Metodologías cuantitativas y cualitativas en la investigación social
Ana del Valle y Mariano Bargero
Para investigar en ciencias sociales contamos con dos enfoques o metodologías
principales: el enfoque cuantitativo y el enfoque cualitativo. En una primera aproximación
sobre esta cuestión podríamos afirmar que la metodología cuantitativa se corresponde
con el modelo de investigación defendido por la filosofía de la ciencia clásica, identificada
a un paradigma naturalista de investigación; y, por su parte, la metodología cualitativa
estaría asociada a la filosofía hermenéutica y seguiría un paradigma interpretativo de
investigación.
Un paradigma implica una teoría fundamental acerca de cómo es la realidad (la
concepción ontológica). Esa teoría es la que nos orienta a pensar en determinadas
cuestiones, y no otras, cuando analizamos la realidad en forma abstracta. En directa
relación con los conceptos que constituyen la teoría, un paradigma también implica una
metodología a través de la cual se busca conocer empíricamente las relaciones y las cosas
que plantea la teoría. Es decir que la metodología de la ciencia tiene que ver con los pasos
que seguimos para alcanzar conocimientos y esto incluye las herramientas o técnicas que
usaremos para obtener datos empíricos. Ahora bien, no es simplemente la teoría la que
define el tipo de enfoque o método a seguir en una investigación, también los mismos
rasgos o aspectos de la realidad que interesan a cada perspectiva teórica ofrecen la
oportunidad, o niegan la posibilidad, de aplicar un enfoque u otro.
Análogamente, cuando tenemos que decidir si vamos a usar una cuchara o un cuchillo
para comer, no lo hacemos pensando en si nos gusta más la cuchara que el cuchillo. Es
posible que primero elijamos la comida; elegir la comida sería como elegir la realidad que
vamos a estudiar. En la elección de la comida pueden intervenir necesidades de una dieta,
gustos, costumbres, recursos a mano, etc.; en la elección del fenómeno o sector de la
realidad a estudiar, de manera parecida, también intervienen gustos, recursos a mano,
‘costumbres’ de investigación (es decir, estamos ‘acostumbrados’ a investigar del modo en
que nos enseñaron y aprendimos a desarrollar la investigación) y todo estos aspectos,
cuando hablamos de investigación, se concentran en la teoría (la teoría que usamos es la
que conocemos y sabemos aplicar, la que nos gusta aplicar y nos sale bien aplicar, etc.). Y
recién ahí, una vez que sabemos qué vamos a comer: si sopa o asado (por un decir),
estamos en condiciones de elegir si usaremos por herramienta una cuchara o un facón.
Para continuar la analogía, una vez que está definida la teoría y, por tanto, el sector de la
realidad que percibe esa teoría (lo que involucra características intrínsecas de ‘esa
realidad’) estaremos en condiciones de definir si usamos métodos cuantitativos o
métodos cualitativos. Si la realidad es susceptible de ser medida, entonces, la
estudiaremos mediante métodos cuantitativos. Si lo que queremos conocer son las
creencias compartidas por un grupo de personas, entonces, no hay mucho que medir, sino
que tendremos que tratar de acercarnos a ese grupo hasta llegar a comprender cómo
conciben la realidad y qué valores tienen (lo que implica métodos cualitativos).
Cada uno de estos enfoques no solamente sirven para estudiar particulares recortes de la
realidad, definidos desde distintas teorías, sino que además implican una particular idea
sobre la relación entre el sujeto y objeto de estudio, un modo específico de plantear
problemas de investigación, y de recolectar y analizar los datos.
Veamos cuáles son las principales características de cada uno:
1) Enfoque cuantitativo
Es aquel que expresa las propiedades en datos numéricos. La elección de este tipo de
enfoque implica una investigación estructurada de diseño rígido, basado en el análisis
estadístico. Permite trabajar con una gran cantidad de casos y hacer generalizaciones. Por
lo general, los que adhieren a esta estrategia metodológica suelen defender la existencia
de un único método de investigación científica, basado en el de las ciencias naturales y
exactas. Buscan relaciones causales y formulan leyes generales en el análisis de la realidad
social. Cuando se emplea un enfoque cuantitativo lo habitual es proceder con un
razonamiento deductivo: se plantean hipótesis sobre fenómenos particulares que se
derivan o deducen de una teoría y, luego, se comparan los datos recolectados
empíricamente (datos cuantitativos) con lo que afirma la hipótesis, para, así, establecer su
corroboración o su refutación. Asimismo, en la investigación cuantitativa, se prioriza la
explicación y la medición objetiva de los fenómenos sociales.
2) Enfoque cualitativo
Es aquel que expresa sus propiedades en datos no numéricos. Sostiene la especificidad de
un método propio de las ciencias sociales –diferente al de las ciencias naturales– y se
centra en la comprensión e interpretación de los significados que los mismos agentes
asignan a sus propias actividades y circunstancias. Implica una estrategia de investigación
no estructurada, de diseño flexible y se trabaja con un número reducido de casos para
tener un conocimiento profundo de ellos. La investigación, en este tipo de estudios,
avanza de manera inductiva. Si bien existen conceptos fundamentales que definen las
características básicas de la realidad a investigar, hay una cantidad de elementos que
están sin definir y que se van aclarando a partir del contacto frecuente con el fenómeno
que se decidió estudiar empíricamente. La inducción, entonces, es clave porque nos da
pistas para ordenar o clasificar la experiencia empírica.
Como ya señalamos, ambos enfoques suponen diferentes estrategias de investigación. La
elección de uno u otro dependerá del tipo de problema o interrogante que sea razonable
plantear sobre la realidad, tal como la teoría nos permite pensar esa realidad, y de los
objetivos de la investigación.
Veamos un ejemplo:
Supongamos que queremos realizar una investigación sobre la violencia de género en la
provincia de Buenos Aires.
Si lo que nos importa es hacer un relevamiento sobre la cantidad de denuncias de
violencia de género y además nos interesa conocer cuántas de estas han sido producidas
en el ámbito intrafamiliar o de pareja y cuántas en otros contextos, en cuántas de estas
hubo intervención estatal con protección a la víctima y acceso a la justicia; el enfoque
adecuado sería el cuantitativo.
Por el contrario, si lo que nos interesa conocer es la percepción e interpretación de la
violencia o, la experiencia de las mujeres víctimas de la violencia de género; el enfoque
apropiado sería el cualitativo.
A continuación les proporcionamos un cuadro que resume las características principales
de cada uno de los enfoques:
Marco epistemológico
Énfasis
Recolección de datos
Enfoque cuantitativo
Positivismo, naturalismo
Medición objetiva de los
hechos sociales, opiniones o
actitudes.
El mundo es concebido como
externo al/la investigador/a.
Demostración de la causalidad
y generalización de los
resultados de la investigación
Estructurada y sistemática.
Encuesta
Análisis de datos
Estadístico, para cuantificar la
realidad
Alcance de los
resultados de la
investigación
Nomotético: búsqueda
cuantitativa de leyes generales
de la conducta humana
Enfoque cualitativo
Interpretativismo,
Fenomenología,
Constructivismo
Descripción y comprensión
interpretativa de la conducta
humana.
El mundo social debe ser
entendido desde el punto de
vista de los actores estudiados.
Flexible, consiste en un proceso
interactivo continuo.
Entrevista
Observación
Interpretacional, sociolingüístico
y semiológico de los discursos,
acciones y estructuras latentes
Ideográfico: búsqueda
cualitativa de significados de la
acción humana
Fuentes del cuadro:
Esquivel, Juan Cruz; Marcos Carbonelli y Gabriela Irrazábal (2014). Introducción al
conocimiento científico y a la metodología de la investigación (2ª edición). Florencio
Varela: Universidad Nacional Arturo Jauretche (p. 102).
Galeano, María Eumelia (2004). Diseño de proyectos en la investigación cualitativa.
Medellín: Fondo Editorial Universidad EAFIT (p. 26).