Abdullah Walter Clemow Lanyon Copyright © 2024 – Walter C. Lanyon & Carles Shajor Zoe Transmedia Todos los derechos reservados ISBN: 9798867820992 El Misterio de Abdullah En el trasfondo misterioso de la historia de la metafísica y la búsqueda espiritual, la figura enigmática de Abdullah surge como un faro de sabiduría en la vida de visionarios como Neville Goddard y Joseph Murphy, sí que también del escritor místico Walter Clemow Lanyon, quien nos regaló dos extraordinarios relatos que de forma hermosa revelan una red oculta de influencias que se entrelazan a través del tiempo y la potente enseñanza legada por el singular maestro. Abdullah, un enigmático sacerdote etíope, dejó una huella indeleble en la vida de Neville y Murphy, estudiantes que lo veneraban con gran estima. Sus enseñanzas se expandieron más allá de la esfera de influencia directa, dando forma al pensamiento de autores posteriores, como el Reverendo Ike, Bob Proctor y Joe Dispenza, entre muchos otros, quienes reconocen su deuda con la sabiduría transmitida por Neville. El misterio que rodea a Abdullah se entrelaza con la presencia de otros maestros enigmáticos a lo largo de la historia, evocando a las figuras de Noble Drew Ali, Aleister Crowley y Hess Rudolph, individuos, inmersos en el ocultismo y con conexiones en Egipto, que recibieron instrucciones similares: absorber el antiguo conocimiento y compartirlo con el mundo occidental. A sus nombres hoy casi olvidadas habría que añadir otros de obligada referencia en la fecunda y bifurcada historia de la ciencia de la mente. Por limitarnos solo a tres de estos, recordaremos a Don Juan Matus, el sabio brujo yaqui instructor de Carlos Castaneda (mucho más cercano a nuestro Abdullah de lo que a simple vista puede parecer); el llamado “Mago Negro”, maestro espiritual del escritor, filósofo y místico armenio George Ivánovich Gurdjieff; y por supuesto, el Maestro Ascendido Saint Germain, luz y guía de varios movimientos esotéricos y teosóficos. Tras de estos maestros enigmáticos cuya presencia física carece de pruebas o al menos las que presentan son piezas sueltas de un rompecabezas sin principio ni fin, se esconde tras el anonimato una hermosa y efectiva forma de transmitir conocimientos, doctrinas o filosofías específicas, sin importar que su existencia literal sea objeto de debate o cuestionamiento. Su impacto en las enseñanzas y su influencia en los discípulos de estos autores es significativo, independientemente de su realidad histórica. Abdullah, el enigmático maestro de Neville Goddard, se entrelaza con otras figuras destacadas del ocultismo y la metafísica, ofreciendo enseñanzas que, si bien pueden parecer únicas, comparten ciertas similitudes y diferencias con otras corrientes y maestros notables de la época. En su enseñanza, Abdullah mostró una inclinación hacia la interpretación simbólica y hermenéutica de las escrituras, similar a la tendencia de Aleister Crowley y su enfoque en la magia ceremonial, donde los símbolos y rituales poseen significados profundos y universales. Sin embargo, mientras Crowley se sumergía en prácticas más ritualísticas, Abdullah se centraba en la interpretación simbólica de las escrituras y la manifestación consciente. Comparado con Madame Blavatsky y su influencia en la Teosofía, Abdullah mostraba una inclinación similar hacia la búsqueda de verdades universales, pero se diferenciaba en su enfoque más directo en la interpretación simbólica de textos antiguos y la manifestación consciente en contraposición a la amplia gama de temas teosóficos abordados por Blavatsky. También Eliphas Levi, conocido por su influencia en la magia y la interpretación de símbolos, compartía ciertos puntos de convergencia con Abdullah. Ambos exploraban los símbolos como portadores de significados ocultos y universales, aunque sus enfoques variaban: mientras Levi se sumergía en la magia y los rituales, Abdullah se centraba en la interpretación simbólica para la transformación personal. Si bien estas figuras destacadas del ocultismo y la metafísica tenían diferentes enfoques y prácticas, se podría encontrar un hilo conductor común: la exploración de verdades más allá de lo evidente y la búsqueda de significados profundos en los símbolos y las antiguas escrituras. Aunque cada uno tuvo su propio enfoque y énfasis, Abdullah se destaca por su influencia en la interpretación simbólica y la manifestación consciente, destacando así su singularidad dentro de este panorama. Pues Abdullah, con su sabiduría metafísica desentrañó el verdadero significado de las Escrituras, revelando que la Biblia es un drama psicológico que se desarrolla en la conciencia humana. Su influencia se hizo evidente en Neville, quien, bajo su tutela, se sumergió en el estudio del hebreo, la Cábala y los simbolismos ocultos de las Escrituras, transformando así su comprensión del mundo espiritual. El encuentro de Neville con Abdullah fue marcado por un misterio intrigante, una serie de eventos que desafiaron la lógica convencional y la realidad conocida. La instrucción de Abdullah de “vivir como si el deseo ya se hubiera cumplido” se convirtió en un pilar fundamental de las enseñanzas de Neville, un recordatorio constante de la importancia de mantener una sensación de realidad interior antes de que se manifieste en el mundo exterior. La experiencia transformadora de Neville, cuando deseó viajar a Barbados y, a través de su imaginación guiada por Abdullah, terminó recibiendo un billete y dinero para su viaje, ilustra la creencia firme de Abdullah en la capacidad del hombre para moldear su propia realidad. Las técnicas enseñadas por Abdullah para orar exitosamente, compartidas por Neville en su conferencia “Pensar Cuatridimensionalmente”, revelan la esencia de su filosofía: la importancia de condensar un deseo en una sola acción y sentirlo como una realidad presente. Abdullah, a pesar de preferir permanecer en el anonimato, jugó un papel crucial en el ascenso de sus estudiantes a la prominencia. Neville y Murphy se convirtieron en autores prolíficos y oradores influyentes, difundiendo las enseñanzas que habían absorbido de su enigmático mentor. En fin, que el misterio que rodea a Abdullah permanece como un hilo invisible que teje las historias de grandes maestros del pensamiento, recordándonos que, a menudo, la verdadera sabiduría se encuentra en la sombra, guiando a aquellos que están listos para recibir su potente luz. Walter Clemow Lanyon (27 de octubre de 1887 - 4 de julio de 1967) fue un prolífico autor con más de 40 libros dedicados al Nuevo Pensamiento y la espiritualidad. Aunque se sabe poco sobre su vida personal, se conoce que nació en los Estados Unidos en 1887, proveniente de una familia inglesa de origen cornish. Recibió educación en Estados Unidos, Francia e Inglaterra, desempeñándose como intérprete y corresponsal extranjero. Durante décadas, exploró diversas presentaciones de las enseñanzas cristianas viajando por todo el mundo, ofreciendo conferencias fundamentadas, según afirmaba, “únicamente en la revelación de Jesucristo”. Además de su faceta como autor, se le atribuyen dos óperas ligeras y varios entremeses, aunque todas estas obras parecen haberse extraviado. Este destino también lo comparten las pinturas que, se dice, exhibió en Europa y Estados Unidos, además de algunos artículos y al menos tres piezas teatrales. Las obras incluidas en este volumen, “Y se habló de cierto alfarero”, y su secuela, “Abd Allah, maestro, sanador”, combinan narraciones amenas y sinceras con textos de una hermosa sabiduría espiritual, equiparable a otros escritos de singular belleza y profundidad, recordando las plumas de Oscar Milosz, Khalil Gibran y David Mejía Velilla. Esta primera versión en castellano de ambos relatos pretende reflejar la simplicidad y la exquisitez del original en inglés. Considerando que “Abdullah” y “Abd Allah” son variaciones ortográficas del mismo nombre árabe ﻋﺒﺪ ﷲ, que se traducen como “Siervo de Dios” o “Adorador de Dios”, se ha optado por utilizar la primera, respetando la forma tradicional con la que se conoce al maestro barbadense. Que todos disfruten de este regio manjar espiritual que nos ofrece Lanyon en estas páginas. Si esta leyendo este pdf de cortesía, lo invitamos a considerar adquirir un ejemplar físico del libro, en una cuidadosa edición a cargo de Zoé Transmedia, en la serie “El Sendero de la Creación”. https://www.amazon.com/dp/B0CRN7VYZD Carles Shajor (Epifanía del año 2024) Este libro está amorosamente dedicado a los miles de lectores de mis libros, con la sincera esperanza de que el mensaje que he tratado de dar sea recibido por ellos. Conozco a muchos de ustedes personalmente o por correspondencia, pero a todos les digo: “Tengan buen ánimo, no hay nada que no pueda ser superado por la Verdad. Examinadlo todo y aferraos a lo bueno”. Y SE DIJO DE CIERTO ALFARERO ABDULLAH, EL ALFARERO CON EL SOL filtrándose a través de la ventana oriental se despertó Abdullah, el alfarero. Se estiró con deleite, sintiendo su ágil y musculoso cuerpo cobrar vida. Frotándose los ojos, se incorporó con calma. A su lado, el joven Jethro yacía envuelto en un profundo sueño, su arpa reposaba cercana a él. “Jethro, Jethro”, llamó Abdullah, “¡es la mañana! Ve al pozo y trae agua para la comida matutina”. Jethro se vistió adormilado su pintoresco traje carmesí junto con su pesado cinturón de seda azul. Era un joven feliz, un auténtico hijo de Oriente, con la piel cobriza y rizos negros que enmarcaban su bien formada cabeza. Algunos años atrás, Abdullah lo había rescatado de las calles de Jerusalén, donde mendigaba, llevándolo a su hogar. Poco se sabía de su infancia, salvo que en algún momento había vivido en un barco navegando por el Nilo, donde un viejo marinero le enseñó a tocar el arpa. Su voz, 11 natural y clara, emanaba una calidez en la expresión que rara vez se encuentra en un cantante sin entrenamiento. Apartando la pesada cortina de tela de lana que cubría la puerta de su morada, Abdullah salió al patio exterior y levantó los ojos hacia los cielos orientales. Era un nuevo día y el cielo era un cúmulo de oro y carmesí, salpicado con el más suave malva. “Los cielos proclaman la gloria de Dios; y el firmamento muestra su obra”, susurró Abdullah. Hubo un estremecimiento en su voz al repetirlo; sintió el impulso del nuevo día que se apoderaba de él y así razonó: “Es un nuevo día fresco de las manos de Dios, y soy un hombre nuevo fresco de las manos de Dios. Solo tengo el brillante y siempre presente ahora, que está preñado de oportunidad y bondad. Y así como este día no puede mirar hacia atrás en el ayer, tampoco puedo traer de ayer ninguna de sus tormentas o pesares. Y así como cada flor que florece y cada pájaro que canta alegremente a lo largo de las horas son nuevos y frescos conocidos del día, así cada hombre que encuentre será nuevo y bueno para mí, un amigo y hermano.” Mientras se llenaba el alma con la mañana y las glorias del nuevo día, un pájaro alzó el vuelo hacia el azul líquido, entonando su salvaje canto de alegría. Era casi como si sus pensamientos hubieran tomado las “Alas de la mañana”. Y mientras ordenaba su casa (mente) para el día, Jethro atravesó la amplia entrada abierta con el cántaro de agua en su cabeza. Él también había estado contemplando las maravillas de los cielos, y al colocar el cántaro en el suelo, se paró junto a Abdullah y dijo: “Mira más allá de ese mar plateado de olivos, allí en el valle de la Montaña. ¡Observa cómo se yergue envuelta en esa brumosa tonalidad azul! ¿No es hermoso, Padre Abdullah? Y mira cómo las grandes hojas de esos plátanos 12 amarillo-verdosos se mecen en la brisa. La fragancia de mil vides y flores silvestres impregna el aire. ¿No es un mundo maravilloso, y no somos ricos, Padre Abdullah, al tener esta imagen siempre ante nosotros?” Y Abdullah respondió: “Alabado sea Dios, cuya obra se muestra”. Y bien, Abdullah era un alfarero de oficio, y en el color de sus vasijas plasmaba las glorias de los cielos y de la naturaleza, y en sus diseños pintaba maravillosas lecciones de gratitud y paz. También era un escritor de cartas y, en resumen, una especie de confesor o juez, ya que aquellos en problemas acudían a él con sus dilemas en busca de una solución, y siempre los enviaba satisfechos y con nuevo coraje. Y, por último, Abdullah, que significa Siervo de Dios, era un fiel servidor del Altísimo. Abdullah tenía muchos amigos, y los encontraba en todas las clases, desde el noble señor, en su maravilloso palacio de mármol blanco, hasta el humilde pastor, que vivía fuera de las puertas de la ciudad. En resumen, tenía un amor que abarcaba a todos los hombres. Su morada, que constaba de dos pequeñas habitaciones, estaba en un patio cerrado y daba al este. Delante de ella se erguía un espeso y frondoso almendro, y bajo la sombra de este árbol, Abdullah se sentaba día tras día trabajando en sus vasijas o escribiendo cartas, con Jethro cerca para cantar a Abdullah y tocar su arpa. Una mirada a la puerta abierta, solo cubierta por una pesada cortina oriental, revelaba de inmediato el coraje moral del hombre 13 Abdullah y su naturaleza abierta y temerosa de Dios, porque su morada estaba ubicada en las afueras de Jerusalén, cerca de una de sus menos frecuentadas siete puertas, y muchos consideraban inseguro dejar sus puertas y ventanas sin barrotes contra los ladrones. Y a menudo, mientras trabajaba, Abdullah le contaba a Jethro la historia de su vasija, y a veces, tal vez al comenzar una nueva vasija, le daba forma a la solución del problema de alguien afligido, que había llegado cargado con demasiadas preocupaciones. Abdullah había aprendido, años atrás, que así como una piedra arrojada a una piscina de agua hace que surjan anillos uno tras otro hasta alcanzar el borde exterior, de la misma manera un buen pensamiento depositado en la mente estancada traerá uno tras otro pensamientos a la superficie, hasta que toda la mente haya sido agitada; y también sabía que al depositar estos pensamientos en la piscina de una mente dormida o enferma, al final, cuando se han depositado suficientes en sus profundidades, esta se elevará y fluirá como un pequeño arroyo y, al fluir (volverse activa), se purificará a sí misma y, no solo así recibirá una bendición, sino que también regará campos y bosques y resultará beneficiosa para la humanidad. Y aunque haya sido despreciada y evitada como una piscina estancada, los niños pequeños pueden adentrarse en sus frescas profundidades y esparcir flores sobre su superficie. “El amor es el único elemento activo del Universo”, le había dicho Abdullah a Jethro. “Asegúrate de estar lleno de amor en todo momento; no permitas que nada más entre en tu consciencia, y mientras avances, lo reflejarás de alguna manera que atraerá a todos los hombres hacia ti”. Así que Jethro reflejaba el amor a través de la canción y la 14 música, y Abdullah a través de su alfarería y su voz bien modulada y sonora de la Verdad. Pero hay muchas formas de dejar que tu luz brille ante los hombres, para que te llamen bendito. 15 ORACIÓN EN la ciudad de Jerusalén, era la hora de la oración. Alrededor de la puerta donde estaban Abdullah y Jethro, muchos comerciantes y holgazanes estaban arrodillados y llamando al nombre de su Dios para que los socorriera y ayudara. El pequeño grupo alrededor de Abdullah escuchaba en silencio los murmullos de los hombres en oración. “Cuéntanos algo sobre la verdadera oración, Abdullah”, dijo uno de los hombres que estaba cerca de él, “algo acerca de lo que esta expresión externa representa”. “Admitimos”, comenzó Abdullah, “que Dios es bueno, que Él es Todo, que está en todas partes y que es la causa y el efecto de todo lo que realmente existe. Reconocemos que Él es la fuente de la cual proviene todo buen regalo. “Además, en el razonamiento común, sabemos que la oración en su sentido generalmente aceptado significa deseo. Siendo así, empezamos a ver que nuestros propios deseos o oraciones, en la medida en que son buenos, 16 provienen de Dios y no son, como solíamos creer, peticiones o solicitudes originadas por nosotros mismos, sino más bien el impulso de Dios (el bien) que trata de encontrar expresión en nosotros, el bien que trata de manifestarse en la carne. “Quizás, por ejemplo, estés orando por salud. Lo estás deseando, pero como Dios es el único creador y el bien, en realidad tu deseo de salud es la voluntad de Dios tratando de expresarse a través de ti. ‘Dios está dispuesto a hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos’. Dios lo ‘desea’. Y como tu deseo de salud es impulsado por Su voluntad de expresarse en perfecta fortaleza, inviertes la proposición y descubres que, en realidad, la salud y la fuerza de Dios, el bien, están tratando de encontrar expresión en ti, no eres tú quien trata de traerlos a tus pensamientos. “Si estás orando por provisión, ¿no es en realidad la plenitud de Dios buscando una mayor expresión en ti? ¿No es la ‘voz apacible y delicada’ que llama a una mayor expresión de sustancia, a Dios? Dios es toda sustancia; entonces, el deseo de provisión es un mayor deseo de Dios, o Dios esforzándose por manifestarse más plenamente. Y de repente, te apartas de tus oraciones suplicantes y adoptas la actitud de ‘Habla, porque tu siervo oye’ y ‘No se haga mi voluntad, sino la tuya’. Comienzas a esforzarte por descubrir cuáles son Sus deseos. “Así que nuestra parte en la oración, después de haber proclamado que Dios es todo y está siempre presente, es relajarnos, soltar y apartarnos; literal y figurativamente, decir ‘Glorifica a tu Hijo para que tu hijo también te glorifique’, es decir, manifiéstate en mí, cumple tus deseos. Abre de par en par las puertas de tu mente y pídele que entre, Él espera afuera; hazte completamente aceptable 17 para Él, úsate para Su buen placer, y tus deseos y oraciones encontrarán su expresión adecuada. “Habiéndote entregado a Su expresión, asegúrate de que no entre el egoísmo e intente acumular Su expresión de Amor mientras pasa a través de ti. Eres solo un canal, un mayordomo a cargo del regalo, un cuidador, pero no un dueño. Usa libremente Su Amor como usas el aire que te rodea, pero asegúrate de que nada obstruya el canal de expresión hacia los demás. “Ahora bien, si Dios es amor y está presente en todas partes, entonces vivimos en una atmósfera de Amor, porque ‘en Él vivimos, nos movemos y existimos’. Establezcamos un mejor sentido de esta Atmósfera de Amor en la que nos movemos constantemente. En primer lugar, es inmutable y todo poderoso, y estás completamente sumergido en ella y debes necesariamente ser gobernado por ella. Así como un pez está completamente sumergido en el agua, el hombre está sumergido, rodeado por la mente, y al igual que el pez del mar encuentra su provisión, salud y felicidad en el medio del agua, el hombre debe ser alimentado, vestido y cuidado por la Mente Única o la Atmósfera de Amor que lo envuelve por completo. De hecho, al establecer un conocimiento más pleno y mejor de esta Atmósfera de Amor, perdemos de vista completamente a nosotros mismos, y así, al perder de vista al ego, nos hemos apartado y se ha producido una sanación completa, una regeneración o una expresión completa del Amor, una manifestación plena de Su amor en la carne. “Es tan imposible que el hombre refleje solo algunas cualidades de la mente o de esta Atmósfera de Amor en la que vive y se mueve, como lo es para un pez estar parcialmente seco y seguir sumergido en el océano. Si el 18 hombre refleja una de las cualidades de la mente, debe reflejarlas todas. Si refleja la vida, también debe reflejar la salud, la felicidad y el éxito. No puede moverse a un lugar donde falte alguna de estas cualidades; no hay lugares desérticos en la mente eterna, al igual que un pez no podría nadar hacia un lugar seco en el océano. “Ahora llega nuestro trabajo impersonal, tanto para nosotros mismos como para los demás. Al establecer una idea de Dios como Amor siempre presente y enfocar nuestra atención en esta única cualidad, inconscientemente nos ayudamos a nosotros mismos y también a cualquier persona en la que nuestros pensamientos puedan posarse, porque si estamos sumergidos en el Amor, nada de naturaleza opuesta puede entrar o afectarnos, y participamos de las cualidades de esta atmósfera, al igual que el pez está naturalmente mojado, no por ningún esfuerzo de su parte; él no intenta estar mojado, simplemente lo está. Cuando llegamos al punto en el que podemos sentir conscientemente que vivimos en esta Atmósfera de Amor, no podemos evitar reflejar sus cualidades. Somos uno con Dios, porque somos ‘imagen y semejanza’, ¿y qué nos separará del Amor que Él otorga?” 19 EL HOMBRE PERFECTO TEMPRANO en la mañana del día de mercado, Abdullah se levantó y despertó a Jethro. Junio aún era joven y se cernía sobre las colinas distantes con una frescura encantadora. Un millón de gotas de rocío diamantadas capturaban y retenían al sol prisionero, reflejando los misterios del arco iris. Sobre el valle, salpicado generosamente de flores y árboles, una niebla transparente y púrpura presagiaba el día que estaba por venir. Abdullah estaba feliz. Sentía la emoción que solo una mente llena de bondad puede sentir al contemplar la belleza. La vida valía la pena; había tanto bien que se podía obtener simplemente estirando la mano; había un constante tónico de juventud y salud para beber de las maravillas de la naturaleza. Después del desayuno, él y Jethro se dirigieron hacia la puerta este con su pequeña carga de jarrones. 20 “¿No te emociona la mañana, con su misterio?”, le dijo a Jethro, y sin esperar respuesta, continuó llenando sus pulmones con el fino aire de las primeras horas: “Es bueno estar vivo. Es bueno saber que eres un hombre perfecto, hecho a imagen y semejanza de Él”. “¿Un hombre perfecto?”, cuestionó Jethro. “Mira, Padre Abdullah, quien se acerca”, y mientras Abdullah miraba, vio a Jaraj, el pastor. Sin duda, era un ser humano de aspecto lamentable, encorvado y enfermo. “¿También él es un hombre perfecto?”, preguntó Jethro mientras seguían su camino. Caminaron en silencio por un tiempo y Abdullah dijo: “Jethro, hablas un poco de griego, un poco de egipcio y árabe, y en todos estos idiomas tienen un símbolo diferente para los mismos números. Es decir, puedes expresar la cantidad dos en tantas lenguas diferentes como conozcas, y aunque el símbolo material en cada caso sea diferente, la cantidad sigue siendo la misma. Eternamente es dos, y si se eliminara cada símbolo que se usó para expresar dos, la cantidad dos seguiría siendo exactamente la misma. La edad no la incrementará ni la disminuirá. Esto es esencialmente cierto para todas las realidades. Lo mismo ocurre con el hombre perfecto, hecho a imagen y semejanza de Él: su sustancia es perfecta y buena, y no puede cambiar, aunque el símbolo material que lo representa pueda ser desde un jorobado hasta un atleta. “Además, Jethro, cuando ves una columna de números, algunos perfectamente dibujados y otros mal hechos, ¿te detienes un minuto y dices: ‘Este dos está mal hecho, no puedo darle el valor completo de dos’? No. Le das el valor completo sin nunca pensar en quitarle o agregarle algo porque es más grande que el resto. En tu mente, tiene un valor o sustancia fija y eso es lo que le das, sin importar 21 cómo se vea el símbolo. ¿No es nuestro deber dar al símbolo material del hombre su plena herencia, la de perfección y bondad, y mirar más allá del símbolo material, tal como haces con los números, y calcular la cantidad y sustancia absoluta del Hombre hecho a imagen y semejanza de Él? “¿Para qué serviría la crítica si tuvieran este hecho firmemente establecido en sus mentes? Y qué maravillosa ayuda y estímulo recibiría el mundo al saber que cada hombre es perfecto, tal como fue creado”. “Entonces, la crítica es realmente ‘dar falso testimonio’ contra tu hermano, ¿no es así?”, dijo Jethro, “¿y qué otro motivo podría impulsar a dar falso testimonio contra alguien más que el odio?” “Sí”, dijo Abdullah, “la crítica es odio, y con odio en nuestras mentes, el amor no puede entrar ni perdurar”. “Pero otro buen punto para mí”, dijo Abdullah mientras caminaban, “es que, aunque el símbolo material del hombre pueda parecer distorsionado, con el pensamiento correcto y el amor, se puede enderezar y sanar de sus enfermedades. Piensa en el símbolo del hombre perfecto que yacía en el Estanque de Betzatá durante treinta y ocho años, y cómo todo ese tiempo fue incapaz de ayudarse a sí mismo. ¿No es espantoso notar la falta de pensamiento correcto de su parte? Allí yacía, un hijo del Todopoderoso, una ‘imagen y semejanza’, gobernado por la única ley omnipresente y omnipotente del bien, incapaz de moverse por sí mismo. Y todo el tiempo, los hombres en la corte le decían que era falso y se negaban a considerarlo como un hombre perfecto, hasta que un día Jesús pasó por allí y lo vio como un hombre perfecto, con el resultado de que los treinta y ocho años de 22 esclavitud desaparecieron y el hombre entró en su herencia de dominio. “¿Qué enfermedad o condición maligna puede presentarse como permanente cuando nos detenemos un minuto a darnos cuenta de que somos perfectos, creados así por Dios y sostenidos eternamente por Él? “¿No fue a través de la realización de Daniel sobre las cualidades indestructibles del hombre perfecto que escapó de las fauces de los leones? Él anuló sus leyes de la materia al saber que el hombre perfecto era indestructible. “Pero es necesario que hagamos más que declarar esta verdad de la perfección; después de haber ‘hecho todo, quedémonos firmes’, permanezcamos en su lugar: vemos que, aunque Daniel demostró la impotencia de los leones tan pronto como entró en la guarida, aún tuvo que permanecer allí toda la noche. La paciencia debe tener su obra perfecta”. 23 LA FILOSOFÍA DE ABDULLAH “DESPIERTA tú que duermes”; introduce un poco de actualidad en tu pensamiento. No esperes a morir para entrar al cielo; “He aquí que el reino de los cielos está cerca”; está dentro de ti. ¿Qué es el cielo? Es felicidad y alegría; es pensar y actuar correctamente. Es convertir obstáculos en escalones en lugar de tropiezos. Es llenar tu mente con mucho cielo azul y sol. A tu alrededor se encuentran infinitas posibilidades. La oportunidad y la fortuna te ruegan literalmente que las tomes. El destino es la creencia ciega de los temerosos; es la gran excusa para el fracaso y la estancación. El fracaso es soltar el agarre. No existe la palabra “fracaso” para aquel que piensa correctamente. Es cierto que las condiciones materiales pueden cambiar, pero con la destrucción de la cáscara de un huevo, obtenemos un estado avanzado de 24 progreso que eventualmente volará hacia el gran cielo libre, vibrando de alegría. El fracaso, para el sentido material, puede ser una oportunidad y una fortuna que te obliga a dar un paso adelante que hasta ahora habías sido reacio a tomar. No desesperes porque estés abatido y derrotado. Siempre puedes empezar de nuevo; siempre hay un nuevo día. El éxito no se mide en dólares y centavos; se mide en felicidad y satisfacción. La felicidad no es algo esquivo que te esquiva constantemente, sino un estado permanente para aquel que piensa correctamente. Ten algunas de las cualidades de un corcho; rehúsa permanecer sumergido. Introduce mucha alegría en tu pensamiento. Intenta cantar en lugar de lamentarte. Trata de comprender qué significa ser un hijo (hija) del Altísimo, un hijo del Rey. Incorpora en tus pensamientos algo de la nobleza que te pertenece. Sé noble. Protégete al mantener tus pensamientos llenos de bondad y verdad; si están llenos de lo bueno, no hay espacio para lo malo o el miedo. El pensamiento malicioso es la plaga que produce toda enfermedad, pecado y muerte; y el pensamiento correcto corrige esto. No puedes pensar en la muerte y la vida al mismo tiempo; uno u otro tiene el control. Tampoco puedes pensar en riqueza y pobreza, salud y enfermedad. Asegúrate entonces de que estás pensando en el lado correcto. Cuando pienses correctamente, ninguna plaga se acercará a tu morada. ¿Has perdido tu hogar material? Entonces estás listo para entrar en tu patrimonio divino, y como sinónimo de hogar es felicidad (no casa), y la felicidad es un estado mental, te encontrarás ya establecido en tu nueva morada, llena de amplios patios donde puedes caminar en paz. Este tipo de hogar está “bajo la sombra de Su poderosa ala”. 25 Perder un hogar material es como desprenderse de los cotiledones de una pequeña planta. La planta no ha perdido nada al desprenderse de estos impedimentos; más bien está libre y lista para crecer hacia el cielo. ¿Has perdido a tu mejor amigo; te traicionó? Esto puede ayudarte a saber que depender de tu propio entendimiento es peligroso, y además que Dios es el único verdadero amigo del hombre; que Él es inmutable y eterno; tampoco pide favores especiales, préstamos, etc., solo un pensamiento justo acerca de Él. ¿Has perdido tu fortuna? Toda sustancia es de Él, y el hecho de ser Su hijo perfecto te proporciona amplio suministro. Él se encarga de tu sustento; tú por ti mismo no puedes hacer nada. No pediste venir aquí; Él te colocó aquí y Él proveerá. Él es capaz de hacer todas las cosas, y de preparar una mesa delante de ti en presencia de tus enemigos (en presencia de la carencia). Siembra tu grano de mostaza (fe) y observa cómo mueve montañas (dudas y miedos). Cuando actúes, actúa como alguien que tiene autoridad. Ponte toda la armadura de Dios. No imagines que por tener una espada en tu mano estás a salvo. Ponte el Casco del pensamiento correcto, la Coraza de la rectitud. Estar “calzado con la preparación del Evangelio”. Graba en tu escudo las palabras: “¿Quién es tan grande Dios como nuestro Dios?” Entonces tu espada de sabiduría de doble filo atravesará las líneas del enemigo. “La paciencia debe tener su obra perfecta”. Recuerda que se necesitan repetidos buenos pensamientos para ser efectivos. Un buen pensamiento fuerte, compensado por el resto del día en pensamientos malvados, no logrará resultados buenos. 26 Recuerda que los muros de Jericó no cayeron la primera vez que fueron rodeados; pero los israelitas no se rindieron, sabiendo que cuando suficientes buenos pensamientos se dirigieran contra esos muros, se desmoronarían, y así fue. ¿Sufres porque tu abuelo comió uvas agrias? Él es quien debería haber sufrido por eso, no tú. Tú, probablemente, por tu propia sabiduría, habrías elegido uvas dulces. No permitas que la estúpida ley de la herencia te ate; ponla en fuga con el poderoso mandato: “No llames padre a nadie en la Tierra, sino a Dios”. ¿Qué creencia de pecado o enfermedad heredada puede resistir esto? Regocíjate y alégrate, porque todas las cosas son posibles para el hombre que confía absolutamente en Dios, y que sabe que con Él todas las cosas son posibles aquí y ahora. 27 LA MUJER QUE ERA POBRE MAZA era una viuda que vivía en una pequeña y sucia choza en el abarrotado barrio de Jerusalén. Cada día iba al templo y limpiaba los grandes patios. Pero Maza era muy pobre, y al pasar por las arcas y ver a sus vecinos depositar ciertas sumas en ellas, se sentía aún más pobre, ya que no tenía ni siquiera la moneda de la viuda para dar, y tampoco podía compartir un pedazo de pan con nadie. Además, estaba infeliz porque no tenía amigos. Había oído mucho sobre el Alfarero, Abdullah, y cómo había ayudado a otros a liberarse de sus cargas, y una noche decidió visitarlo. Así que, después de terminar su trabajo en el templo y comer su escasa comida, se dirigió hacia la morada de Abdullah. Era una noche maravillosa, con un cielo como un denso vapor azul que parecía envolver completamente el mundo. La luna aún no se había levantado y las estrellas brillaban. Pero Maza no percibía ninguna de aquellas bellezas; con la mirada baja, caminaba preguntándose por qué su suerte era tan difícil. Tan pobre estaba de espíritu 28 que ni siquiera podía alzar la vista hacia los cielos y saciar su alma hambrienta con la belleza que se mostraba tan generosamente. Finalmente, después de su largo recorrido, llegó a la morada de Abdullah y lo encontró sentado en el patio, mientras el niño Jethro tocaba su arpa. “Abdullah”, llamó ella con un tono de angustia en su voz, “estoy cargada de pobreza; ¿me hablarás de la riqueza?” Abdullah se levantó y le hizo un gesto a Jethro para que trajera una pequeña alfombra para ella, en la que la invitó a sentarse. Se sentaron en silencio por un tiempo, y luego Abdullah comenzó. “No hay ningún hombre en toda Judea, por muy rico que sea, aunque posea un palacio de mármol blanco, esclavos, y oro y plata en abundancia, que tenga entre sus tesoros una imagen tan magnífica como la que tienes delante en este momento, Maza”. Mientras decía esto, señaló los cielos del este, donde una luna roja como la sangre se abría paso entre las nubes plateadas. Hubo un silencio significativo mientras todos miraban en la dirección que señalaba. “Primero, entonces, Maza, siempre deleita el alma, y esto puedes hacerlo tan a menudo como desees, de día o de noche, porque los cielos cubren todo; son el gran lienzo de Dios; cada día es una rara obra maestra, diseñada y pintada para ti. Entonces no eres pobre por la falta de belleza, ya que el mundo entero está rebosante de ella”. “Sal al Sol, Maza, y levanta tus manos hacia el alto cielo y deja que tu alma se llene con la bendita luz del sol y el azul del cielo. Deja que el aceite de la alegría, la pura alegría de vivir, fluya a tu alrededor y olvida la falsa imitación material del oro al apreciar el verdadero oro del sol. Deja 29 que la luz del sol, la fortaleza y la confianza en Dios, se sequen los pantanos estancados de la preocupación y el cuidado. Derrama un poco del rocío de la vida eterna sobre tus esperanzas marchitas y verás cómo florecen en promesas aún más grandes y nobles que antes. Que el polvo de estrellas ilumine tu camino, en lugar del polvo de los caminos materiales que obstruye tu visión de las estrellas”. Maza se agitó un poco; ya sentía un pensamiento elevado, una agitación interior, y Abdullah continuó. “Había una vez una mujer que era muy pobre de pensamiento, y en un estado de desesperación, clamó por ayuda, y quien oyó su llamado fue un hombre que entendía el poder del pensamiento correcto. Él comprendía dónde estaba la verdadera fuente de provisión; comprendía que Dios se preocupa por los suyos, y que ni siquiera un gorrión cae sin que Él lo sepa; y también comprendía cuánto mayores son ustedes que muchos gorriones. Así que le preguntó a la mujer: ‘¿Qué tienes en tu casa (mente)?’ Y la mujer reflexionó un momento y dijo: ‘Sólo una jarra de aceite’. Ahora el hombre, que entendía, conocía el valor de una jarra de aceite (alegría) y cómo una gota de ella había salvado muchas ruedas del desgaste. Entonces le dijo: ‘Toma prestadas muchas vasijas’. Así que ella tomó prestadas vasijas (hizo su pensamiento receptivo). Luego el hombre comenzó a llenar las vasijas con el aceite de la jarra, y pronto todas estuvieron llenas, y aún así la jarra (fuente) no se vació, porque la alegría aumenta cada vez que se le permite fluir libremente, y una sonrisa de una pulgada puede extenderse por millas, ¡sí!, incluso puede rodear el globo. Pero esto no era todo lo que debía hacerse; ahora se iniciaba la actividad, era necesario seguir manteniendo en movimiento la alegría, así que le 30 dijo: ‘Ve y vende el aceite’. La acción es la ley del progreso. Es necesario entregar alegría y felicidad y no quedarnos con nuestras vasijas llenas esperando humildemente a que alguien venga a nosotros. Adéntrate en algún sendero oscuro donde se necesite alegría y esparce algo de luz de buenos pensamientos limpios mientras avanzas, y la gente descubrirá que no solo eres útil sino una absoluta necesidad. Hay el mercado más grande del mundo para la alegría, y el menor número de comerciantes de cualquier mercancía conocida. Así que esta mujer siguió su camino y a medida que avanzaba encontró un mercado dispuesto para su aceite. “En una mente sonriente no hay lugar para nubes de preocupación, no hay pensamientos acumulados y rancios ni preocupación, porque la actitud sonriente los mantiene a distancia, ¡sí!, incluso los pone en fuga. Esta sonrisa no es una contorsión facial tonta y estúpida, sino una actitud mental fuerte, limpia y saludable que se niega a ser derrotada por los obstáculos.” “También sucedió que ciertos pescadores habían trabajado toda la noche (trabajado en la ignorancia) sin éxito, y estaban desanimados y con el corazón pesado, cuando la voz de la Verdad les habló y les exhortó a echar sus redes al lado derecho. Ahora, literalmente, echar sus redes al lado derecho sería lanzarlas a las mismas aguas en las que habían pescado toda la noche; pero ellos sabían que echar sus redes al lado derecho era simplemente un mandato para cambiar su pensamiento de la limitación a la 31 abundancia; para saber que Dios es bueno y que ‘Él sabe que ustedes necesitan estas cosas’, porque es Él quien ‘prepara una mesa delante de mí en presencia de mis enemigos’, en presencia de la hambruna, la necesidad y el infortunio. ¿Qué maravilla entonces, cuando echaron su pensamiento en la fuente inagotable de provisión, que sus redes se llenaron? “Maza, la provisión es una ley de Dios. Él es quien te creó, y Él es responsable de ti. ¿No se ha referido a ti a menudo en los pergaminos sagrados como ‘Su hijo’? ¿No se cumplen sus promesas? ¿No dijo Él: ‘Buscad y hallaréis...; pedid y se os dará’? ¿Acaso quien te creó no puede sostenerte, y de manera abundante? ¿No dijo de hombre que fue creado a su ‘imagen y semejanza’? Eres su idea, perfecta y eterna, ¿y no te cuidará Él? ¿Puede la reflexión manifestar alguna condición que el original no pueda? ¿Y no eres tú un reflejo de su amor? Es bueno saber que vives, te mueves y tienes tu existencia en Dios; y si vives en esta gran fuente inagotable de todo bien, ¿puedes carecer de algo? Más bien te digo, extiende la mano y toma posesión de tu herencia divina. Abre las puertas de tu pensamiento para que los torrentes de Amor puedan fluir hacia dentro y hacia fuera de él”. Y levantándose, Abdullah continuó: “Maza, ¿qué tienes en tu casa?” y ella le respondió: “Gratitud y Amor”, y él dijo: “Vuelve a tu morada en paz y recuerda que el Amor liberado es como el pan arrojado sobre las aguas; regresará y te alimentará cuando más lo necesites”. Y Maza siguió su camino, con una canción de agradecimiento en su corazón y su alma llena de la belleza de la noche. 32 LA CANCIÓN DE JETHRO SÓLO por hoy, querido corazón cansado, Deja tus luchas; apóyate en mí. Olvídate de todas las preocupaciones, ven, A donde los arroyos plateados juegan. En los campos donde las margaritas hermosas Asienten con una sonrisa, sin preocuparse, Donde las amapolas te saludan con una llama, Y todo el aire exhala Su nombre. Entre verdes prados vaguemos Para buscar y encontrar el Día Perfecto. ¿Dónde está el Día Perfecto que buscas? ¿Está en el valle, el arroyo o la colina? ¿Está en la ciudad, el mercado o el campo? ¿Está entre los lirios hermosos, donde perderemos todas las preocupaciones terrenales? No, corazón cansado, no está allí; No necesitas ir tan lejos. 33 El Día Perfecto está cerca; Está en la Conciencia del hombre. Entonces, primero, miremos dentro de la mente Y limpiemos los pensamientos que atan. Sin espacio para preocupación, cuidado y conflicto; Sin lugar para el mal, el odio o el desorden. No mires hacia atrás solo para ver El oscuro, oscuro camino que solía ser. Sino que abre tu pensamiento y encuentra Mareas de amor que llenan tu mente. Y una vez que esta mente esté llena de amor, Un santo guardián desde arriba Vigilará las puertas, día y noche, Y ahuyentará todas las preocupaciones malignas. Y la paz que sobrepasa todo será Tu hogar por toda la eternidad. Y Él vendrá y cenará contigo; Y sin duda, en tu camino ascendente Tus labios cantarán el Día Perfecto. 34 EL PODER DEL SILENCIO UN día, cuando Abdullah y Jethro estaban sentados trabajando, dos hombres se acercaron por el camino gesticulando y discutiendo locamente. Había discordia y odio manifestado en sus voces, y la venganza brillaba en sus ojos cuando, al mirar por la puerta abierta, se detuvieron al ver a Abdullah, y luego entraron en el patio a su señal. Pero inmediatamente después de entrar, comenzaron a discutir de nuevo, cada uno tratando de exponer su caso ante Abdullah al mismo tiempo. “Paz, paz, hermanos míos; ¿por qué esta disensión? ¿No conocen el poder del silencio?” “No”, dijo uno de los dos con voz desagradable. “Pero nos gustaría”, respondió el otro. Se sentaron en las alfombras que Jethro les extendió y esperaron a que Abdullah hablara. “Ustedes, Hajah y Casper, son hombres cristianos y han leído mucho en los pergaminos sagrados, y seguramente recuerdan cómo está escrito que el bendito Salvador fue 35 puesto a descansar en la tumba, y que una piedra masiva fue colocada en su boca y se puso un guardia sobre ella. ¿Qué pasó en el silencio de la tumba? Jesús, el Cristo, resolvió la solución de la mentira material llamada muerte; demostró que no era más que una creencia y algo que debía superarse. Pero observen que hizo esto en el silencio. En el silencio, volvió a la causa real del hombre y escuchó la voz orientadora de la verdad, escuchó la Palabra, ‘que habló y se hizo’. ¿Podría haber escuchado esta Palabra en el tumulto de las disputas materiales? ¿No era este el poder del silencio? “A los sentidos mortales, el silencio puede parecer muerte, sin embargo, con qué frecuencia se utiliza el feo gusano del pensamiento en el cambio de forma y en la resolución de sus problemas en silencio, y en el momento designado rompe la ley material de la limitación y se libera en una libertad antes desconocida. ‘Dios impregna el silencio, y solo en el silencio podemos escuchar la voz del gran Guía Omnipotente’. “Pero Abdullah”, interrumpió uno de los hombres, “¿cómo podemos sentir el Poder del Silencio en nuestro propio trabajo?” “Siendo todavía, aquietando los sentidos materiales uno tras otro y retirándose al ‘lugar secreto del Altísimo’. Y después de haber excluido todos los clamores materiales, podrás escuchar la ‘voz aún y pequeña’, que dice ‘Paz, aquietaos’ a todo lo que no es como Dios, bueno. Esta ‘voz aún y pequeña’ fue la voz que habló ‘y se hizo’, y es la voz que dijo ‘Hágase la luz’ (comprensión), y el caos y la oscuridad mortales se desvanecieron”. “Pero cuando intento entrar en el ‘lugar secreto del Altísimo’”, dijo Hajah, “un millón de pequeñas voces 36 claman por entrar, una cosa tras otra, y no puedo entrar en el Silencio del que hablas”. “Es bueno recordar, dijo Abdullah. ‘He aquí, estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta (de su mente), entraré a él y cenaré con él, y él conmigo’. Al mismo tiempo que el mal está llamando para entrar, el Cristo también está esperando ser admitido, para cenar contigo. ¿Cuál admitirás? ¿A cuál le darás más poder? ¿No pone en fuga todos los pensamientos malignos y pecaminosos el solo pensamiento de que Cristo está allí, llamando, pues no pueden vivir en su pura presencia? “Entonces, hermanos, antes de que discutan y estén en desacuerdo sobre una pregunta, y se enfaden y se odien entre ustedes, entren en el armario de su conciencia y cierren la puerta a todas las voces materiales y escuchen esta maravillosa voz, que los guiará correctamente. “No discutan con ustedes mismos mentalmente y no se desgasten con sus argumentos, ya sean audibles o argumentos silenciosos, sino que sean firmes y sepan que Dios es la fuente de su inteligencia y que lo correcto debe prevalecer. Entonces, cuando hayan recibido su guía, pueden salir de su armario, vestidos con una renovación de espíritu, amor y juicio recto; porque, hermanos míos, solo quieren lo que es absolutamente correcto, y cuando saben que la ley de lo correcto está siempre en funcionamiento, ¿cómo puede ocurrir algo más? “¿Qué es tan impresionante como el silencio y qué lleva consigo tanta dignidad? Es la esencia misma del autocontrol y la autoridad, ¿y qué es más lamentable que un hombre dominado por su ira? Las ruidosas olas rompen contra las costas en vano, solo llevan destrucción; pero la poderosa profundidad silenciosa del océano lleva una flota en su seno. ‘Estad quietos y sabed que yo soy Dios’, 37 permaneced en silencio y escuchad la melodía subyacente que impregna todo silencio. Es la melodía de la vida. Es el poder que guía junto a aguas tranquilas y prados verdes”. 38 LA CASA QUE SE ALZABA EN LA OSCURIDAD SUCEDIÓ que vivía cerca de la puerta Este de la ciudad un noble, su esposa y su hija, llamada Rhetta, porque su piel era como la hoja de lirio cubierta de rocío matutino, y sus ojos eran suaves como los de una cierva. Y esta doncella Rhetta era amada, y se la encontraba a diario haciendo buenas obras y brindando amabilidad a aquellos que estaban infelices. Pero el Último Enemigo llamó un día al palacio y exigió como tributo por su visita a esta encantadora doncella. Todo el país lamentaba por la bella Rhetta, y una gran procesión cargada de flores la siguió hasta su último lugar de descanso. El noble infeliz y su esposa eran como personas sin esperanza en el mundo, y el palacio de mármol estaba cubierto de negro, y las puertas y ventanas estaban cerradas. Además, con el tiempo, el hermoso jardín, donde Rhetta solía pasar muchas horas felices entre 39 las flores y los exquisitos mármoles que lo adornaban, se convirtió en un campo de malezas. Los cardos reemplazaron a las rosas y feas enredaderas salvajes se aferraban a los mármoles y trataban de ocultar su blancura y belleza. La casa estaba desolada; era una muestra de la futilidad de la existencia humana; y de una cosa hermosa había pasado a ser una monstruosidad. Ahora, de acuerdo con la costumbre en Jerusalén, el hombre y su esposa pasaban su tiempo en la azotea de la casa, desde donde se veía la ciudad por un lado y el maravilloso Líbano por el otro. Junio estaba en su apogeo; las flores silvestres hacían que los cerros y los valles se llenaran de color, realzado por las mariposas brillantes que revoloteaban de flor en flor y los pájaros que se lanzaban y se elevaban por el aire claro y transparente, cantando a pleno pulmón, “¡Sal y vive! ¡Vive! ¡Vive!” Todo les llamaba al hombre y su esposa a vivir y ser felices. Pero estaban tan sumidos en sus tristes pensamientos que no prestaban atención a nada. Y fue en este mismo día que Abdullah y Jethro regresaban del mercado donde habían ido a vender los jarrones que Abdullah había fabricado, y Abdullah fue adelante, mientras Jethro lo seguía con la mula. Él estaba tocando una extraña melodía y le ponía palabras para que se ajustaran a su gusto, una melodía con una atractiva tonalidad menor: La vida es un círculo sin fin, La muerte no rompe el lazo, La muerte es solo sueño. La vida es eterna, nada se pierde. 40 Y la mujer, sentada en tristeza, se conmovió al escuchar la extraña música y le dijo a su esposo: “¿Qué significa este extraño joven al decir ‘La vida es un círculo sin fin’?” Y su esposo, mirando hacia ellos, dijo: “Es Abdullah y su hijo que regresan del mercado. Se dice que tiene una extraña filosofía que ha explicado muchos de los pesares de esta vida, y ha transmitido su filosofía a este chico Jethro para que la cante y la acompañe en su arpa”. “Ojalá pudiera sanar mi corazón roto”, dijo la mujer. Así que el hombre, levantándose, golpeó un gong de bronce y apareció un esclavo negro. “Amo, a su servicio”, dijo, inclinándose profundamente. “Ve tras el hombre y el chico que acaban de pasar y diles que sean nuestros invitados y descansen un rato con nosotros”. Cuando Abdullah subió a la azotea, el hombre, levantándose, dijo: “Saludos a ti, Abdullah”, y, inclinándose, le indicó que se sentara en una alfombra que el esclavo había extendido para él. Jethro, que estaba detrás, lleno de asombro abrió los ojos. Fue él quien vio los exquisitos mármoles blancos cubiertos de negro y las grandes urnas de flores vacías a un lado. Tampoco se le escaparon las ricas alfombras orientales. Todas las riquezas del mundo no son nada sin la actitud mental adecuada hacia la verdadera sustancia. El sirviente, moviéndose sin hacer ruido, trajo cigarrillos y café negro. “Hemos oído a tu hijo cantar una extraña canción”, dijo el hombre. “La vida es un círculo... ¿Qué significa la 41 juventud?” Y luego, continuó diciendo: “¿Y qué significa ‘La muerte no rompe el lazo’?” Abdullah se preparó para responder, pero el noble añadió: “¿No ha sido llevada nuestra amada Rhetta por el Último Enemigo y alejada de nuestra vista?” Entonces Abdullah respondió y dijo: “¿Creen ustedes en Dios y en que Él está en todas partes?” “Creemos en Dios y en que Él es bueno”, respondieron al unísono. “¿No saben que Él es Vida eterna y que es inmutable? Entonces, ¿cómo puede ocurrir la muerte en una infinitud de vida? ¿Puede Dios cambiar, o una de Sus ideas caer en el olvido?” Un profundo silencio cayó sobre ellos mientras Abdullah continuaba: “La vida puede cambiar de forma; el renacuajo en aquel charco no permanecería siempre un insecto, sino que ampliaría sus capacidades, y al cambiar de forma se convertiría en una rana, sin perder ninguna de sus capacidades anteriores, sino alcanzando un estado avanzado de progreso. ¿Muere la oruga fea cuando se convierte en una mariposa radiante, y lo que queda atrás, ¿es tanto oruga como mariposa? ¿Querrían que la hermosa mariposa, que ha atravesado el feo capullo y ha superado las limitaciones estrechas del estado de oruga, regresara a su condición anterior? Y ¿qué otro motivo aparte del egoísmo podría impulsar su deseo de que regrese? Está claro que no sería bueno para la mariposa, ni la haría feliz, pero podría satisfacer su deseo egoísta de posesión. Entonces, cuando nuestros seres queridos en su camino de progreso han alcanzado una libertad que nosotros desconocemos, ¿es bueno y feliz para ellos que los deseemos de vuelta, o es para satisfacer nuestro egoísmo? 42 “¿No es, entonces, la muerte, en su verdadero sentido, progreso? ¿No es despliegue? ¿La flor no se despliega a expensas de que la semilla caiga? Sin embargo, ¿está muerta la semilla? “¿No demostró el Gran Maestro que la muerte era un mito, cuando apartó la piedra de la tumba, la cual parecía haber sellado la realidad de la muerte? ¿No dijo: ‘Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy para despertarlo de su sueño?’ Y luego, su gran mandato: ‘Desátenlo y déjenlo ir; libérenlo de las sábanas mortales de la creencia humana, que dice que la muerte es el fin, que es real y terrible, que es el resultado de la vida. Nuevamente os digo, la Vida es eterna’. “¿Pueden concebir a un Dios que siempre está presente volviéndose inactivo? Dios, el bien, es movimiento perpetuo, y nosotros, Sus ideas perfectas y expresiones de Su pensamiento, estamos controlados y gobernados por esta perfecta ley de actividad; entonces, la inacción o la muerte nunca pueden ocurrir, aunque la idea o expresión pueda cambiar de forma. “Quien conoce esta ley de progreso, ¿quién intentará atarla deseando y lamentándose por aquellos que han ido antes y han cortado la cáscara del materialismo? ¿Se aflige la madre cuando su hijo deja de lado su libro de texto y toma el siguiente libro en sus manos? ¿No se regocija y dice: ‘Está progresando; el conocimiento y la comprensión están reemplazando la ignorancia; está encontrando su camino fuera de la oscuridad, que es la ignorancia’? “¿Qué es lo que muere? ¿Es el hombre, la ‘imagen y semejanza’ del Dios eterno? ¿Es la idea perfecta de Dios, que es sostenida por Él, lo que muere? ¿Y de dónde proviene un poder contrario a la omnipotencia que destruye las obras de Sus poderosas Manos? 43 “¿Le estamos rindiendo el homenaje correcto a aquellos que han partido cuando colgamos nuestras paredes de negro y nos sentamos de luto, olvidando vivir y tender la mano para ayudar a otros que están aquí con nosotros? ¿Es el jardín de allí, que está enredado de malas hierbas, un tributo a la belleza de aquella a quien lloras? ¿Qué corazón desfalleciente al contemplarlo recobraría el ánimo y la nueva esperanza? “Así que les digo, mis buenos amigos, quiten de sus ventanas estas cortinas oscuras y abran de par en par las puertas para que entre el aire fresco y la luz del sol, y restauren el jardín con rosas, y vean cómo florece el desierto. ‘Yo soy la resurrección y la Vida, aunque muriera, vivirá de nuevo. Y aquel que cree en mí, aunque muera, vivirá’. Eso dijo el Gran Maestro”. 44 AMOR ADGA, la hermosa, la adorada, la bienamada y el ídolo del corazón de su padre, acababa de salir del baño romano de mármol blanco, sobre el cual presidían dos estatuas de jóvenes sosteniendo en sus manos una lámpara que proyectaba un leve tinte verde sobre el agua y los accesorios de mármol de la habitación. Sus criadas la masajeaban y ungían con aceites preciosos y perfumes de oriente, mientras una tercera esclava negra balanceaba suavemente un magnífico abanico. En medio de este lujo oriental, recostada en un largo banco de mármol cubierto con una rica pieza de tela carmesí, parecía una maravillosa pieza de mármol, obra maestra de algún artista, que había sido colocada descuidadamente en este elaborado baño, excepto por sus maravillosos mechones negros como el cuervo que parecían tener un púrpura profundo escondido en ellos, que caían sobre sus blancos hombros y espalda en grandes 45 rizos espesos. Sus ojos eran azules y firmes en su mirada, rodeados de largas pestañas oscuras, y se asemejaban a los estanques que se encuentran en el corazón de algún denso bosque. Tenía un cuerpo esbelto y delgado, más bien del tipo sinuoso, y completamente diferente de las demás doncellas de su raza. Sus labios altivos y delgados y sus rasgos finamente cincelados contrastaban extrañamente con la belleza sensual y exuberante de otras doncellas de oriente. Por un padre indulgente, se le había dado el sobrenombre de Adore´e, por el cual era conocida en general. Siendo la única hija de un noble adinerado y cristiano, había sido mimada en una medida inaudita en ese país. De hecho, incluso tenía la compañía de hombres, y su padre había dejado la elección de esposo a su propio gusto, una condición deseada desde hace mucho tiempo, pero aún no alcanzada en Jerusalén. Adore´e tenía muchos pretendientes, y de muchas tierras, ya que su fama como belleza se había difundido. La aclamaban como la mujer más hermosa de oriente y la elogiaban en canciones y poesía como “La Medianoche de un Jardín de Junio”, “El Crepúsculo del Desierto”, “La Bruma Púrpura del Atardecer”. Hablaban de sus pequeños pies blancos como poseedores de la rapidez del ciervo en la montaña cubierta de nieve. Ahora bien, Adore´e había escuchado las canciones de muchos amantes y se había emocionado con sus elogios, pero en el fondo sentía que había un vacío, y que sus canciones eran provocadas solo por lo físico; que cuando su belleza se desvaneciera entonces el culto y el amor cesarían, y posiblemente antes. “El amor era tan fugaz como esto”, así le había dicho su vieja niñera, y le había enseñado los secretos de la belleza, y le había exhortado a 46 mantenerse hermosa para que su señor y amo estuviera satisfecho. Pero en lo más profundo del corazón de Adore´e había un anhelo de algo más sustancial, algo más duradero y estable; así que uno por uno despidió a sus amantes, y uno por uno ellos prometieron buscar una tumba acuática o adentrarse en el desierto y convertirse en sacrificio al sol. Ay, esta doncella que tenía todo lo que la riqueza material le podía ofrecer, era infeliz, y suspiraba mientras su doncella le colocaba las pesadas bandas de oro en sus bellos tobillos blancos. “¿Por qué suspiras, oh, hermosa Dama de la Medianoche?” preguntó una de sus doncellas. “Tú, entre todas las doncellas, eres envidiada, pues posees poder, belleza y riquezas; sí, y amantes por montones. ¿Qué más podría desear una doncella?” Y Adore´e, respondiendo, dijo: “Amor, Misma, amor”, y apartando los pesados mechones negros, tomó la banda dorada de la doncella y la ajustó ella misma, utilizando el estanque verde como espejo. “Amor”, continuó como si hablara consigo misma, “que no sea físico; algo más noble que la adoración del cuerpo, la riqueza y las joyas. Oh, Misma, ¿no existe tal amor? ¿No hay nada más que la fugaz y cambiante sensación de felicidad?” “Mi señora, hoy no te encuentras bien, o tal vez estás perturbada por algún extraño sueño de la noche. ¿Qué más podrías desear? ¿No tienes el amor de cien hombres dispuestos a cumplir tus deseos?” “Sí, pero no tengo el amor de aquel que sabe que el amor no es consumir, sino edificar y desplegarse.” Hablas del extraño amor del que habla Abdullah en la Puerta Este, y hay muchos que creen en él, pero para mí, 47 no es más que palabras”. “¿Quién es Abdullah?”, dijo Adore´e. “¿No conoces al alfarero y escritor de cartas llamado Abdullah? Se dice que alivia una gran carga de los hombros de muchos con su feliz filosofía”. “Esta noche, a las ocho en punto, iremos a verlo y escucharemos lo que tiene que decir sobre el amor”, dijo Adore´e, levantándose. “Pero, Señora Bella, no podemos ir solas a esta apartada choza del alfarero. Está junto a la puerta norte y el camino está muy oscuro, y dicen que es el camino de mendigos y ladrones”. “No obstante”, dijo Adore´e, “iremos. Tú me acompañarás, Misma”. La noche cayó como un pesado telón, ocultando la belleza del atardecer con un grueso manto de nubes, pero al sonar las ocho campanadas, Adore´e y Misma, envueltas en pesados abrigos de viaje, se dirigieron a la morada de Abdullah. Un fuerte viento se había levantado y los cielos se convirtieron en el patio de recreo de un millón de horribles fantasmas de nubes, que corrían por el cielo en un terror frenético. “Se avecina un terrible huracán”, señaló Misma volviendo atrás. Pero Adore´e dijo: “Continuaremos. No puede estar muy lejos, porque podemos ver el oscuro contorno de la gran muralla”. 48 Pronto una luz rojiza se encendió en el cielo, se volvió azul y se extinguió de nuevo, seguida de un leve retumbar de truenos, y de nuevo la doncella habló de regresar: “¡Oh, mi señora, no deberíamos buscar refugio y regresar a casa, y volver otra noche cuando no sea tan terrible?” “Misma”, dijo Adore´e, “esta noche no está más inquieta que mi mente. Estoy cansada y preocupada, buscando la felicidad y el verdadero amor”. A medida que se acercaban al patio de la morada de Abdullah, la tormenta los alcanzó. Grandes rayos rasgaban el cielo, seguidos de retumbos diabólicos de truenos ensordecedores, y luego un silencio casi tangible. “¿Quién va allí?” llamó Abdullah cuando las mujeres entraron al patio. “¿Qué buscáis a esta hora y en esta tormenta? ¿No se cerraron ya hace mucho tiempo las puertas de la ciudad y todos los hombres están a salvo en sus hogares?” “Te busco, Abdullah”, dijo Adore´e. “Y he venido a ti a través de esta tormenta, que se asemeja mucho a mi estado mental, para conocer un amor que no es físico, para conocer un amor que no trata de pasión y que no fallará. ¡Oh! Abdullah, estoy cansada de este amor cambiante y fugaz. ¿Puedes decirme qué es el amor verdadero?” Parado allí ante la entrada, el pesado abrigo cayó de sus hombros, y por los destellos de los relámpagos Abdullah pudo ver su maravillosa belleza, y dijo: “¿No es esta la Lady Adore´e, cuya belleza es elogio de mil baladas?” “Sí”, respondió ella, “y quiero conocer el amor”. 49 Entonces Abdullah, de manera directa, les indicó que entraran y les colocó alfombras. “Dios es Amor, y ya que Dios es inmutable, el amor también debe serlo; y ya que Dios está en todas partes, el Amor también debe estar en todas partes. Dios es Vida, y Dios es Amor; entonces la verdadera Vida es Amor y es eterna, ya que la Vida es eterna. El amor que es material es de pocos días y lleno de problemas; se construye sobre un fundamento de arena. Es elusivo, porque en el momento en que crees poseerlo, ¡ah!, se ha escapado entre tus dedos y ha revoloteado hacia otro. Y, por último, es limitado y no pertenece a Dios; por lo tanto, no puede satisfacer. “Entonces, el amor es universal y se extiende a todos. Es bondad activa y se encuentra buscando el ‘propio en el bien del otro’. El amor es un verdadero servicio. Es la figura velada que da limosnas por la noche. Es la mano que ayuda a levantar al caído y lo pone de pie nuevamente. Es algo en el beso de la madre que sana el dedo del bebé herido y reemplaza las lágrimas con sonrisas. Es la palabra tierna pronunciada en el momento adecuado; es la pura alegría de vivir, de ser feliz y útil. “El amor es puro. Es la paloma que bebe el rocío del cáliz del lirio. Es el azul que se asoma a través de las oscuras nubes del sentido material y susurra que la tormenta está casi terminada. Es el estremecimiento de alegría que el pastor experimenta cuando encuentra a la oveja perdida. Es algo en el apretón de manos de un amigo perdido hace mucho tiempo. Es la ‘vara y el báculo’ que ayudan y guían. “El amor es dar, no oro duro, sino buenos pensamientos, ayudando así al mendigo a ayudarse a sí mismo y a regresar a su estado perfecto. “El amor es el cumplimiento de la ley, y Dios es la ley. 50 “El amor es trabajar en la viña del Maestro. ¿No sabéis que los campos están blancos pero que los trabajadores (amantes) son pocos? “El amor es libertad, y amando al hombre correctamente podemos liberarlo de la esclavitud del pensamiento material. Podemos liberar a todos los esclavos que mantenemos en cautiverio en nuestro pensamiento al amarlos como los hijos del Perfecto”. Ahora, cuando Abdullah dejó de hablar, cayó un silencio sin aliento sobre ellos y cada uno en su corazón rezaba la oración de agradecimiento, porque cada uno sentía el manto del verdadero amor que los envolvía suavemente. Y Adore´e, levantándose, dijo: “El amor estaba a mi alrededor, y todo lo que tenía que hacer era extender la mano y tomarlo, pero no lo sabía. Me estaba llamando y suplicando, y aún así no pude responder. Pero ahora sé lo que es el amor verdadero, es servicio; es pensar correctamente y vivir y actuar en consecuencia; es alabar a Dios, no con largas oraciones y discursos, sino con voces silenciosas de gratitud y disposición”. Y mientras seguían su camino, la tormenta se había agotado y el profundo azul de la noche empezaba a asomar entre las nubes. Y así regresaron por los oscuros caminos vestidos con las túnicas blancas y resplandecientes del Amor. 51 EL HOMBRE QUE PERDIÓ A UN AMIGO Con frecuencia se les veía juntos, estos dos amigos, Haaj y Absalom. Envueltos estrechamente en el manto de la amistad, incluso despertaban envidia y celos debido a su cercanía, debido a la protección que se brindaban mutuamente. Habían sido llamados Damon y Pítias, ya que se consideraban el uno al otro por encima de todo. Pero un día, en este refugio de amistad y amor perfectos, se infiltró una serpiente. Al principio, se negaron a escuchar por un momento sus insidiosas sugerencias y argumentos, pero la serpiente no se dejó apartar tan fácilmente; no fue destruida, solo fue apartada, y regresó más sutil que antes, hasta que finalmente uno de ellos sucumbió a la seductora voz del odio, los celos y la envidia, y se volvió contra su amigo, apuñalándolo en el corazón. No lo apuñaló con un 52 cuchillo de acero, sino con una espada de odio, que cortó profundamente y derramó la sangre de su amistad. Y un día, este hombre que había sido traicionado fue a ver a Abdullah. Estaba abatido y desalentado, pues había amado mucho a su amigo. Y Abdullah, levantando la vista de su trabajo, dijo: “Saludos, Haaj; ¿dónde está Absalom, pues ver a uno de ustedes es ver a ambos?” Y Haaj, con palabras llenas de tristeza, contó la historia de su amigo perdido y le dijo a Abdullah: “Abdullah, tú sabes bien que le coloqué ropas púrpuras y finas, y le puse al cuello una cadena de oro, y le mostré preferencia en todas las cosas, y luego, cuando alguien llegó y le susurró al oído sugerencias de desconfianza, ¿no me atravesó con la espada del odio y me dejó al borde del camino sangrando casi hasta la muerte por las heridas que sus crueles palabras y acciones me infligieron, y dejó mi fe en el hombre como una cosa destrozada?” Y Abdullah, levantándose, puso su brazo alrededor de Haaj y dijo: “Paz sea contigo, Hermano Haaj. ¿No recuerdas la Primera Ley, ‘No tendrás otros dioses delante de mí?’ ¿No estabas, en cierto modo, convirtiendo a tu amigo en un dios? ¿No lo estabas elevando como algo que debía ser admirado por encima de todo, desafiando incluso su personalidad? ¿No era por él que todas las perlas de tu pensamiento se guardaban? Entonces, no lo consideres una pérdida, sino una ganancia, que la ley del progreso te haya obligado a ‘no confiar en tu propio entendimiento’ y a no depositar tu confianza en el algo material cambiante y variable llamado hombre, sino a volverte primero hacia Dios, que es el Bien y tu verdadero amigo. 53 No lo consideres tu enemigo, sino tu amigo, porque una vez más te ha puesto en contacto con Dios y te ha devuelto tu legítima filiación. “Y si ha pisoteado tus perlas, ¿no te enseña a guardar con mayor cuidado tus perlas (pensamientos) en el futuro y a no volver a arrojarlas al suelo? Son valiosas y si algún hombre las busca, no tardes en darlas, pero no las fuerces; de lo contrario, el deseo animal en el hombre te desgarrará. A cambio de tus perlas de amor y buenos pensamientos, él te lanzaría chorros de odio y engaño. A estos, te insto, déjalos de lado, porque no son dignos de nada más. “Mira allá, hacia la cúpula de la Mezquita de Omar. Observa cómo resalta contra el atardecer enrojecido. ¿No parece una espléndida perla blanca en un vaso de vino? Sí, como una asombrosa reproducción de la copa de vino de Cleopatra en la que intentó disolver el último emblema de pureza que poseía, para poder consumirlo. Para poder consumir la pureza y chamuscar sus ropas blancas con el calor de los pucheros de carne de Egipto. Pero, al igual que con Cleopatra, aunque la pureza y la bondad quedaron sumergidas en el vino, solo se ocultaron, no se destruyeron, así sucede con el amor por tu amigo: solo está oculto en la embriaguez enloquecedora del vino del odio mortal, y cuando él haya vaciado la copa de su amargo contenido y se haya revolcado en el lodo de su propio error, encontrará esta perla, aún sin manchar y intacta, y la apreciará como la ‘perla de gran valor’. “No es odio, sino compasión, lo que debe llenar tu corazón, la compasión que el Maestro sintió cuando miró a través del mar de rostros enfurecidos, alzó los ojos y dijo: ‘Perdónalos porque no saben lo que hacen’. “Ama más; ese es tu lema, no el egoísta amor humano que desea poseer, sino el amor que libera y hace libre; y 54 recuerda: ‘Cuando sea levantado (purificado en el pensamiento), atraeré a todos los hombres hacia mí’. “¿No dijo el Maestro: ‘Cuando tu padre y tu madre te abandonen, yo te tomaré conmigo’? ¿Entonces, puedes desear un amigo más cercano que Aquel que observa la caída del gorrión? “Ve y aliméntate entre los lirios, Haaj; no es tu tarea sufrir porque otro te haya ofendido. Él es quien debe sufrir y lo hará en la medida en que te eleves por encima del mal que te ha causado; a medida que seas superior a él, no encontrará lugar en tu pensamiento y regresará a su fuente para destruirse a sí mismo. “La amistad humana egoísta es como un grano de mostaza que se aferra firmemente en la mano, no puede crecer ni desarrollarse y no vale nada. El tipo correcto de amistad es como un grano de mostaza que se planta en un suelo fértil, está en constante desarrollo y, aunque puede ser la alegría de uno, no está excluida de los demás. Así como hay suficiente sol para todos, también hay suficiente amistad y amor para todos”. 55 ABDULLAH, MAESTRO, SANADOR AMANECE CUANDO Jethro atravesó la puerta baja, vio a Abdullah trabajando en un jarrón. Era una cosa hermosa de contemplar, grande y de un color azul celestial. Los gráciles brazos del Alfarero abrazaron el jarrón mientras pintaba sobre el campo despejado, racimos de almendros en flor. Jethro se quedó un momento observando cómo el Alfarero pasaba de su jarrón al racimo de flores de almendro, que casi tocaba sus hombros desnudos y morenos. El almendro se alzaba cubierto con su niebla de blancura plateada contra el cielo despejado, y la maravilla del día, la mañana, se cernía sobre todo. “Qué jarrón tan glorioso”, dijo, “y cuán perfectamente estás metiendo el cielo y el almendro en él. Cuando lo miro, el uno ‘se pierde en el otro’. Como debe ser”, dijo Abdullah, sin levantar la vista de su trabajo. “Cuando tienes un concepto perfecto de cualquier cosa, puedes reproducirlo fácilmente”. “Supongo que lo más difícil entonces es adquirir el concepto perfecto”, continuó Jethro, mirando desde el jarrón al cielo y al árbol y viceversa. “No es tan difícil como exigente. Mucha gente se aferra a las cosas y piensa reproducirlas, sin entender mucho más que la superficie que las cubre, como resultado tienen una cosa sin vida, como el niño cuando intenta dibujar la imagen de un hombre. A medida que madura con el estudio, descubre que el estudio de la estructura y la anatomía del hombre le permite pintar algo debajo de la piel que lo hace más real y natural”. Jethro escuchó atentamente. “Es como algunos de los estudiantes que vienen para recibir instrucción. Cuando les dices que son perfectos porque Dios es perfecto inmediatamente se van corriendo, sintiendo que tienen toda la Ciencia a su alcance, y se desilusionan cuando no pueden reproducir, ni siquiera en una pequeña forma, lo que han aprendido. Debemos estudiar, reflexionar y aprender las lecciones simples antes de hacer las más grandes. No quiero desanimar al estudiante, pues en el momento que escucha la Verdad hablada hay alguna demostración que puede hacer con lo que sabe, pero si tan solo estuviera dispuesto a demostrar esa verdad y no tratar de demostrar cosas que son más allá de su comprensión, en ese momento, se elevarían a alturas gloriosas, sobre un sólido fundamento de Verdad, que ellos mismos habían erigido, y que no podría ser barrido por las tormentas. “Te he oído decir a la clase que la simplicidad es la nota clave de la verdad y, sin embargo, todo esto me parece confuso”. 58 “No debería ser así. Cuando la semilla de la Verdad se siembra por primera vez, contiene la promesa de una rosa, pero tiene que pasar por ciertos pasos y etapas, y cuando haya realizado estas etapas, se abrirá naturalmente en todo su esplendor. Si es forzado y finalmente abierto por dedos amorosos equivocados, fracasa por completo, porque no había llegado a través de un crecimiento constante al lugar de la demostración. Nunca hay un momento en que el Buscador de la Verdad no pueda encontrar algo completamente dentro de su conocimiento sobre lo que pueda demostrar. ÚNICAMENTE nos enfrentamos a los problemas que somos CAPACES de enfrentar en ese momento, y si los resolvemos, aferrándonos persistentemente al hecho de que estamos creciendo hacia la luz, habrá cosas más grandes que probar y nos llegarán pruebas más grandiosas a medida que avanzamos por el camino.” Una brisa suave y fresca de la mañana hizo llover flores de almendro sobre ellos. Desde la distancia llamó a los primeros pájaros de la mañana. Desde el este, el oro tamizado del sol de la mañana estaba cambiando el púrpura en rosa concha. Era el tiempo natural de oración y acción de gracias, así que el niño tomó su arpa y cantó su himno matutino, mientras el Alfarero se sentaba en silencio, meditando en las maravillas de la Vida, su belleza, su felicidad. Los cielos declaran la gloria de Aquel que hizo todas las cosas; Cada día se repite la historia, Cada noche trae su homenaje. A la frontera más remota de la tierra Su poderoso poder es conocido; 59 En el orden de la grandeza de la belleza, Se muestra su obra. La dulce y cálida voz tembló y revoloteó en el aire como una mariposa encantada y luego se quedó en silencio. Se sentaron por un rato en silencio, con los ojos levantados al cielo y con el corazón lleno de gratitud mientras oraban y sentían el ímpetu de sus oraciones precipitarse en ellos. Y Abdullah leyó de los pergaminos sagrados: No te inquietes a causa de los malhechores, Ni tengas envidia de los Trabajadores de iniquidad. Apartaos del mal y haced el bien; Y morad para siempre. Los justos heredarán la tierra, y habitarán en ella para siempre. La ley de Dios está en su corazón. y NINGUNO de sus pasos resbalará. Porque el Reino es del Señor y Él es el gobernador entre las naciones. Terminada la lectura, el niño volvió a cantar: En la contemplación diaria De ti me deleito; Oh, deja mi meditación. Aferrarme a Ti correctamente, Ayúdame en la supresión De pensamientos y palabras ociosas; Guárdame de toda transgresión Redentor, Fortaleza y Señor. 60 “Y que así sea”, finalizó Abdullah, mientras volvía de nuevo a su jarrón. “Si todos en el mundo se sentaran por unos momentos de regocijo al comienzo del día, antes de comenzar el contacto con sus hermanos, pasarían el día feliz moviendo montañas de error o maldad. La oración por la mañana es como afinar un instrumento antes de empezar a tocarlo. Algunas personas se levantan y se apresuran a salir sin estar preparadas. Cuando llega una tormenta, esperan aquietarla con dulce armonía, pero al pasar las manos por las cuerdas de su instrumento la encuentran desafinada, y la tormenta continúa mientras intentan afinarla en medio del estruendo del pensamiento mortal. Cuánto mejor hubieran hecho una pausa por un momento y lo pusieran en armonía con la alabanza y la acción de gracias al comienzo del día. Esto es lo que nos fortalece contra las luchas del mundo, esto es estar ‘preparándose para encontrarnos con los ‘Leones en la calle’, esto es lo que hace que nuestro pase sea el de ‘música exquisita’. Unos momentos al despuntar el día, a solas con su Creador, reconociendo, dando gracias, recibiendo instrucciones, eso es lo que hace del día un globo dorado donde no hay sombra ni preocupación”. Volvió a mirar su jarrón. Jethro lo observaba mientras trabajaba, mirando constantemente el rocío de flores cerca de él. Con qué frecuencia recurría a ellos para asegurarse de que tenía el tamaño, el color y la forma correctos. Era un verdadero artista. Como si percibiera los pensamientos del niño, el Alfarero volvió a hablar sobre el jarrón. “Cuando un hombre tiene un concepto perfecto de cualquier cosa, no es difícil reproducir esa cosa”. Ahora desde hace años tengo el almendro conmigo y lo he estudiado en todos sus 61 cambios. He llegado a conocer la blancura plateada de sus flores a diferencia del blanco azulado de otras flores de la mañana. He ganado un concepto perfecto de él, y lo estoy produciendo aquí en este jarrón para que pueda ir a la ciudad y traer consigo un soplo del campo, de lo abierto. Pero supongamos, por ejemplo, que en lugar de este vaso inanimado tomamos el cuerpo o templo del hombre. Diariamente nos cruzamos con cientos de hombres que no tienen el verdadero concepto de lo que es o debería ser un cuerpo perfecto. Sus dibujos son malos. Siempre siento que me gustaría borrar sus dibujos y comenzar otros nuevos para ellos. Instintivamente quiero darles el verdadero concepto de salud o gozo y felicidad, para que lo representen en el templo y lo conviertan en algo glorioso, algo bello y útil. Hay una gran y gloriosa ley que gobierna todo esto, es el sonido de la trompeta, que despertará a los muertos. “Cual es el pensamiento de un hombre en su corazón, así es él”. Tan simple que parece difícil, la gente lo pasa todos los días sin darse cuenta. Te dirán que es ‘toda teoría, que no hay nada de cierto en ello, sin detenerse nunca a considerar que los pensamientos muy enfermizos que tienen se están manifestando y probándoles la verdad de esta afirmación de una manera que debería hacerlos saltar a la comprensión. Y, sin embargo, qué simple cuando un hombre despierta y ve que su pensamiento lo ha hecho, o lo ha llevado a donde está ahora. Inmediatamente inicia el proceso de reversión y si “no se desmaya” verá los resultados. Algunos se desalientan porque no pueden cambiar las condiciones de inmediato. Olvidan ‘que han sembrado y cosechado durante años cosechas de error. Esperan venir al campo y espolvorear trigo sobre él y ver un fruto inmediato olvidando por el momento que ese mismo 62 campo ha sido densamente sembrado con cizaña. Pero el verdadero vencedor reconoce que la ley que ahora está poniendo en funcionamiento para el bien es la misma que ha estado distorsionando y usando para producir el mal, y que ahora debe comenzar el proceso de desmalezado, y la plantación constante de buenos pensamientos, buenas hechos y palabras. Todo esto es un trabajo glorioso para el vencedor, sin importar cuán grande sea el problema que enfrenta, día tras día, finalmente lo llevó a la altura del logro sin siquiera abordarlo como un todo. “Hombres de poca fe,” ¿Por qué seguiremos adelante, fallando en hacer las cosas pequeñas, porque de ellas están hechas las cosas grandes? Para mover una montaña, debemos comenzar por quitar una pequeña porción de ella. Cada grano de polvo tiene que ser movido antes de que toda la montaña sea removida, y es el darse cuenta de esto lo que hace que el trabajo valga la pena. Podemos comenzar justo donde este nos encuentra, y quitar los obstáculos que nos confrontan hoy, tal vez esta es la tendencia a tener pensamientos desalentados sobre el posible resultado, tal vez es una pereza mental, o tal vez es un sentimiento de que “Mi problema es mayor que el tuyo”, pero de todos modos, sea lo que sea, es solo un pequeño grano de polvo que debe ser apartado hoy, para que mañana se puedan remover más escombros, y finalmente, mediante la limpieza diaria y el guardar, descubriremos que la montaña ha sido completamente movida y que hemos alcanzado las alturas de la demostración. Y una de las mayores ayudas para el logro son las oraciones matutinas, el baño matutino, podríamos llamarlo, cuando la mente se lava pura y limpia de los males y se arregla para el día. 63 Cuando el concepto perfecto llega al hombre, gradualmente comienza a manifestarlo en su vida. Comienza a darse cuenta de que es algo más que un reflejo, comienza a identificarse con el Padre interior y no con el cuerpo. Jesús hizo esto constantemente. Siempre fue “uno con el Padre interior” “Yo y mi Padre somos uno”. Nunca se asoció con el cuerpo. El cuerpo era donde se elaboraba el concepto. Era como el lienzo de un maestro donde dibujaba sus cuadros, tenía sus demostraciones y manifestaba la palabra “La palabra se hizo carne y habitó entre ellos”. Eres más que cuerpo. El cuerpo no es hombre. El hombre es algo que coopera con el Padre interiormente y que controla el cuerpo, absolutamente. “¿Quieres decir que el hombre no es cuerpo?” interrumpió Jetro. “Eso es exactamente lo que quiero decir”, respondió Abdullah. “No hay en ninguna parte ninguna autoridad para tal creencia. El hombre es Uno con Dios; el hombre es la cosa que tiene autoridad y dominio. El cuerpo nunca tuvo dominio sobre una sola cosa; es la influencia animadora, la ‘Mente que también estuvo en Cristo Jesús’, la que hizo el trabajo, y eso es lo que somos. Somos el mismo poder que mueve y controla el cuerpo. Es nuestro lienzo sobre el que podemos ver la ‘palabra hecha carne’, es nuestro terreno de práctica”. “Ahora, ya veo”, dijo Jethro. “Ahora, veo cómo tenemos dominio, cómo tenemos autoridad. Hasta ahora siempre he pensado en un hombre como cuerpo, no especialmente el cuerpo material, sino simplemente como cuerpo, y puedo ver lo completamente imposible que es hacer demostraciones con tal creencia. Somos Divinos, herederos, hijos; no somos cuerpos. Controlamos el cuerpo por nuestros pensamientos. Trazamos sobre él lo 64 que queremos. Lo modelamos como deseamos. Encontramos con esta nueva gran libertad que escapamos del cuerpo o la esclavitud. Es como si fuera algo que nos privamos. Es sólo un concepto de lo que tenemos en mente. Es como ese jarrón. No estás en él y no tiene control sobre ti, pero puedes moldearlo, pintarlo, decorarlo de la manera que quieras. Lo guardas de ti. Aunque se estrelló contra la tierra, de ninguna manera te afectaría, porque sois Uno con el Padre interior y tenéis poder para retomarlo. Tengo poder para ponerla (la vida) y tengo poder para volverla a tomar. Eres la chispa divina: que es el verdadero hombre y que es ‘un poco inferior a los ángeles’ dotado de autoridad y poder. “Es muy glorioso entrar en este dominio, apartar el cuerpo de nosotros, por así decirlo, y no considerarlo un factor en nuestras vidas. Es muy maravilloso considerarlo como un jarrón sobre el cual nosotros, los alfareros, a través de nuestra asociación con ‘El Padre interior’, podemos trazar diseños de belleza, podemos controlarlo perfectamente, nunca preocuparnos por él, nunca someternos a él. o escuchar sus quejas. Porque ‘La arcilla no puede responder al Alfarero.’ “Mente eterna es el Alfarero, y pensamiento el barro eterno. Entonces nuestros cuerpos son pensamiento, y la Mente Eterna es la mente con la que somos uno y con la que operamos y controlamos la ‘arcilla’ o pensamiento. “Desearía que todos pudieran ver esto y manejar sus cuerpos de esta manera. Pondría en nada toda la enfermedad y la miseria en menos tiempo que cualquier cosa que yo sepa. Una vez que consideraran sus cuerpos como una especie de cosa separada sobre la cual estaban elaborando el diseño de su concepto más elevado, no 65 oirían ninguna queja de ellos, porque estarían en autoridad”. Y mientras Jethro hablaba, Abdullah había pintado en su jarrón una mariposa de oro pálido, descansando muy suavemente sobre la rama de Almendro. “Oh, qué hermoso es; qué levemente toca las flores y qué llena de vida —dijo Jethro, acercándose—. “Es tu inspiración. Esa cosa maravillosa que nunca más que toca la materia y se alimenta entre los lirios.” 66 SARIK EL FABRICANTE DE ALFOMBRAS MIENTRAS ABDULLAH y Jethro proseguían su camino hacia el templo, pasaron junto a la vivienda de Sarik, el fabricante de alfombras. Estaba sentado en el patio abierto de su pequeña vivienda trabajando en una exquisita alfombra Bokhara. El hombre y el niño se detuvieron y luego entraron. Sarik se levantó y los saludó. Estaba orgulloso del hermoso trabajo que tenía ante él, que estaba a punto de completarse. Su tono rosa intenso era como terciopelo sobre el que descansaban diseños geométricos en turquesa y azul profundo, bordeados de negro y marfil. “Qué magnífico trabajo”, dijo Abdullah, pasando los dedos por la textura aterciopelada. “Es perfecto.” Sarik sonrió amablemente. “Es una alfombra de oración para Adana. Mira, aquí está el Fylfot, el signo de la buena suerte”, y señaló con un dedo moreno la cruz de Creek, que estaba ingeniosamente tejida en las esquinas de la alfombra. Abdullah le sonrió. “Una señal de buena suerte en una alfombra de oración parece innecesaria, especialmente si uno sabe rezar”. “Lo es”, dijo Sarik, “pero esta es una orden”, frotó los dedos sobre la rica superficie de color, “y no mucha gente ha superado la superstición y el miedo a las señales y presagios”. “Eso es cierto”, dijo Abdullah, “he conocido a personas que conocían la Verdad que se aferraban a muchas supersticiones. Por ejemplo, algunos de ellos imaginan pensando por un momento en silencio y luego colocan sus manos sobre cierta parte de los rollos Sagrados para encontrar una respuesta a sus oraciones. Esta es la ‘clase más rancia de superstición’. Es una creencia en un Dios separado”. Sarik escuchó; era alumno de Abdullah y, a menudo, se sentaba entre la multitud que se amontonaba a las puertas de la ciudad cuando hablaba. “¿Quieres decir entonces que no debemos ir sin nosotros mismos en busca de nuestra ayuda?” “Eso es exactamente lo que quiero decir, porque no hay absolutamente nada fuera de ti que pueda ayudarte o dañarte. ‘No es lo que entra en el hombre, sino lo que sale, lo que contamina’, y también podría agregarse, ‘Lo hace’”. Los signos y presagios de buena suerte, las supersticiones y temores a los que se doblegan los hombres, no tienen poder ni para bien ni para mal, es simplemente la actitud que la mente del hombre toma hacia ellos. Si un hombre tiene consigo un amuleto o una pieza de la buena suerte, cada vez que piensa en ello, piensa en la buena suerte, y esto tiende a atraer hacia él cosas que de otro modo no se le presentarían; pero cuando está bajo la prohibición de tal pensamiento material también hay tantas leyes contrarias y contrarias para operar contra él, que su signo por lo general equivale a nada. Si cree en la suerte, debe creer también en el desastre o la mala suerte, o de lo contrario no necesitaría un amuleto o señal para proteger o ahuyentar la mala suerte. Cuando un hombre llega a la Verdad, debe aprender ante todo que la gloria de la Verdad es el entendimiento de que no hay ‘Separación entre él y Dios’. Y que no necesita tener recurso para ninguna otra Señal o maravilla que la Mente de Cristo que está dentro. No podéis imaginaros a Dios rebajándose en cosas tan absurdas como las que se creen. Por ejemplo, algunos de los pensadores más avanzados aceptan al menos en parte los signos del Zodíaco, y sufren las predicciones hechas por sus Adeptos. ¿Sería razonable imaginar a Dios como el creador de la Ley y luego hacer que la transfiera a un número de estrellas, etc., e imaginar la intrincada masa de leyes que se cruzan y se vuelven a cruzar para encontrar o poner en funcionamiento los millones de destinos? que se supone que están bajo su control. Es impensable; es imposible captar una forma tan complicada, y especialmente cuando te das cuenta de que excluye completamente a Dios de su reino y pone el control del universo y del hombre en manos de las estrellas. Sin embargo, muchos sufren tanto directa como indirectamente a causa de su fe en estas cosas. “Cual es el pensamiento de un hombre en su corazón, tal es él”. Si él cree que estas cosas tienen poder sobre él, ciertamente tendrán poder hasta que sufra lo suficiente de la experiencia para lavarse las manos de todo y volver al glorioso hecho de que no está separado ni por un instante de Dios, que es el único poder. Esto es digno de una tranquila meditación de media hora. Este hecho de que Dios y el Hombre son uno. Puede parecer grande en la superficie, pero cuando haces una pausa por un momento y piensas: “Soy uno con Dios”, luego piensas en lo que Dios es y sientes la dulce seguridad de tu unidad con Dios, una gran nube de preocupación y ansiedad se levantará. será levantado de sus hombros, y será liberado de la creencia en señales y presagios o incluso de la creencia ciega en buscar una señal en los pergaminos sagrados. “Abdullah”, dijo Sarik, “a menudo he sido culpable de esto. A menudo oré en silencio y luego puse mis manos sobre una parte de los rollos y leí el versículo, esforzándome por obtener una respuesta directa a mis oraciones, pero si me hubiera detenido a considerarlo, habría sabido que es igual de importante, como lo es poner tu mano sobre esta cruz griega y esperar que suceda algo bueno. La verdad se basa en un principio y aunque mantengas tu mano sobre el principio todo el día, no resolverá ni un solo problema. Lo que se requiere es la aplicación. Por supuesto, cuando oramos se nos da la respuesta y también la forma de ponerla en práctica, y no necesitamos más ‘Señales’. “Si tan solo pudiéramos ver la importancia del pensamiento, y cuán valioso es gobernarlo absolutamente. Supongo que si la gente supiera qué es realmente el pensamiento, estarían asombrados y con los ojos abiertos de asombro ante el hecho de que un pensamiento es tan poderoso como una acción, y a veces más”, dijo Abdullah. “Revolucionaría el mundo si todos supieran y siguieran esto. Hay muchas cosas ahora que puedes pensar que no pondrías en acción por el mundo, sin embargo, de alguna manera vaga, cada pensamiento da fruto. Tal vez puedas destruir sus efectos o arrancarlo de raíz antes de que salga a la luz, si estás alerta, pero piensa en la maravillosa paz mental cuando te das cuenta y practicas la teoría de que “cada pensamiento es tan poderoso o más que una acción”. ‘Os proporcionará una protección y una ayuda que aún no habéis conocido. “Nuestra oración debe ser: ‘Señor, que pueda recibir la vista’, la vista que me permitirá ver estas cosas y ponerlas en práctica, y deshacerme de esta superstición que arroja una niebla sobre todos. Aprendamos a vivir, no solo cerca de Dios, sino en Dios, y sepamos que Él está presente en cada conversación y ve los pensamientos de los hombres tan fácilmente como ves la alfombra que tienes delante. “Es un pensamiento feliz saber que ni un solo pensamiento o palabra buena se pierde jamás y que debe producir fruto según su género. Nos estimula a pensar con más cuidado y, por lo tanto, a actuar. “Solo piensa en lo que significaría si los hombres se dieran cuenta de que con el siguiente pensamiento iban a extraer todos los pensamientos posteriores de Dios. Y, sin embargo, esto es divinamente posible, cuando nos damos cuenta de la gloriosa unidad de Dios y el hombre. De repente entramos en el conocimiento de que un Dios inmutable no podría ser el Padre del hombre cambiante. Que la creencia supersticiosa de crecer, madurar, decaer y pasar, no es más que una creencia de vida en la materia, en lugar de en Dios, ‘porque en él vivimos, nos movemos, respiramos y existimos’. Dios está esperando para manifestarse a ti, y puedes manifestar tanto de Él como desees, aferrándote al conocimiento de que eres uno con Él y que Él es inmutable. La edad se desvanece; no es nada, porque la inmutabilidad de la vida no registra los días y las noches o los años y los meses creados por el hombre. Ah, este es un pensamiento glorioso y vale la pena sentarse en silencio con él: “Yo y mi Padre uno somos”. Lo has oído durante años, pero cuando lo reflexionas de nuevo con el pensamiento de que a partir del próximo pensamiento voy a pensar en los pensamientos de Dios, revelará en ti una novedad de vida y propósito que nunca antes habías conocido.” La “vocecita apacible” de la que tanto se ha dicho, finalmente se convertirá en la única voz, a medida que comiences a darte cuenta de tu unidad con el Padre interior. Al principio, el estruendo del pensamiento y la vida de los mortales clamará en voz alta por una audiencia. Presentará pruebas y hechos a su atención, pero a medida que su voz sea silenciada por el giro interno, finalmente se debilitará tanto que no se puede escuchar, entonces cada vez que te vuelvas hacia adentro escucharás solo una voz y esa será la “voz apacible y pequeña” que te guiará hacia toda la Verdad, porque La Voz Apacible, Pequeña, guía, señala, ilumina y muestra. el camino que debes seguir, sin confusión ni miedo. Ahora, cuando una semilla es echada en la tierra, primero muere y mientras cae, la nueva vida sale a la luz. “Necio, lo que siembras no se vivifica sino para morir”. Cuando entres en el silencio interior y plantes el pensamiento de tu unidad, la vieja vida de la vida Separada morirá y la nueva nacerá, y la nueva vida, “Dios le da el cuerpo como le ha placido, y para cada semilla su propio cuerpo”, para que la renovación y regeneración del trabajo hecho de esta manera produzca resultados. Hay una razón por la que estás justo donde estás en el gran plan de Dios, y es tu lugar rechazar todas las sugerencias de duda, miedo, descontento y escuchar las instrucciones que vas a recibir, no desde afuera. maestro, sino del MAESTRO MÁS GRANDE de todo el universo, “LA VOZ AÚN PEQUEÑA”, que os guiará a todas las cosas y os mostrará todas las cosas, si estáis dispuestos a escucharla y dejaros guiar por ella. Sabe mejor que nadie lo que necesitas, porque ha estado contigo a lo largo de todo tu progreso. Luego rechaza el pensamiento de que no estás en el lugar correcto, que el destino, el destino o las circunstancias te han atado. En el momento en que te des cuenta de que la LEY DE DIOS está operativa DENTRO DE TI, verás cuál es esa ley, ¿Puedes creer esto, puedes tener suficiente fe para volverte a ti mismo y declarar tu unidad con Dios y ver cómo funciona en perfecta armonía en tu vida? Incluso mientras hablo me guío en lo que os digo, porque declaro siempre al Padre Interior, y os doy el mensaje que Él me habla. Os bendecirá como me bendijo a mí y no volverá a nosotros vacía, sino que cumplirá. Es Dios quien obra EN ti. Tenga en cuenta la ubicación, EN usted, y luego coopere con Él y cumpla sus órdenes. El verdadero trabajo que tienes que realizar es expresar a Dios, esa es la razón por la que estás aquí. Debes expresar a Dios, y ahora comprenderás por qué debes “escudriñar las Escrituras” y saber por qué “porque en ellas CREES que tienes vida”. “Como un hombre PIENSA en su corazón, así es él.” El lugar en el que te encuentra este mensaje es el lugar que has creado para ti mismo, ya sea con un pensamiento correcto o incorrecto, y puedes cambiarlo consultando la “Voz todavía pequeña” porque “en un abrir y cerrar de ojos todo cambiará”. “Ojalá”, dijo Sarik, “que Adana pudiera haber escuchado tu charla esta mañana, Abdullah; nunca más se habría vuelto hacia el estúpido símbolo de la buena suerte, sino que habría captado de nuevo el principio de la bondad desbordante que inunda nuestras vidas con más de lo que podemos aceptar”. “La alfombra le traerá una gran alegría”, dijo Abdullah. “Es una cosa de belleza; sus exquisitos colores tan perfectamente combinados y mezclados son una lección de armonía y tranquilidad y muestran la mente del creador, y tal vez el principio que has entretejido en cada puntada y atado en cada nudo llegue algún día a él y le haga ver el Dios Verdadero, que no conoce tal cosa como la suerte.” TRATAMIENTO HABÍA una magnífica variedad de colores cuando los hombres se reunieron para la charla vespertina de Abdullah. Vinieron de los cuatro rincones de la ciudad, cada uno trayendo una hermosa alfombra sobre la cual arrodillarse o sentarse; sus largas túnicas y turbantes formaban una imagen particularmente atractiva contra el gris sombrío de las paredes. En ese momento, se escuchó cantar la cálida y dulce voz de Jetro, mientras tocaba su arpa. “Invoca al Señor y él te responderá”. Cuando la música se apagó, un silencio cayó sobre la asamblea cuando Abdullah tomó su lugar ante ellos. “Amigos míos”, comenzó, “les hablaré esta noche sobre el tema del tratamiento. Es algo vital de lo que hablar porque es el aparato práctico de la oración, y es algo que nos preocupa mucho a todos. “Hay tantos tipos de tratamientos como tipos de oraciones. Algunos tratamientos suplicantes, algunos tratamientos desafiantes, algunos tratamientos ‘He hecho mi parte ahora haz la tuya’, y alguna aplicación práctica de la Palabra que sana instantáneamente. “Después de que un niño ha aprendido a leer, no es necesario que recite el alfabeto cada vez que comienza a leer para asegurarse de que no ha olvidado nada. Ha avanzado de letras sueltas a grupos de letras, y de grupos de letras a grupos de palabras, frases; y de frases a oraciones completas, y esto mismo es cierto en Tratamiento. A medida que un hombre avanza en el conocimiento de lo que es el Tratamiento, deja de dar vueltas y vueltas para llegar, hace un atajo directo y da en el centro el primer tiro. “La forma de iniciar un tratamiento es por negación. Una rápida y tajante negación de la mentira, como si con un golpe de mano borraras la existencia de un error en la pizarra, o quitaras el polvo de una silla. Esta negación no sería laboriosa ni difícil. Debe ser con autoridad y, sin embargo, sin aceptar la condición como una realidad. No hay nada contra lo que luchar, o contra lo que luchar, pues todo es armonía y paz. Después de que se haya hecho la negación rápida, lo siguiente es respaldar su negación con la afirmación adecuada a la condición. “Es bueno disciplinar el pensamiento y entrenar la mente para que provoque el antídoto directo contra el error. En la materia médica, ciertas cosas se usan como antídoto para otras y un médico sabio las tendrá al alcance de la mano. Lo mismo es cierto en la superación, hay ciertas afirmaciones que, cuando se entienden y se aplican de forma correcta, actuarán rápidamente y obtendrán resultados. “No deseo transmitir que uno debe detenerse y buscar la cosa o el pensamiento en particular que contrarrestará el problema. Debe adiestrar sus pensamientos en tiempos de Paz y equilibrio de tal manera que cuando se desate la tormenta se haya preparado para hacer frente a cualquier emergencia. “¿Sabes que dentro de los pergaminos sagrados hay algo que antídota cada error de la carne y puedes encontrarlo y usarlo? Puedes catalogar estas cosas a medida que estudias y hacerlas tuyas, para que cuando lleguen los malos tiempos puedas defenderte. Como ilustración tomaremos un caso de prueba. Supongamos que un hombre se cayera y se torciera la pierna. ¿Qué afirmación haría usted después de la negación de Ningún accidente es posible para el hombre de Dios? “En sus manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. “¿Se te ocurre un tratamiento más completo que ese? ¿Hay algo que no esté cubierto, y completamente cubierto por eso? Si esta declaración se aplica lo suficientemente rápido con la comprensión adecuada, es mucho más probable que produzca una demostración instantánea, que si la persona comenzara con la declaración, Dios es bueno, Dios es bueno, Dios es todo, todo es bueno, etc. etc., hasta que llega al punto de poder decir que nada malo puede venir de Dios. Sabemos que este método reptante de razonamiento ha hecho cosas maravillosas, pero ahora ya no somos niños en pensamiento. Hemos crecido y hemos salido de entre ellos, y ahora estamos a punto de entrar en nuestra autoridad y dominio cuando la palabra es “Hablada y hecha”. Cuando tratas, entras en el lugar secreto y allí encuentras “El Padre interior”. Tú te alías con él y hablas la palabra de sanidad a cualquier condición mala o mala. No tengas miedo de decir “Iré y te sanaré”. No hay que temer quién hace el trabajo. Jesús usó tales expresiones libremente, y nos dijo que siguiéramos el ejemplo que nos ha dado. Cuando eres llamado a ayudar, es porque tu luz ha estado brillando lo suficientemente brillante como para impresionar al peregrino que busca ayuda. Entonces no le niegues a nadie esta ayuda. Cuando alguien se acerca a ti, quiere tu ayuda, no alguien a quien puedas referirlo, y otra cosa es esta, que pueda obtener la ayuda que busca de ti. Han sido conducidos en su forma limitada al lugar donde se encuentra la ayuda y si eres tú, no se lo niegues, de lo contrario, “si me niegas, yo también te negaré”. Recordad que sirviendo a los más pequeños de estos también me habéis servido a MÍ. A medida que nos adentramos más en la tierra prometida, vemos que cada pensamiento, ya sea bueno o malo, produce algún tipo de fruto. “Se dará cuenta de toda palabra ociosa”, y comenzamos a cuidar nuestro pensamiento y acción como lo haríamos con la “perla de gran precio”, y bien también, porque esta vigilancia nos ahorra un trabajo interminable más adelante. ¿Sabes que son los sentidos materiales los que cierran las puertas entre tú y Dios, y que la Gratitud es la marea de amor que las obliga a abrir? La mente agradecida tiene poco que superar, porque le da poca importancia al problema material. Hay una sensación muy completa de felicidad cuando nos damos cuenta de que Dios está obrando su santo propósito en ti y que somos la conciencia de Él y estamos aquí enteramente para expresarlo. De nuevo les traigo a la mente la importancia de despejar la mente por la mañana. Relájate, déjate llevar y bendice todo. Se ha dicho, y también con verdad, que el hombre que puede mantener su mente tranquila hasta las diez de la mañana no encontrará más obstáculos durante el día. Esto lo creo, porque durante ese tiempo te has fortalecido tanto que no hay ninguna posibilidad de que el error se vuelva real para ti. “Cuando me despierto todavía estoy contigo.” Cuando despierto del sueño de la irrealidad del pensamiento material, descubro que tú estás allí, y este bendito pensamiento de que Dios está siempre donde estuvo y ya está listo para cooperar con nosotros, nos hace querer mantenernos cerca de él. Comience bien el día, limpie la mente de todo odio, miedo, lucha, fracaso y desánimo. Tienes ante ti una nueva oportunidad perfecta. No hay nada que pueda estropearlo excepto tu forma de pensar equivocada. En las escuelas aprendemos que las dos leyes generalmente primarias con el hombre son estas: La ley de la autopreservación y la ley del interés propio. No tenemos que enfatizar el hecho de que esto es cierto materialmente porque todo lo que nos rodea lo vemos, pero volviendo espiritualmente al hombre encontramos que lo mismo es cierto también allí. Trabajamos constantemente en la Verdad para tener mejor salud, más riquezas, mejores hogares y un entorno más pacífico. Constantemente estamos tratando de poner en juego más del Poder de Cristo en nuestras vidas, y esto también es correcto, porque no hay manera de ayudar más que haciéndonos fuertes y bien. Cuando manifiestas fortaleza y salud eres un ejemplo vivo de tu fe. Cuando manifiestas el suministro en abundancia y al mismo tiempo sigues de cerca al Cristo, solo estás sacando a relucir una de las leyes Divinas. Para ser perfecto, el hombre debe sacar a relucir todas las diversas frases de la Mente. Debemos ser “totalmente completos”. Para tener hay que dar. La mente abierta puede recibir más que la cerrada y lo mismo ocurre con la mano. Si tu mente está cerrada, agarrando la semilla de la verdad, no puede crecer y, en consecuencia, no puede multiplicarse. Debemos dar, tener. Derrama abundantemente tu amor a todo el que te lo pida y te lo devolverá multiplicado por diez. Nunca he sabido que esto fallara. Siempre he recibido diez veces por todo lo que he dado. Si doy salud, a través de la comprensión del principio, a otro, por ese dar obtengo una mejor sensación de salud que la que tenía antes. Cada vez que puedo probar la Ley de Dios por otro, estoy más convencido de que es la Verdad y me hago mucho más fuerte en la verdad. La vieja Idea del Sacrificio no es más que la nueva idea de dar. Lo que ofrecemos es lo que recibimos multiplicado por diez. Hay una ley detrás de esto. Si tienes miedo de dar, es una señal segura de que tu conciencia de Dios es muy pequeña y que crees que le has arrancado todo lo que puedes obtener y que no lo dejarás ir. Si sabes que eres un medio y un canal a través del cual todo el bien fluye de Dios al hombre, sabrás que mientras el canal esté abierto, hay suficiente sustancia para fluir a través de él. “No temas, es el placer de tu padre darte el Reino.” El Reino está dentro de ti y puedes poseerlo entrando en una co-sociedad con Dios, haciendo valer tu derecho de nacimiento, saliendo con autoridad porque eres coheredero con Cristo. Cuando estudias y te das cuenta de que no hay nada que pueda separarte de la fuente de todo bien, entonces sabes que lo que das no es tuyo, sino del Padre, y así sabes que no puedes empobrecerte dejándolo. Cuando el hombre “nace de nuevo” pasa por el camino de nuestro Maestro. Primero viene el nacimiento de la nueva idea, luego el gran y glorioso despertar a la verdad, luego el bautismo. Hasta este punto, el joven Vencedor da grandes pasos, luego viene la tentación, en la que es arrojado desde el monte al valle de la depresión y la desesperación. Ahora tiene las alas cortadas porque no tuvo entendimiento para sustentar sus vuelos etéreos. Después de su tentación, vuelve a emprender el camino hacia arriba, más decidido que nunca a ganar y llevar la corona. La tentación nuevamente sigue sus pasos y acecha detrás de él, pero ahora tiene la meta ante él en lugar de los infinitos pasos que conducen a ella. A medida que pasa del entendimiento a la sabiduría, llega a la crucifixión, donde la creencia en la carne debe ser crucificada o tachada. Esta es la agonía del Monte Calvario donde el mundo entero está en contra del peregrino y él es abandonado por todos para trabajar desde la creación en la materia. Después de haber superado esta prueba y el hombre es regenerado y renovado, tiene su resurrección de la tumba, donde el pensamiento material lo ha consignado. El hombre material dice, “más vale que estés muerto”, pero el hombre espiritual se da cuenta de que la verdadera felicidad y gloria solo son posibles cuando el pensamiento material de la creación es totalmente eliminado y destruido en su conciencia. Después de resucitar, hace su ascensión y ya no conoce la materia como una realidad. El hombre material dice, “más vale que estés muerto”, pero el hombre espiritual se da cuenta de que la verdadera felicidad y gloria solo son posibles cuando el pensamiento material de la creación es totalmente eliminado y destruido en su conciencia. Después de resucitar, hace su ascensión y ya no conoce la materia como una realidad. El hombre material dice, “más vale que estés muerto”, pero el hombre espiritual se da cuenta de que la verdadera felicidad y gloria solo son posibles cuando el pensamiento material de la creación es totalmente eliminado y destruido en su conciencia. Después de resucitar, hace su ascensión y ya no conoce la materia como una realidad. A medida que trabajes en la Verdad, te darás cuenta de que el hombre Espiritual es mucho más grande que el pobre concepto material que has tenido contigo durante tanto tiempo que no podías reconocer ninguna semejanza. Es como un artista que concibe un cuadro hermoso en su mente y trata de reproducirlo en un lienzo, pero los mejores de ellos admiten el completo fracaso y saben que el cuadro real que descansa en su mente es infinitamente más hermoso que sus mejores esfuerzos. Así es con el ‘hombre espiritual’. El hombre material que se ve es una pobre falsificación de la imagen o concepto que se tiene en mente. UN PENSAMIENTO PARA EL DÍA TODA CAUSA ES MENTAL, EL EFECTO SE DARÁ SOLO. Si quieres salud, no pienses en la enfermedad. Si quieres riqueza, no pienses en pobreza. Toda Causa es mental. Toma nota de esto y obsérvate a ti mismo durante el día y observa cuántas veces has caído en un estado mental equivocado. TODA LA CAUSA ES MENTAL, el efecto se encargará de ello. Quiero recalcarles la importancia de esto. ¿Siembras la causa de algo hoy y luego te preocupas por el efecto mañana? Mira a la CAUSA. Una corriente fangosa, cuando se limpia en la fuente, generalmente se aclarará cuando desemboca en el océano; el efecto seguirá a la causa. Todo comienza en la mente. Si no lo crees, simplemente revisa las cosas que posees: tu salud, tu riqueza, tu felicidad y mira cuántas de ellas no son atribuibles a algún pensamiento inicial. TODA CAUSA ES MENTAL, EL EFECTO SE DARÁ SOLO. Recuerda el mandamiento, “No matarás”, el odio mata. ¿Cuántas veces al día matas algo por odio? El odio es también fuego abrasador que arde, que consume ÚNICAMENTE el lugar de su origen. El amor, el opuesto al odio, es Vida. El amor engendra esperanza y vida. ¿Cuántas veces al día estimulas nuevas acciones de tu Amor? El amor es también un aceite curativo que alivia, calma y trae paz al corazón que sufre. Es el antídoto directo del odio. No se puede repetir con demasiada frecuencia “Yo soy el templo del Dios vivo”. Pensar de esta manera reconstruirá y renovará el cuerpo roto y caído, limpiará, purificará y fortalecerá la morada del espíritu. Cuantas veces entras en tu TEMPLO y expulsas a los cambistas (pensamientos malignos) ya los que venden palomas (concesiones engañosas a la materia). Practica entrar cada mañana para orar. El que ve en lo secreto te recompensará en público. “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” ¿Alguna vez trató de meditar sobre esto antes de sentarse a cenar? Si no es así, pruébalo y verás qué sucede. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. ¿Qué es lo que quieres hacer? La próxima vez que decidas dar un nuevo paso, medita sobre esta verdad, luego descubre dónde está el Cristo. “He aquí, yo estoy con vosotros en todos los caminos”. “Yo, si fuere levantado, atraeré a todos hacia mí”. Si elevas tu pensamiento a la unidad con el Cristo que está dentro de ti, no sólo obtendrás lo que deseas, sino que realmente lo atraerás hacia ti. Te convertirás en un imán para el bien y solo para el bien. Vale la pena una seria contemplación, esta conexión o contacto con el Cristo interior. Intentalo. ¿Te das cuenta de que diariamente estás mostrando al mundo lo que es y ha sido tu pensamiento? Tu cuerpo es el campo de práctica, donde todo se muestra. Será mejor que empieces ahora mismo a observar esos pensamientos, para que el cambio tan necesario pueda tener lugar y el mundo pueda ver tu luz antes de escuchar tu voz. “Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. ¿Dónde está el CIELO? Piensa en estas cosas en silencio. Aléjate de la actitud personal; algunas personas se identifican con la enfermedad hasta que realmente la reclaman. Hablarán de “Mi resfriado, mi enfermedad, mi problema”. No monopolice todos estos errores, es posible que obtenga una esquina de ellos y descubra que tiene un producto deficiente en sus manos. Obten la visión impersonal de la vida y usa el bien en abundancia, pero no trates de arrinconarlo. Un poco de agua se estanca cuando se acorrala, el vapor se mantiene fresco y purificado. Cuando te des cuenta del poder del pensamiento, comenzarás a saber que la palabra hablada tiene un poder que, cuando se usa sin cuidado, es algo peligroso. “Un poco de aprendizaje es una cosa peligrosa.” Guarda tu pensamiento, Mira, Mira. Recuerde que a veces podemos poner en práctica “Él habló y fue hecho”. La repetición es necesaria para disciplinar el pensamiento. No os canséis porque la misma verdad os sea presentada de media docena de formas distintas; debemos vencer y dominar al anciano, para que “cuando venga el Príncipe de este mundo, no hallará nada en mí”. Él viene cada hora, te lo presenta cada hombre que pasa y que no está pensando bien. Guarda tu pensamiento para que no encuentre nada en ti. Si quieres saber algo acerca de la VIDA, estúdiala desde todas sus diversas actitudes, primero como Poder, luego como Amor, luego como Verdad, luego como Inteligencia. Tome estos uno a la vez y vea si la parte más pequeña de lo real se filtra en su expresión de Vida. Recuerda que Dios es la Única Vida, y eso significa que Dios es tu Vida, y que tu Vida debe tener todos los atributos de Dios. Eche un vistazo a esto y vea si tiene alguno de ellos. Sea muy insistente en esto. Vale la pena. Recuerda que siempre puedes “levantarte e ir a tu Padre” y que él se encontrará contigo cuando estés lejos. No existe tal cosa como un marginado en el Reino de los Cielos. Tienes una oportunidad, y el deseo de regresar al Hogar de tu Padre te indica la dirección correcta. Sólo es cuestión entonces de perseverar hasta llegar. No te alimentes de las cáscaras del miedo, de la duda y de la condenación; eres libre de nacimiento, afirma tu libertad. Levántate y ve a tu Padre muy a menudo. “No necesitas pelear”. “Pon tu espada”. “La batalla no es tuya sino de Dios.” No te hagas la idea de que puedes arrojar cualquier cosa sobre Dios, porque no hay nada que arrojar. Limpia tu mente y tu problema desaparecerá. No creas que ir a la deriva sin hacer nada te llevará a ninguna parte. Descansar significa perfecta actividad y confianza. El hecho de que la batalla sea de Dios no significa que os acostaréis a sueños placenteros, sino que estaréis despiertos esperando el toque de clarín de la victoria. En el mismo lugar en que esto te encuentra, aunque hayas “pescado toda la noche y no hayas pescado nada”, la abundancia de Dios está ahí, y cuando arrojes tus redes (dejas de lado el pensamiento material) no solo “pescarás muchos peces”. sino que “llegarán a ser pescadores de hombres”. No tienes que dejar tu lugar actual para deshacerte de un problema; de hecho, si lo hace, descubrirá que el problema es el primero en saludarlo cuando llegue al final de su viaje. Supérenlo aquí y demuestren que “Esta es tierra sagrada”. Puedes hacerlo. “Ciñe tus lomos” y a emprender. AHORA SOMOS LOS HIJOS DE DIOS ¿HAS reclamado alguna vez la posición que te corresponde en la vida? ¿Alguna vez has tratado de sentir que eres el hijo de un Rey, y ese Rey es el más poderoso y Único Rey del universo? Si no es así, inténtalo durante unos momentos cada día y al final de un mes tendrás una nobleza y un poder que hasta ahora te han parecido demasiado buenos para ser verdad. Cuando piensas en el hecho de que “soy el Hijo de un Rey”, algo supremo y hermoso se apodera de ti. Empiezas a darte cuenta de cierta aristocracia que ‘es independencia de escudo, escudo o apellido. De repente y sin previo aviso, te sientes rompiendo muro tras muro de duda, limitación, miedo y preocupación. Te deshaces de la preocupación y derribas las enredaderas de la duda, pisoteando malas hierbas tan odiosas como la casualidad o el destino. Oh, qué sentimiento tan glorioso. Qué emoción nueva y perfecta te invade cuando te das cuenta de que, después de todo, tus primeros cuentos de hadas son posibles y pueden hacerse realidad. Que por fin puedas vivir en el palacio del Rey con abundancia de amor y vida, con el tesoro del Rey abierto para ti y tú en tu mejor momento, en tu mejor momento, y en posesión y dando expresión a los maravillosos dones del Amor. Y luego buscas como alguien que tiene autoridad, dices mientras llenas tus pulmones con una vida nueva y maravillosa: “YO SOY el que YO SOY me ha enviado”. “YO SOY”, lo repites una y otra vez y lentamente. Te llega un sentimiento feliz de que eres lo que sea que YO SOY, porque tú y YO SOY son uno. Dentro del lugar Secreto de tu ser vas y te comunicas con el Padre y desde este lugar le hablas a tu YO SOY. YO SOY saludable, YO SOY rico, YO SOY alegre y YO SOY feliz. Oh, qué sentimiento emocionante y gozoso surge cuando comienzas con el proceso YO SOY y cuando te das cuenta de que eres un Hijo del Altísimo y eres uno con el Padre. Tu Mente se vuelve suprema, tus acciones se vuelven supremas. Naciste para tener dominio, para gobernar. Todas las cosas están puestas bajo tus pies. ¿Qué son estos crecimientos profundos y rancios de malas hierbas que casi te han asfixiado mientras dormías por un breve momento? Sus olores venenosos casi te han hecho creer que eran reales y que no había escapatoria de esta terrible condición. Sí, dices, mi condición es de esta o aquella manera, estoy atado por así decirlo, no veo salida a todo esto, cada vez que trato de dar un paso hacia adelante me quedo atrapado en la maleza hasta que soy la cosa miserable, infeliz y agobiada. ¡Despierta! ¡despierta! ¡despierta! El toque de trompeta del Rey está llamando a su Hijo. Su Condición es de Suprema importancia. Como la belleza que durmió durante cien años en el palacio en torno al cual había crecido un enorme bosque, el Príncipe, tu herencia divina, ha venido para liberarte y reclamarte de nuevo. ¡Qué regocijo hay en el palacio y en los lugares desiertos cuando la agitación de la vida y el dominio lo ha vuelto a poner en orden! Qué gozo y qué emoción se siente vuestra pobre vida cuando entra en su Filiación. Con un movimiento de tu Poderoso poder limpias de tu mente todos los pensamientos que te atan y te han retenido en el abismo y te han hecho pagar hasta el último centavo. Eres Supremo; eres Supremo. Vuestro Palacio o Cuerpo es Supremo; es maravilloso, emociona con una nueva vida. Brilla con nueva fuerza. Su yo Divino surge y afirma su Poder. “Escudriña las coyunturas y los tuétanos” y ahuyenta todas las sombras del miedo y la duda del pecado y la enfermedad. ¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta! La trompeta de vuestra Hora vuelve a sonar. Estas libre; tú estás en el poder y tienes el dominio. Regocíjate y alégrate, YO SOY Supremo. Cuando llegas al conocimiento de que eres un Hijo y eres Supremo, entonces te conviertes en un hacedor de milagros o en un demostrador de esta verdad. Tu fe, que era como un grano de mostaza, ahora florece como un gran roble y cubre un millón de llanuras. Hablas ahora con autoridad, tu YO SOY te aconseja y aconseja. A medida que se presenta la idea para su manifestación o expresión, asegúrese de que la idea de la vida sea fresca, brillante y hermosa. Asegúrese de que se mantenga joven porque la juventud es crecimiento en el camino de la lucha. La vida no tiene conocimiento del tiempo, es eterna y no puede mancharse, arrugarse o convertirse en el calendario de la era material. Deja esa vieja creencia de que tienes tantos años. Eres Supremo y eterno, no registras nada más que la eterna juventud. ¿Cuáles son los atributos de la juventud, excepto la Fuerza, la alegría y el amor? ¿Tienes estas cualidades en tu maquillaje? ¿Haces que la gente se alegre cuando los conoces? ¿Irradias este espíritu de juventud? Es vuestra Provincia, comenzad a estar alegres. Si quieres ser fuerte, no tengas en mente la imagen de un armenio hambriento. Controla a Hércules. Si eres joven, no reflexiones sobre el aspecto de Matusalén. Toma la juventud y aférrate a ella. Satura tu pensamiento con lo que deseas ver manifestado en tu cuerpo. Si estuvieras buscando un color determinado, digamos el rojo, no seguirías pensando en el violeta. Pero el rojo estaría en tu mente para que al instante apareciera a la vista y lo reconocieras. Lo que tienes en mente será atraído hacia ti. Asegúrate de tener en mente la nobleza porque eres hijo de un rey. Olvida, perdona y bendice a toda la humanidad. Regocíjate y ríe. Negarse a aceptar alguna condición adversa. Sigue sonriéndoles y niégate a dejar que te agarren. YO SOY un hijo del Rey. Me encuentro libre y alegre. Soy hijo del Rey. Soy libre y alegre. Me encuentro feliz y sin preocupaciones. Encuentro condiciones pasadas derrumbándose y desapareciendo. No importa si he vivido en la oscuridad y la duda, la superstición y el miedo durante años, un momento y soy libre. Aflojo las cadenas que me han atado a estos pesos pesados y ruedan montaña abajo hacia el profundo estanque del olvido. Rastreo estas malas condiciones hasta la idea que las produjo y allí las aflojo y las dejo ir. Libero a los que han sido atados y soy así liberado y bendecido. Oh vida gloriosa, una con Dios, una con Mi Padre y Una con todo el universo. Cantar canciones de alabanza y acción de gracias. Entrégate a ti y a tu cuerpo a un glorioso servicio de alabanza. Alabado sea tu maravilloso cuerpo. Perdónalo de todas aquellas cosas malas de las que lo has acusado. Dile: “Tampoco yo te condeno”. Estas libre. Vosotros sois el templo del Dios vivo. Eres un glorioso templo radiante, hermoso de contemplar, me regocijo por ti. Cuando comiences este servicio de alabanza, una manada de pensamientos sucios, enfermizos y pecaminosos se escabullirán de tu mente y con ellos la superstición y el miedo entrarán en los cerdos como un medio de destrucción. Y tú, parado allí mirando el mar de infinito amor y fuerza, regocíjate, regocíjate, regocíjate. AL PRINCIPIO AL PRINCIPIO. ¿Qué le recuerda eso a tu mente? ¿Qué piensas cuando dices “Al principio”? ¿Puedes llevarte mentalmente a un lugar de silencio silencioso donde nada se ha manifestado todavía, es decir, “Al principio”? Luego te alejas del principio y comienzas a ver aparecer la creación. ¿De qué apareció? “En el principio”, antes de que saliera a la luz una sola planta o animal, no había nada más que silencio. “La sustancia de las cosas que se esperan”, es el material del cual se hizo la creación. Este hermoso mundo nuestro fue hecho de algo, debes admitirlo. No fue extraído de la nada o de la vacuidad. Fue formado y moldeado a partir de sustancia, sustancia de pensamiento que se hizo visible. Un concepto perfecto de una cosa descansaba en la mente del Padre y cuando allí se perfeccionó, salió a la luz y se convirtió en una “Palabra viva” o la “palabra hecha carne”. Y así hoy ninguna cosa está hecha de la nada. Debes tener algo para crearlo. Debes tener sustancia a partir de la cual hacer una cosa, y cuando llevas todo este razonamiento a “En el principio”, comienzas a darte cuenta de lo maravillosa que es esta sustancia de pensamiento. Solo piénsalo, es el fundamento o sustancia, causa y efecto, de todo. ¿Alguna vez te detuviste a pensar de dónde vino realmente una rama de madera? Tú respondes, creció. Sí, pero incluso suponiendo que haya crecido, debe tener algo de lo qué crecer, algo a partir de lo cual formar su sustancia visible. Ciertamente, el roble acabado está en la bellota, pero después de todo, ¿qué es lo que produce las células y las fibras y, finalmente, el roble macizo? Dices que un hombre “crece” a partir de un bebé, o dices que se desarrolla, pero ¿qué es lo que proporciona el acompañamiento material del crecimiento? “Retrocediendo todo esto hasta “el principio”, encontramos que todo primero tuvo su origen en la Mente, y que la Mente es la sustancia o algo sin forma de donde se extrajo la creación, y el Mandato “Hágase” fue el poder que le dio forma a su fin deseado. Antes de que puedas escribir una carta que se forma en la mente, inmediatamente te pones a dibujar el material que va a formar una carta. Si construyes una casa primero lo haces mentalmente y ahí reposa eternamente la imagen de la cosa. Gradualmente, a medida que ensambla el material y los trabajadores, ve que su imagen o imagen mental se manifiesta en la realización. Lo mismo ocurre con una demostración de salud. Primero debes ensamblar los pensamientos o la sustancia mental de la que está hecha la salud. Al dibujar cuidadosamente sus argumentos y sentar las bases para sus argumentos, comienza a ver su imagen o imagen de salud manifestada en la carne y tenemos lo que se llama sanidad. Uno de los mayores procesos de formación, que trae a una manifestación formada o enmarcada esta divina sustancia sin forma es la FE. Por supuesto que lo sabes, y dices: “Bueno, después de todo, estamos justo donde comenzamos hace años, de vuelta a la idea llamada Fe”. Pero tal vez nunca te hayas detenido a considerar qué significa “fe”. Cuando se comprende metafísicamente, supera el deseo y el anhelo y se convierte en una sabiduría que no resiste, que no ansía, que relaja y al mismo tiempo que está agudamente alerta. Es similar a algo positivo, como cuando enciendes un interruptor y esperas que la corriente eléctrica funcione. De modo que la fe, cuando se eleva a la más alta comprensión, se convierte en una fuerza motriz más positiva que la electricidad. “Tu fe te ha salvado”. No tu anhelo o deseo o incluso tu anhelo, sino tu FE. Necesitamos cultivar la misma Fe de la mujer que tocó a Jesús y recibió su sanación, la Fe del hombre derribado por el techo, la fe del Centurión. Cuando comenzamos a darnos cuenta de que estamos aliados con el Padre interior, comenzamos a hablar de esta autoridad que esta alianza hace posible. Cuando alguien acude a ti en busca de ayuda, tienen Fe en ti y sabes que puedes hacer el trabajo. No están buscando el tú material, sino el Padre dentro de ti que, por una razón u otra, se les ha manifestado a través de ti, por lo tanto, lo buscan a través de ti. Recuerda que tú no tuviste nada que ver con esta decisión, ellos lo están buscando a través de ti, porque o vieron al “Padre en ti” hecho visible, o bien escucharon a otros dar testimonio del hecho. ¿Cuál es entonces tu deber en este asunto sino decir con el Padre a tu paciente: “Tu fe te ha salvado; toma tu cama y anda.” Y si te atreves a hacer tal cosa en la santidad de esta alianza, tu paciente tomará su lecho y caminará, curado y renovado. “No tengas miedo” de aliarte con tu Padre. Deja de reclamar la paternidad material. No eres un Jones o un Smith o alguien más si eso significa que vas a llevar la insignia de una herencia material; eres hijo de un Rey y debes ocuparte de los asuntos de tu Padre. Puede que te ayude en tu trabajo volver “al principio” y despejar tu mente. Regréselo a la época en que aún no se había manifestado nada al mundo y luego comience su proceso de razonamiento “Que se haga”, sacando a relucir solo lo que deseas ver manifestado. Si quisieras construir una casa, no pensarías en una cueva o una choza, sino en una casa terminada. Lo mismo ocurre con la salud, la riqueza y la felicidad, debes mantener en tu mente continuamente el “patrón que se te mostró en el monte”. En ciertas etapas de la construcción, una casa no parece mucho más que un montón de escombros, pero de ahí sale el producto terminado. La cáscara debe romperse y el capullo debe destruirse antes de que puedan llegar etapas avanzadas de demostración. Quizá te parezca pestilencia, miseria y hambre al principio, “salir” a este mar de leyes materiales, pero si tu fe está fija, olvidando tu propia vida y manteniendo los ojos en alto, nada más que continuar. el progreso puede llegar a ti y no te hundirás. “Me levantaré e iré a mi Padre”. Este es el primer paso para regresar de un “país lejano”. Levántate, dondequiera que te encuentres, y vuélvete a tu padre. Él está dentro de ti esperando para aliarse contigo. Todo poder os será dado a través de Él, y los años o meses de equivocaciones y errores se desvanecerán. Y cuando tú y Tu Padre hacen un viaje al Reino, encuentran “El Reino de los cielos está dentro de ustedes”. Vas con el Padre a la mayor parte de él y comienzas a construir las paredes caídas de tu jardín. Tú dices a los puntos débiles: “Sé fuerte, renuévate, recibe tu luz”. Hablas vida de nuevo a la carne y la ves manifestada, fresca y pura y con el vigor de la juventud. ¿Qué son estas arrugas y canas y ojos pobres, sino un alejamiento de cierta parte del Reino, la sustancia de la vida? ¿Se puede desinflar un globo mientras quede aire en él? Así es con nuestros cuerpos, hasta que la Mente Divina libere la “Palabra hecha carne” de nuestro cuerpo, es imposible que muestre un solo signo de edad o decadencia. Ahora sal a tu Jardín y allana estos lugares sin vida, reclama de nuevo la venida del “Reino de los cielos”. Pon en fuga la edad por tu conocimiento de que la Mente, la Vida, Dios, tú y tu Padre son eternamente jóvenes y hermosos y no tienen en cuenta el tiempo o las condiciones que son exteriores a ustedes. “No lo que entra, sino lo que sale del hombre, lo contamina”. Piense en esto, querido lector. Supongamos que sonríes, ¿esta condición tiene lugar desde dentro o desde fuera? Dentro, claro, dices, y es algo voluntario; eres en una pequeña medida, al menos, consciente del esfuerzo mental cuando sonríes. Haces lo mismo cuando aparece una arruga. La carne que no piensa no podría registrar una arruga o producir canas más de lo que podría hacerlo un globo de vidrio, si no fuera por la acción voluntaria o involuntaria de la mente detrás de él. Puedes retener o regalar una sonrisa, y el mismo poder es tuyo cuando se trata de la arruga o de una cana o de un ojo débil o de un cuerpo enfermo, y llevándolo un paso más allá, añadimos o con una cartera plana. Porque “En el principio” todo fue creado a partir de algo y este “algo” admitirás que era mente o sustancia y es infinito y está presente en todas partes. Tu Padre con quien eres aliado, es la fuerza o el poder que es capaz de llamar a esta sustancia a la existencia y moldearla en las cosas “esperadas”. Terminas tu producto mentalmente, te comunicas con el Padre y le das forma a tus deseos y luego los expresas a la existencia. No importa dónde te encuentre esto, no importa qué limitaciones se te hayan impuesto, cuando una vez te alías con el Padre interior y llevas tus demostraciones de vuelta al “principio”, te das cuenta de que tienes la oportunidad de resolver todo de nuevo. de deshacerse de las condiciones objetables y hacer surgir las cosas de nuevo. Cuando existe una condición que es objetable para ustedes y que no es buena, su YO SOY o Padre interior lleva sus patrones al arca y luego las inundaciones purificadoras envuelven la tierra (cuerpo) y la limpian de todas las condiciones que son indeseables. El cuerpo se purifica y cuando las inundaciones disminuyen, encontramos toda la tierra (cuerpo) fresca y nueva, lista para producir el patrón nuevamente. “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”. Ábrete a él, buscador de la verdad, abre tu mente a él y déjalo entrar en tu vida. Él ya está dentro de tu corazón y pide la entrada al Jardín. Ábrete a Él y alíate con Él y ve mundos cambiados ante tus propios ojos. “Mis palabras son espíritu y son Verdad y no volverán a mí vacías.” Ese es ahora tu poder. ¿Entiendes? Ahora puedes hablar con autoridad porque eres uno con el Padre. “Sed transformados por la renovación de vuestra mente”. No puedes ser transformado por nada exterior a ti mismo, esta transformación debe proceder de adentro hacia afuera. Si puedes saturar tu mente con juventud y fuerza de tal manera que no se dé cuenta de la edad, la juventud se asentará sobre tu frente. Cuando tu mente está llena de felicidad, una sonrisa tras otra ondea en tu rostro, casi sin un esfuerzo consciente. Esta es la clave de toda la situación. Sature su mente con la idea y coopere con el Padre interior con quien no hay sombra de cambio y que ya está esperando para traer a su vida cosas que “ojo no vio, ni oído oyó”. Vuelva al lugar de “En el principio” y declare su paternidad Divina, desvincúlese de tantos años o de tales y tales condiciones, afíliese estrechamente a la idea de que la Vida es espíritu, inmutable y perfecta, y sobre ella ninguna Las limitaciones se pueden escribir. Sé muy consciente del hecho de que Tú eres Espíritu y que Dios es Espíritu y esta es tu autoridad para aliarte con el “Padre interior”. ¿Puede haber algo más claro entonces que el hecho de que ahora mismo tienes toda tu posesión, todo el poder, y que nada puede dañarte de ninguna manera? No importa si sientes que eres un fracaso, pobre, enfermo, sujeto a mil y un temores o leyes materiales; he aquí, ahora te reconoces y puedes esperar ver montañas derretirse y colinas “saltar como corderos” antes. esta comprensión renovada. No importa lo que digan las leyes hechas por el hombre sobre ti. Pueden culparte de cualquiera de una docena de cosas. Puedes estar bajo la prohibición de la ley del horóscopo que dice ciertas cosas porque naciste en una fecha determinada, pero todo esto es como un cardo ligero. Es llevado por los vientos de la mente mortal y sólo puede echar raíces donde se le da permiso para hacerlo; hasta entonces es una mera nada flotando sin destino ni objetivo, buscando alojamiento donde puede. La Ley de Dios, inmutable y perfecta, os ha hecho Libres, y esta es la única ley que estáis obligados a obedecer. Dios es vuestro Padre, no estáis bajo la esclavitud ni del pensamiento familiar ni de la raza. Solo heredarás las cualidades del espíritu. ¿Cuáles son estas cualidades? “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo,” Déjalo salir a tu jardín, querido buscador de la verdad, alíate con el “Padre interior, habita con él en el Reino de los cielos y ubícate en unidad con esta corriente dadora de vida. Esta es tu herencia de alegría, reclámala, utilízala, hazla tuya. INDICE EL MISTERIO DE ABDULLAH Y SE DIJO DE CIERTO ALFARERO ABDULLAH, EL ALFARERO ORACIÓN EL HOMBRE PERFECTO LA FILOSOFÍA DE ABDULLAH LA MUJER QUE ERA POBRE LA CANCIÓN DE JETHRO EL PODER DEL SILENCIO LA CASA QUE SE ALZABA EN LA OSCURIDAD AMOR EL HOMBRE QUE PERDIÓ A UN AMIGO ABDULLAH, MAESTRO, SANADOR AMANECE SARIK EL FABRICANTE DE ALFOMBRAS TRATAMIENTO UN PENSAMIENTO PARA EL DÍA AHORA SOMOS LOS HIJOS DE DIOS AL PRINCIPIO III X 11 16 20 24 28 33 35 39 45 52 56 57 67 73 80 85 89 Esta primera versión en castellano de “Abdullah” en donde se contienen los dos únicos relatos existentes sobre el maestro etíope, escritos por el escritor norteamericano Walter Clemow Lanyon, se terminó de editar en el taller grafíco de Zoé Transmedia, para conmemorar el día de los Reyes Magos de 2024. Edición a cargo de Carles Shajor, estudiante de Cábala, soñador y amigo del conocimiento, con amor de hermano para Ramón De Lecea Zabaleta. La serie “El sendero de la creación” sistematiza lecciones en el aprendizaje de la Ley.
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