La inteligencia artificial y el Modelo Educativo del CCH Autores: Gabriela González Mejía Rogelio Aurelio Rojas Reyes Luis Alberto Salas González Adriana Vera Rodríguez Proyecto INFOCAB PB301525 Libro para la actualización de profesores La inteligencia artificial y el Modelo Educativo del CCH Proyecto INFOCAB: PB301525 Autores: Gabriela González Mejía Rogelio Aurelio Rojas Reyes Luis Alberto Salas González Adriana Vera Rodríguez UNAM Plantel Naucalpan Dr. Leonardo Lomelí Vanegas Rector Mtra. Verónica Berenice Ruiz Melgarejo Directora Dra. Patricia Dolores Dávila Aranda Secretaria General Ing. Damián A. Feltrín Rodríguez Secretario General Mtro. Tomás Humberto Rubio Pérez Secretario Administrativo Mtra. Teresa de Jesús Sánchez Serrano Secretaria Administrativa Dra. Tamara Martínez Ruiz Secretaria de Desarrollo Institucional Mtro. Jesús Medina Cabrera Secretario Académico Dr. Manuel Palma Rangel Secretario de Prevención, Atención y Seguridad Universitaria Mtro. Rogelio Aurelio Rojas Reyes Secretario Docente Mtro. Hugo Concha Cantú Abogado General Lic. Mauricio López Velázquez Director General de Comunicación Social Ing. Blanca Elizabeth Cruz Estrada Secretaria de Servicios Estudiantiles Lic. Ana Laura Yañez Piñón Secretaria de Apoyo al Aprendizaje y Cómputo Lic. Mireya Adriana Cruz Reséndiz Secretaria de Atención a la Comunidad Lic. Tania Montserrat Sánchez Pomposo Secretaria de Arte y Cultura Lic. Ana Rocío Alvarado Torres Secretaria de Administración Escolar CCH Dr. Benjamín Barajas Sánchez Director General Mtro. Keshava R. Quintanar Cano Secretario General Dr. Miguel Ángel Zamora Calderilla Secretario Técnico del Siladin Mtra. María Guadalupe Peña Tapia Jefa de la Oficina Jurídica Lic. Cristo Rey Policarpo Martínez Coordinador de Gestión y Planeación Trabajo realizado con el apoyo de UNAM-DGAPA-INFOCAB. Proyecto INFOCAB: PB301525 ISBN: En trámite 1ra Edición: enero 2026 Imagen de portada: Imagen generada por IA con Gemini. Enero 2026. Diseño Editorial Cristo Rey Policarpo Martínez Generación de imágenes por IA David Helí Mendoza Nicolás y Gabriela González Mejía Libro para la actualización de profesores “La inteligencia artificial y el Modelo Educativo del CCH”. Los derechos de textos e imágenes aquí contenidos son propiedad de sus respectivos autores. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores y no refleja necesariamente el punto de vista de los árbitros ni de los editores. Se autoriza la reproducción de los artículos (no así de las imágenes) con la condición de citar la fuente y se respeten los derechos de autor. Editado y distribuido por el Colegio de Ciencias y Humanidades, Plantel Naucalpan, Av. de los Remedios, No. 10, Col. Los Remedios, Naucalpan de Juárez, C.P. 53400, Estado de México. Ejemplar gratuito. 4 Tabla de contenido Presentación................................................................................................ 6 Introducción................................................................................................. 7 Capítulo 1 Tendencias y perspectivas de la Inteligencia Artificial en el Colegio de Ciencias y Humanidades................................................... 10 Capítulo 2 La inteligencia artificial en el marco del modelo educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades...................................................... 40 Capítulo 3 Un análisis ético sobre el empleo de la IA.................................................. 52 Capítulo 4 Desafíos y oportunidades de la Inteligencia Artificial: Perspectivas de la alfabetización digital y el pensamiento autónomo...... 66 Capítulo 5 Los efectos de la Inteligencia Artificial (IA) y la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) en las nuevas habilidades educativas......................... 76 Capítulo 6 Desmitificar la IA en el aula: pensamiento crítico y construcción del conocimiento................................................................. 88 Capítulo 7 La inteligencia humana y la Inteligencia Artificial....................................... 102 Capítulo 8 IA y educación artística: retos y posibilidades para el aula del futuro....... 116 Capítulo 9 Integrar la IA en la enseñanza-aprendizaje de la Historia en el CCH......... 126 Capítulo 10 ¿Artista o algoritmo? La IA en la expresión gráfica y su impacto en la pedagogía del arte........................................................ 136 5 Introducción E l año 2023 marcó un punto de inflexión en la conversación pública sobre tecnología: la irrupción masiva de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen), impulsada por la popularidad de herramientas como ChatGPT, Gemini y otras plataformas, detonó simultáneamente un entusiasmo sin precedentes y un profundo temor social. Mientras algunos sectores celebraban la promesa de innovación y automatización, otros advertían sobre riesgos éticos, educativos y laborales. El ámbito educativo no fue la excepción. En cuestión de meses, estudiantes y docentes incorporaron estas herramientas en su vida académica: desde profesores que vieron en la IA una oportunidad para potenciar su práctica docente, hasta instituciones que reaccionaron con prohibiciones al uso de dispositivos electrónicos por miedo al fraude académico. La UNAM, y con ella el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), formaron parte de esta ola global de transformaciones. En este contexto, en 2023, la profesora Gabriela González Mejía y un servidor advertimos la necesidad de que el profesorado del CCH estudiara, comprendiera y utilizara la IA generativa con una perspectiva académica, crítica y pedagógica. Comenzamos a formarnos mediante cursos y lecturas —escasas en ese momento— y durante el periodo intersemestral impartimos el primer curso Uso de la Inteligencia Artificial en la Docencia, del cual se ofrecieron dos ediciones. A raíz de esa experiencia fuimos invitados a participar en la I Jornada de Inteligencia Artificial Generativa en Educación UNAM 2023, organizada por la CUAIEED y el Grupo Institucional de IA en la UNAM, donde impartimos un taller para docentes de toda la Universidad. Posteriormente, se sumaron las profesoras Adriana Vera Rodríguez, Ilse Cano Santiso y el profesor Luis Alberto Salas González, consolidándose —formal o informalmente— el Seminario de Investigación e Innovación Educativa en IA del CCH Naucalpan. Desde este espacio se diseñó un programa de formación docente con cursos orientados a la planeación y aplicación didáctica apoyada en IA; se organizó el Foro de Reflexión sobre el Uso de la IA en el CCH; se produjeron artículos académicos (algunos incluidos en este libro); y se participó activamente en la II Jornada de IA Generativa UNAM 2024, obteniendo incluso el tercer lugar en el certamen relámpago. 7 De manera paralela, la UNAM publicó documentos orientadores que establecen criterios éticos, pedagógicos y técnicos para el uso responsable de la IA generativa, lo que evidencia un creciente esfuerzo institucional por actualizar la docencia frente a los retos tecnológicos contemporáneos. Este libro nace de ese recorrido colectivo. Tras múltiples discusiones en el Seminario, reconocimos que, aunque el Colegio ya cuenta con una oferta robusta de cursos de actualización, persiste entre el profesorado la inquietud sobre cómo integrar la IA de manera profesional, pedagógica y sistemática en su práctica docente. Por ello, este proyecto —parte de una iniciativa INFOCAB— busca ofrecer reflexiones, análisis y experiencias que permitan comprender dilemas éticos, didácticos y disciplinarios vinculados al uso académico de la IA, siempre desde el marco del Modelo Educativo del CCH. Como docentes del Colegio, sostenemos que la alfabetización digital en IA es indispensable para acompañar a los estudiantes en su formación. La IA no es una moda pasajera, sino una realidad estructural en la vida académica y laboral del siglo XXI. Por ello, es responsabilidad del profesorado guiar a los alumnos hacia un uso racional, crítico, creativo y ético, en concordancia con los fundamentos del Modelo Educativo, el enfoque socioconstructivista y el Código de Ética de la UNAM. En el capítulo 1 se ofrece un panorama diagnóstico sobre el uso, aceptación y preocupaciones relacionadas con la IA en la comunidad del CCH, a partir de datos derivados de encuestas aplicadas a profesorado y estudiantado. Se examinan niveles de conocimiento, usos académicos, percepciones éticas y aportes a los pilares del Modelo Educativo del Colegio. El segundo capítulo contextualiza históricamente el desarrollo de la IA y la IAGen, sus implicaciones en la cuarta revolución industrial y sus desafíos para la educación. Se articula este fenómeno global con los principios del Modelo Educativo del CCH, sus pilares formativos y su apuesta por el pensamiento crítico. Por otro lado, el capítulo 3, parte de una perspectiva filosófica inspirada en Enrique Dussel, se examinan los dilemas éticos vinculados a la producción, consumo y uso de la IA. Se analizan riesgos, implicaciones morales, la necesidad de regulación y las posibilidades de un uso ético orientado al bien común. En el capitulo cuarto se proponen estrategias pedagógicas para introducir la IA en el bachillerato desde un enfoque crítico y constructivista. Incluye actividades prácticas como tablas comparativas de conceptos, análisis de sesgos y diseño de tareas centradas en la reflexión humana. El capítulo siguiente, el quinto, se presentan metodologías de 8 uso de IA para la planeación didáctica, desde la identificación de aprendizajes esperados hasta la creación de secuencias didácticas que integren actividades multimodales apoyadas en IA. El capítulo sexto describe experiencias en el uso de IA para generar recursos como infografías, videos, imágenes, problemas contextualizados o rúbricas, evaluando ventajas y riesgos en términos de calidad, veracidad y creatividad pedagógica. Durante el capitulo séptimo, a partir de los ejes del Modelo Educativo, se proponen estrategias para fortalecer la alfabetización informacional, la lectura crítica y la evaluación de fuentes frente a la “autoridad aparente” de los modelos de IA generativa. En el octavo capítulo se analizan las formas emergentes de plagio con IA, las recomendaciones institucionales de la UNAM y opciones para implementar evaluaciones auténticas y procesos de coevaluación y autoevaluación que favorezcan el aprendizaje significativo. El capítulo noveno incluye testimonios, buenas prácticas, diseños de clase y reflexiones de profesores del Colegio que han integrado IA en distintas áreas: histórico-social, matemáticas, lenguajes, ciencias experimentales y talleres. El libro concluye con propuestas para consolidar una política institucional de formación docente en IA en el CCH, articulada con las recomendaciones de la UNAM, los ejes transversales de ciudadanía digital y el fortalecimiento del pensamiento crítico. Esperamos que cada capitulo del libro, y el libro entero, contribuyan a una formación docente en el uso de la IA que fortalezca el proceso de enseñanza aprendizaje en el Colegio de Ciencias Humanidades, que despierte en los lectores la curiosidad por innovar su práctica docente y a formar alumnos que sean críticos y creativos con el uso de la tecnología, que la usen y que no dependan de ella. Finalmente, a nombre de los autores, queremos agradecer a la Universidad por su apoyo a este proyecto mediante el programa INFOCAB, así como al Mtro. Keshava Rolando Quintanar Cano y la Mtra. Verónica Berenice Ruiz Melgarejo, quienes como directores del Plantel Naucalpan han apoyado siempre las actividades académicas y el trabajo realizado por este Seminario, así como por impulsar determinadamente el proyecto editorial del plantel. ¡Gracias! Rogelio Aurelio Rojas Reyes Naucalpan de Juárez, 10 de diciembre de 2025. 9 Capítulo 1 Tendencias y perspectivas de la Inteligencia Artificial en el Colegio de Ciencias y Humanidades Por Gabriela González Mejía 10 L a acometida de la Inteligencia Artificial (IA) se ha hecho evidente en diversos aspectos de la vida cotidiana y su uso ha sido motivo de disertaciones desde enfoques éticos, legales, económicos, filosóficos, políticos, sociales, artísticos y culturales. El vertiginoso avance de la tecnología de la Cuarta Revolución Industrial de la que hablaremos capítulos más adelante, hoy nos envuelve de manera inevitable a distintas generaciones. Aunque la IA tradicional se desarrolló a partir de los años 50’s del siglo pasado, muy pocas personas lo saben, puesto que fue a partir del auge de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) que se hizo más evidente esta innovación tecnológica. La popularización de los chatbots parece no sorprender en el contexto de la era pospandémica, debido a que dicha coyuntura obligó a la utilización de tecnologías para impulsar múltiples actividades. No obstante, el crecimiento del número de usuarios del agente conversacional más conocido ha sido exponencial. Sirva de referencia, que Chat GPT fue lanzado en su versión libre en noviembre de 2022 y en tan sólo 5 días logró obtener a su primer millón de usuarios, lo que a Instagram le llevó 2.5 meses, a Spotify 5 meses, a Facebook 10 meses y a Netflix 3.5 años. (El Economista, 2023). Mientras el empleo de la IA tradicional puede pasar inadvertido en acciones automatizadas como el reconocimiento facial en el móvil o las sugerencias de compra en cualquier aplicación; los resultados de la Inteligencia Artificial Generativa tienen implicaciones más profundas, puesto que no sólo es generadora de contenido inédito, sino que además ha transformado las formas de búsqueda, almacenamiento, procesamiento y transmisión de la información y, por ende, revoluciona la construcción del conocimiento y la interacción humana en torno de ello. La IAGen es creadora de texto, imagen, audio, video, datos estructurados (gráficas o modelos estadísticos), contenido multimodal (generación de texto a voz), hasta modelos 3D y objetos digitales (como escenarios virtuales). Por lo que tiene potencial no sólo para automatizar tareas repetitivas o para buscar y transformar información, sino para incidir en procesos creativos y cognitivos; de tal forma Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 11 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. La pertinencia de aproximarse a la Inteligencia Artificial Capítulo 1 que su incidencia no se limita a la esfera económica, sino que atraviesa el ámbito educativo que es el que nos ocupa. En este sentido, resulta pertinente desde la docencia conocer sus usos, alcances, limitaciones y efectos, especialmente para fines de formación escolar y de producción académica. Naturalmente, existen distintas perspectivas sobre el uso adecuado de estas tecnologías, máxime en países que carecen de una regulación específica como es el caso de México. Al respecto de lo anterior, cuando nos referimos a la pertinencia en el Modelo Educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades, hacemos referencia a uno de los principios institucionales que guían el quehacer docente. Y es que, esta labor de investigación desde la Pertinencia, permite tener en mente el diseño de estrategias didácticas y recursos congruentes con los Programas de Estudio ajustados y sobre todo con las necesitades del estudiantado, con el fin de apoyar las dificultades de aprendizaje. Desde el criterio de Calidad, se pretende articular de forma coherente 12 tanto los enfoques disciplinarios como didácticos, los aprendizajes y contenidos temáticos con el desarrollo de habilidades tecnológicas, pero también actitudes críticas, éticas y reflexivas, acordes al perfil de egreso. Y desde la Trascendencia, se busca superar la práctica docente, no sólo con propuestas innovadoras o creativas sino de forma colegiada, en donde se acepten tanto aciertos como errores en el camino cotidiano de la docencia. Aunado a ello, la aproximación al estudio, investigación y divulgación de este trabajo apoya especialmente a dos de los ejes transversales de los Programas de Estudio Ajustados del CCH, que son ciudadanía y el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), TAC (Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento) y TEP (Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación). Desde el eje de la ciudadanía, el análisis colegiado se orienta hacia una formación ciudadana crítica desde el abordaje de retos éticos como la autoría, el plagio, la propiedad intelectual, la inte- Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. gridad académica, el impacto social y la responsabilidad colectiva en el uso de herramientas de la IAGen, así como preocupaciones desde la esfera de la privacidad, la seguridad digital y el uso de datos. Todo ello converge en aprender a convivir con estas tecnologías como ciudadanos(as) digitales informados(as). Por parte del eje de las TICs, TACs y TEPs, nos encontramos con que el trabajo desarrollado permitirá ver a la IAGen como una tecnología de acceso a la información, como un medio para el aprendizaje y como aquella con la posibilidad de empoderar desde la participación social y la construcción colectiva del conocimiento, sabiéndola utilizar y teniendo conciencia de sus alcances y limitaciones. Además de promover la producción académica, educativa y científica con el apoyo de herramientas para la creación de contenido, por docentes y por estudiantes. Recién en 2025 la UNAM lanzó el documento “La Inteligencia Artificial Generativa (IAGEN) en el profesorado y estudiantado de la UNAM. Retos y prospectivas.” Esta publicación incluye un diagnóstico sobre el uso de la IAGen entre la comunidad universitaria y cómo es que se prospecta. Esta publicación resulta relevante en tanto que nos da luz sobre cómo se está utilizando la IA a nivel posgrado, licenciatura y bachillerato en nuestra universidad, desde el punto de vista de estudiantes y docentes. La muestra de este estudio fue de 2,069 docentes, de los cuales 291 pertenecen al nivel de bachillerato, 1,319 al de licenciatura y 459 al de especialidad y posgrado. Por su parte, de los 4,725 estudiantes participantes, 3,005 fueron de bachillerato, 1,645 de licenciatura y 75 de especialidad y posgrado. Del segmento a nivel bachillerato, la participación docente fue del 67% de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y 33% del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH). Mientras que, de la muestra estudiantil, la participación fue de 81% de la ENP y 19% del CCH. Ahora bien, en cuanto a las herramientas de IAGen más conocidas por el profesorado del Colegio de Ciencias y Humanidades, según los datos recabados; son los agentes conversacionales de ChatGPT, Meta, Gemini, Copilot y Bing; seguidos de DALLE como generador de imagen y, los menos populares se relacionan con herramientas para facilitar la investigación como Perplexity, Research Rabbit o Elicit. 13 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Retos y prospectivas de la IAGen en la UNAM Capítulo 1 Mientras que la comunidad estudiantil del CCH que respondió la encuesta, refiere identificar o conocer en mayor medida a Chat GPT, Meta, Gemini, y Copilot. De igual manera, las que les resultan menos populares son las herramientas diseñadas para apoyar labores de investigación como Research Rabbit, Elicit, Litmaps, etc. En cuanto al empleo de la IAGen, el profesorado del CCH reconoce utilizarla en actividades relativas a la docencia para obtener información sobre temas que desconocen (88.9 %), para diseñar actividades de aprendizaje (81.9 %), para buscar recursos bibliográficos (76.4%), para diseñar materiales didácticos (72.2 %) y diseñar instrumentos de evaluación (70.8 %). Aunque no con la misma frecuencia. Por otro lado, la comunidad estudiantil del CCH reconoce que ha utilizado la IAGen para actividades relacionadas con el estudio como buscar y obtener información (99.2 %), obtener explicaciones sobre algún contenido (96.9 %), obtener ideas para iniciar alguna tarea (90.6 %), resolver dudas sobre la clase (90.7 %) y hasta elaborar por completo trabajos y tareas escolares (84.2 %). De ahí que, las principales preocupaciones respecto del uso de la IAGen para docentes y estudiantes varíen un poco. Dado que, los desafíos que encuentra la comunidad docente del bachillerato en la UNAM frente a la IAGen, van desde el desconocimiento de las implicaciones éticas (96%), el uso indebido por parte del estudiantado (95%), problemas de seguridad y privacidad de los datos (92%), desco14 nocimiento sobre la IAGen (91%), falta de formación (88%), hasta la existencia de sesgos en el contenido que genera (87%). Por su parte, los desafíos que identifica la comunidad estudiantil del bachillerato de la UNAM en el uso de la IAGen son problemas de seguridad y privacidad de los datos (74%), falta de formación (72%), temor a las consecuencias de su uso (69%), existencia de sesgos en el contenido que genera (62%) y desconocimiento sobre sus características (60%). Ahora bien, es importante señalar en este contexto una cuestión particular en las y los docentes a nivel medio superior y es que: Al comparar al profesorado de los distintos niveles educativos, se observa quienes imparten clases en el bachillerato parecen estar más preocupados por desafíos como el desconocimiento de las implicaciones éticas y el uso indebido por parte del estudiantado, en comparación con el profesorado de licenciatura y especialidad y posgrado. Esto puede deberse a que el profesorado identifica en el estudiantado de este nivel más problemas sobre su uso responsable y la dificultad de percibir aspectos éticos en el diseño y uso de las IAGen. (CEIDE, 2025, pág. 41) Es por ello, que cabe analizar de manera más focalizada los efectos de la IAGen en las y los estudiantes adolescentes, en función de sus capacidades cognitivas, sus nociones sobre los riesgos, el nivel de formación, los nuevos hábitos de estudio, etc. La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. FUENTE: Tablero de uso de la inteligencia artificial generativa IAGEN en el profesorado y estudiantado de la UNAM. FUENTE: Tablero de uso de la inteligencia artificial generativa IAGEN en el profesorado y estudiantado de la UNAM. 15 Capítulo 1 FUENTE: Tablero de uso de la inteligencia artificial generativa IAGEN en el profesorado y estudiantado de la UNAM. FUENTE: Tablero de uso de la inteligencia artificial generativa IAGEN en el profesorado y estudiantado de la UNAM. 16 Tendencias y perspectivas docentes de la IA en el CCH En el Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Naucalpan, se realizó una encuesta dirigida a docentes de todas las áreas para examinar las tendencias y perspectivas respecto del uso de la Inteligencia Artificial. Este instrumento fue diseñado para recopilar datos de los(as) profesores(as), como rangos de edad, antigüedad, área a la que pertenece y materia(s) que imparte(n), junto con su nivel de conocimiento o familiarización respecto de la IA, además de los usos para la docencia y nivel de aceptación en el empleo de esta tecnología. Finalmente, se estimó cómo consideran que la IA contribuye a los pilares de aprendizaje (aprender a aprender, hacer y ser), y qué tipo de acompañamiento institucional consideran necesario para su regulación y orientación. De aquí se desprende que sólo respondieron 22 docentes, lo cual coincide con la baja participación de profesores(as) a nivel bachillerato en toda la UNAM, que correspondió a 291. De la muestra del plantel Naucalpan, el grupo de edad que más participó fue el de 41 a 55 años (36.4%), seguidos de aquél entre los 36 y 40 años (22.7%) y 56 y 60 años (22.7%). La antigüedad predominante fue de menos de 5 años (31.8%), de 6 a 10 años (18.2%) y de 11 a 15 años (18.2%). El área que más participación registró, fue la de Talleres del Lenguaje y Comunicación (36.4%), Seguido del Área Histórico Social (31.8%), de Ciencias Experimentales (22.7%) y de Matemáticas (13.6%). Siendo una muestra diversa puesto que respondieron profesores(as) que imparten las asignaturas de Biología I-IV, Ciberné17 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. FUENTE: Elaboración propia con NotebookLM con base en La Inteligencia Artificial Generativa (IAGEN) en el profesorado y estudiantado de la UNAM. Retos y prospectivas. 18 Capítulo 1 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. tica y Computación, Ciencias de la Salud I-II, Ciencias Políticas y Sociales I-II, Derecho I-II, Economía I-II, Educación Física, Estadística y Probabilidad I-II, Fisica I-IV, Igualdad de Género, Historia de México I-II, Historia Universal, Moderna y Contemporánea I-II, Inglés I-IV, Matemáticas I-IV, Química I-IV, Taller de Comunicación I-II, Taller de Diseño Ambiental I-II, Taller de Expresión Gráfica I-II, Teller de Lectura, Redacción e Iniciación a la Investigación I-IV y Teoría de la Historia I-II. Del apartado de Nociones, conocimiento o formación sobre la Inteligencia Artificial, se desprende que el nivel de conocimiento que considera tener el profesorado es básico (40.9%) y medio (36.4%). Mientras que sólo el 22.7% de las y los docentes conoce la definición de inteligencia artificial, siendo el mismo porcentaje el que sabe cuándo surgió verdaderamente la inteligencia artificial y que distingue entre las definiciones de IA tradicional e IA generativa. Aunque sólo el 27.3% puede identificar claramente qué aplicaciones funcionan con inteligencia artificial. 19 20 Capítulo 1 21 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. También es importante destacar que el 63.6% refiere no haber recibido aún ningún tipo de formación sobre la IA a nivel local o central en la UNAM, mientras el resto ya ha recibido algún tipo de preparación. Esto cobra relevancia más aún cuando el 86.4% indicó que considera importante recibir algún tipo de formación docente sobre IA para el CCH. Y con mayor razón cuando el 54.5% desconoce sobre la regulación a nivel internacional, regional o local sobre la IA, y el 77.3% no ha leído o desconoce las recomendaciones para el uso de la IA en la UNAM. 22 Capítulo 1 Ahora bien, las y los docentes reconocen áreas de su práctica docente que pueden fortalecerse con apoyo de la IA como la planeación didáctica, el rediseño de instrumentos de evaluación, la creación de recursos didácticos, la búsqueda de bibliografía especializada y las labores de ciencia e investigación. 23 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Por otro lado, el 36.3 % ya ha diseñado o impartido algún curso, taller o conferencia sobre la IA, y al 68.2% le gustaría realizarlo. Capítulo 1 Respecto de los Usos de la Inteligencia Artificial, el 81.8% de docentes enuestados(as) refiere que haberla utilizado; quienes el 31.8% indica hacerlo para su práctica docente frecuentemente, 40.9% a veces y 9.1% casi nunca. De ahí, las herramientas más utilizadas corresponden a la IAGen de texto con el 68.2% (como Chat GPT, Gemini, Meta y Copilot); la generativa de presentaciones con un 54.5% (como Gamma o Canva), mientras el 45.5% ha usado asistentes virtuales (como Siri o Alexa). 24 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Dentro de las actividades desarrolladas que tienen que ver con la docencia, se encuentran la preparación o creación de materiales (54.5%), la automatización de tareas (50%), la búsqueda de información (45.5%), el diseño o rediseño de instrumentos de evaluación (40.9%), lo mismo con las estrategias didácticas (36.4%). Lo cual indica que el profesorado la ha ido integrando o probando para facilitar su quehacer profesional. En cuanto al uso de la IA con estudiantes, el 54.5% del profesorado señaló haberla utilizado, de los cuales el 36.4% lo ha hecho de forma planificada, el 18.2% de forma improvisada y el 9.1% de forma involuntaria. Lo cual habla de un proceso de adaptación en la era de la Inteligencia Artificial y de adopción de herramientas para orientar el trabajo con estudiantes. 25 Capítulo 1 La frecuencia con la que estiman que sus estudiantes la emplean para actividades escolares corresponde el 36.4% a diario, el 36.4% a varias veces por semana y el 13.6% considera que es una vez a la semana. La percepción docente indica que sus estudiantes usan la IA para la entrega de tareas y actividades (72.7%), para búsqueda de información (68.2%), para resolver ejercicios y problemas (54.5%) y para entender un tema o generar ideas (45.5%). 26 Como uno de los efectos más señalados en el proceso de enseñanza-aprendizaje desde la popularización del uso de la IA, tenemos la confianza y dependencia de esta herramienta con el 68.2%., pero también su uso y descubrimiento (40.9%), seguido de la estimulación de las ideas y la extensión de la cultura básica (27.3%). 27 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. En torno al Nivel de aceptación y percepción de impacto de la IA en el aprendizaje por parte del profesorado, los datos muestran como efectos observables la oportunidad de crear materiales y recursos (63.6%), la oportunidad de innovación y actualización en la didáctica (54.5%) pero también la dificultad para detectar contenido hecho con IA (50%). Capítulo 1 En suma, el 77.3% considera que la IA contribuye al pilar de aprender a aprender (aprendizaje autónomo y autogestivo); el 72.7% también considera que ayuda al aprender a hacer (fortalecimiento de habilidades, destrezas, procedimientos, etc.), y el 63.6% considera que suma al aprender a ser. Lo cual indica un importante nivel de aceptación para utilizar la IA como auxiliar en el impulso a los pilares de la filosofía del CCH. 28 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. La encuesta concluye con los siguientes datos, el 90.9% del profesorado considera que necesario el acompañamiento institucional para el uso de la IA en términos de ética y uso responsable; el 77.3% en la formación y actualización docente; el 72.7% en la integridad académica y el 68.2% en la ciberseguridad. 29 Capítulo 1 Tendencias y perspectivas educativas de la IA en el CCH. Por su parte, la encuesta lanzada a la comunidad estudiantil del Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Naucalpan, tuvo una respuesta de participación de 241 escolares. Con una cooperación del 52.7% de estudiantes de 5to semestre, de 25.7% de tercer semestre y de 18.3% de primer semestre, más un 3.3% que se encontraban cursando el cuarto año. Correspondiendo el 86.3% a menores de edad, entre los 14 y 17 años quienes respondieron y nos muestran de forma significativa qué saben, para qué la usan y qué tanto creen que contribuye la IA a su educación en el CCH. Ahora bien, en cuanto al apartado de Nociones sobre Inteligencia Artificial, el 35.7% refiere no tener noción o idea sobre ella, contra el 41.5% que afirma tener claro qué es y cómo funciona y un 19.9% que declara saberlo medianamente. 30 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. En este tenor, el 79.7% define a la IA como un conjunto de sistemas que pueden aprender y generar contenido, lo cual es muy acertado y cercano a la definición de IAGen, aunque el 46.5% no sabe cuándo surgió la IA y el 20.3% cree que surgió a principios de lo años 2000. Mientras que el 76.4% no distingue entre la IA tradicional y la IA generativa. 31 Capítulo 1 No obstante, un 70% si identifica qué aplicaciones utilizan IA y 50.6% sabe lo que es un algoritmo. 32 El 13.3% no recuerda haber recibido alguna orientación sobre la IA en el Colegio, el 6.2% dice haber estado enterado pero no haber asistido, el 22.8% si ha recibido alguna clase, charla, taller, curso o conferencia, y el 57.7% declaró no recibir ninguna formación. Entre las más conocidas por la comunidad estudiantil se encuentran la IA generativa de texto como Chat GPT, Gemini, Copilot y Meta con un 86.3%; seguido de los asistentes virtuales com Siri o Alexa con un 54.4%; después la IA generativa de presentaciones como Gamma con un 37.8% y las herramientas de edición automática con un 27%. 33 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. En el rubro de Usos de la Inteligencia Artificial, el 96.7% del estudiantado confirma haber utilizado al menos una vez herramientas de IA. Capítulo 1 Dentro de los fines escolares con que se utiliza la IA, las y los estudiantes reconocieron la búsqueda de información o comprensión de contenidos en un 85.1%; el estudio o refuerzo de conocimientos en un 54.4%; la resolución de ejercicios complejos o prácticas en un 39.4% y la redacción de textos o tareas en un 35.3%. Únicamente el 2.1% indica no utilizarla para actividades relacionadas a la escuela. 34 De la muestra, el 11.6% indicó utilizarla a diario para fines académicos, el 51.5% varias veces por semana y el 23.7% una vez por semana. La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. En consecuencia el 29% cree que la IA ha mejorado en gran medida sus procesos de aprendizaje, aunque el 44% cree que mínimamente y el 12.9% considera que no lo ha cambiado. Mientras un 7.1% cree que lo ha limitado o frustrado. De acuerdo con el rubro de Nivel de aceptación y percepción del impacto de la IA en el aprendizaje, los efectos más marcados en su proceso de aprendizaje desde la popularización de la IA, corresponde mayormente al descubrimiento y uso de diferentes herramientas (43.6%); profundización en temas, ejemplos o casos prácticos (42.7%); la estimulación de las ideas (41.1%); la retroalimentación sobre ejercicios, exámenes o prácticas (39.8%) y la activación de la curiosidad (35.7%). 35 Capítulo 1 En cuanto a los pilares del Modelo Educativo del Colegio, nuestros(as) estudiantes refieren en un 51% que contribuye moderadamente al aprender aprender (aprendizaje autónomo y autogestivo), seguido del 23.7% que cree que es poco, contra sólo un 14.1% que considera asiste mucho. En términos del aprender a hacer (fortalecimiento de habilidades, destrezas, procedimientos y procesos), la opinión se encuentra más dividida, ya que el 39% considera que la contribución de la IA es poca, mientras que un 36.1% cree que es moderada y sólo un 12% piensa que es mucha. 36 En este tenor, el 82.1% manifiesta preocupación por que el uso exagerado de la IA pueda afectar su aprendizaje. 37 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Y en torno del pilar de aprender a ser (robustecimiento del pensamiento crítico, uso ético, valores, etc.), el 26% considera que la IA no contribuye nada, el 34% afirma que es poco y un 32% estima que es moderado. Lo cual indica una mirada crítica de nuestro estudiantado sobre el uso de la IA. Capítulo 1 De tal forma que el 41.5% considera deberían existir lineamientos en el CCH para orientar el uso de la IA, otro 41.5% no está seguro sobre ello y el 17% restante no lo cree necesario. Desde la experiencia de las y los estudiantes del plantel Naucalpan, el 61% cree que la IA apoya en algunos aspectos su aprendizaje. Por lo que el tipo de acompañamiento o capacitación que quisieran recibir sobre la IA para fines escolares son predominantemente la integración de la IA para el aprendizaje en un 48.1%, talleres prácticos sobre nuevas habilidades digitales en un 45.6%, orientación ética y uso responsable en un 35.7% y gúis sobre herramientas para la investigación también en un 35.7%. 38 FUENTE: Elaboración propia con NotebookLM con base en los resultados de las encuestas Tendencias y perspectivas docentes de la IA en el CCH y Tendencias y perspectivas educativas de la IA en el CCH. Bibliografía CEIDE. (2025). La Inteligencia Artificial Generativa (IAGEN) en el profesorado y estudiantado de la UNAM. Obtenido de https://www.ceide.unam.mx/wp-content/uploads/2025/08/IAGen_UNAM_2025.pdf El Economista. (27 de 02 de 2023). El Economista. Obtenido de https://www.eleconomista.com.mx/tecnologia/ ChaGPT-logro-en-solo-cinco-dias-obtener-un-millon-de-usuarios-20230227-0020.html 39 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. De aquí la importancia de estudiar, probar, analizar e investigar sobre la Inteligencia Artificial y la Inteligencia Artificial Generativa desde la docencia, a partir de un enfoque mulidisciplinario, en un libro para la formación de profesores(as) y dedicado a nuestros(as) estudiantes. Capítulo 2 La inteligencia artificial en el marco del modelo educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades Por Gabriela González Mejía 40 E l uso del término Inteligencia Artificial o IA se ha popularizado en diversos entornos debido a la era tecnológica a la que pertenecemos como sociedades de la información. Así mismo, ha comenzado a normalizarse su uso a pesar de su falta de regulación e independientemente de las brechas digitales existentes entre países o entre generaciones poblacionales. La IA juega un papel como auxiliar en la ejecución de múltiles tareas diarias para millones de usuarios de plataformas, aplicaciones o programas, sin que necesariamente se conozca su funcionamiento, sus alcances o sus limitaciones. El trabajo de la IA está presente en las sugerencias de contenido en plataformas de streaming como Netflix o HBO; en las indicaciones para seguir la mejor ruta según Google Maps o Waze; en las respuestas de los asistentes virtuales como Alexa o Siri; en el acceso a la banca digital mediante el reconocimiento facial; en el texto predictivo de la mensajería instantánea; en el filtrado automático de spam del correo electrónico, etc. Pero ¿Cómo se desarrolló la Inteligencia Artificial? ligencia hace referencia a la capacidad de entender, comprender o razonar; así como de resolver problemas. También es sinónimo de conocimiento y pensamiento, el cual abordaremos más adelante. Por su parte, el concepto de Inteligencia Artificial (IA) se asocia a la capacidad de las “máquinas” para ejecutar tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana (Orbe, 2017). “La expresión de inteligencia artificial (IA) fue sugerida por J. McCarthy, profesor de la Universidad de Stanford, en 1956 para referirse a una parte de la informática dedicada al diseño de máquinas que fueran capaces de simular algunas de las conductas realizadas por el ser humano y que actualmente catalogamos como inteligentes.” (Gross, 1992, p. 73). Historia de la Inteligencia Artificial De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, la palabra inte- Imagen generada por IA con Google Gemini/Banana Pro. Diciembre 2025. 41 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Introducción Capítulo 2 Sus bases fueron establecidas por Alan Turing, quien de 1942 a 1943 logró descifrar el código Enigma, construyendo una computadora capaz de revelar los mensajes encriptados de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, lo que permitió a los países Aliados interceptar información valiosa sobre los movimientos de las Potencias del Eje y así reducir la duración del conflicto bélico. A partir aquellos años, el panorama sobre la creación de máquinas que resolvieran problemas como lo hace la mente humana, parecía alentador. No obstante, a pesar de las inversiones y los esfuerzos realizados, la informática atravesó un periodo de estamcamiento conocido como el “invierno de la IA”. Después de varias décadas, la capacidad de la inteligencia artificial volvió a los reflectores cuando en 1997, el ajedrecista campeón del mundo Gary Kasparov, fue vencido por la computadora Deep Blue. Más tarde, en 2011 la supercomputadora Watson de IBM derrotó a dos concursantes del juego de preguntas y respuestas Jeopardy en televisión. (Alexandre, 2022, pág. 18) El desarrollo de la inteligencia artificial es el resultado de un proceso en el cual, la incorporación paulatina de sistemas automatizados para la resolución de problemas cotidianos se ha intensificado en los últimos años tomando un papel central. Incluso dicho proceso ha pasado inadvertido para las generaciones más recientes, si consideramos que “Los primeros ordenadores se dedicaron a la contabilidad… 42 [Y] Hoy damos poco valor a la gestión contable que realizan…” (Orbe, 2017, Pp. 94-95). Mientras tanto los avances siguen respondiendo a la forma en que la IA es entrenada y programada. Por ejemplo, Netflix utiliza algoritmos de aprendizaje automático (machine learning) que procesan grandes cantidades de datos a partir del análisis de patrones de comportamiento de los usuarios para mejorar de forma continua las recomendaciones personalizadas. Alexa utiliza el aprendizaje profundo (deep learning) basado en redes neuronales artificiales organizadas en múltiples capas, para procesar el lenguaje natural y ejecutar tareas complejas como reconocer comandos de voz, interpretar su significado y responder de forma adecuada. Aunque el ser humano ha sido el artífice de las computadoras y de la inteligencia artificial, con el avance tecnológico del siglo XXI ha surgido la latente posibilidad de que las máquinas superen a la mente humana en la resolución de tareas específicas en cuestión de segundos e incluso que pueda suplir el trabajo humano en diversos sectores. Cuarta revolución industrial En la historia de la humanidad, las revoluciones industriales corresponden principalmente a los procesos disruptivos que promueven cambios tecnológicos y económicos, con implicaciones geopolíticas, sociales e incluso culturales. La primera revolución industrial sucedió a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, la cual fue promovida por el desarrollo del motor a vapor que hizo forma más importante, se ha incidido en la forma de producir o reproducir conocimiento. Aunque el impacto de las revoluciones industriales no ha sido el mismo para cada país o población. Por ejemplo, no es posible generalizar el uso de la IA alrededor del mundo, dado que existen diferentes perfiles de usuarios dependiendo del contexto social, económico, político y tecnológico. En algunos sectores se recurre a la IA para automatizar tareas y optimizar procesos, mientras que en otros se le asigna un papel relevante en la toma de decisiones complejas. En las economías más grandes del mundo no sólo se encuentran los mayores desarrolladores de la Inteligencia Artificial, sino que se ha puesto a prueba en distintos ámbitos; desde el control de semáforos para mejorar los flujos de tránsito, el uso asistentes robóticos en procedimientos quirúrgicos a distancia, hasta el análisis de rostros y en la predicción de reincidencia delictiva. Así mismo, en los países o regiones desarrolladas es en donde se ha puesto mayor interés en la revisión y confección de marcos legales para su uso. Para muestra, la primera ley en el mundo sobre Inteligencia Artificial se aprobó en la Unión Europea en marzo de 2024. Por su parte, los países en vías de desarrollo utilizan de manera incipiente y desregulada la IA. Mientras que en algunos países en pobreza extrema o en guerra sin acceso a servicios básicos como infraestuctura de agua potable, alcantarillado, energía eléctrica o sin escuelas u hospita43 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. posible la mecanización de la producción e impulsó el ferrocarril como sistema de transporte masivo. La segunda revolución industrial transcurrió a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, impulsada por el uso de la energía eléctrica y la producción en masa derivada de las cadenas de montaje. La tercera revolución industrial se dio a mediados del siglo XX con la aparición de la electrónica, las computadoras y las tecnologías de la información para automatizar la producción. Mientras que la cuarta revolución industrial se encuadra en el auge de la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, el internet de las cosas, la impresión 3D, el big data y la inteligencia artificial. (Díaz et al, 2021, p. 1190). Los factores que tienen en común las revoluciones industriales corresponden al desarrollo de inventos que progresivamente han empujado la sustitución del trabajo manual por el mecanizado o automatizado; la innovación en medios de transporte y de comunicación; así como la promoción de nuevas formas de interacción humana. En términos socioeconómicos, estos saltos cada vez mayores y en menor tiempo, se han encaminado hacia otras formas de organización, de producción, de consumo y de intercambio, así como de división del trabajo. En el ámbito político se han ido transformando los vínculos y las relaciones de interdependencia y cooperación. Mientras que en campo científico y tecnológico se han visto implicaciones en la forma de obtener, almacenar, compartir, intercambiar y procesar información, y de Capítulo 2 IA, que corresponde a la información que introducen sus usuarios. El primer chatbot y la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) En 1950 Alan Turing planteó en su artículo “Computing machinery and intelligence” que si un humano no puede distinguir entre una Figura 1. Representación realista del Test de Turing con respuestas humanas máquina y otro humay de máquina a la pregunta “¿Qué es la inteligencia?”. Imagen generada por IA con Microsoft Copilot, 12 de junio de 2025. no, se puede concluir que la máquina ha les, existe un rezago no solo tecnológico superado al humano (Orbe, 2017). Según en el que de desconocen los alcances de este Test, si un examinador pregunta a la IA. De ahí que en los últimos años, el dos individuos (siendo uno de ellos una uso de la IA ha provocado debates éticos máquina y otro un humano situados en y legales a nivel global. otra habitación), y no detecta la respuesta En este sentido la ONU a través de la generada por la computadora, entonces se UNESCO lanzó en 2021 la Recomendación puede concluir que la máquina “piensa” o sobre la ética de la inteligencia artificial genera pensamiento. y logró la firma del Pacto Digital Global Este planteamiento de interacción en 2024 (a excepción de Estados Unidos entre dos interlocutores, uno humano y y Gran Bretaña) para promover un marco uno artificial, es considerado como la idea integral para la cooperación digital y la inicial de los chatbots. Aunque el primero gobernanza de la inteligencia artificial, como tal, fue ELIZA construido en 1966 procurando disminuir las brechas digitales. el cual cumplia funciones de un psicoteAunque Alexandre (2022) sostiene que rapeuta aunque limitado en cuanto a la existen dos gigantes digitales compitiendo programación de preguntas y respuestas. en el mundo, estos son los GAFA o ameri- En 1972 apareció PARRY, reconocido más canos (Google, Apple, Facebook y Amazon) avanzado que ELIZA, al simular ser un y los BATX o chinos (Baidu, Alibaba, Ten- paciente con esquizofrenia basado en un cent y Xiaomi), los cuales son alimentados sistema de suposiciones y “respuestas diariamente con la materia prima de la emocionales”, el cual fue probado por 44 “Un agente conversacional de inteligencia artificial que puede interactuar con los usuarios mediante texto de forma coherente, informada y contextual, simulando una conversación humana”, que corresponde a un <<modelo de lenguaje de tipo generativo, específicamente un modelo generativo de texto entrenado por OpenAI>> usando una arquitectura transformer (GPT = Generative Pre-trained Transformer).” (OpenAI, 2025). Al respecto cabe destacar que este tipo de chatbots además pertenecen a la llamada Inteligencia Artificial Generativa (IAGen), conocida por su capacidad de crear contenido nuevo utilizando técnicas de aprendizaje profundo, aplicadas en modelos generadores de lenguaje mediante respuestas inéditas. (UNAM, 2023). Dentro de los tipos de IAGen, se encuentran los generadores de audio, video, imágenes y texto. Estos últimos son capaces de generar respuestas a preguntas; redactar desde correos hasta ensayos; crear poemas, canciones, fórmulas médicas o códigos de programación; fabricar guiones, diálogos e historias; reformular, parafrasear o traducir textos, entre otras acciones. Es por ello que la educación enfrenta grandes desafíos a nivel global hoy en día. La Inteligencia Artificial y el ámbito educativo global El avance de la Inteligencia Artificial y la Inteligencia Artificial Generativa ha puesto de manifiesto en los últimos años los retos que enfrenta la humanidad en los ámbitos económico, legal, social, político, cultural, científico y educativo. Desde hace varios años, se dio a conocer el posicionamiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en torno del uso de la Inteligencia Artificial en diversos contextos. Para el caso de su impacto en la educación, en 2019 se publicó el “Consenso de Beijing sobre la inteligencia artificial y la educación”, como resultado de la Conferencia Internacional sobre la Inteligencia Artificial en la Educación organizada por 45 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. un grupo de psiquiatras. En 1988 surgió Jabberwacky, escrito en un lenguaje basado en hojas de cálculo que respondía en función de conversaciones anteriores aunque no de forma simultánea con un importante número de usuarios. El término Chatterbot apareció en que correspondía a un jugador artificial el mundo de TINYMUD (un esquema de multijugadores en tiempo real). En 1995 surgió ALICE, inspirado en ELIZA y desarrollado con un nuevo lenguaje basado en un mayor número de plantillas y patrones. (Adamopoulou & Moussiades, 2020). Ahora bien, el desarrollo y el uso de los chatbots se popularizó con la llegada de asistentes virtuales, como Siri de Apple, Google Assistant de Google, Cortana de Microsoft o Alexa de Amazon. En años recientes la aparición de chatbots como ChatGPT, Copilot o Gemini nos muestra el alcance de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen). En cuanto la capacidad actual de estos, ChatGPT se define así mismo como: Capítulo 2 la UNESCO (Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultiura) en China. Este planteamiento se dio como parte de los compromisos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2023, siendo la Educación de calidad el ODS 4. A grandes rasgos, este documento parte de reconocer tanto los avances de la Inteligencia Artificial, como los retos que impone a los gobiernos del mundo. Como parte de esos retos, sugiere sea considerado el impacto de la Inteligencia Artificial en las políticas educativas, así como en la gestión y su integración en la educación. También considera a la IA como una herramienta que ofrece oportunidades y desafíos en el ejercicio de la práctica docente como en los procesos de aprendizaje y en los relativos a la evalución. Consecuentemente advierte que las competencias para la vida y el trabajo en nuestra era implican nuevas exigencias. No obstante, el documento busca promover el uso de la IA en entornos educativos desde una perspectiva de equidad, inclusión y perspectiva de género, en la medida de lo posible dados las condiciones particulares de cada país y sus poblaciones. De igual forma, hace un llamado de atención sobre los riesgos asociados al uso indiscriminado de tecnologías inteligentes, a la privacidad de los datos, al sesgo algorítmico y a las desigualdades de acceso. Por ello, se enfatiza la importancia de capacitar a los educadores, diseñar políticas inclusivas y promover una alfabetización digital crítica que prepare a las nuevas generacio46 nes para convivir con sistemas inteligentes de manera ética y responsable. Para 2021 la UNESCO lanzó la “Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial”, como resultado de la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) celebrada en París. Este documento se desprende de las repercusiones positivas y negativas del avance tecnológico que incide en el pensamiento humano y las formas de interacción, que bien pueden reflejarse en la educación y el desarrollo científico. Considera que el uso de la Inteligencia Artificial tiene implicaciones éticas que atraviesa distintos ámbitos por: (…) la adopción de decisiones, el empleo y el trabajo, la interacción social, la atención de la salud, la educación, los medios de comunicación, el acceso a la información, la brecha digital, la protección del consumidor y de los datos personales, el medio ambiente, la democracia, el estado de derecho, la seguridad y el mantenimiento del orden, el doble uso y los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluidas la libertad de expresión, la privacidad y la no discriminación. (UNESCO, 2021) Ante este panorama, ha sido necesario replantearse las respuestas a los desafíos que imponen los avances tecnológicos como la Inteligencia Artificial Generativa. Tras el posicionamiento de organizaciones como la ONU al respecto del impacto de los avances tecnológicos en la vida cotidiana así como en entornos educativos, la máxima casa de estudios de nuestro país, lanzó sus propias “Recomendaciones para el uso de la inteligencia artificial generativa en la docencia” (UNAM, 2023), las cuales constituyen el primer esfuerzo institucional por ofrecer una guía ética, pedagógica y técnica para el uso responsable de herramientas de inteligencia artificial generativa (IAGen), en los procesos de enseñanza - aprendizaje. Este documento plantea que la IAGen representa una innovación con potencial para transformar las prácticas docentes, al facilitar la generación de contenidos, la retroalimentación automatizada y el diseño de actividades personalizadas. No obstante, también advierte sobre los riesgos asociados al uso incosciente de estas tecnologías, como la posible reproducción de sesgos, problemas de generalización, la falta de verificabilidad de las respuestas que arroja, la sustitución del aprendizaje o del trabajo intelectual y por ende, la afectación a la autoría y autonomía académica. Desde esta posición se exhorta a la comunidad docente y estudiantil a utilizar un enfoque ético y de pensamiento crítico que priorice la integridad académica. Fortaleciendo esta línea, en 2025 la UNAM publicó las “Recomendaciones para el uso educativo de la inteligencia artificial generativa en la UNAM”, documento que Imagen generada por IA con Google Gemini/Banana Pro. Diciembre 2025. 47 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. La Inteligencia Artificial en la UNAM y el modelo educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades Capítulo 2 amplía, actualiza y profundiza las orientaciones anteriores, integrando nuevos hallazgos, experiencias y desafíos surgidos en el uso cotidiano de estas tecnologías dentro del ámbito universitario. Como punto de partida se distingue la necesidad de definir a la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) como una rama de la Informática que genera contenido nuevo traducido en texto, audio, imagen, video, códigos de programación, etc., así como sus alcances. Con ello se destacan las orintaciones para un uso prudente, efectivo y responsable de la IAGen en la enseñanza y la necesidad de utilizar un enfoque pedagógico. Eso vinculado al aprendizaje con apoyo de la IAGen como una herramienta con oportunidad de fomentar la creatividad, sin dejar de lado su uso consciente y con pensamiento crítico. Del mismo modo se aborda la necesidad de impulsar una evaluación auténtica a pesar de la posibilidad de incorporar la IAGen en el diseño de estrategias y las propias evaluaciones. Entre las novedades más significativas de este documento destacan las consideraciones para apoyar las labores de investigación, siempre que se declare de manera transparente el alcance y función de dicha intervención poniendo especial énfasisi en la verificación de los datos utilizados y evitar los posibles sesgos que reproduce la IAGen. Así mismo, se advierten los riesgos y limitaciones, aspectos de representación y seguridad, y desde luego, los grades retos para la ética y la integridad académica que no deben escapar al uso de la IAGen (como atender las nuevas formas de plagio y deshonestidad académica). El encuadre institucional que brinda la UNAM, para promover el uso ético y transparente de las inteligencias artificiales, no deja de lado a las comunidades universitarias de nivel medio superior. Por ello, cabe destacar algunos aspectos del Modelo Educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades: “(...) el cual es de cultura básica, propedéutico (esto es, preparará al estudiante para ingresar a la licenciatura con los conocimientos necesarios para su vida profesional) y está orientado a la formación intelectual ética y social de sus alumnos, considerados sujetos de la cultura y de su Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 48 propia educación. Esto significa que la enseñanza dirigida al estudiante en la institución, le fomentará actitudes y formación intelectual y social. habilidades necesarias para que, por tos racionalmente fundados y asuma valores y opciones personales.” (CCH, 2022, primer párrafo) En donde: “(...) Este proceso de desarrollo también está presente los medios computacionales, los cuales los acercan a la cultura universal. Por ello, el Colegio se preocupa por que el alumno se apropie de ellos, enseñándole tanto los lenguajes utilizados para la producción y la transmisión de la información y el conocimiento, como la forma de entenderlos, aplicarlos y hacer uso responsable de dicha información. Si esto no se realizara, el estudiante de hoy podría quedar marginado de forma semejante a la del analfabeta en épocas anteriores.” (CCH, 2022, tercer párrafo). En este orden de ideas, la incorporación de la IA al universo de la cultura básica del (a) estudiante cecehachero(a) del siglo XXI como parte del proceso de preparación para la licenciatura o el campo laboral, conlleva nuevas alternativas para la obtención, producción, replicación o transmisión del conocimiento disciplinario, procedimental y actitudinal en la era de la alfabetización digital. Es decir, la apropiación de dichas herramientas tecnológicas de manera ética, responsable y racional como parte de las su Pensamiento crítico en el Colegio de Ciencias y Humanidades El término cognición proviene del latín cognoscere que se traduce como conocer; refiriéndose al procesamiento de información, comprensión y generación del conocimiento. (Portal Académico, s/f ) Ahora bien, como parte del proceso de cognición se genera el pensamiento, el cual significa la creación o la formulación de ideas, las cuales llevan implícitas juicios, influencias, creencias y hasta supersticiones. Por lo cual no todo pensamiento es un pensamiento crítico. Según Jaime León Herrera “Varias especies animales también piensan, pero sólo el ser humano es capaz de reflexionar acerca de su propio pensamiento. Ésta es en síntesis la característica principal del pensamiento crítico: la capacidad del ser humano para reflexionar sobre su propio pensamiento” (CCH, 2021). Las habilidades que se requieren para desarrollar el pensamiento crítico son interpretar, analizar, evaluar, inferir, explicar y autorregular; y acuerdo con Benjamín Barajas, es: “El conjunto de disposiciones, hábitos mentales y rasgos de carácter que inducen a buscar falacias, contradicciones, suposiciones en un razonamiento, y sobre todo cuestionar lo que la gente acepta como verdadero en la vida cotidiana, es lo que hace el pensamiento crítico”. (CCH, 2021) 49 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. sí mismo, se apropie de conocimien- Capítulo 2 En este sentido, una particularidad del modelo educativo del CCH, es la promoción del pensamiento crítico mediante los siguientes atributos: • Racionalidad: uso de razón basada en evidencias. • Autoconciencia: reconocimiento de prejuicios, sesgos y puntos de vista. • Honestidad: reconocimiento de impulsos emocionales, motivos egoístas, propósitos tendenciosos, etcétera. • Mente abierta: evalúa los diversos puntos de vista, acepta nuevas alternativas pero a la luz de la evidencia. • Disciplina: es preciso, meticuloso, comprensivo, resiste la manipulación y reclamos irracionales y evita juicios apresurados. • Juicio: reconoce la relevancia y/o mérito de premisas y perspectivas alternativas y la extensión y peso de la evidencia. (CCH, 2024) En este tenor y en el contexto de la cuarta revolución industrial, el modelo educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades conserva su vigencia frente a los desafíos del siglo XXI. El pensamiento crítico es una de las habilidades fundamentales de los tres pilares filosóficos del Colegio, que son aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser. Parte de la formación integral del alumnado consiste en asumirse como personas capaces de analizar su contexto histórico y entenderse como agentes activos preparados para propiciar cambios sociales. 50 Bibliografía Alexandre, L. (2022). La guerra de las inteligencias: Inteligencia artificial versus inteligencia humana. México: Trillas. Adamopoulou, E. & Moussiades, L. (2020). Chatbots: History, technology, and applications. Machine Learning with Applications. DOI: 0.1016/j. mlwa.2020.100006 Colegio de Ciencias y Humanidades (s/f), Portal Académico, UNAM. https://portalacademico.cch.unam. mx/repositorio-de-sitios/experimentales/psicologia1/ Ps1/MD3/MD3-L/LECTURA_COGNICION.pdf Colegio de Ciencias y Humanidades (2021), El pensamiento crítico en Latitudes CCH, Núm. 6. https://www.cch.unam.mx/sites/default/files/LatitudesCCH_06.pdf Colegio de Ciencias y Humanidades (2024), Pensamiento crítico, esencial para el CCH en Gaceta CCH, UNAM. https://gaceta.cch.unam.mx/es/pensamiento-critico-esencial-para-el-cch#:~:text=En%20este%20 sentido%2C%20para%20el,y%20peso%20de%20 la%20evidencia Gross, B. (1992) La inteligencia artificial y su aplicación en la enseñanza. Comunicación, Lenguaje y Educación (13), 73-80. OpenAI. (2025, junio 12). Respuesta generada por ChatGPT sobre Inteligencia Artificial Generativa. ChatGPT (versión GPT-4.5). https://chat.openai. com/chat [Consulta personalizada]. Orbe, A. .(2017) Frankesntein o el modeno Prometeo. La inteligencia artificial. En Una mirada al futuro. Inteligencia artificial, abundancia, empleo y sociedad (págs. 81-108). México: Alfaomega. La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 51 Capítulo 3 Un análisis ético sobre el empleo de la IA Por Luis Alberto Salas González 52 E n el presente escrito se realiza un análisis ético sobre la producción, y las consecuencias negativas y positivas que genera el consumo de la Inteligencia Artificial (IA). Vivimos tiempos históricos, una época en la que la ciencia y la tecnología han alcanzado su máximo desarrollo. Sin embargo, cómo es posible que, en medio de tanto desarrollo científico y tecnológico exista una explotación excesiva de recursos naturales, tanta pobreza, violencia, más desigualdad, cada vez haya pocos jóvenes con estudio de Media Superior y aún menos con estudios universitarios. El desarrollo de la IA se incrementa y en ese sentido llegó para quedarse, está presente en gran parte de los campos prácticos en los que se desenvuelve el ser humano y eso incluye el campo educativo. Siendo así, hay que hacer un análisis ético sobre el empleo de la IA, porque en la actualidad está siendo usada sin una orientación ética, crítica, que realmente genere un beneficio para la mayoría y no sólo para los que la producen. La ética es fundamental para reflexionar antes y después de nuestros actos morales, sin embargo, estamos dejando de hacer ética y se está cayendo en el egoísmo, en la individualización, en la objetivación de los otros. En ese sentido, la IA también está siendo usada sin un criterio ético por lo que afecta al usuario como a la sociedad. De esa manera, las problemáticas que realmente interesa atender en este escrito son: ¿qué tan bue- no o malo está producir tecnología y con ello la IA, aunque implique la destrucción de la naturaleza? ¿qué tan bueno o malo es el uso de la tecnología, la IA? ¿por qué producir tanta IA, incluso más de la que se necesita y qué efectos trae consigo? ¿qué riesgos implica interactuar con una IA que puede emitir juicios morales y sin la capacidad discernir con quién interactúa y sus intenciones? ¿por qué algunos usuarios no reflexionan sobre la información que le proporciona la IA? ¿o por qué algunos usuarios usan de mala manera la IA? ¿por qué no se ha contribuido en la regulación ética y así contribuir en contrarrestar el mal uso de la IA? ¿qué tan importante es que el usuario reflexiones éticamente sobre la información que le proporciona la IA y qué implicaciones tendría para su buen o mal uso? Estas son algunas de las interrogantes que se abordan dentro del escrito, el objetivo es beneficiar a la comunidad académica, desde, directivos, investigadores, programadores, docentes y estudiantes. La ética es la base para orientar a un buen empleo de la IA. La IA es una herramienta que, si es usada con principios éticos, bajo las normas éticas que establece la institución educativa, tendrá un mejor impacto, en el mismo sistema escolar como en lo social. Hay que evitar que sea usada para generar plagios, para extraer información que puede perjudicar al usuario, al estudiante, al docente, al ciudadano, o la sociedad misma. Todos debemos trabajar en conjunto para enfrentar los problemas que se presentan, y la IA puede ser una herramienta que nos ayude 53 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Introducción Capítulo 3 a resolver algunos de esos problemas que tenemos como sociedad. El trabajo está dividido en tres apartados, en el primer apartado se define la ética a partir del filósofo Enrique Dussel. Una vez establecido la postura ética, para el segundo apartado se hace un análisis ético sobre las consecuencias negativas que genera el mal uso de la IA. Este segundo apartado se compone de dos puntos, en el primero se aborda principalmente la producción y el consumo excesivo que se genera en torno a la tecnología y con ello la IA. Para el segundo punto de este apartado se habla sobre la producción ideológica, ética de la cultura moderna, que induce al sujeto a consumir sin autoconsciencia la IA. Para el tercer y último apartado se habla que la IA puede tener un buen uso siempre y cuando esté orientada por la ética. Al final del trabajo se hace una conclusión donde se resalta la importancia que tiene la ética para un buen uso de la IA. Una ética para la vida En ocasiones se da por hecho que se sabe sobre la distinción entre ética y moral. La moral son las normas que establece la sociedad para tener un comportamiento que se considera como bueno o malo dentro de ella. En cambio, la ética es el estudio de la moral, del comportamiento humano en relación al bien o al mal, a los valores como el respeto, la libertad, la tolerancia, etc. Lo esencial de la ética está en que hace un estudio sobre el comportamiento mediado por los valores; y el estudio implica cuestionamiento, investigación, aná54 lisis, reflexión y una crítica que posibilite cambios. Entonces, tenemos que empezar con las preguntas que se plantea la ética. ¿Cuándo surge y qué es la ética? ¿qué es primero, la ética o la moral? ¿cuál es el objetivo de la ética además de hacer un estudio de la moral? ¿qué es el bien y qué es el mal? ¿Para qué analizar, reflexionar sobre si los actos son buenos o malos, justos o injustos? ¿Desde dónde se establece la bondad y la maldad? La ética tiene su aparición cuando el humano es considerado como aquel ser que tiene conciencia y autoconciencia. La ética surge cuando el ser humano empieza a cuestionar, a analizar y a reflexionar sobre sus actos comunitarios, sociales. El ser humano, como homo sapiens aparece aproximadamente hace unos 200 mil a unos 150 mil años. Son seres comunitarios por necesidad para sobrevivir frente a un mundo salvaje, hostil. El ser humano es un ser consciente, que se da cuenta que está vivo, además, es un ser autoconsciente porque reflexiona sobre sus actos frente a los otros. El filósofo Enrique Dussel dice “[…] se había hecho presente en el cosmos la -moral-, la -ética como un hecho inédito desconocido desde el origen de nuestro universo. Sin autoconciencia no hay responsabilidad y sin ella no hay posibilidad de justicia o injusticia, pretensión de bondad o maldad.” (Dussel, 2014. p.22) El ser humano al ser autoconsciente da origen a la ética, empieza a cuestionar, a analizar y a reflexionar sobre si sus actos son buenos o malos, justos o injustos. El ser humano desde su origen es un ser ético. tuosos, solidarios, tolerantes, libres, etc. Conforme avanzó la humanidad las normas éticas se hicieron cada vez más necesarias. La familia es la primera institución que surge y desde ese momento aparecen las normas éticas. Empiezan las alianzas entre familias lo que dio paso a la formación de clanes, tribus y etnias que se movían por todo el planeta. El objetivo fue facilitar la recolecta de frutos como la caza de animales entre otras actividades esenciales para mantenerse con vida. Son las primeras instituciones que aparecen en el paleolítico, nace el consenso, se dan los primeros ritos mortuorios, y se exige el respeto a los ancianos por la sabiduría La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. El ser humano antes de ser autoconsciente sólo actuaba por puro instinto, era como un animal más que sólo actuaba por sobrevivencia. Sin embargo, el ser humano al volverse un ser ético empieza a establecer normatividad, un deber ser, es lo que nos distingue de las otras especies. Al volverse un ser ético aparece el mundo como cultura, ya no sólo estaba determinado por la naturaleza, a partir de entonces, comenzó a ser determinado por normas, reglas comunitarias, sociales. En ese sentido, la ética es un acto reflexivo (teórico) del sujeto de manera singular o dentro de una comunidad. Se reflexiona sobre si está bien o mal el acto que se hizo, que se hace o se va a hacer, pero es desde esa reflexión que se actúa, aunque también la reflexión viene después del acto comunitario o singular. El ser humano al ser ético establece normas, principios que exigen su cumplimiento, son un imperativo, un deber. El objetivo de establecer normas, con un previo análisis y una reflexión, es para el bien de la familia, de la comunidad, es para tener una vida digna. El primer valor ético en aparecer fue la responsabilidad, sin este principio la humanidad no hubiera trascendido. Era menester hacerse cargo por el otro, el otro que era un recién nacido, aquel ser que no puede valerse por sí mismo que necesita de otro para poder sobrevivir. Sin embargo, no sólo se trata de sobrevivir, se trata de vivir dignamente. Tener una vida digna es que cada miembro sea responsable por los otros, y no sólo responsables, además, que sean respe- Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 55 Capítulo 3 que poseían. El humano al lograr ser autoconsciente, en ese momento pasó a ser un ser ético. Fue la transición del instinto a las instituciones, de lo salvaje a la cultura. Es la época en la que se dan los primeros sistemas comunales, sociales, los sujetos de las comunidades tenían un rol por cumplir. Son las primeras comunidades humanas que se rigieron bajo normas éticas, normas que le ayudaron a tener una mejor vida posible, una mejor organización para el beneficio de la mayoría. Ahora bien, el filósofo Enrique Dussel dice que, “La ética es la teoría general de todos los campos prácticos, no teniendo como propio ningún campo práctico como tal.” (Dussel, 2014, p. 26). Desde que el humano instaura un mundo a partir de la relación intersubjetiva inevitable y necesaria, se dan los campos prácticos. El mundo como la cultura, como aquel lugar de la naturaleza que ha sido incorporado, conceptualizado y transformado por el ser humano. El mundo como una totalidad que tiene sistemas, sistemas que son campos prácticos. El campo práctico como el económico, el político, el religioso, etc. Había humanos que se encargaban de recolectar y repartir los frutos y los animales cazados, en ese momento están en el campo económico, es la distribución de bienes materiales. Cuando se hacían ritos mortuorios se encontraban en el campo religioso; cuando había consenso o se exigía el respeto a los ancianos estaban en el campo político. Sin embargo, cada campo práctico está permeado por la ética. “No hay economía propiamente dicha (o eco56 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. nomía crítica) sin la -normatividad- que subsume la ética general.” (Dussel, 2014, p. 28). No hay un acto religioso sin ética, al igual que un acto político, en él siempre está presente la ética, la ética como base de cada acto cotidiano del ser humano. Entonces, la ética está presente desde que el ser humano se considera homo sapiens, desde que tiene autoconsciencia. Así mismo, se plantea que la ética está en todo campo práctico del ser humano. No todo sujeto hace ética, pero si se rige bajo normas éticas. El sujeto que no hace ética, que sólo cumple con las normas se denomina un acto moral, ya que la ética implica el análisis y la reflexión de los actos, si no hay reflexión sobre un hecho, sobre un suceso, sólo es un acto moral. Sin embargo, se puede decir que en la primera etapa de la humanidad la mayoría hacía ética porque la mayoría participaba en las decisiones de la comunidad, del grupo. Se ha dicho que lo esencial de la ética es la reproducción de una vida digna para la mayoría de la comunidad. “El propósito fundamental de la ética no es ejercer coerción o imponer sanciones (en este aspecto nos podemos valer de la regulación), sino más bien guiar el comportamiento humano a través de una reflexión moral y el fomento de la integridad personal y colectiva.” (Arriagada, 2024, 107). El objetivo principal de la ética es lograr una vida digna para la mayoría, para la reproducción de la vida toda, ya no sólo humana. Ahora surgen las siguientes preguntas ¿está bien producir tecnología y con ello la IA, aunque implique la destrucción de la naturaleza? ¿qué tan bueno es el uso de la tecnología, la IA? Y si el uso de la IA es bueno, ¿por qué no tienen todos al alcance a su uso? ¿por qué cobran por usar la IA si se supone que es un beneficio? ¿la IA puede emitir juicios morales y puede discernir sobre lo que está bien o está mal? Para la producción de los aparatos tecnológicos que implican el uso de la IA es necesario la explotación de la naturaleza. Algunos de los recursos naturales que se usan para la elaboración de aparatos tecnológicos son manganeso, zinc, níquel, coltán, litio, entre otros; para su extracción es necesario hacer minas, dañar selvas, talar bosques enteros, contaminar ríos y mares. “Se calcula que para el año 2025 habrá más de 50 mil millones de dispositivos conectados a nivel mundial, y que cada persona se conectará a 9,25 dispositivos. Solo por contrastar, en el año 2015 se contabilizaban, únicamente, 2,09 dispositivos conectados por persona.” (Gómez, 2023. p. 8). Lo que indica que la finalidad de la producción de estos objetos tecnológicos está en incrementar la riqueza de las grandes empresas, más que en beneficiar a los usuarios. Entonces, por un lado, se destruye la naturaleza, por otro lado, las empresas que fabrican los aparatos tecnológicos obtienen un beneficio económico, incrementar su riqueza. En el fondo hay una ética capitalista, en donde lo bueno está en vender más, el bueno es el que mejor desarrolla la tecnología, lo bueno está en hacer creer que consumir esos productos traen un beneficio a corto y largo plazo. Todo lo que se consume en exceso es malo, tiene repercusiones negativas. Desde esa perspectiva se afirma que el uso excesivo de la tecnología que implica la IA es negativo, es malo, perjudica nuestra salud mental, física y psicológica. Además, también consume la madre Tierra, se devasta para producir y consumir dichos objetos tecnológicos. Karl Marx dice que la producción produce consumo y el consumo produce producción. “Llaman consumo productivo a la producción que se identifica directamente con el consumo, y al consumo que coincide inmediatamente con la producción.” (Marx, 1984. p. 10). Es decir, la producción determina el consumo, y a su vez, el consumo determina la producción. Aquí están enlazados dos momentos, los fabricantes que producen en 57 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Un análisis ético del mal uso de la IA Control de Producción de la Tecnología Capítulo 3 exceso, pero producen con el fin de vender más, de que los usuarios consuman más y así enriquecerse más. Esa producción en exceso genera un consumo en exceso. ¿Qué fin tiene producir si no se consume? Pero al haber consumo en exceso de un producto, lleva a que ese producto que se está consumiendo se siga reproduciendo. Por esa razón se dice que el consumo produce producción, si no hay consumo, no hay producción. Se puede agregar otro elemento que ayuda a generar más consumo, más producción y con ello mayor destrucción de la naturaleza. La tecnología que se produce está diseñada para que tenga un tiempo de duración, para que tenga un buen funcionamiento durante un lapso, una vez pasado ese tiempo de uso, el aparato tecnológico dejará de tener un buen funcionamiento, o quizás ya no se pueda usar. A eso se le denomina la obsolescencia programada (Comprar, Tirar, Comprar rtve, 2010), el objetivo tecnológico tiene un lapso de uso y al ser dañado tiene que ser el reemplazado por otro nuevo. Se han creado objetos tecnológicos que en este contexto para muchas personas son necesarios, en el sentido de que sin ellos no se puede realizar un trabajo1. Lo que 1 La cita textual de Paola Sandoval dice: Con respecto a la segunda interrogante efectuada para indagar acerca de si los encuestados trabajan o utilizan, directa o indirectamente sistemas de inteligencia artificial, aproximadamente la mitad (50,9%) de los participantes dijo que si, y con el menor porcentaje de respuestas (7,7%) se tiene la alternativa de respuesta a veces. A este respecto, vale enfatizar que las herramientas de la IA cada vez más están jugando un papel destacado en la vida de las personas, seamos o no consciente de ello, por cuanto como indica (Pardiñas, 2020) actualmente, la Inteligencia Artificial forma parte de nuestro día a día, y la mayoría de sus aplicaciones están destinadas a 58 obliga a tener un aparato tecnológico, a cambiar inmediatamente el afectado por otro nuevo. Sin embargo, hay mucha gente que no necesita cambiar su aparato tecnológico, sólo lo cambia porque está de moda, porque es el más reciente, porque tiene más funciones que el anterior. Control Ético Ideológico Además, de haber un control de la producción, del consumo y del diseño de la tecnología, también hay un control ético ideológico generado por las mismas empresas que fabrican los aparatos tecnolómejorar y facilitar nuestra vida. El ejemplo más cercano y claro es el de los teléfonos móviles. (Sandoval, 2024, p.20 http://bit.ly/419WdFU) Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. […] la IA ha demostrado ser mala para captar, etiquetar y eliminar contenido nocivo. No es buena para interpretar matices y contextos, y como su estructura original partió del idioma inglés, hoy en día no funciona tan bien en otras lenguas. Además, la IA tiene dificultad para moderar contenidos, no puede interpretar en detalle imágenes, posts y tampoco logra moderar contenidos como lo realizan los humanos, pues no cuenta con una interconexión neuronal tan sutil como la del cerebro. (Gómez, 2023, p. 9) La IA puede ocasionar malestar en el usuario y en la sociedad. El usuario al solicitar información a la IA, estos juicios de valor que emite la IA, lo pueden afectar a sí mismo o a la sociedad ya que los juicios pueden ser falsos. Veamos varios ejemplos donde se muestra que la IA al ser usada de mala manera puede afectar ética y legalmente al usuario y a la sociedad. El primer ejemplo, un estudiante o docente pide la sinopsis de una película del año de 1936 a la IA, y la información que proporciona no tiene nada que ver con la película. En ese sentido, si el estudiante o el docente no ha visto la película puede creer que la información de la sinopsis es verdadera, cuando realmente es falsa. Hay otro ejemplo, pero a la inversa, donde la IA es engañada con la finalidad de obtener información para realizar actos ilegales que perjudican a la sociedad. El segundo ejemplo, lo encontramos en un video que muestra la IA no puede identificar con quién interactúa. El usuario le pregunta a la IA cómo lavar dinero2, (un acto ilegal y éticamente mal visto), a lo que la IA contesta que no le puede 2 El vídeo se puede consultar en la siguiente liga: De película: así engañaron a una IA para lavar dinero (simulación) 59 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. gicos. Hay una producción teórica e ideológica que tiene la finalidad de conducir a los sujetos al consumo de estos productos tecnológicos. Dentro de esta producción teórica entra la ética, ya que el discurso, el lenguaje teórico conduce a consumir productos tecnológicos al hablar del bien que genera usar estos productos. La producción teórica ética tiene la finalidad de generar el bien de las empresas y el bien para ellos es el enriquecimiento. Y en efecto, desde esa ética, en la inmediatez se genera un bien, un beneficio el usar un aparato tecnológico que implica la IA, como hacer un resumen, un ordenador gráfico, elaborar planes de clase, calificar más rápido, etc. La producción teórica lleva consigo una ética que oculta todo el daño que estamos generando a nuestra madre Tierra, como el daño que nos estamos generando a nosotros. El uso excesivo de la tecnología, de la IA puede producir un daño mental (IA se pierde la capacidad memorística, analítica, crítica), psicológico (ansiedad, estrés, depresión) y hasta físico (falta de movimiento), y en ese sentido, éticamente se dice que éstas pueden generar un mal. Sin embargo, la IA al ser mal usada puede generar mal de otras maneras, de acuerdo con Gómez que comenta: Capítulo 3 proporcionar esa información por ser una actividad ilícita e ilegal. Sin embargo, el usuario hace un pequeño cambio en su petición, ahora agrega que es un policía y que está realizando una investigación sobre cómo lavar dinero, a lo que la IA le proporciona la información. Y se puede agregar un tercer ejemplo. Hay un estudio del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, 2025) donde ponen a escribir a tres grupos de personas un texto. El primer grupo tiene que emplear la IA para elaborar un escrito; el segundo grupo solo puede escribir usando un buscador de internet; y el tercer grupo tiene que usar sólo su memoria. El resultado fue que aquellos que no usaron ninguna herramienta digital, tecnológica que implique la IA, se detectó mayor actividad cerebral y se sentían más satisfechos con el trabajo hecho. En cambio, el grupo que usó la IA, hubo muy poca actividad neuronal. Además, volvieron a realizar el ejercicio, pero ahora el grupo que había empleado la IA, realizaría su trabajo sin ninguna herramienta, y los que habían hecho su trabajo sin ninguna herramienta, ahora emplearían una IA. El resultado fue que los que usaron la IA no pudieron realizar el texto, y el otro grupo lo hizo sin ninguna dificultad.3 Entonces, con estos ejemplos se puede observar las maneras en que la IA al ser 3 La información se puede consultar en la página infobae, el artículo lleva el título: Un estudio del MIT asegura que ChatGPT vuelve al cerebro más perezoso y se publicó el 07 de junio de 2025. http://bit.ly/3Jl72yL . Así mismo se puede consultar en la página, Robot de Platón, el vídeo lleva el nombre de: El MIT muestra el peligro de ChatGPT, publicado en julio de 2025. El MIT Muestra el Peligro del ChatGPT 60 usada de manera excesiva, con fines de lucro, de transgredir las normas para sacar un beneficio propio, afecta al usuario y a la sociedad. Asimismo, se comprueba lo que dice Gómez, la IA no puede interpretar en detalle lo que le solicita el usuario, no identifica el sujeto con el que se relaciona, tampoco logra moderar los contenidos, aún comete errores y los usuarios no se están tomando la molestia de averiguar el error. Además, la IA puede ser usada de mala manera, para cometer actos ilícitos, ilegales, ya que la ésta realmente no distingue si recibe la indicación de un estudiante, de un policía, u otra persona. La IA no distingue con quién está interactuando, y en consecuencia la IA puede proporcionar información que puede perjudicar al usuario, y/o a la sociedad. Se puede decir que “[…] las máquinas aún no pueden llegar con toda certeza y, cuando lo han hecho, ha sido a través de errores graves que incurren en la construcción de juicios falsos. En este sentido, la toma de decisiones no es correcta y el error fatal.” (Gómez, 2023, p. 8). Por un lado, la IA puede proporcionar información errónea o delicada que puede ser usada para afectar a la sociedad; por otro lado, el usuario no analiza, no reflexiona, no cuestiona la información que le da la IA, o el usuario se beneficia de la IA aun sabiendo que puede perjudicar o perjudica a la sociedad. Las preguntas que surgen ahora son, ¿por qué el usuario no reflexiona sobre la información que se proporciona? ¿o por qué el usuario usa de mala manera la IA? vez hay menos relación interpersonal, cada vez nos alejamos de los otros y la comunicación es por medio de dispositivos tecnológicos, y la implicación es dejar de ser responsable por el otro. La aparición del rostro frente a otro tiene implicación la responsabilidad, el primer valor ético. Sin embargo, como ya no hay relación directa, rostro a rostro la responsabilidad por mis actos y por el otro se desvanece. Sólo se actúa por beneficio propio e inmediato, ya no hay un análisis y una reflexión sobre las consecuencias que generan los actos propios y sociales, por tanto, no hay ética. Los beneficios que genera la IA si se usa bajo principios éticos Hasta aquí se ha hablado de las cosas negativas que genera el mal uso de la tecnología que implica la IA. Ahora toca hablar de lo positivo de la IA ya que también genera beneficios para la sociedad. Hay que observar y analizar los beneficios que genera la IA de manera singular, social, en lo educativo. Hay que seguir descubriendo los beneficios que genera, hay que aprender a usar la IA, siempre con principios éticos para no dañar a los otros, para no afectar a la sociedad o a nosotros mismos. Chomsky comenta: “Para ser útil ChatGPT debe ser capaz de generar resultados novedosos; para ser aceptable para la mayoría de sus usuarios, debe de mantenerse alejado de contenidos moralmente censurables. Pero Imagen generada por IA con Google Gemini/Banana Pro. Diciembre 2025. los programadores de ChatGPT y 61 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Es aquí donde regresamos a la ética, a la cultura, a la formación de sujetos modernos. Como humanidad enfrentamos momentos caóticos. ¿Cómo es posible que cuando más desarrollo científico y tecnológico, también hay más destrucción de la naturaleza, más guerras, más pobreza? ¿Por qué ahora que hay más medios de comunicación se prefiere interactuar con la IA y no con otro humano? El humano en su origen es un ser comunitario por necesidad, sin el otro no hubiera sobrevivido. En la actualidad, el humano se ha individualizado, pareciera que ya no necesita del otro. Hay un estudio que dice que entre más tiempo el usuario interactúa con ChatGPT o alguna IA similar, se siente cada vez más sólo, y si se siente así, por qué lo sigue usando. La individualización ha sido provocada desde los años 70, y está se genera de manera ideológica a través de las pantallas, en ese entonces fueron los televisores, hoy son los celulares, las computadoras personales, las Tablet. Son maneras en las que se genera la individualización, cada Capítulo 3 otras maravillas del aprendizaje automático batallan, y seguirán haciéndolo, para lograr este tipo de equilibrio.” (Chomsky, 2023). Hasta el momento, todavía hay IA que está en prueba, los programadores siguen teniendo dificultades para evitar que se censuren, para que sean aceptadas por la sociedad. Hay que buscar el equilibrio del que habla Chomsky, el equilibrio entre lo novedoso y la aceptación ética-moral ¿cómo lograr que lo novedoso sea aceptado por la sociedad, y que eso novedoso no sea censurado por perjudicar a la sociedad? Es decir, hay que buscar que lo novedoso, en este caso la IA, beneficie realmente. Se sabe que no se puede detener el avance tecnológico y por tanto su producción. Lo que sí se puede evitar es la producción excesiva de tecnología que implica la IA. La producción y el consumo tienen que ser moderados. Las empresas deben ser las primeras en evitar la obsolescencia programada, la producción y el consumo de manera excesiva. Además, hay que generar ciudadanos críticos para que usen la IA de manera analítica y reflexiva, para no caer en el control Ideológico ético del capitalismo, que hace creer que el tener te hace ser, que hace ver al otro como un enemigo, o un instrumento y por eso la preferencia de interactuar con la IA que con otro humano. La generación de ciudadanos críticos está en la academia, es ahí donde se forman los jóvenes, es ahí donde hay que sembrar una semilla y cambiar la ideología consumista que nos conduce al individualismo, al egoís62 mo, a la instrumentalización del otro y la naturaleza. Pero hay que centrarse en lo educativo, ya que es ahí donde se forman los jóvenes estudiantes, es en ese espacio donde se está empleando la IA. En este sentido, es importante destacar la necesidad de una aproximación integral y colaborativa para abordar los desafíos éticos y sociales asociados con la integración de la IA en la educación. Esto implica la colaboración entre educadores, investigadores, desarrolladores de tecnología y políticos para garantizar que la IA sea utilizada de manera responsable y ética en la educación. (Martínez, 2024. p. 13). Entonces, el uso de la IA en la academia aún es desafío ético porque no se está haciendo análisis, reflexión y una crítica. Los usuarios, jóvenes estudiantes, no están leyendo, simplemente repiten la información que les proporciona la IA. Y los docentes se están negando a su empleo porque Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. poca confianza, algunos docentes, estudiantes, investigadores la están empleando poco y con exigua confianza, por la misma razón de que se está actualizando constantemente. El artículo de Paola Sandoval (2024) muestra que en las instituciones educativas urgen políticas u orientaciones bajo determinaciones éticas 4 . El uso de la IA se está convirtiendo en algo controversial porque se está usando sin una orientación, se improvisa y en consecuencia no se tiene el resultado esperado. Estudiantes, docentes, directivos, programadores, investigadores, etc., tienen que actuar para beneficio para la comunidad académica y la sociedad. Conclusión Para concluir este trabajo hay que recalcar que la IA llegó para quedarse y que seguirá desarrollándose. Sin embargo, a la par del desarrollo de la IA se tiene que plantear las implicaciones éticas que tiene su uso y más en una institución educativa. Hay que guiar a los estudiantes para que hagan un buen uso, los docentes nos tenemos que preparar en su empleo, los programadores deben seguir revisando los errores que genera, tanto por parte del usuario como 4 La tercera interrogante deja constancia a través del 60% de las respuestas emitidas por los encuestados de la poca familiaridad que existente en la institución educativa con el concepto de IA. Este resultado deja saber que la institución educativa debe contar de forma apremiante con (ética) políticas u orientaciones relativas a estas nuevas tecnologías en materia de educación, pues la IA generativa está ganando terreno de forma vertiginosa y como afirmó Tawil (director Unesco) sin orientación institucional de ningún tipo, es probable que este tipo de tecnología se incorpore a los sistemas educativos de forma imprevista, con consecuencias inciertas y posibles implicaciones no deseadas (UNESCO, 2023). (Sandoval, 2024, p.21 http://bit.ly/419WdFU) 63 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. consideran que su empleo es perjudicial. Sin embargo, los docentes tienen que actualizarse en su empleo justo para evitar un mal uso, para analizar la información que emite, para reflexionar y promover la reflexión en los estudiantes sobre las consecuencias que genera en ellos mismos como en los estudiantes. La IA llegó para quedarse, y por esa razón es necesario que los estudiantes, docentes, investigadores, programadores, etc., participen en enfrentar los desafíos éticos que genera el mal empleo de la IA. Es importante que participen porque son ellos los afectados, porque la IA es una herramienta que tiene un impacto en la enseñanza-aprendizaje. La IA puede ser una herramienta empleada para que más jóvenes tengan acceso a la educación, a la información, puede ser usada para crear planes de estudio para jóvenes con capacidades y necesidades distintas. “Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2019): la IA puede mejorar la educación en varios aspectos, como la personalización del aprendizaje, la mejora de la eficacia de la educación y el aumento de la accesibilidad de la educación para todos los estudiantes.” (Martínez, 2024. p. 12). Eso es lo que se espera de la IA, que mejore la educación, que la mayoría tenga acceso (aunque ahora algunas IA ya están siendo restringidas porque se requiere de un pago), a la educación, a la información, a la comunicación. Aún hay mucho trabajo ético para el empleo de la IA en la academia, aún hay Capítulo 3 de la IA. Siempre queda algo por decir, el trabajo como tal no está terminado, es apenas la apertura de una visión ética crítica de la IA. En el presente escrito se definió ética, la esencia de la ética y esta es la de reproducir una vida digna. Una vez que se planteó la definición de ética, se pasó a ver las implicaciones éticas que tiene la producción y el consumo de la tecnología, y la primera es la explotación de la naturaleza. Otra implicación es que al haber demasiada producción hay demasiado consumo, aunque no sea necesario, lo que demuestra que la producción en el fondo es para el beneficio económico de las empresas, y no para el usuario de la IA. Otra consecuencia ética es el control ideológico, que por medio de la propaganda sólo se muestran algunos de los beneficios inmediatos que genera el uso de la IA, pero oculta, niega las repercusiones negativas que ocasiona el uso excesivo. Además, se habló sobre los juicios falsos que llega a emitir la IA al usuario, no puede identificar con qué sujeto está interactuando por lo que también puede proporcionar información delicada ya que puede perjudicar al usuario como a la sociedad. Pero no todo uso de la IA genera negatividades, al contrario, es una herramienta que puede ser de gran ayuda, siempre y cuando se tenga una base ética que oriente su empleo. Docentes, investigadores, programadores, estudiantes, etc., entre todos deben participar en su diseño, para el beneficio de la comunidad académica. Referencias Arraigada, Gabriela. (2024). Una mirada crítica a la ética de la I A: de preocupaciones emergentes y principios orientadores a un desvelar ético. Resonancias, Revista filosófica. Santiago de Chile. DOI: https://doi.org/10.5354/0719-790X.2024.74438 Andrés, Galo, Sandoval, Paola. (2024). La ética en el uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación: desafíos y oportunidades. Universidad Central del Ecuador. Ecuador. DOI: https://doi. org/10.23857/pc.v9i11.8276 Chomsky, Noam. (2023). La Crítica de Noam Chomsky a ChatGPT. Bloghemia. La crítica de Noam Chomsky a ChatGPT - Bloghemia Dannoritzer, Cosima. (2010). Comprar, tirar, comprar. Televisión Española. http://bit.ly/4lwG0Sd Gómez, Carmen. (2023). La IA y la ética digital: reales posibilidades y cuestionamientos para América Latina. Comunicación no. 49. DOI: https://doi.org/10.18566/comunica.n49.a01 Dussel, Enrique. 2014. 14 Tesis de ética. Buenos Aires Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). (2025). Un estudio del MIT asegura que ChatGPT vuelve al cerebro más perezoso. http:// bit.ly/3Jl72yL Robot de Platón (2025): El MIT muestra el peligro de ChatGPT. El MIT Muestra el Peligro del ChatGPT Martínez, Oscar. (2024). Ética, Inteligencia Artificial e Investigación Educativa: Un Triángulo Vital para el Futuro de la Educación. Revista Scientific. DOI: https://doi.org/10.29394/Scientific.issn.2542-2987.2024.9.E4.0.10-19 Marx, Karl. (1984). Elementos Fundamentales para la Crítica de la Economía Política (Grundrisse) 1857-1858. Siglo XXI. México. 64 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 65 Capítulo 4 Desafíos y oportunidades de la Inteligencia Artificial: Perspectivas de la alfabetización digital y el pensamiento autónomo1 Por Rogelio Aurelio Rojas Reyes 1 Este capítulo se publicó originalmente como artículo académico en la revista Tlamatinime. Revista de Encuentros Interdisciplinarios de Ciencias Sociales y Humanidades, núm. 2, CCH Naucalpan. 66 para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que la tecnología presenta. Sociedad del Conocimiento y Sociedad de la Información La sociedad del conocimiento, según Hernández, se “basa su concepción en trasmitir y estimular sus recursos a través de la utilización de herramientas tecnológicas generando un producto más rápido y eficiente” (2017, pág. 327), para lo cual es necesario considerar la facilidad de acceso a la información en la actualidad, especialmente en cuanto a conocimiento que permite influir en la construcción de nuevos conocimientos de una manera acelerada, lo cual necesariamente se refleja en los procesos de educación e investigación. Por su parte, la sociedad de información es “una revolución digital cuya base está sentada en los medios de comunicación y su difusión a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)” (2017, pág. 327), por lo que implica una mayor diversidad de herramientas con las que transmitir la información y comunicación. A pesar de sus diferencias, ambas sociedades requieren de un componente tecnológico, pero la información por sí sola no es suficiente. Para su utilización, se necesita el conocimiento para potenciar su desarrollo. Díaz Escoto destaca la importancia de la capacidad para “producir, localizar, identificar, transformar, difundir y utilizar la información con el propósito de crear y aplicar nuevos conocimientos” (2011, pág. 20). Lo que va a 67 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. E l uso de herramientas tecnológicas ha revolucionado la forma en que accedemos, transmitimos y construimos conocimiento, con lo que, a la par del desarrollo tecnológico, se han acelerado los procesos cognitivos. Esta evolución tecnológica ha transformado la educación, exigiendo a los docentes una constante actualización en el manejo de herramientas tecnológicas que apoyen al proceso de enseñanza-aprendizaje. A medida que la revolución tecnológica avanza, se presentan retos, como la resistencia al uso de tecnologías y las barreras socioeconómicas en el acceso a la tecnología. En este artículo se pretende abordar la evolución histórica de las tecnologías educativas en México, desde el uso de la radio hasta las plataformas virtuales actuales. Sin embargo, el enfoque principal se encuentra en la llegada de la Inteligencia Artificial generativa (IAG), y los retos que plantea en términos del analfabetismo digital. Se identifican los principales desafíos de la alfabetización digital en torno a la IA, para poder superarlos e ir más allá de la adquisición de habilidades técnicas, de forma que se incentive desarrollar el pensamiento crítico a través de la interacción con la tecnología, para fomentar la autonomía. En este contexto, se propone la aplicación de la pedagogía de la autonomía de Paulo Freire como un enfoque valioso, ya que este modelo busca formar individuos críticos, éticos y autónomos, lo cual es esencial en la sociedad del conocimiento Capítulo 4 permitir el tránsito entre las sociedades de información y conocimiento es la tecnología, a mayor tecnología hay mayor conocimiento y a mayor conocimiento hay mayor desarrollo tecnológico, esto a través de un ciclo de oportunidades de cambio y adaptación. Al respecto, hay preceptos básicos para poder permitir el desarrollo de la sociedad del conocimiento, conforme a la UNESCO: libertad de expresión, reconocimiento de la diversidad cultural, igualdad de oportunidades para acceder a la educación y acceso universal a la información. Este modelo social permite un mayor desarrollo tecnológico que lleva al progreso del conocimiento. Asimismo, hay tres áreas tecnológicas que transforman a las sociedades: la informática, la telecomunicación y el procesamiento de datos, lo que implica la técnica de las herramientas, la capacidad de intercambiar información, y de comprenderla y sistematizarla. Los retos en la tecnología educativa La evolución tecnológica ha revolucionado la interacción, comunicación, estudio e investigación en la educación, convirtiendo a la tecnología en una herramienta fundamental para innovar en la resolución de problemas educativos. Como resultado, el rol del docente se ha transformado, exigiendo una actualización constante en el manejo e interpretación de la información mediante el uso de herramientas tecnológicas que faciliten el proceso de enseñanza-aprendizaje. 68 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. En ese sentido, conforme el desarrollo tecnológico avanza, se rompe, o debería romper, con los medios tradicionales de actuar, en la docencia debería trascender los modelos tradicionales de enseñanza, lo que implica una urgente necesidad de formarse y actualizar su práctica docente. Por tanto, la formación docente se debe orientar para usar nuevos recursos educativos con los que se logre la capacidad de adquirir y ejercer competencias para aplicar en la cotidianeidad las herramientas tecnológicas que se presentan. Conforme la revolución tecnológica avanza se abren oportunidades de crear nuevos ambientes educativos para los cuales el docente debe actualizarse y, en su caso, aprender a utilizar, es justamente en ese momento cuando surgen algunos retos en el uso de las TIC para la docencia: en primer lugar, comprender y abordar la tecnología en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Un segundo reto consiste A estos estigmas sociales, hay que sumar un cuarto reto: el problema socioeconómico respecto al acceso a dichas herramientas tecnológicas. Por tanto, desde un escenario didáctico, se deben incluir las TIC de manera que se abarquen tres dimensiones: información, comunicación y ética. Esto es, el conocimiento e información, la interacción con y sobre dicha información, así como la perspectiva ética, que permita hacer uso consiente y responsable de dicha tecnología (Hernández, 2017). La evolución: de la radio a la IA El uso de las TIC no es reciente, lleva alrededor de 100 años en nuestro país; desde 1924, la Secretaría de Educación Pública empleó el uso de su propia estación de radio como herramienta educativa, en el contexto nacional de la campaña de alfabetización de José Vasconcelos; posteriormente se hizo uso del cine, con la producción de películas educativas incluyendo el proyecto Literacy for the Americas con Walt Disney - así como la televisión, con la creación de canales y programación educativa. Este fenómeno permitió la creación de sistemas educativos basados en el uso tecnológico, como la telesecundaria en 1968, el Sistema de Universidad Abierta en la UNAM en 1970, junto a diversos programas similares en otras instituciones de educación superior - incluyendo la Universidad Abierta y a Distancia de México y más recientemente el uso de plataformas virtuales como MOOC, Blackboard y MOODLE que permiten la autogestión del aprendizaje (Abarca-Reyes, 2020)--. Entendiendo lo anterior es posible 69 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. en integrar ambientes de aprendizaje donde se haga uso de dichas herramientas; en ese sentido, hay que comprender que hay tres dimensiones en que se integren dichas herramientas: En el proceso de enseñanza, es decir, el uso de las TIC para realizar las actividades propias del docente. En el proceso de aprendizaje, lo que implica que las actividades propias del estudiante se realicen haciendo uso de las TIC. En el proceso de enseñanza-aprendizaje, donde se hace uso de las TIC tanto por parte del docente para realizar su trabajo como por parte del estudiante en su proceso cognitivo. Abarca-Reyes (2020, pág. 255), destaca la importancia de las herramientas tecnológicas en la educación para construir ambientes propicios para alcanzar fines didácticos. Un tercer reto consiste en superar las resistencias que se encuentran en la sociedad, y especialmente en el sector educativo, al uso de las herramientas tecnológicas, aún en pleno siglo XXI hay docentes que se oponen férreamente al uso de herramientas tecnológicas como smartphones o computadoras portátiles, el miedo persistente al uso de IA generativa, entre otros. Para Raúl Trejo (2023), esto no solamente resuelve los problemas que presenta el uso de la tecnología, sino que alimenta la creación de mitos alrededor; en ese mismo sentido, Díaz Escoto (2011) que existen paradigmas científicos que impiden el desarrollo científico al ser aceptados ciegamente. Capítulo 4 comprender que la inclusión de las TIC en la educación es un proceso permanente y revolucionario para la sociedad. La más reciente innovación tecnológica que nos permite reflexionar y modificar conductas en nuestras relaciones sociales, incluyendo la educación, es la aparición de la Inteligencia Artificial (IA), concretamente la generativa. Para definir la IA podemos retomar la definición de Trejo Delarbre donde “es un campo amplio de la informática que se ocupa de la creación de sistemas y software capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana” (2023, pág. 20); la RAE profundiza esta definición al agregar que dichas tareas pueden ser el aprendizaje o el razona- 70 miento lógico. Por otro lado, Antonio Orbe añade que implica el uso de algoritmos, es decir, el “conjunto ordenado de instrucciones que conducen a la resolución de un problema” (2017, pág. 85); señala también que no es inteligente, sino que hace cosas inteligentes. Por lo anterior, se podría interpretar que la inteligencia artificial es el conjunto sistematizado de instrucciones que permiten realizar una tarea que en humanos requiere un proceso de aprendizaje y/o razonamiento lógico. La IA se caracteriza por ser gradual y progresiva, por simplificar tareas que a los humanos nos parecen muy complejas y, en contraparte, por no poder hacer cosas que a los humanos nos parecen sencillas (paradoja de Moravec), además de que aprenden, a través de los algoritmos que le damos, sobre como comportarse y que esperamos de dicho comportamiento. El reto mayor que se presenta a la sociedad del conocimiento y la información en nuestro contexto radica en el analfabetismo digital, principalmente, respecto a la IA. No se debe únicamente a una cuestión generacional, sino también social y económica. El desconocimiento y falta de uso de las tecnologías, amplía la brecha digital entre los que tienen acceso y saben usar dichas tecnologías y los que no. No se trata de únicamente ir con la modernización, implica también la adaptación del individuo a una modernidad donde la sociedad hace uso constante de la tecnología; es decir, no basta tener acceso a una Internet con gran capacidad y velocidad, hay que saber usarla y explicaciones y no solamente frases y respuestas automáticas, tendría que ser el propósito prioritario de la educación en la era de ChatGPT. (2023, pág. 79) Esto es, desarrollar un pensamiento crítico a través de la interacción con la tecnología, lo que por sí mismo implicaría cuestionarla, analizarla y disentir con ella, implica también, ser autónomo. Pensamiento crítico en la alfabetización digital Hay que entender que el pensamiento crítico consiste en la sistematización del pensamiento en la búsqueda de la verdad (López Calva, 2013), en ese sentido, orientar la alfabetización digital para la IA, además del aprendizaje conceptual sobre la IA, del aprendizaje formativo en cuanto a como usarla, debe contener un aprendizaje actitudinal respecto al pensamiento crítico para emplearla. Para alcanzar esta formación en el pensamiento crítico se consideran sus cuatro niveles: atender, entender, juzgar y valorar; de tal manera que se adquieren los datos sobre la herramienta, su funcionamiento, la construcción de juicios de valor y la toma de decisiones de manera consciente y responsable para los propios objetivos y el contexto. Para el desarrollo del pensamiento crítico hay diversas técnicas, entre ellas la Actividad Consciente Intencional (ACI), con la cual se debe incentivar la curiosidad de preguntar a fin de atender el tema mediante la recolección de datos, lo cual brinda la capacidad de entender, en este caso 71 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. sacarle provecho para realizar las actividades humanas propias del sujeto, como la educación y el trabajo. Por tanto, y como dice García Ávila (2017): “Hoy en día es posible para el profesor apoyarse en el uso de estas herramientas de la IA para realizar sus actividades de docencia, tales como estructurar presentaciones, revisar ortografía…” Por otro lado, Raúl Trejo enfatiza, y coincido con él, en que mientras se mantenga una estructura de educación tradicional no será posible utilizar la IA de manera virtuosa y efectiva, se necesita romper con dichos esquemas, como ya se había mencionado es propio de las TIC educativas hacerlo. Mientras no se rompan esos esquemas tradicionalistas, donde el profesor es el centro del aula y es quien dicta los conocimientos, seguirán alimentándose los miedos respecto al uso de la IA. Es decir, mientras no se considere el aprendizaje significativo y al estudiante como el centro de su propio aprendizaje, por su puesto que recurrirá, como en el pasado, a los malos hábitos de la tecnología, el llamado fraude intelectual (que no es plagio). La IA generativa, como ChatGPT y Bard, tiene un potencial, pese a todos sus errores y críticas, para potenciar la creatividad y contrastar ideas. Apegándonos a un modelo constructivista puede servir para aprender a aprender. Al propósito Raúl Trejo dice que enseñar a pensar, aprender en la discusión con elementos de juicio y sin prejuicios, adiestrarse para encontrar y comprender Capítulo 4 las herramientas tecnológicas, y con esto poder juzgar mediante la ponderación, la reflexión, las preguntas críticas, etc., esto implica llevar un dialogo crítico sobre el tema abordado, o el uso d las TIC’s, lo que a su vez lleva a cuestionamientos éticos que permiten tomar una postura frente al objeto de estudio y con esto, tomar decisiones; de esta forma se construyen los criterios con los cuales se emiten los juicios de valor (López Calva, 2013). Siguiendo este esquema, la alfabetización digital debe incentivar la exploración (atender) de las herramientas tecnológicas, a fin de recopilar datos e información sobre ellas, para poder entender su uso y sus beneficios, lo cual, mediante la ponderación y la reflexión, permite presentar los cuestionamientos éticos sobre las razones para su uso, y los alcances de utilizar dicha tecnología, con estos criterios podemos decidir usar o no, o de que forma usar, la tecnología como la IA. Pensemos en los chatbots como ChatGTP o Bard, son herramientas de IA que solamente mediante su exploración “platicando” con ellos podemos llegar a entender su funcionamiento, sus alcances y limitaciones, y hasta criticarla, con lo cual invariablemente tendremos el debate ético sobre su uso, ¿es correcto o no? ¿para que sirve? ¿Qué acciones usando el chat implican un fraude intelectual? Y a partir de las respuestas que construyamos, se constituyen los juicios de valor con los cuales podemos decidir si usar o no, o cómo usar dicha herramienta. Pedagogía de la autonomía y la IA 72 Conviene cerrar esta exploración de la alfabetización digital en la era de la IA retomando a Paulo Freire con la pedagogía de la autonomía, que implica un enfoque para la formación de individuos críticos, éticos y autónomos en medio de la sociedad del conocimiento. Para Freire (2012), la pedagogía de la autonomía se basa en la creencia de que la educación debe ser un proceso liberador que capacite a los estudiantes para pensar críticamente y a actuar de manera autónoma en la sociedad. En el contexto de la alfabetización digital para la IA, la autonomía se torna fundamental, como bien podemos volvernos dependientes del uso de estas herramientas, como bien puede permitir una mayor autonomía del individuo. En ese sentido, cuestionar, reflexionar y tomar decisiones conscientes e informadas es crucial, en la sociedad del conocimiento, para enfrentar los retos y desafíos que la tecnología presenta. La pedagogía de la autonomía presenta metodologías activas y participativas que permiten a los estudiantes ser agentes activos en la construcción de su propio conocimiento, por lo que el dialogo horizontal entre los educadores y estudiantes fomenta la diversidad de opiniones, juicios de valor y, por tanto, de la toma de decisiones. Con esto se fomenta la capacidad de cuestionar los algoritmos de la tecnología, sus respuestas automáticas, y a veces hasta alucinadoras, y comprender sus implicaciones éticas. Esto es importante en la medida en que, para la pedagogía Imagen generada por IA con Google Gemini/Banana Pro. Diciembre 2025. siguiente: “Que al finalizar el curso el estudiante: Interprete conceptos y temas centrales de la sociología y la ciencia política, los ubique en la historia del pensamiento para que los utilice en el análisis de los problemas que enfrente en su entorno social.” (CCH, 2016, pág. 10) Por lo tanto, se pretende crear un aprendizaje significativo en torno a los conceptos disciplinares. Para ese propósito, la actividad consiste en crear cuadros comparativos que permitan incorporar diferentes definiciones de un concepto para concluir con la construcción propia del estudiante, a través de sus conocimientos previos y su propia significación. En ese sentido, los estudiantes realizan una tabla con cinco columnas en las cuales, en una primera instancia, van a colocar la definición que el chatbot (ChatGPT o Bard) les dé sobre el concepto a analizar. En clase, los estudiantes comparten los resultados. Posteriormente, como profesor, les presento dos lecturas distintas que den una definición del mismo concepto. Por tanto, los estudiantes deben leerlas y extraer la información necesaria para colocarla en las dos columnas siguientes. En un tercer paso, los estudiantes discuten los nuevos resultados y comparan con lo presentado por el chatbot. Es en este momento donde se presenta el pensamiento crítico. Una vez que ellos conocen distintas perspectivas de una misma información, realizan un análisis crítico de la IA. En ocasiones, el resultado dado es funcional y oportuno; en otras, no. El cuarto paso consiste en construir 73 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. de la autonomía, la libertad conlleva una responsabilidad ética, con individuos que consideren las consecuencias de sus decisiones. En ese sentido es importante que la alfabetización digital que se propone implique actividades de análisis y debate sobre las implicaciones éticas de hacer uso de la IA, buscar su vinculo con problemas sociales significativos para el estudiante que permitan el aprendizaje significativo respecto al uso y sentido mismo de las herramientas tecnológicas. Y, enfatizo, implica una formación ética y reflexiva sobre su uso. Caso práctico Como ejemplo de una práctica del uso de la IA dentro de un aprendizaje autónomo y crítico, pongo una actividad a la que he recurrido durante los últimos meses para la asignatura de Ciencias Políticas y Sociales I. Cabe destacar que uno de los propósitos generales de la materia es el Capítulo 4 una definición propia, a partir de este análisis crítico y de sus experiencias propias. Para concluir, en el quinto paso, se realiza una construcción plenaria de la definición, considerando las aportaciones de todo el grupo. Al finalizar, el alumno compara la información de la IA, lo cual le permite conocer el tema. Una vez que lo entiende, mediante la consulta con otras fuentes disciplinarias y la discusión en grupo, está en condiciones de juzgar si la definición dada por la IA es adecuada o no. Con lo que finaliza creando un juicio de valor que se refleja en la incorporación, o no, de la información del chatbot en su definición final del concepto abordado. Considero que es un ejemplo en proceso de perfeccionamiento para alcanzar lo planteado en este artículo, ya que lo anterior dependerá de la actualización del profesor, a un ritmo acelerado, de las herramientas de IA, así como de las características de cada asignatura. Hasta el momento, esta actividad ha dado resultados positivos, los estudiantes han comprendido que no todo lo que la IA les proporciona es correcto y en cambio, a mi parecer, han desarrollado la habilidad de usarla como una herramienta de apoyo en su aprendizaje. Ahora bien, la vinculación directa con los programas de estudio y el Modelo Educativo del CCH es un tema que necesariamente debe analizarse y que bien, requiere del espacio adecuado para profundizar en un artículo propio. 74 Conclusiones En el escenario de la actual sociedad del conocimiento y la información, la alfabetización digital y el pensamiento crítico y autónomo son fundamentales para el desarrollo individual y colectivo, esto plantea desafíos y oportunidades que trascienden generaciones y condiciones socioeconómicas. A partir de la conceptualización de la sociedad del conocimiento y la sociedad de la información, se ubica la necesidad por un acceso universal a la educación, la cultura y la libertad de expresión, los cuales pueden ser catalizador por el uso de la tecnología para potenciar su eficiencia y la velocidad en la creación y transmisión del conocimiento. En ese sentido, la educación se ve fundamentalmente impactada por el desarrollo tecnológico, obligando a la formación docente como un factor determinante en este contexto que redefine y redimensiona el papel del docente. Para esto es importante trascender la enseñanza tradicional para integrar las herramientas tecnologías que se pueden presentar en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La resistencia a este uso de la tecnología se manifiesta como un obstáculo que incrementa la brecha digital, en términos de acceso y habilidades, por lo que superar dicha barrera implica la modernización y adaptación consciente y activa de una realidad donde la tecnología es de gran relevancia en la cotidianeidad. Fuentes de consulta Abarca-Reyes, J. F. (2020). Evolución histórica de las tecnologías educativas en México. Revista Internacional Tecnológica - Educativa Docentes 2.0, 9(2), 254-263. Area Moreira, M. (s.f.). La alfabetización digital y la formación de la ciudadanía del siglo XXI. Integra Educativa. Cabrero Almenara, J. (2007). Las nuevas tecnologías en la Sociedad de la Información. En J. Cabrero Almenara, J. Salinas Ibañez, A. M. Duarte Hueros, & J. Domingo Segovia, Nuevas tecnologías aplicadas a la educación (págs. 1-20). Sevilla: Síntesis. CCH. (2016). Programa de estudios. Ciencias Políticas y Sociales. México: UNAM. Díaz Escoto, A. S. (2011). Información y Sociedad del Conocimiento en América Latina. Biblioteca universitaria, 14(1), 18-25. Freire, P. (2012). Pedagogía de la autonomía. México: Siglo XXI. García Ávila, S. (2017). Alfabetización Digital. Razón y palabra, 66-81. González Alarcón, G. P. (2012). Notas sobre la alfabetización digital y su dimensión social. International, Technology, Education and Development Conference, (págs. 1-11). Valencia. Hernández, R. M. (2017). Impacto de las TIC en la educación: Retos y Perspectivas. Propósitos y Representaciones, 5(1), 325-247. López Calva, M. (2013). Pensamiento crítico y creatividad en el aula. México: Trillas. Orbe, A. (2017). Una mirada al futuro. México: Alfaomega. Sánchez Rodríguez, J. (2009). Plataformas de enseñanza virtual para entornos educativos. Pixel-Nit. Revista de Medios y Educación, 217-233. Trejo Delarbre, R. (2023). Inteligencia Artificial. Conversaciones con ChatGPT. México: Cal y Arena. 75 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Por tanto, una integración efectiva de la IA en la educación requiere superar los modelos educativos tradicionales, colocando al estudiante como protagonista de su propio proceso de aprendizaje. El principal desafío es el analfabetismo digital, enfocado en la falta de comprensión y uso de la IA. Más allá de la accesibilidad tecnológica, se necesita una alfabetización digital que fomente la exploración consciente de las herramientas tecnológicas, lo que implica no solo el acceso a la información, sino también su uso significativo. La pedagogía de la autonomía de Paulo Freire emerge como una propuesta valiosa, enfocándose en el desarrollo de la autonomía, el pensamiento crítico y ético. La IA, lejos de ser una amenaza, puede potenciar habilidades cognitivas y creativas, para lo cual la alfabetización digital debe ir más allá de lo técnico, abarcando aspectos de información, comunicación y ética. El mayor desafío que presentamos, en la intersección entre la alfabetización digital, el pensamiento crítico y la IA, es que se presenta un panorama educativo complejo pero que implica un sin fin de oportunidades. Debemos priorizar y fomentar el desarrollo de las capacidades de cuestionar, reflexionar y tomar decisiones conscientes como un verdadero motor de la autonomía en la sociedad del conocimiento, y para esto la formación ética y reflexiva se convierte en la guía esencial para una convivencia con la tecnología en constante evolución. Capítulo 5 Los efectos de la Inteligencia Artificial (IA) y la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) en las nuevas habilidades educativas Por Gabriela González Mejía 76 E n capítulos anteriores se mencionó la Tercera Revolución Industrial como aquél proceso de transformación tecnológica que propulsó la economía mediante el desarrollo de la informática y la aparición del internet. La aparición de motores de búsqueda como Yahoo en 1994 o Google en 1998 llegaron a revolucionar la forma en que las personas accedían a la información en internet y con ello, apareció la inquietud natural por revisar la fiabilidad tanto en la información como en los sitios web consultados. Actualmente en medio de la Cuarta Revolución Industrial, algo similar sucede con los resultados que arroja la Inteligencia Artificial Generativa (IAGEn), los cuales suelen ser útiles, creativos, inéditos, predictivos y veloces, aunque también pueden contener sesgos, alucinaciones, información errónea, etc., lo cual se vuelve preocupante sobre todo si se utiliza para fines académicos sin un filtro adecuado y sin un encuadre ético. Es por ello que conocer, acceder, interactuar y aprovechar la IAGen se presenta como una oportunidad para incursionar en distintos niveles de la alfabetización digital como la adquisición de nuevas habilidades y capacidades que pueden ser explotadas en entornos educativos, científicos y productivos (entre otros). Sin embargo, también implica desafíos al desempeño cognitivo en la medida en que la dependencia a esta tecnología para resolver tareas y actividades sea un obstáculo para el aprendizaje autogestivo. De ahí que la popularización de esta herramienta exija nuevas habilidades digitales en el ámbito de la educación. La era de la Inteligencia Artificial y las habilidades del Siglo XXI La Primera Revolución Industrial se dió alrededor del año 1750 en Inglaterra, cambiando el tipo de producción artesanal al mecanizado; la Segunda Revolución Industrial se impulsó a partir de 1870 principalmente en Europa y Estados Unidos, promoviendo la producción en masa; la Tercera Revolución Industrial emergió a partir de 1960, transitando de lo análogo a lo digital; y la Cuarta Revolución Industrial o 4.0 despuntó como concepto en Alemania desde del año 2010 con la integración de lo físico, lo digital y lo biológico. Esto significa que entre la primera, la segunda y la tercera revolución industrial hay una distancia aproximada de un siglo entre sí; mientras que para el florecimiento de la última revolución industrial se requirieron sólo 50 años. Lo cual advierte que las exigencias de adaptación a los cambios tecnológicos se han acelerado. Incluso, es probable que con la velocidad de los últimos cambios tecnológicos, el lector o la lectora de este libro haya migrado del uso de unas herramientas digitales a otras, sin percatarse de que transitaba históricamente de una revolución industrial a otra. En sí, la Tercera Revolución Industrial o Revolución Digital, se caracterizó por la digitalización de la información y la expansión del internet con el desarrollo 77 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Introducción Capítulo 5 de la informática, la web y las telecomunicaciones; mientras la Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0 integró la inteligencia artificial, el big data5 y el internet de las cosas (Iot) 6 , aunado al desarrollo de la Nanotecnología, la Biotecnología, las Tecnologías de la Información y las Ciencias Cognitivas (NBIC). A diferencia de los motores de búsqueda como Yahoo creados hace 30 años, la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) crea contenido nuevo de manera automática dando respuesta a instrucciones, en lugar de conservar o compartir una serie de páginas web (UNESCO, 2024). La IAGEn tiene la capacidad de resumir, traducir, parafrasear, reescribir o procesar información arrojando códigos, textos, audios, imágenes y videos; lo cual tiene profundas implicaciones en la búsqueda e intercambio de información, en la automatización o ejecución de tareas a nivel productivo en distintos sectores, en la generación del conocimiento y en los procesos de aprendizaje, en la producción intelectual y el registro de autoría, etc. Como en todas las revoluciones industriales, el avance tecnológico va envolviendo a la humanidad en dinámicas que persiguen mayores niveles de productividad y resultados más eficientes, sin que necesariamente exista una conciencia social sobre los nuevos conocimientos y habilidades que son promovidas. Es más: 5 Tecnologías que permiten almacenar, gestionar y analizar grandes y complejos volúmenes de datos que superan la capacidad de las bases tradicionales. 6 Red de objetos físicos como vehículos o electrodomésticos interconectados mediante software e internet. 78 En el mundo globalizado, si bien la mayoría de las personas se han visto afectados por los procesos que tienen lugar en las redes globales, no todas han podido desarrollar procesos de apropiación de la tecnología y construcción de competencias que les permitan adquirir y transformar en su beneficio la información, materia prima privilegiada de esta sociedad, que se presenta con distintos lenguajes, conjuga diversos códigos y circula por variados medios. (Angeriz, 2019, págs. 87-88) En este sentido, tras la popularización del uso de la IAGen mediante agentes conversacionales como ChatGPT o Gemini, se ha puesto de manifiesto no sólo la necesidad de desarrollar nuevas habilidades Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. Desde este enfoque, la pregunta que sería necesario plantearse no es qué saben los estudiantes, sino qué pueden hacer con lo que saben, en una sociedad cambiante en la cual los requerimientos en materia de alfabetización se han ido transformando, ampliando, adquiriendo nuevas dimensiones, lo que ha dado lugar a la denominación de competencias del siglo XXI. (Angeriz, 2019, pág. 89) Es claro que la alfabetización digital de esta era y de esta década, se va amplificando al requerir mayores conocimientos conceptuales (aprender a aprender), procedimentales (aprender a hacer) y actitudinales (aprender a ser y a convivir); los cuales denotan la vigencia del Modelo Educativo del CCH al priorizar la formación integral. Habilidades docentes en el uso de la Inteligencia Artificial La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) celebró en 2019 el “Consenso de Beijing sobre la inteligencia artificial y la educación”, en el que fueron reconocidos los alcances de este avance tecnológico sin desestimar sus riesgos en el ámbito educativo a nivel global y regional, por lo que planteó la necesidad de diseñar políticas que orienten su uso. Aunado a ello, en 2021 publicó el documento denominado “Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial”, mediante el cual se dieron a conocer algunas consideraciones sobre el uso adecuado, responsable y ético de esta herramienta tecnológica en diferentes ámbitos de actuación. 79 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. dado que los resultados obtenidos dependen en gran medida de la interacción, las órdenes y la descripción que proporciona cada usuario con base en su capital cultural; sino que el acceso a estas herramientas, no implica per se la apropiación del conocimiento ni de la tecnología. Tras este análisis, surge la inquietud de utilizar de forma reflexiva este tipo de tecnologías para impulsar una verdadera alfabetización digital, la cual implica: (…) la capacidad de acceder, gestionar, comprender, integrar, comunicar, evaluar y crear informaciones mediante la utilización segura y pertinente de las tecnologías digitales para el empleo, un trabajo decente y la iniciativa empresarial. Esto incluye competencias como la alfabetización informática, la alfabetización en las TIC, la alfabetización informativa y la educación mediática, que tienen como objetivo empoderar a las personas y, en particular, a los jóvenes, para que adopten una actitud crítica en cuanto a la utilización de las tecnologías de la información y las tecnologías digitales, y para que puedan desarrollar su resiliencia frente a la desinformación, el discurso de odio y el extremismo violento. (UNESCO, 2025) Orientándolo al ámbito educativo, en la medida en que la población estudiantil fortalezca su pensamiento crítico y profundice en el análisis de su contexto histórico, social, económico, cultural y político, podrá utilizar este tipo de herramientas sin suplir el trabajo intelectual y sin menospreciar su capacidad frente a los veloces resultados de la IA. Capítulo 5 En el caso particular de México, aunque no existe un marco regulatorio relativo a los usos de la inteligencia artificial, la Universidad Nacional Autónoma de México lanzó en 2023 las “Recomendaciones para el uso de la inteligencia artificial generativa en la docencia” y tras un esfuerzo de análisis continuo publicó en 2025 las “Recomendaciones para el uso educativo de la inteligencia artificial generativa en la UNAM”. Estos documentos institucionales, demuestran el interés de la universidad por alinear el sentido ético, el rigor académico y el pensamiento crítico como elementos guía para el desarrollo de aprendizajes. En este sentido, la UNAM exhorta al replanteamiento de estrategias que ayuden a fortalecer el trabajo intelectual y promueve el rediseño de instrumentos de evaluación adecuados para la comprobación de los conocimientos adquiridos. Es por ello que la alfabetización digital aparece como un reto de formación más extensa para la comunidad docente. Por su parte, recientemente la UNESCO definió el “Marco de competencias para docentes en materia de IA”, en el cual subraya que se han transformado las aptitudes respecto del uso y conocimiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) así como los roles y la interacción entre docentes – estudiantes. Por lo tanto asegura que: De hecho, la IA puede procesar grandes cantidades de información y texto superando ampliamente cualquier capacidad humana y producir nuevos contenidos en 80 toda la gama de representaciones simbólicas del pensamiento humano, identificar patrones en datos presentados en diferentes formatos y facilitar la toma de decisiones humanas mediante análisis predictivos (…) En el ámbito educativo, la IA puede reducir los procesos de enseñanza y aprendizaje a simples cálculos y tareas automatizadas, devaluando así el papel y la influencia de los docentes y debilitando sus relaciones con los estudiantes. (UNESCO, 2025) Si bien es cierto que la formación docente implica una actualización didáctica y disciplinaria, también es cierto que los cambios tecnológicos han obligado a la comunidad docente a adaptarse a nuevas formas de enseñanza e interacción. Es decir, se ha transitado de exponer en acetatos a utilizar diapositivas en Canva; de almacenar y compartir información en discos de 3 ½ a carpetas en la nube; de utilizar sólo el aula en la escuela a complementarla con un aula virtual en MOODLE, en TEAMS o en Classroom; de emplear materiales impresos a recursos digitales e interactivos como pueden ser las encuestas en tiempo real o los quiz en Kahoot, etc. Hoy en día las exigencias corresponden a algo más que tener nociones sobre el funcionamiento de la Inteligencia Artificial. La familiaridad con la que se recurre a la IA para hacer cualquier tipo de consulta escolar aunado a la facilidad con que proliferan sus respuestas automáticas en múltiples aplicaciones, expone la necesidad de realizar ajustes en la práctica docente con un enfoque didáctico y pedagógico que desarrollar con apoyo de la IA en su práctica docente (estrategias de enseñanza, estrategias de aprendizaje, recursos o materiales de consulta, herramientas de investigación, formas de evaluación, etc.). De este modo, va guiando al usuario mediante el uso de filtros para refinar las instrucciones. Por su parte, los Agentes de IA corresponden al Asistente de Planeación Didáctica, el cual es un chatbot de interacción más abierta y la Guía de formato APA 7ª Edición, que precisamente asiste con la citación. Respecto a lo anterior, es preciso recordar que los agentes conversacionales al retroalimentarse de la interacción con los usuarios y del intercambio de información; con base en el entrenamiento para su aprendizaje, procuran mejorar y refinar sus respuestas, además de identificar patrones en el lenguaje humano para perfeccionar su capacidad predictiva. Lo que los convierte en herramientas inacabadas y con limitaciones que deben utilizarse con conocimiento y reserva. Efectos de la Inteligencia Artificial Generativa en la práctica docente Aunque existe un marco de referencia por parte de la UNESCO para guiar a los gobiernos, a las instituciones y a las autoridades educativas, el aterrizaje a nivel local depende del contexto social, económico, político y tecnológico. No obstante, es posible clasificar el tipo de habilidades que la comunidad docente es capaz de desarrollar a propósito de los efectos de la IA en la educación. Con 81 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. para completar el proceso de enseñanza – aprendizaje, así como para evaluar y determinar en qué momento y con qué tipo de actividades es pertinente integrar el uso de herramientas de inteligencia artificial de formas más seguras y confiables, que además sean acordes al nivel cognitivo de sus estudiantes. Es por ello que, un sentido crítico es indispensable para identificar los usos potenciales de la IA que puedan ser de utilidad dentro del proceso de enseñanza - aprendizaje, así como aquellas amenazas que lo deterioren. No obstante, el conocimiento y utilización de la IA no se limita a la interacción con estudiantes, sino que puede ser explotada por la comunidad docente para automatizar ciertas tareas; para apoyar el análisis de datos de sus grupos; para rediseñar materiales, estrategias didácticas o formatos de evaluación; para encontrar y contrastar recomendaciones sobre bibliografía pertinente; para buscar retroalimentación; etc. Incluso la Universidad Nacional Autónoma de México a través de la Coordinación de Universidad Abierta y Educación Digital (CUAEED), ha impulsado los asistentes IA CUAED los cuales ponen a disposición de la comunidad docente dos herramientas que son Terminal ChatGPT y Agentes IA. En el caso de Terminal chatGPT, esta plataforma solicita la creación de un perfil docente con el encuadre de la asignatura, las temáticas o aprendizajes y la modalidad de trabajo (presencial, semipresencial o a distancia). Además, el usuario elige el requerimiento en función de lo que bus- Capítulo 5 base en los niveles de actuación que identifica la UNESCO y la Taxonomía de Bloom, se enumeran actividades desarrolladas por docentes que vinculan la práctica docente con el uso responsable de la IA y la IAGen, que bien se han puesto en marcha o que son potenciales áreas de oportunidad. Nivel de actuación Nuevas habilidades docentes respecto de la IA/AGen Adquisición (Comprender-aplicar) Reconocer el impacto de su uso en el ámbito educativo Conocer su funcionamiento Emplear y practicar su uso Detectar y comparar los alcances y los riesgos relativos a su uso Conocer acerca de su regulación a nivel regional y/o local aplicable Identificar herramientas seguras y adecuadas para la educación (para le proceso de enseñanza - aprendizaje) Distinguir contenido proveniente de la IA Analizar su uso con un sentido ético y crítico Investigar sobre el uso de las TICs y la IA con enfoque didáctico-pedagógico Profundización (Analizar) Creación (Evaluar-crear) Examinar la pertinencia de diseñar o adecuar estrategias didácticas que integren el uso de la IA con estudiantes Analizar y categorizar los usos potenciales de la IA para apoyar la práctica docente (automatizar tareas, emplear el análisis de datos, etc.) Asumir la responsabilidad de la toma de decisiones aún orientada por la IA Valorar la integración de nuevas habilidades digitales en el aula Orientar los usos didáctico-pedagógicos sobre la IA Adaptar y diseñar estrategias didácticas para incorporar el uso de la IA con estudiantes Adaptar y (re)diseñar instrumentos de evaluación para comprobar el logro de aprendizajes Debatir, comparar y evaluar entre la comunidad docente los efectos de la IA en la educación Coordinar la creación de repositorios de herramientas o materiales relacionados con la IA Compilar, producir y/o publicar sobre la IA, la educación, la investigación y la docencia Diseñar aplicaciones asistidas con IA para promover el aprendizaje y la evaluación como chatbots o simuladores (crear con estudiantes y docentes) FUENTE: Elaboración propia con base en el Marco de competencias para docentes en materia de IA y la Taxonomía de Bloom. 82 Chatbots ¿Al alcance de todos en México? la Inteligencia Artificial Generativa. En el caso de México, según datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de la Información en los Hogares (ENDUTIH) (INEGI, 2024), arroja información relevante respecto de las personas que tienen acceso a internet en nuestro país. El 83.1% de la población de 6 años y más son personas usuarias de internet, lo cual equivale a 100.2 millones de habitantes. A pesar de que se detectan millones de usuarios en el mundo de la IA y la IAGen, aún existen brechas sociales, económicas y tecnológicas que impiden a los ciudadanos del mundo acceder a este avance. En regiones urbanizadas, prácticamente cualquier persona con acceso a un dispostivo electrónico e internet, se encuentra frente a la puerta de interacción con Proporción de población de más de 6 años usuaria de internet México 2024 120 100 100 80 83.1 40 20 0 1 FUENTE: Elaboración propia con datos de la ENDUTIH El 86.9 % de personas del ámbito urbano tienen acceso a internet, mientras que en el ámbito rural sólo el 68.5% Proporción de usuarios en el entorno urbano y rural México 2024 120 100 100 80 100 60 40 86.9 68.5 20 0 Ámbito urbano Población usuaria de internet Ámbito rural Total FUENTE: Elaboración propia con datos de la ENDUTIH 83 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. 60 Capítulo 5 Los grupos de edad con mayores personas usuarias se distribuye de la siguiente manera: Porcentaje de población usuaria de internet por grupos de edad México 2024 6 a 11 años 79.7 12 a 17 años 95.1 18 a 24 años 97 25 a 34 años 95.1 35 a 44 años 92.3 45 a 54 años 83.8 55 a 64 años 71 65 y más 42.1 FUENTE: Elaboración propia con datos de la ENDUTIH Horas promedio al día en internet por grupos de edad México 2024 Siendo los grupos de edad entre 18 a 24 años, de 25 a 34 años y de 35 a 44 años quienes pasan más horas en promedio al día en internet con 5.7, 6.5 y 4.7, respectivamente. 6 a 11 años 2.6 12 a 17 años 4.5 FUENTE: Elaboración propia con 18 a 24 años 5.7 25 a 34 años 6.5 35 a 44 años 4.7 45 a 54 años 3.9 55 a 64 años 3.2 65 y más 3 datos de la ENDUTIH 84 Así mismo, el uso que le da la población con acceso a internet es el siguiente: Comunicarse 93 Acceder a redes sociales 90.4 Entretenimiento 89 Buscar información 88.2 Apoyar la capacitación o educación 81.3 Descargar software o aplicaciones 37.3 Comprar productos o servicios 35.8 Pagos vía internet 33 Interactuar con el gobierno 33 Operaciones bancarias en línea 30.3 Utilizar servicios en la nube 20.4 Ventas por internet 11.2 FUENTE: Elaboración propia con datos de la ENDUTIH Aunque actualmente no existe una encuesta a nivel nacional que oriente sobre el acceso y uso de la IA y la IAGen; derivado de la información que arroja la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de la Información en los Hogares, se subraya que al menos 100.2 millones de habitantes cuentan con acceso a internet, siendo el 86.9% de la población urbana la que tiene acceso sobre un 68.5% de la población rural; de ahí que quienes más utilizan el internet es la población entre 12 y 34 años, aunque el grupo de 25 a 34 años es el que pasa más tiempo en internet con un promedio 6.5 horas al día. Así mismo, la población usuaria recurre al empleo del internet principalmente para comunicarse, navegar en redes sociales, entretenerse (acceder a contenidos audiovisuales, revistas o libros), buscar información y capacitarse o apoyar sus estudios. Con lo cual puede concluirse que en México, el acceso a internet si tiene una influencia directa en el ámbito escolar, considerando que los usos más predominantes se relacionan con búsqueda de información y educación. Es por ello que se enmarca cuál es la población potencial usuaria de la IA y la IAGen, sin olvidar que otros grupos de edad utilizan en gran porcentaje el internet. 85 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Uso del internet México 2024 Capítulo 5 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. Bibliografía nido de BBC News Mundo: https://www.bbc.com/ Angeriz, E. (2019). La educación del siglo XXI. La cons- mundo/articles/cq58rr885l2o trucción de competencias en estudiantes y los procesos de apropiación de la tecnología en sus contextos. En A. L. Rivoir, & M. J. Morales, Tecnologías digitales (págs. 87-102). CLACSO. INEGI. (2024). Obtenido de Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de la Información en los Hogares . UNESCO. (2024). Guía para el uso de IA generativa en educación e investigación. UNESCO. (11 de febrero de 2025). Alfabetización. Obtenido de https://www.unesco.org/es/literacy/needknow UNESCO. (2025). Marco de competencias para docentes en materia de IA. Francia: UNESCO. Mundo, B. N. (27 de septiembre de 2023). 25 años de Verdegay, J. L. (2024). Inteligencia artifical para aprendi- Google: 4 hitos y 2 controversias en la historia del ces, escolares, noveles, principiantes y público en ge- buscador de internet más usado en el mundo. Obte- neral. Granada: Editorial Universidad de Granada. 86 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 87 Capítulo 6 Desmitificar la IA en el aula: pensamiento crítico y construcción del conocimiento Por Rogelio Aurelio Rojas Reyes 88 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. cual plantea un desafío importante para el trabajo docente. Esta situación, sin duda compartida por muchos docentes del Colegio y de otras instituciones, suele generar respuestas de enojo o sermones disciplinarios. Sin embargo, frente a este fenómeno emergen dos desafíos clave: por un lado, desmitificar la IA como fuente infalible y sustituible del conocimiento; por otro, asumir nuestra responsabilidad ética como mediadores pedagógicos en ese proceso de desmitificación. No se trata de rechazar la IA, sino de integrarla como herramienta que puede agilizar la construcción del conocimiento sin reemplazarla. Esto implica avanzar hacia una relación equilibrada con la tecnología, que potencie el pensamiento crítico y no lo sustituya. Mantener el mito de la IA en el aula es permitir que los estudiantes vivan en una falsa seguridad, asumiendo que el chatbot les brinda respuestas definitivas sin reconocer que muchas de ellas son erróneas, limitadas o sesgadas. Este panorama se agrava si consideramos que, según una encuesta de la UNESCO (2023), solo el 10% de las instituciones educativas han desarrollado políticas claras sobre el uso de IA generativa. Este vacío normativo genera incertidumbre tanto para alumnos como para docentes. A nivel internacional, la UNESCO ha emitido documentos orientadores como la Recomendación sobre la Ética de la IA y el Consenso de Beijing sobre IA y Educación. En el caso de la UNAM, se cuenta con un documento clave: Recomenda89 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. E l surgimiento de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG), particularmente en herramientas como ChatGPT o LLaMA, de Meta, ha irrumpido en el ámbito educativo como una especie de atajo que facilita tareas escolares. Su uso va desde prácticas de deshonestidad académica hasta estrategias legítimas de apoyo al aprendizaje. En el Colegio de Ciencias y Humanidades he observado que los estudiantes recurren a ella para evitar la lectura de textos, resolver dudas inmediatas o incluso como medio de entretenimiento. Muchos de ellos consideran que la IAG es infalible, objetiva y capaz de sustituir el conocimiento humano, lo Capítulo 6 ciones para el uso de la IA generativa en la docencia (2023). Como advierte Priten Shah (2023), centrar la educación en la IA sin una mediación pedagógica clara puede generar una dependencia insalubre de la tecnología y debilitar habilidades esenciales como el pensamiento crítico o la resolución autónoma de problemas. Por su parte, el Grupo de Trabajo de la UNAM señala riesgos como la falta de precisión, el sesgo algorítmico, el exceso de confianza en los sistemas, la pérdida de contexto, la ambigüedad y la escasa explicabilidad de las respuestas generadas, además de impactos ambientales y problemas de seguridad digital. Estos riesgos no deben llevarnos a rechazar la IA, pero sí a diseñar estrategias de integración bien pensadas. Como señala Shah (2023), representan una oportunidad para innovar en la docencia con responsabilidad. Frente a estos riesgos, instituciones como la CUAED han comenzado a sistematizar las orientaciones pedagógicas que permiten dar sentido educativo a la incorporación de la IA en el aula; en ese sentido, de acuerdo con la CUAED (2023), la inteligencia artificial puede tener efectos positivos en el ámbito educativo, como el fortalecimiento del aprendizaje de contenidos, el desarrollo de habilidades digitales, el aumento de la motivación e interés del alumnado, así como la reducción del estrés y la ansiedad académica. Sin embargo, para que su uso adquiera sentido pedagógico, es necesario integrar90 la a los procesos de enseñanza-aprendizaje desde ciertos principios que orientan su aplicación y maximizan su valor formativo. Entre estos principios destacan: • Cognición extendida, que reconoce a la IA como una herramienta que amplía las capacidades cognitivas del estudiante. • Aprendizaje dialógico, que promueve el diálogo y la interacción significativa con otros —incluida la tecnología— como base para construir conocimiento. • Zona de desarrollo próximo (ZDP), que enfatiza cómo la IA puede funcionar como apoyo cuando el estudiante requiere asistencia para avanzar en una tarea que aún no puede realizar de manera autónoma. • Modelamiento y andamiaje, al permitir que el docente, apoyado por la IA, ofrezca ejemplos, sugerencias y estructuras temporales que guíen el aprendizaje progresivo del alumno. En este marco, la IA se convierte en parte de un sistema de cognición distribuida cuando se emplea en contextos educativos reales, dentro de dinámicas de interacción entre estudiantes y docentes. No se trata simplemente de usar tecnología, sino de incorporarla críticamente en la construcción del conocimiento, respondiendo a las necesidades concretas de aprendizaje de los estudiantes y promoviendo una participación en el proceso formativo. En este contexto, el aula se convierte en un espacio idóneo para problematizar los saberes y su vínculo con la inteligencia artificial, especialmente como un lugar El constructivismo frente a la IA El proceso de aprendizaje, desde un enfoque constructivista, no consiste en la simple transmisión de conocimientos, sino en la construcción personal y activa de significados a partir de los saberes previos del estudiante. En esta perspectiva, el alumno es el sujeto central del aprendizaje, quien, al interactuar con su entorno social, cultural e histórico, construye y resignifica el conocimiento. El rol del docente es el de un mediador que vincula los procesos individuales de construcción con el saber colectivo culturalmente organizado, promoviendo espacios de diálogo, reflexión y contextualización. Aprender un contenido implica entonces que el alumno le atribuya un significado, construya una representación mental o elabore una explicación personal sobre lo aprendido. En este proceso se reconoce la existencia del aprendizaje significativo, entendido como la reorganización activa de las ideas, conceptos y esquemas mentales que el estudiante ya posee. En el marco de esta teoría, se identifican dos dimensiones del aprendizaje (Ausubel, 1983): 1. El modo de adquirir el conocimiento: puede ser por recepción (el conocimiento es proporcionado al alumno) o por descubrimiento (el alumno lo encuentra por sí mismo). 2. La forma en que se incorpora el conocimiento: puede ser por repetición (memorización sin comprensión) o de forma significativa (cuando el cono- Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 91 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. para desmitificarla. Esto permite reivindicar el rol del docente como mediador del conocimiento y del aprendizaje como construcción colectiva y significativa. A partir de esta premisa, presento una estrategia didáctica que he desarrollado con estudiantes de Ciencias Políticas y Sociales en el Colegio, basada en tablas comparativas que inician con la consulta a un chatbot y culminan en la construcción colaborativa de conceptos. Esta experiencia busca aportar a la discusión colegiada sobre el uso pedagógico de la IA, y motivar a otros docentes a diseñar propuestas críticas, creativas y contextualizadas para su integración en el aula. Capítulo 6 cimiento se integra con sentido a la estructura cognitiva previa del estudiante). La combinación ideal, tanto para el constructivismo como para el Modelo Educativo del CCH, es aquella que promueve un aprendizaje significativo, ya sea por recepción o descubrimiento, con sentido personal, duradero y transferible. Para lograr dicho aprendizaje, el docente debe comprender tanto los procesos motivacionales como los procesos de desarrollo cognitivo del estudiante. En esta línea, Ausubel plantea como principios educativos: • La organización secuencial lógica y psicológica de los contenidos. • La activación de conocimientos y experiencias previas. • El establecimiento de puentes cognitivos que permitan al alumno identificar las ideas clave y relacionarlas con sus propios esquemas. Asimismo, para la adquisición de conocimientos, Rajadell y Medina (2016) proponen cinco fases: memorizar, reconocer, comprender, interpretar y juzgar, orientadas a tres objetivos: interiorizar, abrir posibilidades e innovar. Estas fases pueden articularse mediante estrategias didácticas organizadas en tres categorías: • Centradas en la función del formador, que guían y estructuran el aprendizaje. • Centradas en el estudiante, que permiten adaptar y transformar los saberes previos. • Centradas en el medio, aprovechando recursos tecnológicos, textuales, corporales o experienciales. 92 En ese sentido, considero que la adquisición de un aprendizaje significativo en el proceso de desmitificar la IA requiere transitar por las fases propuestas por Rajadell y Medina (2016), especialmente hasta llegar al juicio crítico sobre el producto generado por la inteligencia artificial. Este juicio no se limita a una evaluación binaria de “correcto o incorrecto”, sino que implica reconocer los alcances, limitaciones y potencialidades de la tecnología en función del contexto educativo. Este recorrido pedagógico cumple con el objetivo de “abrir posibilidades”, al permitir que el estudiante identifique diversos usos de la IA, comprenda su funcionamiento y valore críticamente su papel como herramienta en la construcción del conocimiento. En consecuencia, esta propuesta se inscribe en la categoría de estrategias didácticas centradas en el medio, al incorporar recursos tecnológicos como parte del entorno de aprendizaje y no como sustitutos del pensamiento humano. IA y el principio de aprender a aprender Ahora bien, en relación con el Modelo Educativo del CCH, el cual recupera los postulados constructivistas, el conocimiento no se recibe pasivamente, sino que se construye con base a saberes previos, autorregulación y metacognición, el Modelo Educativo asume que el alumno es el protagonista del aprendizaje, especialmente respecto al principio rector del aprender a aprender como una capacidad de adquirir nuevos conocimientos por En ese sentido, se retoma la premisa de que el conocimiento se construye socialmente, ya que el trabajo en equipo y el intercambio de ideas son fundamentales para formar sujetos democráticos, reflexivos y éticos, es decir, el conocimiento se construye con el diálogo. En consecuencia, el papel del docente, en el marco del Modelo Educativo del Colegio y bajo un enfoque constructivista, es de guiar, acompañar y facilitar ambientes donde el estudiante pueda desarrollar su autonomía y pensamiento crítico en la construcción de su aprendizaje significativo. Cuando queremos trasladar lo anterior hacia una interacción educativa con la IA, debemos entenderla como un recurso que puede ser analizado, contrastado y resignificado por el estudiante, no como una Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 93 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. cuenta propia […] que propicia metacognición y pensamiento crítico (CCH, s/f, 4-5). Así mismo, el Modelo promueve que el pensamiento crítico a través de que el estudiante analice, argumente y cuestione la información adquirida y revise sus propias ideas, como menciona el Modelo Educativo, que hubo voluntad de enfrentar objeciones a las creencias propias y asumir una actitud cuestionadora (CCH, s/f, 9). Para lograrlo se pretende que haya una comprensión profunda de conceptos y el desarrollo de habilidades en las disciplinas y no una memorización enciclopédica de contenidos temáticos, esto permite comparar, interpretar y transferir saberes, lo cual le da cierta autonomía en su pensamiento al estudiante, algo fundamental para interactuar con la Inteligencia Artificial. Capítulo 6 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. fuente de saber absoluto. Desde el constructivismo, la IA se convierte en un insumo más dentro del ambiente y el proceso de aprendizaje, es útil solo en la medida en que el estudiante interactúe críticamente con sus productos, los compare con otras fuentes y los reinterprete de acuerdo con su contexto y sus saberes previos. Con esto se recupera el principio de que el conocimiento se construye socialmente, en espacios de dialogo y colaboración, y no en espacios de consumo pasivo. De esta forma, la IA puede habilitar procesos de reflexión metacognitiva cuando se pone en relación con otras fuentes de información y cuando el docente asume 94 su rol como mediador entre saberes, tal como lo considera el Modelo del Colegio. En esta lógica, el uso pedagógico de la IA se aleja de la perspectiva de la tecnología como solucionadora, y se aproxima a una postura crítica, donde los estudiantes son capaces de formular juicios de valor, detectar sesgos y generar conocimiento propio a partir del contraste entre lo que la IA produce y lo que otras fuentes ofrecen. Debe haber un dialogo entre el estudiante, los recursos presentados y la IA. Se trata de que la IA amplifique y desafíe el pensamiento fomentando un aprendizaje significativo, situado y transformador. En ese sentido, retomar el principio de aprender a aprender implica articular la metacognición, la autorregulación, el pensamiento crítico y la capacidad para construir conocimiento haciendo uso de la interacción, más que de la plataforma, con la IA, algunas formas prácticas de hacer uso de la IA para potencializar el aprender a aprender pueden ser las siguientes: • Fortalecer la habilidad de cuestionar. Es decir, la interacción con IA generativa, como chatbots, lleva al estudiante a aprender a preguntar, de manera precisa, de acuerdo con sus intereses y por tanto fortalece las habilidades de indagación y autoconciencias cognitiva. De entro de las Recomendaciones éticas de la UNAM se reconoce la necesidad de elaborar peticiones precisas a fin de recibir lo que se espera, además de que la CUAED sugiere usar prompts como herramienta de comprensión y reflexión. En un sentido práctico esto se Seguramente hay otras formas de usar la IA para potencializar el aprender a aprender, precisamente este libro es una invitación abierta a los docentes para experimentar e investigar al respecto. Sin embargo, se debe entender que la IA se integra como herramienta que potencie el aprender a aprender, no que lo sustituya, y solamente si articula críticamente el entorno pedagógico, con un acompañamiento del docente y estrategias didácticas que fomenten la construcción significativa del conocimiento. En ese sentido, el Colegio de Ciencias y Humanidades es el espacio idóneo para hacerlo por sus características particulares. La estrategia didáctica: Comparando la IA En el marco de lo anteriormente expuesto, presento una propuesta de estrategia didáctica con la que he trabajado la desmitificación de la inteligencia artificial como fuente incuestionable de conocimiento con estudiantes de Ciencias Políticas y Sociales I y II. Esta propuesta parte del reconocimiento de que el uso espontáneo que los alumnos hacen de los chatbots de IA generativa puede y debe convertirse en una oportunidad pedagógica para el análisis, la comparación y la construcción colectiva del saber. El propósito central de la estrategia es visibilizar los límites y sesgos del conocimiento producido por la IA, mediante su contraste con fuentes teóricas diversas. A través de este ejercicio, se busca fomentar el pensamiento crítico, la metacognición y el diálogo académico, tanto de forma individual como colectiva, para construir definiciones propias de los conceptos clave de la disciplina desde una postura crítica y situada. Esta actividad se inserta de manera directa en la Unidad I de Ciencias Políticas y Sociales I, cuyo propósito es precisamente la construcción de conceptos centrales para el análisis social. En particular, responde al segundo aprendizaje esperado: “El estudiante construye un vocabulario 95 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. puede utilizar para construir un instrumento de autoevaluación del alumno. • Revisión del pensamiento. Cuando un estudiante contrasta su información con la IA, puede observar y reconocer errores, y con ello mejorar sus estrategias de aprendizaje, es decir a reflexionar sobre su propio pensamiento y sus formas de aprendizaje, que se conoce como metacognición. En algún momento escuche la anécdota de los alumnos que pedían a la IA las respuestas de problemas matemáticos, pero su objetivo no era tener la respuesta sino verificar el procedimiento que ellos, “analógicamente” realizaron en la operación. • Detectar sesgos y contradicciones. La comparación entre la información que da la IA con la de otras fuentes permite identificar errores de la tecnología y mejorar las estrategias de aprendizaje propias. Es precisamente este punto el que abona a la desmitificación de la IA y que utilizo en el caso práctico que presentaré. Capítulo 6 conceptual mínimo que le permite organizar la información teórica y empírica en esquemas generales de interpretación.” De acuerdo con el programa, entre los conceptos que pueden trabajarse se encuentran: sociología, acción social, proceso, estructura, sistema, colectividades, comunidades, clases sociales, instituciones, identidades, poder y autoridad. La actividad central consiste en la elaboración de una tabla comparativa de cinco columnas, en la que el alumnado analiza un concepto político o social a partir de diferentes fuentes: 1. Definición por IA. El estudiante consulta un chatbot —generalmente ChatGPT o Meta— con una pregunta sencilla sobre el concepto en cuestión. Esta definición funciona como detonador del análisis. 2. Lectura 1. Se incorpora una definición tomada de una lectura teórica proporcionada por el docente. 3. Lectura 2. Se añade otra definición desde una lectura con enfoque distinto o complementario (por ejemplo, una perspectiva crítica o histórica). 4. Definición personal. A partir de las definiciones anteriores, el estudiante elabora una definición propia del concepto. 5. Definición grupal. En plenaria, y mediante una lluvia de ideas guiada, el grupo construye de forma consensuada una definición colectiva. Esta estructura permite comparar el enfoque automatizado de la IA, las posturas académicas, la interpretación personal y la construcción social del conocimiento en un mismo ejercicio, lo cual 96 favorece el desarrollo del análisis crítico, la conciencia metacognitiva y el diálogo epistemológico. Aunque la actividad puede realizarse en una sola sesión, dependiendo de la complejidad del concepto trabajado puede extenderse a varias. Su desarrollo se organiza en varios momentos: • El diagnóstico de saberes previos, donde el docente plantea preguntas detonadoras para identificar ideas iniciales del grupo mediante una lluvia de ideas. • La consulta a la IA, que es cuando los estudiantes realizan su búsqueda en el chatbot para llenar la primera columna; se leen y discuten colectivamente las respuestas obtenidas. Este momento es clave, ya que permite observar diferencias entre respuestas, inconsistencias y limitaciones del modelo, con lo cual inicia el proceso de desmitificación. • La lectura y análisis individual, que al entregarse una o dos lecturas que abordan el concepto desde distintas perspectivas teóricas, los estudiantes identifican y registran las definiciones encontradas, lo que les permite confrontar los marcos teóricos con lo dicho por la IA, en ocasiones en este momento es cuando se desmitifica la IA si es que les arrojó resultados que se alejan mucho del concepto teórico original. En este punto es importante que el profesor incentive la reflexión plenaria sobre las lecturas a fin de que el estudiante comprenda la razón por la cual ellas definen el concepto. • La redacción de la definición personal, producto de haber contrastado las tres fuentes anteriores, y comando postura de las coincidencias, contradicciones y omisiones. Lo cual es determinante para activar procesos de metacognición, ya que implica que el estudiante construya su propio concepto. • Finalmente, la construcción de la definición grupal es uno de los momentos más complicados por que implica negociar y acordar entre los estudiantes, los cuales ya tienen su definición personal, que en ocasiones contrasta con las de sus compañeros. Por lo que mediante una lluvia de ideas organizada se identifican los elementos clave de dichas definiciones para consensuar una colectiva, y que será la referencia utilizada en el resto de la asignatura. Este ejercicio no solo permite problematizar el conocimiento producido por la IA —ya sea para rechazarlo críticamente o integrarlo a nuevas construcciones—, sino que también abre la posibilidad de interrogar el modo en que se construyen y validan los saberes. Al contrastar diversas fuentes, los estudiantes reconocen que la IA responde desde una estructura algorítmica entrenada con sesgos, mientras que las ciencias sociales buscan comprender los fenómenos sociopolíticos desde su complejidad, pluralidad e historicidad. De esta manera, se favorece que el conocimiento sea asumido como una práctica discursiva situada, y no como una verdad objetiva y universal. Al revisar, discutir y reelaborar conceptos, los estudiantes ejercitan su capacidad de 97 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. En ese sentido, la estrategia puede complementarse con una evaluación formativa centrada en cuatro dimensiones clave: • La claridad y argumentación de la definición personal. • La capacidad de identificar coincidencias y divergencias entre las fuentes consultadas. • La participación fundamentada en el diálogo colectivo. • La disposición del estudiante a revisar y reformular sus propias ideas. Capítulo 6 análisis, argumentación y síntesis, y comienzan a desarrollar un criterio propio y compartido respecto a las categorías fundamentales de la disciplina. Finalmente, esta actividad también puede funcionar como marco metodológico para el desarrollo de investigaciones posteriores, ya que incluye tanto citas de fuentes académicas como producción conceptual del propio estudiante, lo cual sienta las bases para trabajos más amplios como ensayos, análisis de casos o proyectos integradores. Valor para la formación integral A partir de todo lo anterior, considero que el uso de la inteligencia artificial generativa en el aula no debe concebirse como Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 98 una moda pasajera ni como una amenaza tecnológica, sino como una auténtica oportunidad formativa. La estrategia de comparación de conceptos mediante una tabla, apoyada en chatbots, lecturas académicas y construcción colaborativa, muestra que es posible integrar la IA desde un enfoque crítico, con orientación pedagógica y responsabilidad ética. Lejos de sustituir la función docente, esta propuesta reivindica el papel del profesor como mediador del conocimiento, como guía que transforma una herramienta automatizada en un insumo para el pensamiento reflexivo. La experiencia en aula demuestra que la IA no reemplaza la enseñanza, pero sí puede provocar el aprendizaje cuando se inserta en un entorno de diálogo, problematización y colaboración genuina. Los estudiantes, al interactuar con la IA, contrastar sus resultados con textos académicos, formular definiciones propias y negociar significados con sus compañeros, se posicionan como sujetos activos en la construcción del conocimiento. Esta experiencia no solo les permite cuestionar la supuesta neutralidad de la tecnología, sino también desarrollar habilidades esenciales para su vida académica, profesional y ciudadana: análisis, síntesis, argumentación, diálogo, juicio crítico y metacognición. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. pensar críticamente la incorporación de la inteligencia artificial en las aulas, desde perspectivas diversas, contextualizadas y éticamente fundamentadas. En lo personal, suelo acompañar esta estrategia con un enfoque socrático, promoviendo el diálogo crítico a partir de preguntas abiertas durante el análisis de lecturas y definiciones personales, antes de construir la definición grupal. Sin embargo, la estrategia puede integrarse a otras metodologías didácticas, como el aprendizaje basado en problemas, el trabajo por proyectos o los seminarios de 99 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Desde una perspectiva institucional, esta estrategia se alinea con los principios del Modelo Educativo del CCH, que promueve el pensamiento crítico, la lectura comparada, la construcción colectiva del conocimiento y el desarrollo de la autonomía intelectual. Este tipo de ejercicios no pretende facilitar la actividad cognitiva, sino estimular la independencia intelectual frente a la tecnología, para que los estudiantes no dependan de ella, sino que aprendan a utilizarla con criterio y ética, en la construcción de saberes propios. Además, la estrategia es versátil: puede adaptarse a múltiples asignaturas, niveles de complejidad y enfoques pedagógicos. Puede emplearse para introducir conceptos, evaluar procesos de aprendizaje, detonar investigaciones o generar debates interdisciplinarios. Replicarla, ajustarla o mejorarla depende más de la voluntad de repensar la práctica docente que de recursos técnicos sofisticados. En ese sentido, esta propuesta es también una invitación a concebir el aula como un laboratorio de conocimiento, donde la IA, lejos de suplantar el pensamiento humano, se convierte en un recurso para interrogar, desafiar y ampliar nuestra comprensión del mundo. Cabe señalar que esta estrategia no debe entenderse como una propuesta final, única o definitiva, sino como una experiencia en construcción que busca incentivar la discusión, la creatividad pedagógica y la reflexión colectiva entre docentes. El objetivo es abrir camino para Capítulo 6 lectura, dependiendo del estilo docente, el nivel de complejidad conceptual o los objetivos de aprendizaje. desafía y lo potencia, siempre que haya un docente dispuesto a guiar, preguntar, escuchar y construir con sus estudiantes. Consideraciones finales Fuentes El uso de la IA gen en la educación es una realidad ineludible. Ignorarla o combatirla puede conducirnos a reacciones limitadas y punitivas que no abonan a la formación critica del estudiantado. Este capitulo se suma a una vía alternativa, la de aprovecharla como un detonador para el análisis, la discuison y la construcción colectiva del conocimiento. Desmitificar la IA no significa rechazarla, sino comprender sus alcances, limitaciones, sesgos y potencialidades desde una postura ética y pedagógica. La estrategia de comparación conceptual presentada aquí es solo un ejemplo de como se puede insertar su uso en el aula bajo principios constructivistas, como lo es el Modelo Educativo del CCH. Más allá de la técnica empleada, lo valioso es el proceso de reflexión que se genera, ya que los estudiantes aprender a aprender frente a la IA, desarrollando sus habilidades metacognitivas, su pensamiento crítico, autonomía intelectual, el uso de la tecnología y el trabajo colectivo. La propuesta, abierta a la adaptación y mejora, busca incentivar la creatividad docente, la discusión colegiada y la reflexión metodológica. Por lo que es una invitación a concebir el aula como un espacio vivo donde la tecnología no sustituye el pensamiento, sino que lo CCH (s/f). Modelo Educativo del Colegio de Ciencias y 100 Humanidades. UNAM. CUAED-UNAM. (2023). Aplicaciones de la Inteligencia Artificial Generativa para la Docencia. UNAM. Díaz-Barriga, F., & Hernández, G. (s.f.). “Constructivismo y aprendizaje significativo.” Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. México: McGraw Hill, pp. 21-50. Medina, A., y Rajadell, N., (2016). “Teorías de la enseñanza y del proceso formativo.” Medina, & Domínguez. Didáctica general. Formación básica para los profesionales de la educación. Madrid: Universitas, pp. 75-113 Shah, P. (2023). AI and the future of education. Teaching in the age of Artificial Intelligence. Jossey-Bass UNAM. (2023). Recomendaciones para el uso de la Inteligencia Artificial generativa en la docencia. Grupo de Trabajo de Inteligencia Artificial Generativa de la UNAM. UNESCO. (2023). Una encuesta de la UNESCO revela que menos del 10% de las escuelas y universidades disponen de orientaciones formales sobre IA. https:// www.unesco.org/es/articles/una-encuesta-de-launesco-revela-que-menos-del-10-de-las-escuelasy-universidades-disponen-de La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 101 Capítulo 7 La inteligencia humana y la Inteligencia Artificial Por Luis Alberto Salas González 102 L a evolución del conocimiento no se detiene y se refleja en la producción de la tecnología. Estamos en la era del internet, donde la mayoría de las cosas que hace el humano las hace con ayuda de algún aparto tecnológico conectado al internet. Debido a la evolución del conocimiento, el humano ha creado la Inteligencia Artificial (IA) que se manipula por medio de un aparato tecnológico, pero esto está cambiando el desarrollo de la inteligencia humana. El humano por el uso de la tecnología y con ello de la IA, aprende de manera distinta y por tanto el desenvolvimiento de su inteligencia también lo hace. En el presente escrito se plantea cómo se da el desarrollo de Inteligencia humana y el de la Inteligencia Artificial. Saber que un buen uso de la tecnología y de la IA puede ayudar al humano en muchas tareas, pero el uso en exceso de las IA genera que la inteligencia humana no tenga un buen desenvolvimiento. En el último lustro, sobre todo a partir de la pandemia, se desató el uso de la IA en la mayoría de las actividades humanas, y en el área educativa no podían faltar el desarrollo y aplicación de esta. Como docentes no debemos de resistirnos al uso de la IA, si sólo vemos lo negativo de su empleo en la práctica docente, se formarán estudiantes que serán analfabetas digitales. Uno de algunos problemas que se observa es que se desconoce o se conoce muy poco acerca de las múltiples aplicaciones, plataformas que emplean la IA. Si como docentes desconocemos el uso y los estudiantes las conocen mejor -que también lo hacen muy poco- nos estarían rebasando en el sentido de que nos podrían entregar trabajos copiados, o resolver operaciones sin entender su procedimiento. Otro problema que se presenta es que los estudiantes que emplean la IA lo están haciendo mal y nosotros como docentes al resistir conocerla no nos percatamos de ese mal uso y las consecuencias que se generan en el desarrollo de la inteligencia de los adolescentes. Sin embargo, son pocos los estudiantes que emplean la IA para actividades académicas, la mayoría lo hace para video juegos, o en las redes sociales. Un problema más que se presenta, es el uso excesivo de aparatos tecnológicos y con ello de la IA, lo cual provoca un desarrollo distinto de la inteligencia humana y puede generar ansiedad, frustración, pérdida de memoria, etc. Es decir, se están perdiendo capacidades cerebrales por no tener un buen desarrollo físico, por no fortalecer su memoria, por no trabajar la espacialidad, etc. Sin embargo, es importante saber cómo se desarrolla la inteligencia humana para evitar el uso excesivo de la IA. La inteligencia humana es infinitamente superior a la IA, no hay punto de comparación, pero es fundamental reconocer cómo tener un buen desarrollo de la inteligencia con el fin de no perder capacidades físicas como mentales. Asimismo, hay que reconocer que el desarrollo tecnológico y de la IA también ha traído beneficios para la humanidad. Uno de los beneficios principales 103 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Introducción Capítulo 7 sigue siendo infinitamente superior a la IA. En este segundo apartado se hace referencia a los filósofos Byung Chul Han y Noam Chomsky. Asimismo, este escrito aún no es ético, es un trabajo que se desarrolla dentro de la epistemología. Dentro de la epistemología porque tiene que ver con el desarrollo de la inteligencia del ser humano y la producción del conocimiento. Y la sensibilidad es el punto de partida para la producción del conocimiento. Está dirigido para aquellos que estén interesados en la inteligencia humana y las consecuencias que genera en la inteligencia humana el uso excesivo de la IA. es que ayuda en la elaboración de tareas, se pueden hacer más rápido y con mayor facilidad, como un dibujo, un ordenador gráfico, una síntesis, buscar información, entre otras actividades, lo que puede permitir que nos enfoquemos en otras actividades que ayuden al desarrollo de la inteligencia humana. El escrito tiene dos apartados, en el primero se plantea el desarrollo de la Inteligencia Humana a partir de Jean Piaget y Marian Rojas Estapé. Para el segundo apartado, se aborda sobre todo las consecuencias que tiene en el desarrollo de la inteligencia humana el uso excesivo de la IA. Sin embargo, la inteligencia humana 104 El desarrollo de la inteligencia humana En este primer apartado se aborda el desarrollo de la inteligencia humana, la importancia de tener un buen desarrollo cerebral. El ser humano desde que tiene su cerebro completamente formado, aún en el vientre de su madre, ya está aprendiendo, pero qué es lo que aprende. Si lo decimos de otra manera, lo que pasa en el cerebro es que se forman los mapas cerebrales, se capta todo lo que le rodea. El sujeto humano puede percibir los sonidos y a partir de ahí se puede sentir en un lugar agradable o desagradable. Una vez que nace el sujeto empieza a aprender a través una señal que es percibida por cualquiera de nuestros cinco sentidos y se dirige directamente al cerebro. La acción es que las neuronas se encargan de crear mapas, en producir conceptos, categorías que reaccionan ante el pasado como memoria y/o ante el futuro como proyecto. El cerebro es el órgano que se encarga de mantenernos con vida de manera consciente y autoconsciente. El cerebro se encarga de crear mapas, los cuales nos ayudan a situarnos, a manejar un determinado lenguaje en un explícito lugar y en un cierto tiempo. No hablamos igual cuando estamos en la academia a cuando estamos con los amigos en la calle, no hablamos igual con nuestra familia que con nuestra pareja a solas. Son mapas que establecen códigos que van madurando conforme vamos creciendo. Estas etapas de aprendizaje, del desarrollo de la inteligencia las describe muy bien Jean Piaget. Piaget plantea cuatro períodos del desarrollo de la inteligencia humana, de la captación de lo real concreto y abstracto (formal). “En consecuencia, el punto de partida de las operaciones intelectuales hay que buscarlo ya en el primer período del desarrollo, caracterizado por las acciones y la inteligencia sensomotora.” (Piaget, 1980, 40; Piaget, 1970, pp. 23-40) 7. El primer período es netamente práctico y conduce a la creación de esquemas de acción de conservación y permanencia de la materialidad, desplazamiento y posiciones. Piaget llama 7 Aquí se puede observar claramente cómo se da el desarrollo de la inteligencia en el niño mediante el juego propuesto por Jean Piaget, el de las canicas, pienso que puede ser cualquier juego donde hallemos interacción con alguna materia. 105 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. del oído, del tacto, del olfato, del gusto, y la vista será uno de los últimos sentidos en desarrollarse completamente. A su madre la conoce y la reconoce por el sonido de su voz, por su olor, por su sabor. El ser humano siente por medio de los cinco sentidos y ese sentir produce una sensación de agrado o de desagrado, que va a quedar guardado en la memoria ya sea de corto, mediano o largo plazo. Las palabras que escucha son apenas sonidos desconocidos que conforme pasa el tiempo, esos sonidos empiezan a distinguirse unos de otros y no sólo eso, sino que se refieren, señalan algo o a alguien, comienzan a tener un significado, un sentido. Desde que nacemos, no aprendemos a la primera a emitir el sonido de una palabra y mucho menos sabemos su significado, pero el cerebro ya funciona. El cerebro, órgano interno, grupo de neuronas interconectadas, es el que permite el conocimiento de la esencia de lo que nos rodea. Las neuronas son las que realizan la separación del fenómeno respecto de la esencia, las que hacen que tengamos un control de nuestro cuerpo, las que permiten que nombremos lo real. Al percibirse un estímulo puede producirse, por ejemplo, la <<sentimiento-emoción>> de temor (a causa de la evaluación de algún momento <<peligroso>> posible por dicho estímulo), al que le puede surgir una acción por aptitud innata (…) o fruto de aprendizaje (…). (Dussel, 1998, 97) De esa manera, Dussel indica que el cerebro, eje central del sistema nervioso, entra en acción por el estímulo de lo real, Capítulo 7 a este primer período, motor individual o inteligencia sensomotora que va de los dos meses a los dos años. El niño apenas empieza a ver, a sentir, a oler, a respirar, no tiene ningún control sobre su cuerpo y menos sobre lo que le rodea, depende completamente de su madre, más que de su padre. No hay equilibrio, coordinación, ritmo, equilibrio. Pero en esta etapa empieza aprenderlo, ya que está en el mundo del espacio/tiempo y necesita desplazarse. A “(…) los dos años comienza un segundo período que dura hasta los 7 u 8 años y cuya aparición se señala por la formación de la función simbólica y semiótica;” (Piaget, 1980, 40; Piaget, 1970, pp. 23-40). Aquí se da la aparición de los símbolos y signos, los cuales ayudan a representar, interpretar lo real concreto. En el juego como en cualquier disciplina artística se da lo simbólico, la manifestación de los signos. Además, el niño ya tiene mayor control de su cuerpo, así como de lo que le rodea, y el lenguaje, hablado como escrito, cobra mayor importancia ya que se entiende el significado de la palabra. La relación acción-lenguaje se hace explícita y entendible. La inteligencia sensomotora se prolonga a la inteligencia abstracta. El niño (de cualquier juego), reciben las reglas del exterior y las comienzan a interiorizar, no las comprende porque no se preocupa por cumplir dichas reglas, juega solo o con alguien, sin embargo, no presta gran importancia al cumplimiento de las reglas. Así mismo, el niño aprende por imitación y todo gira alrededor de su mundo, todo le pertenece. 106 Piaget dice que para “(…) los siete y ocho años comienza un tercer período en que estos problemas y muchos otros son fácilmente resueltos por las interiorizaciones, coordinaciones y descentralizaciones crecientes que conducen a la forma general de equilibrio que constituye la reversibilidad operatoria (inversiones o reciprocidades).” (Piaget, 1980. p. 42) Piaget desde sus observaciones esboza un tercer período, donde se caracteriza por la formación de operaciones que son las reuniones, las clasificaciones. A su vez, comienza a darse la coherencia, la relación encadenada de su entorno, el origen de la seriación, secuencia de numeración, separación espacial como desplazamientos ordenados. Nuevamente, es a través del juego y las disciplinas artísticas que se reafirma la preocupación por las reglas, por el control mutuo. Ahora jugar con el Otro adquiere mayor valor, aunque todavía vacila en cuanto a las reglas del juego. Este período Piaget lo llama cooperación naciente, que va de los ocho años a los 11 u 12 años. Finalmente, Piaget nos indica que “(…) hacia los 11 – 12 años aparece un cuarto y último período cuyo techo de equilibrio está situado al nivel de la adolescencia.” (Piaget, 1980. p. 43) Este último período es el paso a una nueva estructura de mapas conceptuales que nos señalan cómo actuar en determinado lugar en determinado tiempo. Ahora, el niño que está en la pubertad entrando a la adolescencia, ha desarrollado la facultad de plantear problemas, hipótesis, se inventa fantasías, historias con proposiciones de las que ción con los objetos, además, por medio de la imitación y de la repetición. Escucha el mismo sonido que hace referencia a alguien o algo, por tanto, aprende qué es o quién es. Con la interacción se aprende a establecer la relación con la persona, o la manipulación de cualquier objeto. Por eso, hoy en día, cualquier niño de dos años si pasa bastante tiempo frente a un celular, seguramente lo manipulará en poco tiempo. El desarrollo del cerebro de ambos hemisferios, es fundamental para tener una mejor comprensión de lo real y tener una buena coordinación del cuerpo. En la actualidad se siguen haciendo estudios al cerebro. Se sabe que tan sólo en la corteza cerebral existen más de 500 millones de conexiones entre neuronas. También se identifican dos hemisferios, el lado izquierdo y el derecho. En el hemisferio derecho se forma el carácter, la percepción, el control físico que se desarrolla a través de la actividad deportiva y artística. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 107 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. puede extraer lo fundamental para decidir sobre la “falsedad” o la “verdad”, sobre la “maldad” o la “bondad”, historias que tienen realidad y fantasía. Se manifiestan las operaciones proposicionales, implicaciones (si…entonces…), disyunciones (o…o), incompatibilidades, conjunciones (y…), comparaciones, analogías. Sin embargo, el niño aún procede de manera cautelosa, ya que apenas se están formando nuevas estructuras cerebrales. Este proceso que nos muestra Jean Piaget, manifiesta cómo se van formando las estructuras cerebrales, tanto el lado derecho, como el lado izquierdo. Es decir, conforme vamos creciendo se van desarrollando las estructuras que corresponden al movimiento del cuerpo como al desarrollo del lenguaje hablado-escuchado, escrito. Desde niños, a los dos años que se aprender a hablar, ya se establece una relación entre la palabra, el sujeto/objeto y la acción. Así se aprende, por la interac- Capítulo 7 En el hemisferio izquierdo se desenvuelve la parte del lenguaje, el habla, la escritura, la lógica, las matemáticas. Es decir, el lado derecho es para la parte concreta y el izquierdo para la parte abstracta. Ambos hemisferios se complementan, desarrollar el lado derecho ayuda al lado izquierdo y viceversa. Hay otra zona en el cerebro, la corteza prefrontal que es la que representa a la voluntad y sus funciones principales son, la atención, la concentración, la resolución de problemas y el control de los impulsos. La corteza prefrontal es la última parte del cerebro que se desarrolla por completo, y se puede seguir desarrollando siempre y cuando no hay un daño cerebral para su beneficio, aunque por no usarlo también se puede atrofiar. Pero para que tenga un buen desenvolvimiento implica disciplina, postergar la producción de la hormona dopamina, la hormona del placer. Para no generar exceso de dopamina hay que estimular a los niños con el deporte y con las actividades artísticas, de esa manera el desenvolvimiento del lenguaje será más amplio, por tanto, la visión sobre la realidad será más amplia y tomará más criterios para observarla y desdoblarse dentro de ella. Además, se genera la hormona de la serotonina, esencial para comer, dormir bien y tener una buena circulación y con ello una buena temperatura. “La atención del cerebro se desarrolla en la corteza prefrontal. Esta zona se encarga de la voluntad, el autocontrol y la planificación de una tarea. Hay que desarrollar esta zona del cerebro en los niños desde pequeños. 108 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. Es una de las más importantes de la mente.” (Rojas, 2024. p. 158) Se trata de mantener al cerebro activo, que todas sus partes estén en funcionamiento. El cerebro es quien regula las actividades de los demás órganos internos como externos, es el responsable de reproducir la vida humana. Se ha dicho que para saber hay que conocer y para conocer hay que aprender. El proceso de aprendizaje nos conduce al conocimiento y éste a la sabiduría. El conocer implica la observación, el análisis, la reflexión y la experimentación (manipulación-estudio) del objeto o sujeto que se quiere conocer. ¿Pero qué está pasando con el uso de la IA en la enseñanza, con la transmisión y producción del conocimiento? ¿Qué implicaciones tiene el uso de la IA en el proceso de aprendizaje de los sujetos? ¿Se modifican las funciones del cerebro por el uso excesivo de aparatos tecnológicos que implican la IA? ¿La IA tiene la capacidad de reflexionar como lo hace un ser humano? ¿La IA, su uso excesivo puede provocar que el humano sea menos inteligente? En este segundo apartado se aborda las consecuencias que tiene el uso de la IA, sobre todo si se usa de manera excesiva, aunque hay que reconocer que también tiene sus beneficios. Empecemos por preguntar ¿qué es inteligencia? Inteligencia tiene el prefijo inte (inter) que significa entre; y ligencia que se deriva del verbo latín ligare que significa ligar, relacionar, unir. Entonces, inteligencia es la capacidad de unir entre dos o más puntos. ¿Por qué se dice que un humano es más inteligente que otro? Si se parte de la definición anterior se puede decir que un humano es más inteligente que otro porque puede unir más puntos, con el fin de observar un hecho, resolver un problema. En esencia, la inteligencia está en la conexión neuronal, la cantidad de neuronas conectadas entre sí, la conexión entre hemisferio izquierdo y derecho, y el buen desarrollo de la corteza prefrontal, entre otras partes importantes del cerebro. Si hay una mayor conexión neuronal se dice que hay más inteligencia. Antes de captar el mundo en conceptos, se ve apresado, incluso afectado por él. Lo afectivo es esencial para el pensamiento humano. La primera afectación del pensamiento es la carne de gallina. (Byung Chul Han, 2023, https://www.bloghemia.com/2023/06/ byung-chul-han-la-inteligencia.html ). Ya se ha comentado anteriormente y Byung Chul Han lo reafirma, por un lado, primero se percibe el mundo por medio de los sentidos, somos afectados por él, todo aprendizaje y desarrollo de la inteligencia parte de la sensibilidad, del oído, del olfato, del tacto, del gusto y de la vista. Lo sensible es el punto de partida, primero percibimos una señal que es captada por cualquiera de nuestros sentidos, y esta se dirige al cerebro y genera las conexiones neuronales. Entre mejor tengamos un desarrollo sensomotriz, tal como lo plantea Jean Piaget, en las siguientes etapas del desarrollo del aprendizaje tendrán un mejor desenvolvimiento. De la sensibilidad se originan los sentimientos y las emociones, la alegría, la tristeza, el enojo, la angustia, etc. De esa manera, el desarrollo de la corteza prefrontal es fundamental porque es lo que nos ayuda a controlar las partes instintivas, pasionales que se originan de la sensibilidad. La corteza prefrontal es la parte racional, la que controla los impulsos, la que ayuda a postergar el placer, a no responder con agresividad cuando hay un desacuerdo, a actuar en un momento de angustia. Por otro lado, la “[…] inteligencia artificial no puede pensar porque no se le pone la carne de gallina. Le falta la dimensión afectivo-analógica, la emoción que los datos y la información no pueden comportar.” (Byung Chul Han, 2023, https://www.bloghemia.com/2023/06/ byung-chul-han-la-inteligencia.html ). Es decir, la IA no siente, no se le pone la piel de gallina como al humano, no le da hambre o sed, no sabe lo que es enojarse o ponerse triste. La IA sólo aprende por la 109 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. La IA y las consecuencias de su uso excesivo Capítulo 7 información que proporcionan sus usuarios, aún es incapaz de percibir porque no tiene sentidos y por tanto no sabe distinguir un sentimiento, y mucho menos percibe el sentimiento del humano que le está proporcionando esa información. La IA sólo va registrando y acumulando la información que recibe, y proporciona la información que se le solicita, pero lo que proporciona es lo que ha recibido, es incapaz de crear algo por sí misma. Sin embargo, cuando el ser humano empieza a hacer uso de la IA, su manera de aprender y el desarrollo de su inteligencia cambia. En la actualidad se presenta el uso de aparatos tecnológicos que implican el uso de la IA. El uso de computadoras, de celulares está siendo a muy temprana edad y tiene como consecuencia que todo proceso de aprendizaje y de desarrollo de la inteligencia se dé de manera distinta. Los niños, los adolescentes se mueven físicamente mucho menos por el abuso de aparatos tecnológicos, y con ello de la IA, por lo que el desarrollo sensomotriz disminuye. Los niños, los adolescentes mediante estos medios reciben gratificaciones inmediatas, de manera muy fácil tienen información, la tienen a su disposición sin tener que moverse de su lugar. Resuelven ejercicios académicos con apoyos tecnológicos e IA con mayor rapidez y no trabajan cierta zona del cerebro. Al tener la información a su disposición, al resolver ejercicios sin esfuerzo alguno, genera que los sujetos no memoricen fechas, fórmulas matemáticas, que no comprendan un proceso y mucho menos realicen una reflexión o una crítica. 110 El problema que enfrentan los niños y los adolescentes es que no comprenden el por qué o el para qué están resolviendo un ejercicio académico, sino que simplemente buscan que la IA resuelva los problemas y les brinde la información, aunque esta sea falsa o parcial. “Cuando uno no logra lo que quiere cuando quiere, se activan circuitos de frustración que están en la base de la debilidad de carácter de muchos jóvenes carentes de capacidad de esfuerzo —¡lo que cuesta tarda en generar resultados gratificantes! — De ahí que surjan numerosos problemas en la educación y algunos trastornos psicológicos.” (Rojas, 2024. p. 156). Rojas comenta que debido al mal uso de aparatos tecnológicos que implican el uso de la IA, provocan que no haya un buen desarrollo de la corteza prefrontal, por lo tanto, es más fácil caer en estrés, ansiedad, depresión, les cuesta trabajo poner atención, no se concentran o pierden la concentración con facilidad, les cuesta trabajo retener información, se afecta al hipocampo, esencial para la memoria, regulación de emociones, orientación espacial y temporal. Es decir, se atrofian órganos internos del cerebro por falta de uso, de tal manera que los usamos o los perdemos. Entonces, el estar mucho tiempo empleando, a temprana edad, aparatos tecnológicos que implican la aplicación de la IA, afecta con lo que se puede decir que nos hace menos inteligentes. Muy bien lo dice Marian Rojas (2024) el “Internet y sus derivados poseen ventajas poderosísimas para hacer la vida más sencilla en múlti- de información proporcionada por sus usuarios. La IA fue diseñada no sólo para almacenar información, también para sintetizarla, generar ordenadores gráficos, crear imágenes, o simplemente responder a preguntas que le haga aquella persona que interactúe con la IA. Bien lo dice Chul Han, la IA no puede darse un hecho a sí misma, sólo funciona con la información que le proporcionan sus usuarios. La experiencia humana genera hechos concretos históricos. La IA sólo sigue patrones, recibe órdenes a las que responde con base en la información que tiene, la IA no es tan asombrosa como la mente, la inteligencia humana. A diferencia de Chat gpt y sus similares, la mente humana nunca será una máquina que arroja datos estadísticos de comparación, que proporciona patrones de comportamiento, la mente es capaz de almacenar mucha información, pero con poca es capaz de generar cosas fantásticas. En cambio, la IA se atiborra de cientos de terabytes de Imagen generada por IA con Google Gemini/Banana Pro. Diciembre 2025. 111 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. ples aspectos, pero su mal uso deriva en conductas perjudiciales para la mente y para el comportamiento.” Entonces, el dominio de aparatos tecnológicos, del internet y con ello de la IA no nos hace más inteligentes. Lo que genera es la falta de concentración al pasar de un punto a otro de manera muy rápida, al recibir tanta información sin analizarla, sin reflexionarla, sin hacer una crítica. Además, el cerebro al captar demasiados datos sólo los percibe de manera muy superficial, y produce que no se retengan porque no tiene ninguna relevancia. Como lo expliqué anteriormente, la mente humana, el desarrollo de la inteligencia humana, el procesamiento de la información recibida es muy distinto al de una IA. De entrada, la IA no tiene la capacidad de sentir, de tener sentimientos, emociones, aún no pueden imaginar, reflexionar y mucho menos de hacer crítica. Las IA como Chat gpt, Leonardo, IA Google, AIgor, etc., funcionan a través de un almacenamiento Capítulo 7 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. datos y no tiene la facultad de distinguir entre si es una conversación cotidiana o una pregunta científica que requiere una respuesta del mismo nivel. Por el contrario, “la mente humana es un sistema sorprendentemente eficiente e incluso elegante que funciona con pequeñas cantidades de información; no busca inferir correlaciones brutas entre puntos de datos, sino crear explicaciones. (Chomsky, 2023, https://www.bloghemia.com/2023/04/la-critica-de-noamchomsky-chatgpt.html ). Bien lo dice Noam Chomsky, la mente humana está muy por encima de cualquier IA. Entre la IA y la mente humana no puede haber punto de comparación. La mente crea a partir de la información que empieza a recibir de sus sentidos. El cerebro o la mente humana tiene memoria y recuerdos. La memoria es la que almacena información a partir 112 de experiencias vividas. Y los recuerdos es traer al presente la información que está almacenada en la memoria con el fin de poder enfrentar el presente. El cerebro humano funciona de manera elegante, sorprendente, pero en la actualidad le estamos dejando el trabajo de la mente humana a la IA. La IA está lejos de tener sentidos y por tanto sentimientos, es incapaz de distinguir lo bello de lo sublime, el terror de lo cómico. La IA te da las definiciones de cada uno de estos conceptos, las proporciona a partir de la cultura que ha sido hecha, pero no tiene la vivencia. No cabe duda que la IA ha traído beneficios, pero es fundamental valorar cómo afecta a los estudiantes y a los docentes en la enseñanza-aprendizaje. Hay que analizar cómo puede detonarse el aprendizaje de forma estratégica con el uso de la IA, hay que minimizar el riesgo de utilizarla de manera indiscriminada. Como docentes tenemos que explorar herramientas que nos puedan ayudar en algunas tareas docentes, identificar diversas aplicaciones de IA Generativa como auxiliares para la creación o transformación de contenido, actividades, dinámicas o propuestas didácticas y de evaluación y así enfocarnos en nuestra función y tener mayor atención en los estudiantes. Al explorarlas se podrá reconocer las limitaciones y los alcances de diversas aplicaciones que emplean la IA. Las nuevas tecnologías que implican el uso de la IA deben ser instrumentos valiosos que enriquezcan la práctica pedagógica y doten de nuevos recursos para diversificar y facilitar el desarrollo de los Conclusión Para finalizar este escrito cabe destacar que una de las características que hace distintivo al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de otros bachilleratos, de otras instituciones educativas en México y América Latina, es su modelo educativo, el cual es de cultura básica, propedéutica, es decir, prepara al estudiante para ingresar a la licenciatura y para la vida social. Y como docentes del CCH, al ser una institución que está en la punta de lance, debemos de analizar su presente y ello involucra el desarrollo de las actuales Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), ya que estas cobran un papel trascendental que no puede dejarse de lado porque ofrecen a los individuos la posibilidad de establecer entre sí contacto estrecho y dinámico para diversos fines, entre ellos los educativos. Es por ello que es fundamental impulsar la actualización y profesionalización de los docentes del Colegio, con el fin de mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje. Es necesario prepararnos en el uso y la comparación de diversas aplicaciones de Inteligencia Artificial Generativa que posibilitan la mejora del desarrollo de la inteligencia de los estudiantes y para ayuda de la práctica docente. En el primer apartado del escrito se abordó el desarrollo de la inteligencia humana, y la importancia de cuidar el cerebro, de generar situaciones para lograr un buen desenvolvimiento. Para el segundo apartado se planteó el impacto que tiene el uso de la IA y ello involucra la IA generativa. Si es bien empleada puede ayudarnos en tareas académicas, pero si tiene mal uso, y tal parece que es más común, genera pérdida de memoria, ansiedad, no hay análisis, crítica, etc. Es decir, en lugar de beneficiar en el desarrollo de la inteligencia humana, el uso excesivo de la las TIC y la IA nos está haciendo menos inteligentes porque estamos dejando de usar ciertas zonas del cerebro. De esa manera, se concluye diciendo que es fundamental conocer el desarrollo de la inteligencia humana y el de la IA, con el objetivo de promover el uso adecuado de las tecnologías que usan IA y así tener un mejor desenvolvimiento del cerebro de los niños y los jóvenes estudiantes. Hay que enfrentar los problemas que genera el mal uso y abuso de las TIC y la IA, y hay que resaltar y fortalecer los beneficios que generan. Hay que analizar, reflexionar y hacer una crítica a la IA en el contexto actual de la sociedad, para dimensionar los riesgos y las amenazas que hay que afrontar, para observar el impacto de la IA en la docencia y darle un enfoque dentro del marco del Modelo Educativo del Colegio. No se trata de usar por usar la Inteligencia Artificial, hay que buscar un tema pertinente y oportuno para emplearlo de la manera más adecuada. Una manera de comenzar a utilizar la IA en la docencia 113 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. programas de estudio. El uso de las nuevas tecnologías mejorará, en algunas cosas, la práctica docente y ayudará a tener un mejor desarrollo de la inteligencia de los niños y jóvenes estudiantes. Capítulo 7 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. es identificar las necesidades educativas susceptibles de resolverse con la incorporación de estas herramientas. Por último, no debemos olvidar que la mente humana está muy por encima de cualquier IA. Sin embargo, y lo reiteramos, el uso no racional de las IA está atrofiando la mente humana. Por esa razón es fundamental recordar que tenemos que ejercitar nuestro cuerpo como nuestra mente. Por ejemplo, hay que esforzarse en aprender un idioma, en resolver operaciones matemáticas sin apoyo de tecnología, escribir a mano, leer directamente de un libro. Y hay que recordar que la IA es sólo una herramienta, que en efecto debe facilitar las tareas a los seres humanos. Dichas IA pueden ser útiles siempre y cuando no se usen de manera excesiva, cuando la información que proporciona sea corro114 borada, que los esquemas realizados sean analizados, que se haga un uso reflexivo, crítico de la IA. Referencias: Chomsky, Noam. (2023). La crítica de Noam Chomsky a Chat gpt. https://www.bloghemia.com/2023/04/ la-critica-de-noam-chomsky-chatgpt.html Chul Han, Byung. (2023). La inteligencia artificial es incapaz de pensar. https://www.bloghemia. com/2023/06/byung-chul-han-la-inteligencia.html Dussel, Enrique. (1998). Ética de la liberación en la edad de la Globalización y la exclusión. Trota. Madrid. Piaget, Jean. (1971). El criterio moral del niño. Fontanella. Barcelona. Piaget, Jean. (1989). Piscología y Pedagogía. Ariel. México. Rojas, Marian. (2018). Cómo hacer que te pasen cosas buenas. Espas La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 115 Capítulo 8 IA y educación artística: retos y posibilidades para el aula del futuro Por Adriana Vera Rodríguez 116 Introducción Entre pinceles y algoritmos: nuevas preguntas para la educación artística Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. dentro de la asignatura de Taller de Expresión Gráfica, manteniendo el enfoque humanista, crítico y constructivista que promueve el Modelo Educativo del CCH. La propuesta parte de la premisa de que la inteligencia artificial, más que reemplazar la labor docente o la sensibilidad artística, puede ser una herramienta complementaria para enriquecer la mirada, fomentar la autonomía del estudiante y expandir los horizontes de la creación visual. ¿Estamos preparando a nuestros estudiantes para utilizar la inteligencia artificial como una herramienta crítica y creativa, o simplemente la estamos incorporando como un atajo sin pedagogía? 117 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. E n los últimos años, el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA) ha generado un profundo impacto en diversos ámbitos de la vida cotidiana, incluyendo la educación. Si bien su aplicación en áreas como las matemáticas o la programación ha sido más visible, su incursión en disciplinas como el arte y la expresión gráfica plantea nuevas preguntas pedagógicas, éticas y creativas. ¿Puede una máquina generar una obra estética con valor simbólico? ¿Qué papel ocupa el o la docente frente a tecnologías que sugieren composiciones, estilos o análisis visuales? ¿Cómo formar estudiantes críticos en medio de entornos mediados por algoritmos? Este artículo busca reflexionar sobre las posibilidades y desafíos que representa el uso de herramientas de IA en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el ámbito artístico, particularmente desde la experiencia docente en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH). En este contexto, la figura del docente no sólo media contenidos, sino también decisiones éticas, estrategias de creación y habilidades tecnológicas que permitan a los estudiantes comprender, utilizar y cuestionar las tecnologías emergentes de forma consciente. Partiendo de experiencias pedagógicas y referencias teóricas recientes, se plantea un análisis de cómo la IA puede incorporarse como apoyo creativo y formativo Capítulo 8 Docencia crítica y creación visual en tiempos de inteligencia artificial El uso de inteligencia artificial en la educación ha evolucionado rápidamente, generando tanto entusiasmo como preocupación. Desde plataformas de tutoría automatizada hasta generadores de imágenes, los sistemas basados en IA han comenzado a integrarse en distintos niveles del proceso formativo. Sin embargo, su incorporación en la enseñanza del arte plantea desafíos particulares, relacionados con la creatividad, la subjetividad y el papel insustituible del docente como mediador cultural y ético. Según la UNESCO (2023), la IA educativa debe desarrollarse en un marco centrado en el ser humano, con principios de inclusión, equidad y respeto a los derechos culturales. Esta visión coincide con los objetivos del Modelo Educativo del CCH, que promueve el desarrollo integral del alumnado, la autonomía, el pensamiento crítico y el uso responsable de las tecnologías. En este sentido, el arte se convierte en un campo privilegiado para formar estudiantes capaces de analizar y reinterpretar las herramientas digitales desde una perspectiva ética y creativa. Diversos autores han comenzado a explorar las implicaciones de la IA en el arte y la docencia. Heaton, Low y Chen (2024), por ejemplo, documentan cómo docentes de Singapur han integrado herramientas generativas en sus clases de arte, reconociendo tanto sus beneficios —como la interdisciplinariedad y el aumento del 118 compromiso estudiantil— como sus limitaciones, especialmente en lo relativo a la autoría y a la autenticidad de la experiencia artística. A través de un modelo de reflexión pedagógica, proponen que el profesorado asuma un rol activo y crítico en la selección y uso de estas herramientas, evitando caer en su implementación acrítica o superficial. Por su parte, Lee et al. (2024) presentan LLaVA-Docent, un prototipo de asistente basado en IA que guía a los estudiantes en la apreciación de obras de arte mediante preguntas generadas automáticamente. Este tipo de herramienta plantea nuevas formas de interacción didáctica, favoreciendo un acompañamiento personalizado y multimodal, aunque también deja abierta la discusión sobre la profundidad de la comprensión estética cuando se delega el análisis a una inteligencia no humana. En el ámbito latinoamericano, Arista Huaco (2023) señala la importancia de formar en alfabetización algorítmica, es decir, enseñar a los jóvenes no solo a usar las herramientas digitales, sino a comprender su funcionamiento, limitaciones y efectos en la construcción del conocimiento y la cultura. Este enfoque resulta especialmente pertinente para una asignatura como Taller de Expresión Gráfica, que busca desarrollar en los estudiantes tanto habilidades técnicas como sensibilidad visual, capacidad crítica y expresión personal. En suma, el marco teórico que sustenta este artículo considera a la inteligencia artificial como una tecnología que, lejos Cuando la máquina no reemplaza, sino inspira: el rol docente en el aula creativa La implementación de herramientas de inteligencia artificial en el aula ha generado un campo fértil para la innovación pedagógica, pero también ha abierto interrogantes sobre el sentido y los fines de la educación en contextos mediados por algoritmos. En el caso de la educación artística, estos cuestionamientos se intensifican: ¿puede enseñarse a crear a partir de modelos que “simulan” creatividad? ¿Cuál es el papel de la subjetividad, la emoción y la experiencia en un proceso donde una máquina puede proponer soluciones visuales en segundos? Desde una perspectiva docente, la IA puede convertirse en un aliado estratégico para enriquecer los procesos creativos y expandir las posibilidades de exploración gráfica en el aula. Herramientas como los generadores de imágenes, los asistentes de análisis visual o los modelos de conversación multimodal permiten dinamizar el trabajo y ofrecer a los estudiantes referentes visuales, estímulos temáticos o análisis formales que pueden detonar nuevas formas de expresión. Además, promueven la interdisciplinariedad al facilitar cruces entre arte, tecnología, historia, diseño y comunicación. Sin embargo, su uso también implica riesgos importantes si no se acompaña de una reflexión crítica. Existe el peligro de que el alumno se convierta en un operador pasivo de tecnología, que reproduzca imágenes sin comprender sus fundamentos conceptuales o éticos. También se corre el riesgo de diluir el valor del proceso artístico —que implica búsqueda, error, emoción y sentido— al priorizar el resultado inmediato generado por un sistema automático. En este contexto, el papel del docente se redefine: ya no basta con ser transmisor de técnicas o contenidos, sino que debe actuar como mediador reflexivo que guíe la apropiación consciente de las herramientas. Esto exige una formación continua del profesorado y una disposición a aprender junto con los estudiantes, generando espacios donde la IA no sustituya, sino que complemente la experiencia educativa. En el marco del Modelo Educativo del CCH, este tipo de enfoque resulta especialmente pertinente. El modelo promueve el desarrollo de la autonomía, la creatividad, el pensamiento crítico y la construcción activa del conocimiento. Incorporar IA desde esta mirada implica que los estudiantes no solo aprendan a generar imágenes, sino que comprendan el contexto de su producción, cuestionen su pertinencia y analicen su valor simbólico. Asimismo, 119 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. de reemplazar la labor del docente o de banalizar la creación artística, puede integrarse pedagógicamente si se la aborda desde una postura crítica, creativa y reflexiva. Esta visión reconoce tanto las potencialidades de la IA como sus límites, y propone una incorporación que refuerce —y no debilite— los procesos formativos orientados al desarrollo de la conciencia estética, ética y ciudadana. Capítulo 8 favorece el trabajo colaborativo, el diálogo interdisciplinario y la responsabilidad ética en el uso de la tecnología. Este análisis pedagógico parte de la convicción de que, si bien la IA transforma los medios y métodos, el sentido profundo de la educación artística sigue siendo el mismo: acompañar a los y las jóvenes en la construcción de una mirada sensible, crítica y significativa del mundo que los rodea. Ejemplo de aula: En el aula de Taller de Expresión Gráfica, una de las formas en que se ha integrado la inteligencia artificial es como apoyo en la elaboración de imágenes. Esta herramienta resulta especialmente útil para aquellos estudiantes que, si bien tienen ideas claras y valiosas, enfrentan dificultades para plasmarlas gráficamente debido a una habilidad de dibujo poco desarrollada. Frente a este reto, el uso de generadores de imágenes basados en IA les permite visualizar de forma tangible sus conceptos iniciales y traducirlos en una referencia visual que funciona como boceto. Este proceso implica también un trabajo de precisión en el uso del lenguaje —una especie de ingeniería de prompts— en el que los alumnos deben afinar sus instrucciones al sistema hasta obtener una imagen coherente con su intención comunicativa. A partir de esa base generada, los estudiantes continúan su proceso creativo, ya sea reinterpretando, redibujando, completando o modificando la propuesta visual inicial. De este modo, la 120 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. IA no sustituye la labor artística, sino que se convierte en un detonador de ideas y en un puente entre la imaginación y la realización gráfica. Lo anterior no sólo ejemplifica un uso pedagógico significativo de la inteligencia artificial, sino que permite esbozar una estrategia replicable. A continuación, se detalla la propuesta didáctica que dio forma a esta experiencia. De la idea a la imagen: una estrategia con IA para crear, reflexionar y aprender Esta propuesta didáctica tiene como finalidad integrar el uso de herramientas de inteligencia artificial en el proceso de creación artística, específicamente en la elaboración de carteles, como estrategia para potenciar la expresión visual, fomen- Título de la actividad: Del concepto a la imagen: bocetos visuales asistidos por IA. Objetivo general Utilizar herramientas de inteligencia artificial generativa como apoyo para la construcción de bocetos visuales que sirvan como base para el diseño de carteles con contenido social, cultural o artístico, desarrollando habilidades de comunicación visual, análisis crítico y uso ético de la tecnología. Aprendizajes esperados • Reconoce el potencial y los límites de la IA como herramienta de apoyo creativo. • Desarrolla habilidades para formular instrucciones claras y específicas (prompts). • Aplica principios básicos de diseño visual y composición. • Ejercita la autonomía, la toma de decisiones y la reflexión crítica en procesos creativos. • Emite juicios personales sobre el uso ético de tecnologías en la creación artística. Fase de Inicio, aprendizaje conceptual 1. El/ la docente propone un tema a trabajar (por ejemplo: “diversidad cultural”, “medio ambiente”, “memoria histórica”, etc.). 2. El grupo realiza una lluvia de ideas y construye un mapa conceptual del tema elegido. 3. Se reflexiona sobre los elementos visuales que podrían representar esos conceptos: símbolos, colores, escenarios, personajes, etc. 4. El/ la docente presenta una herramienta de generación de imágenes con IA (como Bing Image Creator, Leonardo AI o DALL·E). 5. Se explican conceptos básicos sobre prompts, derechos de autor, sesgos y ética en el uso de imágenes generadas por IA. Fase de desarrollo, aprendizaje procedimental. 1. Cada estudiante redacta su primer prompt para obtener una imagen relacionada con el tema. 2. Se analizan y comparan los resultados para afinar los comandos. 3. Los estudiantes generan varias imágenes con IA. 4. Seleccionan una o dos que mejor representen su idea. 5. Hacen anotaciones críticas: ¿qué elementos funcionaron?, ¿cuáles no?, ¿qué falta o qué sobra? 6. Los estudiantes reinterpretan la imagen generada y la trasladan a un cartel ma121 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. tar la autonomía y fortalecer la toma de decisiones creativas. Parte de una problemática común en el aula: estudiantes con ideas sólidas, pero con dificultades técnicas para representar gráficamente sus conceptos. Frente a ello, la IA se plantea como un recurso mediador que acompaña —no sustituye— el proceso creativo. Capítulo 8 nual, integrando su propio estilo. 7. Se permite la libertad técnica: dibujo, collage, pintura, técnicas mixtas, etc. 8. El cartel final debe incorporar al menos un elemento reinterpretado (no copiado) de la imagen IA inicial. Fase de cierre, aprendizaje actitudinal 1. Exposición en clase de los carteles. 2. Cada estudiante explica su proceso: de la idea al prompt, de la imagen generada a su versión final. 3. Se abre una reflexión grupal sobre el papel de la IA en el proceso creativo. Fuera del resultado final, esta experiencia propicia un aprendizaje significativo en varios niveles: fortalece la claridad expresiva, estimula la autonomía en el diseño, permite reflexionar sobre la relación entre idea e imagen, y promueve el uso consciente de tecnologías emergentes en la creación artística. Más allá de la técnica: alfabetización visual y pensamiento crítico con IA El uso de inteligencia artificial en el aula no puede reducirse a una herramienta de asistencia técnica o de solución rápida ante la falta de habilidades manuales 122 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. o gráficas. Por el contrario, su potencial educativo más profundo se revela cuando se integra en procesos didácticos que privilegian la reflexión, la autonomía y la construcción crítica del conocimiento. En el caso de las artes visuales y la expresión gráfica, esto se traduce en una oportunidad para fomentar la alfabetización visual y el desarrollo del pensamiento crítico desde la imagen. La alfabetización visual implica mucho más que saber “leer” imágenes: supone la estructura puede ser fácilmente adaptada a otras materias. De este modo, la IA se convierte en una herramienta transversal al servicio del pensamiento visual, del aprendizaje significativo y del desarrollo de competencias integrales. Su uso no sustituye la creatividad ni el análisis, sino que los potencia cuando se enmarca en estrategias pedagógicas reflexivas y éticas, lo que propone, en última instancia, es una práctica educativa situada, creativa y crítica, donde las imágenes generadas por inteligencia artificial no sean un fin en sí mismas, sino una vía para el diálogo, la construcción de sentido y la expresión individual y colectiva. Conclusión La incorporación de la inteligencia artificial en los procesos educativos plantea una serie de desafíos que van mucho más allá de la mera adopción tecnológica. Nos confronta con preguntas sobre el sentido de enseñar y aprender en un mundo donde los límites entre lo humano y lo automatizado se desdibujan, y donde la creatividad, lejos de ser territorio exclusivo de las personas, se comparte ahora —al menos parcialmente— con los algoritmos. Desde la docencia en el arte, y particularmente en la expresión gráfica, este escenario no representa una amenaza, sino una posibilidad: la de repensar nuestras prácticas, nuestros objetivos formativos y los modos en que acompañamos los procesos creativos de nuestros estudian123 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. capacidad de analizarlas, interpretarlas, cuestionarlas y producirlas de manera significativa dentro de contextos sociales y culturales determinados. En este sentido, la inteligencia artificial puede ser vista como un nuevo lenguaje visual que los y las estudiantes deben aprender a decodificar, apropiarse y utilizar con responsabilidad. Las imágenes generadas por IA no son neutrales; contienen sesgos, estilos, repeticiones y omisiones que reflejan las bases de datos con las que fueron entrenadas y las instrucciones que reciben. Por tanto, trabajar con IA en el aula implica también formar sujetos críticos capaces de identificar qué dicen —y qué callan— estas imágenes generadas algorítmicamente. Desde la perspectiva del pensamiento crítico, el uso de IA puede enriquecer las experiencias de aprendizaje al abrir espacios para el análisis comparativo, el diálogo colectivo y la toma de postura frente a los resultados generados. Por ejemplo, al observar que una herramienta de IA representa siempre a una mujer indígena con estereotipos folklóricos, o que excluye sistemáticamente ciertas corporalidades o realidades sociales, el alumnado puede problematizar el origen de esos sesgos y vincularlos con otros saberes, ya sean históricos, éticos, sociales o políticos. Esto nos lleva a reconocer el carácter interdisciplinario y transversal de este tipo de propuestas. Aunque el ejemplo que aquí se ha desarrollado está enmarcado en el Taller de Expresión Gráfica, la Capítulo 8 tes. Usar inteligencia artificial no implica renunciar al pensamiento crítico ni a la autoría, sino resignificarlos. Enseñar a generar imágenes con IA puede ser también una forma de enseñar a ver, a leer el mundo, a representar ideas complejas, a identificar sesgos y a tomar decisiones visuales conscientes. El aula deja de ser un espacio donde se califica “quién dibuja mejor” y se convierte en un laboratorio de pensamiento visual, de exploración conceptual y de diálogo con la tecnología. Las imágenes generadas por IA se convierten en bocetos que detonan procesos más complejos, donde el verdadero aprendizaje ocurre en la construcción de sentido, en la transformación de esas imágenes, en las preguntas que se formulan y en los caminos que se trazan para alcanzar un mensaje claro, ético y con identidad. En este sentido, el papel del o la docente es más necesario que nunca: no como quien detenta el saber absoluto, sino como quien guía, acompaña, orienta y abre caminos. El diseño de estrategias didácticas con IA debe estar al servicio de los fines educativos y no al revés; debe estar centrado en las y los estudiantes, en sus capacidades, en sus contextos y en sus necesidades expresivas. Finalmente, educar con inteligencia artificial también es una invitación a educar con inteligencia emocional, ética y política. Es reconocer que la tecnología no es neutral, que detrás de cada imagen hay una narrativa, una intención y una estructura que merece ser analizada. Es 124 comprender que el futuro de la educación no está en elegir entre lo humano y lo artificial, sino en construir puentes entre ambos para formar ciudadanías críticas, creativas y capaces de habitar un mundo cada vez más complejo. Referencias Díaz Barriga Arceo, F. (s.f.). Enseñanza situada: Vínculo entre la escuela y la vida. McGraw Hill. Herrera Latorre, P. D., Orozco Poma, R. D., Núñez Sánchez, W. P., & Ávalos Espinoza, P. A. (s.f.). Inteligencia artificial en la educación artística: Retos y perspectivas. Imaginario Social. Lee, U., Jeon, M., Lee, Y., Byun, G., Son, Y., Shin, J., Ko, H., & Kim, H. (2024). LLAVA-docent: Instruction tuning with multimodal large language model to support art appreciation education. Computers and Education: Artificial Intelligence, 7, 100297. Manuel Jesús ARISTA HUACO; Freddy Alejandro SOTO ZEDANO; Quiterio TRUJILLO REYNA; Jimmy DÍAZ MANRIQUE. La inteligencia artificial como herramienta educativa universitaria: una revisión bibliográfica narrativa. Revista Igobernanza. Marzo 2025 Vol.8 / n°29, pp.150 - 165. ISSN: 2617-619X. DOI: https://doi.org/10.47865/igob.vol8.n29.2025.398 Sáez-Velasco, S., Alaguero-Rodríguez, M., Delgado-Benito, V., & Rodríguez-Cano, S. (2024). Analysing the Impact of Generative AI in Arts Education: A Cross-Disciplinary Perspective of Educators and Students in Higher Education. Informatics, 11(2), 37. https://doi.org/10.3390/informatics11020037 UNESCO. (2021). Artificial Intelligence and Education: Guidance for Policy-makers. https://unesdoc.unesco. org/ark:/48223/pf0000376709 Villafañe, J. (2006). Introducción a la teoría de la imagen. Edit. Pirámide. Madrid. La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 125 Capítulo 9 Integrar la IA en la enseñanzaaprendizaje de la Historia en el CCH Por Rogelio Aurelio Rojas Reyes 126 tempranas, esto no implica necesariamente que tengan un dominio formativo, reflexivo o ético de las herramientas que utilizan. Uno de los primeros mitos a desmontar es el de los “nativos digitales”. La exposición temprana a la tecnología no garantiza habilidades cognitivas complejas ni criterios éticos sólidos. De ahí la necesidad de diseñar estrategias que integren la IA como una herramienta de trabajo pedagógico, no como un sustituto del pensamiento ni de la docencia. Inteligencia Artificial y educación: un diálogo necesario La irrupción de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) en el ámbito educativo ha provocado una amplia gama de posturas. Desde los enfoques tecnofóbicos que la ven como una amenaza al pensamiento crítico, hasta perspectivas tecnofílicas que depositan en ella soluciones automáticas para problemas estructurales. En este contexto, la IAGen plantea un nuevo escenario donde el conocimiento no solo se transmite, Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 127 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. L a irrupción de la Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) ha abierto un nuevo capítulo en el ámbito educativo. Ya no se trata solo de adaptar nuestras prácticas pedagógicas a las tecnologías digitales, sino de repensar las formas en las que enseñamos y aprendemos en un entorno marcado por la automatización, la creación de contenidos con IA y la transformación de los procesos de comunicación del conocimiento. En este contexto, presento una experiencia concreta desarrollada con estudiantes de primer semestre de bachillerato en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel Naucalpan, en la asignatura de Historia Universal Moderna y Contemporánea I, misma que fue presentada en la 2a Jornada IAGen en Educación UNAM 2024, organizada por la CUAED, donde ganó el 3er lugar en el certamen relámpago. La propuesta parte del reconocimiento de que, aunque los estudiantes estén expuestos a dispositivos digitales y plataformas tecnológicas desde edades Capítulo 9 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. sino que se co-crea mediante modelos que comprenden, transforman y producen información, el reto pedagógico consiste en que el docente adquiera habilidades para integrar estas herramientas en estrategias coherentes y significativas. Más allá de automatizar tareas, la IAGen debe utilizarse para fortalecer procesos fundamentales como la lectura crítica, la argumentación, la organización de ideas y la producción multimedia. Pero su verdadero potencial se desata cuando se convierte en un detonador de creatividad y reflexión, en lugar de un sustituto de la labor docente. Precisamente, uno de los conceptos clave que se debe abordar es el de creatividad transformacional, entendida no como una mera innovación superficial, sino como la capacidad de resignificar saberes desde la experiencia del estudiante. En este sentido, animar personajes históricos, científicos o literarios, mediante IA permite a los alumnos no solo comprender datos o fechas, sino reconstruir contextos, valores y controversias propias del pensamiento 128 humano en diferentes épocas. Así, figuras como Newton, Maquiavelo, Da Vinci o Hernán Cortés dejan de ser nombres lejanos en un libro para convertirse en protagonistas activos de una narrativa visual construida desde la mirada del estudiante. Este enfoque resignifica también el rol del docente: ya no como un transmisor de contenidos cerrados, sino como un guía que orienta procesos creativos mediados por tecnología, en los que cada producto final (video, podcast, infografía animada) es a la vez una evidencia del conocimiento adquirido y una plataforma de comunicación pública. Por tanto, esta visión de la IAGen se puede considerar reflejada en el enfoque constructivista de la pedagogía, algo propio del Colegio de Ciencias y Humanidades y de donde surge esta experiencia didáctica. Estrategia didáctica: de la IA a la animación De acuerdo con los principios del Modelo Educativo del CCH, el aprendizaje no es un acto pasivo de recepción de información, exige una alfabetización digital crítica. No basta con saber utilizar plataformas tecnológicas; es necesario desarrollar en los estudiantes la capacidad para cuestionar, discernir, evaluar la pertinencia de las herramientas y anticipar los efectos de su uso. En ese sentido, la alfabetización digital en IA incluye elementos técnicos (conocer cómo funcionan estas herramientas), cognitivos (usar la IA como medio para analizar, sintetizar y comunicar), y éticos (reconocer la autoría, evitar el plagio, asumir la responsabilidad del contenido generado). Esta alfabetización digital crítica responde a una necesidad urgente en el contexto educativo actual: formar a los estudiantes como usuarios activos, responsables y conscientes de las tecnologías que moldean su presente y su futuro. La IA, lejos de ser un fin en sí mismo, debe entenderse como un medio para enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje, promover la autonomía del estudiante y fortalecer sus competencias ciudadanas en un mundo cada vez más digitalizado Desarrollo de la estrategia: Historia, tecnología y aprendizaje significativo Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. En ese sentido, la estrategia didáctica se enmarca en la asignatura de Historia Universal Moderna y Contemporánea I, correspondiente al primer semestre del plan de estudios del CCH. Se desarrolla en el contexto de la Unidad 2: “Panorama de las sociedades precapitalistas y los indicios del capitalismo. Siglos XII-XVI”, cuyo pro129 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. sino un proceso activo y significativo en el cual el estudiante construye conocimientos a partir de su interacción con el entorno, los saberes previos y los nuevos contenidos. El docente actúa como mediador, guía y facilitador del proceso de aprendizaje. En este marco, la integración de la Inteligencia Artificial se concibe como un recurso didáctico que permite ampliar las formas de representación, exploración y expresión del conocimiento. No se trata de reemplazar el pensamiento crítico, sino de crear las condiciones para que este se fortalezca mediante herramientas que potencien la observación, la comparación, la organización de datos y la creatividad en la presentación de resultados. Por otra parte, el uso de IA en el aula Capítulo 9 pósito es que el alumnado identifique los cambios políticos y religiosos vinculados con la formación del Estado moderno en Europa occidental, destacando sus principales características y transformaciones. El aprendizaje esperado que orienta la estrategia es: “El estudiante identifica los cambios políticos y religiosos vinculados con la formación del Estado moderno en Europa occidental destacando algunas características y transformaciones del período.”. La temática se centra en el surgimiento y desarrollo de los Estados monárquicos europeos: Portugal, España, Inglaterra y Francia; así como en los descubrimientos geográficos, la Reforma y la Contrarreforma. La estrategia se estructura en tres sesiones presenciales y Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 130 una actividad extraclase. Su diseño responde al principio de que los contenidos históricos no sólo deben comprenderse, sino también analizarse, sintetizarse y comunicarse mediante herramientas diversas que promuevan un aprendizaje activo y significativo. En la fase inicial, los estudiantes analizan fuentes históricas, subrayan ideas clave y elaboran organizadores gráficos. Estas actividades “análogas” buscan fortalecer las habilidades de pensamiento crítico desde un enfoque “tradicional”. Como un ejemplo concreto que se aplicó con alumnos, en la tercera sesión, les brindé un texto sobre la Reforma protestante para que identificaran las ideas principales y elaboraran un esquema retomando los Luego mediante plataformas como Leo8 Quiero señalar que en el momento de diseñar y aplicar esta estrategia, dicha plataforma permitía el uso gratuito limitado, sin embargo, al momento de editar este libro el uso está restringido a una suscripción, sin embargo, Canva también incorporó una función similar que puede ser utilizada gratuitamente. nardo AI, DALL·E y Canva para generar la imagen del personaje, la cual puede ser a partir de alguna pintura o fotografía del mismo, y finalmente se integran con el guion previamente elaborado, en Hedra para generar cápsulas de video de hasta 300 caracteres cada una. Los fragmentos se ensamblan en Canva y se insertan en las presentaciones de clase, funcionando como detonadores conceptuales y recursos de visualización de procesos complejos. Este proceso, en la estrategia concreta lo repetí con los personajes de Nicolás Maquiavelo, Isabel de Castilla, Martín Lutero y Cristóbal Colón. El impacto de esta mediación es notorio: los estudiantes logran comprender con mayor claridad las transformaciones de la época moderna, establecen relaciones entre actores y procesos, y se muestran motivados a discutir las tensiones de poder, los cambios religiosos y los orígenes del capitalismo desde una perspectiva crítica. Esta fase ilustra cómo la IA, bien utilizada, no sustituye el pensamiento, sino que lo estimula. La estrategia culmina con una actividad integradora extraclase, donde cada estudiante debe aplicar el proceso completo de producción audiovisual con IA. A partir de su investigación y esquemas elaborados, seleccionan un personaje, redactan un guion y generan una imagen con IA. Posteriormente, producen un video que sintetiza los cambios políticos, económicos y religiosos del periodo. Esta experiencia final representa una evaluación auténtica del aprendizaje y permite a los estudiantes 131 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. argumentos de la Reforma protestante, sus efectos sociopolíticos y la reacción de la Iglesia católica. A continuación, se integraron recursos audiovisuales generados con Inteligencia Artificial. Específicamente, se utilizan videos producidos con la plataforma Hedra8, que permiten presentar a personajes históricos explicando en primera persona los procesos clave de su época. Para la elaboración de estos videos, en primer lugar, realizados por el docente como un recurso didáctico y posteriormente como un producto de los alumnos, se seleccionan textos históricos propios del contenido temático, que son convertidos en guiones breves. Para esta fase, el docente puede hacer uso de ChatGPT a fin de brindarle contexto histórico, rasgos biográficos, y hasta de carácter, al personaje elegido; a partir de ese enriquecimiento realizado por la IA, se redacta el guión. Es decir, el personaje, va a decir el contenido del texto histórico, por ejemplo, en la misma sesión del ejemplo fue el caso de Martín Lutero, para el cual elegí un fragmento de la carta A la nobleza cristiana de la nación alemana, y a partir de una conversación con ChatGPT donde abonamos contexto histórico a la carta y rasgos del personaje, convertimos la carta en un diálogo en primera persona de este. Capítulo 9 apropiarse de la tecnología con creatividad, autonomía y responsabilidad. Apropiación del conocimiento y la creación de contenido por los alumnos Uno de los elementos más valiosos de esta experiencia es la transición del alumno como receptor al alumno como creador. Esta transformación pedagógica parte del principio de que no basta con consumir contenidos: es indispensable producirlos, repensarlos y reconstruirlos en clave personal y colectiva. En la etapa final de la estrategia, cada estudiante, de manera individual, se convierte en autor de su propio video con IA, asumiendo un rol activo y reflexivo frente al conocimiento. El proceso inicia con la sistematización del aprendizaje mediante esquemas, cuadros comparativos y mapas conceptuales, elaborados a lo largo de las tres sesiones presenciales. A partir de estos materiales, el estudiante elige un personaje representativo del periodo (real o ficticio, pero contextualizado históricamente), investiga su entorno y elabora un guion breve que sintetiza los principales cambios del siglo XV y XVI. Posteriormente, genera una imagen del personaje con plataformas como Leonardo AI o DALL·E, y produce el video final en Hedra, ensamblándolo en Canva con elementos visuales complementarios. El resultado no es únicamente un producto audiovisual, sino una expresión creativa y crítica del aprendizaje. Los alumnos deben tomar decisiones sobre qué contenido incluir, cómo estructurar el discurso, 132 Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. qué estilo visual utilizar y cómo garantizar la precisión histórica. Este proceso exige habilidades cognitivas de alto nivel: análisis, síntesis, transferencia, comunicación oral y visual, además de nociones básicas de producción digital. A través de esta tarea, los estudiantes no sólo consolidan el conocimiento histórico, sino que desarrollan competencias digitales esenciales para su vida académica y profesional. También se fomenta el trabajo autónomo, la autorregulación, la responsabilidad ética sobre el uso de IA y la capacidad para transformar el conocimiento en narrativas significativas. En suma, los estudiantes dejan de ser espectadores pasivos del pasado y se convierten en narradores conscientes del mismo. Aprender con sentido y con tecnología La evaluación de esta estrategia se concibió no solo como una medición de con- tenidos, sino como un proceso formativo que valorara el desarrollo de competencias cognitivas, tecnológicas y éticas. Desde el inicio, se aplicaron instrumentos diagnósticos para conocer los saberes previos sobre los procesos históricos abordados y el uso de herramientas digitales. Durante las sesiones, se observó y valoró la participación, la calidad de los esquemas y el nivel de análisis en las discusiones guiadas. Para la evaluación sumativa, se diseñaron rúbricas específicas para los productos elaborados: esquemas, cuadros comparativos y videos generados con IA. Estas rúbricas consideraron criterios como la precisión histórica, la claridad argumentativa, la coherencia del guion, el uso ético y responsable de la IA, y la creatividad en la presentación. La evaluación fue transparente y comunicada previamente a los estudiantes, quienes asumieron con seriedad el reto de producir materiales Hacia una educación crítica y 133 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. significativos. Los resultados fueron altamente positivos. Se observó una mejora sustantiva en la comprensión de los procesos históricos vinculados con la formación del Estado moderno, así como una apropiación efectiva de las herramientas digitales como medios para expresar el conocimiento. Los videos creados por los estudiantes evidenciaron no solo su dominio temático, sino también su capacidad para narrar de manera visual, articulada y crítica. Además, muchos estudiantes manifestaron una actitud más reflexiva y consciente sobre el uso de la tecnología en su aprendizaje, reconociendo que la IA puede ser una aliada si se usa con criterio y responsabilidad. Cabe decir también que la estrategia es perfectible y en cada ocasión de aplicarla, se transforma y pulen detalles, la misma secuencia de actividades la he replicado para Historia de México e incluso para revisar algunos conceptos complejos en Ciencias Políticas y Sociales, generando el mismo efecto en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta experiencia demuestra que es posible integrar herramientas emergentes como la inteligencia artificial sin perder de vista los principios pedagógicos fundamentales. No es necesario elegir entre el aprendizaje con sentido y el tecnológico, al contrario, cuando la tecnología se pone al servicio del pensamiento, la creatividad y la ética, se potencia una educación más integral, pertinente y transformadora. Capítulo 9 digitalmente responsable Una educación crítica y digitalmente responsable requiere de docentes que asuman con convicción su papel como mediadores del conocimiento, pero también como guías ante los desafíos éticos y tecnológicos de nuestro tiempo. La estrategia aquí presentada no solo demuestra que es posible integrar la inteligencia artificial generativa en la enseñanza de la historia, sino que también abre la puerta a nuevas formas de comprender el pasado, de dialogar con la tecnología y de formar ciudadanos con pensamiento complejo. Formar en la era digital implica mucho más que capacitar técnicamente: exige cultivar el juicio, la ética y la creatividad. La IA, en este marco, no es un fin ni una moda, sino una herramienta al servicio del aprendizaje significativo, de la formación crítica y de la expresión auténtica del saber. Con esta propuesta, se confirma la idea de que el aula sigue siendo un espacio de emancipación, siempre que esté acompañada por una pedagogía lúcida, sensible y actualizada. Integrar la IA no significa renunciar a lo humano, sino ampliar sus posibilidades. Y en esa ampliación, lo histórico, lo pedagógico y lo tecnológico encuentran una convergencia fértil para formar a las nuevas generaciones con rigor, imaginación y responsabilidad. Anexo los códigos QR con los materiales de esta estrategia, en caso de que se deseen revisar, replicar y mejorar: Fuentes Bennett, S., Maton, K., y Kervin, L. (2008). The ‘digital natives’ debate: a ritical review of the evidence. CCH. (2024). Programa de Estudios Ajustado Historia Universal Moderna y Contemporánea I y II. CCH. CCH. (2020) Modelo Educativo del Colegio de Ciencias y Humanidades. UNAM. Kirschner, P., y Bruyckere, P. (2017) “The myths of the digital native and the multitasker.” Teaching and Teacher Education: 135-142. Prensky, M. (2001). “Digital natives, Digital inmigrants.” On the Horizon (MCB) 9, nº 5. Vilchis, N. (2024). “¿Los nativos digitales realmente existen?” Instituto para el Futuro de la Educación. Tecnológico de Monterrey. s.f. https://observatorio. tec.mx/edu-news/mito-nativos-digitales/ 134 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 135 Capítulo 10 ¿Artista o algoritmo? La IA en la expresión gráfica y su impacto en la pedagogía del arte Por Adriana Vera Rodríguez 136 L a inteligencia artificial ha irrumpido en el campo del arte, desdibujando los límites entre la creación humana y la generación algorítmica. Mientras algunos ven en estas herramientas una democratización del arte —al permitir que personas sin formación técnica produzcan imágenes complejas—, otros advierten sobre una posible erosión de la originalidad y la autoría (Boden, 2019). En el ámbito pedagógico, esto plantea un dilema: ¿la IA acerca el arte a los estudiantes al eliminar barreras técnicas, o limita su desarrollo creativo al reemplazar procesos manuales y reflexivos? La respuesta no es sencilla, sobre todo cuando se trata de jóvenes en formación artística, como los estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), quienes se encuentran en un momento clave de exploración personal e identitaria. En el Taller de Expresión Gráfica, la imagen es más que una representación visual: es una construcción simbólica, emocional y crítica. En este contexto, la aparición de herramientas como DALL·E, Ideogram o Leonardo AI no sólo cambia las dinámicas de producción, sino que reconfigura las nociones de creatividad, intención y proceso artístico. Desde la práctica docente, esta transformación se experimenta de manera ambivalente. Por un lado, la IA permite ampliar los lenguajes expresivos del alumnado, abrir el acceso a referencias visuales inmediatas, y potenciar la imaginación desde nuevos ángulos. Por otro, se corre Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. 137 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Introducción Contexto: Crisis de originalidad vs. nuevas posibilidades técnicas Capítulo 10 el riesgo de una estandarización estética, una dependencia tecnológica que podría debilitar la sensibilidad manual y la reflexión introspectiva, pilares de la formación gráfica. Más allá de su aplicación educativa, el uso de IA en la creación artística abre un debate que sacude los fundamentos mismos del arte contemporáneo: ¿es arte una imagen generada por un algoritmo? ¿Quién es el autor cuando la máquina ejecuta, pero el ser humano sugiere, selecciona o interviene? ¿Es la creatividad una cualidad exclusivamente humana o puede ser replicada —e incluso ampliada— por la inteligencia artificial? Estas preguntas no son nuevas en el mundo del arte, pero adquieren una urgencia inédita ante la velocidad con la que estas tecnologías están transformando los procesos de producción visual. Como señalan Pérez y Gurieva (2024), la IA se ha convertido en un “apoyo para concretar resultados jamás esperados”, pero al mismo tiempo cuestiona “la verdadera creatividad y expresión artística que subyace en sus creaciones”. Por su parte, Zambrano Meza (2025) propone entender esta nueva etapa como una forma de co-creación, donde lo humano y lo técnico se entrelazan en un proceso que desafía las categorías tradicionales de arte, técnica y autoría. Pérez y Gurieva (2024) sostienen que el arte generado por IA plantea una “nueva visión que abre un diálogo distinto entre máquinas y humanos”, pero advierten que, si se elimina al ser humano del proceso, “los resultados se vuelven banales, sin 138 opinión crítica”. Esta tensión entre oportunidad y amenaza es particularmente relevante en el aula, donde el arte no es un fin en sí mismo, sino un medio para el pensamiento, la expresión y la construcción de ciudadanía. El presente artículo explora esta tensión desde una perspectiva crítica, estética y filosófica. A partir de un análisis interdisciplinario de autores clave, se reflexiona sobre el estatus ontológico del arte creado con inteligencia artificial: ¿estamos frente a una evolución del arte digital, a una categoría nueva dentro del arte contemporáneo, o a un simulacro vacío de contenido humano? En este cruce de caminos, la IA no solo actúa como herramienta técnica, sino como provocadora de nuevas formas de entender la creatividad, la emoción y la experiencia estética. Metodología Este artículo se enmarca en una metodología de tipo cualitativo, analítico y teórico-interpretativo, basada en la revisión crítica de literatura académica reciente sobre arte, creatividad y tecnología. A diferencia de un enfoque empírico, el interés central aquí radica en problematizar las transformaciones estéticas, éticas y filosóficas que emergen a partir del uso de inteligencia artificial en los procesos de creación artística. Se realizó una revisión documental de artículos científicos y ensayos especializados publicados en revistas académicas de arte, filosofía y tecnología, seleccionando aquellos que abordan directamente las implicaciones de la inteligencia artificial en el campo de las artes visuales. Los textos elegidos comparten un interés común: explorar el papel de los algoritmos generativos en la producción estética y su relación con conceptos fundamentales como la autoría, la originalidad, la experiencia estética, la autenticidad y la función del arte en la sociedad contemporánea. La creatividad humana vs. la creatividad algorítmica Uno de los debates más profundos que ha suscitado la irrupción de la inteligencia artificial en el arte es el relativo a la naturaleza de la creatividad. Tradicionalmente, esta se ha entendido como una capacidad exclusivamente humana, vinculada a la 139 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen generada por IA con Google Gemini/ Banana Pro. Diciembre 2025. emoción, la intención y la conciencia. Sin embargo, las herramientas de IA actuales —como DALL·E, Midjourney o Stable Diffusion— han sido capaces de producir imágenes que no solo resultan visualmente impactantes, sino que también desafían los criterios con los que evaluamos el acto creativo. Según Margaret Boden (citada por Astobiza, 2022), existen tres tipos de creatividad: la exploratoria (cuando se expanden posibilidades dentro de un estilo o lenguaje existente), la combinatoria (cuando se fusionan ideas ya conocidas de forma novedosa), y la transformacional (cuando se rompe completamente un sistema para generar algo radicalmente nuevo). En este marco, las IA actuales podrían ubicarse en los dos primeros niveles, pero difícilmente en el tercero, ya que dependen de enormes bases de datos preexistentes para operar. Esto plantea una inquietud central: ¿puede considerarse creativo un sistema que no tiene intención ni conciencia? Como plantea Rodríguez Gutiérrez (2024), “la verdadera pregunta es: ¿por qué un artista usaría inteligencia artificial para crear obras artísticas?”, si el procedimiento de imaginar y dar forma a una obra queda en manos de un algoritmo. La IA ejecuta, selecciona, cruza estilos, pero ¿realmente “piensa” o “siente”? Su “creatividad” —si se le puede llamar así— es siempre derivada, automatizada y dependiente de datos humanos. No obstante, algunos autores defienden una postura más flexible. Zambrano Meza Capítulo 10 (2025) propone entender este fenómeno como una co-creación: un proceso en el que el ser humano guía, interpreta y da sentido al resultado algorítmico. En esta línea, Mazzone y Elgammal (2019) señalan que los algoritmos generativos actuales producen imágenes que incluso sorprenden al propio artista, lo cual cuestiona nuestras nociones tradicionales de control creativo. Desde esta perspectiva, podría decirse que la IA no sustituye la creatividad humana, sino que la complementa, la tensiona o la expande. Pero también corre el riesgo de empobrecerla si se usa de forma automática, acrítica o superficial. Pérez y Gurieva (2024) advierten que, si se elimina al ser humano del proceso, los resultados pueden ser “banales, sin opinión crítica”. Por ello, más que centrarse en si la IA es o no creativa, quizá la pregunta relevante sea: ¿cómo se integra su uso en una práctica artística con sentido y profundidad? Autoría, originalidad y legitimidad en tiempos algorítmicos El concepto de autoría artística ha sido históricamente asociado a la figura del “genio creador”, un individuo capaz de expresar su mundo interior a través de la forma. La irrupción de las herramientas de inteligencia artificial desafía esta concepción al introducir un agente que no es humano, pero que participa activamente en la creación de imágenes. ¿Quién es el autor cuando una obra es generada por una IA a partir de un prompt escrito por un usuario? ¿A quién le pertenece la obra? 140 Rodríguez Gutiérrez (2024) resume bien esta inquietud al preguntarse: “¿Es una obra artística producida con estas plataformas tan legítima como la que crea un humano?” La pregunta no es meramente estética; también es legal, ética y cultural. Las IA no sólo producen imágenes visualmente atractivas, sino que lo hacen inspirándose —y a veces replicando— estilos de artistas reales sin su consentimiento. El debate se vuelve aún más complejo cuando se considera que muchas de estas obras han ganado concursos de arte, como el caso de Théâtre d’Opéra Spatial o la fotografía Pseudomnesia, ambas generadas por IA y galardonadas antes de revelarse su origen no humano. Este tipo de situaciones ha detonado polémicas en el mundo del arte y ha obligado a instituciones y certámenes a revisar sus categorías. Josen M. Allen, autor del Théâtre d’Opéra Spatial, se preguntaba en tono provocador si “deberíamos evaluar el trabajo de este artista de manera diferente a otro artista que creó la misma pieza ‘normalmente’”. Su conclusión fue clara: “simplemente van a crear una categoría de ‘arte por inteligencia artificial’” (Rodríguez Gutiérrez, 2024). Esta necesidad de establecer nuevas categorías, como AI-Art, ha sido discutida también por Albar Mansoa (2024), quien plantea que este tipo de creación se está posicionando como un nuevo terreno estético. Según el autor, ya no basta con juzgar las obras desde el criterio clásico de la autoría individual: estamos entrando en un campo híbrido, donde lo humano y lo algorítmico confluyen en grados difíciles de medir. En ese sentido, Rodríguez-Ortega (2020) advierte que conceptos clave como originalidad, intuición o intención están siendo desplazados por una lógica de réplica, combinación y simulación estilística. La legitimidad del arte generado por IA, por tanto, no puede resolverse únicamente desde el juicio estético tradicional. Tampoco desde una postura tecnofóbica. Como sugiere Astobiza (2022), el valor de estas obras podría no residir en su origen, sino en su impacto, su recepción y su capacidad de generar nuevas preguntas sobre la creación en el siglo XXI. En este nuevo panorama, el papel del ser humano se transforma: ya no como el único autor, sino como un curador, director o interlocutor del proceso. Aun así, la falta de regulación legal en cuanto a propiedad intelectual y derechos de autor sigue siendo un punto crítico. Muchas plataformas utilizan estilos de artistas reales sin reconocimiento ni retribución, lo cual ha desatado protestas colectivas y demandas legales en distintas partes del mundo (Rodríguez Gutiérrez, 2024). Así, el concepto de autoría entra en crisis y con él, el sistema de legitimación del arte. Pero, lejos de ver esto como una amenaza, cabe asumirlo como una invitación a repensar el arte desde otras coordenadas: la colaboración, la provocación crítica y la expansión de lo sensible en un contexto digital. Experiencia estética y el sentido del arte en la era algorítmica El arte no se reduce únicamente a una técnica ni a una imagen terminada. Es, ante todo, una experiencia estética que involucra sensibilidad, interpretación, emoción y pensamiento. Por ello, cuando las máquinas entran al terreno de la producción artística, la pregunta ya no es solamente “¿quién creó la obra?”, sino también: ¿qué se siente al contemplarla?, 141 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. Imagen: «Théâtre D’opéra Spatial”, Jason M. Allen, 2022. Fuente: Wikipedia. Capítulo 10 ¿provoca asombro, inquietud, identificación?, ¿o simplemente cumple con una estética prediseñada? En el mundo del arte digital generado por IA, esta experiencia se vuelve ambigua. Muchas de las imágenes que producen los algoritmos son visualmente deslumbrantes. Poseen armonía, detalle, dramatismo. Pero ¿es eso suficiente para producir una experiencia estética profunda? ¿O estamos ante una belleza vacía, desprovista de intención humana, de historia o de gesto emocional? Rodríguez-Ortega (2020) plantea que las obras generadas por IA suelen emular lo que en el imaginario occidental identificamos como arte: se presentan en lienzos texturizados, con motivos reconocibles, firmadas con nombres ficticios, pero carecen de una historia biográfica detrás. Son, en muchos casos, imágenes que cumplen con las formas del arte sin necesariamente producir su fondo. Esto no implica su invalidez estética, pero sí obliga a repensar qué lugar ocupa la emoción, la intención o la subjetividad en una obra. Por otro lado, autores como Zambrano Meza (2025) y Albar Mansoa (2024) reconocen que la IA puede generar no sólo formas visuales, sino también experiencias sensoriales nuevas, diferentes de las humanas pero igualmente válidas. El concepto de AI-Art, en este sentido, no sólo refiere a una técnica, sino a un campo emergente donde lo algorítmico propone otros modos de ver, de sentir y de crear. La noción de visualidad algorítmica (Contreras-Medina y Marín, citados en 142 Albar Mansoa, 2024) nos ayuda a entender que estamos frente a un nuevo tipo de imagen: una que no necesariamente pasa por la mirada humana para ser validada, pero que puede insertarse en los circuitos del arte contemporáneo si logra conmover, incomodar o generar reflexión. En este panorama, la experiencia estética se vuelve más plural, más abierta y más híbrida. No depende exclusivamente del origen humano de la obra, sino de lo que sucede entre la imagen y el espectador. En este cruce, el papel del artista —humano o no— deja de ser central y se diluye en la red de relaciones que hacen posible el sentido. Como concluyen Pérez y Gurieva (2024), el arte con IA puede ser un espacio fértil de diálogo entre sensibilidad humana y procesamiento técnico, siempre que se mantenga una postura crítica y ética que no reemplace el pensamiento por la automatización. En última instancia, el arte sigue siendo, incluso en la era algorítmica, una forma de preguntarnos qué somos, cómo sentimos y cómo queremos imaginar el mundo. Conclusión La irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito artístico no sólo ha transformado los procesos técnicos de creación, sino que ha desatado un conjunto de tensiones que cuestionan las nociones fundamentales del arte: autoría, originalidad, experiencia y legitimidad. Frente a estas transformaciones, el arte generado por IA no puede ser reducido a una moda Fuentes de consulta Albar Mansoa, P. J. (2024). La inteligencia artificial de generación de imágenes en arte: ¿cómo impacta en el futuro del alumnado en Bellas Artes? ENCUENTROS: Revista de Ciencias Humanas, Teoría Social y Pensamiento Crítico, (20), 145–164. Astobiza, A. M. (2022). Arte y algoritmos. Aisthesis. Revista Chilena de Investigaciones Estéticas, (72), 282–297. Becirović, S., Brdarević-Čeljo, A., & Delić, H. (2023). Competencia digital de profesores y estudiantes: Una necesidad para la educación del siglo XXI. Revista Universidad y Sociedad, 15(2), 42–49. Boden, M. A. (2019). Artificial Intelligence and the Arts: Toward Computational Creativity. Springer. Luna González, P. (2025, 5 de febrero). La colaboración entre fotógrafos e inteligencia artificial redefine el proceso creativo. Revista 925 Artes y Diseño. https://revista925taxco.fad.unam.mx/index. php/2025/02/05/colaboracion-fotografos-ia-redefine-proceso-creativo/ Pérez Aguilera, C. A., & Gurieva, N. (2024). Desafíos éticos y creativos de la inteligencia artificial en el arte. Syntopia: Territorio de Arte Digital, (26), 1–9. Rodríguez Gutiérrez, I. (2024). La inteligencia artificial: una herramienta artística ¿creativa? Revista Ensayos de Arte, (34), 55–69. Zambrano Meza, M. (2025). El arte en la era de la inteligencia artificial: Explorando la intersección entre creatividad y tecnología. El Ornitorrinco Tachado, (19), 1–11. 143 La Inteligencia Artificial y el Modelo Educativo del CCH. ni ser descartado como simple imitación. Más bien, representa un punto de inflexión que obliga a repensar el papel del artista, del espectador y de las herramientas en el proceso creativo. A lo largo de este texto se ha mostrado que la IA puede actuar tanto como herramienta aumentativa —que amplía las capacidades humanas— como agente sustitutivo —que desafía la necesidad de un creador humano—. Este doble rol la posiciona en el centro de un debate aún en construcción, donde el arte ya no es exclusivamente un producto del alma individual, sino un acto compartido entre algoritmos, datos, intenciones humanas y contextos culturales. Si bien la IA aún no alcanza una creatividad transformacional en el sentido profundo que plantea Boden, ha demostrado tener la capacidad de sorprender, conmover y detonar pensamiento crítico, lo cual le permite insertarse legítimamente en la esfera del arte. Pero esto sólo es posible cuando el proceso artístico no se reduce al resultado visual, sino que mantiene su vocación de exploración, de pregunta y de sentido. Lejos de ofrecer una respuesta definitiva a la pregunta “¿es arte lo creado por una IA?”, este artículo propone abrir un espacio de reflexión crítica. En tiempos donde la velocidad tecnológica parece superar a nuestra capacidad de reflexión, el arte — aun el generado algorítmicamente— puede ser una oportunidad para detenernos, mirar y volver a pensar lo que entendemos por creatividad, expresión y sensibilidad. Trabajo realizado con el apoyo de UNAM-DGAPA-INFOCAB. Proyecto INFOCAB: PB301525 ISBN: En trámite 1ra Edición: enero 2026 Proyecto INFOCAB: PB301525
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