitos y regurgitación
- Entre los 5 y 10 años, las manifestaciones de ERGE (pirosis, epigastralgia, regurgitación, dolor torácico)
- A partir de la adolescencia, los síntomas cardinales
serán la disfagia y la impactación del bolo alimenticio,
por la remodelación fibrosa. Puede haber síntomas de
ERGE en el 30%-50% de los casos.
DIAGNOSTICO
La Esofagitis Eosinofilica se diagnostica con base en la
combinación de síntomas esofágicos típicos y
biopsias esofágicas de la mucosa obtenidas por
endoscopia, que revelan infiltración del epitelio plano
con eosinófilos.
ENDOSCOPIA: suele evidenciar en el 80%-90% de los
casos de hallazgos característicos (no
patognomónicos) de la esofagitis eosinofilica: anillos,
surcos longitudinales, exudados blanquecinos, edema
mucoso, fragilidad, esófago de calibre estrecho (< 13
mm de diámetro) y estenosis. Independientemente
de los hallazgos endoscópicos, siempre se deben tomar biopsias ante la sospecha clínica de esofagitis eosinofilica. Se
deben tomar al menos 2-4 biopsias en dos localizaciones distintas, habitualmente en el esófago distal y proximal, y
sistemáticamente, se deben tomar biopsias gástricas y duodenales ante la existencia de síntomas gastrointestinales para
descartar gastroenteritis eosinofilica.
TRATAMIENTO
Los principales objetivos terapéuticos en la EoE son eliminar los síntomas, la inflamación y las alteraciones
fibroestenóticas del esófago.
Todo paciente con criterios clínicos e histológicos debe ser reevaluado tras tratamiento con IBP (omeprazol, 20-40
mg/12 h) durante 8 semanas. El 30%-50% de los pacientes con EoE alcanzan la remisión clínica- histológica con IBP y no
precisarán tratamientos adicionales.
En pacientes no respondedores a IBP, se debe elegir entre corticoides deglutidos (fluticasona, budesonida) o dietas de
eliminación. Después de cualquier tratamiento, se debe repetir la endoscopia a las 6-8 semanas para confirmar la
curación de la inflamación, ya que los síntomas no son adecuados para la monitorización de la eficacia del tratamiento.
La dieta de eliminación: es la eliminación de ciertos alimentos de la dieta como parte del tratamiento. Se han evaluado
diferentes terapias dietéticas:
- Restricción de algunos alimentos con base en pruebas cutáneas de alergia; los huevos, la leche y la soya son los
principales alérgenos identificados.
- Dietas elementales con base en aminoácidos libres del jarabe de maíz y triglicéridos de cadena mediana
- Eliminación de seis comidas asociadas con alergia (proteína de leche de vaca, soya, trigo, huevos, maní y comidas de
mar) siendo esta la de mejores resultados. Estas dietas poseen una alta respuesta clínica (70-90%), lo que permite luego
la identificación del posible alimento causal con la reintroducción a las 6 semanas de forma paulatina de cada alimento;
siendo los causantes más comunes han sido la leche y el trigo.
En esófago con inflamación y las alteraciones fibroestenóticas, la dilatación endoscópica, con balones o
bujías/dilatadores rígidos, incrementa el calibre de la luz esofágica mediante la rotura mecánica de la mucosa y
submucosa. Por tanto, este tratamiento siempre se debe combinar con un tratamiento farmacológico o dietético que
actúe sobre la inflamación esofágica subyacente.
ESOFAGITIS INFECCIOSAS
Estas patologías son frecuentes en pacientes inmunocomprometidos; el incremento del uso de tratamientos
inmunosupresores para el trasplante de órganos y en las enfermedades inflamatorias crónicas, así como la quimioterapia,
a la par de la epidemia del sida, aumentan los procesos infecciosos de ciertos agentes. Las causas más frecuentes de
esofagitis infecciosas son Candida, citomegalovirus (CMV) y virus del herpes simple (VHS) de tipo 1.
CANDIDIASIS ESOFÁGICA
Candida albicans es la causa más frecuentemente en las esofagitis
infecciosas. La enfermedad se asocia casi siempre a candidiasis oral u
orofaríngea, pero su ausencia no la descarta.
Se presenta en pacientes inmunodeprimidos, en tratamiento con
esteroides inhalados/deglutidos o con trastornos graves de la motilidad.
Clinicamente sus síntomas cardinales son la odinofagia y el dolor
retroesternal a la deglución.
El diagnóstico se basa en el aspecto endoscópico del esófago (placas
blanquecinas difusas que se desprenden de una mucosa friable) y en la
identificación del hongo en las biopsias y/o citología.
Tratamiento: En primer lugarcorregir los factores predisponentes (en
caso que se pueda) y el tratamiento de elección será fluconazol en dosis
de 200-400 mg/día durante 2-3 semanas.
ESOFAGITIS HERPÉTICA
Ocurre en pacientes inmunocomprometidos (trasplantados de médula y
órganos sólidos), afectando ocasionalmente en pacientes sanos. Son
provocadas por el VHS de tipo 1, por reactivación o primoinfección viral.
Clinica: odinofagia, disfagia y fiebre.
Diagnostico: Por visualización directa de las lesiones en endoscopia y
confirmación por biopsia o citologico. El aspecto endoscópico
característico son úlceras profundas en sacabocados, difusas, entre
parches de mucosa sana.
El tratamiento de elección es aciclovir 400 mg/8 h durante 7-10 días en
pacientes inmunocompetentes y 400 mg/6 h durante 14-21 días en caso
de inmunodepresión.
ESOFAGITIS POR CITOMEGALOVIRUS
La esofagitis por CMV únicamente acontece en pacientes
inmunodeprimidos y sus síntomas principales son fiebre,
disfagia/odinofagia e intolerancia oral. Las lesiones en la endoscopia
son úlceras longitudinales superficiales, preferencialmente en el tercio
esofágico distal. El diagnóstico se confirma por histología, y el
tratamiento de elección es valganciclovir oral (900 mg/día) o
ganciclovir intravenoso (5 mg/ kg de peso al día) durante 3-6 semanas.
ESOFAGITIS MEDICAMENTOSA
Suele ser provocada por un efecto irritante directo durante un tiempo prolongado del medicamento con la mucosa
esofágica, aunque existen fármacos que pueden causar causticación ácida directa (tetraciclina, doxiciclina, sulfato
ferroso) o reducir la barrera citoprotectora del esófago (aspirina/antiinflamatorios no esteroideos). Se han descrito
como factores clave el tamaño de la pastilla, la cantidad de agua ingerida, la postura (si se traga el medicamento
inmediatamente antes del decúbito nocturno) y la edad mayor de
50 años (aumento de los trastornos del peristaltismo esofágico).
Los síntomas son dolor torácico agudo, disfagia, odinofagia y
sialorrea.
En la endoscopia se pueden objetivar úlceras de pequeño tamaño
en lugares de estrechamiento fisiológico. El sitio más frecuente
donde las tabletas se alojan corresponde a la región media del
esófago, cerca de su cruce con la aorta o la carina. La compresión
extrínseca que generan estas estructuras detiene el desplazamiento
de la píldora o la cápsula.
Aunque no exista un tratamiento específico para acelerar el
proceso de cicatrización, algunas medidas consisten en su
prevención mediante una adecuada ingesta de agua con el fármaco y favorecer su progresión, mediante alimento y
sedestación, en los 30-60 min posteriores a su ingesta. Si bien la anomalía suele desaparecer en algunos días o semanas,
los síntomas quizá persistan durante meses y surja estenosis en los casos graves. Es frecuente que se prescriban
antisecretores para eliminar el reflujo concomitante como factor agravante. Cuando la cicatrización genera estenosis, se
encuentra indicada la dilatación.
ESOFAGITIS CORROSIVA
La lesión esofágica por cáusticos debida a la ingestión de álcalis o ácidos, puede ser accidental o por intento de suicidio.
La gravedad y el mecanismo del daño dependen de la naturaleza del agente, de la cantidad ingerida y de su
concentración. Los álcalis producen necrosis por licuefacción de los tejidos, saponificación de las grasas y trombosis
vascular, por lo que generan lesiones penetrantes hacia las capas profundas del órgano.
Los ácidos producen necrosis de coagulación de la mucosa esofágica; con formación de escaras o úlceras que actúan
como verdaderos escudos que protegen a las estructuras parietales más profundas. Las formas sólidas o en pasta se
adhieren firmemente a la mucosa de la orofaringe y al esófago superior y provocan lesiones profundas "en parches".
El examen físico muestra a menudo lesiones en los labios, lengua, boca y faringe, que consisten en sectores de mucosa
reemplazados por seudomembranas blanquecinas o grises oscuras.
Las lesiones esofágicas se manifiestan por odinofagia, dolor torácico y sialorrea. Cuando además existen lesiones de la
vía aérea se agregan tos y otros síntomas respiratorios.
Tratamiento. Los pacientes que ingieren cáusticos deben ser hospitalizados para su control evolutivo y su tratamiento.
En caso de lesiones graves o lesiones de las vías aéreas, el paciente debe ser internado en una sala de cuidados
intensivos. Está contraindicado provocar vomitos, ya que son más perjudiciales a la lesión ya instalada. En cambio, se
halla indicado administrar antibióticos para prevenir la infección secundaria.
Según los hallazgos endoscópicos, será el tratamiento: si son lesiones leves que afectan a la mucosa superficial, se
procederá a la alimnetacion por via parenteral hasta la recuperación del tejido afectado. En caso de lesiones graves sin
perforación, es recomendable la alimentación por yeyunostomia o grastrostomia, debido a que el tiempo de
recuperación esofágica será mayor, esto puede acompañarse de dilataciones periodicas por medio de bujías, o
colocaciones de elementos tipo “stent” a nivel del esófago, para evitar adherencias o estenosis durante el proceso de
curación.
En caso de esofagitis graves perforativas se recurre a técnicas quirúrgicas, debido a la gran tasa de mortalidad y
complicaciones que presenta. Los procedimientos quirúrgicos varian desde una esofagectomía parcial, esofagectomía
total a una esofagogastrectomia cuando las lesiones se extienden al estomago, con el restablecimiento de la continuidad
intestinal mediante coloplastia o gastroplastia debe diferirse para un segundo tiempo, una vez superado el período
agudo.
ENFERMEDAD POR REFLUJO GASTROESOFÁGICO (ERGE)
La concepción actual de la ERGE es que incluye una familia de padecimientos que tienen en común su origen en el
reflujo gastroesofágico, el cual desencadena síntomas o manifestaciones potenciales esofágicas y extraesofágicas.
FISIOPATOLOGIA:
El reflujo gastroesofágico es un fenómeno fisiológico que acontece principalmente en los períodos posprandiales por
relajación del esfínter esofágico inferior (EEI), inducida por la distensión de la cámara gástrica.El reflujo ácido fisiológico
es compensado por el pH básico de la saliva deglutida y por el peristaltismo distal esofágico, que acelera el aclaramiento
del material refluido, sin producir síntomas ni lesiones.
La fisiopatología de la ERGE es multifactorial, puede estar provocada por diversos motivos:
1) exceso de relajaciones transitorias del EEI. El EEI
presenta una contracción tónica sostenida que impide el
reflujo y se relaja transitoriamente junto a la dilatacion de
la camara gastrica con la deglución para permitir el paso
del bolo alimenticio al estómago.
2) alteraciones del EEI: hipotonía basal (> 10 mm Hg),
acortamiento (< 2 cm) o situación inadecuada
(intratorácico por una hernia de hiato)
3) incremento de la presión intraabdominal, de especial
relevancia en pacientes con obesidad central y con
determinados movimientos, como agacharse o levantar
peso.
Los factores que tienden a exacerbar el reflujo de manera
independiente a su mecanismo son la obesidad abdominal, el embarazo, los estados de hipersecreción gástrica, el
retraso para el vaciamiento gástrico, la alteración de la peristalsis esofágica y la glotonería.
FACTORES DE RIESGO
 OBESIDAD: La obesidad favorece la ERGE debido a distintos factores, como el aumento de la presión
intraabdominal, lo cual origina un aumento del gradiente gastroesofágico en la unión gastroesofágica (UGE),
mayor incidencia de hernia de hiato y mayor producción de bilis y enzimas pancreáticas. La propiedad
proinflamatoria de la grasa corporal podría además iniciar el concurso de mecanismos inflamatorios sistémicos
implicados en la aparición de complicaciones.
 FACTORES DIETÉTICOS: Los episodios de reflujo gastroesofagico ocurren más frecuentemente después de las
comidas. La reducción de la cantidad de comida ingerida por toma, del porcentaje de grasas y de la ingesta de
determinados alimentos, como café, chocolate, té, tomate, picantes, cítricos y bebidas carbonatadas, son
medidas que podrían limitar, en algunos casos los episodios de reflujo al disminuir el número de relajaciones
transitorias del esfínter esofágico inferior y evitar descensos en su presión basal. Pero en sí, esta relación del
ERGE con ciertos alimentos posee poca demostracion cientifica, por lo que un cambio en la dieta puede resultar
poco significativo en la evolucion del paciente.
 EJERCICIO FISICO: Durante el ejercicio la unión gastroesofagica cambia su morfología, desarrollando una hernia
transitoria de unos 3-4 cm. Tambien la exposición ácida al esófago, depende del tipo de ejercicio, por lo que
factores como la posición corporal, el aumento de la presión intraabdominal o el grado de estrés generado
influyen.
 TABACO Y ALCOHOL: El consumo de tabaco disminuye la presión del EEI, retrasa el aclaramiento del ácido
(capacidad del esófago de eliminar el material refluido) y disminuye la presión basal del EEI. Además, el tabaco
también disminuye la producción de saliva rica en bicarbonato. Incrementos abruptos en la presión abdominal,
como la tos o la inspiración profunda, también se han asociado con síntomas de reflujo en fumadores.
 MEDICAMENTOS: El consumo de algunos fármacos puede favorecer la aparición de los síntomas de reflujo o su
exacerbación. Estos fármacos pueden provocar daño directo de la mucosa esofágica, favorecer la hipotonía del
EEI o alterar la motilidad esofágica.
 HERNIAS DE HIATO: La alteración de los componentes de la Union gastroesofagica condiciona la aparición de
hernias de hiato, que reduce la competencia de la barrera esofagogástrica; ya que favorecen los mecanismos
productores del reflujo gastroesofagico, como hipotonía del EEI, aumento de las relajaciones transitorias de la
unión gastroesofagica, posición del acid pocket supradiafragmático (tras la ingesta existe una capa de ácido o
bolsillo ácido, que forma una bolsa por encima del bolo alimentario, situándose en condiciones normales justo
por debajo de la unión gastroesofágica) y mal aclaramiento esofágico por alteración de la motilidad esofágica.

INFECCIÓN POR HELICOBACTER PYLORI: Es controvertida la interacción existente entre H. pylori y la
enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). En la gastritis crónica por Helicobacter pylori, puede contar con
un efecto protector que deriva de la inducción de gastritis atrófica y la disminución concomitante de la acidez.
aunque en la practica la ERGE que curse sin síntomas de alarma es recomendable la utilización de un tratamiento
empírico (antiácidos y/o antisecretores gástricos y/o procinéticos) durante un período de 2 a 4 semanas. Mientras
no aparezcan nuevas evidencias, la decisión terapéutica más recomendable es limitar la erradicación a aquellos
pacientes que, además de la ERGE, presenten una úlcera péptica.
 POSICION DE DECUBITO Y CABECERO DE LA CAMA: la pérdida de peso y la elevación del cabecero de la cama
mejoran los síntomas de ERGE y/o los resultados de la pH-metría esofágica ambulatoria.
CLÍNICA
Los síntomas principales del reflujo gastroesofágico son la pirosis
retroesternal, la regurgitación ácida y la disfagia. Sin embargo, hay
pacientes que presentan síntomas poco característicos, como
dolor torácico de origen no cardiológico, laringitis (por reflujo
faringoesofágico), tos crónica (debida a microaspiraciones y
broncoconstricción mediada por reflejo vagal) y alteraciones del
esmalte dental (por reflujo faringoesofágico).
La clasificación de Montreal se ha diseñado para dividir la ERGE en
dos grupos: síndromes esofágicos y síndromes extraesofágicos.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la ERGE es fundamentalmente clínico. Se puede establecer a partir de la presencia de síntomas
compatibles (pirosis y/o regurgitación ácida), que se manejaran con un tratamiento empírico con antiácidos o IBP.
Si los síntomas remiten bajo tratamiento médico, no es necesaria la realización de pruebas complementarias. La
remisión de síntomas presumiblemente relacionados con
ERGE (pirosis, tos, disfonía) con IBP constituye en la
actualidad un criterio diagnóstico de ERGE.
Las exploraciones complementarias, y siempre la endoscopia
como primera prueba, deben quedar reservadas para
determinadas circunstancias clínicas.
La endoscopia es la técnica más útil para investigar si existe
daño mucoso, establecer su severidad y objetivar las lesiones
de mucosas derivadas de la ERGE, además de permitir tomar
biopsias y realizar tratamiento endoscópico en caso que lo
precise.
El mejor método para documentar la existencia de reflujo
ácido patológico y cuantificarlo es la pH-metría esofágica
ambulatoria de 24 h.
Existen varios sistemas de clasificación
endoscópica de la esofagitis erosiva por
reflujo
y,
aunque
han
sido
principalmente utilizados en ensayos
clínicos para estudiar la eficacia de la
terapia
médica,
son
también
recomendables en la práctica clínica
para unificar y documentar la gravedad
de las lesiones. En la actualidad, los
sistemas más ampliamente utilizados
son la clasificación de Los Ángeles y la
clasificación de Savary-Miller.
TRATAMIENTO
Los objetivos principales del tratamiento son la remisión de los síntomas, la curación de las lesiones esofágicas y el
control futuro de la exposición ácida esofágica en pacientes con ERGE complicada (esofagitis péptica, estenosis
esofágica, esófago de Barrett).
Medidas higiénicas, dietéticas y posturales
- Evitar alimentos y fármacos que favorezcan la incompetencia del EEI, así como abstenerse de tabaco y bebidas
alcohólicas/gaseosas.
- En individuos obesos y con sobrepeso, reducir su peso al menos un 10%.
- Corregir también los factores mecánicos que favorecen el reflujo gastroesofágico: evitar comidas copiosas (dividir la
alimentación en cinco comidas poco abundantes) y prendas que compriman el abdomen.
- En pacientes con síntomas predominantemente nocturnos, se debe evitar la ingesta de alimentos en las 3 h previas a
acostarse, dormir sobre el lado izquierdo y elevar el cabecero de la cama.
Tratamiento farmacológico
La piedra angular del tratamiento farmacológico de la ERGE son los IBP, con una eficacia hoy en día comparable a la de
la cirugía antirreflujo.
- ANTIÁCIDOS, ALGINATOS Y PROTECTORES DE LA MUCOSA:
Los antiácidos son compuestos básicos de aluminio, magnesio o calcio, que neutralizan el ácido refluido. Su principal
ventaja clínica es la rapidez de acción para aliviar los síntomas de reflujo, pero no proporcionan un alivio prolongado de
los síntomas ni tienen impacto sobre la curación de la erosión mucosa.
Los alginatos son compuestos que forman una capa viscosa en la porción superior del estómago y son especialmente
útiles para neutralizar el bolsillo ácido (capa ácida que sobrenada en la porción proximal del estómago sobre la comida
ingerida).
Los protectores de la mucosa se adhieren a la mucosa esofágica formando una capa que la protege del material
refluido. El sucralfato es un complejo de sulfato de sacarosa e hidróxido de aluminio que se une a la mucosa denudada
formando una capa protectora, útil en esofagitis erosivas
- PROCINÉTICOS: Pueden aumentar el tono del EEI, mejorar el aclaramiento esofágico y acelerar el vaciamiento
gástrico, solo parece recomendable su utilización en pacientes con un enlentecimiento demostrado del vaciamiento
gástrico y en aquellos en los que la ERGE se asocia a distrés posprandial.
- ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES DE LA HISTAMINA H2: Bloquean estos receptores en la célula parietal gástrica, lo
que produce una disminución de la secreción ácida. Los antagonistas H2 son más eficaces que el placebo para aliviar los
síntomas de la ERGE y para la curación de la esofagitis, pero claramente inferiores a los IBP. En la actualidad los
antagonistas H2 en la ERGE pueden ser útiles en la práctica clínica en tres situaciones:
1. Como tratamiento sintomático puntual para el alivio rápido de los síntomas.
2. En pautas de tratamiento descendente para suspender los IBP.
3. Para el tratamiento del escape ácido nocturno, definido por pH-metría y que tenga asociación con los síntomas
- INHIBIDORES DE LA BOMBA DE PROTONES: Bloquean de forma irreversible la bomba de protones activada en las
células parietales gástricas. Los IBP se deben administrar en ayunas, al menos 30-60 min antes de la primera comida del
día, para una mayor eficacia en la supresión de secreción ácida gástrica, pudiendo fraccionarse la dosis antes de
desayuno y cena si los síntomas son diurnos y nocturnos e incluso antes de la cena si son síntomas exclusivamente
nocturnos.
Ante un paciente con sospecha clínica de ERGE y sin datos de alarma, se debe indicar un IBP a dosis convencional y evaluar
la remisión sintomática a las 4 semanas. En caso de conseguirse, se debe reducir progresivamente la dosis del IBP hasta
su eliminación.
En caso de no haberse conseguido la remisión de los síntomas con dosis estándar de IBP, se puede doblar la dosis o cambiar
a un IBP con mayor potencia antisecretora. En todos los pacientes no respondedores a IBP deben realizarse exploraciones
complementarias (endoscopia digestiva alta +/– pH-metría/impedanciometría de 24 h).
Tratamiento farmacológico en recaídas: la ERGE es una enfermedad crónica con tendencia natural a la recidiva, el
tratamiento de mantenimiento con IBP suele ser necesario en la mayoría de los pacientes. La manera de administrar este
tratamiento de mantenimiento no está bien establecida (a
demanda, en ciclos con descansos periódicos o con la dosis
mínima diaria que controle los síntomas). La administración
crónica de IBP es considerada segura debido a sus casi nulas
reacciones adversas, aunque se deben vigilar los niveles de
vitamina B12, magnesio, calcio y vitamina D.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO:
El tratamiento consiste en restaurar la función antirreflujo de la
unión gastroesofágica. Una de las técnicas quirúrgicas más
utilizadas son las fondoduplicaturas. Habitualmente se realizan
por vía abdominal (generalmente laparoscópica o abierta),
aunque algunas técnicas se llevan a cabo mediante toracotomía.
La técnica de Nissen es la de elección, se trata de una
funduplicatura de 360° en la que el esófago queda totalmente
rodeado por
un manguito de fundus gástrico.
Tras la cirugía puede aparecer cierto grado de disfagia,
habitualmente transitoria; aunque si la funduplicatura queda
excesivamente fruncida, se pueden producir efectos secundarios como disfagia persistente, distensión epigástrica (por
dificultad de eructar el aire deglutido) e imposibilidad de vomitar.
La funduplicatura quirúrgica está indicada en pacientes que no
desean tomar IBP de manera crónica, en los que desarrollan
efectos secundarios al tratamiento médico y en aquellos con
síntomas nocturnos derivados de un alto volumen de
regurgitación (tos, laringitis) que no se controlan ni responden
adecuadamente al tratamiento médico.
Un porcentaje significativo de pacientes (20%-50%) siguen
tomando
IBP
después
de
la
cirugía.
Las funduplicaturas parciales (Toupet, Dor) rodean parcialmente
al estómago y sólo se realizarán asociadas a la miotomia en caso
de acalasia.
HEPATITIS VIRALES
Enfermedades infectocontagiosas sistémicas causadas por varios virus que
afectan principalmente al hígado. Produciendo inflamación y necrosis de los
hepatocitos con alteraciones clínicas, bioquímicas e histológicas.
Casi todos los casos de hepatitis viral aguda son causados por uno de estos
cinco microorganismos virales:
- virus de la hepatitis A
- virus de la hepatitis B
- virus de la hepatitis C
- virus de la hepatitis D
- virus de la hepatitis E
Otros menos frecuentes son el EBV, VHS1-2 (herpes simple tipo 1 o 2) y CMV.
También se han identificado otros microorganismos transmitidos por transfusiones, por ejemplo, los virus de la
“hepatitis G” y el virus “TT”, pero no producen hepatitis.
HEPATITIS A
ETIOLOGIA Y VIROLOGIA
El virus de la hepatitis A es un RNA virus sin envoltura, de 27 nm y
resistente al calor, ácido y éter, que se integra dentro del género
hepatovirus de la familia picornavirus. Su virión contiene cuatro
polipéptidos en la cápside, denominados VP1 a VP4. Su actividad viral
se anula por medio de ebullición durante 1 min, por contacto con
formaldehído o cloro o con radiación ultravioleta. Posee un periodo de
incubación variable (entre 15-50, con una media de 25-30 dias). El virus
sólo se reproduce en el hígado, pero está presente en hígado, bilis, heces y sangre durante la fase final del periodo de
incubación y en la fase aguda preictérica de la enfermedad.
SEROLOGIA: Al principio es una respuesta predominantemente de
tipo IgM, que suele permanecer positivo por varios meses, pudiendo
llegar hasta 1 año (rara vez de 6-12 meses, es más frecuente hasta 4
meses valores de IgM). La respuesta de tipo IgG anti-VHA aparece
también precozmente, aunque en títulos más bajos al inicio, pero
persiste indefinidamente, confiriendo al individuo una inmunidad
frente a la reinfección de por vida.
EPIDEMIOLOGÍA HEP A
Posee transmisión por vía fecal-oral casi exclusivamente y desarrollo de inmunidad permanente tras la curación. Es una
enfermedad extendida por todo el mundo, relacionada con el bajo nivel socioeconómico. El individuo infectado
comienza a eliminar el virus por heces de forma precoz, luego de la segunda mitad de la incubacion, hasta los primeros
días de la aparición de los síntomas (5 a 10 días desde inicio del periodo ictérico). Los anticuerpos frente a VHA aparecen
precozmente, detectándose ya al inicio de la clínica, cuando el individuo todavía está eliminando el virus por heces. El
contagio puede ocurrir de persona a persona, durante el periodo de eliminación del virus del portador o puede
adquirirse la infección por ingesta de agua o de alimentos como verduras o mariscos contaminados, especialmente los
moluscos como ostras, almejas y mejillones ya que estos animales filtran grandes cantidades de agua y pueden quedar
contaminados y transmitir la infección si se consumen crudos o con cocción deficiente.
La población más expuesta a contraer la infección son los niños, a causa del menor desarrollo de sus hábitos higiénicos y
por ser susceptibles a la infección. En los países desarrollados, otro grupo importante de población en riesgo son los
adultos no inmunizados que viajan a lugares donde el grado de endemicidad es elevado, o el personal que trabaja en
guarderías donde se atiende a niños pequeños. También constituyen un grupo de riesgo elevado los homosexuales
masculinos, particularmente los que realizan prácticas sexuales que impliquen contacto oral-anal.
CLINICA:
SINTOMATOLOGIA GENERAL DE LAS HEPATITIS VIRALES:
La expresión clínica de la hepatitis vírica aguda es muy variada, sin diferencias específicas atribuibles al tipo de virus
causal. El curso clínico de la enfermedad en su forma común consta de cuatro períodos: incubación, pródromos, estado
y convalecencia.
El PERÍODO DE INCUBACIÓN es el intervalo entre la exposición al virus y la aparición de los primeros síntomas. Varía
según el agente etiológico y, probablemente, según la carga viral.
El PERÍODO PRODRÓMICO comprende el tiempo en el que el paciente presenta síntomas antes de la aparición de
ictericia; por lo común, su duración es de 3-5 días, pero puede durar varias semanas o incluso no estar presente.
En general, el paciente se encuentra cansado, inapetente, con pérdida de su capacidad olfatoria, náuseas y vómitos.
Muchos pacientes refieren dolor en el hipocondrio derecho, distensión abdominal, diarrea, cefaleas, y que en ocasiones
puede asociarse a un exantema urticariforme. La fiebre de entre 38 y 39°C, es más frecuente en las hepatitis A y E que
en las formas B o C. Y es poco frecuente fiebre de 39.5 a 40°C. El paciente puede observar orina oscura y heces del color
de la arcilla uno a cinco días antes de que aparezca clínicamente la ictericia.
Durante el PERIODO DE ESTADO, cuando aparece la ictericia, el paciente suele encontrarse, paradójicamente, mejor, ya
que desaparecen la mayoría de los síntomas presentes durante el período prodrómico; sin embargo, persisten la astenia
y la laxitud. La intensidad de la ictericia es variable y puede oscilar desde una leve coloración amarillenta de las
escleróticas hasta un intenso color amarillo verdoso de piel y mucosas. La duración de la ictericia varía entre 2 y 6
semanas, lapso donde el paciente suele perder peso, incluso con una alimentación adecuada.
Al examen físico el hígado está agrandado, es doloroso y pueden existir dolor y molestias en el cuadrante superior
derecho. Y del 10 a 20% de los pacientes con hepatitis viral presenta esplenomegalia y adenopatías cervicales.
Con la disminución de la ictericia se comprueba una recuperación de la sensación de bienestar y del apetito, así como
una normalización del color de la orina y de las heces.
Durante la FASE DE RECUPERACIÓN los síntomas generales ceden, pero aún suelen persistir una ligera hepatomegalia y
ciertas alteraciones en la bioquímica hepática. La duración de la fase posictérica es variable, entre dos y 12 semanas y en
general es mayor en las hepatitis B y C agudas. Es de esperar la recuperación clínica y bioquímica completa uno a dos
meses después de todos los casos de hepatitis A y E, y de tres a cuatro meses después del inicio de la ictericia en 75% de
los casos de resolución espontánea, no complicados, de hepatitis B y C. Una proporción sustancial de pacientes con
hepatitis viral nunca experimenta ictericia.
La infección por el HDV puede ocurrir en presencia de infección aguda o crónica por el HBV; la duración de la infección
por el HBV determina la duración de la infección por el HDV.
VARIANTES CLINICAS generales de las hepatitis virales:
- HEPATITIS COLESTÁSICA: pacientes, donde la ictericia adquiere un carácter colestásico con coluria intensa, acolia y
prurito. En general, la duración de los síntomas es más prolongada que en las formas de curso común, aunque su
pronóstico suele ser bueno. Es frecuente en la hepatitis A, especialmente en los adultos.
- HEPATITIS PROLONGADA: En ocasiones la enfermedad muestra inicialmente un curso común, pero después de la
desaparición de la ictericia, las transaminasas persisten elevadas, hasta varios meses. Con algunos casos de recurrencia
de la enfermedad cuando los síntomas ya han desaparecido y las transaminasas se han normalizado.
La recidiva se manifiesta por elevación de transaminasas, ictericia en ocasiones, pudiendo ser más intensa que en
episodio inicial.
- HEPATITIS GRAVE: Son los casos de hepatitis ictérica que presentan manifestaciones de enfermedad grave, como
ascitis o alteración del estado general, sin llegar a reunir los criterios de hepatitis fulminante.
El examen histológico del hígado muestra zonas de necrosis extensas. Algunos pacientes progresan a una insuficiencia
hepática grave o cirrosis hepática y en menor frecuencia se normalizan los valores de las pruebas hepáticas y la las
alteraciones histológicas.
- HEPATITIS FULMINANTE: Es la complicación más temida y más grave de la hepatitis vírica aguda y se debe a una
necrosis masiva o submasiva del parénquima hepático.
Es muy infrecuente en la hepatitis A de los niños, y aproximadamente en el 1% de las hepatitis A de los adultos, y este
porcentaje aumenta en la hepatitis B, en particular si existe una coinfección por el VHD. No se han observado casos de
hepatitis fulminantes causadas por VHC. En pacientes embarazadas se han descrito casos de hepatitis fulminante por el
VHE.
En algunos casos, los síntomas de insuficiencia hepatocelular grave pueden simular la sintomatología clásica de una
hepatitis ictérica común en su inicio, pero luego los síntomas se intensifican y aparecen vómitos, fetor y signos de
encefalopatía hepática.
La mortalidad de esta complicación es superior al 70% de los casos. La muerte suele deberse a hipoglucemia,
insuficiencia respiratoria, insuficiencia renal o edema cerebral.
LABORATORIO GENERAL DE PACIENTES CON HEPATITIS
Las aminotransferasas séricas aspartato aminotransferasa (AST, aspartate aminotransferase) y ALT (alanina
aminotransferase) antes llamadas GOT y GTP, muestran un incremento variable durante la fase prodrómica de la
hepatitis viral aguda que precede al aumento de la concentración de bilirrubina, pero este incremento no guarda
relación con el grado de lesión hepatocítica.
La máxima elevación oscila entre 400 y 4.000 UI o más; estas concentraciones suelen alcanzarse cuando el enfermo
presenta ictericia clínicamente evidente y disminuyen de manera progresiva durante la fase de recuperación.
El diagnóstico de hepatitis anictérica se basa en las manifestaciones clínicas y en el aumento de las aminotransferasas.
Cuando aparece ictericia, lo habitual es que la concentración de bilirrubina se incremente hasta límites que fluctúan
entre 5 a 20 mg/100 ml. La bilirrubina sérica puede seguir elevándose a pesar de que se inicie un descenso de las
concentraciones de aminotransferasas séricas.
La neutropenia y la linfopenia son transitorias y van seguidas de linfocitosis relativa.
El aumento del tiempo de protrombina, puede poner de manifiesto un grave trastorno de la función de síntesis, que a
su vez indica la existencia de una necrosis hepatocelular extensa e implica un mal pronóstico.
La náusea y el vómito prolongados, la ingestión insuficiente de carbohidratos y las reservas insuficientes de glucógeno
hepático son factores que pueden contribuir a la hipoglucemia que se observa en algunos pacientes con hepatitis viral
grave.
La fosfatasa alcalina sérica puede ser normal o estar sólo ligeramente elevada, mientras que en la hepatitis viral aguda
no complicada es raro que descienda la albúmina sérica.
CLINICA HEP A:
La clínica anicterica es más frecuente en la población
pediátrica y la ictérica en la población adulta. En
cuanto a las formas graves y fulminantes son más
frecuentes en adultos y con hepatopatías previas.
En ocasiones, la infección por el VHA puede dar lugar
a manifestaciones extrahepáticas, aunque son menos
frecuentes que con otros virus de la hepatitis. Están
descritos casos de artritis, rash, vasculitis cutánea,
crioglobulinemia, anemia aplásica, síndrome de
Cuillain-Barré, meningoencefalitis y pancreatitis, entre
otras.
PRESENTACIONES CLINICAS DE LA HEPATITIS A
ASINTOMATICA O ANICTERICA: Más frecuente en niños (menores de 7 años el 80%) cuadro simil a la influenza
AGUDA: Fiebre, malestar general, anorexia, náuseas, vomitos, ictericia, hepatomegalia. Resolucion 2-3 semanas
HEPATITIS FULMINANTE: Forma grave. Ictericia. Encefalopatia. Insuficiencia hepática. Coagulopatia. Sobrevida 30-60%
con transplante
HEPATITIS COLESTASICA: Colestasis marcada, aumento de FA, GGT, BB. Coagulopatia. Astenia, esteatorrea, pp, prurito.
BIFASICA o RECIDIVANTE: Mejoria y reaparición de signos clínicos y bioquímicos.
HEPATITIS PROLONGADA: Manifestaciones clínicas y bioquímicas más allá de los 3 meses.
DIAGNOSTICO HEPATITIS A:
El diagnóstico de hepatitis aguda suele establecerse por criterios clínicos y se basa en la historia y las alteraciones
analíticas, en especial el inicio agudo del cuadro y la elevación de las transaminasas; raras veces debe recurrirse a la
biopsia hepática.
El diagnóstico etiológico exige la determinación de los marcadores serológicos de infección.
El diagnóstico de hepatitis A se fundamenta en la positividad del IgM anti-VHA, esta reacción puede ser positiva hasta 12
meses después de una hepatitis A.
MANEJO DE LA HEPATITIS A
MEDIDAS GENERALES:
- Frecuente lavado de manos del individuo y cuidadores
- Adecuado manejo de excretas (lavado de manos y limpieza del sanitario con
lavandina)
- Cuidado de elementos de higiene personal
- Consumo de agua potable filtrada o clorada
NO EXISTE TRATAMIENTO ESPECIFICO PARA LA HEPATITIS A.
Se dispone de inmunización pasiva con inmunoglobulina (Ig) y de inmunización activa con una vacuna anti VHA. Y
hospitalización de pacientes inmunosuprimidos, con formas graves de infección e insuficiencia hepática.
INDICACIONES DE Ig: Cuando se administra Ig antes de la exposición o durante la fase inicial del periodo de incubación,
la Ig previene la hepatitis A clínicamente manifiesta.
Para la profilaxis posexposición de contactos cercanos (en el hogar, la actividad sexual o en instituciones) de personas
con hepatitis A, se recomienda administrar 0.02 ml/kg lo antes posible después de la exposición siendo eficaz hasta dos
semanas después de la exposición.
En guarderías, la detección de casos de hepatitis A en los niños o el personal debe recomendar la aplicación de
inmunoprofilaxis en el centro y en los familiares de los niños. Otras personas recomendadas para la vacunación son
viajeros a lugares donde esta patología sea endémica en caso que no estén vacunados.
VACUNA CONTRA VHA: La vacuna contra la VHA inactivada con formol, es obtenida a partir de una cepa del HAV
atenuada en cultivo de tejidos, es inocua, inmunógena y eficaz para prevenir la hepatitis A.
Está aprobado su empleo en personas de al menos un año de edad y parece conferir protección adecuada al cabo de
cuatro semanas de la primera dosis. En niños (1-15 años de edad) se la indica en 3 dosis de 0.5 ml por vía intramuscular
(región deltoidea): una dosis inicial y dos dosis sucesivas a los 30 días y a los 6 meses de la primera. Se recomienda un
refuerzo a los 12 meses la vacuna proporciona una protección muy duradera (de hasta periodos de 10-20 años después
de la vacunación).
Las personas en riesgo permanente (p. ej., que viajen con frecuencia a áreas endémicas o que residan en ellas durante
periodos prolongados) deben vacunarse; la vacuna elimina la necesidad de administrar inyecciones repetidas de Ig.
Otros pacientes elegibles para recibir la vacuna de la hepatitis A son personal militar, empleados de centros de atención
diurna, trabajadores de laboratorio expuestos a la hepatitis A o a muestras de heces, niños de comunidades con gran
frecuencia de hepatitis A y pacientes con hepatopatía crónica, al igual que aquéllas con hepatitis B crónica. También
deben vacunarse otras poblaciones con riesgo alto conocido de hepatitis A, como los varones que tienen relaciones
sexuales con varones, los consumidores de drogas inyectadas, las personas con trastornos de la coagulación que
necesitan administración frecuente de concentrados de factores de coagulación.
FORMAS COLESTASICAS: el manejo habitual suele ser con colestiramina, urso y corticoides.
La colestiramina es una resina polimérica con capacidad para fijar los ácidos biliares. Inicialmente, se utilizó para tratar
el prurito secundario a la colestasis, pero hoy día su principal indicación es el tratamiento de la hipercolesterolemia con
hipertrigliceridemia.
El ácido ursodesoxicólico es una sustancia natural que se produce fisiológicamente en el hígado. Inicialmente utilizado
para disolver cálculos biliares, actualmente se utiliza además en el tratamiento de la cirrosis biliar primaria y como
terapia adyuvante diversos tipos de enfermedades colestásicas hepatobiliares. reduce el contenido en colesterol de la
bilis al reducir la síntesis hepática del colesterol y la reabsorción del mismo por el intestino, mejora las pruebas de la
función hepática y alivia los síntomas clínicos como el prurito.
El uso de prednisona con un rápido desescalamiento ha demostrado acelerar la resolución de síntomas como ictericia,
prurito y malestar general sin presentar efectos adversos relevantes, aunque su respuesta varia en cada paciente.
HEPATITIS FULMINANTE: El tratamiento principal es el de soporte médico, sin embargo el único manejo curativo en
pacientes con falla al manejo de soporte sin evidencia de recuperación espontánea es el trasplante hepático ortotópico
(THO).
HEPATITIS B
ETIOLOGIA Y VIROLOGIA
El virus B pertenece a la familia Hepadnavirus, virus DNA hepatotropo, de
compleja estructura antigénica. El virión infeccioso completo (partícula de
Dane) es una estructura esférica con una cubierta lipoproteica (antígeno
de superficie o HBsAg), que envuelve una estructura central o
nucleocápside, que expresa antígenos específicos: el antígeno core
(HBcAg) y un antígeno soluble producto de la degradación de la
nucleocápside llamado antígeno e (HBeAg). En el interior del core se
encuentra la DNA polimerasa (enzima de replicación vírica) y el DNA,
genoma del virus.
El DNA del VHB posee cuatro genes, S, C, P y X, cada uno de los cuales codifica la
síntesis de una proteína vírica distinta: HBsAg, HBcAg, DNA-polimerasa y la HBeAg,
que están involucradas en el proceso de replicación del virus. El VHB se replica
utilizando un RNA mediante una transcripción reversa empleando un RNA
intermedio. Debido a que la RNA polimerasa carece de actividad correctora de
errores, las mutaciones son muy frecuentes y explican la elevada heterogeneidad
del VHB. EL VHB se clasifica en 10 genotipos (A a J), siendo en nuestro medio el
genotipo F el más prevalente, seguido por el A y D. La región S, subdividida
actualmente en pre-S1, pre-S2 y S propiamente dicha, que codifican la síntesis de
las proteínas de la cubierta del virus. Dependiendo de dónde se inicie el proceso de
traducción del gen pueden sintetizarse tres productos diferentes del gen HBsAg.
La región C controla la síntesis de las proteínas estructurales de la nucleocápside:
AgHBc y AgHBe. La región P codifica la síntesis de la enzima con actividad ADN
polimerasa.
DIAGNÓSTICO DE LA INFECCIÓN POR EL VHB: EL DIAGNÓSTICO SE ESTABLECE EN BASE AL ESTUDIO DE LOS
MARCADORES SEROLÓGICOS.
SEROLOGIA
En la infección por el VHB, el primer marcador que aparece es el AgHBs, que lo hace antes de que se eleven las
transaminasas y permanece elevado durante toda la fase de sintomatología clínica, desapareciendo durante la fase de
convalecencia en los casos que evolucionan a la curación. Si permanece en suero más allá de tres meses, es muy
probable que la infección se cronifique. Una vez que se negativiza el AgHBs, aparecen los anticuerpos anti-HBs, que
permanecen de forma indefinida y que son los anticuerpos protectores que evitan que el paciente se pueda reinfectar
de nuevo. Una o dos semanas después de la aparición del AgHBs, aparecen los anticuerpos anti-HBc; durante los
primeros seis meses después de la infección aguda, estos anticuerpos son predominantemente del tipo IgM, y
posteriormente son de tipo IgG, independientemente de que la infección evolucione a la curación o evolucione a una
infección crónica (LOS ANTIGENOS ANTICORE AgHBc APARECEN EN TODO PACIENTE QUE TUVO CONTACTO CON EL
VIRUS, PERO SOLO ESTA PRESENTE A NIVEL DEL HEPATOCITO, NO PODEMOS DOSARLO EN SANGRE, ES POR ESO LA
IMPORTANCIA DE LA PRESENCIA DE SU ANTICUERPO -Ac-HBc-, ya sea como IgM anti HBc o IgG anti HBc según sea un
contacto temprano o como representación de un contacto pasado).
INFECCION AGUDA
INFECCION CRONICA
Es importante el dosaje de Ig Anti-HBc para el diagnóstico de infección aguda, debido a que hay un periodo ventana
entre la desaparición de HBsAg y la aparición de Anti-HBs, donde los valores de IgM anti-HBc se mantendrian elevados.
Ademas porque los mismos marcadores de una infección aguda estarían presentes en una hepatitis crónica replicativa,
exepto el IgM anti-HBc.
El AgHBe se detecta desde el comienzo de la enfermedad, apareciendo poco después del AgHBs, marcando el estado de
replicación viral, y habitualmente desapareciendo después de que las transaminasas alcancen el nivel más elevado,
antes de la desaparición del AgHBs, para aparecer posteriormente los anticuerpos anti-HBe, aunque pueden coexistir
durante un corto periodo de tiempo. La persistencia del AgHBe más de 8-10 semanas debe hacer sospechar también que
la infección se va a cronificar.
El ADN-VHB es el marcador serológico que informa más directamente acerca de la actividad replicativa del VHB. Su
positividad se asocia a inflamación hepática, aunque no existe correlación con el grado de lesión en el hígado. Aparece
en las primeras etapas de la hepatitis aguda, y en los casos de evolución favorable, desaparece del suero antes que el
AgHBe. Su valor está en la valoración de las infecciones crónicas por VHB para conocer el estado de replicación viral.
En las infecciones crónicas, los marcadores típicos de las infecciones agudas por el HBV, continúan detectándose más de
seis meses, el anti-HBc es sobre todo del tipo IgG y el anti-HBs no se detecta o sólo en concentraciones reducidas.
Durante el periodo inicial de la infección crónica por el HBV se puede observar DNA del HBV tanto en el suero como en
los núcleos de los hepatocitos, donde está presente en forma libre o episómica (El ADN viral se puede encontrar de
forma episómica, aislado del genoma celular, el episoma
es una unidad extracromosómica replicante que
funciona autónomamente o con un cromosoma). Esta
fase de replicación de la infección por el HBV
corresponde al periodo de mayor infecciosidad y de
máxima lesión hepática; el HBeAg es un marcador
cualitativo y el DNA del HBV un marcador cuantitativo de
esta fase de replicación. Con el paso del tiempo, dicha
fase de la infección crónica por el HBV procede a una
fase relativamente sin replicación.
CEPAS MUTANTES: Las más importantes son las mutantes precore y mutantes de escape. La cepa mutante precore (o
cepa negativa) ha surgido como consecuencia de una mutación a nivel de la región precore. Esta mutación impide la
expresión del AgHBe en el suero. Los pacientes infectados por esta cepa pueden tener infecciones crónicas por VHB que,
aún estando en fase replicativa, y por lo tanto teniendo ADN-VHB en su suero, no tienen AgHBe y, sin embargo, tienen
su anticuerpo. Estos portadores tienen mayor tendencia a padecer hepatitis fulminante, a infecciones crónicas por VHB
más agresivas y que responden peor al interferón. Al diagnóstico, un tercio de ellos ya presentan cirrosis.
EPIDEMIOLOGIA: El periodo de incubación varía de 1 a 6 meses.
VIAS DE CONTAGIO:
Los mecanismos de transmisión son básicamente tres.
 La TRANSMISIÓN PERCUTÁNEA O PARENTERAL, que puede ser a través de transfusiones de sangre, derivados
sanguíneos o contacto con material contaminado.
 La TRANSMISIÓN ES A TRAVÉS DEL CONTACTO ÍNTIMO O TRANSMISIÓN SEXUAL; es probablemente el
mecanismo de transmisión en homosexuales masculinos, prostitutas y cónyuges de pacientes infectados por
VHB.
 La TRANSMISIÓN VERTICAL O PERINATAL de la madre infectada a su hijo. Este riesgo ocurre en mujeres que
padecen una hepatitis B en el último trimestre o en el puerperio y en los hijos de mujeres con infección crónica
por VHB. El riesgo de transmisión es directamente proporcional a la presencia del AgHBe, siendo del 90 % si la
madre es AgHBe positiva, mientras que si la madre es anti-HBe positiva, el riesgo es solamente del 10-15%. El
contagio más frecuente es durante el periparto (95%) por contacto del recién nacido con las secreciones
infectadas de la madre y el resto intrautero en el último trimestre (5%).
El riesgo a pesar de la alta efectividad de la vacunación es del 5-10% y con inmunoprofilaxis en pacientes con
carga viral alta tiene una tasa de fracaso del 32%.
Si bien el virus puede encontrarse en la leche materna, no está contraindicada la lactancia. Para prevenir la
transmisión de la hepatitis B materna, los bebés reciben una vacuna e inmunoglobulina la nacer. Se los vuelve a
vacunar dos o tres veces más en el primer mes de vida.
La vía de infección sexual es la más frecuente en argentina (50%), seguida por la de la via parenteral en pacientes
drogadictos (30%). El virus además suele estar presente en sangre, saliva, semen, lagrimas, secreciones vaginales, sangre
menstrual, sudor, leche materna y orina.
CLINICA:
Las manifestaciones clínicas de la hepatitis B no difieren de
las que se observan en las hepatitis causadas por otros
agentes etiológicos, algunas suelen ser asintomáticas o con
pocos síntomas. En los cuadros sintomáticos, los síntomas
más frecuentes son la anorexia, los vomitos, la astenia, fiebre,
ictericia y artralgias. Ademas en la clínica de la hepatitis B
destaca la mayor frecuencia de manifestaciones
extrahepáticas.
LABORATORIO: Solicitar:
-Hepatograma: GTP, GOT, GGT, FA, BT/BD
-Coagulograma: PT, RIN
-Hemograma: normal o leve linfomonocitosis
-Siempre solicitar HIV, VHC y sifilis
PROFILAXIS:
Son todas las medidas que impiden el contagio con el virus; como lo son, no compartir con un individuo infectado útiles
de aseo personal; usar preservativos en relaciones sexuales con desconocidos o con personas que sepan que están
infectadas; evitar que estos pacientes donen sangre; y en el ámbito hospitalario, utilizar material desechable.
La inmunoprofilaxis pasiva se hace con inmunoglobulina específica anti-VHB, que se debe administrar
intramuscularmente en individuos susceptibles tras una exposición al VHB; también a los recién nacidos de madres
portadoras en las primeras 12 horas tras el nacimiento. La inmunoprofilaxis activa se realiza actualmente con vacunas
recombinantes que se administran en tres dosis a los 0, 1 y 6 meses por vía intramuscular en el deltoides.
Indicaciones de vacunación:
• Vacunación universal de recién nacidos/niños.
• Vacunación universal de adolescentes no vacunados previamente.
• Vacunación selectiva de grupos de riesgo:
- Personal c o n riesgo de exposición laboral (personal sanitario, estudiantes de medicina o enfermería, y cualquier
actividad con riesgo de exposición a sangre o fluidos corporales).
- Pacientes atendidos en centros de discapacitados mentales, las personas que conviven con ellos y el personal de
instituciones que los custodian.
- Convivientes de portadores AgHBs(+) o con enfermos agudos por VHB. - Recién nacidos de madres portadoras
AgHBs(+).
- Pacientes en programas de hemodiálisis.
- Pacientes en programas de trasplantes.
-Receptores de sangre y/o hemoderivados de forma reiterada.
- Promiscuos sexuales (homosexuales, heterosexuales y bisexuales pacientes con ETS).
- Viajeros a áreas endémicas con prevalencia media/alta de VHB.
- Conductas de riesgo, UDVP, reclusos de instituciones penitenciarias, etc.
Profilaxis postexposición: Se realiza con la vacuna + IGHB (vía i.m.), individualizando dosis según cada situación del
posible contacto.
TRATAMIENTO
El principal objetivo del tratamiento en la hepatitis B es la supresión de la replicación del virus de una forma
persistente. Esta supresión se traduce en la normalización de las cifras de transaminasas y en la ausencia o bajas
concentraciones de ADN-VHB. La supresión viral se ha correlacionado con mejoría histológica y con un menor riesgo de
progresión hacia la descompensación o el cáncer hepático.
Los sujetos con hepatitis B aguda con cuadros leves y moderados en general no requieren tratamiento; sin embargo, los
pacientes con formas crónicas, agudas graves y fulminantes que requieran hospitalización pueden beneficiarse de
tratamiento antiviral oral; los fármacos actualmente utilizados en estos pacientes son: El interferón estándar y pegilado
junto a los antivirales orales (lamivudine, adefovir, entecavir, telvibudine, tenofovir).
La mayoría de los pacientes con hepatitis B no complicada no precisan atención hospitalaria, muchos pacientes mejoran
con una restricción de la actividad física (aunque el reposo estricto no ha demostrado influencia en la mejoría del
cuadro), se recomienda una dieta hipercalórica y dado que muchos pacientes sienten náusea al final del día, el aporte
calórico principal se tolera mejor por la mañana. La nutrición intravenosa es necesaria en la fase aguda si el paciente
sufre vómito persistente y no puede alimentarse de manera adecuada por vía oral. Ademas hay que evitar fármacos de
metabolismo hepatico y aquellos que puedan causar efectos secundarios como colestasis. Si surge prurito intenso es útil
la colestiramina, resina que secuestra sales biliares. El tratamiento con glucocorticoides no es de utilidad en la hepatitis
viral aguda, incluso en los casos graves que se acompañan de necrosis en puentes y puede ser nocivo e incluso aumentar
el riesgo de cronicidad.
Los pacientes hospitalizados deben ser dados de alta cuando se haya producido una mejoría clínica apreciable,
acompañada de un descenso significativo de las cifras de aminotransferasas y de bilirrubina séricas y la normalización
del PT, teniendo en cuenta que LA HEPATITIS B NO SE CURA, LO QUE OCURRE ES UNA RESOLUCIÓN SEROLÓGICA, donde
HBsAg es negativa, la anti-HBc es positiva y la anti-HBs es variable pudiendo estar ausente o presente.
En la hepatitis fulminante, el objetivo del tratamiento es mantener al paciente con vida mediante el control del
equilibrio hidroelectrolítico, el apoyo circulatorio y respiratorio, el control de la hemorragia, la corrección de la
hipoglucemia y el tratamiento de otras complicaciones de la situación de coma, en la esperanza de que se produzca la
regeneración y la recuperación del hígado. Se debe restringir el consumo de proteínas y administrar lactulosa o
neomicina. Y se recurre al trasplante hepático ortotópico cada vez con más frecuencia con buen pronóstico en pacientes
con hepatitis fulminante.
SITUACIONES ESPECIALES:
Cirrosis hepática. El tratamiento con IFN, estándar o pegilado, no ha sido recomendado en pacientes con cirrosis
hepática por el riesgo de descompensación, por lo que la la lamivudina ha sido el tratamiento de elección,
especialmente en pacientes candidatos a trasplante.
Coinfección por el VHD. IFN, estándar o pegilado, es el único fármaco que se ha mostrado efectivo en suprimir la
replicación del VHD.
Pacientes VIH . Se debe introducir dentro de la terapia antirretroviral de alta eficacia (TARGA) dos fármacos que tengan
acción sobre ambos virus, siendo las terapias de elección TDV (análogos de nucleosidos) más emtricitabina o más LMV.
HEPATITIS C:
VIROLOGÍA
El VHC es un virus ARN que se clasifica dentro del género hepacivirus perteneciente a la familia Flaviviridae. Se
distinguen seis genotipos principales y más de 80 subtipos. Estos genotipos condicionan una diferente gravedad, una
diferente respuesta al tratamiento.
Los genotipos más frecuentes en nuestro medio son el 1 a y el 1b. El genotipo 1b se asocia generalmente con una carga
viral más elevada, produce una enfermedad más agresiva y responde peor al tratamiento con interferón.
EPIDEMIOLOGÍA
 Transmisión parenteral y percutanea: La exposicion percutánea a sangre infectada (exposicion importante o
repetida) es la principal forma de transmisión de VHC. La hepatitis C constituye el 90 % de las hepatitis
postransfusionales, otros grupos de riesgo son las personas con exposición ocupacional a sangre o derivados, los
hemodializados y los drogadictos por vía intravenosa.
 Transmisión maternofetal: La infección del neonato por vía vertical es inferior al 5%, siendo los factores
relacionados la carga viral de la madre y la coinfección por el VIH .
 Transmision por relaciones sexuales: menor al 3 % y debe tenerse en cuenta el número de parejas, antecedentes
de enfermedad sexual, conducta homosexual, larga convivencia, elevada carga viral y presencia de VIH.
DIAGNOSTICO:
El diagnostico de infección por VHC se obtiene por medio de estudios serológicos y moleculares:
 ENSAYOS SEROLOGICOS: Presencia de anticuerpos anti-VHC (ELISA). Este anticuerpo indica EXPOSICION, pero no
infección propiamente dicha. Existe hasta un 15% de falsos positivos.
 ENSAYOS MOLECULARES: Deteccion de ARN-VHC por PCR, CONFIRMA la infección. Util en casos de falsos
negativos de anti-VHC como lo pueden ser pacientes inmunocomprometidos o con cuadros agudos de VHC.
El diagnostico en general suele ser por screening, en
argentina el “consenso argentino de hepatitis C 2013”
sugiere realizar screening en todos los individuos alguna
vez en la vida y es obligatorio en todas aquellas personas
con algún factor de riesgo.
En individuos con exposición repetida (drogadictos por via
endovenosa, hombres que frecuentan relaciones con otros
hombres), se recomienda el screening anual.
CLINICA:
VHC AGUDA: La mayoría de los pacientes permanecen asintomáticos. Un tercio de los pacientes puede presentar una
hepatitis aguda sintomática con astenia, ictericia y aumento de transaminasas. El 75-85% de los pacientes progresan a la
cronicidad.
VHC CRONICA: Se desarrolla en un 80 % de los pacientes con infección aguda y en un 25 % de ellos evolucionará a
cirrosis hepática. El nivel de transaminasas puede ser normal durante periodos prolongados de tiempo y no se relaciona
con el daño hepático. Permanecen clínicamente asintomáticos muchos años o incluso décadas, a pesar del daño
hepático avanzado. En personas asintomáticas, incluso con transaminasas normales, entre un tercio y un 50 % tienen
lesiones de hepatitis crónica en la biopsia hepática.
TRATAMIENTO:
Todos los pacientes con hepatitis C crónica, naive (aquéllos que no han tenido tratamiento antirretroviral previo) o no
respondedores a un tratamiento previo, que quieran ser tratados y no tengan contraindicaciones, son considerados
candidatos a recibir tratamiento.
Pautas terapéuticas: El tratamiento combinado con IFN pegilado y Ribavirina fue el elegido durante muchos años y en
algunos lugares continúan con estos esquemas. Hoy en dia el tratamiento con antivirales de acción directa otorga una
resolución de la enfermedad de más del 90%.
Se realiza en función del genotipo. El tratamiento consiste en la combinación de IFN pegilado asociado a ribavirina. Los
genotipos con peor tasa de respuesta al tratamiento (genotipos 1 y 4) se tratan durante 48 semanas, los de mejor perfil
de respuestas (genotipos 2 y 3) se tratan durante 24 semanas.
ANTIVIRALES DE ACCION DIRECTA:
- SOFOSBUVIR + DACLATASVIR
- ELVASVIR + GRAZOPREVIR
-GLECAPREVIR + PIBRENTASVIR
SEGUIMIENTO:
Paciente no cirrótico con respuesta viral sostenida que tengan ARN-VHC no detectable 48 semanas luego del
tratamiento, pueden considerarse curados y no requieren otro seguimiento.
Los pacientes con fibrosis avanzada o cirróticos con respuesta viral sostenida deben continuar seguimiento
hepatológico clínico y screening de Hepatocarcinoma cada 6 meses.
HEPATITIS D
VIROLOGIA
El VHD es un virus defectivo (viroide similar a los virus satélites
de las plantas) que necesita de la colaboración del VHB para ser
infectante y patógeno. Está formado por un ARN unicatenario al
que está asociado el antígeno delta, y recubierto por el AgHBs del
VHB. El VHD necesita de la colaboración del VHB para ser
infectante, sin embargo, puede existir replicación intracelular del
ARN del VHD sin el VHB. El VHD puede aparecer simultáneamente
con el VHB (coinfección B y delta) o infectar a una persona con
una infección crónica por VHB (sobreinfección delta).
EPIDEMIOLOGIA
-TRANSMISION PERINATAL: Es el modo de transmisión más frecuente, se da por el contagio del feto por virus de la
madre durante el parto y el contacto con la sangre u otros liquidos corporales
-TRANSMISION VERTICAL: durante el embarazo, pero es rara
-TRANSMISION POR CONTACTO INTIMO: por contacto con las secreciones infectadas durante las relaciones sexuales
CLÍNICA
La sobreinfección de VHD en pacientes portadores con VHB tiene peor pronóstico que los pacientes con infecciones
simultaneas o coinfecciones de VHD y VHB.
Causa el mayor número de hepatitis fulminante, puede provocar en estadios avanzados necrosis hepática masiva
siendo esta mortal en el 80% de los casos.
Los signos y síntomas habituales son: Ictericia, fatiga, dolor abdominal, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, y dolor en
las articulaciones.
Formas de presentación clínica:
- COINFECCION: Ocurre con la exposición de un individuo suceptible simultáneamente al virus B y D. Su manifestación
clínica es indistinguible de una hepatitis B clásica, aunque frecuentemente es mas grave y puede tener un curso bifásico.
Frecuentemente se recupera, ya que depende del virus B para su replicación. La tasa de cronicidad de hepatitis B (5% en
adultos) no es afectada por la presencia de coinfeccion con virus D.
-SUPERINFECCION: Ocurre cuando un sujeto portador crónico de hepatitis B es expuesto a hepatitis D. Se manifiesta
frecuentemente como una hepatitis grave y en casi todos los pacientes se hace crónica.
-INFECCION LATENTE: Se ha descripto que luego de un transplante hepático el virus D puede quedar latente en ausencia
de infeccion demostrable por virus B y solo hacerse evidente si el virus B evade la neutralización por inmunoglobulina
hiperinmune.
SEROLOGIA:
Los marcadores de los que se dispone para el estudio de la infección por V H D son: HD-antígeno, ARN-VHD y los
anticuerpos anti-HD.
En la infección aguda, se puede encontrar en el suero de los pacientes infectados el antígeno delta, pero solamente en
la fase más precoz, y nunca en la infección crónica. El ARN-VHD se puede encontrar en el suero de los pacientes
infectados, siempre que haya replicación tanto en infección aguda como en la crónica. Los anticuerpos anti-delta se
observan tanto en la infección aguda como en la crónica; en la infección aguda son en títulos bajos y
predominantemente de tipo IgM, y pueden tardar en aparecer hasta 30 o 40 días desde que se desarrollan los síntomas.
En la infección crónica, se encontrará en títulos altos, y son tanto de tipo IgM (siempre que haya replicación) como de
tipo IgG. En la infección por VHD, a diferencia de por VHB, la presencia de IgM anti-VHD no implica infección aguda.
DIAGNOSTICO
- Deteccion de IgM e IgG anti-VHD
- Confirmacion por detección de RNA del virus en el suero
Aunque en nuestro medio la disponibilidad de las pruebas de diagnóstico del VHD es reducida y las pruebas de detección
del ARN del VHD no están normalizadas.
TRATAMIENTO
-INTERFERON ALFA PEGILADO: en altas dosis y durante un periodo minimo de 48 semanas.
En caso de hepatitis fulminante y hepatopatía terminal, puede ser necesario transplante hepático. La mejor estrategia
de control de la enfermedad es la prevención de la hepatitis B mediante la vacunación.
HEPATITIS E
VIROLOGÍA
El virus de la hepatitis E es un virus ARN parecido al VHA, perteneciente al
género herpexvirus dentro de la familia Caliciviridae. El virus se elimina por
heces en la fase tardía del periodo de incubación, que es de unas 5-6 semanas,
apareciendo una respuesta de anticuerpos de forma muy temprana en el curso
de la infección aguda.
Se pueden observar tanto anticuerpos de tipo IgM como de tipo IgG anti-VHE.
Los Ac IgM caen rápidamente después de la infección aguda, desapareciendo
en pocas semanas. Los Ac de tipo IgG pueden persistir al menos durante cuatro
años.
EPIDEMIOLOGÍA
El mecanismo principal de transmisión es fecal-oral, pareciéndose al VHA. Aunque están descritas epidemias
probablemente por contaminación del agua, existen también casos esporádicos y aislados. Es rara, sin embargo, la
transmisión de persona a persona, de personas infectadas a sus contactos íntimos. Afecta sobre todo a individuos
jóvenes. Los brotes epidémicos de hepatitis E se han dado en países poco desarrollados.
CLÍNICA
Van desde las formas subclínicas o asintomáticas a fallo hepático agudo. Es más frecuente la variante aguda que la
crónica. La infección por VHE ocurre sobre todo en jóvenes-adultos, dando lugar a un cuadro de hepatitis colestásica.
La hepatitis E aguda suele ser autolimitada 6-7 semanas e indistinguible de otras hepatitis virales agudas (A,B). La
ictericia es el síntoma más frecuente y posee una duración de 2 a 4 semanas. Los pacientes además en el periodo de
estado suelen presentar fiebre, astenia, náuseas y vómitos, artralgias y dolor abdominal.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de infección aguda por VHE se hace mediante la detección en suero por ELISA de IgM anti-VHE y la
detección de IgG anti-VHE es indicativo de infección pasada e inmunidad permanente. El hallazgo de ARN-VHE en suero
y heces es transitoria (durante el periodo de incubación y hasta 21 días después en suero y 1 semana antes y 2 semanas
después en heces).
TRATAMIENTO:
Hasta el momento no existe un tratamiento específico para la hepatitis E. Los únicos tratamientos que hay se ocupan os
síntomas y no de la enfermedad en si. Ningún tratamiento antiviral ha demostrado ser efectivo en estudios
comparativos de laboratorio. La única cura es la prevención, con medidas higiénicas, de saneamiento y potabilización de
agua.
Vacuna contra la hepatitis E: China ha fabricado y autorizado una vacuna capaz de prevenir la infección de VHE, aunque
todavía no esta disponible en otros países. Existen otras vacunas a nivel mundial en diferentes etapas de investigación.
CIRROSIS
DEFINICION:
La cirrosis se define histopatológicamente como una alteración difusa del parénquima hepático caracterizada por una
fibrosis hepática intensa junto con áreas nodulares de hepatocitos, de tamaño variable, denominadas nódulos de
regeneración.
ETIOLOGIA:
En nuestro medio las más frecuentes son la etiología
alcohólica y las hepatitis crónicas por virus B y C.
Causas menos frecuentes son la cirrosis biliar primaria, la
hemocromatosis, la hepatitis autoinmune, la enfermedad de
Wilson y la colangitis esclerosante primaria, entre otras.
En ocasiones, un mismo paciente puede presentar más de un
factor etiológico de cirrosis. En general, el agente causal debe
actuar durante un período relativamente largo de tiempo, y
una vez instaurada la cirrosis es difícil establecer la etiología
basándose exclusivamente en datos histológicos. En un 5% de
los casos no es posible filiar el origen de la cirrosis,
estableciéndose el diagnóstico de cirrosis criptogenética.
FISIOPATOLOGIA:
La fibrosis es consecuencia de la reparación mantenida del tejido hepático secundaria a una lesión necroinflamatoria (ya
sea por productos de la metabolización del alcohol, mediadores inmunológicos como en el caso de las hepatitis, causas
colestasicas o biliares, etc). Después de la lesión del hepatocito se desencadena la activación de las células de Kupffer.
En consecuencia, se producen citocinas profibrinógenas que inician y perpetúan la activación de las células estrelladas
(células ubicadas en los espacios de disse, cuya función es almacenar vit A y secretar colágeno), con la producción
resultante de un exceso de colágeno y matriz extracelular, alterando asi la estructura de los hepatocitos formando
nódulos regenerativos. Aquí el hígado se contrae y se retrae en general, este proceso tarda de años a décadas y son
necesarias lesiones repetidas.
En la cirrosis, con o sin ascitis, se produce una serie de
alteraciones en la circulación hepática, esplácnica y
sistémica muy características:
Circulación hepática
La cirrosis causa cambios estructurales en el hígado que
producen una alteración de la circulación intrahepática.
La fibrosis del hígado, al cambiar su arquitectura normal,
aumenta la resistencia a la afluencia de sangre portal. El
aumento de producción de colágeno en el espacio de
Disse o perisinusoidal por las células estrelladas o también
llamadas células de ito, disminuye la distensibilidad
sinusoidal y ejerce presión sobre el, lo que lleva a una
obstrucción del flujo sanguíneo.
Las células de Ito, tienen receptores para la mayoría de las
sustancias vasoconstrictoras circulantes, y además
sintetizan factores vasoconstrictores que pueden actuar de
forma paracrina aumentando la constricción sinusoidal. Las
concentraciones de óxido nítrico (NO), liberados como
respuesta compensatoria durante la disminución al flujo
sanguíneo (para dilatar los vasos a nivel de esa obstrucción),
están disminuidos en la circulación intrahepática, afectando
y dilatando al resto de los vasos extrahepaticos,
contribuyendo más al estancamiento sanguíneo a nivel del
hígado.
Celula
estrellada
Circulacion esplacnica
El desarrollo de la hipertensión portal da lugar a cambios en la circulación
venosa y arterial esplácnica (es la parte de la circulación sistémica que irriga la
porción abdominal del tubo digestivo). En la circulación venosa, las principales
consecuencias están relacionadas con el desarrollo de circulación
portocolateral, que desvía la sangre desde el territorio portal hacia la circulación
sistémica. En el lado arterial, lo que ocurre es una vasodilatación importante
que aumenta el flujo portal venoso y ocasiona cambios notables en la
microcirculación esplácnica, con un aumento de la filtración de plasma
(manifestándose clínicamente como ascitis).
Circulación sistémica
consisten en la reducción de la resistencia vascular sistémica y la presión arterial, el aumento del índice y el gasto
cardíaco, el incremento del volumen plasmático y la activación de los factores vasoconstrictores sistémicos. Todo este
conjunto de alteraciones aparece antes de la formación de la ascitis y es más apreciable a medida que la enfermedad
progresa. Estos cambios varian según el estadio de la enfermedad y gravedad del cuadro.
Estas alteraciones son consecuencia de una grave vasodilatación de la circulación arterial esplácnica. La vasodilatación
arterial causa una distribución anormal del volumen plasmático, que conduce a una reducción del volumen central
(corazón, pulmones y aorta) percibido por los barorreceptores arteriales y cardiopulmonares como una hipovolemia
efectiva. Este fenómeno da lugar a una respuesta neurohormonal, con activación del sistema nervioso simpático (SNS),
el sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA) y la arginina vasopresina (AVP). Esto explica por qué los factores
vasoconstrictores se activan a pesar de existir un volumen plasmático aumentado, que en condiciones normales debería
suprimir su activación.
Circulación Renal
La patogenia de la vasoconstricción renal involucra varios
mecanismos, incluyendo el aumento de la actividad de los
factores vasoconstrictores y probablemente también una
reducción de la actividad de los factores vasodilatadores. El
grado de vasoconstricción puede variar desde un modesto
deterioro, que únicamente puede detectarse midiendo el filtrado
glomerular por la técnica de aclaración de inulina, hasta la
insuficiencia renal grave con elevación de la creatinina sérica y
del nitrógeno ureico.
Grados de leve a moderado de vasoconstricción renal son
evidentes en los pacientes cirróticos antes del desarrollo del
Sindrome hepato-renal, lo cual indica que la resistencia vascular
renal ya está aumentada antes de la manifestación completa de
esta complicación. El patrón hemodinámico de los pacientes con
Sindrome Hepato-Renal se caracteriza por un gasto cardíaco
elevado, y una disminución de la presión arterial y de la
resistencia vascular sistémica. Diferenciándolas de otras
enfermedades donde se asocian con una perfusión renal baja como en el caso de la insuficiencia cardiaca.
CLINICA
En la fase de cirrosis compensada, la enfermedad es asintomática o produce síntomas inespecíficos como astenia y/o
anorexia ligera. Suele ser diagnosticada de forma casual, antes la presencia de signos propios de la enfermedad en el
examen físico o bien durante el seguimiento de hepatopatías crónicas.
En la fase de cirrosis descompensada, la mayoría de los pacientes presentan complicaciones clínicas secundarias a la
hipertensión portal y/o a la insuficiencia hepatocelular.
- La forma más frecuente de presentación de la cirrosis descompensada es la ascitis y los edemas.
- Hemorragia digestiva por varices esofágicas.
- En fases más avanzadas de la enfermedad, los pacientes suelen
presentar encefalopatía hepática e infecciones bacterianas.
- La insuficiencia hepatocelular intensa se acompaña de ictericia.
- La prevalencia de diabetes es elevada y se caracteriza por
hiperinsulinemia, hiperglucagonemia y resistencia periférica a la
acción de la insulina.
- Manifestaciones clínicas de insuficiencia cardíaca (miocardiopatía
cirrótica).
- Desarrollo de un Sindrome Hepato-Renal y menos frecuente el
desarrollo de un Sindrome Hepato-pulmonar (debido a la
existencia de vasodilatación pulmonar y/o comunicaciones
arteriovenosas pulmonares)
- El desarrollo de carcinoma hepatocelular es una complicación
muy frecuente en la cirrosis. La incidencia es particularmente
elevada en los pacientes con infección por VHC y hemocromatosis. También lo es en los pacientes con cirrosis debida a
infección por VHB, en especial en los países asiáticos y africanos.
EXAMEN FISICO:
La exploración física puede ser normal en fases iniciales de la cirrosis. En pacientes con signos clinicos se puede
observar:
- Cambios de tamaño y forma del hígado: Suele estar presente una hepatomegalia de consistencia aumentada y bordes
duros, en especial en epigastrio y esplenomegalia en
menor frecuencia. En fases avanzadas, la
hepatomegalia suele desaparecer.
- El signo cutáneo más frecuente son las arañas
vasculares en el territorio de la vena cava superior,
junto con telangiectasias y eritema palmar.
- Fragilidad ungueal y dedos en palillo de tambor.
- En cirrosis de origen alcohólico son frecuentes la
hipertrofia parotídea y la contractura palmar de
Dupuytren.
- Ictericia, ascitis y edemas en extremidades
inferiores en fases avanzadas.
- Atrofia muscular, la atrofia testicular y la
ginecomastia. En ambos sexos suelen existir
trastornos de la distribución del vello, con disminución
o pérdida del vello en axilas y pubis.
- Hiperpigmentación cutánea en cirrosis por
hemocromatosis y en la cirrosis biliar primaria
avanzadas. En esta última son típicos los xantelasmas
y los xantomas.
- Signos neuropsiquiátricos debidos a la encefalopatía
hepática, como asterixis, bradipsiquia, alteraciones de conducta, alteraciones del sueño y signos de parkinsonismo.
DIAGNOSTICO
El diagnóstico de la cirrosis compensada se basa en la presencia de alteraciones de laboratorio y en hallazgos anormales
en los estudios de imagenes. Algunos pacientes no presentan varices. La determinación de la rigidez hepática mediante
elastografía transitoria es muy útil para apoyar el diagnóstico. La biopsia se utiliza cada vez con menor frecuencia para el
diagnóstico de la cirrosis compensada.
El diagnóstico de la cirrosis descompensada se basa en:
- Hallazgos exploratorios al examen fisico
- Presencia de complicaciones características (ascitis, encefalopatía, hemorragia por varices)
- Alteraciones del laboratorio (plaquetopenia, leucopenia, disminución del tiempo de Quick, hipergammaglobulinemia), - Alteraciones ecográficas compatibles con el diagnóstico de cirrosis (borde hepático irregular, signos de hipertensión
portal) y/o presencia de varices esofagogástricas en la fibrogastroscopia.
- Biopsia en hallazgos sospechosos, pero no concluyentes y puede ser necesaria cuando existan dudas sobre el
diagnóstico de cirrosis o sobre su etiología.
LABORATORIO:
 ENZIMAS HEPATICAS: Los niveles séricos de AST (GOT) suelen estar elevados. Es común que el cociente AST/ALT
(GOT/GPT) sea mayor que 1.
 BILIRRUBINA: En pacientes con cirrosis compensada, la concentración sérica de bilirrubina suele ser normal o
sólo ligeramente elevada (inferior a 3 mg/Dl), mientras que está elevada en la mayoría de los pacientes con
cirrosis descompensada.
 FOSFATASA ALCALINA: En las cirrosis de causa no biliar, la fosfatasa alcalina suele ser normal o poco elevada. En
un paciente con cirrosis, un aumento importante de la fosfatasa alcalina (superior a dos veces el valor normal)
debe hacer sospechar la existencia de una cirrosis de origen biliar (cirrosis biliar primaria, colangitis
esclerosante, cirrosis biliar secundaria) o de un carcinoma hepatocelular avanzado.
 GAMMAGLUTAMIL-TRANSPEPTIDASA: se elevan cuando hay colestasis o en los pacientes alcohólicos con
ingesta activa de alcohol.
 GAMMAGLOBULINAS: una hipergammaglobulinemia puede ser un hallazgo en pacientes con cirrosis
descompensada.
 ALTERACIONES DE LOS FACTORES DE COAGULACION: Hay disminución de estos factores, en especial en la fase
descompensada. Y al tratarse de un déficit de síntesis, los factores dependientes de la vitamina K (protrombina,
proconvertina y factor IX) no se elevan al administrar esta vitamina.
 DISMINUCION DE SINTESIS DE OTRAS SUSTANCIAS HEPATICAS:
- Descenso de la tasa de protrombina.
- Hipoalbuminemia .
- Descenso del colesterol, sobre todo en su fracción esterificada.
RESUMEN LABORATORIO
↑ ENZIMAS HEPATICAS AST/ALT
BILIRRUBINA NORMAL O ↑ EN CIRROSIS COMPENSADAS, ↑ EN
DESCOMPENSADAS
FOSFATASA ALCALINA NOMAL, Y ↑ EN CIRROSIS BILIAR O Ca.
HEPATOCELULAR
↑GGT EN ALCOHOLICOS O COLESTASIS
↑ GAMMAGLOBULINAS EN CIRROSIS DESCOMPENSADA
↓ FACTORES DE COAGULACION
↓PT
↓ALBUMINA
↓ COLESTEROL, EN ESPECIAL SU FRACCION ESTERIFICADA
ESTUDIOS DE IMAGEN Y ENDOSCOPIA:
 ECO/ ECO Doppler: permite detectar signos sugestivos de cirrosis:
- Alteración de la ecoestructura hepática: bordes irregulares, esteatosis hepática
- Presencia de ascitis
- Signos de hipertensión portal: como colaterales portosistémicas y esplenomegalia
- Permeabilidad de la vena porta y/o dilatación de la vía biliar.
- La técnica Doppler permite evaluar las características del flujo portal, como la velocidad y la dirección del flujo.
Siendo en la cirrosis avanzada, un flujo portal lento y además permite detectar un flujo hepatofugal.
- Detección precoz del carcinoma hepatocelular: La utilización de contraste ecográfico permite estimar la
vascularización de nódulos hepáticos, lo que ayuda al diagnóstico diferencial entre nódulo de regeneración y
carcinoma hepatocelular.
 TAC y RM: se utilizan con menor frecuencia que la ecografía por ser más complejos y tener un coste elevado. La
TC y la RM no están indicadas ni en el estudio inicial ni en el seguimiento de los pacientes con cirrosis. Estas
técnicas de imagen se usan para confirmar los casos en los que existe sospecha de hepatocarcinoma o de
trombosis de la vena porta, después de los estudios ecográficos.
 ENDOSCOPIA (fibrogastroscopia): En todos los pacientes con cirrosis debe investigarse la presencia de varices
esofagogástricas o de gastropatía de la hipertensión portal. Si los hallazgos son negativos se recomienda repetir
esta prueba cada 2 años.
 PRUEBAS DE MEDICION DE FIBROSIS:
- BIOPSIA: permite confirmar la existencia de una cirrosis hepática al detectar fibrosis asociada a nódulos de
regeneración. El examen histológico hepático puede además orientar sobre la causa de la cirrosis en algunos
casos.
- MEDICION NO INVASIVA DE LA FIBROSIS: Hay varios métodos, pero el de mayor precisión diagnóstica es la
elastografía hepática transitoria. Este método
estima la cantidad de tejido fibroso hepático
mediante la “medición de la velocidad de
propagación de una onda en el interior del
hígado.”
No puede realizarse en pacientes con ascitis. Es
aplicable a cirrosis de todas las etiologías,
teniendo mayor validación por la cirrosis a causa
del VHC.
Valores de elastografía transitoria superiores a
14KPa son altamente sugestivos de cirrosis
hepática y tiene como desventaja que no puede
realizarse en pacientes con ascitis.
Elastografia Hepatica
Una vez diagnosticada la cirrosis, debe investigarse su etiología, puesto que el tratamiento etiológico puede mejorar el
curso de la enfermedad, tal como ocurre en la infección por VHC, infección por VHB, hemocromatosis, enfermedad
alcohólica, enfermedad de Wilson o hepatitis autoinmune. En ocasiones, el conocimiento de la etiología permite
precisar mejor el pronóstico o determinar la adopción de ciertas medidas profilácticas o terapéuticas en los familiares,
como en el caso de la infección por VHB.
COMPLICACIONES CLINICAS DE LA CIRROSIS DESCOMPENSADA:
HIPERTENSIÓN PORTAL
La hipertensión portal se define como la elevación del gradiente de presión venosa hepática a >5 mmHg. La
hipertensión portal es causada por una combinación de dos procesos hemodinámicos que ocurren en forma simultánea:
1) un aumento en la resistencia intrahepática al paso del flujo sanguíneo a través del hígado como consecuencia de
cirrosis y nódulos regenerativos
2) un incremento del flujo sanguíneo esplácnico debido a vasodilatación en el lecho vascular esplácnico.
La hipertensión portal es la causa directa de las dos principales complicaciones de la cirrosis, la hemorragia por varices y
la ascitis.
 VARICES ESOFAGICAS: La hemorragia por varices es un problema inmediato que puede ser letal con una
mortalidad de 20 a 30% asociada a cada episodio hemorrágico. Cerca del 33% de los pacientes con cirrosis
confirmada en el examen histopatológico presenta varices. Algunos factores anticipan el riesgo de hemorragia,
como la intensidad de la cirrosis (clase de Child, calificación de MELD), el tamaño y ubicación de la varice y
algunos hallazgos endoscópicos, como los signos de rojo cardenal, manchas hematoquísticas, eritema difuso,
color azuloso, manchas rojo cereza o blancas “en pezón”.
Varice esofágica con sangrado activo
El tratamiento de la hemorragia por varices como una complicación de la hipertensión portal se divide en dos categorías
principales:
1) Profilaxis primaria: con la administración de antagonistas-b no selectivos o la ligadura de las varices con bandas
elásticas con escleroterapia.
2) Prevención de la recidiva de la hemorragia una vez que se ha presentado
una hemorragia por varices: consiste primero en tratar la hemorragia aguda, y
después prevenir una nueva hemorragia con la ligadura de las varices con
banda elástica en forma repetida hasta que se obliteren.
Cuando las varices esofágicas se extienden hacia la parte proximal del
estómago, la ligadura con banda tiene menos éxito. En estas situaciones,
cuando la hemorragia continúa
procedente de las varices gástricas, se
considerará la derivación
portosistémica intrahepática
transyugular (TIPS, transyugular
intrahepatic portosystemic shunt).
TIPS
 ASCITIS: Es la acumulación de líquido en la cavidad
peritoneal, siendo la hipertension portal relacionada con la
cirrosis, la causa más frecuente de ascitis.
En general, los pacientes advierten un incremento del perímetro
abdominal que a menudo se acompaña de la aparición de edema
periférico. La aparición de ascitis suele ser gradual y por lo general
tienen un mínimo de 1 a 2 L de líquido en el abdomen antes de
percatarse que está aumentando su perímetro abdominal.
Si el líquido ascítico es masivo se altera la función respiratoria y los
individuos refieren disnea. Los pacientes con ascitis masiva a
menudo están desnutridos y presentan emaciación muscular y
fatiga y debilidad excesivas.
Los pacientes con pequeños volúmenes de ascitis por lo general pueden tratarse con restricción de sodio de la dieta, <2
g de sodio por día, que es la cantidad recomendable. A menudo, una recomendación sencilla radica en consumir
alimentos frescos o congelados, evitar alimentos enlatados o procesados, que por lo general se conservan con sodio.
El diagnóstico de ascitis se establece por medio de la exploración física y a menudo se complementa con los estudios de
imágenes abdominales. Los pacientes tendrán flancos prominentes, pueden tener una onda líquida o presentar matidez
cambiante. Para determinar esto, se pide a los enfermos que, desde una posición supina, se volteen sobre su lado
izquierdo o derecho, y se observa el movimiento de la matidez con la percusión. Se pueden detectar grados sutiles de
ascitis por medio de ecografía o TAC.
Cuando hay una cantidad moderada de ascitis, por lo general se necesitan diuréticos. Lo habitual es iniciar la
espironolactona en dosis de 100 a 200 mg/día en una sola toma y se puede añadir furosemida en dosis de 40 a 80
mg/día, sobre todo en caso de edema periférico. En los enfermos
que nunca antes han recibido diuréticos, la ineficacia de las dosis
antes mencionadas sugiere que no están cumpliendo con una
dieta con restricción de sodio. Si se confirma el cumplimiento de
la prescripción y no se está movilizando el líquido ascítico se
aumenta la espironolactona a 400 a 600 mg/día y se incrementa
la furosemida a 120 a 160 mg/día.
Si todavía persiste la ascitis con estas dosis de diuréticos en
quienes cumplen con una dieta de poco sodio, entonces se
considera que se trata de una ascitis resistente (ascitis refractaria)
y se contemplarán otros tratamientos como paracentesis
repetidas de gran volumen o un procedimiento de TIPS.
ENCEFALOPATÍA HEPÁTICA
Es una complicacion neuropsiquiatrica de las hepatopatias cronicas graves y fallo hepatico. Se observa edema cerebral,
con encefalopatía grave que se acompaña de edema de la sustancia gris; manifestada clinicamente como una alteración
en el estado mental y en el funcionamiento cognitivo.
Fisiopatologia: Las neurotoxinas derivadas del intestino que no son eliminadas por el hígado debido a los cortocircuitos
vasculares y la disminución en la masa hepática, llegan al encéfalo y ocasionan los síntomas que se conocen como
encefalopatía hepática. Es frecuente observar un incremento de las concentraciones de amoniaco en pacientes con
encefalopatía hepática algunos neurotransmisores falsos y mercaptanos.
Los cirróticos a menudo padecen encefalopatía como resultado de episodios desencadenantes como hipopotasemia,
infección, un incremento en la carga de proteína alimentaria o trastornos electrolíticos.
Clinica: los pacientes pueden estar confusos o mostrar un cambio en la personalidad, suelen mostrarse muy violentos y
difíciles de tratar, también pueden tener mucho sueño y
dificultades para despertarse. Un hallazgo frecuente es
lapresencia de asterixis; esta se desencadena haciendo que el
paciente extienda los brazos y doble las muñecas hacia atrás.
Con esta maniobra, los individuos con encefalopatía tienen un
movimiento súbito de la muñeca hacia delante. El diagnóstico
de encefalopatía hepática generalmente clinico.
Tratamiento: es multifactorial e incluye tratar los factores desencadenantes, hidratación y la corrección del
desequilibrio electrolítico en caso que el paciente la precise y la administración de lactulosa.
La lactulosa, un disacárido no absorbible, que se metaboliza en el colon por la flora bacteriana acortando las cadenas de
los ácidos grasos, acidificando el contenido del colon. Esto favorece la formación de NH4+, no absorbible, a partir del
NH3, atrapando el amoníaco en el colon y reduciendo efectivamente las concentraciones de NH3 del plasma. La meta
del tratamiento con lactulosa es estimular dos a tres deposiciones blandas por día. Los antibióticos que no se absorben
bien a menudo se utilizan como fármacos complementarios en pacientes que han tenido dificultades con la lactulosa.
SÍNDROME HEPATORRENAL
El síndrome hepatorrenal (SHR) se define como la insuficiencia renal funcional (en ausencia de daño del parénquima
renal) y reversible, que ocurre en pacientes con insuficiencia hepática avanzada e hipertensión portal, que se debe a
vasoconstricción severa de la circulación renal.
La causa de la vasoconstricción renal es multifactorial. El diagnóstico suele establecerse cuando hay una gran cantidad
de ascitis en personas que tienen un aumento progresivo en la creatinina.
Fisiopatologia: La base fisiopatológica del SHR es
la vasoconstricción de la circulación renal, que da
lugar a una reducción importante del filtrado
glomerular (FG). De acuerdo con esta teoría, la
hipertensión portal es el evento inicial en la
patogenia del SHR, que induce una vasodilatación
arterial, principalmente esplácnica. La
vasodilatación arterial esplácnica provoca una
disminución del volumen arterial efectivo,
aumentando la actividad de los sistemas
vasoconstrictores (sistema renina-angiotensinaaldosterona, sistema nervioso simpático), y de la
hormona antidiurética, que determina la
retención de sodio y el agua libre,
respectivamente.
La clínica se divide en dos tipos:
–SHR tipo 1. Se caracteriza por un deterioro notable y rápidamente progresivo de la función renal. En la mayor parte de
los casos se observa oliguria progresiva. La retención de sodio es intensa, la concentración plasmática de urea, creatinina
y potasio están elevadas y, generalmente, se produce una hiponatremia dilucional. Los signos de insuficiencia hepática
avanzada y de hipertensión portal acompañan a la insuficiencia
renal.
–SHR tipo 2. Se caracteriza por una forma más estable de
insuficiencia renal (creatinina plasmática < 2,5 mg/dl). El grado
de insuficiencia hepática es generalmente de menor magnitud
que el que se observa en el SHR tipo 1. El cuadro clínico
predominante es la presencia de ascitis refractaria al
tratamiento diurético. El SHR tipo 2 puede transformarse en
SHR tipo 1 espontáneamente o ante la presencia de los mismos
factores precipitantes.
Diagnostico. un SHR tiene que haber insuficiencia renal. La
creatinina sérica es el marcador de función renal más utilizado
en la práctica clínica. El valor de creatinina que define el SHR es
superior a 1,5 mg/dl y corresponde a un FG < 40 ml/min.
Debido a que no se dispone de pruebas de laboratorio
específicas para el diagnóstico de SHR y a que los pacientes
con cirrosis pueden desarrollar insuficiencia renal por otras
causas (insuficiencia prerrenal por hipovolemia, necrosis
tubular aguda, infecciones bacterianas, nefrotoxicidad por
fármacos y enfermedad renal intrínseca), el diagnóstico del SHR se realiza descartando otras causas posibles de
insuficiencia renal. Para definir el SHR es necesario que se cumplan todos los criterios mayores, mientras que los
adicionales, si están, sólo refuerzan el diagnóstico.
Para el tratamiento, estos pacientes se tratan con midodrina, un agonista α, junto con octreótido y albúmina
intravenosa. Aunque mejor tratamiento para el síndrome hepatorrenal es el trasplante hepático. En los sujetos con el
síndrome hepatorrenal tipo 1 o tipo 2, el pronóstico es desfavorable, a menos que se lleve a cabo el trasplante en un
periodo breve.
DESNUTRICIÓN EN LA CIRROSIS
El hígado interviene sobre todo en la regulación del metabolismo proteínico y energético del organismo. Los pacientes
con hepatopatía avanzada suelen presentar desnutrición, son más catabólicos y metabolizan más la proteína muscular.
Contribuyen a esta desnutrición: como el consumo deficiente de alimentos, las alteraciones en la absorción intestinal de
nutrientes y los trastornos en el metabolismo de las proteínas. Por lo que, complementos alimenticios en los cirróticos
ayudan a evitar el catabolismo.
OSTEOPATÍA EN LA CIRROSIS
La osteoporosis es frecuente en pacientes con hepatopatía colestásica crónica debido a la absorción deficiente de
vitamina D y a una disminución en la ingestión de calcio. La tasa de resorción ósea sobrepasa la de formación de hueso
nuevo en los cirróticos produciendo una pérdida de hueso. La absorciometría radiográfica con doble energía (DEXA)
permite detectar osteoporosis u osteopenia en pacientes con hepatopatía crónica.
El tratamiento se basa en la administración de bisfosfonatos que son eficaces para inhibir la resorción ósea y para el
tratamiento de la osteoporosis.
ANOMALÍAS HEMATOLÓGICAS EN LA CIRROSIS
Dentro de las más frecuentes esta la anemia por diversas causas como hiperesplenismo, hemólisis, deficiencia de hierro
y tal vez deficiencia de folato por desnutrición.
PRONÓSTICO
La supervivencia de los pacientes con cirrosis hepática compensada es relativamente prolongada, entre el 50% y el 70%
a los 10 años. Una vez que la cirrosis se ha descompensado, la probabilidad de supervivencia a los 3 años es inferior al
50%. El pronóstico de los pacientes con cirrosis se evalúa mediante la clasificación de Child-Pugh o la puntuación de
MELD.
Es un score, establecido empíricamente para estratificar el riesgo quirúrgico, sin embargo, es el método más utilizado
para clasificar el grado de disfunción hepática en hepatopatías, siendo validada como buen predictor pronóstico para las
compliacaiones de la hipertensión portal.
TRATAMIENTO: El tratamiento de la cirrosis se orienta en medidas generales y en el tratamiento específico según la
etiología.
Medidas generales en pacientes compensados:
- Dieta equilibrada, evitar el sobrepeso y no ingerir bebidas alcohólicas.
- Evitar los AINE por el riesgo de provocar ascitis e insuficiencia renal y benzodiacepinas por riesgo de provocar
encefalopatías hepáticas.
- En pacientes alcohólicos puede ser útil la administración de vitaminas del complejo B y de ácido fólico en caso de
anemia megaloblástica.
- En pacientes con cirrosis de origen biliar que se asocian a colestasis crónica se recomienda la administración de
vitaminas liposolubles A, D, E y K.
- El trasplante hepático no está indicado para la cirrosis hepática compensada, excepto si existe un carcinoma
hepatocelular.
Las indicaciones de trasplante hepático en los pacientes con cirrosis son el desarrollo de insuficiencia hepatocelular y las
complicaciones clínicas (en especial, ascitis, encefalopatía, hiponatremia dilucional, síndrome hepatorrenal, infecciones
bacterianas graves), así como el desarrollo de carcinoma hepatocelular.
Tratamientos específicos:
CIRROSIS POR HEPATITIS C: Antivirales de accion directa: (sofosbuvir, daclatasvir, elvasvir, grazoprevir, glecaprevir,
pibrentasvir). La eliminación del virus en pacientes con cirrosis frena la progresión de la enfermedad y evita la
descompensación pero, en cambio, no elimina de forma completa la probabilidad de desarrollo de carcinoma
hepatocelular, por lo que requieren ecografías periódicas para el diagnóstico precoz del cáncer.
CIRROSIS ALCOHOLICA: Se considera que la ingesta de alcohol necesaria para desarrollar una cirrosis es de 1 g de
alcohol/kg de peso y día durante períodos prolongados de tiempo (en general, superiores a 10 años). El pronóstico es
malo en pacientes con cirrosis descompensada que no abandonan el consumo de alcohol. En pacientes abstinentes es
frecuente observar que la enfermedad se compensa tras un período de varios meses de abstinencia y puede mantenerse
compensada durante períodos muy prolongados de tiempo. En todos los pacientes es esencial un abordaje psicológico y
promover la abstinencia alcohólica mediante un seguimiento psicológico y médico estrecho.
CIRROSIS POR VIRUS DE LA HEPATITIS B: Los pacientes con replicación viral activa (positividad del DNA-VHB), tanto con
cirrosis compensada como descompensada, independientemente de los niveles de carga viral y del valor de
transaminasas, deben ser tratados con análogos de los nucleósidos que inhiben la replicación del VHB. Los fármacos de
elección son el tenofovir o el entecavir. El tratamiento antiviral reduce la probabilidad de progresión de la enfermedad y
de desarrollo de carcinoma hepatocelular, aunque no lo elimina completamente, por lo que los pacientes deben ser
controlados con ecografías periódicas. Los pacientes con cirrosis y con DNA-VHB negativo no deben recibir tratamiento
antiviral excepto en el caso de que se produzca una reactivación de la replicación viral.
CIRROSIS POR ESTEATOHEPATITIS NO ALCOHÓLICA: se asocia también a carcinoma hepatocelular si bien con menor
frecuencia que en el caso de la cirrosis por VHC. El tratamiento de la cirrosis por esteatohepatitis no alcohólica se basa
inicialmente en controlar las comorbilidades metabólicas asociadas como obesidad, diabetes mellitus y dislipemia. En la
actualidad no se dispone de ningún tratamiento específico eficaz para el tratamiento de este tipo de cirrosis.
CIRROSIS POR HEMOCROMATOSIS: En la hemocromatosis el diagnóstico se realiza por la existencia de alteraciones
típicas de cirrosis junto con aumento de la saturación de la transferrina y concentración sérica de ferritina muy elevada.
El diagnóstico puede confirmarse con la biopsia hepática y la determinación de la concentración de hierro en tejido
hepático. El tratamiento específico de la cirrosis por hemocromatosis es la eliminación del exceso de hierro corporal
mediante sangrías periódicas (extracciones sanguíneas) o aféresis eritrocitaria (filtración de la sangre del paciente
conectado a una maquina). Este tratamiento detiene la progresión de la enfermedad y mejora de forma muy importante
la supervivencia.
CIRROSIS BILIARES: Se sospecha de este tipo de cirrosis en pacientes con clínica y laboratorio de colestasis. Las más
frecuentes son la cirrosis biliar primaria y la colangitis esclerosante primaria. La cirrosis biliar primaria debe tratarse con
ácido ursodesoxicólico, que mejora la supervivencia de la enfermedad. En cambio, la colangitis esclerosante primaria no
tiene tratamiento específico.
COMPLICACIONES DE LA CIRROSIS DESCOMPENSADA
HIPERTENCION PORTAL.
©2020 MEDICINA INTERNA cursado Online.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO. MD
La hipertensión portal se define como el incremento de la presión
hidrostática en el interior del sistema venoso portal. Este incremento
determina que el gradiente de presión entre la vena porta y la vena
cava se eleve por encima del límite normal (2-5 mm Hg).
La presión portal se estima por el gradiente de presión venosa
hepática, que es la diferencia de presiones entre las venas porta y
cava hepática.
La trascendencia de este síndrome, muy frecuente en el curso de las
enfermedades crónicas del hígado, está determinada por sus graves
complicaciones, que representan la primera causa de muerte y de
trasplante hepático en la cirrosis: hemorragia digestiva por rotura de
varices esofagogástricas y por gastropatía de la hipertensión portal,
circulación hiperdinámica, ascitis, peritonitis bacteriana, síndrome
hepatorrenal, encefalopatía hepática, sepsis, trastornos en el
metabolismo de los fármacos y sustancias endógenas normalmente
depuradas por el hígado, síndrome hepatopulmonar, hipertensión
portopulmonar, cardiomiopatía, esplenomegalia e hiperesplenismo.
FISIOPATOGENIA.
El flujo sanguíneo hepático, en condiciones normales, es de alrededor
de 1500 mL/min (o el 25% del gasto cardíaco). La arteria hepática,
procedente usualmente del tronco celíaco, aporta aproximadamente
un tercio del flujo sanguíneo y la mitad del oxígeno utilizable por el
hígado; el resto lo suministra la vena porta. Las ramificaciones terciarias de la arteria hepática transcurren por los tractos
portales, desde los cuales da lugar a un plexo capilar peribiliar, que irriga los dúctulos biliares, y a pequeñas ramas que
conducen a los sinusoides.
La vena porta es el tronco final formado por la unión de las venas esplénica y mesentérica, y conduce al hígado la sangre
procedente del bazo, el páncreas, el estómago, el duodeno, el intestino y el mesenterio. En el interior del hígado, la vena porta
se divide en 2 ramas principales que van a irrigar el lóbulo hepático derecho e izquierdo. Estas ramas dan lugar a ramificaciones
menores, que circulan por los tractos portales junto con las ramas de la arteria hepática y los canalículos biliares.
Desde ahí, estas ramas irrigan los sinusoides, donde el flujo portal se mezcla con el flujo arterial hepático. El flujo arterial
hepático está acoplado al flujo portal, y aumenta cuando disminuye el flujo portal (buffer response), con lo que se reducen al
mínimo los cambios en el aporte sanguíneo hepático frente a cambios de flujo portal.
Cuando existe hipertensión portal, una proporción sustancial del flujo portal no llega al hígado puesto que es derivado a la
circulación sistémica a través de una extensa red de colaterales.
El aumento de la presión portal promueve la formación de esta circulación colateral portosistémica, por dos mecanismos; la
dilatación de comunicaciones preexistentes pero funcionalmente cerradas y por formación de nuevos vasos por procesos de
angiogénesis.
El incremento de la presión portal conduce a la formación de colaterales portosistémicas entre el sistema portal (alta presión)
y el sistema venoso sistémico de baja presión en esófago inferior, estómago superior (varices, gastropatía de la hipertensión
portal), recto (varices rectales), ovario, pared anterior de abdomen (cabeza de medusa), peritoneo parietal y la circulación
esplenorrenal (hiperesplenismo). Las varices se forman sólo cuando el gradiente de presión venosa hepática supera los 10
mmHg y sangran cuando supera los 12 mmHg (concepto conocido como hipertensión clínicamente significativa).
En cualquier sistema hemodinámico, el gradiente de presión (P) entre los dos extremos de un vaso es directamente
proporcional al flujo sanguíneo (Q) que circula por el mismo y a la resistencia (R) que se opone a este flujo. Esta relación viene
definida por la ley de Ohm: GPP = Q × R
En la circulación portal, el GPP o gradiente de presión
portal representa el gradiente de presión entre la vena
porta y las venas suprahepáticas, Q es el flujo
sanguíneo portal, y R, la resistencia al flujo portal
ejercida por la vena porta y la circulación intrahepática
Por tanto, el gradiente de presión portal puede
aumentar como consecuencia de un aumento del flujo
portal o de la resistencia vascular a cualquier nivel del
territorio portal o por una combinación de ambos
factores.
DISFUNCIÓN CIRCULATORIA SISTÉMICA.
La HP de la cirrosis condiciona también cambios
relevantes a nivel de la circulación sistémica, que
juegan también un papel clave en la patogenia de la
cirrosis descompensada y el desarrollo de
complicaciones, principalmente la ascitis y los
trastornos de la función renal en la cirrosis.
La teoría fisiopatológica que mejor explica la secuencia
de hechos que ocurren en los pacientes con cirrosis
descompensada es la denominada teoría de la
vasodilatación arterial. Según esta teoría, la HP, por
mecanismos relacionados con un ↑ de la síntesis de
sustancias vasodilatadoras en la circulación esplácnica,
en especial el ON, produce una vasodilatación arterial
esplácnica, que ocasiona una ↓ del volumen arterial
efectivo e hipotensión arterial. Esta vasodilatación arterial esplácnica progresa durante el curso de la enfermedad. En fases
iniciales de la enfermedad, cuando los pacientes todavía están asintomáticos (cirrosis compensada), el aumento en la
resistencia vascular intrahepática y, por tanto, la presión portal, es moderado.
En esta situación, existe una vasodilatación arterial esplácnica ligera. En fases más avanzadas de la cirrosis, cuando los
pacientes ya empiezan a presentar descompensaciones de la cirrosis, la vasodilatación arterial esplácnica es intensa y conduce
a una reducción marcada de las resistencias vasculares sistémicas. En esta situación se desarrolla una reducción del volumen
arterial efectivo (hipovolemia efectiva) como consecuencia de la disparidad entre el volumen sanguíneo intravascular y el
aumento de la circulación arterial esplácnica secundaria a la vasodilatación, que conduce a hipotensión arterial.
Esto promueve un aumento del volumen
plasmático y del gasto cardíaco para intentar
mantener una presión arterial normal,
situación
denominada
circulación
hiperdinámica. Sin embargo, llega un
momento en que el aumento del gasto
cardíaco no es capaz de compensar la
disminución del volumen arterial efectivo.
Con el objetivo de mantener la homeostasis
de la circulación sistémica (presión arterial), se
activan los sistemas vasoconstrictores
endógenos, fundamentalmente el sistema
reninaangiotensinaaldosterona (SRAA), el
sistema nervioso simpático (SNS) y, en fases
más avanzadas, la vasopresina (hormona
antidiurética). La activación de estos factores
ayuda a mantener un volumen arterial
efectivo y una presión arterial normales, pero
tiene efectos negativos a nivel renal, como la
retención de sodio y, en fases más avanzadas
de la enfermedad, la retención de agua libre
de solutos y finalmente la vasoconstricción
renal, que son los mecanismos que conducirán al desarrollo de algunas de las principales complicaciones de la enfermedad
(ascitis, hiponatremia y síndrome hepatorrenal, respectivamente).
Sin embargo, llega un momento en que el gasto cardíaco no puede aumentar más. De hecho, disminuye de una forma
progresiva como consecuencia de una disfunción cardíaca (miocardiopatía cirrótica), y en estadios muy avanzados puede llegar
a valores infranormales. El deterioro progresivo de la función cardíaca contribuye a la disfunción circulatoria. La fisiopatología
de esta miocardiopatía cirrótica es compleja y no bien conocida. Existe una disfunción sistólica y diastólica.
Además, la función cronótropica del corazón está muy comprometida y los pacientes no desarrollan taquicardia a pesar de
una activación intensa del SNS.
CLASIFICACION
Se puede clasificar en función de si el aumento de resistencia ocurre antes, en el interior o después del hígado (izquierda) o
de acuerdo con los resultados del estudio hemodinámico (derecha).
 La cirrosis es la causa más frecuente. Más del 60% de los
cirróticos tienen HTP.
 La 2° causa en frecuencia es la obstrucción de la vena
porta (idiopática o asociada a pancreatitis, traumatismo
abdominal,...).
 Causa más frecuente en la infancia las angiodisplasias portales.
SÍNDROME DE BUDD-CHIARI
Obstrucción de las venas hepáticas o de la cava inferior.
Causas:
1. Trombosis de suprahepaticas: Causa más frecuente.
Estados de hipercoagulabilidad: policitemia vera, síndromes
mieloproliferativos, hemoglobinuria paroxístíca nocturna, ACO,
embarazo, déficit de antitrombina III, déficit de proteínas C y S,
anticoagulante lúpico.
2. Invasión tumoral: Hipernefroma, hepatoma,...
Clínica:
1. Hepatomegalia dolorosa y ascitis grave y refractaria.
(diagnóstico diferencial con hepatomegalia congestiva aguda.
2. Ausencia de signos y síntomas de insuficiencia cardiaca).
3. Las proteínas del líquido ascítico suelen estar muy
elevadas.
4. Síndrome de hipertensión portal con esplenomegalia y
varices esofógicas.
Diagnóstico:
1. ECO: Flujo reverso de la porta, agrandamiento del lóbulo caudado.
2. Cateterismo de venas suprahepaticas o biopsia hepática (congestión centrolobulillar y dilatación sinusoidal en ausencia de
insuficiencia cardiaca derecha).
MANIFESTACIONES CLÍNICAS DE LA HP
A. VARICES Y HEMORRAGIA DIGESTIVA.
Es una de las más graves complicaciones de la HP.
B. ASCITIS
Es un factor sine qua non para su formación, que aparece como
consecuencia del aumento de la presión portal, la insuficiencia hepática
y la vasodilatación sistémica.
C. DERIVACIÓN PORTOSISTEMICA.
Determina:
1. Atrofia hepática.
2. Paso a la circulación sistémica sustancias metabolizadas
normalmente por el hígado, ocasionando circulación hipercinética
es responsable de algunas manifestaciones clínicas, como el pulso saltón,
la piel caliente y la taquicardia, y desencadena una serie de respuestas
neurohumorales dirigidas a mantener la presión arterial en niveles
normales, como la activación del sistema nervioso simpático, del SRAA y
ADH, implicados en la fisiopatología de la ascitis y de los trastornos de la
función renal en la cirrosis hepática y encefalopatía hepática.
D. ALTERACIONES DE LA HEMODINÁMICA SISTÉMICA
- Aumento del gasto cardiaco, Reducción de la resistencia
vascular sistémica, vasodilatación, Hipervolemia, Circulación hiperdinamica y taquicardia.
E. ESPLENOMEGALIA E HIPERESPLENISMO
F. CIRCULACION COLATERAL ABDOMINAL
A. Portocava superior: Varices periumbilicales en caput medusae, a veces con soplo y frémíto (signo de CruveilhierBaumgartem).
B. Portocava inferior.
VARICES ESOFAGICAS y HEMORRAAÍA DIGESTIVA.
 El desarrollo de HP es una grave complicación de la cirrosis hepática que
tiene un curso progresivo. Se pueden distinguir en ella 3 momentos
esenciales: el diagnóstico y prevención de varices que no han
sangrado nunca, pero están en riesgo de hacerlo (profilaxis primaria), el
tratamiento de la hemorragia digestiva aguda secundaria a ruptura de
varices, y la prevención de la recidiva hemorrágica en aquellos pacientes
que sobreviven a un primer episodio de hemorragia (profilaxis
secundaria).
 Diagnóstico endoscópico más frecuente en un paciente con cirrosis
hepática y hemorragia digestiva alta.
 La forma más fiable para detectar varices es Ia endoscopia.
 Complicación mas grave de la HP y es una de las causas mas frecuentes
de muerte en los cirróticos.
 Para que se formen varices, el gradíente de presión portal debe elevarse por encima de 10-12 mmHg, y para que se
produzca hemorragia debe ser superior a 12 mmHg.
 Un gradiente > 20 mmHg, se acompaña de mal pronóstico (hemorragias refractarios o recidivas precoces).
 Ocasionan una hematemesís indolora, con/sin melenas.
PROFILAXIS PRIMARIA
Todo paciente con cirrosis presenta riesgo de desarrollar varices, por lo que es necesario llevar a cabo el cribado de las
mismas. La prueba diagnóstica de elección para el diagnóstico de las varices esofágicas es la endoscopia oral.
Es posible encontrar 2 situaciones clínicas:
 El paciente no presenta varices en la endoscopia o tiene varices pequeñas sin signos de riesgo hemorrágico. Se debe continuar el seguimiento
de estos pacientes ya que pueden evolucionar con el tiempo, por lo que
habrá que repetir la endoscopia en 1-3 años.
 El paciente presenta varices de riesgo hemorrágico, (Factores que predicen el
riesgo de hemorragia) que depende del tamaño (varices grandes) y de la
presencia de signos de alto riesgo como son los puntos rojos (independiente
del tamaño) y la mala función hepática (Child C) y MELD. En estos pacientes
debido al riesgo hemorrágico se debe iniciar la profilaxis primaria.
La profilaxis primaria se puede realizar mediante tratamiento farmacológico
o endoscópico:
Tratamiento farmacológico. Betabloqueantes no cardioselectivos (propranolol,
nadolol). Reducen la presión portal al disminuir el flujo sanguíneo esplácnico por
vasoconstricción de la circulación esplácnica y sistémica al bloquear los receptores B1 y B2. Si se consigue reducir el gradiente
de presión a menos de 12 mmHg, o un descenso de la frecuencia cardíaca de al menos un 25%, no habrá sangrado y se reducirá
la mortalidad. Debido a que estos fármacos actúan sobre la fisiopatología de la hipertensión portal, se prefieren como método
de profilaxis primaria frente el tratamiento endoscópico, salvo contraindicaciones (asma, broncoespasmo, bloqueos
auriculoventriculares) o intolerancia a los mismos.
Tratamiento endoscópico:
- Ligadura endoscópica. Más eficaz y segura que la escleroterapia. Es el tratamiento endoscópico de elección en aquellos casos
con intolerancia o contraindicación a los b-bloqueantes en la profilaxis primaria y para la hemorragia aguda.
PROFILAXIS PRIMARIA
- Escleroterapia. Técnica más antigua que consiste en la inyección de sustancias esclerosantes en el interior de la varice con
posterior fibrosis y obliteración. Esta técnica está actualmente siendo desplazada por la ligadura endoscópica, ya que se
han descrito múltiples complicaciones graves (úlceras, necrosis, mediastinitis, estenosis, derrame pleural).
HEMORRAGIA AGUDA
La hemorragia digestiva alta (HDA) por varices esofágicas es la causa de HDA más frecuente en los cirróticos. Actualmente,
incluso con un manejo óptimo, más del 20% de los pacientes pueden morir después del primer episodio. Durante las primeras
6 semanas después del sangrado inicial, existe un aumento de riesgo de resangrado, sobre todo durante los primeros 5-7 días.
Además de la alta mortalidad de la hemorragia por varices, durante estos episodios empeora la función hepática y aumenta el
riesgo de infecciones, como sepsis o PBE y de encefalopatía hepática.
El 1° paso en el manejo terapéutico de la HDA es la estabilización hemodinámica del paciente. Para ello es esencial un correcto
acceso venoso (2 periféricas o una central) para permitir la rápida reposición de volemia con suero, expansores del plasma
(coloides), sangre y otros hemoderivados.
El tratamiento de la HDA por varices es combinado. Consta de la asociación de un tratamiento médico y un TTO endoscópico.
 Tratamiento médico. Somatostatina o terlipresina intravenosa.
- Somatostatina. 2mg c/4hrs las primeras 48Hs y luego 1mg c/4hs hasta completar 5 días. Disminuye el flujo esplácnico
por una acción directa selectiva sobre la fibra muscular lisa de los vasos esplácnicos. No produce vasoconstricción sistémica.
- Terlipresina. 50-100mcg (hasta 300mcg) cada 5 -7 min, seguido de 50mcg/h. luego rotar a via SC en dosis de 100 c/8h
por 5 días.  Derivado sintético de la vasopresina, con mayor vida media. Algo más eficaz, pero produce vasoconstricción
sistémica.
 Tratamiento endoscópico. De elección es la ligadura endoscópica con bandas (LEB). Si no es técnicamente posible, como
tratamiento alternativo se realiza esclerosis endoscópica (oleato de etanolamina o cianoacrilato en las varices fúndicas).
Colocacion de TIPS y
valorar la inclusión
en lista de THO
Si es REFRACTARIO
utilizar sonda balón
sengstaken o linton
Tratamiento medico
(STT o Terlipresina) +
VEDA (LEB o ESCLEROSIS
En la mayoría de los pacientes se controla la hemorragia con el tratamiento combinado. No obstante, en un bajo porcentaje
(10-15%) fracasa. En este grupo de pacientes con hemorragia refractaria se coloca un balón (de Sengstaken para las esofágicas
y de Linton para fúndicas) con el fin de estabilizar hemodinámicamente al paciente hasta realizar el tratamiento definitivo.
TAPONAMIENTO CON BALÓN
El taponamiento con balón controla el sangrado al comprimir extrínsecamente las
varices. Para las esofágicas se emplea la sonda de Sengstaken-Blakemore, que tiene
un balón gástrico que sirve de anclaje y uno esofágico que comprime las varices.
Para las varices fúndicas (gástricas) se utiliza la sonda de Linton que solamente tiene
balón gástrico (Linton).
Controlan el sangrado en un 80%, pero las tasas de recidiva son muy altas tras su
retirada y se asocia a complicaciones graves como aspiración pulmonar, ulceración
y ruptura esofágica, por lo que únicamente se usa de manera temporal hasta la
estabilización del paciente (24-48 horas).
El tratamiento definitivo de la HDA por varices refractarias consiste en la colocación
de un TIPS y valorar si el paciente es candidato a trasplante hepático (THO).
SHUNT PORTOSISTÉMICO TRANSYUGULAR INTRAHEPÁTICO (TIPS)
El TIPS es una anastomosis portocava intrahepática no quirúrgica, establecida por la colocación por vía transyugular, de una
prótesis autoexpandible entre la vena porta y la vena cava. Esta comunicación produce un descenso rápido y significativo de
la presión portal, por lo que consigue controlar el episodio de hemorragia y disminuye su recidiva posterior.
indicaciones y sus contraindicaciones.
Las principales complicaciones asociadas al TIPS son:
 Encefalopatía hepática (EH). Al saltarse el efecto detoxificador del hígado, los tóxicos alcanzan la circulación sistémica
llegando al SNC. Este es el motivo por el que el TIPS se contraindica en aquellos pacientes con antecedentes de EH.
 ICC. Se debe al paso brusco de sangre de la circulación esplácnica al corazón.
 Deterioro de la función hepática. Debido al desvío que sufre la circulación portal, se produce una peor perfusión del hígado.
Además de conseguir controlar la HDA por varices, es importante vigilar la posible aparición de complicaciones:
 Infecciones. A descartar la PBE por aumento de traslocación bacteriana durante la hemorragia, por lo que se requiere
profilaxis de ésta mediante el uso de cefalosporinas de 3° generación (de elección) o quinolonas durante 7 días. Además,
es importante asegurar la vía aérea para reducir el riesgo de neumonías por aspiración.
 Encefalopatía hepática. Disacáridos no absorbibles para prevenirla.
 Alteración de la función renal por hipovolemia. Por ello no se aconsejan fármacos hipotensores durante la hemorragia
aguda (incluidos los betabloqueantes).
PROFILAXIS SECUNDARIA
La profilaxis secundaria está indicada en todo paciente que sobreviva a un episodio de HDA por varices, pues el riesgo de
recurrencia tras una 1° hemorragia es muy alto.
El manejo de elección consiste en la combinación de betabloqueantes no cardioselectivos + ligadura endoscópica con bandas
periódica.
Si a pesar de una correcta profilaxis 2° el paciente presenta un episodio de hemorragia, debe optarse por colocar un TIPS e
incluir al enfermo en lista de trasplante hepático.
DIAGNÓSTICO
MÉTODOS DE EXPLORACIÓN
En el diagnóstico y evaluación de la hipertensión portal se usan diversas técnicas.
- Unas van dirigidas a medir la presión portal.
- Otras: - Permiten la visualización del sistema venoso portocolateral.
- La valoración del flujo sanguíneo portal y colateral.
- El grado de cortocircuito portosistémico.
Medición de la presión portal
Hoy por hoy, las técnicas para medir la presión portal son invasivas, por lo que se limitan al ámbito hospitalario.
 CATETERISMO DE VENAS SUPRAHEPÁTICAS. Clasificación hemodinámica de la hipertensión
portal.
Se mide la presión portal directamente, vía percutánea, o indirectamente, vía transyugular
(cateterismo de las venas suprahepáticas): presión suprahepática libre (PSL) que equivale a la cava,
presión suprahepática enclavada (PSE) que equivale a la sinusoidal (que es 1 mmHg inferior a la
portal).
Consiste en la cateterización bajo control fluoroscópico de una vena suprahepática; con el catéter
en el interior de la vena suprahepática no más distal de 23 cm de su ostium con la vena cava
inferior —sin ocluirla se registra la presión suprahepática libre (PSL).
A continuación se ocluye la luz de la vena suprahepática y se registra la presión suprahepática
enclavada (PSE o también llamada presión sinusoidal). La diferencia entre ambas representa el
gradiente de presión en las venas suprahepáticas (GPP), fiel exponente de la presión portal en la
cirrosis.
Por su simplicidad, escaso riesgo y la riqueza de información que proporciona, el cateterismo de las venas suprahepáticas
con medición del GPP debe ser siempre la primera técnica empleada en el estudio hemodinámico de un paciente con
hipertensión portal.
La determinación del GPP es de gran utilidad clínica, no sólo en
el diagnóstico de la hipertensión portal, sino también en el
seguimiento del tratamiento médico y como marcador del
pronóstico de estos pacientes.
Puede ser: postsinusoidal (síndrome Budd-Chiari, pericarditis
constrictiva), sinusoidal (cirrosis, enfermedad venooclusiva), o
presinusoidal (trombosis de la vena porta, esquistosomiasis, HTP
idiopática).
ASCITIS
La ascitis se define como la presencia patologica de líquido en la cavidad peritoneal.
- 85 % Ptes con ascitis tiene cirrosis
- 15% Tiene causas no hepaticas de ascitis.
- Cirrosis: Existe un riesgo del 30% a los 5 años de desarrollar ascitis, está relacionado
con la disminución de la supervivencia en un 90% a un 50%.
La etiología más común de la ascitis la constituyen las enfermedades hepáticas que cursan
con hipertensión portal, en especial la cirrosis hepática y, con menor frecuencia, la hepatitis
alcohólica, el síndrome de BuddChiari y la hiperplasia nodular regenerativa.
No obstante, procesos que afectan al peritoneo, como la carcinomatosis peritoneal o la
peritonitis tuberculosa, u otras enfermedades, como insuficiencia cardíaca, pericarditis
constrictiva, pancreatitis aguda y crónica, síndrome nefrótico o tumores benignos de
ovario, entre otros, pueden ser también causa de ascitis. Ver tabla.
A continuación, se considera la ascitis de origen cirrótico, que es, sin duda, la más frecuente
e importante.
LA ETIOLOGIA PUEDE CLASIFICARSE
 SIN ENFERMEDAD PERITONEA
 CON ENFERMEDAD PERITONEAL
CON
SIN
 Enfermedad hepática. La causa más frecuente de ascitis es la
cirrhosis hepática. Por otra parte, la ascitis es la complicación más
común de dicha enfermedad.
 Ascitis maligna. El mecanismo de producción depende de la
localización de la neoplasia. La carcinomatosis peritoneal produce
ascitis mediante la secreción de un líquido proteico por parte de las
células tumorales que revisten el peritoneo.
 Ascitis cardíaca y renal. En la insuficiencia cardíaca o en el síndrome
nefrótico.
 Ascitis infecciosa. Relacionada con la tuberculosis, Chlamydia,
coccidioidomicosis. De éstas, la más característica es debida a la TBC,
que suele acompañarse de manifestaciones sistémicas, más que
peritoneales, con fiebre, hiporexia y malestar general. Como en otras
causas de ascitis no debidas a hipertensió portal, el gradiente entre
albúmina sérica y del líquido ascítico será < 1,1 g/dl. Sin embargo,
orienta hacia la sospecha de tuberculosis presentar un recuento de
leucocitos > 500, con predominio linfocitario.
El cociente entre el LDH del suero y el LDH del líquido ascítico es < 1,
lo que indica que existe un mecanismo exudativo, situación que
igualmente ocurre en la carcinomatosis. La elevación de la actividad
de la enzima adenosina-deaminasa (ADA) es de gran ayuda
diagnóstica cuando los valore sobrepasan las 40 UI/l. La glucosa en
el líquido ascítico se encuentra disminuida en relación con la
glucemia. El gradiente entre el pH arterial y el PH ascítico es > 0,10.
 Ascitis pancreática o biliar. El líquido se acumula como consecuencia
de la filtración de jugo pancreático o bilis hacia la cavidad peritoneal
como, por ej:, por rotura del conducto de Wirsung o de un pseudoquiste tras una pancreatitis aguda. Se diagnostica por niveles muy
elevados de amilasa en el líquido peritoneal.
 Ascitis quilosa. Debida a daño en vasos linfáticos intraabdominales
destaca el líquido ascítico de aspecto blanquecino ocasionado por
niveles muy altos de triglicéridos.
PATOGENIA DE LA ASCITIS EN LA CIRROSIS
En su desarrollo intervienen 2 tipos de trastornos:
- trastornos de la función renal e hipertensión portal.
- alteraciones hemodinámicas de la circulación general (disfunción
cardiocirculatoria).
TRASTORNOS DE LA FUNCIÓN RENAL
El trastorno más característico y condición sine qua non para el desarrollo de ascitis es la
retención de sodio.
La retención renal de sodio se realiza simultáneamente con agua y este sodio y agua retenidos
en el riñón se acumulan en la cavidad peritoneal junto con proteínas y otras sustancias en forma
de ascitis.
No obstante, la prueba más importante de la relevancia del papel de la retención de sodio en
pacientes con cirrosis y ascitis consiste en que en la mayoría de las ocasiones la ascitis
desaparece al reducir la cantidad de sodio en la dieta y aumentar la excreción renal de sodio
mediante la administración de diuréticos.
El factor más importante responsable de la retención renal de sodio en la cirrosis es un aumento
de la reabsorción tubular de este ion, dado que ocurre en presencia de un filtrado glomerular
normal o poco reducido. En los pacientes cirróticos con insuficiencia renal (filtrado glomerular
< a 40 mL/min), la intensidad de la retención de sodio suele ser mayor que en los pacientes sin
insuficiencia renal puesto que, además del aumento de reabsorción tubular de sodio, existe una
disminución de la cantidad de sodio filtrada.
Factores renales:
1. Aumento de la reabsorción de sodio en túbulo proximal y distal (en el distal por el
hiperaldosteronismo secundario y el aumento de actividad de la renina plasmática). Factor mas importante.
2. lnsensibilidad al péptido natriurético atrial: Incapacidad
para excretar agua lo que lleva a hiponatremia diluccional.
3. Vasoconstricción renal (alteración de prostaglandinas E2 y prostaciclina y aumento de catecolaminas). Esto lleva a descenso del
filtrado glomerular
HIPERTENSIÓN PORTAL Y DISFUNCIÓN CARDIOCIRCULATORIA
La hipertensión portal es una condición indispensable para el desarrollo de ascitis en las enfermedades hepáticas.
La hipertensión portal no sólo ocasiona un aumento de la resistencia al flujo sanguíneo en el territorio portal, sino que también produce
cambios notables en la circulación arterial esplácnica que consisten en una intensa vasodilatación arterial (probablemente por efecto de
un aumento de la síntesis de óxido nítrico y otras sustancias vasodilatadoras) que ocasiona un aumento del aflujo sanguíneo al sistema
portal.
La cirrosis hepática determina cambios importantes en la microcirculación hepática y esplácnica que desempeñan un papel determinante
en la formación de ascitis. En condiciones normales, la microcirculación hepática se caracteriza por la existencia de sinusoides, capilares
especializados con gran número de fenestraciones y sin membrana basal, lo que determina su elevada permeabilidad a sustancias de alto
peso molecular. Como consecuencia, el intercambio de fluidos entre el sinusoide y el espacio intersticial hepático depende prácticamente
sólo de cambios en la presión hidrostática, sin contribución alguna de la presión oncótica. Cualquier pequeño aumento de la presión
sinusoidal se traduce en el paso del líquido rico en proteínas desde la luz del sinusoide al espacio intersticial. Existen 2 mecanismos para
regular el volumen de líquido intersticial hepático y evitar así un excesivo aumento de volumen y presión en el interior del hígado.
 En 1° lugar, el exceso de líquido intersticial es drenado de forma muy eficaz por medio de los linfáticos hacia la circulación sistémica a
través del conducto linfático torácico. Cuando existe hipertensión portal, el flujo del conducto torácico puede llegar a ser incluso 20
veces superior al flujo normal, que es de aproximadamente 1L/día.
 En 2° lugar, el exceso de líquido intersticial puede escapar directamente a la cavidad peritoneal a través de la superficie hepática y
ocasionar la formación de ascitis.
La HP de la cirrosis determina también cambios relevantes en la
circulación sistémica que inicialmente consiste en un estado
circulatorio hiperdinámico caracterizado por un aumento del
volumen plasmático y del gasto cardíaco y reducción de las
resistencias vasculares sistémicas secundaria a la vasodilatación
esplácnica.
En estadios SNS y ADH) para mantener una presión arterial
comprometida por una vasodilatación arterial esplácnica más
intensa. Por otra parte, el aumento del gasto cardíaco observado
en los estadios iniciales de la cirrosis, que constituye otro
mecanismo importante paramantener la presión arterial,
disminuye de una forma progresiva como consecuencia de una
disfunción cardíaca (cardiomiopatía cirrótica) y en estadios muy
avanzados puede llegar a valores infranormales.
La fisiopatología de esta cardiomiopatía cirrótica es compleja.
Existe una disfunción sistólica y diastólica, probablemente
secundaria a hipertrofia ventricular y fibrosis miocárdica. Por otra
parte, la funcióncronotropa del corazón está muy comprometida y
los pacientes no desarrollan taquicardia a pesar de una activación intensa del sistema nervioso simpático. Este trastorno hemodinámico
sistémico desempeña un papel clave en la patogenia de la ascitis y de la disfunción renal en la cirrosis
RESUMEN Disfunción circulatoria en la cirrosis. Teoría de la vasodilatación periférica.
2 mecanismos serían los responsables primarios de la disfunción circulatoria. En 1° lugar, una vasodilatación esplácnica progresiva
secundaria a la hipertensión portal. En estadios iniciales de la enfermedad, el volumen circulatorio efectivo se mantiene normal por
episodios transitorios de retención de sodio y agua que producen hipervolemia y aumento de gasto cardíaco (cirrosis hepática
compensada). La enfermedad se descompensa y aparece ascitis cuando el gasto cardíaco no puede compensar la vasodilatación
esplácnica progresiva. El 2° mecanismo es una disfunción cardíaca que determina un descenso progresivo del gasto cardíaco. La
hipotensión arterial secundaria a ambos mecanismos se compensa por una activación de los sistemas vasoactivos endógenos. Estos
sistemas, sin embargo, producen retención de sodio y agua, y ascitis, disminución de la capacidad renal de excretar agua libre y
vasoconstricción extraesplácnica y renal, y síndrome hepatorrenal.
CLASIFICACION DE LA ASCITIS
DIAGNOSTICO
DE SOSPECHA MEDIANTE UNA BUENA HC Y EXAMNE FISICO.
 Antecedentes
 Anamnesis Alcoholismo ó hepatopatía crónica. Diámetro abdominal. Peso
corporal. Edemas en MMII (Síndrome ascítico edematoso)
 La exploración física de la ascitis muestra matidez a la percusión en los flancos
del abdomen y signo de la oleada positivo
(en caso de ascitis a tensión).
 Aumento del perímetro abdominal.
 En ascitis masivas puede haber hidrotórax (sobre todo dereco), con compromiso
respiratorio.
 La ascitis es Detectable clínicamente cuando supera los 1500 ml, apreciándose la
matidez cambiante: en decúbito supino, se aprecia timpanismo en mesogastrio y
matidez en hipogastrio y ambos flancos. En decúbito lateral, la matidez se traslada hacia la zona declive y el timpanismo
hacia la superior. La matidez en mesogastrio y el timpanismo en flancos no es ascitis (puede ser un tumor ginecológico).
 Ascitis a tensión (más de 5 litros): puede provocar compromiso respiratorio y hemodinámico. Se aprecia oleada ascítica.
 La presencia de ascitis en un cirrótico es de mal pronóstico, indicando el momento de valorar ya un trasplante hepático.
 Tener en cuenta que no todo aumento de perímetro abdominal se debe a ascitis. (edema, hernias, edema escrotal).
 Buscar signos de IC, edema o anasarca.
 Semiología de derrame pleural
 Buscar signos de malignidad linfadenopatia y nodulossubcutaneos (supraclaviculares o humbilicales).
 Buscar signos de hepatopatía cronita (eritema palmar, arañas vasculares, ginecomastia, atrofia testicular etc.) alcoholismo
(hipertrofia parotídea, dupuytren, telangiectasias nasales y corporales etc.)
ECOGRAFÍA y PARASENTESIS.
Cuando hay dudas, o para confirmar, el mejor método de diagnóstico e la ecografía abdominal.
La ecografía tiene altísima sensibilidad (> 92%) ya que detecta pequeñas cantidades de líquido peritoneal (detecta desde 15
ml). No obstante, para la confirmación diagnóstica, la prueba de elección es la PARACENTESIS DIAGNÓSTICA. Es necesario
obtener una muestra de líquido ascítico en todo paciente ingresado ambulatorio con ascitis de aparición reciente y en todo
paciente con ascitis admitido en un hospital. Se tendrá que repetir la paracentesis, tanto e aquéllos hospitalizados como
ambulatorios, siempre que presenten sig nos, síntomas o alteraciones bioquímicas que sugieran infección.
LABORATORIO
1. Hematología: Leucocitosis (datos de infección) o pancitopenia (hiperesplenismo). coagulacion
2. Bioquímica: Función renal, función hepática, enzimas de colestasis, electrolitos. VSG, Alfafetoproteina, BT y directa,
proteínas totales, albumina, proteinograma, hormonas tiroideas, marcadores tumorales y marcadores virales de
hepatitis.
PARACENTESIS Y ESTUDIO DEL LIQUIDO ASCITICO
TÉCNICA
 En fosa ilíaca izquierda, en el punto de unión entre el 1/3 medio y el 1/3 externo
de una línea imaginaria que une la cresta ilíaca anterosuperior izq con el ombligo.
 Deben evitarse punciones cerca de cicatrices quirúrgicas, ya que pueden existir
adherencias del intestino con el peritoneo y puncionar un asa.
 Introducir la aguja perpendicular a la piel. Y extraer unos 60ml.
 Se puede realizar una paracentesis diagnóstica y terapéutica.
INDICACIONES DE PARACENTESIS DIAGNÓSTICA
1. Ascitis de reciente comienzo (diagnosticada por Ia vez).
2. Cada nuevo ingreso en el hospital de todo paciente cirrótico con ascitis (el 10-27% tienen una PBE).
3. Sospecha de infección: Dolor abdominal, fiebre, leucocitosis, deterioro clínico o de función renal, hipoTA, ? nivel de
conciencia.
4. Hemorragia digestiva: Por el riesgo de infección
5. Encefalopatía
6. Alteración de la función renal.
7. Paracentesis terapautica  Cirróticos con ascitis a tensión (dolor abdominal, insuf respiratoria).
INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS DEL LIQUIDO ASCITICO
El análisis del líquido ascítico es fundamental ya que con éste se intenta conocer si el
líquido ascítico está infectado y si la hipertensión portal como mecanismo
fisiopatológico está presente. La categorización clásica de trasudado / exudado como
se hace con el líquido pleural es actualmente obsoleta y no es de utilidad en la
valoración del líquido ascítico, ya que se encuentran trasudados con altos contenidos
de proteínas como en la ICC y exudados con bajo contenido de proteínas como en la
peritonitis bacteriana espontánea (PBE).
RECUENTO CELULAR.
- Test mas importante, debe realizarse siempre para descartar infección del liquido ascítico
- Recuento de PMN >250/mm3 indican infección. Iciciar tratamiento ATB lo mas precoz posible sin esperar el resultado
del cultivo.
- Linfocitos: Más de 1000/mm3 y fiebre sugestivo de peritonitis tuberculosa.
- El de elección es la ceftriaxona en dosis de 1 a 2 gr/día durante 5 a 7 días.
PROTEINAS
 Trasudado: Menos de 2.5 g/dl (cirrosis, hipoalbuminemia.
 Exudado: Mas de 2.5 g/dl (ascitis maligna, peritonitis tuberculosa,...).
Determinación de Albúmina: La concentración de albúmina en el líquido peritoneal es inversamente proporcional a la presión
portal. Esta determinación debe ser comparada con la determinación de la albúmina en el suero del paciente (sérica).
GASA
El gradiente entre albúmina sérica y albúmina en líquido ascítico (GASA) que se calcula al restar de la albúmina sérica, la
albúmina en el líquido ascítico, es el parámetro más útil para iniciar el estudio de la causa de la ascitis.
Esto permite identificar con un 97% de precisión a la ascitis proveniente de la hipertensión portal cuando el gradiente es mayor
a 1,1 y a la ascitis que es independiente de la hipertensión portal cuando el gradiente es menor a 1,1.
Otros parámetros menos útiles son la medición de la glucosa, LDH y amilasa.
TRATAMIENTO DE LA ASCITIS DE ORIGEN CIRRÓTICO
- Se debe monitorizar el peso, la ingesta y la eliminación de líquidos.
- La restricción de líquidos probablemente no es necesaria, a menos que la concentración de Na+ disminuya a 120 mmol/l.
Una dieta pobre en sodio es una medida útil en el tratamiento de estos pacientes.
- Es más probable que la dieta sola sea eficaz si la eliminación de sodio en orina es alta. La monitorización seriada del sodio
en orina puede ayudar a determinar la dosis última del diurético. La meta es conseguir un balance negativo de sodio y
una pérdida de peso de aproximadamente medio kilo al día en un paciente sin edemas periféricos.
- Si el paciente tiene edemas, puede tolerar una pérdida de peso de hasta 1 kilo al día.
- En cuanto al tratamiento diurético, hay que tener en cuenta que, contrariamente a lo que ocurre en los sujetos sanos, la
furosemida sola es menos eficaz que la espironolactona sola, o que la combinación de espironolactona y furosemida.
- Espironolactona 
- Furosemida 
EI obietivo es inducir una disminución ponderal maxima de 1kg al día en los pacientes con ascitis y edemas y de 0,5 Kg si
sólo tienen ascitis.
- El comienzo de la diuresis en pacientes tratados con espironolactona sola puede tardar hasta 2 semanas en producirse.
Aunque este es el tratamiento inicial de los casos leves o moderados, la combinación de espironolactona y furosemida es
el régimen más efectivo para disminuir el tiempo de hospitalización. Se recomienda comenzar con 100 mg de
espironolactona y 40 mg de furosemida, administrados todos los comprimidos juntos por la mañana.
- Si es necesario, las dosis de medicación se pueden aumentar a 400 mg de espironolactona y 160 mg de furosemida al día.
El término ascitis refractaria se utiliza para definir la ascitis que no puede ser eliminada o cuya recurrencia no puede ser
evitada, debido a una falta de respuesta a restricción de sodio y dosis máximas de diuréticos, o al desarrollo de complicaciones
relacionadas con los diuréticos que impide el uso de dosis efectivas de estos fármacos. En cuanto al tratamiento, existen varias
posibilidades:
 Paracentesis evacuadora de repetición. Tras cada paracentesis se puede inducir IR por disminución del volumen
plasmático, por lo que se debe expandir con albúmina para evitarla. Por este motivo, en pacientes con IR debe extraerse
menor cantidad de líquido o escoger otras alternativas terapéuticas.
 TIPS. Si no hay contraindicación, puede indicarse su colocación. Logra redistribuir la volemia desde la circulación
esplácnica a la sistémica, por lo que mejora la perfusión renal, aumenta la diuresis y se controla la ascitis, evitándose
riesgos de las paracentesis de repetición.
 Trasplante hepático. Teniendo en cuenta que la supervivencia a un año de los pacientes con ascitis refractaria a
diuréticos es del 25%, otra posibilidad terapéutica para éstos es el trasplante hepático (siendo, bien las paracentesis
evacuadoras o la colocación del TIPS, el tratamiento de soporte de la ascitis refractaria hasta el trasplante hepático).
Se entiende por ascitis a tensión la situación en la que existe tal cantidad de líquido ascítico que dificulta el descenso
diafragmático y la expansión pulmonar, provocando insuficiencia respiratoria restrictiva. El tratamiento más indicado es la
paracentesis evacuadora con reposición con albúmina intravenosa. Una vez eliminada la ascitis mediante paracentesis, los
pacientes recibirán diuréticos para prevenir la reacumulación de ascitis.
PERITONITIS BACTERIANA ESPONTÁNEA
Se puede definir la peritonitis bacteriana espontánea (PBE) como la infección de la
ascitis preexistente en ausencia de una fuente intraabdominal obvia.
Se considera que el mecanismo de producción de la PBE se debe al paso de
microorganismos entéricos a través de la barrera mucosa intestinal (fenómeno
denominado traslocación bacteriana).
Se consideran factores de alto riesgo en un cirrótico para el desarrollo de PBE:
 Pacientes con hemorragia digestiva.
 Hospitalizados con ascitis y niveles bajos de proteínas totales en líquido ascítico.
 Aquéllos con un episodio previo de PBE.
 Marcado deterioro de la función hepática (Child C).
 Malnutrición.
 Consumo alcohólico activo.
 Ascitis con proteínas totales en líquido ascítico bajas (<15 g/l).
 Instrumentalización.
En cuanto a la bacteriología, la mayoría de las infecciones son producidas por
gramnegativos, y de ellos, el más frecuente es Escherichia coli. De los gram+, el
neumococo es el más común; los anaerobios son poco frecuentes, y cuando se cultivan,
deben hacer pensar en peritonitis bacteriana secundaria.
CLÍNICA
En cuanto a la clínica, los síntomas que más hacen sospecharla son el dolor abdominal
y la fiebre. Sin embargo, cada vez es más común el diagnóstico de PBE en pacientes con
muy pocos síntomas abdominales o en los que sólo se manifiesta por un
empeoramiento de la enfermedad hepática o la aparición de encefalopatía.
El diagnóstico precoz permite instaurar inmediatamente el tratamiento, lo que mejora el pronóstico del paciente a corto plazo.
Para ello, es imprescindible realizar una paracentesis diagnóstica a todo paciente cirrótico con ascitis que ingresa en un
hospital, así como a aquéllos ingresados que desarrollan signos o síntomas sugestivos de infección (fiebre, dolor abdominal,
encefalopatía hepática o deterioro del estado general) o muestran alteraciones en la función renal o el hemograma.
El diagnóstico definitivo lo da el cultivo pero, en la práctica, el parámetro fundamental para el diagnóstico es la medición de
leucocitos (> 500 por mm3), o mejor aún, el recuento de polimorfonucleares (PMN) (más de 250 por mm3); con ello se
establece el diagnóstico de sospecha, lo permite iniciar el tratamiento empírico sin esperar al resultado del cultivo.
Siempre se debe descartar en estos pacientes la peritonitis bacteriana secundaria. Datos que apoyan esta última son:





Nivel de leucocitos por encima de 10.000/mm3.
Proteínas en líquido ascítico superiores a 2,5 g/dl.
LDH superior a 225 U/l.
Glucosa menor de 50 mg/dl.
Existencia en los cultivos de múltiples patógenos, sobre
todo si hay anaerobios.
Ante la sospecha clínica y/o analítica de peritonitis
bacteriana secundaria, deben emplearse técnicas de
imagen para confirmar o descartar perforación de víscera
hueca o presencia de un foco séptico. La técnica más
utilizada actualmente es la TC abdominal. El tratamiento
consiste en la cobertura con antibióticos de amplio espectro
y valorar la cirugía, o bien el drenaje percutáneo bajo
control radiológico (en el caso de absceso).
Existen 2 variantes de PBE:
 Bacteriascitis monomicrobiana no neutrocítica. Se
define como la aparición de un cultivo positivo en
líquido ascítico con < 250 PMN neutrófilos por mm3.
Sólo los pacientes sintomáticos deben ser tratados
con antibióticos, ya que puede evolucionar a PBE. Por
el contrario, en los pacientes asintomáticos se realiza
observación con repetición de la paracentesis y el
cultivo.
 Ascitis neutrocítica. Se define como la aparición de un
recuento de PMN > 250/mm3 con cultivo estéril. Se
considera una verdadera infección, ya que la
evolución clínica y la mortalidad a corto y largo plazo
es la misma que la de los pacientes con PBE, por lo que
el tratamiento es el mismo que el de ésta.
TRATAMIENTO PBE.
El tratamiento se hace con cefalosporinas de tercera generación durante 5-10 días. La administración de albúmina
intravenosa previene el desarrollo de insuficiencia renal. Por otra parte, estudios recientes han demostrado que la
norfloxacina pautada de forma indefinida, es útil en la profilaxis secundaria (se administra a todos los pacientes) o primaria
(ésta sólo se administra a pacientes cirróticos de alto riesgo).
HEPATOPATIA ALCOHÓLICA
Podria definirse a las hepatopatías alcoholicas, a la enfermedad o daño hepático producido al exesivo consumo de
alcohol.
Los signos patológicos de la hepatopatía alcohólica comprenden tres lesiones importantes que rara vez ocurren de
manera aislada:
1) esteatosis hepática (hígado graso)
2) hepatitis alcohólica
3) cirrosis.
El primero de estos signos aparece en >90% de quienes beben en abundancia y lo han hecho por largos periodos
(crónicos). Un porcentaje mucho menor de estos bebedores evolucionará hasta presentar hepatitis alcohólica, que se
considera precursora de la cirrosis.
ETIOLOGIA
La cantidad de bebidas ingeridas y la duración del consumo de alcohol constituyen los factores más importantes de
riesgo que intervienen en la aparición de hepatopatía alcohólica.
Existe cierta predisposición genética para el
alcoholismo y también genes que pudieran
intervenir (candidatos) en la esteatosis y la fibrosis
hepáticas. Las mujeres están más predispuestas a la
lesión hepática alcohólica que los varones más
temprana por un consumo menor.
En general, el tiempo que tarda en desarrollarse la
enfermedad hepática guarda una relación directa
con la cantidad de alcohol consumido. Cuando se
calcula el consumo de alcohol, es conveniente saber
que una cerveza, 113.6 ml de vino o 28.4 ml de licor
con 80% de alcohol contienen todos cerca de 12 g
de alcohol. El umbral para desarrollar una
hepatopatía alcohólica grave en los varones es un
consumo >60 a 80 g/día de alcohol durante 10 años,
mientras que las mujeres tienen mayor riesgo de
experimentar una lesión hepática de la misma
magnitud si consumen tan sólo de 20 a 40 g/día. La
ingestión de 160 g/día se acompaña de un
incremento del riesgo de 25 veces de padecer
cirrosis alcohólica.
FISIOPATOLOGIA:
Actualmente se acepta que el mecanismo por el cual el etanol produce daño hepático es multifactorial, y en él participan
los efectos dañinos del alcohol y de su metabolismo junto con factores de susceptibilidad individual.
Metabolismo del alcohol
Una vez ingerido, el alcohol es rápidamente absorbido por el estómago y el intestino delgado, desde donde se
distribuye por el agua corporal. El 10% del alcohol absorbido es eliminado por los riñones, la piel y los pulmones. El resto
es metabolizado en el hígado, donde sufre dos procesos oxidativos que lo transforman primero en acetaldehído (AcH) y
después en acetato.
En el interior del hepatocito existen tres sistemas
enzimáticos capaces de oxidar el etanol a AcH:
1. Sistema de la vía alcohol-deshidrogenasa (ADH)
2. Sistema microsomal oxidativo (MEOS)
3. Vía de la catalasa
Sistema de la vía alcohol-deshidrogenasa (ADH).
Es la principal vía de oxidación del alcohol y se
localiza en el citosol. La ADH es una enzima que
utiliza la nicotinamida (NAD) como cofactor y,
aunque el hígado es su principal localización,
también está presente en el estómago, intestino
delgado, riñón y cerebro.
Sistema microsomal oxidativo (MEOS). Está localizado en el retículo endoplásmico del hepatocito y es el mecanismo
principal de adaptación en el alcoholismo crónico, cuando se encuentra saturada la capacidad de la ADH. El citocromo
CYP2E1 es la fracción de este complejo inducible por el alcohol y su hipertrofia produce un exceso de radicales libres
(anión superóxido O2¯, peróxido de hidrógeno H2O2, radical hidróxilo OH¯) y subsiguiente estrés oxidativo con daño
hepatocitario.
Vía de la catalasa. Se localiza en los peroxisomas y mitocondrias de los hepatocitos y su papel en la oxidación del etanol
es mínimo, limitado por la cantidad de peróxido de hidrógeno (H2O2) que genera esta reacción.
El Acetaldehido, producto de la oxidación del etanol, presenta una segunda oxidación hepatocitaria cuyo producto final
es el acetato, el cual se incorpora al ciclo de Krebs en forma de acetilcoenzima A. Dicha reacción es catalizada por la
enzima aldehído-deshidrogenasa (ALDH).
Efectos tóxicos causados por el alcohol y su metabolismo
Las alteraciones funcionales y morfológicas que provoca el alcohol en los hepatocitos se explican por las consecuencias
de su metabolismo.
Formación de acetaldehído (AcH). El AcH es considerado el principal responsable de los efectos nocivos del alcohol en el
hígado, páncreas, estómago, corazón y cerebro.
En humanos se ha encontrado una correlación positiva entre la concentración de AcH y la gravedad del daño celular.
Entre los mecanismos tóxicos atribuidos al AcH se encuentran sus efectos sobre la permeabilidad intestinal y la
traslocación bacteriana, así como su capacidad para formar aductos con proteínas intracelulares, como AcH-tubulina o
AcH-actina. Ambos efectos activan el sistema inmunitario y la síntesis de citoquinas proinflamatorias. El AcH también es
tóxico para las mitocondrias, alterando la fosforilación oxidativa y la β-oxidación de los ácidos grasos. Dicha alteración se
corresponde con la imagen al microscopio óptico de “megamitocondrias”.
Por último, se ha demostrado que el AcH es capaz de estimular la fibrogénesis y la carcinogénesis, a través de la
regulación del gen del colágeno y del daño que produce en la síntesis y reparación de ADN celular.
Desequilibrio redox (NAD/NADH): La oxidación del etanol libera un hidrogenión (H+), que es captado por la NAD, la cual
se transforma en NADH. Cuando existe una sobrecarga de alcohol, se produce un exceso de NADH y un déficit de NAD.
Este desequilibrio altera algunos procesos metabólicos:
a) el ácido pirúvico deriva a ácido láctico, en lugar de ingresar en el ciclo de Krebs. Esta hiperlactacidemia disminuye la
capacidad renal para excretar ácido úrico, siendo ésta una de las causas de la hiperuricemia
b) disminuye la β-oxidación de los ácidos grasos, aumentando su síntesis y la de α-glicerofosfato. Como consecuencia de
ello, se sintetizan triglicéridos en exceso y se produce un hígado graso
c) puede aparecer hipoglucemia por inhibición de la gluconeogénesis y consumo de los depósitos de glucógeno
d) el aumento de NADH activa la xantino-oxidasa, la cual oxida la hipoxantina a xantina y ésta a ácido úrico.
Estrés oxidativo y lipoperoxidación lipídica.
Durante el metabolismo hepatocitario del alcohol se produce un
exceso de radicales libres de oxígeno y una disminución de los
agentes antioxidantes fisiológicos. La consecuencia es un
desequilibrio o estrés oxidativo. Los radicales libres de oxigeno en
exceso dañan el ADN y las proteínas esenciales para las células.
Además, inician una reacción en cadena de peroxidación de los
lípidos, que lleva al daño mitocondrial y a la muerte celular. Durante
el proceso de lipoperoxidación se forman aldehídos como el
malonildialdehído y el 4-hidroxinonenal que, al igual que el AcH,
activan al sistema inmunitario y estimulan la producción de
citoquinas proinflamatorias por las células de Kupffer (macrófagos
hepáticos). Entre estas citoquinas hay que destacar al factor de
necrosis tumoral a (TNF-α), el cual desempeña un papel fundamental
en la patogenia de la HPA al inducir apoptosis y necrosis celular.
ESTEATOSIS HEPÁTICA ALCOHÓLICA
La esteatosis hepática etílica se produce por la ingestión excesiva de alcohol en un período que oscila entre semanas y,
a veces, años. Consiste en un acúmulo de grasa en el hígado, a consecuencia de las alteraciones metabólicas que
produce el alcohol
ANATOMÍA PATOLÓGICA
La lesión elemental consiste en la aparición de vacuolas de grasa de distinto tamaño en el interior del hepatocito. Estas
vacuolas se unen progresivamente hasta formar una gran vacuola sin membrana que ocupa todo el citoplasma y
desplaza al núcleo hacia la periferia
de la célula.
Existe una forma especial de
esteatosis en los alcohólicos que se
caracteriza por la presencia de
múltiples vacuolas grasas de
pequeño tamaño en el citoplasma
celular que no suelen desplazar al
núcleo. Esta lesión, denominada
esteatosis microvesicular alcohólica,
se distribuye con preferencia en los
hepatocitos situados alrededor de
la vena central y se acompaña de
una sintomatología más florida, con
acusados trastornos del
metabolismo de los lípidos.
CUADRO CLÍNICO




La esteatosis hepática aislada suele ser asintomática y manifestarse sólo por una hepatomegalia blanda e
indolora.
En el laboratorio los datos más constantes son una elevación de la gammaglutamil-transpeptidasa (GGT) y
pequeños aumentos de las transaminasas.
A menudo se asocia a otras lesiones hepáticas, como fibrosis, hepatitis alcohólica o cirrosis, en cuyo caso la
sintomatología depende de la lesión asociada.
La esteatosis hepática masiva, puede presentarse con manifestaciones de insuficiencia hepática grave, descenso
del tiempo de protrombina y encefalopatía hepática.
La esteatosis microvesicular se presenta con sintomatología inespecífica, como astenia, anorexia, pérdida de
peso, náuseas, vómitos y, en ocasiones, dolor abdominal. La hepatomegalia es constante y la ictericia,
frecuente.
Hay en el laboratorio aumento de las concentraciones de triglicéridos y colesterol.
PRONÓSTICO Y TRATAMIENTO
El pronóstico de la esteatosis hepática alcohólica sin otras lesiones asociadas es, por lo general, favorable, la abstinencia
de alcohol y la administración de una dieta equilibrada con suplementos vitamínicos conducen a la remisión de las
lesiones.
En la esteatosis masiva se han descrito casos con una rápida evolución hacia la muerte cuando desarrollan
encefalopatía.
La esteatosis microvesicular suele recuperarse con la abstinencia, aunque se han descrito algunos casos con colestasis
intensa y alteración acusada de la función hepática, que pueden fallecer en poco tiempo.
HEPATITIS ALCOHÓLICA
CONCEPTO
La hepatitis alcohólica es un síndrome de lesión inflamatoria y progresiva del hígado asociada a un consumo de alcohol
excesivo y de larga evolución.
ANATOMÍA PATOLÓGICA
La hepatitis alcohólica se caracteriza por la existencia de áreas de
necrosis celular, con un infiltrado inflamatorio constituido por
leucocitos polimorfonucleares, en general de localización
centrolobulillar. En estas áreas de necrosis los hepatocitos son
grandes y presentan un citoplasma claro, en cuyo interior se
observan agregados de un material homogéneo, intensamente
acidófilo, de límites irregulares y de localización perinuclear, que
reciben el nombre de hialina alcohólica o cuerpos de Mallory, y
están constituidos por una agregación de fibrillas de naturaleza
proteica. Estas lesiones pueden asociarse a esteatosis, fibrosis o
cirrosis.
CLINICA
Comprende desde formas asintomáticas hasta formas fulminantes con insuficiencia hepatocelular. Por lo general se
trata de alcohólicos crónicos que, en el curso de un período de intensificación de su ingesta alcohólica, presentan
astenia, anorexia, náuseas y vómitos. Al cabo de pocos días aparece dolor abdominal de predominio en hipocondrio
derecho y epigastrio, ictericia y fiebre. La palpación del abdomen permite comprobar una hepatomegalia dolorosa.
Otros hallazgos menos frecuentes son la presencia de hipertrofia parotídea, neuritis periférica, lengua carencial e,
incluso, estigmas de hábito cirrótico. Tambien una forma clínica de presentación como abdomen agudo, como una
colecistitis, una colangitis o un absceso hepático. En ocasiones predominan las manifestaciones propias de una
hepatopatía crónica, particularmente las que son consecuencia de una hipertensión portal como ascitis, hemorragia
digestiva por varices esofágicas y encefalopatía, en estos casos es frecuente que ya exista una cirrosis o un aumento de
colágeno en las áreas centrolobulillares.
En raras ocasiones la hepatitis alcohólica puede asociarse a esteatosis masiva, hemólisis e hiperlipemia transitoria, para
constituir el síndrome de Zieve.
LABORATORIO: Transaminasas ligeramente elevadas, que rara vez sobrepasan las 300 U/L.Con cociente ASAT/ALAT
habitualmente mayor de 1,5. La GGT suele estar muy elevada.
TRATAMIENTO
Abstinencia: iniciar el tratamiento de deshabituación alcohólica durante la hospitalización para seguir en régimen
ambulatorio durante al menos 2 años.
Medidas generales:
- Rehidratación
- Corrección de los trastornos electrolíticos
- Aporte calórico suficiente
- Tratamiento adecuado de las infecciones y de otras complicaciones (ascitis, encefalopatía y hemorragia digestiva)
- Es conveniente administrar vitamina K, así como preparados polivitamínicos del complejo B, en particular tiamina,
niacina y fosfato de piridoxal
- Prevenir y tratar el síndrome de abstinencia.
Tratamiento específico:
Los únicos tratamientos que han mostrado algún efecto son los glucocorticoides y los suplementos nutricionales. Antes
de iniciar el tratamiento es importante seleccionar a los pacientes con una hepatitis alcohólica grave, que son los que se
pueden beneficiar del mismo, para lo cual existen varios índices de gravedad que incluyen, entre otros parámetros, la
bilirrubina y la tasa de protrombina (índice discriminatorio modificado de Maddrey, la escala de Glasgow, MELD)
También es importante evaluar la respuesta inicial, ya que los pacientes en los que no se observa respuesta a los 7 días
no suelen responder y, en ellos, la prolongación del tratamiento sólo favorece las complicaciones, especialmente las
infecciones.
 CORTICOIDES: prednisona, prednisolona o metilprednisolona en dosis equivalente a 40 mg de prednisona,
administrados p.o. en una dosis única por la mañana durante 4 semanas, seguido de una pauta descendente
durante otras 2 semanas (20 y 10 mg/día, respectivamente).
 NUTRICION: es conveniente que estos pacientes consuman al menos 30 kcal/kg y de 1 a 1,5 g/kg de proteínas al
día. Para ello debe administrarse suplementos nutricionales y, en caso necesario, instaurarse una pauta de
nutrición enteral o parenteral.
 PENTOXIFILINA: La pentoxifilina constituye una alternativa a los glucocorticoides. La pentoxifilina disminuye la
concentración de TNF-a.
 TRANSPLANTE HEPATICO: se ha considerado como una opción debido a los buenos resultados de un estudio
francés en pacientes muy seleccionados en relación con la conciencia de dependencia de alcohol y con un buen
soporte socio-familiar. Sin embargo, esta indicación sigue sin ser aceptada en la mayoría de los centros.
CIRROSIS HEPÁTICA ALCOHÓLICA
La cirrosis hepática alcohólica presenta las mismas manifestaciones clínicas que la cirrosis de otra etiología, sumadas a
las alteraciones ligadas al alcoholismo (signos de desnutrición e hipovitaminosis, la hipertrofia parotídea y la retracción
palmar de Dupuytren, así como las manifestaciones extrahepáticas de alcoholismo crónico, como polineuropatía,
trastornos de conducta o cuadros delirantes indicativos de un síndrome de abstinencia).
La evolución de la cirrosis alcohólica es variable, pero en general la supervivencia depende del abandono del consumo
de bebidas alcohólicas.
Los signos de mal pronóstico son el incremento de la ictericia en ausencia de una obstrucción extrahepática o de una
hepatitis alcohólica, la presencia de ascitis refractaria al tratamiento diurético, el desarrollo de una encefalopatía, la
hemorragia digestiva por rotura de varices esofagogástricas y la aparición de un síndrome hepatorrenal.
TRATAMIENTO:
El tratamiento de la cirrosis consiste fundamentalmente en el tratamientode sus complicaciones.
La S-adenosilmetionina y la fosfatidilcolina, son capaces de disminuir el daño hepático producido por el alcohol y de
retrasar el desarrollo de fibrosis.
La S-adenosilmetionina actuaría mediante la normalización del metabolismo de la metionina y el restablecimiento de
los niveles hepáticos de glutatión y de otros sistemas antioxidantes. Por su parte, la fosfatidilcolina también tendría un
efecto antioxidante, aparte de estimular la acción de las colagenasas.
El trasplante hepático es una opción terapéutica a tener en cuenta en el tratamiento de la cirrosis alcohólica avanzada.
Suele ser una de las indicaciones de trasplante hepático es la segunda indicación más frecuente de trasplante luego de
las enfermedades relacionadas con el virus de la hepatitis C. La indicación de trasplante hepático en estos pacientes
debe establecerse una vez transcurrido un período de abstinencia de al menos 6 meses y en los pacientes que tengan
conciencia clara de su dependencia del alcohol y un buen soporte sociofamiliar. Con una buena selección la
supervivencia al año de estos pacientes es de alrededor del 80% con una tasa de recidiva de la ingesta de alcohol, al
menos significativa, relativamente baja.
ESTEATOHEPATITIS NO ALCOHÓLICA
La esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) es la acumulación de vacuolas de grasa en el citoplasma de los hepatocitos
y se caracteriza por presentar unas lesiones hepáticas similares a las producidas por el alcohol en sujetos que no
consumen cantidades tóxicas de éste.
Engloba un amplio espectro de lesiones hepáticas que van desde la esteatosis simple a la esteatohepatitis con cambios
necroinflamatorios y/o un grado variable de fibrosis y finalmente, a una cirrosis hepática e, incluso, al hepatocarcinoma.
EPIDEMIOLOGIA
La EHDG se ha establecido como la primera causa de hepatopatía en el mundo occidental, con una prevalencia en torno
al 20% en la población general. La EHDG es más frecuente entre los varones, aumenta con la edad y existen diferencias
raciales, siendo más frecuente entre los blancos de origen hispano.
FACTORES DE RIESGO
La enfermedad hepática por deposito graso, presenta una fuerte
asociación con la obesidad, la resistencia a la insulina y el síndrome
metabólico. Y se han reconocidos otros menos frecuentes otros
menos frecuentes denominándolos factores de riesgo emergentes.
FISIOPATOLOGIA:
La forma de almacenamiento preferida a nivel del hepatocito es de forma de TAG, que evoluciona desde simple
acumulación grasa hasta procesos inflamatorios y necróticos.
Actualmente se conocen 2 teorias la del doble impacto y la del multi-impacto. Pero todas parten a partir de los
pacientes con factores de riesgos, siendo generalmente pacientes DBT, obesos, resistentes a la insulina o predispuestos
genéticamente.
La teoría del doble impacto, tendría dos etapas: el primer impacto, que da como resultado un acúmulo excesivo de
triglicéridos en el hepatocito que supondría el desarrollo de la esteatosis; y un segundo impacto, responsable del
desarrollo de inflamación y daño celular.
En el “primer impacto”, la disminución en la capacidad
celular de responder a la acción de la insulina produce
una hiperinsulinemia compensatoria.
En el tejido adiposo actúa sobre la lipasa sensible a
hormonas (LSH) favoreciendo la lipólisis con la
consecuente liberación de ácidos grasos libres (AGL) al
hígado. En el musculoesquelético disminuye la absorción
de glucosa, mientras que en el hepatocito la
hiperinsulinemia aumenta la gluconeogénesis,
disminuye la glucogenosíntesis y aumenta la captación
de los AGL, altera el transporte de triglicéridos como
VLDL e inhibe su beta-oxidación.
Este “primer impacto” resulta de la interacción de
diversos factores, como la resistencia hepática a la leptina o la reducción de niveles de adiponectina, por lo que sería
más correcto hablar de “múltiples impactos”, con predominio de uno u otro según los pacientes.
El “segundo impacto” es consecuencia del estrés oxidativo en hepatocitos, la sobrecarga hepática de acidos grasos
libres, genera radicales libres de oxígeno en la cadena mitocondrial que actúan sobre los ácidos grasos de las
membranas celulares causando peroxidación lipídica. Los radicales libres inducen la síntesis de citocinas
proinflamatorias por las células de Kupffer y los hepatocitos, tales como:
a) factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a) que conlleva a la apoptosis de los hepatocitos
b) factor de crecimiento transformante beta-1 (TGF-b1), que activa la síntesis de colágeno por las células estrelladas
c) ligandos Fas que ocasionan “muertes fratricidas” en los hepatocitos adyacentes
d) interleuquina 8 (IL-8), potente quimiotáctico de neutrófilos.
Esta segunda fase explicaría la evolución hacia fenómenos necroinflamatorios, fibrosis y cirrosis hepática.
La acumulación de triglicéridos depende de la disponibilidad de ácidos grasos libres en el hepatocito, que proceden de
tres fuentes:
1. ÁCIDOS GRASOS PLASMÁTICOS NO ESTERIFICADOS, PROVENIENTES DE LA LIPÓLISIS DEL TEJIDO ADIPOSO. Se da
cuando la capacidad de almacenamiento del tejido adiposo se sobrepasa, produciendo un aumento en la movilización
de ácidos grasos libres. Situacion que se ve agravada en pacientes con resistencia a la insulina. Estos lípidos se acumulan
en hígado hasta cierto punto y cuando el deposito es exesivo, se produce lipolisis liberando lípidos al torrente sanguíneo
y causando alteraciones histopatológicas en los hepatocitos.
2. LIPOGÉNESIS DE NOVO INTRAHEPATOCITARIA. de aqui derivan aproximadamente una cuarta parte de estos ácidos
grasos. Recientemente se ha demostrado que los fenómenos de lipogénesis están aumentados de manera significativa
en los pacientes con EHDG, lo que probablemente responde a un fenómeno derivado del hiperinsulinismo.
3. ácidos grasos proceden directamente de la dieta.
Estos ácidos grasos libres van a seguir tres rutas a nivel del hepatocito:
1) oxidación mitocondrial
2) síntesis de triglicéridos y almacenamiento en forma de vacuolas lipídicas
3) acoplamiento y eliminación como VLDL.
Por lo tanto, los mecanismos subyacentes al desarrollo de hígado graso pueden responder no sólo a un aumento en las
diferentes fuentes de aporte de ácidos grasos libres en el hepatocito, sino también a una disminución en su oxidación
mitocondrial o en su eliminación en forma de VLDL.
MEDIADORES DE LESION HEPATICA DE ORIGEN INTESTINAL
cambios en la composición habitual del microbioma intestinal, se relacionan con el desarrollo de EHNA. La disbiosis
modifica la absorción de algunos nutrientes y su metabolismo y, además, aumenta la permeabilidad de la pared
intestinal favoreciendo la traslocación de diferentes componentes bacterianos. De este modo se produce una
endotoxinemia secundaria al aumento plasmático de lipopolisacárido (LPS).
Tanto las dietas ricas en grasa como en fructosa se han relacionado con un aumento en la concentración plasmática de
LPS, que es reconocido por el sistema inmune a través de sus receptores de tipo toll (TLR), concretamente el TLR4. La
activación de la vía de señalización dependiente de TLR4 conlleva una respuesta inflamatoria que se asocia tanto al
desarrollo de la respuesta a la insulina como de EHNA.
MEDIADORES DE LESIÓN HEPÁTICA ORIGINADOS EN EL TEJIDO ADIPOSO
El aumento en los depósitos de grasa también es capaz de promover resistencia a la insulina, generándose de este
modo un círculo vicioso. Por lo que la expansión del tejido adiposo, fundamentalmente el visceral, promueve un estado
proinflamatorio crónico de bajo grado, y que conllevan la secreción de citocinas proinflamatorias, característicamente IL6 y TNF-a.
Ademas el tejido adiposo visceral se comporta como un órgano metabólicamente activo con actividad endocrina y
paracrina. En el paciente obeso se produce una disregulación en la liberación de diferentes péptidos bioactivos
conocidos como adipoquinas. Estas disminuyen junto con su efecto antiinflamatorio, como la adiponectina, mientras
que se produce un aumento en la secreción de leptina. La leptina desencadena una respuesta proinflamatoria y
profibrogénica a través de su interacción con diferentes elementos de la inmunidad innata y adaptativa, además de
ejercer un efecto anorexizante. Sin embargo, en el paciente obeso los niveles permanentemente elevados de leptina
acaban condicionando una resistencia a esta hormona a nivel del sistema nervioso central, perdiéndose este efecto
sobre el apetito.
FACTORES GENÉTICOS
Existe una asociación entre un polimorfismo en el gen patatin-like phospholipase domain containing 3 (PNPLA3) y la
enfermedad hepática por deposito
de grasa. Y actua de manera
independiente a la coexistencia de
obesidad o síndrome metabólico.
Como dato epidemiológico, suele
ser más frecuentemente
representado en la población
hispánica.
Existen otras asociaciones genéticas
relevantes que implican diferentes
mecanismos patogénicos:
- Genes implicados con resistencia a
la insulina (IRS-1 y ENPP-1).
- Genes relacionados con el estrés
oxidativo (SOD2).
- Genes que actúan a nivel del ciclo
celular (CDKN1A).
- Genes que predisponen a cambios
fibroticos (KLF6) .
- Genes que modifican el
metabolismo de ácidos grasos
(FADS1).
ANATOMIA PATOLOGICA
El diagnóstico histológico de esteatosis hepática no alcohólica requiere de la presencia de un acúmulo anómalo de
triglicéridos en el hígado, sin que exista un consumo de alcohol que lo justifique.
Este acúmulo debe suponer al menos un 5% del parénquima hepático y se manifiesta generalmente en forma de
esteatosis macrovesicular, con una o varias vesículas de grasa en el citoplasma del hepatocito que harán desplazarse al
núcleo periféricamente.
Aunque con menor
frecuencia, la esteatosis
puede presentarse
ocasionalmente en forma
de microvesículas
dispersas por el
citoplasma, asociado con
un mayor grado de lesión
histológica.
En estadios iniciales, los hepatocitos afectados tienden a
concentrarse alrededor de la vena centrolobulillar (zona 3).
En estadios avanzados, la afectación suele ser panacinar.
Son característicos diversos hallazgos histológicos, entre
los que se al microscopio se encuentran la esteatosis
hepatocelular como degeneración “en globo”, núcleos
glucogenados y degeneración hialina de Mallory
(formaciones eosinofílicas hialinas en el citoplasma
hepatocelular), infiltrados inflamatorios mixtos, necrosis y
fibrosis.
CLINICA
La EHDG es generalmente asintomática, incluso en fases avanzadas. De existir sintomatología, esta es por lo general
leve e inespecífica, siendo frecuentes la astenia y las molestias abdominales, especialmente en hipocondrio derecho.
El hallazgo más frecuente en la exploración física es la hepatomegalia. En casos de enfermedad avanzada se pueden
encontrar esplenomegalia o signos de de hipertension portal, como la ascitis (exclusivas de la cirrosis).
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la esteatosis hepática no alcohólica se considera
de exclusión; como ya se ha mencionado, las manifestaciones
clínicas son extremadamente inespecíficas, si es que existen. La
elevación de las hepáticas suele encontrarse de forma incidental, y
es meritoria de un estudio exhaustivo que permita hacer el
diagnóstico diferencial entre esta patología y otras.
Evaluación inicial
Exploración física y antropométrica: la mayoría de los
pacientes con EHGNA están asintomáticos al diagnóstico
(50-75 %) o presentan síntomas inespecíficos como
astenia, malestar general o dolor en hipocondrio derecho
(30-40 %). Únicamente entre un 5-10 % debutan con una
hepatopatía descompensada. En el examen físico es
frecuente la hepatomegalia (55-85 %) y los signos de
hepatopatía avanzada.
Exclusión de un consumo excesivo de alcohol: a través de un interrogatorio exhaustivo y cuidadoso al paciente
y, a menudo, a los familiares y amigos. No se podrá establecer el diagnóstico de la EHGNA si el paciente refiere
una ingestión alcohólica de > 20 g/día de alcohol en las mujeres y > 30 g/día en los hombres.
Actualmente, el parámetro de mayor sensibilidad y especificidad como marcador de alcoholismo crónico es el
cociente transferrina desialilada/transferrina total > 1.
Exclusión de otras causas de hepatopatía crónica: se deberán realizar todos los estudios necesarios
(determinaciones bioquímicas e inmunoserológicas) para excluir otras etiologías como víricas, autoinmunes,
metabólicas o tóxicas.
Marcadores séricos e índices bioquímicos
 Pruebas bioquímicas: hasta un 80 % de los pacientes con EHGNA tienen las pruebas de función hepáticas
normales.
- La elevación de transaminasas es poco frecuente y no se correlacionan con el grado de EH o la fibrosis. A
diferencia de la hepatopatía alcohólica, la relación ALT/AST > 1 está presente en el 85-90 % de los casos.
- Es frecuente la elevación de gamma-GT y FAL al doble o al triple en el 50 % de los pacientes.
- La bilirrubina y la albúmina suelen permanecer normales hasta etapas avanzadas de la hepatopatía.
- Un 20-50 % de estos pacientes presentan niveles elevados de ferritina y de la saturación de transferrina
Sin embargo, ninguno de estos datos son específicos para establecer el diagnóstico de EHGNA.
 Biomarcadores y marcadores directos de inflamación y fibrosis:
- La proteína C reactiva (PCR) es un reactante de fase aguda de síntesis hepática, cuyos niveles plasmáticos
pueden ser útiles para diferenciar entre EH y EHNA.
- La pentraxina plasmática 3 (PTX3) es un nuevo reactante de fase aguda que permite la evaluación del estadio
de fibrosis, en correlación con los niveles de IL-6, y además es marcador de inflamación cardiovascular
-El TNF-a está altamente expresado en la EHNA
-La citoqueratina 18 es un marcador relativamente nuevo de apoptosis y del índice de actividad y gravedad de la
EHNA.
 Modelos matemáticos que incluyen variables clínicas y analíticas: SteatoTest y “NAFLD fibrosis score” (NFS).
- El SteatoTest es un ensayo cualitativo que estima la EH evaluando nueve marcadores bioquímicos (alfa 2macroglobulina, haptoglobina, apolipoproteína 1, bilirrubina total, gammaGT, glucosa en ayunas, triglicéridos,
colesterol y ALT) ajustados a edad, sexo, peso y altura del paciente. Este test ha sido validado para la evaluación
de la EHNA, con sensibilidad del 33 % y especificidad del 94 %.
-El NFS utiliza: edad, IMC, diabetes, relación AST/ALT, plaquetas y albúmina como parámetros.
ESTUDIOS POR IMÁGENES
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ECO: la ecografía es la técnica inicial de cribado de esteatosis. Su amplia disponibilidad, bajo coste y sencillez la
hacen la técnica ideal como primera aproximación en el diagnóstico. La esteatosis aumenta la ecogenicidad del
hígado, que aparece brillante en comparación con la corteza renal y el bazo. La sensibilidad de esta técnica oscila
entre el 60%-94%, y la especificidad es del 84%-95%.
TAC: Es aplicable para evaluar el engrosamiento del tejido adiposo subcutáneo abdominal y para medir la grasa
del hígado. Detecta la esplenomegalia secundaria a hipertensión portal, sugiriendo fibrosis avanzada por
EHGNA. Aunque su coste y la exposición a radiación hacen su uso desaconsejable.
RM: Permite diagnosticar y cuantificar los depósitos de triglicéridos, incluso en cantidades bajas, lo que la
convierte en la técnica más sensible en el diagnóstico de esteatosis. La fase de contraste de imagen permite la
evaluación cuantitativa de la infiltración de grasa con buena correlación histológica, permitiendo diferenciar la
EH de la EHNA mediante el uso de contraste y con una sensibilidad del 88 %. Su empleo en la clínica está
limitado por su coste y duración.
NUEVAS TECNICAS DE IMÁGENES
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ELASTOGRAFÍA TRANSITORIA (FibroScan®): es un método no invasivo que evalúa la fibrosis hepática. mide la
velocidad de propagación de ondas de baja frecuencia a través del parénquima hepático. Esta velocidad está
directamente relacionada con el grado de rigidez del tejido. La precisión para evaluar la fibrosis avanzada y la
cirrosis es buena pero es poco fiable en las personas obesas (IMC > 28), en presencia de ascitis y cuando los
espacios intercostales son estrechos.
FUERZA DE RADIACIÓN ACÚSTICA DE IMPULSOS (ARFI) O ELASTOSONOGRAFÍA: propuesta como un
método alternativo al FibroScan, utiliza ondas acústicas para determinar la rigidez mecánica del hígado. Una
ventaja del ARFI es que se integra en una ecografía convencional del sistema, y así, se puede realizar durante las
pruebas estándar. Según datos preliminares la ARFI es eficaz para evaluar la fibrosis hepática, aunque su eficacia
para la evaluación de
la EHGNA aún no se ha establecido.
ELASTOGRAFÍA POR RESONANCIA MAGNÉTICA: posee una mayor precisión diagnóstica de la fibrosis y no
se ve tan condicionada por el IMC.
BIOPSIA HEPÁTICA
La biopsia hepática sigue siendo el patrón oro en el diagnóstico de la EHNA, debido a las limitaciones de las técnicas no
invasivas para discriminar entre esteatosis simple y EHNA. No obstante, presenta limitaciones debidas a fallos en el
muestreo, variabilidad interobservador, costes y morbilidad.
Razon por la cual se indica en ciertas situaciones:
a) Sospecha de enfermedad hepática avanzada
b) Imposibilidad para descartar la presencia de otras entidades concomitantes con rasgos comunes con la EHDG
(sobrecarga férrica de hierro o positividad de autoanticuerpos)
c) Elevación persistente de los niveles de transaminasas en pacientes con pruebas de imagen no concluyentes para
esteatosis.
La biopsia clasifica a los pacientes según la intensidad de la esteatosis, grado de inflamación y estadio de fibrosis, y
pronostica su evolución hacia cirrosis.
TRATAMIENTO
TRATAMIENTO DE LA ESTEATOSIS SIMPLE
Dado que la esteatosis simple no se asocia con progresión de la enfermedad desde el punto de vista hepático, estos
pacientes no precisan seguimiento en consulta especializada de hepatología. Se recomienda evaluar la presencia de
factores de riesgo cardiovascular. No existe indicación en estos casos para inicio de tratamiento farmacológico
específico; sin embargo, sí son recomendables modificaciones en el estilo de vida.
TRATAMIENTO DE LA EHNA Y FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR ASOCIADOS
Modificación del estilo de vida
Una dieta hipocalórica y actividad física regular. Una pérdida de entre el 3% y el 5% del peso corporal mejora la
esteatosis, mientras que para mejorar la necroinflamación se requieren pérdidas de al menos un 10%.
La realización de ejercicio continuado 2-3 veces semanales durante al menos entre 6 meses y 1 año mejora la histología
hepática de manera independiente a la pérdida ponderal.
El consumo de café está permitido por su efecto beneficioso a nivel de la progresión de la lesión histológica y el control
metabólico. El empleo concomitante de fármacos como el Orlistat (inhibidor de la lipasa entérica) para promover la
pérdida de peso no aporta beneficios frente al cumplimiento de una correcta dieta y ejercicio físico, por lo que su uso no
está recomendado.
Agentes sensibilizantes a la insulina:
El empleo de antidiabéticos orales en EHDG debe limitarse a los casos en los que se asocie un diagnóstico de resitencia
a la insulina.
La pioglitazona es eficaz en el control del metabolismo glucídico, mejoría de la esteatosis y la necroinflamación, aunque
no afecta la fibrosis hepática. Aunque se debe tener precaución en su uso, ya que se lo ha asociado con ganancia de
peso no revertida con la suspensión del fármaco, riesgo aumentado de insuficiencia cardíaca congestiva, fracturas óseas
o cáncer de vejiga tras 2 años de tratamiento.
La metformina es muy eficaz en el control del metabolismo glucídico y adicionalmente mejora el perfil lipídico y
favorece la pérdida de peso. Sin embargo, no ha demostrado mejorar la histología hepática en estos enfermos.
Hipolipemiantes:
Las estatinas producen una inhibición competitiva de la HMG-CoA reductasa que conduce a la disminución de las LDL en
sangre. Tienen efectos pleiotrópicos por sus propiedades antiinflamatorias, inmunomoduladoras y antioxidantes. Sus
efectos adversos más importantes son la hepatotoxcidad y la miopatía. En la mayoría de los pacientes con EHGNA
existen varios componentes del síndrome metabólico, siendo la enfermedad cardiovascular la primera causa de muerte,
y razón por la que está indicado el tratamiento con estatinas. Sus efectos terapéuticos incluyen una disminución de la
esteatosis, determinada por ecografía, así como mejoría histológica de la inflamación hepática.
Antihipertensivos:
Los ARA-II presentan adicionalmente un efecto beneficioso a nivel de la histología hepática, lo que los convierte en los
fármacos de elección en los pacientes con EHDG e hipertensión arterial. El Losartán ha demostrado capacidad de reducir
la fibrosis hepática y Telmisartán, además, es capaz de reducir la esteatosis y mejorar la resistencia a la insulina.
AGENTES CITOPROTECTORES Y ANTIOXIDANTES
El estrés oxidativo participa en la patogénesis de la EHGNA, por lo que los antioxidantes pudieran disminuir el daño
hepático mediado por radicales libres
- Pentoxifilina: inhibe la síntesis de TNF-a, por lo que posee un efecto favorable sobre la actividad enzimática del hígado,
inhibiendo la oxidación lipídica.
- Ácido ursodesoxicólico (AUDC): es un ácido biliar hidrofílico con propiedades estabilizadoras de membrana,
citoprotectoras e inmunomoduladoras, que parece disminuir la AST y la esteatosis por ecografía, con dosis elevadas (1520 mg/kg/día) y mantenidas durante periodos prolongados de tiempo (2 años).
-Tocoferol: la vitamina E inhibe la expresión intrahepática de TGF-b, la activación de las células estrelladas, la
peroxidación lipídica y la formación de anión superóxido, y suprime las citocinas proinflamatorias como el TNF-a.
En diversos estudios se ha demostrado la eficacia del uso de vitamina E a dosis variable (300-1.200 UI/día durante al
menos 6 meses) en la normalización de las cifras de transaminasas, pero no se ha apreciado un claro beneficio de la
inflamación lobulillar ni de la fibrosis hepática.
TRANSPLANTE HEPATICO Y CX BARIATRICA
La cirugía bariátrica constituye una alternativa terapéutica cuando fracasan las medidas farmacológicas y dietarias para
promover la pérdida de peso y mejorar el control metabólico en obesidad mórbida. Estudios específicos en estos
pacientes, excluyendo casos de cirrosis, han demostrado que, además, mejora la esteatosis, la necroinflamación y la
fibrosis en la mayoría de los casos.
El trasplante hepático es una opción terapéutica en los casos de EHDG en fase de cirrosis descompensada, teniendo en
cuenta los pacientes en lista de espera y las comorbilidades del receptor para hacerlo apto al procedimiento.
SINDROME DIARREICO
La diarrea se define como la aparición de tres o más deposiciones líquidas al día o como deposiciones mal formadas con
un volumen superior a 250 g al día. Es un signo que revela una alteración fisiopatológica de una o varias funciones del
intestino (secreción, digestión, absorción o motilidad).
Desde el punto de vista fisiopatológico, los mecanismos más conocidos de diarrea son:
a) Presencia de solutos no absorbibles en la luz intestinal (diarrea osmótica)
b) Inhibición de la absorción activa de iones o la secreción excesiva de iones intestinales (diarrea secretora)
c) Origen multifactorial.
En la práctica clínica, la diarrea se clasifica según su duración en:
- Aguda (< 14 días)
- Persistente (14-29 días)
- Crónica (≥ 30 días)
DIARREAS AGUDAS
Son diarreas de instalación rápida cuya duración es de menos de 14 días. Dentro de las principales causas de diarrea
aguda se pueden encontrar las infecciosas, seguida por fármacos y en menor porcentaje por otras causas.
GASTROENTERITIS INFECCIOSA
La gastroenteritis infecciosa es la inflamación o disfunción gastrointestinal producida por un microorganismo o sus
toxinas. Se caracteriza por afectar al estómago e intestino delgado, por lo que frecuentemente se acompaña de náuseas,
vómitos y dolor abdominal. Las formas de adquisición
más frecuentes son por contaminación de alimentos
o agua o por contagio persona a persona.
La contaminación alimentaria por virus o bacterias es
la causa más frecuente de diarrea aguda, siendo el
Norovirus el patógeno más frecuente.
Los síntomas de una gastroenteritis infecciosa varían
en función de dos factores esenciales: la condición
previa del paciente y el mecanismo de acción del
agente causal.
El primero de los factores explica en gran medida el
impacto de la enfermedad sobre el huésped. Los
enfermos debilitados, malnutridos o que presentan
inmunodepresión presentan mayor probabilidad de
desarrollar complicaciones y necesidad de
hospitalización.
El segundo factor se relaciona con la naturaleza del
agente microbiano y su mecanismo de acción.
Básicamente se distinguen dos categorías de
enfermos con gastroenteritis infecciosa, según la
diarrea sea o no inflamatoria:
 DIARREA NO INFLAMATORIA. Estos pacientes suelen presentar diarrea
acuosa, a menudo de gran volumen, sin presencia de sangre ni pus en la
deposición.
- Síntomas: Es frecuente la aparición de náuseas y vómitos, así como dolor
abdominal de intensidad leve-moderada. La fiebre es inusual.
- Fisiopatología: La diarrea de este tipo está mediada por organismos que
se adhieren al epitelio de las células del intestino delgado sin causar daño
o inflamación en la mucosa. Ello explica que en las heces no se
identifiquen leucocitos polimorfonucleares.
En la diarrea intervienen enterotoxinas que estimulan la secreción de
agua y electrólitos, lo que justifica la pérdida de grandes volúmenes de
líquidos y la deshidratación que aparece en algunos casos.
Ej: diarreas por Norovirus (50%-80% de las gastroenteritis en adultos) y E.
coli enterotoxigénico (causa más frecuente de diarrea del viajero).
Toxiinfecciones alimentarias provocadas por Staphylococcus Aureus y
Clostridium perfringens. La mayoría de los episodios suelen tener un curso
leve y se resuelven espontáneamente en menos de 7 días.
 DIARREA INFLAMATORIA. Los pacientes con diarrea inflamatoria refieren heces de escaso volumen,
acompañadas de moco, sangre y pus en cantidad variable.
- Síntomas: El dolor abdominal es más intenso y con frecuencia aparecen signos de toxicidad y fiebre.
- Fisiopatología: Los microorganismos causantes de diarrea inflamatoria afectan usualmente al colon, y
su mecanismo de acción se basa en la producción de citotoxinas y/o en la invasión del epitelio, que se
traduce en la ulceración de la mucosa y la detección de abundantes leucocitos polimorfonucleares en las
heces.
Ej: Diarreas por Shigella, Salmonella, E. coli enterohemorrágico, Yersinia enterocolítica, Clostridium
difficile, la forma invasiva de Listeria monocytogenes y Entamoeba histolytica.
DIARREAS POR FARMACOS:
El Clostridium difficile es la causa más frecuente de diarrea nosocomial y da lugar a una morbimortalidad significativa en
los pacientes hospitalizados. La inflamación se produce por la respuesta no específica a las toxinas de la bacteria. En los
últimos años se ha descrito una cepa hipervirulenta, NAP1/BI/027. Los síntomas habituales que produce son diarrea y
dolor abdominal. El diagnóstico se debe sospechar en los pacientes con diarrea durante un tratamiento antibiótico o tras
6–8 semanas después de éste. El diagnóstico se confirma mediante la detección de toxina en las heces y la colonoscopia
en situaciones especiales. El tratamiento de elección es metronidazol o vancomicina. En algunos pacientes que no
responden o que tienen complicaciones, está indicada la colectomía subtotal. Las recidivas son frecuentes y hay que
diferenciarlas de las reinfecciones. La prevención requiere una atención especial.
DIARREA CRÓNICA
La diarrea crónica consiste en un cuadro de más de 4 semanas de duración de
disminución de la consistencia de las heces, deposiciones que causan urgencia o
malestar abdominal, o un aumento en la frecuencia de estas.
Clásicamente, se ha abordado el diagnóstico diferencial de la diarrea en base al
mecanismo que la origina.
Clasificación
Existen 4 mecanismos fisiopatológicos de diarrea, clasificación útil para fines
académicos:
- Osmótica
- Secretora
- Inflamatoria
- Motora
- Facticia
Desde un enfoque práctico es útil clasificar a los pacientes con clínica de diarrea crónica en función de si presentan
características que sugieran «funcionalidad» u «organicidad».
GENERALIDADES clasificación diarreas crónicas:
- Diarrea funcional. Es aquélla en la que no se encuentra una causa estructural ni bioquímica que la justifique. No
se asocia a malabsorción ni a enfermedades graves y no tiene mayor transcendencia que la de la molestia que la diarrea
que ocasiona a los pacientes. El ejemplo más representativo es el síndrome del intestino irritable.
- Diarrea orgánica. Es aquélla que presenta síntomas de alarma o alteraciones en la analítica general que sugieren
la existencia de una causa orgánica de la diarrea crónica. Se debe a una enfermedad intestinal o sistémica, suele asociar
malabsorción y puede llegar a ocasionar cuadros graves con necesidad de colectomía o con degeneración maligna.

Diarrea osmótica. Recibe este nombre por su mecanismo fisiopatológico, ya que, debido a una ausencia de
absorción, ciertos solutos aumentan su concentración en la luz intestinal y esto atrae agua del enterocito a la luz
intestinal, por un mecanismo de ósmosis, desencadenando la diarrea.

Diarrea secretora. Es aquella diarrea producida por una alteración en el transporte de iones y agua a través
de epitelio intestinal, de tal manera que se produce un aumento de la secreción de iones y, con ello, de la
secreción de agua a la luz.

Diarrea esteatorreica o malabsortiva. Es aquélla que presenta un exceso de grasa en las heces como
consecuencia de una maldigestión (enfermedades pancreáticas o sobrecrecimiento bacteriano) o de una
malabsorción (enfermedad celíaca, enfermedad de Whipple u otras enteropatías).

Diarrea inflamatoria. Este tipo de diarrea es propia de aquellas enteropatías que cursan con inflamación
de la pared intestinal como la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, la diarrea asociada al SIDA y la colitis
posradioterapia y suele presentarse en forma de diarrea con productos patológicos (sangre, moco o pus).

Diarrea motora. Se debe a una alteración de la motilidad, secundaria a un trastorno nervioso. Esta diarrea se
ve en la neuropatía diabética, hipertiroidismo, síndrome de dumping posgastrectomía y posvagotomía. Este tipo
de diarrea suele cursar con un gran volumen de heces, pero es raro que presenten productos patológicos. Ej:
neuropatía DBT disautosomica, hipertiroidismo, post vagotomia, sind de intestino irritable.

Diarrea facticia. Es una diarrea autoinducida. La causa más frecuente es el abuso de laxantes (con lo que
sería una variante de la osmótica). Generalmente, los pacientes suelen negar la ingestión de laxantes, pues se
relaciona a trastornos psiquiátricos. La diarrea en un paciente con hallazgos de anorexia nerviosa sugiere abuso
de laxantes.
Diarrea inflamatoria
La definición clásica de la diarrea crónica inflamatoria se ha basado en la presencia de leucocitos en heces. Dado que
esta determinación no se realiza en la mayoría de centros, una definición más práctica incluye las siguientes
características:
a) emisión de sangre o pus en las heces
b) se acompaña de síntomas sistémicos (fiebre persistente o recurrente, pérdida
de peso) o de manifestaciones inflamatorias extraintestinales
(fundamentalmente articulares, cutáneas u oculares)
c) cursa con elevación de reactantes de fase aguda (proteína C reactiva,
velocidad de sedimentación globular, cifra de plaquetas) o de calprotectina fecal,
en ausencia de consumo de AINE.
Diagnóstico:
Las bases del proceso diagnostico como en toda patología, son en primer lugar una correcta anamnesis y el examen
físico, que nos orientaran a los pasos siguientes que competen a determinados métodos complementarios para el
diagnostico definitivo.
AMN: Los datos obtenidos durante la anamnesis y la exploración física pueden ser suficientes para orientar el
diagnóstico sin necesidad de realizar pruebas complementarias. Este es el caso de la mayoría de las diarreas agudas de
origen infeccioso, principalmente las producidas por agentes víricos y por enterotoxinas. Las diarreas de origen
farmacológico, con excepción de las producidas por la ingesta subrepticia de laxantes o diuréticos, suelen diagnosticarse
también sin necesidad de exploraciones complementarias; el cuadro se resuelve con la retirada del fármaco
responsable. La sospecha de una diarrea por déficit de lactasa puede confirmarse tras la retirada de la leche de la dieta.
Exploración física
En el paciente con diarrea aguda se debe evaluar en primer lugar el estado de hidratación. Si la diarrea es voluminosa,
se puede acompañar de taquicardia, hipotensión ortostática, pérdida de turgencia de la piel y sequedad en las mucosas,
sugiriendo un estado de deshidratación. Cuando esta es grave, puede darse delirio, obnubilación y oliguria.
- La fiebre constituye una pista importante para el diagnóstico y debe sugerir infección por una bacteria invasiva
(Salmonella, Shigella, Campylobacter), virus entéricos u organismos citotóxicos (Clostridium difficile o Entamoeba
histolytica).
- En los casos graves, la exploración del abdomen puede mostrar distensión, hipersensibilidad y peritonismo.
- Signos relacionados con complicaciones sistémicas como artritis, eritema nudoso, endocarditis, glomerulonefritis y
meningitis.
- El examen de la piel y mucosas puede mostrar palidez importante secundaria a anemia, hiperqueratosis por déficit de
vitamina A o una erupción con vesículas en la superficie de extensión sugestiva de dermatitis herpetiforme que se asocia
a celiaquía. La induración de la piel en la cara y las extremidades puede sugerir la existencia de esclerodermia. La
pigmentación cutánea hará pensar en la enfermedad de Whipple o en el esprúe idiopático. Las aftas, el eritema nudoso
y el pioderma gangrenoso son lesiones que se asocian a la EII. La glositis es una manifestación frecuente en el síndrome
de malabsorción y se asocia a un déficit de vitamina B12, folatos o hierro.
- La presencia de edemas puede orientar hacia una enteropatía perdedora de proteínas o enfermedades que afectan
difusamente al intestino delgado.
- La asociación de temblor distal y taquicardia obliga a descartar un hipertiroidismo.
- Una neuropatía periférica es sugestiva de un déficit de vitamina B12 o diabetes mellitus.
Exploraciones complementarias
En la diarrea aguda, las pruebas complementarias deben reservarse para aquellos casos con criterios de diarrea grave o
de curso complicado como:
1) diarrea acuosa de gran volumen con síntomas o signos de deshidratación
2) duración de la diarrea superior a 3 días
3) diarrea inflamatoria o presencia de sangre en las heces
4) fiebre > 38,5 °C
5) dolor abdominal de intensidad relevante
6) pacientes hospitalizados con sospecha de infección por Clostridium difficile
7) enfermos con alto riesgo de complicaciones, debido a edades extremas, diabetes o estados de inmunodeficiencia
(sida, cáncer, cirrosis hepática o empleo de inmunosupresores).
También se suma la analítica elemental (hemograma y bioquímica, iones, función renal, perfil hepático y hemostasia),
examen de leucocitos o lactoferrina en heces, coprocultivo y examen de parásitos y, en algunos casos,
rectosigmoidoscopia.
En pacientes con diarrea crónica deben realizarse pruebas complementarias de una forma escalonada.
El primer paso del diagnóstico ante un paciente con diarrea crónica, es diferenciar si se trata de una diarrea orgánica o
una diarrea funcional. Existe una serie de datos clínicos que hacen sospechar un origen orgánico (síntomas y signos de
alarma):
• Diarrea de corta duración (menos de 3 meses).
• Diarrea de predominio nocturno.
• Diarrea continua más que intermitente.
• Comienzo súbito.
• Pérdida de más de 5 kg de peso.
• Alteración analítica: velocidad de sedimentación elevada, bajo nivel de hemoglobina, nivel de albúmina bajo.
• Presencia de sangre en heces.
• Aparición de fiebre.
• Aparición en edades avanzadas (> 40 años).
Luego hay que realizar un examen cualitativo de las heces, un análisis de sangre y, en ocasiones, una endoscopia
digestiva (rectosigmoidoscopia, colonoscopia, ileoscopia, enteroscopia o incluso gastroscopia).
Examen de heces
Inicialmente se debe estimar el volumen aproximado de la diarrea e identificar la posible presencia de sangre, pus o
moco. A continuación debe procederse a la toma de muestras con los siguientes objetivos:
• Descartar la presencia de leucocitos en las heces. La detección de polimorfonucleares, mediante tinción de Wright o
con azul de metileno, indica un proceso inflamatorio de la mucosa colónica. (p. ej., Shigella, Campylobacter, E. coli
invasiva) o en la enfermedad inflamatoria intestinal.
• Examen microscópico en fresco para identificar huevos o parásitos (p. ej., E. histolytica o Giardia lamblia) y
coprocultivo, que permite el diagnóstico de diarreas por gérmenes enteroinvasivos (Salmonella, Shigella, Yersinia y
Campylobacter); e identificación de toxina para Clostridium difficile.
• Tinción con Sudán III. Es una prueba cualitativa simple que resulta útil sólo cuando su resultado es positivo. Detecta
específicamente triglicéridos de la dieta y productos derivados de la lipólisis, mientras que las pruebas cuantitativas
miden ácidos grasos procedentes tanto de fuentes exógenas como endógenas (ácidos grasos libres, jabones, ésteres de
colesterol, triglicéridos y fosfolípidos). Una prueba de Sudán III positiva obliga a confirmar la esteatorrea mediante la
prueba de Van de Kamer, test de análisis por reflexión de infrarrojo cercano (NIRA, del inglés near-infrared analysis) o la
prueba del aliento con trioleína 13C.
• Biomarcadores fecales: principalmente la lactoferrina y la calprotectina (reactantes de fase activa). La lactoferrina es
una glicoproteína ligada al hierro que se encuentra en los neutrófilos.
En los procesos inflamatorios intestinales que cursan con reclutamiento de neutrófilos aumenta su concentración en las
heces, mientras que en aquellos en los que predomina la infiltración de monocitos o linfocitos su concentración fecal es
normal. La calprotectina es una proteína heterodimérica que está presente en neutrófilos, monocitos y macrófagos. Los
niveles de calprotectina fecal se correlacionan con la presencia de neutrófilos fecales en pacientes con enfermedad
inflamatoria intestinal, en los que se utiliza para monitorizar el tratamiento. Ambas son útiles en el dx diferencial de
gastroenteritis con sde de colon irritable.
• En pacientes con sospecha de infección por Clostridium difficile, el diagnóstico se confirma mediante análisis de las
heces para las toxinas A o B y detección de la enzima glutamato-deshidrogenasa con ELISA o PCR.
Análisis de sangre
Los análisis estudios de sangre no suele aportar datos patognomónicos para el diagnóstico etiológico de la diarrea, pero
es útil para descartar o sospechar un síndrome de malabsorción. Debe solicitarse: hemograma completo, VSG,
hormonas tiroideas (TSH y T4 libre), reactantes de fase aguda (proteína C reactiva, fibrinógeno), proteinograma, tasa de
protrombina, niveles séricos de hierro, vitamina B12, ácido fólico, calcio y fosfatasa alcalina.
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HEMOGRAMA: Pueden haber hallazgos de anemia microcítica que sugiere lesión de la mucosa con pérdidas
hemáticas crónicas o malabsorción de hierro, frecuentes en la enfermedad celíaca y otras enfermedades difusas
del intestino delgado. Anemia macrocitica, sugerente de malabsorción de B12 y acido fólico.
REACTANTES DE FASE AGUDA: sugiere la existencia de una enfermedad inflamatoria intestinal. anemia
macrocítica, lo que sugiere una malabsorción de ácido fólico
El DÉFICIT DE VITAMINA B12 puede observarse en pacientes con anemia perniciosa, resección o afección del
íleon terminal, síndrome posgastrectomía, sobrecrecimiento bacteriano, insuficiencia pancreática exocrina o
gastritis atrófica.
Un recuento de EOSINÓFILOS superior a 500/mL plantea el diagnóstico diferencial entre gastroenteritis
eosinófila, parasitosis intestinal, linfoma, vasculitis o consumo de fármacos como ácido acetilsalicílico,
sulfamidas, penicilinas y cefalosporinas.
PROTEINOGRAMA: puede revelar una hipoproteinemia secundaria a maldigestión (p. ej., insuficiencia
pancreática exocrina), a procesos que afectan la absorción proteica o a una enteropatía perdedora de proteínas.
Una tasa de protrombina prolongada y niveles séricos disminuidos de vitamina B12, ácido fólico, hierro, calcio,
fósforo, colesterol y proteínas sugieren un síndrome de malabsorción.
La determinación de ANTICUERPOS SÉRICOS antitransglutaminasa o antiendomisio de clase IgA, junto con
dosificación de las inmunoglobulinas, permite descartar una enfermedad celíaca.
Pruebas radiológicas
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La radiografía simple de abdomen: Util en presencia de calcificaciones abdominales diagnósticas de pancreatitis
crónica. En el esprúe pueden observarse asas intestinales dilatadas. El tránsito intestinal es útil para detectar
lesiones de la mucosa, fístulas, estenosis e intervenciones quirúrgicas previas.
La enterografía por TC o por RM tiene una mayor sensibilidad que el tránsito baritado para detectar lesiones del
intestino delgado
Endoscopia: En pacientes con diarrea aguda sanguinolenta debe practicarse una rectosigmoidoscopia. Esta
prueba permite visualizar lesiones localizadas en el recto y el colon izquierdo. La toma dirigida de biopsias puede
confirmar el diagnóstico etiológico de la diarrea.
Colonoscopia e ileoscopia: En pacientes con diarrea crónica en el que las pruebas anteriores no hayan aclarado
el diagnóstico. Este procedimiento permite confirmar el diagnóstico de procesos inflamatorios de la mucosa,
tumores o pólipos. En los casos en los que la mucosa colónica tiene una apariencia normal deben tomarse
biopsias en distintos tramos para examen histológico, ya que existen enfermedades como la colitis microscópica,
la amiloidosis, la enfermedad de Whipple, la colitis granulomatosa y las formas crónicas de esquistosomiasis en
las que la mucosa del colon puede ser endoscópicamente normal.

Enteroscopia mediante cápsula permite descartar enfermedad orgánica del intestino delgado. Puede ser útil
para el diagnóstico en pacientes con enfermedad celíaca, linfoma intestinal, tumor carcinoide, enfermedad de
Whipple o enfermedad de Crohn. Esta técnica contraindicada en pacientes con obstrucción intestinal.
Pruebas diagnósticas específicas
Para malabsorción intestinal, si el diagnóstico es aún incierto después de las pruebas anteriores o existe la sospecha de
un síndrome de malabsorción, se programará un segundo grupo de exploraciones cuyo orden preferencial variará de un
paciente a otro en función del diagnóstico de presunción establecido.

Diagnóstico de esteatorrea: Ante la sospecha de malabsorción intestinal, el primer paso es confirmar la
presencia de esteatorrea mediante detección cuantitativa de grasa en heces o prueba del aliento con trioleína
13C.
- DETECCION CUANTITATIVA: Se realiza mediante la ingesta de 100 g de grasa desde 2 días previos al inicio de la
recogida de heces, que dura 72 h. Una cantidad de grasa fecal mayor de 7 g/día confirma esteatorrea. Util en
enfermeades pancreáticas con daño parenquimatoso como la pancreatitis crónica.
- PRUEBA DEL ALIENTO CON TRIOLEINA 13C: consiste en la medición del 13C en el aire espirado tras la
administración de trioleína 13C en una comida de prueba que contiene 60 g de grasa. Los pacientes con
malabsorción eliminan menos del 3,5% de la dosis ingerida de trioleína. Esta técnica puede inducir a error en
pacientes con diabetes mellitus, obesidad mórbida, hiperlipemia, enfermedades del tiroides, hepatopatía
crónica y enfermedades pulmonares.
Estas pruebas confirman malabsorción pero no demuestran causa etiológica.

Evaluación de la integridad de la mucosa intestinal: La integridad de la mucosa intestinal puede
evaluarse mediante la prueba de la d-xilosa. La presencia de esteatorrea y prueba de tolerancia a la d-xilosa
alterada indica enfermedad difusa de la mucosa intestinal. Sirve para distinguir la malabsorción por afectación
del enterocito de la maldigestión producida por enfermedades del páncreas.
Se administra una dosis de 25 g de d-xilosa en 500 mL de agua y se mide la excreción urinaria durante 5 h. En
condiciones normales se excretan más de 4 g.
Esta prueba junto a la detección de esteatorrea poseen utilidad como pruebas iniciales en el estudio de mal
absorción, pero como se dijo anteriormente, pueden confirmar malabsorción pero no la causa.

Evaluación de la malabsorción de vitamina B12: La prueba de Schilling es la técnica más eficaz para
evaluar el grado de absorción de vitamina B12.
Consiste en la administración oral de una dosis pequeña de vitamina B12 radiactiva y de una dosis alta
simultánea por vía intramuscular de vitamina B12 no radiactiva (que satura los receptores hepáticos y reduce la
captación hepática de vitamina B12 radiactiva). Una eliminación urinaria de vitamina B12 en las 24 h siguientes
inferior al 5% de la dosis administrada confirma la presencia de malabsorción de vitamina B12. La prueba debe
entonces repetirse con adición de factor intrínseco. Si se normaliza la excreción urinaria de vitamina B12, la
malabsorción es secundaria a un defecto de factor intrínseco, característico de la anemia perniciosa y en
pacientes gastrectomizados. Otras causas de malabsorción de vitamina B12 son la insuficiencia pancreática
exocrina, el sobrecrecimiento bacteriano o por enfermedad o resección del íleon terminal.

Evaluación de la malabsorción de sales biliares: Las técnicas más utilizadas para evaluar la
absorción de ácidos biliares es la prueba de selenio-75-ácido taurocólico marcado (SeHCAT). Este compuesto es
resistente a la acción de las bacterias intestinales. La técnica consiste en medir la retención del ácido biliar
corporal mediante gammagrafía isotópica seriada. En condiciones normales, la circulación enterohepática
retiene el 80% de la radiactividad en 24 h, el 50% a las 72 h y el 19% a los 7 días. En los pacientes con
malabsorción de sales biliares la retención de SeHCAT es inferior al 5%-10%.

Evaluación del sobrecrecimiento bacteriano: La desconjugación de sales biliares por bacterias
grampositivas y gramnegativas intestinales puede ser causa de diarrea. Debe sospecharse en todo paciente con
malabsorción, especialmente si es de edad avanzada o con factores predisponentes que permita la colonización
bacteriana (aquilia gástrica, gastrectomía, estenosis intestinal, síndrome de asa ciega, divertículos e
hipomotilidad, comunicaciones entre el intestino delgado y el grueso por fístulas enterocólicas o gastrocólicas,
etc).
El cultivo del aspirado intestinal permite cuantificar directamente el crecimiento bacteriano intestinal, pero su
realización es técnicamente difícil y se asocia a una tasa elevada de falsos negativos, por lo que ha sido
sustituida por la prueba del aliento de hidrógeno.

Evaluación de la malabsorción de hidratos de carbono: Los azúcares más frecuentemente
implicados en una malabsorción selectiva son la lactosa, la fructosa y el sorbitol.
El patrón oro de malabsorción de lactosa (que su malabsorcioin suele ser la más frecuente) es la determinación
de la actividad de lactasa en biopsias intestinales, pero debido a que es un método invasivo y porque puede dar
falsos negativos son el test del aliento de H2 con lactosa y el test de gaxilosa.
- EL TEST DEL ALIENTO se basa en el incremento de H2 en el aire exhalado (> 20 ppm) tras la ingesta de 50 g de
lactosa.
- El TEST DE GAXILOSA mide la cantidad de xilosa en orina acumulada de 5 h tras la administración oral de 4galactosil-xilosa, siendo diagnóstico de hipolactasia un valor de xilosuria menor de 37,87 mg.

Evaluación de la pérdida intestinal de proteínas: El diagnóstico de una enteropatía con pérdida de
proteínas debe sospecharse en pacientes con hipoalbuminemia que no padezcan síndrome nefrótico ni
hepatopatía. La técnica más utilizada para la detección de proteínas en las heces es la determinación de a1antitripsina mediante radioinmunoensayo. Esta proteína no se segrega normalmente en la luz intestinal y resiste
la digestión proteolítica. Su detección en heces tras la administración intravenosa indica una pérdida de
proteínas por la mucosa intestinal.

Sustancias endocrinas secretadas por tumores: En posible tumor endocrino: Los niveles séricos
basales de péptido intestinal vasoactivo, gastrina, calcitonina y glucagón pueden orientar el diagnóstico del
síndrome de cólera pancreático, síndrome de Zollinger- Ellison, carcinoma medular de tiroides y glucagonoma,
respectivamente.
Asimismo, la determinación de ácido hidroxiindolacético en orina o de serotonina sérica puede ser de gran
ayuda en el diagnóstico del síndrome carcinoide.
Tratamiento
Los principios terapéuticos básicos del síndrome diarreico son:
a) reposición de líquidos y electrólitos en caso de deshidratación/ dieta/ ATB
b) tratamiento sintomático
c) tratamiento específico de la causa responsable.
REPOSICIÓN DE LÍQUIDOS Y ELECTRÓLITOS: Los pacientes sin signos apreciables de deshidratación requieren como
única medida un aporte líquido en forma de caldos elaborados con hidratos de carbono, zumos, cola o té sin cafeína
(siempre adecuado a la tolerancia del paciente). Si el enfermo presenta signos de deshidratación moderada, puede
recurrirse a la solución para rehidratación oral recomendada por la Organización Mundial de la Salud (sales de
rehidratación oral). Y si la deshidratación es grave se recurre a reposición EV.
DIETA Y SUPLEMENTOS NUTRICIONALES: A medida que el enfermo con diarrea aguda mejora, puede iniciarse
paulatinamente una dieta a base de alimentos blandos y astringentes. Algunos alimentos como plátanos, arroz, compota
de manzana y galletas ayudan a evitar el consumo de leche en el desayuno.
En pacientes con diarrea recurrente o crónica en los que se sospeche una malabsorción de hidratos de carbono,
principalmente un déficit transitorio de lactasa o una intolerancia a la lactosa, debe suprimirse la ingesta de lactosa y sus
derivados.
En pacientes con síndrome de malabsorción y diarrea leve, el tratamiento específico de la enfermedad permite, en la
mayoría de los casos, mantener una dieta libre. Cuando se asocia pérdida de peso importante, una dieta pobre en grasas
y rica en proteínas alivia la sintomatología del paciente y reduce la esteatorrea. En estos casos pueden administrarse
triglicéridos de cadena media como sustitutos de las grasas, que no requieren la formación de micelas para su absorción.
La presencia de una anemia ferropénica requiere el aporte de hierro, mientras que la anemia megaloblástica suele
precisar el aporte de ácido fólico oral y de vitamina B12 por vía parenteral
ANTIBIÓTICOS Y PROBIÓTICOS: El empleo empírico de antibióticos, antes de conocerse el resultado del coprocultivo,
puede resultar eficaz en algunos pacientes con diarrea aguda, principalmente en aquellos que presentan fiebre alta y
afección del estado general. También puede ser útil en pacientes con diarrea del viajero o ante un brote de diarrea en
una comunidad con una elevada prevalencia de infecciones bacterianas o parasitarias. Sin embargo, en algunos casos el
tratamiento antibiótico puede prolongar el estado de portador o incrementar el riesgo de precipitar un síndrome
urémico-hemolítico.
El tratamiento con probióticos, principalmente determinadas cepas de Lactobacillus, puede modificar la flora colónica y
favorecer la inmunidad local, pero su uso es controvertido en el tratamiento de la diarrea.
COLESTIRAMINA: Es una resina de intercambio aniónico que se une a los ácidos biliares en la luz intestinal, cambiados
por iones cloro, que se absorben. El efecto quelante sobre los ácidos biliares impide la acción secretora de estos sobre la
mucosa colónica. Es eficaz en las diarreas por malabsorción de sales biliares secundaria a enfermedad o resección del
íleon terminal y en la diarrea poscolecistectomía.
DERIVADOS OPIÁCEOS: Actúan sobre los receptores opiáceos mioentéricos para inhibir la motilidad del intestino. Estas
sustancias retrasan el vaciamiento gástrico, inhiben la secreción gástrica, pancreática y biliar, estimulan la absorción
intestinal de agua y electrólitos y reducen el peristaltismo intestinal.
La loperamida, un derivado de la meperidina, es el más eficaz y el que tiene menos efectos secundarios, por lo que se
considera el opiáceo de elección. Se metaboliza tras su primer paso por el hígado y no cruza la barrera
hematoencefálica.
En la diarrea aguda (gastroenteritis infecciosa) se recomienda una dosis inicial de 4 mg, que puede continuarse con 2
mg después de cada deposición hasta un máximo de 16 mg. Su empleo no es prudente en casos de diarrea inflamatoria.
SOMATOSTATINA: Posee un importante efecto antidiarreico en pacientes con diarrea secretora producida por factores
humorales (tumores endocrinos).
Su mecanismo de acción es multifactorial: es un potente inhibidor de la secreción celular endocrina, aumenta la
absorción e inhibe la secreción de agua y electrólitos en la mucosa intestinal.
El Octreótido, un análogo de la somatostatina, es unas 70 veces más potente que esta y puede administrarse por vía s.c.
(100-1200 mg/día) repartido en tres dosis.
SUBSALICILATO DE BISMUTO: Es una mezcla insoluble de bismuto trivalente y salicilato. Al desdoblarse en el estómago
el bismuto se elimina inalterado por las heces y bloquea los efectos secretores de agentes infecciosos como Vibrio
cholerae, E. coli enterotóxica, Salmonella y Shigella. Este fármaco se ha utilizado con éxito especialmente en pacientes
con diarrea del viajero y en la diarrea crónica inespecífica.
SINDROME DEL INTESTINO IRRITABLE
©2021 MEDICINA INTERNA Online.
AMENABAR SCHJOLBERG DIEGO. MD
En la práctica clínica, un gran número de pacientes presenta molestias
abdominales y alteraciones del hábito deposicional, sin que se pueda
encontrar mediante exploraciones convencionales una causa que los
justifique. De hecho, este tipo de síntomas se presentan en el 10%-20% de la
población general, con una incidencia mayor en mujeres; también aparecen
en niños.
En los últimos años se han desarrollado por consenso unos criterios clínicos,
que se revisan periódicamente, para clasificar estos síndromes (criterios de
Roma). Estos criterios tienen valor para la realización de estudios de
investigación, pero en la clínica sólo tienen un valor orientativo.
El síndrome del intestino irritable supone el 20%-50% de las consultas en
gastroenterología y su costo para la sociedad es enorme debido al absentismo
laboral, las consultas médicas, las exploraciones diagnósticas muchas veces
innecesarias y repetitivas y los tratamientos farmacológicos de eficacia limitada.
EPIDEMIOLOGÍA
- Motivo de consulta gastrointestinal más frecuente.
- Las 2 causas más frecuentes de dolor abdominal son el síndrome de intestino irritabie y la díspepsia funcional que pueden
ser 2 manifestaciones de un trastorno más extenso del tubo digestivo.
- Más frecuente en adultos Jóvenes y mujeres (2:1) de edad media (antes de los 45 años).
- Prevalencia similar en países industrializados que en países en vías de desarrollo.
- Antiguamente llamado colon irritable, pero la alteración funcional no se limita al colon.
ETIOLOGIA.
Se caracteriza por alteraciones del ritmo intestinal (estreñimiento o diarrea) y dolor abdominal en ausencia de anomalías
estructurales o una enfermedad detectable. Parece estar en relación con alteraciones en la actividad motora y mioeléctrica del
intestino y con alteración en los mecanismos de percepción del dolor (hiperalgesia visceral).
Su etiologia es Desconocida. Se sugiere una combinación de alteraciones en la motilidad intestinal, hipersensibilidad visceral y
factores psicológicos (“percepción anormal de fenómenos fisiológicos normales”).
 La alteración fundamental parece estar en relación con la función motora o sensitiva del sistema qastrointestinal. Actividad
normal durante el sueño.
 Factores infecciosos: Desarrollo después de una gastroenteriris por campilobacter, salmonella, shigella.‘ Parece que afecta
más a mujeres jóvenes
 Alteraciones psicológicas:
1. Mayor frecuencia que en la población general de ansiedad, rasgos obsesivo-compulsivos, depresión, histeria, etc.
2. El estrés psicolóqico actúa como factor desencadenante inespecífico, pero no existe ninguna prueba de que el estrés sea
la causa.
3. Alteración del umbral para el dolor: Activación de la corteza prefrontal y falta de activación de la corteza cingulada
anterior, lo que provocaría una disfunción cerebral aumentando la percepción visceral, reclutamiento de estimuladores
”nociceptores" hiperexcitabilidad espinal con aunmento de óxido nítrico..
4. Aumento de actividad motora rectosigmoidea y del tiempo de tránsito.
5. Otras: Inflamación de la mucosa (linfocitos), alteración de la flora intestinal, alteraciones de la serotonina (aumento en el
colon).
MANIFESTACIONES CLINICAS.
Los pacientes con el síndrome del intestino irritable se caracterizan por presentar de forma crónica o recurrente molestias
abdominales asociadas a alteración del hábito deposicional, bien sea estreñimiento, diarrea o alternancia (ver cuadro 18-2 de
farreras).
También son frecuentes otros síntomas asociados de origen extraintestinal.
La gravedad de los síntomas es muy variable de un paciente a otro. Los síntomas se pueden producer en forma de brotes
aislados o con un curso continuo.
A. VARIANTES CLINICAS
a) Dolor abdominal con alteración del habito (>80%).
 Dolor abdominal más frecuente en hipogastrio, aliviado
frecuentemente con la defecación o expulsión de gases,
suele respetar el sueño. Puede aumentar con el stress y
comidas y fase premenstrual en mujeres.
 El dolor nocturno es una característica poco útil para
discriminar entre Ia enteropatía organica y Ia funcional
(pues los pacientes con intestino irritable intenso
suelen despertarse por la noche).
 Las alteraciones del habito intestinal son la
característica más consistente en esta patología.
 Diarrea y estreñimiento alternativos. La diarrea respeta
el sueño y aumenta con el estrés y Ia comida Y a veces
Sensación de tenesmo.
 Eliminación de moco junto con la defecación. ("colitis mucosa”).
 Estreñimiento y dolor abdominal crónico (” colitis espastica").
b) Diarrea indolora (< 20%)
c) Síntomas que no suelen estar presentes en el síndrome del intestino irritable (obligan
a una investigación cuidadosa para descartar enfermedad orgánica): Diarrea nocturna,
hemorragia rectal, malabsorción, pérdida de peso, fiebre.
d) Alteraciones del hábito deposicional
Los pacientes con síndrome de intestino irritable pueden presentar tendencia al
estreñimiento, diarrea o un hábito alternante. En caso de estreñimiento, se puede
presentar una disminución de la frecuencia deposicional (< 3 deposiciones/semana),
un aumento de la consistencia de las heces (heces duras o incluso caprinas) o una
alteración de la evacuación fecal (evacuación difícil o incompleta), frecuentemente con heces acintadas.
En caso de diarreas se suelen presentar aumento de la frecuencia deposicional (> 3 deposiciones/día), disminución de la
consistencia (heces sueltas o incluso líquidas) y/o urgencia defecatoria, a veces asociada a incontinencia. Puede ser difícil
determinar si el paciente tiene realmente estreñimiento o diarrea, porque muchas veces se combinan ambos síntomas. Al
inicio de la defecación, las heces pueden ser duras y luego seguirse de una deposición diarreica.
La alternancia de estreñimiento y diarrea puede seguir un patrón de varios días o semanas, de forma que períodos de
estreñimiento terminan con una o varias deposiciones diarreicas o bien se siguen de unos días con diarrea. La historia
natural de la alternancia entre estreñimiento y diarrea es difícil de determinar, especialmente cuando los pacientes toman
laxantes. Un síntoma adicional frecuente es la evacuación de moco, a veces muy abundante.
En pacientes con estreñimiento, las molestias abdominales generalmente aumentan conforme pasan los días sin evacuar
y la evacuación suele producir un alivio de los síntomas. Sin embargo, otras veces el dolor abdominal se exacerba cuando
existe una evacuación difícil, conforme el paciente repite esfuerzos infructuosos o cuando la evacuación es incompleta
con sensación de tenesmo persistente. En los pacientes con diarrea, las molestias abdominales, muchas veces
desencadenadas tras la ingesta, se alivian con una deposición diarreica, aunque también la secuencia puede ser inversa,
con aparición de las molestias abdominales tras la deposición.
B. OTROS
 Síntomas digestivos superiores: Flatulencia, distensión abdominal, Dispepsia, pirosis, náuseas, vómitos.
 Dismenorrea (los síntomas de intestino irritable pueden empeorar en la fase menstrual y premenstrual), dispareunia,
palpitaciones, rubor, cefaleas, cancerofobia...
 dolor torácico no coronario, síntomas de reflujo esofágico), síntomas urológicos (disuria, polaquiuria, nicturia), síntomas
extraabdominales (lumbalgia, cuadros de fibromialgia) y psicológicos (alteraciones de sueño, agorafobia, depresión,
ataques de pánico).
Todos estos síntomas se agravan con el estrés. La exploración física es normal, al igual que los datos de laboratorio, las pruebas
de imagen y la colonoscopia.
Es importante identificar una diarrea orgánica de una diarrea funcional como el síndrome de intestino irritable.
Los signos de alarma que orientan a pensar en enfermedad orgánica son:
- Edad >50 años.
- Fiebre, inflamación articular, erupciones cutáneas.
- Anorexia.
- Pérdida de peso no intencionada.
- Síntomas nocturnos.
- Sangre en heces (rectorragia, hematoquecia, melena).
- Diarrea abundante o de características esteatorreicas.
- Historia familiar de cáncer de colon, enfermedad inflamatoria intestinal o enfermedad celíaca.
- Administración reciente de antibióticos.
- Progresión continua de los síntomas sin periodos de mejoría.
DIAGNOSTICO.
Al ser un trastorno funcional (no orgánico), el diagnóstico es de exclusión, tras haber descartado otras patologías.
No obstante, dada su prevalencia y para evitar numerosas exploraciones, se han creado unos criterios para facilitar el
diagnóstico.
No existen marcadores diagnósticos claros de la enfermedad, su diagnóstico se basa en la clínica.
A. EXPLORACION
- Suele percibirse una ”cuerda cólica" muy acusada y sensible en vacío y fosa ilíaca izquierda.
- Tacto rectal doloroso, esfínter hipertenso, ampolla
vacía o con heces duras.
B. CUESTIONARIOS ESPECIFICOS
- Manning.
C. EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
- Rectoscopia: Quizás la exploración más importante.
Es normal.
- Enema opaco: Contracciones segmentarias o normal,
En los pacientes mayores de 40 años, debe realizarse o
colonoscopia
- enema opaco.
- Otras pruebas: Para descartar causas secundarias.
E. CRITERIOS DE ROMA.
TRATAMIENTO
Buena relación médico-enfermo. Lo primordial.
El tratamiento es sintomátco:
 Para el dolor: espasmolíticos y antidepresivos. Los tricíclicos, con más evidencia, se utilizan más en el SII con diarrea a dosis
menores que para la depresión. Los ISRS se indican en el SII con estreñimiento.
 Espasmolíticos.  Anticolinérgicos (mebeverina), bromuro de octilonio, bromuro de pinaverio.
 Para el estreñimiento: fibra soluble rica en residuos y laxantes osmóticos (aumentan volumen fecal), estimulantes).
 Para la diarrea: antidiarreicos como la loperamida y difenoxilato.
Para mujeres con SII con predominio de estreñimiento, refractarias al tratamiento habitual, se han comercializado
recientemente 2 fármacos de mayor eficacia:
 Prucaloprida (agonista 5HT4).
 Linaclotida (agonista de los receptores guanilato ciclasa-C) que además posee efecto analgésico.
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