Receptores acoplados a proteínas G y sus múltiples facetas
Los GPCRs son una familia de proteínas de membrana muy abundante. Su principal función es actuar como
sensores, detectando tanto estímulos externos (luz, olores, sabores) como internos (hormonas,
neurotransmisores). Son cruciales para la homeostasis y el desarrollo de enfermedades, además de ser el
objetivo del 20-30% de los fármacos.
Farmacodinamia y agentes
Estructura y función
•
•
Características:
Tienen siete dominios
transmembranales, con
el extremo amino
terminal en el exterior
de la célula y el
carboxilo terminal en
el interior.
Modificaciones: Son
regulados por
modificaciones
postraduccionales
como la fosforilación,
que a menudo provoca
la desensibilización e
internalización del
receptor, y la palmito
ilación, que ancla el
receptor a la
membrana.
Evolución y clasificación
•
•
Origen: Se postula
que aparecieron
hace unos 1200
millones de años en
hongos y plantas,
proliferando
significativamente
en los vertebrados.
El genoma humano
tiene entre 650 y
800 GPCRs.
Clasificación: Se
agrupan en cinco o
seis clases (A a E)
según su estructura
y función, siendo la
clase A (Rodopsina)
la más numerosa.
Referencia bibliográfica
Guzmán-Silva, A., & García-Sáinz, J. A. (2018). Receptores acoplados a
proteínas G y sus múltiples facetas. Mensaje Bioquímico, 42, 118-129.
El conocimiento de los
GPCRs ha cambiado el
paradigma de la
farmacodinámica, que ahora
incluye una clasificación más
compleja de los agentes que
los modulan
•
•
•
•
•
•
Agonistas totales:
Activan los receptores
al máximo.
Agonistas parciales:
Solo logran una
fracción del efecto
máximo.
Antagonistas:
Bloquean la acción de
los agonistas.
Agonistas inversos:
Disminuyen la
actividad constitutiva
(basal) de los
receptores.
Agonistas sesgados:
Activan un efecto, pero
no otro, aunque el
agonista natural active
ambos.
Moduladores
alostéricos: Se unen a
sitios diferentes al
lugar de unión del
agonista.