INQ 4003 - Flujo de Fluidos Salida de Campo -Planta de Recuperación de Agua Quitumbe de EPMAPS Integrantes Oscar Solorzano (00330838), Samaela Montero (00330786), Mateo Valencia (00330116), Daniela Calvache (00325653), María Victoria Astudillo (00323220), Sayny Sánchez (00203287), Marcelo Andocilla (00327178) GRUPO: HIDROCONAM Quito, Ecuador 2024 1 ÍNDICE 1. Introducción ........................................................................................................... 4 2. Suministros y Materia Prima .................................................................................. 4 3. Subproductos ......................................................................................................... 5 4. Resultados esperados .............................................................................................. 7 5. Proceso Tecnológico y Diagrama de flujo ................................................................. 8 6. Materiales de construcción de los equipos y característica estructural ...................... 9 7. Principales parámetros de control de calidad......................................................... 11 Mecanismos de Medición .......................................................................................... 11 Parámetros de Control .............................................................................................. 12 8. Seguridad ............................................................................................................. 13 9. Características de construcción ............................................................................. 14 10. Áreas exteriores ................................................................................................ 14 11. Referencias ....................................................................................................... 15 2 Figura 1. Diagrama de Flujo Planta de Tratamiento de Agua Quitumbe ................................. 8 ÍNDICE DE FIGURAS Tabla 1. Componentes del Diagrama de Flujo Planta de Tratamiento de Agua Quitumbe ......... 9 ÍNDICE DE TABLAS 3 1. Introducción El presente informe detalla la visita técnica realizada a la Planta de Recuperación de Agua de Quitumbe, gestionada por EPMAPS. Este documento aborda aspectos clave observados durante el recorrido, incluyendo los procesos tecnológicos implementados, las características de los equipos y materiales utilizados, los parámetros de control de calidad, y las medidas de seguridad adoptadas en las operaciones. Asimismo, se analizan las áreas exteriores y su relación con el entorno, resaltando la importancia de la planta en la gestión sostenible de las aguas residuales. Este informe tiene como objetivo proporcionar un panorama general sobre el funcionamiento, los desafíos y las oportunidades de mejora identificadas en esta infraestructura esencial para el sur de Quito. La planta de tratamiento de aguas residuales de Quitumbe, está ubicada al sur de Quito, con una extensión de aproximadamente 1.3 hectáreas, recupera agua del alcantarillado de Quito, para poder realizar el tratamiento respectivo y ser desechada a la quebrada, para ello se usó una tubería de descarga de 930 metros de longitud, este proceso beneficia a un aproximado de 75 mil habitantes, de barrios como Los Cóndores, Orquídeas, Arrayanes, San Alonso, entre otros, opera 24 horas, 365 días del año esto gracias a su automatización, se tuvo una inversión aproximada de 13 millones de dólares. 2. Suministros y Materia Prima La Planta de Recuperación de Agua Quitumbe de EPMAPS, ubicada estratégicamente en el sur de Quito, representa una solución moderna y eficaz para el tratamiento de aguas residuales urbanas. Esta planta fue concebida con una capacidad nominal para procesar hasta 110 litros por segundo (L/s), aunque actualmente opera con un caudal que oscila entre 70 y 80 L/s, lo que corresponde aproximadamente al 73% de su capacidad de diseño. Este nivel de operación refleja tanto los retos de recolección de aguas residuales como las oportunidades para optimizar su rendimiento, maximizando su impacto ambiental y social. Las aguas residuales urbanas que llegan a la planta tienen una composición diversa, ya que incluyen aguas domésticas, industriales y de escorrentía pluvial. Las aguas domésticas, que constituyen el 80% del insumo, están compuestas por residuos generados en viviendas y servicios, incluyendo sólidos orgánicos, grasas, jabones y nutrientes. Estas aguas son producto del metabolismo humano y de actividades diarias como cocinar, lavar ropa y bañarse. Por otro lado, las aguas industriales contribuyen en menor medida al 4 insumo, dependiendo de la actividad comercial de la zona y del cumplimiento de regulaciones respecto a los vertidos industriales en la red de alcantarillado. Finalmente, las aguas de escorrentía pluvial, aunque intermitentes, también forman parte del flujo tratado, especialmente durante eventos de lluvia, cuando el sistema de saneamiento recoge estas aguas junto con las residuales urbanas. El correcto funcionamiento de la planta requiere no solo de un suministro constante de aguas residuales, sino también de recursos técnicos y suministros operativos que permitan mantener los procesos en óptimas condiciones. La planta opera de manera automatizada las 24 horas del día, los 365 días del año, lo que minimiza la necesidad de intervención humana y asegura la eficiencia operativa. Entre los componentes esenciales de su infraestructura destacan los sistemas de pretratamiento, los sistemas biológicos y las unidades de tratamiento terciario. El suministro técnico de la planta incluye un aporte constante de energía eléctrica, que es indispensable para operar los equipos automatizados y mantener el sistema de control en funcionamiento. Además, se emplean insumos químicos y materiales especializados para el análisis y monitoreo continuo de la calidad del agua tratada. Estos incluyen reactivos utilizados en pruebas de laboratorio, filtros y otros consumibles esenciales para garantizar la precisión en la evaluación de los efluentes. A pesar de estar diseñada para operar con mayores caudales, la planta actualmente trata un flujo inferior a su capacidad máxima, lo que no solo reduce el esfuerzo operativo, sino que también resalta la posibilidad de expandir su impacto positivo. Aumentar el volumen de aguas residuales procesadas permitiría no solo maximizar el uso de la infraestructura existente, sino también incrementar la cantidad de agua recuperada y lista para su reutilización en actividades agrícolas y ambientales. Esto beneficiaría aún más al medio ambiente, en particular a cuerpos de agua como el río Machángara y la quebrada Calicanto, cuyos ecosistemas dependen del agua limpia que se descarga tras el tratamiento. 3. Subproductos En la planta de tratamiento de agua Quitumbe, los subproductos generados representan oportunidades significativas para el aprovechamiento sostenible. En la sección de lodos, el 70% del agua tratada biológicamente se dirige a esta área, 5 produciendo aproximadamente 15 m³ de lodo por semana. Con un pH inicial de 8.32, los lodos pasan por un proceso de desinfección para eliminar patógenos, ajustándose posteriormente a un pH neutral. Además, los lodos tratados a temperaturas superiores a 500 °C pueden transformarse en carbón activado, un material de alto valor en procesos de filtración y purificación. Estudios preliminares han explorado el uso de estos lodos en agricultura como fertilizante y en la construcción como material base, demostrando potencial, aunque aún no se han implementado a escala. El lodo generado en los procesos de tratamiento de agua es un subproducto clave que puede ser gestionado de manera eficiente mediante técnicas de espesamiento. Este proceso reduce significativamente el volumen del lodo al eliminar parte del agua, aumentando la concentración de sólidos. Por ejemplo, un lodo activado con una concentración inicial de 0.8% en sólidos secos puede espesarse hasta un 4%, logrando una reducción de volumen de hasta cinco veces. Esta disminución en el volumen del lodo trae múltiples beneficios, como la optimización del espacio necesario en los tanques de almacenamiento, la reducción de agentes químicos para su acondicionamiento y menores requerimientos de energía en etapas posteriores como la digestión, deshidratación o secado térmico. En la planta se ha optado por el espesamiento a gravedad, utilizando tanques circulares similares a sedimentadores, que operan eficientemente para manejar la carga de sólidos y minimizar problemas como la formación de olores desagradables. Este enfoque no solo mejora la viabilidad de los tratamientos posteriores, sino que también resalta el potencial del lodo como un subproducto gestionable y reutilizable. Por otro lado, el desarenador genera arena como subproducto, que, tras un proceso de lavado, puede utilizarse como material de construcción, ofreciendo otra vía para la reutilización eficiente de los residuos generados. Este enfoque integral no solo reduce el impacto ambiental, sino que también promueve la economía circular en el tratamiento de aguas residuales. En las plantas de tratamiento de aguas residuales, las arenas y grasas representan subproductos significativos cuya correcta gestión es esencial para proteger la infraestructura y garantizar la eficiencia del proceso. Las arenas, eliminadas mediante un desarenador aireado, incluyen partículas con alta velocidad de sedimentación, como gravilla y otros sólidos pesados. Estas partículas se separan en tanques diseñados con movimiento en espiral, lo que permite su recolección y lavado, facilitando su posterior uso como material de construcción. Simultáneamente, las grasas y aceites, capturados en una zona de calma del mismo desarenador-desengrasador, se separan por flotación 6 utilizando aireación controlada. Estos subproductos, que pueden variar significativamente en cantidad según factores como el tipo de alcantarillado y las actividades locales, destacan por su potencial reutilizable. Mientras que las grasas recuperadas pueden alcanzar hasta 0.9 kg/año por habitante, las arenas extraídas, entre 3 y 300 litros por cada 1000 m³ de agua tratada, subrayan la importancia de estos sistemas no solo para reducir riesgos operativos, sino también para fomentar prácticas sostenibles. 4. Resultados esperados El resultado del proceso en la Planta de Recuperación de Agua Quitumbe se centra en obtener un efluente de alta calidad que cumpla con los estándares normativos exigidos para su descarga en cuerpos de agua naturales o su reutilización. El agua tratada se somete a un proceso integral que combina etapas físicas, químicas y biológicas, logrando la remoción efectiva de contaminantes como sólidos suspendidos, materia orgánica, nutrientes y microorganismos patógenos. Este producto final es vital para reducir los impactos ambientales negativos, especialmente en ecosistemas receptores como el río Machángara, donde el agua recuperada ayuda a prevenir la degradación ambiental y la eutrofización. Adicionalmente, el proceso genera subproductos como lodos, arenas y grasas, que tienen un potencial significativo para su reutilización. Los lodos, por ejemplo, tras ser sometidos a tratamientos de espesamiento y deshidratación, pueden ser transformados en insumos agrícolas como fertilizantes o utilizados en materiales de construcción. Las arenas, separadas en los desarenadores, se procesan para su uso como agregados en la industria de la construcción, mientras que las grasas y aceites recolectados pueden aprovecharse en aplicaciones industriales menores, fomentando la economía circular. El impacto ambiental positivo de la planta no solo se limita a la mejora de la calidad del agua, sino que también promueve la sostenibilidad al maximizar el aprovechamiento de recursos. Al recuperar agua y subproductos útiles, se contribuye significativamente a la mitigación del estrés hídrico en la región y al desarrollo de prácticas sostenibles en el manejo de residuos. Este enfoque integral asegura un uso eficiente de la infraestructura existente y abre oportunidades para expandir su capacidad y beneficios en el futuro, aumentando así su contribución al bienestar ambiental y social. 7 5. Proceso Tecnológico y Diagrama de flujo Figura 1. Diagrama de Flujo Planta de Tratamiento de Agua Quitumbe 8 Tabla 1. Componentes del Diagrama de Flujo Planta de Tratamiento de Agua Quitumbe Simbología Definición R_1 Aguas Residuales R_2 y R_3 Aire R_4 Aceite, Grasa y Arena R_5 Agua Clara R_6 Polielectrolito R_7 y R_8 Solidos Gruesos y Finos B_1 Bomba F_1 Levantamiento Inicial F_2 Cribado Grueso F_3 Cribado Fino F_4 Desarenado/Desengrasado F_5 Tratamiento Biológico F_6 Clarificación F_7 Filtración F_8 Desinfección UV F_9 Levantamiento de Lodos F_10 Espesor de Lodos F_11 Levantamiento de Sobrenadante F_12 Deshidratación F_13 Disposición Final F_14 Desinfección Emergencia Hipoclorito 6. Materiales de construcción de los equipos y característica estructural El, que se encarga de retener sólidos grandes y pequeños, está compuesto de rejillas fabricadas en acero inoxidable 304 o 316, dado que este material ofrece alta resistencia a la corrosión cribado grueso y fino y al desgaste mecánico. Los canales donde se instalan estas rejillas suelen construirse con concreto reforzado, recubierto con epoxi para evitar la abrasión y los efectos de los residuos acumulados (Metcalf & Eddy, 2014). 9 En la etapa de desengrasado y desarenado, los tanques donde se separan grasas y arenas están hechos generalmente de concreto reforzado con revestimientos epóxicos, diseñados para soportar el contacto constante con partículas abrasivas y agua residual. Los sistemas de aireación utilizados para la flotación de grasas emplean tuberías de acero inoxidable o biorreactor HDPE (polietileno de alta densidad), mientras que las compuertas y mecanismos de extracción son también de acero inoxidable, para garantizar un desempeño confiable en condiciones severas (Tchobanoglous et al., 2013). El, basado en el sistema de lodos activados, se construye con tanques de concreto armado diseñados para soportar grandes volúmenes de agua. Los sistemas de aireación, esenciales para el suministro de oxígeno a los microorganismos, están compuestos de difusores fabricados en membranas de EPDM o cerámica, montados sobre estructuras de acero inoxidable o PVC. Este diseño asegura la distribución uniforme del oxígeno y minimiza la corrosión en contacto con las aguas tratadas (EPA, 2004). La clarificación secundaria utiliza sedimentadores construidos en concreto reforzado, con mecanismos de recolección de lodos y escumas fabricados en acero inoxidable. Estas estructuras cuentan con inclinaciones internas que facilitan la sedimentación y el transporte del lodo hacia los sistemas de recirculación o deshidratación (Metcalf & Eddy, 2014). En la filtración, se emplean lechos de arena o antracita montados en estructuras de concreto con sistemas de drenaje de acero inoxidable o plástico reforzado. Estas unidades están diseñadas para soportar altas presiones y garantizar la remoción de partículas finas antes de la desinfección (Tchobanoglous et al., 2013). La desinfección UV, diseñada para inactivar microorganismos patógenos, utiliza cámaras fabricadas en acero inoxidable 316, seleccionadas por su resistencia a la corrosión y su capacidad para reflejar la luz UV, optimizando la eficacia del sistema. Las lámparas UV, esenciales en esta etapa, están hechas de cuarzo de alta pureza, lo que permite una transmisión óptima de radiación ultravioleta (EPA, 2006). Por otro lado, el sistema de desinfección de emergencia con hipoclorito de sodio utiliza tanques de almacenamiento de HDPE o FRP (plástico reforzado con fibra de vidrio) para resistir la naturaleza corrosiva de este químico, mientras que las bombas dosificadoras y las tuberías 10 son de PVC o PVDF (fluoruro de polivinilideno) por su resistencia química (Metcalf & Eddy, 2014). Finalmente, en la deshidratación de lodos, los equipos como filtros prensa o centrífugas se fabrican con acero inoxidable o acero al carbono con recubrimientos resistentes, y se colocan sobre bases de concreto reforzado para soportar las vibraciones y el peso del equipo. Estos sistemas permiten reducir el contenido de humedad del lodo antes de su disposición final o reutilización (Tchobanoglous et al., 2013). 7. Principales parámetros de control de calidad La planta de tratamiento de aguas residuales Quitumbe implementa un sistema integral para el control de calidad del agua, diseñado para garantizar que el proceso de depuración cumpla con altos estándares ambientales y operativos. Este control se lleva a cabo mediante mecanismos avanzados de monitoreo, que incluyen sensores y equipos diseñados específicamente para evaluar parámetros físicos, químicos y biológicos fundamentales. Estos mecanismos permiten no solo verificar el estado del agua tratada, sino también ajustar los procesos en tiempo real para mantener la eficiencia operativa y minimizar el impacto ambiental. Mecanismos de Medición 1. Sistemas de Sensores Automatizados: Los sensores instalados en diferentes puntos del sistema permiten la medición continua de parámetros como pH, temperatura, redox, sólidos suspendidos totales (SST), fósforo total y oxígeno disuelto. Estos datos son fundamentales para evaluar el rendimiento de los procesos biológicos y químicos en la depuración. Por ejemplo, la medición de oxígeno disuelto es crucial para el funcionamiento de los reactores biológicos, mientras que los niveles de SST y fósforo son indicadores de la efectividad de la sedimentación y el tratamiento avanzado. 2. Muestreo y Análisis: Se utilizan dispositivos automáticos de recolección de muestras que aseguran la representatividad del agua tratada. Estos equipos están diseñados con sistemas de refrigeración para preservar la calidad de las muestras durante el almacenamiento y transporte. Además, las muestras recolectadas son analizadas conforme a normativas internacionales, como la ISO 5667-10, lo que garantiza confiabilidad y estandarización en los resultados obtenidos. 11 3. Controladores Inteligentes: Los sistemas cuentan con controladores con protección IP67, diseñados para operar en condiciones ambientales extremas. Estos controladores almacenan configuraciones y datos críticos en memorias ROM no volátiles, lo que permite recuperar información importante incluso tras interrupciones inesperadas en la operación. 4. Automatización y Supervisión Remota: La planta dispone de sistemas SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition), que integran funciones de monitoreo, generación de alarmas, y control remoto. Esto permite supervisar variables en tiempo real y ejecutar acciones correctivas ante cualquier desviación de los parámetros establecidos. Parámetros de Control 1. Parámetros Físicos: Se monitorean características como la temperatura del agua, que influye en la actividad biológica de los microorganismos en los procesos de tratamiento, y el contenido de sólidos suspendidos, que indica la eficiencia de las fases de sedimentación y filtración. 2. Parámetros Químicos: La calidad química del agua se evalúa mediante la medición de pH, alcalinidad, demanda bioquímica de oxígeno (DBO), demanda química de oxígeno (DQO), compuestos de nitrógeno y fósforo, así como la presencia de sustancias orgánicas volátiles y microcontaminantes orgánicos. Estos indicadores permiten identificar y controlar la presencia de nutrientes y sustancias tóxicas que podrían impactar negativamente en los ecosistemas receptores. 3. Parámetros Biológicos: Para asegurar que el agua tratada no representa un riesgo para la salud pública, se miden parámetros como coliformes totales y Escherichia Coli, que son indicadores de contaminación fecal. La eliminación eficaz de estos organismos refleja la efectividad de las etapas de desinfección, como el uso de radiación ultravioleta (UV) o cloro. 4. Parámetros Operativos y de Diseño: La planta también sigue criterios de diseño específicos que incluyen caudales máximos y mínimos, coeficientes de rugosidad en tuberías y características hidráulicas de las estructuras, lo que garantiza un rendimiento óptimo bajo diferentes condiciones de operación. 12 8. Seguridad La Planta de Recuperación de Agua de Quitumbe presenta diversos riesgos relacionados con las operaciones de tratamiento de aguas residuales. Entre los principales, se encuentran los riesgos químicos derivados del uso de productos como el hipoclorito de sodio, empleado en los procesos de desinfección. Además, la generación de gases tóxicos durante la desodorización y el tratamiento biológico representa un peligro significativo. También existen riesgos biológicos por la exposición a microorganismos patógenos presentes en las aguas residuales, como la Escherichia coli, lo que incrementa la posibilidad de contaminación cruzada al manipular lodos y residuos sólidos. Los riesgos físicos incluyen el manejo de equipos pesados como bombas y agitadores, así como los sistemas de presión en tuberías y válvulas. Para mitigar estos riesgos, el uso de equipos de protección personal (EPP) adecuados es una práctica ya implementada. Todo el personal cuenta con mascarillas, guantes de nitrilo, gafas de seguridad y trajes impermeables. Además, se asegura que el personal reciba capacitaciones continuas sobre el manejo seguro de equipos y sustancias peligrosas, así como sobre los procedimientos específicos para emergencias químicas y biológicas. El control ambiental juega un papel clave en la reducción de riesgos. La planta debe contar con sistemas de ventilación y filtros en las áreas donde se generan gases, y se recomienda cubrir las unidades críticas, como los desarenadores, con materiales como PRFV (Poliéster Reforzado con Fibra de Vidrio). El monitoreo continuo mediante sistemas SCADA permite supervisar en tiempo real las emisiones y los parámetros críticos, facilitando la detección temprana de anomalías. Adicionalmente, es importante implementar un programa de mantenimiento preventivo para garantizar el funcionamiento óptimo de los equipos y tuberías, reduciendo la probabilidad de fugas o fallas. La gestión adecuada de residuos incluye el almacenamiento seguro de lodos y sustancias peligrosas en contenedores sellados, así como la correcta disposición final para evitar contaminación ambiental. Finalmente, un plan de contingencia robusto es esencial para responder a emergencias. Este debe incluir simulacros regulares para preparar al personal, así como rutas de evacuación bien señalizadas. Estas acciones garantizarán tanto la seguridad de los trabajadores como la operación eficiente de la planta. 13 9. Características de construcción Se conoce que las aguas residuales urbanas poseen características variables en base a factores como el tamaño de población, sistema de alcantarillado, grado de industrialización y la incidencia de la lluvia, el conocer estos detalles es esencial para diseñar de forma óptima sistemas de recogida, tratamiento y evacuación. Tomando en cuenta que las aguas residuales urbanas son comúnmente turbias de color marrón-gris, con un olor característico, se destaca que la temperatura afecta los procesos biológicos, de forma general estas aguas poseen temperaturas entre un 15 a 18 °C, con variaciones. Para el diseño de la planta se consideran temperaturas de 12 °C en invierno y 20 °C en verano, con un pH relativamente alcalino de aproximadamente 7.3. En base al análisis realizado, se conoce que entre el 60% y 85% del agua que se consume se convierte en aguas residuales, esta variación juega un papel importante en el diseño hidráulico de las redes de alcantarillado y la planta de tratamiento, considerando de esta manera los caudales máximos y mínimos que garanticen el funcionamiento adecuado. 10. Áreas exteriores La planta de tratamiento de aguas residuales Quitumbe cuenta con una infraestructura moderna que incluye parqueaderos, un edificio principal equipado con laboratorios, oficinas administrativas y una maqueta representativa de la planta, diseñada específicamente para visitas técnicas y educativas. Estas instalaciones no solo permiten el funcionamiento operativo de la planta, sino que también facilitan actividades de investigación, formación y divulgación sobre la gestión de aguas residuales. Además, la planta ha sido diseñada pensando en la comodidad y el impacto ambiental de la comunidad cercana. Por ello, se han implementado sistemas avanzados de control de olores, los cuales se activan según sea necesario, garantizando que no se generen molestias para los residentes del condominio adyacente. Este enfoque no solo refuerza su funcionalidad técnica, sino que también la posiciona como un modelo de sostenibilidad y convivencia ambiental en la región. 14 11. Referencias EPA. (2004). Wastewater Technology Fact Sheet: Fine Bubble Aeration. Environmental Protection Agency. EPA. (2006). Ultraviolet Disinfection Guidance Manual for the Final Long Term 2 Enhanced Surface Water Treatment Rule. Environmental Protection Agency. Lotti Ingegneria. (octubre, 2013). Diseño Definitivo de la planta de recuperación de agua Metcalf & Eddy. (2014). Ingeniería de aguas residuales: Tratamiento, vertido y reutilización (4.ª ed.). McGraw Hill. Quitumbe. Volumen 11, tomo 1. EPMAPS. Quito, Ecuador. Robert L., (2015). Tchobanoglous, G., Burton, F. L., & Stensel, H. D. (2013). Wastewater Engineering: Treatment and Resource Recovery (5th ed.). McGraw Hill. 15
0
You can add this document to your study collection(s)
Sign in Available only to authorized usersYou can add this document to your saved list
Sign in Available only to authorized users(For complaints, use another form )